Seychelles, otro mundo para visitar
Islas Seychelles
Un lugar donde se encuentra tranquilidad y sencillez y se redescubre la inocencia. Un lugar como ningún otro en el mundo.
Els Blaus de Roses

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ISLAS SEYCHELLES. NO ES SIMPLEMENTE OTRO SITIO, ES OTRO MUNDO


Único es un vocablo demasiado usado. Ha aparecido tantas y tantas veces en los catálogos de viajes que ha acabado perdiendo su verdadero significado. Y eso es así salvo que se esté describiendo Seychelles. Cuando se refiere a nuestras resplandecientes islas, "único" adquiere su verdadero significado y evoca la más pura esencia de Seychelles. Y no sólo una vez; una y otra más hasta 115 veces. Estas 115 prístinas islas esparcidas en mitad del Océano índico son uno de los más valiosos tesoros de este mundo. Un lugar donde la naturaleza pura y auténtica está perfectamente preservada de las perniciosas influencias del feroz mercantilismo. Un lugar donde se encuentra tranquilidad y sencillez y se redescubre la inocencia. Un lugar como ningún otro en el mundo.

Anse Marron, La Digue Island
La desaparición de los dinosaurios; el nacimiento de Seychelles

La historia se remonta a 150 millones de años, cuando los dinosaurios ejercían su hegemonía sobre una incipiente tierra, y el lugar que más tarde sería Seychelles era el corazón del gran continente de Gondwana. En el curso de estos millones de años las placas tectónicas fueron paulatinamente variando y fragmentando este paisaje, pero fue un fortísimo movimiento sísmico el que repentinamente abatió a los dinosaurios y dio origen a la fisonomía de Seychelles que hoy conocemos.

La gigante ruptura que precipitó esta cadena de acontecimientos posiblemente fue el resultado de la erupción de un volcán submarino o el impacto de un meteorito, y dio lugar al desmembramiento incontrolado de una mole granítica desde la costa oeste de la India, mientras el continente proseguía su deriva hacia el norte. Quizás de una forma casual, o quizás predestinada  las Seychelles se creaban así, solitarias, aisladas y transformadas. Lo que había sido una gran masa terrestre se convertía en un conjunto de relucientes islas flotando libremente, dando lugar al único sitio de la Tierra donde en mitad de un océano las islas son grandes rocas de granito. Conjuntamente con otras islas de origen coralino, estos dispersos oasis conformaron el Archipiélago de Seychelles, situado justo por debajo del ecuador, brillando como esmeraldas a lo largo de un millón y medio de kilómetros de azur océano.

Imaginemos por un momento una flota de Arcas de Noé, cada una de ellas protegiendo la diversidad e importancia de determinadas formas de vida. Entonces entenderemos porque las Seychelles son las orgullosas herederas del verdadero legado natural de Gondwana.

No hay un Jardín del Edén, hay 115

Olvidadas durante siglos, salvo por los más intrépidos marinos y piratas, las islas permanecieron deshabitadas hasta bien entrado el siglo XVIII, cuando los franceses, en plena expansión de su imperio a lo largo del Océano índico, hicieron de ellas su hogar y las bautizaron Seychelles.

A lo largo de las décadas posteriores este lugar único generó un sinfín de leyendas, historias y hazañas, siendo la más fascinante la del Jardín del Edén. El General Gordon, que encontró en Khartoum su última morada, fue el primero en opinar que la Isla de Praslin y su Vallée de Mai, un bosque tropical donde crece de forma exuberante la mágica palmera del coco de mar, era el verdadero emplazamiento del bíblico paraíso terrenal, descrito en las tradiciones religiosas del Cristianismo, el Judaísmo y el Islam.

El argumentaba su afirmación en el hecho de que las Seychelles eran las islas oceánicas más antiguas del mundo, los más altos picos supervivientes del sumergido Gondwana. Pero su teoría también se basaba en la creencia de que el coco de mar era el Árbol de la Sabiduría. No es menos cierto que las insinuantes formas femeninas del coco de mar habrían dado lugar al término "fruto prohibido" a los ojos de los más prudentes.

El Vallée de Mai, ahora Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, nunca ha perdido su seductor y misterioso romanticismo y es una de las principales atracciones de Praslin. El aire puro y fresco que nos envuelve bajo esa bóveda boscosa bien podría representar la esencia misma de la inexplorada belleza natural e incluso los más remotos orígenes del hombre.

Vegetación
Seychelles: hogar de algunas de las más apreciadas posesiones de este mundo

El impetuoso nacimiento de las Islas acontecido por los restos desmoronados de Gondwana no sólo ha creado un destino único a más de 1000 millas de las costas africanas; además ha dado lugar a una abundante concentración de la más exótica flora y fauna.
A salvo y dentro de los límites de uno de los últimos santuarios de la naturaleza, la espectacular diversidad de especies autóctonas y endémicas es casi imposible de asimilar.

