Fotos de la galería: A Coruña, Galicia. Espacios naturales
Fotos de la galería: A Coruña, Galicia. Espacios naturales
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Ferroltera - Valdoviño. A Coruña, Galicia
Zona especial protección de aves (ZEPA)
A Coruña, Galicia. Espacios naturales

Parque natural Fragas do Eume. El bosque soñado

El río Eume, de unos cien kilómetros de longitud total, ha labrado en la mayor parte de su curso medio y final un profundo cañón. Las abruptas laderas, en algunos puntos de hasta 300 metros de desnivel, conservan el manto vegetal original de los bosques atlánticos. Un bosque como todos soñamos: la espesura, las estaciones transformadas en colores, un río que conoce la aventura del salmón y busca la proximidad del mar para hacerse ría...

Porque “fraga” significa bosque con árboles de diferentes especies. Robles y castaños forman el manto caducifolio acompañados de abedules y alisos, fresnos y tejos, avellanos y árboles frutales silvestres; y de los perennes laureles, acebos y madroños. Todos forman una heterogénea selva en la que cada especie ocupa su lugar. Los alcornoques, por ejemplo, tienen en estas laderas orientadas al sur su límite septentrional en Galicia. En las riberas húmedas y sombrías se conserva una amplia colección de líquenes, musgo y helechos que son una de las joyas de los bosques climáticos como Eume, relictos de la Era Terciaria.

Costa de Dexo

El faro de Mera constituye un balcón privilegiado para observar el horizonte atlántico al que asoman las bocas de tres rías. 

Estaca de Bares. La mirada del norte

Es el lugar ideal para observar no sólo aves como, por ejemplo, el alcatraz común, sino también cetáceos en aguas próximas.

Además del faro, existe un mirador en el antiguo semáforo de la Marina, convertido en la actualidad en un hotel de naturaleza. Desde allí podemos ver los restos de la base de control marítimo sobre los acantilados al lado de la cual se cuelgan en vértigo una sucesión de molinos que forman un conjunto que nos trae imágenes de tierra más al norte.

El espacio protegido abarca también la costa de Loiba (Ortigueira) cuyos gigantes acantilados protegen alguna de las playas más solitarias de Galicia debido a su difícil acceso.

Costa Ártabra. Camino de los siete faros

Cien kilómetros de línea costera con las combinaciones paisajísticas de mar y tierra más espectaculares del arco atlántico: tres rías, arenales generosos en olas y dunas, lagunas litorales y los acantilados más altos de Europa. Este es un lugar declarado de alto interés geológico y su fama internacional se justificaría por sí sola en la variedad de rocas en las que se afianzan estas auténticas sierras como la de A Capelada, asomadas sobre el océano.

En este tramo se cuentan además numerosos y humildes faros. Los caminos por tierra que hasta ellos conducen contagian la emoción escénica de ese frente a frente con la inmensidad.

Serra do Careón

Se trata de una sierra de moderada altitud y características especiales en el subsuelo que la convierten en un área de gran interés geológico a nivel peninsular. Son abundantes los riachuelos de montañas que se juntan en el río Furelos, afluente final del Ulla. Existen numerosas rutas de senderismo que recorren el espacio, e incluso las carreteras locales que cruzan los altos son de interés paisajístico.

A Coruña es un lugar de variedad paisajista y belleza natural 

 

Els Blaus de Roses