Sobrarbe desde las alturas
Sobrarbe - Aragón
Cimas cubiertas de prados verdes y huellas de nieve que aún se niega a abandonar la zona, paisajes a vista de pájaro, sierras aderezadas con pequeñas villas y casas solitarias que prometen paz e infinidad de actividades al aire libre.
Els Blaus de Roses

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La primera vez que visitamos Sobrarbe nos sorprende, es una pequeña puertecita ante pueblecitos con encanto, naturaleza infinita durante los 365 días al año, sabrosa gastronomía y locales que nos harán sentirnos en casa. Hace falta volver una vez tras otra para descubrir toda la belleza que guarda este paraíso aragonés y por esta razón os hemos preparado una pequeña selección de los lugares que nos robaron el corazón la segunda vez que visitamos esta comarca.  

Aunque cualquier época es ideal para visitar esta comarca, sin duda, en primavera tenemos la oportunidad de disfrutar de uno de los paisajes más impresionantes que podemos encontrar. Cimas cubiertas de prados verdes y huellas de nieve que aún se niega a abandonar la zona, paisajes a vista de pájaro, sierras aderezadas con pequeñas villas y casas solitarias que prometen paz e infinidad de actividades al aire libre donde desconectar y conectar con nosotros mismos.

Cascada del río Bellós en el Circuito de San Úrbez. Turismo Sobrarbe

Llegamos a Aínsa, declarado Conjunto Histórico –Artístico y considerado como uno de los pueblos más bonitos de España desde donde podemos adentrarnos en los alrededores y descubrir la belleza de la zona. Se ubica estratégicamente en la confluencia de los ríos Cinca y Ara, entre el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, el Parque Natural de los Cañones y la Sierra de Guara y el Parque Natural Posets-Maladeta, y solo pasear un rato por sus empedradas calles, nos trasladaremos en la época medieval. Dentro de sus murallas hallamos un espacio lleno de patrimonio cultural que nos conquistará desde el primer momento. Nos deslumbrará su impresionante plaza que data de los siglos XII y XIII, la cual está envuelta en bonitos edificios originales con porches laterales y la que nos invita a tomar un respiro. Callejear por sus calles descubriremos además la iglesia de Santa María, las históricos casas Arnal y Bielsa, su castillo del siglo XI, los restos de la Iglesia de San Salvador o el Museo de Oficios y Artes Tradicionales.

Desde aquí podemos realizar varias rutas de senderismo, actividades de aventura y acceso a los parques naturales y nacionales que rodean esta bella población. Nada mejor que descubrir los diferentes valles que rodean esta comarca y que le dan un valor añadido, donde dejarnos fluir con la naturaleza.

Nuestra primera parada es el Cañón de Añisclo, en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Este cañón, generado por el río Bellós y la erosión kárstica del agua, ofrece un bonito paseo donde descubriremos diferentes cascadas que caen sobre el valle, cuevas, puentes colgantes y también el Puente de San Úrbez, un pequeño tesoro de piedra que se suspende sobre el cañón. Conocida esta ruta como Circuito de San Úrbez, debe su nombre a la Ermita y Cueva que data del siglo VIII y se halla bajo un resalte rocoso. Otros dos puntos con una inigualable belleza natural son el Valle de la Pineta y el de Bujaruelo.

Ermita y Cueva de San Úrbez. Turismo Sobrarbe

Valle de la Pineta sin duda es uno de los puntos más visitados y apreciado por los amantes de la naturaleza dentro del pirineo aragonés. Saliendo desde Bielsa y pasando por varios pueblos, ascendemos hacia este monte desde el cual se nos abrirá un paisaje a vista de pájaro, un valle de artesa glaciar, altas paredes donde observaremos pequeñas caídas de agua por el deshielo que en algunos puntos dura durante todo el año y prados verdes que son perfectos puntos para hacer una pausa, un picnic o algunas de las rutas que ofrece.

Valle de la Pineta. Turismo Sobrarbe

Por su lado el Valle de Bujaruelo es el lugar donde nace el río Ara, razón por la cual encontramos bellos paisajes donde serpentea este rio mezclándose con verdes praderas. Accediendo a él desde Torla, tiene un extraordinario valor natural y es un excelente enclave ganadero. Además, es uno de los mejores refugios de algunas de las especies de extinción de la zona. Vale la pena recorrerlo y descubrir lugares tan bonitos y especiales como el Puente románico en San Nicolás de Bujaruelo, el Salto de Carpin y el recorrido del río Ara en general.