En ningún otro sitio de la tierra podríamos tropezar con un árbol medusa, el caza moscas de Seychelles, la rana más diminuta del mundo, la mayor de las tortugas gigantes, el más grande de los peces y la única ave no voladora del Océano índico. También se jactan las islas de poseer una de las más espectaculares colonias de aves marinas del mundo, con 13 diferentes especies y 17 subespecies, algo que sucede aquí, solamente aquí. Pero quizás el mayor atractivo natural son las palmeras del coco de mar. Únicamente encontradas en Seychelles, donde crecen de forma natural en las islas de Praslin y Curieuse, el coco de mar es sin ningún género de dudas el más potente icono del destino, e incuestionablemente su mejor embajador para los más apasionados viajeros. Durante mucho tiempo se pensó que este raro y maravilloso espécimen era un árbol submarino cuyas semillas eran ocasionalmente arrojadas por el mar a las playas de remotos reinos, todos ellos representados de forma mágica por el encanto sensual de las islas.

En un país donde prácticamente a la mitad de su escasa superficie terrestre se le ha dado el estatus de protección como reserva natural, el Vallée de Mai y el muy notable Aldabra, el mayor atolón coralina del mundo, son además Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Sugerir que Seychelles es un incitante destino para los amantes de la naturaleza y la ornitología y los eco turistas sería una ligera obviedad. Después de todo, ¿en qué otro lugar sigue habiendo tanto por explorar y descubrir?

Tortuga gigante
Un santuario parado en el tiempo, hecho a medida de una flora y fauna únicas... y de los viajeros más pertinaces

Un destino cuya belleza y diversidad cortan la respiración, Seychelles nutre un gran conjunto caleidoscópico de flora y fauna únicas, salvaguardadas por los límites de su mundo virgen.

Seychelles es el hogar de una de las más espectaculares colonias de aves marinas del mundo y nombres de islas tales como Praslin, La Digue, Bird, Aride, Frégate, Cousin y Aldabra se han convertido, tanto por su incomparable condición de observatorio ornitológico, como por su impresionante belleza natural, en vocablos únicos. La excepcional diversidad de nuestra flora es evidente en cualquier sitio, desde los brumosos bosques con su orografía granítica, hasta las prístinas y primitivas selvas al borde de nuestras relucientes costas.

Todo en este santuario permanece como en una ensoñación, intacto, desde el origen de los tiempos; una multitud de tesoros naturales: un océano tan cálido, transparente e incitante que lo podríamos confundir con nuestro acuario doméstico, donde cabalgatas de peces de brillantes colores se ocultan y aparecen en los corales, emulando unos fuegos artificiales submarinos y donde, en algunos sitios podrían rodearnos 800 especies diferentes de peces en una sola zambullida.

Más recientemente las islas se han convertido en otra clase de santuario - para aquellos viajeros en busca de lo extraordinario, de lo auténtico y deseosos de compartir momentos con una gente que vive cercana a sus raíces en un lugar donde la armonía, como si fuese un espejo mismo de la naturaleza se ha convertido en una forma de vida.

Fauna Seychelles
El entorno perfecto para hacer de todo, o absolutamente nada.

Con finas y blancas arenas masajeando delicadamente nuestros pies, inverosímiles formaciones de granito esculpidas por la naturaleza se alzan sobre un océano azul cobalto, bañado por un sol brillante en un límpido cielo, nos perdonaran por asociar Seychelles a las playas más espectaculares del mundo. Imaginemos entonces unos días para disfrutar de la oportunidad de descubrir un maravilloso paraíso natural y guardarlo celosamente para siempre en nuestra memoria.

Viajar de isla en isla, bien en barco, avión o helicóptero nos permite contemplar el verdadero significado de la diversidad del archipiélago. Cada una con su propio carácter: un mundo en miniatura donde el tiempo se ha detenido, donde poder disfrutar de un entorno muy lejano al mundanal ruido de la vida moderna. La brisa natural a través de los picos de granito, de los bosques brumosos y de las recónditas calas que muy pocos han descubierto. Bucear en un océano de miles de colores y alejarse no más de 40 pies para descubrir al tiburón ballena, o acariciar la superficie de sus aguas turquesas sobre esquís, kayac o catamarán. O dejarnos llevar por la tentación de la mejor pesca con mosca, y ¿por qué no sucumbir a la plácida  experiencia de pescar desde una confortable embarcación en alta mar? Trofeos como el marlin, el pez vela o el atún están a nuestro alcance.

Pero no solamente el esplendor del océano esta nuestra disposición; también otras actividades merecerán nuestra atención, como dar unos golpes de golf. En Seychelles un gran abanico de posibilidades de ocio nos esperan para una estancia inolvidable. Y algo que no hay que perderse son las cotidianas puestas de sol que marcan el final de cada jornada con un espectro de colores imposibles que jamás se repiten: el telón perfecto de otro día más.

Snorkeling
Seychelles: un lugar único, una gente única.

La Nación Seychellois es el colofón de una historia de éxito: la más colorista y armoniosa fusión de diversidad étnica. Un lugar donde gente de todos los rincones del mundo han aportado sus ricas culturas y costumbres: un auténtico crisol que emerge en cada recodo del país. La Catedral Católica se asienta cercana a la Catedral Anglicana, no lejos de la lglesia Adventista del Séptimo Día, una Mezquita y un Templo Hindú. En un país tan pequeño como Seychelles, esta diversidad cultural es cuando menos asombrosa.

