Tenerife, puzle de paisajes naturales
Tenerife
Ciudades y pequeños pueblecitos, playas, bosques, parques, cultura y tradición son solo algunas de las excusas para adentrarnos a descubrir Tenerife, la isla que con su exuberante naturaleza sorprende a cualquier viajero.
Els Blaus de Roses

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Conocido por muchos como destino de sol y playa, Tenerife recibe cada año miles de visitantes que buscan escapar de la rutina diaria en sus playas, pero lejos de la realidad, la isla es un paraíso natural que ofrece infinidad de opciones para cualquier tipo de viajero.

Tajinaste rojo en los alrededores del Teide.

La hermana de ocho islas dentro del océano Atlántico, conformando el archipiélago que forma la Comunidad Autónoma de Canarias, es la isla más extensa y la más poblada de España. Fueron las sucesivas erupciones volcánicas que comenzaron a gestarse en el fondo del océano a lo largo de la historia que formaron la isla, dando resultado al aspecto con el que nos encontramos hoy en día. Conocida como la “isla de la eterna primavera”, Tenerife cuenta con una gran variedad de climas que crean un territorio de múltiples paisajes y formas. Y hablando de clima no podemos dejar de mencionar a los vientos alisios cuya humedad crea amplios mares de nubes que se sitúan entre los 600 y 1800 metros de altura creando un espectáculo para la vista. Para descubrir toda la belleza que guarda la isla, la mejor manera para hacerlo es alquilando un coche y realizar un road trip que nos permitirá acceder hasta los lugares más recónditos. Después de recoger nuestro coche de Interrent, marca de Europcar Mobility Group, de manera rápida y fácil, comenzamos con nuestra aventura.

Mirador con el Teide de fondo.

Ciudades y pequeños pueblecitos, playas, bosques, parques, cultura y tradición son solo algunas de las excusas para adentrarnos a descubrir la isla, la que recomendamos no estar menos de una semana para gozar de todo lo que ofrece. Ya desde la ventanilla del avión nos da la bienvenida el Teide, el rey de la isla, siendo el pico más alto de Tenerife y del país, además de ser el parque nacional más antiguo de las islas Canarias. Este volcán forma parte del Parque Nacional del Teide que desde 2007 es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y su visita sin duda es imprescindible. Ubicado en el centro de la isla, cuenta con cuatro accesos principales y es un placer disfrutar de los paisajes que se abren ante nosotros mientras vamos ascendiendo hasta él. Una parada que merece la pena, además de los numerosos miradores que nos ofrecen increíbles panorámicas del volcán, es el Centro de Visitantes de El Portillo. Este espacio perfectamente adaptado en el entorno guarda en su interior un pequeño museo que nos cuenta todo sobre el origen del Teide y su entorno, una sala de proyecciones donde podemos ver un documental y también un pequeño Jardín Botánico anexo al centro. Continuamos sumamos kilómetros mientras nos sentimos casi en otro planeta donde los colores ocres cobran protagonismo y los tajinastes rojos, planta autóctona de Tenerife, aderezan con sus flores. Llegamos hasta el teleférico del Teide y a su Estación Base (2.356m) desde donde mediante una cabina ascenderemos hasta la Estación Superior, ubicada a 3.555m de altitud. Vale la pena hacer las diferentes rutas que parten desde el Mirador de la Rambleta, la Ruta Telesforo Bravo, la Ruta del Mirador de la Fortaleza y la Ruta al Mirador Pico Viejo. Hay que tener en cuenta que, en esta altura, además de que se dispone de menos oxígeno, por lo que para realizar dichas rutas necesitaremos más tiempo del normal, es recomendable llevar con nosotros crema solar, calzado cómodo y una chaqueta, ya que la temperatura desciendo considerablemente. Las dos últimas rutas nos ofrecen unas imágenes magnificas con increíbles miradores donde admirar la belleza del lugar, además de disfrutar de vistas sobre las islas de La Gomera, La Palma e incluso El Hierro en días claros. Volviendo a la primera ruta cabe decir que para ascender a la cumbre del Teide es necesario pedir permiso a la Red de Parques Nacionales, que solo se otorga a 200 personas al día, razón por la cual si tenemos la intención de visitarlo es recomendable pedirlo con antelación a nuestro viaje.