Y pasando de los paisajes naturales más propiamente dichos nos encaminamos hacia Tella. Antes de llegar a esta pintoresca localidad hacemos una parada para descubrir el Dolmen de Tella o Piedra Vasar, que nos demuestra la presencia del ser humano en esta zona desde la época neo-eneolítica. Se ubica en la parte noreste de la planicie y observamos un dolmen de cámara simple rectangular abierta al sureste. Se compone por seis losas verticales para formar las partes laterales y una losa de cubierta, todas ellas en piedra de roca caliza. Merece la pena hacer una parada y visitar este mágico lugar.

Finalmente llegamos a Tella, un pequeño pueblo de alta montaña que guarda tres joyas arquitectónicas, la ermita de los Santos Juan y Pablo (siglo XI), la ermita de la Virgen de Fajanillas (siglo XII) y la ermita de la Virgen de la Peña (siglo XVI). Esta villa ubicada a 1340 metros de altitud, nos da la bienvenida y nos ofrece la entrada de este paraíso natural y monumental. Nos recibe la iglesia de San Martín, el templo del pueblo, y a partir de ella comienza nuestro recorrido, a través de un pequeño sendero en forma circular, que nos brinda la posibilidad de recorrer estas ermitas y disfrutar de un paisaje singular a puertas del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Durante poco más de dos kilómetros de recorrido, y de escaso desnivel, es una ruta apta para todas las edades y condición física. Nos llama la atención la Ermita de los santos Juan y Pablo, pues es una de las más antigua documentadas del románico aragonés y de Sobrarbe. Fue consagrada en el año 1019 por el obispo Borrel de Roda de Isábena y cuenta con una nave rectangular única y una cripta de enterramiento bajo el ábside. Evidencia de estos hechos ha sido su lipsanoteca fabricada en madera de pino donde se halla el pergamino acreditando su consagración, que hoy en día podemos contemplar en el Museo Diocesano de Barbastro.

Ermita de los Santos Juan y Pablo de Tella. Turismo Sobrarbe

Seguidamente, a pocos metros hallamos la segunda ermita, la de la Virgen de las Fajanillas. Se caracteriza por una planta cuadrada con ábside semicircular y es la única que tiene un campanario. Ascendiendo un poco por nuestra ruta, llegamos hasta la tercera ermita, la de la Virgen de la Peña, que además cuenta con un imponente mirador que ofrece una impresionante panorámica del valle. Esta ermita se considera la más joven de las tres, pues después de ser modificada su estructura actual data del siglo XVI. Cabe decir que esta zona pirenaica cuenta con una larga tradición relacionada con la brujería, los hechizos y los aquelarres y muchos crees que la ubicación y la consagración de las ermitas es estratégica para formar un anillo protector contra las brujas.

Dolmen de Tella. Turismo Sobrarbe

Tella guarda otro tesoro más, pues a poca distancia de esta villa se ubica la Cueva del Oso Cavernario, un recorrido en las entrañas de la tierra donde conoceremos como vivían estos grandes plantígrados y también observaremos los restos óseos de estos. Habitaron esta zona hace más de 30.000 años, pero se extinguieron tras la última glaciación, hace unos 17.000 años. Esta cueva, ubicada a 1.600 metros de altitud, bajo el cuello del Portillón de Tella, nos permite adentrarnos en este yacimiento de osos cavernarios donde tendremos la oportunidad de curiosear las formaciones de estalactitas y estalagmitas propias de estas grutas y los restos de estos animales que eran más grandes aun que los osos pardos que conocemos. Durante las excavaciones realizadas hasta el momento se han encontrado más de 4.000 restos óseos, aunque siendo este un lugar de hibernación de estos animales, que se alimentaban a base de raíces y frutos, aún guarda infinitos restos. Para hacer la visita necesitamos contratar una visita guiada, donde además de esta cueva entra la visita del Museo del Oso. Durante hora y media disfrutaremos de las diferentes galerías iluminadas y aprenderemos todos los detalles sobre este lugar y sus antiguos habitantes.

Cueva del Oso Cavernario en Tella. Turismo Sobrarbe

Sobrarbe es un oasis natural donde conectar con la naturaleza y la historia del lugar. Sus pueblos, entrañables paisajes, aire puro y tierra de tradiciones harán nuestra visita inolvidable. No podemos olvidarnos tampoco de su rica gastronomía, pues la calidad de sus productos locales y la mezcla de sabores hará que nuestro paladar goce como nunca. Y, por último, no dude entremezclarse y conversar con los locales, pues tendremos la oportunidad de descubrir muchas curiosidades de la comarca y también fascinantes fabulas que sorprenderán grandes y pequeños.

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Comentarios:
Sergio Otegui 20-08-2018
Un placer compartir contigo esta bonita tierra :)
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