Teruel, la esencia de Aragón
Teruel - España
Teruel es una provincia que te sorprenderá. No sólo existe, además insiste en que te atrevas a descubrirla a fondo. En la capital, conjugan con acierto lo último en arquitectura y tecnología con sus joyas mudéjares declaradas Patrimonio de la Humanidad
Els Blaus de Roses

teruel - españa, teruel, la esencia de aragón

TERUEL: NATURALEZA, HISTORIA  Y CULTURA

Teruel es una provincia que te sorprenderá. No sólo existe, además insiste en que te atrevas a descubrirla a fondo. En la capital, conjugan con acierto lo último en arquitectura y tecnología con sus joyas mudéjares declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En la plaza del Torico, se lanzaron con un pavimento que se ilumina por la noche. Y eso convive perfectamente con las torres que van a ir guiándote por la ciudad. El día catorce de febrero puedes viajar a tiempos medievales para revivir la tragedia de los Amantes en Aragón.

Sin perder ese romanticismo, en Aragón hay maravillas como Albarracín y sus alrededores. En el paisaje protegido de los pinares del Rodeno, te espera arte rupestre desde hace diez mil años. También puedes seguir las enormes huellas de los dinosaurios si entras en  Territorio Dinópolis. El Jiloca se engalana cada año cuando sus campos de azafrán están en flor. El Cid Campeador cabalgó por estas tierras y su rastro sigue vivo. Si quieres saber cómo se obtenía la harina en los molinos, puedes verlo en Ojos Negros. Muy cerca sabrás cómo se obtenía la sal en las Salinas Reales, cómo funcionaba la industria resinera o la vida en las explotaciones mineras a cielo abierto de Sierra Menera. Saborea el Matarraña y conoce los secretos que encierra Alcañiz. Visita el Parque Cultural del Río Martín, el castillo de Peracense y los pueblos más bonitos del Maestrazgo.

En las Cuencas Mineras, déjate llevar por la fuerza de una antigua mina que hoy es museo. Una experiencia inolvidable como los paisajes y los coquetos rincones que vas a ver. Sigue su estela y marca la tuya en las pistas de esquí de Valdelinares y Javalambre. Entra de golpe en la Ruta del Tambor y del Bombo del Bajo Aragón. Si es Semana Santa, te volverás apasionado aunque no quieras porque, en Aragón, la pasión se contagia. Rompe la hora, rompe el tiempo, rompe el silencio.

Y rompe los pronósticos cuando te sientes a la mesa en la provincia de Teruel. Jamón, jamón pero también ternasco asado o chuletillas de cordero a la brasa y a la teja. Que del cerdo se aprovecha todo lo comprobarás probando su longaniza, chorizo y morcilla. Es famoso el adobo que casa a la perfección con el pucherico, gachas o unas buenas sopas de ajo. No descartes la caza, las aves de corral o una trucha en condiciones, el excelente aceite de oliva del Bajo Aragón y deliciosos quesos como el de Tronchón o los de Samper de Calanda. Y de postre, el sol, el melocotón de Calanda. Aroma y sabor cautivadores. Luego no querrás probar otros. Como colofón, pastas artesanas, mantecados, almendrados, trenza mudéjar, sugerentes suspiros de amante o piedrecicas del calvario, torta de alma, guirlache y almojábanas. Para brindar, vinos de Calaceite y Valderrobres. En Aragón cocina sincera, con amor y dulzura.

TERUEL, CAPITAL DE ARAGÓN

La ciudad de Teruel te enamorará. Para conocerla, lo mejor es que recorras a pie todos sus rincones y descubras que sus pobladores le han ido dando forma desde que el rey Alfonso II decide organizar las fronteras del reino durante la Reconquista. Teruel es mudéjar pero hoy se atreven a conjugar con acierto sus torres e iglesias con lo último en arquitectura y tecnología. La nueva cara del Paseo del Óvalo ha dado la vuelta al mundo, incluso se ha expuesto en el MOMA de Nueva York. Es un lugar perfecto para pasear, ventilado y con unas vistas maravillosas.

Y eso convive perfectamente con las torres que van a ir guiándote por la ciudad. La de San Pedro es la construcción mudéjar más antigua de Teruel, testigo de todo lo que ocurre desde 1238. En el otro extremo, la de la Merced, de la segunda mitad del siglo XVI. Cuando entres en la Catedral no olvides deleitarte con su impresionante techumbre. Quedan otro par de torres. Dicen que las de San Martín y del Salvador las construyeron en tiempo record dos alarifes mudéjares que competían por el amor de una muchacha que se llamaba Zoraida. Sea realidad o leyenda, esto da a Teruel un aire especial. Es la ciudad de los Amantes, Isabel y Diego, cuyo mausoleo recibe miles de visitas. El tercer fin de semana de febrero, la ciudad se viste de medieval para revivir esa tragedia de amor.

También aquí podrás visitar Dinópolis, el parque paleontológico de dinosaurios más grande de Europa y que forma parte del llamado “Territorio Dinópolis” junto a otros cinco centros dedicados a la época jurásica en la provincia. Disfruta viendo las más asombrosas representaciones de dinosaurios a tamaño real y un sinfín de actividades que harán la delicia de los más pequeños.

Las fiestas grandes son en Julio, las de La Vaquilla del Ángel, con las peñas y los toros ensogados como protagonistas. Sitúate en la céntrica Plaza del Tórico e imagínatela llena de turolenses que le ponen el pañuelo al torico, sí, sí a ese que hay sobre una columna, pequeño ejemplar pero gran monumento al toro. Si miras a los edificios, puedes constatar que, en el primer tercio del siglo XX, apostaron por la arquitectura modernista. Hay más iglesias, rincones, gente acogedora y jamón inigualable. Teruel es mucho más.



Estás leyendo: Teruel, la esencia de Aragón

Hay más capítulos de este reportaje:
Cap. 1 Teruel, la esencia de Aragón
Cap. 2 Teruel, una aventura sin fin



Poblaciones del reportaje
Guárdame en el móvil