El rasgo más singular de la costa de Galicia es la presencia de las rías. Se trata de brazos de mar que se introducen en el continente creando un litoral recortado.
Santiago de Compostela, Ciudad Patrimonio de la Humanidad y capital espiritual de Galicia, conserva desde hace siglos su variada fisonomía, dejada por el paso de tiempo en sus iglesias y edificios, en sus calles y plazas y hasta en sus hábitos de vida.
Al norte del Golfo Ártabro se encuentra un conjunto de pequeñas rías que, debido a su situación latitudinal, son consideradas como “Altas”. Las más occidentales, Cedeira, Ortigueira, O Barqueiro y Viveiro, son más amplias...
Las rías de A Coruña, Betanzos, Ares y Ferrol se hallan situadas en el noroeste de Galicia. En su conjunto el sector se conoce como Golfo Ártabro, nombre proveniente de los habitantes que, antes de la llegada de los romanos, habitaban el sector
El Camino Primitivo es la senda del primer Camino conocido, la que tomó Alfonso II el Casto, en el siglo IX para visitar la recién descubierta tumba del Apóstol Santiago.
Más allá de la ría de Muros, de manera especial al norte de Fisterra, se extiende un tramo de costa brava y variada. En medio de tramos rectilíneos, en los que se encadenan amplios arenales, como Carnota, Razo, O Rostro o Baldaio...