Cumbre del Teide.

Merece la pena perdernos por los alrededores del Teide y disfrutar de los bonitos parajes, las lenguas de lava, los miradores y las formaciones geológicas. Mientras recorremos esta zona podemos encontrar dos elementos muy característicos como son el Observatorio del Teide, ubicado a unos 18 km de la base del volcán, donde se encuentran algunos de los mejores telescopios solares del mundo, y el Roque de García, una curiosa roca que se hizo famosa debido que aparecía en los extintos billetes de mil pesetas. Dejando el coche en el parking que hay, y recorriendo el pequeño sendero además de esta famosa roca, encontramos el Roque Cinchado y miradores que ofrece unas bonitas vistas sobre el Llano de Ucanca

Roque de García y el Teide de fondo.

La naturaleza y los paisajes de Tenerife son sin duda impresionantes. Pues otro de los lugares dignos de nuestra visita es Anaga, donde perfectamente podemos perdernos un día entero o más si así lo deseamos. A poco rato desde Santa Cruz de Tenerife, la capital de la isla, se haya el Parque Rural de Anaga declarado Reserva de la Biosfera. Ubicado en la parte nordeste de Tenerife, este parque que ocupa gran parte del macizo montañoso, con una extensión de 14.500 hectáreas, ofrece a sus visitantes paisajes realmente espectaculares e únicos. Mientras recorremos la carretera que va ascendiendo considerablemente es posible tener la oportunidad de disfrutar del magnífico espectáculo que se forma gracias a los vientos alisios, conocidos como mar de nubes, que juegan y acarician las puntas de las montañas. Anaga es ideal para todos aquellos que buscan adentrarse en la naturaleza, ya que cuenta con numerosas rutas senderistas, algunas adaptadas, y que nos hacen descubrir una vez más toda la diversidad de la que dispone la isla. Una de las más populares si vamos en familia es sin duda el Sendero El Bosque de los Enigmas, que empieza en el Mirador de Zapata y que a lo largo de 5 km nos permite adentrarnos en un bosque de laurisilva, una reliquia que ha sobrevivido desde hace 40 millones de años. Otros recorridos que podemos encontrar son la Ruta por Los Batanes, la Ruta por Taganana, el Sendero Hoja Cambada o el Sendero Roque Negro, entre otros. Encontraremos números paisajes que se caracterizan por sus formaciones geológicas como los roques, los diques o acantilados y barrancos. Tanto la fauna como la flora son una riqueza, ya que el macizo de Anaga es una de las áreas geológicas más antiguas de Tenerife y el conjunto de diferencias de altitud y clima permite que esta zona tenga una enorme variedad biológica. Además de los senderos podemos practicar alguna actividad como el mountain bike, paseo en caballo o descender hasta alguna de las magníficas playas, como la Playa de Benijo o la Playa de Tachero y disfrutar de una jornada de surf, vela o buceo. La arena negra de la Playa de Benijo y sus increíbles paisajes son una razón más que suficiente para adentrarnos por el sendero y escaleras que nos separan de este pequeño paraíso. Tanto si deseamos pasar el día en esta playa, como si optamos visitarla al atardecer, permitiéndonos disfrutar de un singular espectáculo, merece la pena adentrarnos en esta aventura.

Parque Rural de Anaga.

