Sierra de Cádiz, descubre la auténtica naturaleza
Cádiz - Andalucía
Un paraíso para los amantes de la naturaleza y del turismo rural es la Sierra de Cádiz. Disfruta de sus pueblos blancos, del urbanismo andalusí y de valiosos vestigios arqueológicos
Els Blaus de Roses

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Grazalema, en la sierra de Cádiz

En el corazón de la Sierra de Grazalema se enclava este pintoresco pueblo blanco gaditanos que goza de un microclima especial (ostenta el índice pluviométrico más alto de la Península). Aunque existen en la zona huellas de asentamientos prehistóricos, como el Dolmen de la Giganta, el origen de Grazalema coincide con la ciudad romana de Lacílbula.

En su casco urbano, declarado Conjunto Histórico, la típica arquitectura popular se combina a la perfección con la riqueza monumental. La joya patrimonial de la villa es la
Iglesia barroca de Nuestra Señora de la Aurora, junto a la que se dan cita la Iglesia de San José, la Parroquia de Nuestra Señora de la Encarnación, la Iglesia de San Juan y las ermitas del Calvario y de los Ángeles. Famosa por sus tradicionales mantas, éstas se exponen junto a otros oficios artesanales en el Museo de Artesanía Textil.

BENAMAHOMA
Esta hermosa pedanía de Grazalema enclavada en un paraje impresionante, fue llamada por los árabes Ben-Mahoma, hijos de Mahoma. La influencia islámica se puede apreciar en el trazado de las calles y en la constante presencia del agua.

Olvera, en la sierra de Cádiz

La Hippa Hippo Nova romana de raíces árabes se sitúa a los pies de un risco coronado por su impresionante castillo. Declarada Conjunto Histórico, su casco urbano presenta una exquisita mezcla de herencia andalusí, arquitectura popular y belleza monumental, con sus señoriales fachadas palaciegas.

El Barrio de la Villa se asienta sobre lo que era el primitivo casco de la ciudad antigua. En su trazado laberíntico y jalonado de lienzos de muralla se abren paso la Iglesia Arciprestal de Nuestra Señora de la Encarnación y el castillo, fortaleza musulmana del s. XII que aún conserva muros, torreones y la Torre del Homenaje. Ya en las afueras encontramos el Santuario de Nuestra Señora de los Remedios y el Convento de Caños Santos.

Una visita al Museo “Olvera. La Frontera y los Castillos”, ubicado en el magnífico edificio de la Casa de la Cilla, permitirá al visitante conocer el importante papel que jugó la serranía gaditana como frontera en el reino nazarí.

PEÑÓN DE ZAFRAMAGÓN
Esta Reserva Natural alberga una de las mayores colonias de buitres leonados de Europa. También se puede disfrutar de la naturaleza en la Sierra de Líjar o realizando el itinerario de la Vía Verde de la Sierra.

Prado del Rey, en la sierra de Cádiz

Prado del Rey hunde sus raíces en la ciudad romana de Iptuci, un yacimiento arqueológico de gran interés declarado Bien de Interés Cultural. Confirma la existencia de asentamientos humanos en esta zona desde el Neolítico hasta el s. XV. Su época de mayor esplendor fue la romana, en especial los s. I y II d.C., pero ya los fenicios explotaban las salinas existentes en sus alrededores, cerca de la Cabeza de Hortales.

Sus monumentos más destacados son el Templo Parroquial de Nuestra Señora del Carmen, y el antiguo Pósito de Labradores, cuya estructura se mantiene intacta.

Entre las tradicionales recetas de su gastronomía se hallan la alboronía de garbanzos y pimientos y las deliciosas torrijas con miel, sin olvidar su famoso Mosto de Pajarete.

URBANISMO COLONIAL
Posee un trazado urbano lineal, similar al de las colonias americanas, con zonas ajardinadas a lo largo de sus calles. Es conocida como el “Jardín de la Sierra”.

