Valonia, aventura natural
Valonia - Bélgica
Un road trip es la excusa perfecta para poder ir siguiendo las diferentes rutas históricas, hacer una parada en las pequeñas poblaciones que salpican sus valles o explorar sus bosques y zonas naturales que son otra joya destacada.
Els Blaus de Roses

valonia - bélgica , valonia, aventura natural

Viajar en Valonia es adentrarse en una región salpicada por castillos y abadías y llena de naturaleza, aventura, historia y, como no, cerveza. Este territorio, que junto con Flandes y Bruselas configuran Bélgica, ofrece a sus visitantes un viaje donde gozar de la tranquilidad mientras recorremos mágicos espacios naturales, practicamos algún deporte, nos adentramos a descubrir alguna de sus pintorescas ciudades o simplemente nos dedicamos a relajarnos.

Aunque las principales ciudades de Bélgica y Valonia están bien conectadas por tren, merece la pena recorrer esta región en coche, ya que es una manera ideal para descubrir todos los tesoros arquitectónicos, culturales y naturales que guarda. Sus carreteras son cómodas y de fácil conducción y sus autovías atraviesan sus principales ciudades como Namur, Dinant, Charleroi o Lieja. Un road trip es la excusa perfecta para poder ir siguiendo las diferentes rutas históricas, hacer una parada en las pequeñas poblaciones que salpican sus valles o explorar sus bosques y zonas naturales que son otra joya destacada. Y es que Valonia ha sabido conservar su autenticidad y carácter, haciendo que nuestro viaje sea una verdadera experiencia de los cinco sentidos.

Valonia también es conocida como la región del agua, y diciendo eso somos consiente de que se halla en el interior del país, y no cuenta con su propia costa, no por ello se echan en falta playas o sitios donde remojarnos en los días más calorosos del verano. Nos escapamos hasta los Lagos Eau d'Heure, un conjunto de cinco lagos artificiales, que forman el área lacustre más grande de Bélgica. Las presas fueron erigidas en la década de los setenta y deben su nombre al río que los alimenta, Eau d'Heure. Juntos tiene una superficie de poco más de seis kilómetros cuadrados y sin duda son una delicia para todos aquellos que quieran gozar de actividades acuáticas en familia o con amigos. Si queremos descubrir más sobre la presa y los lagos, es recomendable visitar el Centro de Acogida, para conocer los orígenes y la completa historia del lugar. Nos divertiremos recorriendo las galerías de la presa o el SkyWalk, donde gozaremos de unas vistas a 107 metros de altura por encima del vacío.

Ruta en bici alrededor de los Lagos Eau d'Heure.

Encontramos diferentes empresas que ofrecen un sinfín de actividades como kayak, windsurf, paddle surf, velero, moto de agua, esquí acuático, y hasta buceo, dependiendo de las sensaciones que estamos encontrar. Para descubrir la zona merece la pena alquilar unas bicicletas o seguir alguna de las numerosas rutas senderistas y recorrer los lagos y sus alrededores que cuentan con 600 hectáreas de bosque que guardan preciosos rincones dignos de ser explorados. Otra propuesta muy recomendable es hacer una parada en el Natura Park, un espacio natural a pocos metros de los lagos, que nos ofrece la posibilidad de hacer un circuito entre los árboles, donde trepar, escalar y colgarnos de tirolinas que rozan los lagos y sentirnos como Tarzán. Este parque cuenta con varios circuitos de diferente dificultad, aunque sin duda una de sus atracciones estrella es una de sus tirolinas que a lo largo de 200 metros de trayecto cruza uno de los lagos. Una manera diferente y divertida para sentir la adrenalina desde las alturas, tanto para grandes como para pequeños. El parque también cuenta con zona de picnic que se complementa con un pequeño bar donde comprar algo para refrescarnos o para picar.

Una experiencia inolvidable si nos gustan las sensaciones fuertes es Spin Cablepark, ubicado en el lago de Féronval, donde podremos vivir la experiencia de surfear encima de unos esquís acuáticos o tabla mientras nos sujetamos a un cable motorizado con poleas. Sin lugar a duda, es una experiencia increíble en la cual tanto si somos expertos como si acabamos de iniciarnos disfrutaremos al máximo.

Spin Cablepark en el lago Féronval.

