La comarca de Sanabria y Carballeda conserva todo su esplendor natural de vegetación milenaria de robles, castaños, alisos, chopos, fresnos, abedules,...
Podría decirse de esta ciudad, en cuyo corazón se asienta un elevado número de iglesias románicas y edificios monumentales, que en ella el tiempo se ha detenido y ha dejado un espacio casi museístico en sus calles y rincones.
La diversidad geográfica de Zamora ofrece el viajante una naturaleza plural y llena de contrastes. El paso de una comarca a otra siempre estará marcado por una profunda diferencia.
Tradiciones y costumbres van unidas necesariamente a celebraciones y fiestas y en eso la provincia de Zamora posee una riqueza y variedad inigualables.
Todas las dimensiones de la antigua vida rural han quedado reflejadas en la materialidad de una construcción o una pequeña obra de ingeniería. Desde la complejidad del batán a la simplicidad constructiva y funcional del cercado.
Población de enorme importancia, declarada Conjunto Histórico Artístico. La villa de Toro está estructurada en forma de abanico y en su centro se encuentra la colegiata de Santa María la Mayor, del siglo XII
Una ciudad con un atractivo territorio lleno de belleza y tradiciones. La Zamora de hoy conjuga el mantenimiento de su legado histórico, con edificaciones más modernas que reflejan los distintos estilos y usos.