Tenerife a través de sus villas
Tenerife
Gracias a su gran variedad de climas la isla ofrece múltiples paisajes que también podemos comprobar en sus urbes, cada uno con sus peculiaridades que representa las costumbres y tradiciones del Tenerife.
Els Blaus de Roses

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Después de descubrir toda la belleza natural y los increíbles paisajes que caracterizan Tenerife nos adentramos a descubrir sus bellas ciudades y pueblecitos más representativos que harán de nuestro viaje una experiencias única e inolvidable.

Gracias a su gran variedad de climas la isla ofrece múltiples paisajes que también podemos comprobar en sus urbes, cada uno con sus peculiaridades que representa las costumbres y tradiciones del Tenerife. Una vez más, después de recoger nuestro coche de alquiler de Interrent, marca de Europcar Mobility Group, siendo la manera más cómoda para recorrer los diferentes puntos de la isla, ya estamos listos para empezar con nuestra hazaña.

Plaza de la Libertad en Garachico.

Santa Cruz de Tenerife

Siendo al capital de la isla desde 1883, Santa Cruz de Tenerife es una parada casi obligatoria, por la cercanía de uno de los dos aeropuertos de Tenerife (Aeropuerto de Tenerife Norte). Es una ciudad fácil que podemos visitar a través de un recorrido para descubrir sus principales atractivos. Nuestro paseo empieza desde Plaza España, siendo el centro neurálgico de la villa. Se construyó sobre el Castillo de San Cristóbal en el año 1929 y es donde encontramos el centro de información turística. Los pocos vestigios que quedan hoy en día del castillo se encuentra bajo la plaza y se pueden visitar descendiendo unas escaleras. Seguimos rumbo a la Rambla de Santa Cruz, otro punto interesante, donde encontramos numerosas terrazas, ideales para hacer un descanso.

Sin duda, uno de los símbolos de Santa Cruz es la Iglesia de la Concepción. Ubicada en la plaza de la Concepción, fue el primer templo católico de la isla y se caracteriza por sus cinco naves. Ha sufrido varios incendios y la última restauración fue en el 1753. Seguimos por la Plaza de la Candelaria, conocida por ser el lugar donde se produjo la primera muerte de la Guerra Civil española. Fue en el año 1706 cuando se construyó la primera pila de la ciudad en la plaza. Otra plaza muy agradable es la de Príncipe de Asturias, donde se hallan dos estatuas que representan la primavera y el verano. Es interesante visitar también la Iglesia de San Francisco, que se encuentra en la plaza del mismo nombre, y donde se ubica el convento de San Pedro Alcántara. Vale la pena observar toda la vegetación que hay en esta plaza y que seguro que no nos dejará indiferentes. Otros edificios que merecen una visita son el Teatro Àngel Guimerà, siendo el teatro más antiguo de Canarias, Palmetun, un jardín botánico con las palmeras como protagonistas, Círculo de la Amistad XII de enero, un club privado que sin duda nos impresionará su fachada y el Mercado Nuestra Señora de África, donde encontrar todo tipo de productos gastronómicos.

Ermita de San Telmo en Puerto de la Cruz.

Puerto de la Cruz

Un pueblo marinero que ha conservado su espíritu, aunque fue el primer centro turístico y aun hoy en día sigue siendo uno de los puntos turísticos más importantes de la isla. Ubicado en la costa del Valle de La Orotava, y siendo el municipio más pequeño de Tenerife, Puerto de la Cruz es una villa que enamora desde el primer momento. Además de disfrutar de sus piscinas naturales o adentrarnos a gozar de las bellas piscinas con vistas al mar en el Complejo Costa Martiánez, vale la pena hacer un pequeño recorrido por alguno de sus barrios y lugares con más encanto. A lo largo de su paseo marítimo, aderezado con numerosas tiendas y terrazas de bares y restaurantes, encontramos la coqueta ermita de San Telmo que data de finales del siglo XVIII. La Casa de la Real Aduana, fundada en 1620, es otro de los edificios representativos de la ciudad, junto a la cual hallamos la batería Santa Bárbara y el muelle pesquero. La Plaza Europa y la Plaza del Charco son otros dos lugares donde descansar o pasear tranquilamente disfrutando del paisaje. El arte en Puerto de la Cruz está presente en todas partes, razón por la que hoy en día en La Ranilla, una zona histórica de la villa, encontramos numerosos murales en los cuales artistas nacionales e internacionales han plasmado su talento.

