Toledo, La Ruta del Quijote
Castilla La Mancha
Este es uno de los itinerarios más característicos de Castilla-La Mancha, pues discurre por varias de sus provincias y recorre algunos de los parajes y poblaciones que mejor definen el paisaje y la arquitectura manchegos.
Els Blaus de Roses

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Este es uno de los itinerarios más característicos de Castilla-La Mancha, pues discurre por varias de sus provincias y recorre algunos de los parajes y poblaciones que mejor definen el paisaje y la arquitectura manchegos.

Si queremos adentramos en el verdadero espíritu de Don Quijote, esa síntesis ibérica y universal del Renacimiento, tendremos que tomar contacto físico con este espacio geográfico. Territorio que al ser trotado por Rocinante se convirtió en geografía universal, escenario ideal para las inolvidables aventuras y en la ruta de un turismo —físico y metafísico - que Alonso Quijano llenó de lances caballerescos y poéticas emociones.

Aquí no sólo andaremos por la tierra, sino que lo haremos también, aunque no queramos, por las páginas del más grande mito que ha producido la literatura: El Quijote. La ficción se superpondrá a la realidad hasta anularla; los caminos de La Mancha se tornan caminos de novela, caminos huidizos hacia las regiones incontrolables de lo literario, esas regiones de altura donde los poetas y el caballero Don Quijote convierten las ventas vulgares en castillos con almenas de piedra y luna.

Molinos de Consuegra
Comenzamos nuestra ruta en CONSUEGRA, importante población de la Mancha toledana de origen romano; Tito Livio, Plinio y Ptolomeo la citan en sus escritos con el nombre de Consaburum, aunque en el lugar hubo poblamientos más antiguos. Debió ser un castro estable pues llegó a tener anfiteatro y un largo acueducto denominado de las Guadalerzas, a 23 km.; se conservan cercana a la población restos de la presa romana próxima a la Motilla del Azuer.

La población actual se asienta probablemente sobre el castro romano; fue tomada por los árabes y reconquistada por Alfonso VI. Alfonso VIII la cedió a la Orden Hospitalaria de San Juan, convirtiéndose en cabeza de su Priorato.

Está dominada por el Monte Calderico en el que se alza una típica crestería manchega con los molinos de viento y el castillo y desde donde se puede contemplar un bello panorama de la Mancha y una interesante perspectiva del conjunto urbano.

Los molinos reciben nombres como: la Turca, la Zorra, el Sancho Panza, el Primero, el Blanco.., algunos visitables y en el Sancho tiene lugar la fiesta de la Molienda de la Paz, un festival folklórico regional acompañado de el Acto de Exaltación Manchega presidido por la Dulcinea y sus damas.

El castillo pertenece a los primeros tiempos de la Reconquista y debió ser construido por los caballeros sanjuanistas en la segunda mitad del s. XII o principios del XIII, sobre una defensa romana transformada en época visigoda; su carácter es muy austero, carente de adornos.

Próxima a la torre sur del castillo está la capilla de la Virgen Blanca, del s. XIII, patrona de Consuegra. Desde esta altura observamos el pueblo, dividido en dos por el río Amarguillo.

Consuegra. Arco y torre
Se conservan innumerables ejemplos arquitectónicos de diversas épocas: de los siglos XVI y XVII son la iglesia de San Juan Bautista y la del convento de las Carmelitas; el Ayuntamiento es renacentista y se alza en la plaza de España, donde se pueden ver algunas casas con corredores de madera. Frente a ésta se encuentra el viejo pósito. En el edificio de los "Corredores" se ha instalado un interesante museo local que alberga hallazgos arqueológicos y etnológicos de la zona, desde hachas neolíticas, pasando por material del poblado celtibérico, restos de la cultura romana, medieval, hasta finales del s. XIX, momento en el que una inundación transformó, en cierta medida, la estructura urbanística de la población.

En el s. XVIII se construyó el convento de Franciscanos, la iglesia parroquial de Nuestra Señora y la ermita de la Vera Cruz; del XIX son la plaza de toros, la iglesia del barrio del Imparcial (que fue el que arrasó la inundación) y el colegio de monjas. Al pasear por Consuegra encontraremos algunas viviendas interesantes por su estilo popular manchego.