Por último, los amantes del golf también tienen una parada aquí, pues enfrente de Natura Park, a orillas del Lago Plate- Taille, hallamos Pro1Golf, uno de los campos de golf referentes del país. Perfectamente adaptado en el entorno, este campo es ideal tanto si somos aficionados como si somos profesionales, o si queremos practicar este deporte en familia, ya que el campo está adaptado para que hasta los más pequeños pueden disfrutar de esta experiencia. Los profesionales que se encuentran en el centro podrán ayudarnos si deseamos iniciarnos o mejorar nuestras habilidades. Además de eso, en campo cuenta con nuevas modalidades que pueden hacernos disfrutar aún más, como el Footgolf o el Disc Golf, dos disciplinas donde cambiamos un poco el método de juego, pero sin duda, la diversión está asegurada.

Campo de golf Pro1Golf.

Nos alejamos de este pequeño-gran paraíso natural en busca de un poco de cultura y tesoros arquitectónicos. En menos de 30 kilómetros, dentro del valle conocido popularmente como “Vallée de la Paix” o Valle de la Paz, nos topamos con la Abadía de Aulne, un monasterio cisterciense sobre el río Sambre. Originalmente fue un monasterio benedictino, fundado en el 637, del cual hoy en día, por desgracia, solamente podemos observar parte de sus instalaciones, ya que gran parte fue destruida por las tropas revolucionarias francesas. Estas tierras, de una riqueza inigualable, proporcionaron durante siglos todo tipo de bienes a los monjes que aquí residieron. Las aguas del río Sambre fueron una enorme fuente de energía, razón por la cual los hermanos construyeron instalaciones hidráulicas. Mientras paseamos por sus instalaciones podemos observar el antiguo huerto, hoy en día rehabilitado, que fue el patio de la antigua enfermería, mientras que la actual casa del conserje estaba ocupada por el jardín de plantas medicinales.

Abadía de Aulne.

Desde la edad media la abadía producía su propia cerveza, como la mayoría de las abadías belgas, para alimentar a unos 1000 padres y monjes diariamente. Para consumo diario se servían las cervezas más livianas, mientras que para las ocasiones más especiales se contaba con las Blonde, Brune o Triple. Después de haber cerrado sus puertas en 1849, no fue hasta unos 100 años más tarde cuando laicos cerveceros volvieron a elaborar este caldo aquí. Hoy en día, la Brasserie de l’Abbaye d’Aulne, instalada en las antiguas caballerizas de la abadía, sigue con la tradición cervecera, produciendo especialidades de cerveza belga, que podemos probar gracias a una degustación, como también combinarlo con alguno de sus platos estrella.

Brasserie de l’Abbaye d’Aulne.

A pocos kilómetros de la abadía de Aulne, encontramos otro lugar donde se continua con la tradición artesanal, pero en esta ocasión de aguardientes, la Destilería Biercée. Esta fábrica, ubicada en una antigua granja del siglo XVI conocida como el Edificio de la Cour, es productora de licores elaborados a base de frutas o hierbas aromáticas. Visitando sus instalaciones podemos descubrir todo el proceso de destilación que se sigue para producir la gran variedad de estos elixires, que al finalizar la visita podemos degustar. Además de la fábrica encontramos una tienda donde adquirir sus productos, una cervecería restaurante y una sala en la cual observamos expuestos antiguos alambiques, herramientas y libros de época.

Destilería Biercée.

Para descubrir toda su cultura de Valonia y sus tradiciones es necesario adentrarnos en alguna de sus ciudades y descubrir toda la belleza y encanto que guardan. Sacada como de una postal, llegamos a Dinant, conocida como la cuna del saxofón, dado que es la ciudad natal de Adolphe Sax, inventor de este instrumento musical. Esta maravillosa villa, encastrada entre el río Mosa y los macizos rocosos de las Árdenas, nos recibe con su majestuosa Colegiata de Notre-Dame, de origen románico, aunque hoy en día la observamos en estilo gótico, ya que tuvo que ser reconstruido por la caída de una enorme roca. Con sus 68 metros de altura y su simbólico campanario en forma de bulbo es, quizás, el edificio más fotografiado de la ciudad. Dicho campanario, que fue añadido en el siglo XVI está dentro de los lugares Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Justo encina de este templo, en lo alto del peñón Bayart, a más de 100 metros de altura, observamos la imponente Ciudadela, que corona la ciudad. Vale la pena subir hasta arriba, ya sea mediante los 408 peldaños o con el teleférico, para descubrir una de las más bonitas panorámicas sobre la villa. Fue construida por el príncipe-obispo de Lieja, aunque fue reconstruida hasta 1818, desde cuando mantiene su aspecto actual. En su interior podemos observar el patio de armas, el polvorín, el puente levadizo, las trincheras, etc. como también el Museo de Armas e Historia con una interesante colección de objetos desde la Edad Media hasta la II Guerra Mundial.