Y ya que estamos hablando de playas, cabe decir que Tenerife cuenta con una gran diversidad y para todos los gustos. Eso sí, siempre con unas aguas frescas, la variedad de las playas de la isla es infinita, tanto si buscamos playas de arena fina y dorada, como otras de arena negra, ya sea para relajarnos o en busca de aventura mientras intentamos coger las olas o practicamos algún deporte acuático. La Playa de los Cristianos es una de las más famosas del sur de la isla, razón por la cual es bastante frecuentada. Es ideal para relajarnos y disfrutar de su arena dorada, además de ser una de las doce playas adaptadas de la isla. Tanto si practicamos alguna actividad como si nos adentramos a descubrir el paseo marítimo con sus bancos decorados es una opción siempre acertada. Otra playa donde disfrutar es Playa Chica, una cala que comparte espacio con el muelle pesquero del pueblo, lo que le da un ritmo y toques coloridos a la panorámica que se abre ante nosotros. Si deseamos adentrarnos por playas más salvajes tenemos una cita en la Playa de Agua Dulce donde practicar surf y disfrutar de las olas, como también la Playa de El Médano, un paraíso para los amantes del windsurf y kitesurf. Situada en el municipio de Granadilla de Abona, se caracteriza por fina arena gris y un magnifico paisaje sobre la majestuosa Montaña Roja, siendo un cono volcánico. Tanto si somos amantes de estos deportes acuáticos como si queremos disfrutar de un día de playa, merece la pena visitar este colorido litoral. Algunas de las playas de arena negra, debido a su origen volcánico, se ubican sobre todo en la parte norte de la isla y entre ellas encontramos la Playa del Bollullo, Almáciga, complejo Playa Jardín, playa de Alcalá o playa de Los Abriguitos, entre otras. Las playas que se caracterizan por su arena fina y dorada son la playa de las Teresitas, playa de Abama o la playa de la Jaquita. Además de las playas Tenerife cuenta con numeroso piscinas naturales y charcos, un atractivo singular más de la isla, que también se encuentran al norte, en localidades como Garachico, San Juan de La Rambla y en La Laguna en las zonas de Bajamar y Punta del Hidalgo.

Playa de el Médano.

Otro de los tesoros que guarda la isla son Los Gigantes, unos acantilados ubicados en Santiago del Teide, que forman parte del Parque Rural de Tano y que nos dejaran con la boca abierta una vez pongamos la mirada en ellos. Este accidente geológico volcánico destaca con sus paredes verticales que caen sobre el océano con una altura de hasta 600 metros. Hoy en día hay varios miradores de los cuales podemos disfrutar de unas increíbles y sobrecogedoras vistas sobre los Gigantes mientras nos acercamos a Santiago del Teide. Otra opción muy aconsejable es disfrutar de estas paredes conocidas por los guanches como “muralla del infierno” desde el océano, a bordo de algún barco. Aunque su grandeza es evidente, los fondos marinos de esta zona tienen apenas una profundidad de 30 metros, pero cuentan con una riqueza natural que atrae a numerosos submarinistas.

Los Gigantes.

Antes de abandonar la isla y su espectacular naturaleza tenemos una última parada en Icod de los Vinos, una urbe conocida por el comercio del vino, que además de tener un rico patrimonio cultura es hogar del famoso Drago Milenario, siendo este una de sus principales atracciones. Ubicado en el Parque del Drago, junto a la Iglesia Parroquial de San Marcos, este árbol que ronda los 800 años es uno de los símbolos naturales, culturales e históricos de Canarias. Con una altura de 16 metros y una base con circunferencia de 20 metros es simplemente impresionante observarlo y verlo en combinación con el paisaje. La entrada del parque cuanta además con un sendero señalizado perfectamente donde gozar de especies exóticas y de la naturaleza más característica de Tenerife. Otro interesante lugar que nos demuestra la belleza natural de esta villa es el complejo subterráneo Cueva del Viento- Sobrado, siendo el mayor tubo volcánico de la Unión Europea. Durante nuestra visita comprenderemos el papel de las coladas en el volcanismo y observaremos las diferentes formas de lava en el interior de la tierra.

Drago Milenario.

Otros de los lugares que merecen una visita en Icod de los Vinos es la Capilla de los Dolores, que formaba parte del antiguo convento de San Francisco, la Casa de los Cáceres, del siglo XVIII, la ermita de El Calvario en la cual hallamos una figura del Cristo Crucificado acompañado de San Juan y la Virgen o la Iglesia de San Agustín. Además, esta villa cuanta, con bonitas plazas, como la plaza de la Constitución o la Plaza Andrés de Lorenzo Cáceres donde encontramos rincones realmente increíbles para disfrutar de un momento de tranquilidad o gozar en alguna de sus terrazas.

Playa de Benijo.

Tenerife es naturaleza en estado puro, un oasis para todo aquel que busca encontrar parajes increíbles e únicos, lugares llenos de magia y que cuentan la historia de un pueblo. Tenerife es sol y playa, pero también aventura, con infinidad de actividades acuáticas y de montaña, es bosques, volcanes, vegetación… Tenerife es simplemente un destino donde ser, un destino de contrastes y de paisajes.

Dónde alojarte en Santa Cruz de Tenerife
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Santa Cruz de Tenerife





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