El último fin de semana de octubre se celebran las Fiestas de la Rosa del Azafrán, con concursos de monda de la flor que nace al salir el sol y muere al caer la tarde.

Se sigue manteniendo a duras penas la tradición alfarera, fabricando las típicas piezas utilitarias en barro cocido vidriadas en color melado y decoradas con tierras claras. Existe un interesante taller de forja.

Muy cercana se encuentra MADRIDEJOS cuyo origen se remonta a época romana. Tras la conquista de Toledo a los árabes por Alfonso VI, pasó a integrarse en el Priorato de San Juan.

Son muchos los monumentos de interés que podremos admirar en esta población. La iglesia parroquial de El Salvador, del s. XVI, de transición del gótico al renacimiento y reformada en el s. XVIII; el convento de San Francisco, con iglesia y claustro; el de las Clarisas, construido en el s. XVII, barroco. El rollo de Justicia de tipo neoclásico con basa, fuste estriado y capitel con moldura plana y cuatro escudos y un segundo cuerpo compuesto por balaustrada circular con seis columnillas. Del s. XVIII destaca la fuente neoclásica.

Madridejos. Rollo
Varias casas solariegas y su curiosa plaza de toros, construida en tapial con contrafuertes, así como el instituto Garcilaso de la Vega, construido sobre el antiguo pósito, y los "silos", casas-cueva típicas de la zona.

El primero de mayo se celebra la romería de la Virgen de Valdehierro, con el tradicional hornazo.

Tomando la comarcal que se dirige a Alcázar de San Juan nos acercamos hasta CAMUÑAS donde merece la pena venir durante las fiestas del Corpus Christi, declaradas de interés turístico y donde dos cofradías antiquísimas, llamadas de Pecados y Danzantes, constituidas por hombres de todas las edades. La actuación de ambas cofradías es muy diferente: unos encarnan al pecado, por lo que no tienen acceso al interior del templo durante la celebración de la Eucaristía. Estos permanecen en la puerta rascando sus palos sobre el suelo y lanzando gritos en el momento de la Consagración, gritos y aullidos que se repiten en las carreras que echan durante el recorrido procesional. Por su parte, los danzantes o virtudes sí toman parte en la misa y durante el trayecto procesional acompañan a la custodia. Casi al final interpretan la danza denominada por ellos tejer el cordón ante el altar instalado con anterioridad y donde el sacerdote deposita la custodia.

Danzantes y Pecados. Camuñas
Esta danza considera como una representación emparentada con los autos sacramentales más que con la danza de cintas, denominada así en nuestra región. Tanto la actuación como la organización de las dos cofradías es independiente y funciona por separado. Las dos cofradías confeccionan indumentarias de gran belleza y colorido, claramente diferenciadas, al igual que las caretas.

La ruta continúa hacia VILLAFRANCA DE LOS CABALLEROS, población en cuyo término se han encontrado importantes yacimientos arqueológicos celtibéricos. Mantiene un conjunto urbano de grandes caserones manchegos en el que destaca su iglesia parroquial de Santa María del gótico final del s. XVI, muy reformada. Aquí pervive la gran tradición alfarera en la familia Peño, donde varios de sus miembros trabajan en el alfar produciendo piezas tradicionales y otras de nuevo diseño.

Pero la importancia de Villafranca radica en el conjunto de lagunas que se encuentran en su término. En la carretera que va a Quero está la laguna Grande y la Chica que en la actualidad se encuentran protegidas dentro de una reserva de caza, declara por la Junta de Comunidades, contando con un vallado periférico en el que se abren diversas portadas. Por una de ellas y tras recorrer poco más de un kilómetro nos permite acceder hasta una zona de pinar entre las dos lagunas, en su cumbre, una torre mirador, desde la que podemos observar los porrones pardos, las gaviotas reidoras, los agiluchos laguneros... En la Laguna Grande se ubica la playa de la Mancha, sobre su extremo sur, un conglomerado de casas de baños, chalets y otras instalaciones dan servicio a los usuarios.

Si continuamos la carretera en dirección a Villacañas y pertenecientes a su término encontramos la Laguna de Taray y desde donde podremos disfrutar del mejor punto panorámico de la zona en el contiguo cerro de las Peñas. Además nos encontramos en el entorno la Laguna de Peñahueca y la de Tírez, todas ellas con una gran riqueza de flora y fauna. Regresamos a Villafranca para, tomando la carretera que va a Alcázar de San Juan, acercarnos hasta las lagunas del Camino de Villafranca y la de Las Yeguas.