Barrio de La Ranilla en Puerto de la Cruz y su arte urbano.

San Cristóbal de la Laguna

Ubicado en el monte de La Esperanza, fue declarada Bien Cultural y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999. Además de ofrecernos numerosos atractivos y poseer una larga tradición universitaria, cabe decir que su importancia se remonta en la época colonial, ya que fue la primera ciudad sin murallas en conserva casi intacto su trazado original del siglo XV, siendo este el modelo para muchas ciudades coloniales en América. La Laguna fue la primera capital de la isla, tras la conquista de Tenerife y pasear hoy en día por su casco histórico es viajar en el tiempo y gozar de toda su belleza de cerca. Durante todo el paseo tendremos la oportunidad de observar bonitas casas señoriales como la Casa de los Jesuitas, la Casa del Corregidor, la de la Alhóndiga, la de Anchieta o la Casa Ossuna, entre muchas otras. Muchas de estas casas, principalmente de los siglos XVI- XVIII, hoy en día son museos que podemos visitar y disfrutar conociendo el folclore y la cultura isleña. Los templos religiosos también son muy presentes en La Laguna, siendo algunos los más importantes de toda la isla, como por ejemplo la Iglesia Catedral de Nuestra Señora de los Remedios, el antiguo convento de Santo Domingo de Guzmán, considerado Bien de Interés Cultural desde el año 1896, el Convento de San Francisco y Santuario del Cristo y su iglesia, que tiene la categoría de Real Santuario y la Iglesia de Nuestra Señora de la Concepción, siendo una de las más antiguas iglesias de la isla y sin duda la más simbólica gracias a su torre que sobresale al final de la calle de La Carrera y destacan los diferentes estilos en los que esta erigida, resultado de las diferentes reformas que sufrió.

San Cristóbal de la Laguna y la torre de la Iglesia de Nuestra Señora de la Concepción.

Candelaria

Ubicada al sureste de Tenerife, Candelaria es uno de los centros religiosos más importantes de la isla desde que se halló en 1392 la imagen de la Patrona de Canarias, la Virgen de Candelaria. Es por esta razón por la que la majestuosa Basílica de Nuestra Señora de la Candelaria, ubicada en la Plaza de la Patrona de Canarias, casi a orillas del mar, impresiona y cada año recibe miles de peregrinos. Dicha imagen que permaneció en el santuario que se erigió bajo las ordenes de Pedro Fernández de Lugo desapareció a causa de un aluvión en 1826, aunque hoy en día podemos observar una talla de Fernando Estévez del 1827. La basílica, de estilo regionalista destaca con su cúpula de 25 metros de altura y su torre central de 45 metros. Junto a esta se halla el Convento de los Padres Dominicos, próximo a la Cueva de San Blas, siendo el primer templo de la virgen y punto de unión entre la cultura europea y la aborigen. Volviendo a la Plaza de la Patrona de Canarias, nos da la bienvenida la Fuente de los Peregrinos y los nueve menceyes guanches, esculturas de bronce de gran tamaño, que representan los antiguos reyes de la isla, antes de la conquista de las tropas castellanas en 1496. Vale la pena pasear por sus calles y mezclarnos con los locales para disfrutar de toda la magia de esta villa. No podemos olvidarnos tampoco de su playa de arena negra y si nos gusta la naturaleza adentrarnos por alguno de sus senderos que rodean sus alrededores.

Basílica de Nuestra Señora de la Candelaria.

