Terrassa, la ciudad del modernismo industrial
Terrasa - Barcelona
Disfrute de la ciudad de Terrassa la cual ofrece interesante elementos, tanto arquitectónicos como lúdicos, que harán de tu visita una experiencia inolvidable e enriquecedora.
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Terrassa, un municipio de la comarca del Vallés Occidental nos invita a descubrir su rico patrimonio que durante los años ha marcado la historia de la urbe y actualmente, una maravilla para todos aquellos curiosos visitantes.    

Ubicada a 20 km de Barcelona, Terrassa sorprenderá a sus visitantes sobre todo por su casco histórico donde podemos hallar numerosos ejemplos de estilos o períodos artísticos como el romano, románico, gótico y modernista. 

Para descubrir muchos de estos tesoros que esconde la ciudad nos tenemos que remontar en su pasado. Gracias a las varias excavaciones que se han realizado en el Parc Vallparadís se ha podido observar que los primeros pobladores de la zona fueron en el período del Neolítico, entre el 5000 y el 1800 a.C., cuando el hombre inicia la práctica de caza, agricultura y ganadería. Fueron los romanos, pues, los que fundaron la ciudad de Égara cerca de Vallparadís, sobre un antiguo poblado ibérico llamado Egosa. De dicho poblado, hoy en día, se conservan restos cerámicos y monedas. En la zona también se han hallado restos paleolíticos y una necrópolis de la Cultura de los Campos de Urnas, una investigación arqueológica que se caracterizaba por un nuevo modelo de rito funerario que se difundió durante la Edad del Bronce y la Edad del Hierro por buena parte de Europa.

Durante la Edad Media la ciudad creció alrededor de la Plaza Mayor y el Castillo – Palacio, aunque lamentablemente hoy en día tan solo queda la torre maestra, conocida por Torre del Palacio que actualmente es una de las secciones del Museo de Terrassa.  Esta edificación de estilo románico tiene una forma cilíndrica que se divide en tres niveles. A lo alto del baluarte podemos observar un par de aperturas, destacando el ventanal gótico que podemos encontrar expuestos en el Castillo de Vallparadís. Sobre esta antigua edificación podemos decir que desde el año 1959 es la sección principal de las seis que confirman el Museo de Terrassa. La primera mención del castillo se remonta en el año 1110 y hasta 1959 ha tenido diferentes funciones y ha sufrido numerosas reformas que han hecho que se conserven pocas características del original. Sobre sus elementos arquitectónicos podemos observar un claustro donde se levantó el antiguo patio de armas sobre el año 1344, cuando el castillo pasó a manos de unos monjes cartujos, la sala capitular y la capilla. Hoy en día, podemos encontrar una exposición permanente de diferentes ámbitos cronológicos, como el medio natural, la prehistoria y el mundo antiguo, el mundo medieval, la etapa moderna, la etapa contemporánea, además de una sala de exposiciones con diversas colecciones como la de aparatos de radio de Eduardo Aymerich.

El conjunto monumental de las capillas de San Pedro es otra muestra de la evolución del románico, además de eso forma uno de los conjuntos románicos-visigóticos más importantes de Cataluña. Lo forman las iglesias románicas de San Pedro, la más grande de las tres iglesias, de San Miguel, la única que conserva su planta primitiva entera y la Iglesia de Santa María, de planta de cruz latina y en su interior, podemos observar las antiguas edificaciones paleocristianas y visigóticas y significativos retablos góticos. Las tres están construidas muy cerca una de la otra en el antiguo núcleo visigótico de Egara y están declarados Monumento Nacional en 1931 y Bien de Interés Cultural. 

No podemos olvidarnos que Terrassa es una de las ciudades pioneras de la revolución industrial en España por lo que impulsó el desarrollo de la burguesía industrial que más tarde apoyó movimientos culturales como el modernismo y el novecentismo.  Destacamos el gran número de fábricas e industrias de textil, las chimeneas, los almacenes, la aplicación de la energía del vapor, la mecanización del proceso productivo y las innovaciones tecnológicas que convirtieron Terrassa en “la ciudad de las fábricas de vapor”.

Es por esta razón que hoy en día podemos hallar numerosos edificios modernistas durante nuestro paseo por su casco urbano. Algunos destacados ejemplos son Vapor Aymerich, Amat i Jover, obra de Lluís Muncunill i Parellada construido entre 1907 y 1908 y que actualmente alberga el Museo de la Ciencia y de la Tecnología de Cataluña o mNACTEC. Encontramos extensas colecciones permanentes donde podremos realizar un recorrido por la evolución de la tecnología de la humanidad, conocer el proceso para obtener energía, muestra de diferentes ejemplares de medio de transporte, una exposición llamada Lluís Muncunill, arquitectura para la industria, dedicada al arquitecto del edificio y un gran parque audiovisual, el Parc Audiovisual de Terrassa, entre otros. Sin duda, nos llamará la atención la magnífica cubierta de bóveda de cristal que corona el techo de la fábrica. Seguidamente nos adentramos con otro interesante edificio, Masía Freixa. Fue construida en el año 1896 y reformada entre 1907 y 1914 por Muncunill, el cual la convirtió en uno de los elementos más destacados de la ciudad. Se caracteriza por una estructura de arcos y bóvedas de ladrillo plano de inspiración gaudiniana y su emergente torre.  Albergó el Conservatorio Municipal de Música, que hoy en día ha sido trasladado en otra edificación. Si tenemos oportunidad no nos podemos perder el Mercado de la Independencia, que data del año 1908 y destaca por una gran estructura, con tres naves, realizada en hierro, la Casa Alegre de Sagrera, del año 1912 y es una de las secciones del Museo de Tarrasa, nos presenta un claro ejemplo de casa de la burguesía industrial de la época con gran número de mobiliario original y el Ayuntamiento de Tarrasa, una excelente muestra neogótico también obra de Muncunill, consta de dos pisos con una fachada de piedra arenisca abundantemente decorada.  Elementos interesantes también encontraremos en la Escuela Industrial, el Gran Casino, hoy en día, sede de la cooperativa Abacus, aunque aún conserva su esplendor, sus pinturas murales y su decoración modernista y el Teatro Principal de carácter monumental y ecléctico con elementos decorativos de estilo modernista.  

Además del rico patrimonio que ofrece la ciudad también nos presenta una amplia agenda con actividades para todos los gustos.  El Festival Internacional de Jazz de Tarrasa reúne cada año a más de 250 artistas durante aproximadamente un mes donde entre conciertos, talleres actividades de baile y exposiciones los visitantes pueden disfrutar de la ciudad mientras disfrutan de los ritmos del jazz. Gracias a su interesante e importante herencia modernista, en la villa se celebra cada primavera desde 2003 la Fira Modernista que pretende hacer viajar a sus visitantes en el tiempo y revivir aquella época. Esta actividad se completa también con un Mercado Modernista cerca de la Masía Freixa con numerosos puestos con artículos y productos artesanales. Finalmente, tenemos que mencionar que la ciudad ofrece asimismo una amplia oferta gastronómica con un sinfín de bares y restaurantes donde podemos saborear platos tradicionales con toques innovadores que harán nuestra estancia aún más apasionante. Así pues, podemos disfrutar de una ciudad que ofrece interesantes elementos, tanto arquitectónicos como lúdicos, que harán de nuestra visita una experiencia inolvidable e enriquecedora.

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