Nuestra próxima visita la realizaremos al cercano pueblo de HERENCIA cuyo casco urbano antiguo, de casas encaladas en perfecta alineación, se centra en torno a la Plaza de España y la Iglesia de la Merced; su iglesia del antiguo convento de frailes Mercedarios fue fundación de don Juan de Austria, que fue prior de la Orden de San Juan en 1650. En los alrededores de la Plaza de España se encuentra la Iglesia de la Inmaculada Concepción del s. XVII. Herencia es famosa por sus quesos y por su fiesta mayor, el carnaval, declarada de interés turístico regional, en el que sale la figuras del pene y las ginetas.

Puerto Lápice. Venta El Quijote
Tomamos la N-420 y nos dirigimos a PUERTO LÁPICE, población del más puro estilo manchego, puerta de entrada en la provincia de Ciudad Real y un lugar de pintoresca belleza en el que sus calles y sus casonas, adornadas con rejerías, constituyen su principal atractivo.

Las diversas y típicas ventas hacen honor a su antiguo nombre de Ventas del Puerto Lápice, que Cervantes inmortalizó en su obra. En una de ellas, llamada precisamente Venta de Don Quijote, bien hubiera podido ser armado caballero el hidalgo manchego.

Tomamos la N-IV Madrid-Andalucía para dirigirnos a VILLARTA DE SAN JUAN, donde podremos ver, sobre el río Cigüela, un interesante puente romano reformado en época de Felipe II; tiene 300 m. de largo por 5 de ancho. Junto a éste se encuentran los restos de otro puente de finales del s. XVIII. Su iglesia parroquial es del s. XVI y en su núcleo urbano podemos ver además algunas casas, historicistas, de finales del s. XIX, principios del XX.

Bombo manchego. Argamasilla de Alba
A 8km. por la carretera 4126 podemos acercarnos hasta ARENAS DE SAN JUAN, situada en un alto cerro próximo al río Cigüela. Su iglesia parroquial de Nuestra Señora del Valle es uno de los edificios más bellos y originales del arte románico-mudéjar de finales del s. XII, principios del XIII. En el exterior tiene gran interés su cabecera; en el interior unas pinturas románicas del s. XIII en el ábside. Muy cerca se encuentra el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel

Retornamos a Villarta para dirigirnos a ARGAMASILLA DE ALBA, típico pueblo manchego, rico enclave arqueológico del que proceden importantes restos de época romana y visigoda, alcanza su apogeo en el s. XVI y XVII. Aquí, en la cueva del Medrano, parece ser que Cervantes, estando preso, dio comienzo a El Quijote. Situada en una esquina, en el centro de la población, tiene una sola planta y cueva en dos niveles, a la que se accede por el patio. Fue declarada monumento en 1972. Otro edificio significativo es la popular casa del Bachiller Sansón Carrasco. De notable interés es la iglesia parroquial de San Juan Bautista, obra del s. XVI con algunas capillas laterales del XVII.

A doce kilómetros, junto a la presa del pantano, se encuentra el castillo y santuario de Peñarroya, lugar de romería para las gentes de Argamasilla y La Solana que comparten patrona, la Virgen de Peñarroya. El castillo musulmán pasó en 1215 a manos de la Orden de San Juan y conserva dos recintos murados, torre del homenaje, cuatro torreones y patio de armas, donde se encuentra la puerta principal del Santuario; contiene éste un retablo barroco y pinturas murales, la imagen de la Virgen se guarda en un camarín con pinturas y copias de cuadros de Murillo y Rafael. Seis kilómetros aguas arriba del castillo se han encontrado restos romanos en el Sotillo.

Lagunas de Ruidera
Aquí comienza el Parque Natural de las Lagunas de Ruidera , una de las zonas lacustres más importantes de la Península Ibérica. Son en total 14, nueve de las cuales pertenecen al término municipal de Ossa de Montiel y el resto a la provincia de Ciudad Real (Argamasilla, Villahermosa). Este conjunto de lagunas y su entorno disponen de comunidades vegetales típicamente meseteñas entre las que dominan los encinares, que conviven con sabinos, olmos, álamos y un denso matorral compuesto especialmente por coscojares, aliagas y espinos. Entre la riqueza faunística son de especial interés las aves acuáticas como el ánade real, el pato colorado, la focha común, el somormujo y el porrón moñudo, y gran cantidad de rapaces, anfibios, avutardas y sisones. Gracias a los dos últimos años de lluvia las lagunas han recuperado en parte sus niveles hídricos y hoy se encuentran en un nivel aceptable.