La Orotava

Coqueta, así podríamos definir esta urbe que se ubica en un bello valle de plataneras y que pasear por su impresionante casco histórico, declarado Conjunto Histórico- Artístico en 1976, es una verdadera delicia. Es el municipio más extenso de la isla, ya que comprende varios espacios naturales protegidos como el Parque Nacional del Teide o el Parque Natural de la Corona Forestal, razón por la cual cuenta con impresionantes paisajes naturales, hermosos jardines y un clima muy agradable. Mientras paseamos por sus calles que se caracterizan por ser pequeñas montañas rusas con subidas y bajadas, descubriremos bonitas casas señoriales y edificios que cuentan la historia de la villa. Un bonito ejemplo es la Casa de los Balcones, construida alrededor del 1670 que, haciendo honor a su nombre, destaca con su balcón corrido en madera en la última planta. En su interior encontramos obras artesanales muchos de los cuales hechos con métodos tradicionales. El Ayuntamiento es otro interesante edificio, que fue construido en el lugar de un antiguo convento y que se tardó 25 años en ser acabado. En la Plaza del Ayuntamiento se celebran varios eventos, destacando las Alfombras del Corpus, donde mediante arena volcánica de diferentes colores se perfilan verdaderas obras de arte y sin duda vale la pena admirarlas. Algunas de las iglesias más interesantes de la villa son la Iglesia de la Concepción, de estilo barroco y declarada Monumento Histórico Nacional, la bonita Iglesia de San Juan Bautista, la Iglesia y ex convento de San Agustín, que actualmente alberga la Casa de la Cultura.

Plaza de la Constitución en La Orotava.
Otros rincones que no podemos perdernos durante nuestra visita es la Plaza de la Constitución, junto a la cual hallamos el Liceo de Taoro, Hijuela del Botánico con sus plantas tropicales o los Jardines del Marquesado de la Quinta Roja que esconden una interesante historia. Es en esta zona donde encontramos numerosos guachinches, como el Guachinche Los Gómez, siendo unos establecimientos donde degustar platos tradicionales de la isla acompañados con vino de la propia cosecha. Y como guiada del pastel no podemos dejar de probar el polvino uruguayo, una verdadera delicia para los más golosos y los amantes del dulce de leche que nos hará chuparnos los dedos.

Guachinche Los Gómez en La Orotava.

Garachico

Declarado Bien de Interés Cultural en 1994, Garachico se ubica al noreste de la isla y se caracteriza por un paisaje volcánico y un acantilado que separa el casco histórico de las medianías. Una vez recorriendo sus calles descubriremos su bonito patrimonio arquitectónico de los siglos XVI y XVII, además de sus características piscinas naturales en El Caletón, una de las zonas de baño más populares. Sus curiosas formas, que se crearon a raíz de la última erupción del volcán Trevejo en 1706, son una delicia para locales y turistas que disfrutan de sus aguas tranquilas principalmente. Durante nuestro recorrido podremos observar, en una ubicación privilegiada, el Castillo fortaleza San Miguel, que data del 1575 y se erigió para defender de posible invasión al pueblo y la costa. Algunos de los edificios más representativos son la Casa Palacio de los Condes de la Gomera, Casa de los Ponte o la Casa del Marqués de la Quinta Roja. Tampoco pasan desapercibidos los templos religiosos como la Iglesia de Santa Ana, la ermita de San Roque, el bonito Convento Dominicano de Santo Domingo, con su fachada con siete balcones, que en la actualidad acoge el Museo de arte contemporáneo y el Convento de concepcionistas franciscanas. Otro atractivo, son sus plazas, muchas veces llenas con locales que aprovechan la sombra para divertirse con algún juego de mesa.

Castillo fortaleza San Miguel en Garachico.
Estos son solo algunas de las villas más destacadas de Tenerife, aunque encontramos muchas otras que si disponemos del tiempo suficiente son también una parada recomendada. Disfrutar de un agradable paseo mientras curioseamos los edificios que han caracterizado la historia de la isla, recorrer sus parques naturales y gozar de su naturaleza, tomar el sol en alguna de sus playas o piscinas naturales, degustar algún plato típico en sus guachinches o participar en las fiestas y tradiciones que tiene Tenerife hará de nuestro viaje una experiencia que no olvidaremos jamás.

Dónde alojarte en Orotava (La)
Hotel Sol Puerto Playa
Orotava (La)


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