Dinant de noche.

Volvemos al bonito puente de Charles de Gaulle, donde hallamos una colorida exposición de 28 saxofones, obra de Rafael López Garcinuño, con una decoración inspirada en los distintos países de la Unión Europea. A lo largo de la orilla del río Mosa encontramos numerosas empresas que ofrecen paseos en barco o alquiler de kayak, para los más aventureros, siendo las actividades más populares y recomendables para disfrutar de Dinant. Nos subimos encima de uno de los barcos recreativos de Cruise on the Meuse, que durante 45 minutos nos hará disfrutar de una perspectiva totalmente diferente de la ciudad y tenderemos la oportunidad de descubrir algunas de las joyas arquitectónicas e históricas más destacadas de la ciudad.

Crucero con Cruise on the Meuse por el río Mosa.

Y ¿Qué sería de una ciudad belga sin su cerveza? No podemos dejar de visitar la bella Abadía de Nuestra Señora de Leffe, lugar donde se elabora la conocida cerveza artesanal Leffe. Este antiguo convento nos ofrece la posibilidad de descubrir el proceso de elaboración como también un recorrido histórico y evolutivo de esta cerveza. Al final de la visita gozaremos de una degustación de los diferentes tipos que tiene mientras nos relajamos en la bonita sala.

Dinant también ofrece experiencias únicas para los más aventureros mediante Dinant Évasion, una empresa de actividades para toda la familia. Dentro de su amplio abanico encontramos actividades con kayak, cruceros, painball, lasergame, ciclismo, rutas de senderismo, etc. Asimismo, a unos 15 kilómetros de la villa, hallamos Dinant Adventure, un parque que cuenta con una ubicación privilegiada en las antiguas cantera de arenisca, cerca del valle del río Lasse. A lo largo de sus 18 hectáreas podemos practicar diferentes actividades, aunque sin duda nos sorprenderá descubrir los numerosos puentes suspendidos en el aire, tirolinas, ascensos por árboles y un sinfín más de experiencias donde gozar como niños, eso sí, abstenerse todos aquellos que sufran de vértigo.

Cerveza artesanal Leffe.

Valonia es vibrante. Para muchos desconocida, esta zona guarda verdaderos tesoros y ofrece inolvidables experiencias que nos harán disfrutar de un viaje lleno de momentos únicos y divertidos, ya sea en familia o con amigos.

¿Dónde alojarnos?

Golden Lakes Hotel **** (Route de la Plate Taille 51bis, Froidchapelle): Para disfrutar de toda la belleza de la zona de los Lagos Eau d'Heure, sin duda una óptima opción es este hotel de cuatro estrellas. A pocos metros de uno de los lagos, nos ofrece unas impresionantes panorámicas desde sus habitaciones.

Hôtel Castel de Pont-à-Lesse (Pont-à-Lesse 36, Dinant): Ubicado en un antiguo castillo, está rodeado por 25 hectareas de belleza natural, donde relajarnos y descansar.

¿Dónde comer?

Le Tri-Marrants (Froidchapelle): Restaurante de cocina local con terraza sobre el Lago Platte Taille. Cenar aquí es una experiencia única, dado que tendremos unas vistas inmejorables del atardecer.

Chez Bouboule (Dinant): Restaurante en el corazón de la villa especializado en mejillones y marisco. Dispone de terraza y cuenta con bonitas vistas sobre el río Mosa.

Le Confessionnal (Dinant): Restaurante con una destacada decoración que cuenta de diferentes espacios donde podemos degustar sus ricos platos tradicionales.

La fromagerie du Samson (Gesves): Aunque no es un restaurante sino una quesería, vale la pena hacerle una visita y descubrir toda la variedad de quesos artesanos con certificado BIO que tiene. Estos quesos que se producen y venden aquí, han recibido varios premios que hace que sean aún más un gozo para el paladar.

Quesos de La fromagerie du Samson.

Poblaciones del reportaje
Guárdame en el móvil