Lagunas de Ruidera
Se extienden a lo largo de 25 km. y desde la primera a la última descienden 120 metros y cada una recibe un nombre. Remontando, comenzaremos por la del Cenagal, siguiendo por la Celadilla, Cueva Morenilla, Laguna del Rey, La Colgada (con bellísimas cascadas y que comparten las dos provincias limítrofes), Batanas y Salvadora, Lengua, Redondilla, San Pedro, Tinaja, Tomillo, Conceja y La Blanca.

Entre la Laguna del Rey y la de Cueva Morenilla se encuentra RUIDERA, población que surgió junto al Puente del Rey y la Casa del Rey. Junto a la Laguna del Rey se encuentran los restos de la antigua Fábrica de Pólvora, obra de Juan de Villanueva por encargo de Carlos III.

En la zona de las lagunas existen gran cantidad de instalaciones hosteleras y de recreo y están permitidas las prácticas de actividades acuáticas. Cerca de la laguna de San Pedro y del camino que lleva a la ermita de San Pedro, se encuentra la famosa «Cueva de Montesinos» inmortalizada en El Quijote. Muy próximos se encuentran los restos del llamado Castillo de Rochafrida.

Abandonamos las Lagunas en dirección a Ossa de Montiel, donde un poco antes de llegar, a la izquierda, tomamos la desviación que nos lleva a TOMELLOSO, situado en la llanura manchega, pueblo que gira toda su actividad en torno a la producción vitivinícola. En el centro del núcleo urbano se sitúa la Posada de los Portales, edificio de la segunda mitad del s. XVII con interesantes galerías de balaustres, conserva la estructura de venta manchega, aunque en la actualidad es un centro cultural; la iglesia parroquial de la Asunción, del s. XVI, reformada en el XVII y de estilo barroco. En la glorieta de María Cristina se encuentra el museo monográfico dedicado a Antonio López Torres y su obra pictórica.

Otros edificios destacables son la estación de ferrocarril y algunas bodegas de los siglos XIX y XX.

Característicos de la zona son los llamados bombos manchegos, que son una especie de chozas abovedadas hechas con lajas de piedra sin argamasa. En su interior, chimenea, camastros de piedra y pesebres para el ganado. En la carretera a Pedro Muñoz podemos ver uno junto al Museo Etnológico del Carro.

El subsuelo de Tomelloso está horadado por más de cuatro mil cuevas que en otro tiempo la mayoría fueron bodegas y que aún conservan gigantescas tinajas.

A 30 km. se encuentra ALCÁZAR DE SAN JUAN, importante nudo de comunicaciones, centro neurálgico de la comarca del Campo de San Juan. Conserva importantes muestras de su pasado histórico; es la antigua Alcés celtíbera y la Alcas romana de la que podemos ver interesantes mosaicos en el Museo Municipal, recibiendo el nombre de Alcázar en época árabe.

El espacio urbano se organiza en torno a la plaza de Santa María y el torreón del Gran Prior. La Iglesia de Santa María la Mayor, de origen románico y del que aún persiste el ábside semicircular transformado interiormente en época barroca; en el interior destaca el camarín de la Virgen, obra barroca de fines del s. XVIII, decorada con yeserías y azulejería de Talavera. Restos góticos y mudéjares en algunas capillas e interesantes retablos y obras artísticas. Del palacio del Gran Prior de los Hospitalarios se conserva el torreón, declarado bien de interés cultural, y la capilla palacial, que presenta una estructura almenada y ventanas góticas. En la capilla palacial se encuentra el museo y alberga los restos arqueológicos de la zona.

Otros edificios religiosos notables son la parroquia de Santa Quiteria, s. XVI-XVII, la iglesia de San Francisco, gótica de transición, la de la Santísima Trinidad, con interesante portada barroca, y el convento de Santa Clara o de la Concepción. Como gran parte de los pueblos manchegos, conserva importantes casas solariegas de los s. XVII al XIX: las del conde de las Cabezuelas, la de don Miguel Enriquez de Luna… y algunos molinos.