Puerto Serrano, en la sierra de Cádiz

Las típicas casas serranas de sabor dieciochesco rodeadas de naranjales dan la bienvenida a Puerto Serrano, villa gaditana con numerosos yacimienos arqueológicos que confirman la presencia humana desde el Paleolítico y su continuidad durante la colonización romano e hispano-musulmana. Entre los más destacados están Fuente de Ramos y el Almendral, o el antiguo asentamiento romano de Cerro Castelar y los Marciagos. En los alrededores se puede visitar también la interesante aldea de Pozo Amargo, con las ruinas de su Castillo. 

De la localidad parte la Vía Verde de la Sierra, un marco ideal para practicar senderismo, cicloturismo y marchas a caballo, o simplemente descansar. Esta ruta transcurre por las sendas verdes que discurren por el antiguo trazado ferroviario Jerez-Almargen, siendo transitables 35 km. que unen las poblaciones de Puerto Serrano y Olvera.

LEGADO ARTÍSTICO
En el casco histórico se erigen la barroca Iglesia Parroquial de Santa María Magdalena (con un bello retablo), la Ermita de la Magdalena y el Molino de Siré, antiguo convento carmelita de los ss. XVIII-XIX.

Setenil de las Bodegas, en la sierra de Cádiz

La singularidad y extrema belleza de su entramado urbano convierten a Setenil en uno de los principales destinos turísticos de la Sierra de Cádiz. Las casas, unas bajo la roca y otras sobre ésta o en su interior, imprimen diferentes niveles de altura a las calles, configurándose rincones tan especiales como las calles de la Cuevas de la Sombra y de las Cuevas del Sol.

Su localización actual es de origen medieval y en el espacio que hoy se denomina la Villa se asentaba el antiguo poblado almohade. El castillo que domina el pueblo es una fortaleza de origen medieval (ss. XIV y XV), que conserva la Torre del Homenaje y un aljibe. Su patrimonio se completa con la Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Encarnación; la antigua Casa Consistorial y las ermitas de Nuestra Señora del Carmen y San Sebastián.

BANDOLERISMO
La historia de la población de Torre Alháquime está vinculada al fenómeno del bandolerismo, ya que fueron muchos los proscritos que deambularon por estos parajes realizando sus hazañas. La villa incluso vio nacer a un hijo del legendario José María El Tempranillo. El visitante podrá realizar una ruta por estas tierras, ríos y cortijos, con el riesgo de sufrir un auténtico secuestro de bandoleros.

Torre Alháquime, en la sierra de Cádiz

Como su propio nombre indica, Torre Alháquime (la Torre de Alfaquín) es producto del dominio musulmán, siendo pieza clave en la frontera entre el Reino de Granada y el castellano. De la época nazarí conserva los restos de la muralla de su fortaleza medieval que rodean el casco histórico, con el Arco de la Villa. 

En el trazado laberíntico de sus calles se enclavan sus principales monumentos: parroquia de Nuestra Señora de la Antigua y el monumento al Sagrado Corazón de Jesús, que se sitúa en una plaza emblemática conocida con el nombre de El Santo.

Los aficionados al motor tienen en esta localidad declarada Conjunto Histórico dos citas muy populares: la prueba automovilística Subida a los Remedios y una competición de Enduro.

Ubrique, en la sierra de Cádiz

En la convergencia de los parques naturales de Grazalema y de los Alcornocales se encuentra Ubrique, declarada Conjunto Histórico. Su origen romano viene atestiguado por la antigua calzada romana entre Ubrique y Benaocaz y, sobre todo, por el valioso yacimiento de Ocuri, con un monumento funerario de tipo columbario del que existen muy pocos paralelos en la Península Ibérica. De la cultura musulmana han perdurado los restos de la Fortaleza de Cardela o Castillo de Fátima (s. XII). 

Su casco histórico de trazado medieval presenta calles angostas, pintorescos rincones, bellas plazas con fuentes como la barroca Fuente Pública y la andalusí de los Nueve Caños y buenos ejemplos del barroco como las iglesias de San Antonio, San Juan de Letrán y el Convento de Capuchinos Ubrique complementa su oferta de ocio con rutas senderistas, parajes para la pesca, la caza o el avistamiento de aves y el vibrante Rally Subida a Ubrique “Ubrique Legítimo”.

CAPITAL DE LA PIEL
Ubrique cuenta con una artesanía de la piel que combina a la perfección tradición y las nuevas técnicas, gozando de un reconocido prestigio internacional.

Villaluenga del Rosario, en la sierra de Cádiz

A los pies de un impresionante macizo rocoso se enclava Villaluenga, el pueblo más alto de toda la provincia. Aunque su origen se debe a la cultura musulmana, el cercano yacimiento de las Cuevas de la Manga, fecha la presencia humana en estas tierras desde el Paleolítico Inferior. Aún se pueden contemplar los restos de la calzada medieval.

Sus empinadas y estrechas calles se funden con la roca acogiendo destacados monumentos como las iglesias de San Miguel y del Salvador, las ermitas de San Gregorio y del Calvario, el Ayuntamiento y la Fuente de el Acueducto. Cuenta Villaluenga con la Plaza de Toros más antigua de la provincia (s. XVIII) que tienen la particularidad de no ser redonda sino poligonal y con un graderío realizado en piedra local.

ESPELEOLOGÍA 
El municipio es todo un santuario para los amantes de la espeleología, ya que en él se dan cita más de 80 cuevas y tres de las cuatro simas más importantes de Andalucía: Sima del Cacao, de los Republicanos y de Villaluenga.

Villamartín, en la sierra de Cádiz

Este caserío blanco rodeado de fértiles campiñas estuvo poblado desde la más remota Antigüedad gracias a su situación estratégica como cruce natural de caminos. Testigos de esta primitiva presencia son el Dolmen de Alberite y el yacimiento de Torrevieja, que engrosan los fondos del Museo Histórico Municipal.

El legado patrimonial de la villa cuenta con monumentos como el Castillo de Matrera, la Iglesia de Nuestra Señora de las Virtudes, la Iglesia y el Convento de San Francisco, la Ermita de Nuestra Señora de las Montañas y casas señoriales como el Palacio de los Ríos o el de los Topete.

Villamartín hace uso de sus hermosas calles y plazas para celebrar cada año su popular Feria de Ganado de San Mateo, declarada de Interés Turístico Nacional. Es una buena ocasión para degustar sus sabrosas berzas, sopas de espárragos o los tradicionales dulces artesanos.

PARAÍSO ARQUEOLÓGICO
Junto al Dolmen de Alberite, una de las estructuras megalíticas más antiguas de la Península, se halla el Yacimiento de Torrevieja, que arroja datos que confirman la presencia neolítica, tartésica, turdetana y andalusí en la actual Villamartín.

Zahara de la Sierra, en la sierra de Cádiz

La Sierra del Jaral acoge sobre sus faldas esta villa serrana enclavada en el interior del Parque Natural Sierra de Grazalema y declarada Conjunto Histórico. La fundación de la actual Zahara se debe a la época musulmana de la que se conserva, además del típico entramado urbano andalusí, el castillo (s. XIII), recuperada Torre del Homenaje y los restos de la villa medieval con tramos de murallas.

Su emplazamiento a lo largo de la ladera le da al caserío una fisonomía urbana peculiar. Los diferentes niveles obligan a las calles a escalonarse. En su coqueto casco urbano resaltan la Iglesia de Santa María de la Mesa, la Capilla de San Juan de Letrán, la Torre del Reloj y el Puente de los Palominos.

Durante la fiesta del Corpus Christi, declarada de Interés Turístico Nacional, no sólo se puede disfrutar de su cuidada ornamentación sino que también permite degustar su gastronomía autóctona, con platos como los quemones de cebolla, las sopas hervías y los borrachos azucarados.

PLAYA Y EMBALSE 
El Embalse Zahara-El Gastor ofrece además de maravillosas panorámicas, múltiples opciones para la práctica de actividades deportivas. En el área recreativa Arroyomolinos el visitante podrá bañarse en su playa artificial en plena sierra de Cádiz.


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