El Carnaval (declarado fiesta de interés turístico regional) se celebra curiosamente del 25 al 28 de diciembre, con los populares concursos de murgas y carrozas.
Muy próximo a Alcázar se encuentra la pintoresca villa de CAMPO DE CRIPTANA, imagen típica de estas tierras, presidido su paisaje por los famosos molinos que confundiera Don Quijote con gigantes.

Capital del Campo del mismo nombre, la actual población es el resultante de la unión de otras tres más pequeñas: Criptana, el Campo y Villajos. El núcleo urbano más antiguo estaba situado donde hoy se encuentra el santuario del Cristo de Villajos; de allí se trasladaron sus habitantes hacia el castillo de Chitrana, lugar donde hoy se alza otro santuario, el de Nuestra Señora de Criptana.

Vista urbana. Campo de Criptana
Por los muchos restos encontrados en sus alrededores existen asentamientos del calcolítico, la Edad del Bronce y del Hierro, así como de época romana. Al igual que muchos pueblos de la Mancha, fue durante siglos de dominio musulmán hasta que en 1212 pasó a manos de la Orden de Santiago. En el santuario del Cristo de Villajos se conserva una talla del s. XIII de Virgen con el Niño, encontrada durante la restauración de 1982.

Sin duda, el mayor atractivo de Criptana son sus molinos, situados en la sierra de la Paz; en la actualidad se conservan 10 de los 32 que tuvo en otras épocas. Tres de ellos han sido declarados monumentos por su antigüedad. El Burlete data de 1555, tiene 6 m. de diámetro y 12 ventanillos orientados según los doce aires, conserva en el tercer nivel su maquinaria para moler en perfecto estado. El Infante es de 1500 y presenta algunos deterioros en su estructura. El Sardinero se en cuentra mejor conservado. Estos tres molinos son de propiedad municipal, los otros siete fueron construidos a partir de 1900: el Culebro alberga el Museo Sara Montiel, la Quimera el Museo de Labranza y en el Pilón el Museo del Vino.

Los principales monumentos y restos de interés de Criptana son la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, de estilo ecléctico con dominio del neoclásico; el edificio del Pósito, del siglo XVI pero restaurado en el XVIII, cuenta en su portada con el escudo de los reyes castellanos. La iglesia barroca del convento del Carmen, de finales del s. XVII con típica planta jesuítica, conserva una imagen de la Virgen del Carmen cuyo rostro es obra de Salzillo.

Laguna en Pedro Muñoz
Cuenta igualmente con algunas ermitas de interés: la de la Vera Cruz, del s. XVI, la de San Cristóbal, barroca, la de San Sebastián y la de San Pedro, la de Madre de Dios, también barroca de finales del s. XVIII.

Al pie de la sierra de la Paz existe una zona de respeto que pretende conservar un ámbito de casas populares manchegas encaladas, estrechas calles, con algunas escalinatas. Una de ellas es la Casa de los Tres Cielos, típica vivienda-cueva que se encuentra en la Cuesta de la Virgen.

Nuestra siguiente visita será PEDRO MUÑOZ, importante villa manchega inmortalizada en la obra cervantina y donde destaca la Iglesia de San Pedro y algunas mansiones solariegas de arquitectura típicamente manchega como la Casa de la Paca. En las afueras del pueblo, al norte existe un conjunto de pequeñas lagunas de gran belleza y valor ecológico y que ofrecen unas condiciones ideales para la observación de las aves acuáticas. La Junta de Comunidades ha adquirido la propiedad de esta laguna para asegurar su conservación.

Iglesia de San Miguel. Mota del Cuervo
Y de aquí, a MOTA DEL CUERVO, importante villa de gran influencia comarcal, con un notable grupo de siete molinos de viento. Éstos, junto con los de poblaciones como Campo de Criptana y Consuegra, dan la típica imagen de la Mancha de Don Quijote.

Su conjunto urbano cuenta con calles, edificios y espacios de gran valor, estructurándose en torno a las plazas del Ayuntamiento y de Cervantes. Se conservan una buena cantidad de casas señoriales de los s XVI al XVIII, con escudos y fachadas típicas de la arquitectura manchega, el antiguo Hospital de Pobres, construcción del s XVI – XVII, hoy utilizado como almacén; el magnífico edificio del Pósito, gótico del s. XV; la iglesia parroquial de San Miguel Arcángel, s. XVI-XVII, que tiene una torre de dos cuerpos y dos portadas de carácter renacentista y las ermitas de Santa Ana y de San Sebastián.

Es tradicional en Mota del Cuervo la fabricación artesana de cántaros y otros utensilios de alfarería, oficio aquí practicado por las mujeres conocidas como “cantareras”.

Una carretera local en dirección a Las Mesas, nos lleva al paraje natural de la Laguna de Manjavacas, uno de los humedales más importantes de La Mancha, con gran presencia de aves acuáticas y migratorias. En la actualidad es una reserva "natural" que cuenta con una pista forestal que la circunda y con observatorios.

En este paraje se encuentra la ermita de Manjavacas, situada en un cerro desde el que se ve un amplio paisaje de la Mancha. Esta ermita es del siglo XVII, con reformas del XX, tratándose de un complejo de edificios donde destacan la casa del santero y la ermita, de planta de cruz latina, con brazos muy cortos, ábside cuadrado y coro al pie. En agosto se celebra la Romería en honor a la Virgen de la Antigua, con una chocolatada y una enloquecida carrera para trasladar la Virgen a la iglesia parroquial; dos semanas más tarde será devuelta al santuario.

Aquí podremos enlazar con la Ruta de la Mancha Conquense.

Castillo de Belmonte
Continuaremos por la N-420 para dirigirnos a BELMONTE, municipio de la Mancha conquense, villa natal de Fray Luis de León, es un conjunto monumental de gran interés, que conserva importantes edificios civiles y religiosos, además de un muy bien conservado castillo. Formaba parte del marquesado de Villena desde su donación por Enrique II de Trastámara en 1366 al infante Alfonso de Aragón. Posteriormente donada a Juan Pacheco con quien el marquesado alcanzó su mayor esplendor y con ello Belmonte.

Uno de los elementos más importantes del complejo monumental de Belmonte es su recinto amurallado (a. XV y XVI) que con la muralla y las puertas pone en comunicación el casco urbano con el castillo; se conservan varios tramos en perfecto estado y varias puertas: la de Chinchilla es el acceso a la ciudad; la del Almudí, junto al Pósito, la de Monreal o de Toledo con un camarín a la Virgen de la Estrella.

Pero es el citado castillo su monumento más emblemático. Mandado construir por Juan Pacheco en 1456-1470 sobre uno anterior de 1324, es de estilo gótico de transición al plateresco con influencia mudéjar. Fue restaurado por Eugenia de Montijo que lo usó como residencia.

Belmonte y Colegiata
De gran belleza igualmente es su conjunto del casco urbano, donde sobresale la iglesia colegial de San Bartolomé, de grandes dimensiones, gótico renacentista. En el interior, trece capillas, el coro, la sacristía y la sala capitular, una gran colección de bellos retablos, interesantísima rejería y un sinfín de obras de arte —escultura, pintura, orfebrería, libros y documentos— formando todo ello un museo de arte sacro. Tiene dos portadas al exterior, una gótica y otra gótico-renacentista.

Cuenta Belmonte con un gran número de edificios de interés como el Palacio del Infante don Juan Manuel (s. XIV) con iglesia, convento y claustro pues albergó a partir de 1502 una comunidad de monjas dominicas; el Palacio de Buenavista, convertido en cuartel de la Guardia Civil; la Casa de los Baillo, del s. XVII, que ha pasado a ser Cámara Agraria; el Convento de los Trinitarios, s. XVI-XVII, con iglesia y convento de estilo barroco; el convento de los Jesuitas, s. XVII, actualmente con usos diversos y pintorescos; el Pósito, del s. XVI, convertido en vivienda al igual que la Casa de Comedias, antiguo corral de teatro del s. XVII. La ermita de Nuestra Señora de Gracia, del s. XVII, merece una visita para contemplar la imagen gótica de la Virgen.

Reja. Belmonte
Un poco más adelante nos encontramos el cruce que nos conduce hacia OSA DE LA VEGA, donde podremos visitar la parroquia de la Asunción. Construida en los s. XV y XVI, gótico final, con interesante portada plateresca y esbelta torre. En su interior conserva magníficos retablos de los s. XVI y XVII y una sillería de coro estilo rococó.

Continuamos hacia Quintanar de la Orden deteniéndonos en Los Hinojosos, dos pueblos en uno, separados y unidos por la carretera. El conjunto urbano está dividido en dos partes, con dos iglesias, la de San Bernabé, del s. XVI-XVII, renacimiento-barroco; la torre es plateresca y en su interior conserva un buen retablo barroco en el altar; y la de San Bartolomé, de origen románico con añadidos góticos, platerescos y barrocos. El Ayuntamiento está edificado sobre una antigua ermita. El pósito, del s. XIV, es actualmente una vivienda y callejeando encontramos buenas casas populares manchegas y algunos palacios, hoy parcelados y convertidos en viviendas.

Casona. Quintanar de la Orden
QUINTANAR DE LA ORDEN, municipio toledano de antigua fundación, cuyas primeras noticias datan de 1557, año en que Felipe II encargó la redacción de la Relación de las Cosas de Quintanar. Cabecera de comarca, ha sufrido una gran transformación urbana. Su iglesia parroquial de Santiago es obra del s. XV de transición del gótico al renacimiento. Podemos ver cercana a ésta una casa-palacio denominada La Casa de la Piedra, del s. XVIII, con magnífica portada. En las afueras se encuentra el rollo del s. XV, gótico; de la ermita de la Virgen de la Piedad y la Plaza de Toros, construida en el s. XIX.

Y ahora a realizar la última visita de esta ruta: EL TOBOSO, típico pueblo manchego, patria chica literaria de Dulcinea, donde tiene su "casa natal". Su fundación es de época de los iberos, según los restos de una pequeña colonia encontrados en el lugar. Los datos más antiguos que nos han llegado son los que dan cuenta de una fortificación realizada por la Orden de Santiago para proteger el viejo camino de Toledo a Murcia.

El Toboso alberga entre sus calles y plazas numerosos monumentos de interés histórico, además de muchos rincones llenos de encanto, con su tradicional edificación de mampostería y tapial, y el refulgente encalado de sus muros.

El Quijote y Dulcinea. El Toboso
La Casa de Dulcinea, además de su valor literario y de ser para los tobosinos la residencia antigua de una vecina histórica y famosa, doña Ana Martínez Zarco de Morales, a quien se identifica con la Dulcinea de El Quijote, es una casa de labor típicamente manchega del s. XVI, muy bien restaurada, de planta rectangular y dos alturas, con una tercera en la parte central a modo de torreón. Tiene una portada señorial con dos escudos y su interior está dedicado a museo de útiles de valor etnológico y de uso cotidiano en la vida manchega tradicional. El mobiliario es del s. XVII, coetáneo de El Quijote. En el patio, una de las mayores prensas de aceite conocidas en la provincia de Toledo, con una viga que mide más de quince metros.

Tiene el pueblo también otros edificios de interés, como el Convento de Trinitarios, construcción del s. XVI, muy restaurado, de factura renacentista herreriana, con claustro e iglesia, ésta de estilo barroco. Conserva unas valiosas pinturas del s. XVII y una colección de objetos personales de la fundadora, la madre Sor Angela María de la Concepción.

Ediciones de El Quijote. El Toboso
El Convento de Monjas Franciscanas, obra del s. XVI y restaurada en el XX, de estilo renacentista y de la que sólo se conserva la antigua portada de la iglesia. La iglesia parroquial de San Antonio Abad, de estilo gótico ojival del s. XV, con añadidos del XVII, el altar mayor, los laterales y varias capillas; las portadas son renacentistas y la torre de finales del s. XVI. En la misma plaza de la iglesia se encuentra el Museo Cervantino, en un edificio moderno que alberga una interesante colección de ediciones de El Quijote en diferentes idiomas y firmados por personajes ilustres de todo el mundo.

Interesantes son también la ermita de Santa Ana, renacentista, y que está enclavada en un alto cerro; el pósito, del s. XVIII, y las ruinas del Convento de Agustinos.

La celebración de sus famosos carnavales resulta particularmente atractiva debido a la gran participación popular y al colorido que despliegan.

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