La lengua oficial es el "Creole", una evolución del francés del siglo XVII, y como parte de sus gentes, salpicado de influencias de África y Madagascar. Ha sido y es el soporte idóneo para un buen número de exitoso s poetas, autores y dramaturgos. También generada por esta fusión cultural, la cocina Seychellois es igualmente espectacular. Como telón de fondo, la sutil elegancia de la gastronomía francesa, aderezada de toques picantes y las más exóticas mezclas del Este que nos proporcionan un increíble y apetecible abanico de texturas, sabores, colores e ingredientes. El marisco de sus mares, y las verduras y frutas frescas de sus tierras llegan hasta nuestra mesa garantizando la satisfacción de los paladares más exigentes.

Los bailes tradicionales como el Moutia, el Sega y el Kanmtole son el complemento ideal de esta fiesta gastronómica. El sonido de los tambores, violines y guitarras, y los ritmos evocadores del Sega con sus movimientos provocativos denotan una evidente sensualidad. Y esto nos lleva a hablar del amor. ¿Qué mejor lugar para reunir a nuestra gente y celebrar nuestra boda en el lugar donde está el Valle de Mai, el mítico jardín del Edén, donde tuvieron su primera cita de Adán y Eva?

Un paraíso natural con una chispa de modernidad

El viajero moderno desea escapar. En un planeta lleno de gente, el deseo de huir de lo cotidiano en busca de lo excepcional, incluso por un instante, es cada vez más frecuente. El aislamiento de las Seychelles las preservan de un mundo frenético, y nos ofrecen como en ningún otro sitio armonía y paz a todos los niveles.

Pero esto no quiere decir que no encontremos también lo mejor de la vida moderna. Nuestras posibilidades de alojamiento van desde recónditos lugares a hoteles de 5 estrellas, o pequeños hoteles, o pintorescas casas de huéspedes, o chalets con todas las comodidades, todos ellos modernos, acogedores. Y todos estos tipos de alojamiento, lejos de ser invasores en su entorno, se mimetizan de forma natural en su paisaje, donde la estética y el ambiente más puro son esenciales. Se aprecia de veras el no encontrarnos con ningún centro comercial, ni las acostumbradas franquicias siempre presentes en otros lugares. De hecho, lo más parecido a la "fast food" podría ser un fresco pescado al curry. No obstante, el desarrollo del turismo ha dado origen a buen número de restaurantes, cierta vida nocturna, actividades deportivas y culturales, y todo lo referente a transporte y comunicación del más alto nivel.

Moverse por las islas no es nunca un problema en un país donde no se requiere ningún visado de entrada. Además, es posiblemente uno de los muy pocos destinos tropicales donde no se requiere ningún tipo de prevención sanitaria ni vacunas de ningún tipo. No es la malaria una enfermedad que podamos encontrarnos en las Seychelles.

Por todo esto, podemos decir sin miedo a equivocarnos que no hay otro lugar en el trópico más seguro y acogedor. Seychelles está a unas 1000 millas del sitio más cercano, pero esa distancia la sentiremos como si fuesen un millón.

Complejo turístico
Las Islas Seychelles

Hay dos tipos muy diferentes de islas: las graníticas, llamadas islas interiores, agrupadas alrededor de Mahé, Praslin y la Digue, cuyos verdes picos reptan hacia el cielo desde bosques vírgenes y la más inmaculadas playas; y las coralinas, llamadas islas exteriores, un resplandeciente conjunto de formaciones planas aderezadas de bancos de arenas blancas y estructuras de coral, situadas al oeste de la costa africana, incluyendo la legendaria Aldabra, el más grande atolón coralino del mundo. Las “Islas interiores” son el foco cultural de la Seychelles, donde vive la mayor parte de la población, mientras que las “Islas exteriores” permanecen como mundos en miniatura, casi intocados por el hombre, mundos que nos esperan para ofrecernos una experiencia única e incomparable.

MAHÉ

Esta fértil granítica de verdes bosques, altos picos y alrededor de 65 playas atesora una rica diversidad de flora y fauna lista para ser descubierta bien con excursiones organizadas, o de forma más espontánea dejándonos llevar por los numerosos caminos que se abren paso a través de la más exuberante vegetación.
Al norte de Mahé donde se encuentra la famosa bahía de Beau Vallon, es donde está la más alta concentración de población de la isla, y donde también encontraremos una amplia gama de hoteles de todos los tamaños y categorías, así como casas de huéspedes y villas.

Contrastado con el norte, el sur de Mahé nos ofrece un aspecto más pastoral, donde se encuentran algunas de las playas más bellas y los pueblos más tradicionales, accesible todo ello por una eficiente red de carreteras.
Victoria, una de las más pequeñas capitales del mundo, ha logrado mantener su carácter y encanto original con destacados ejemplos de la arquitectura tradicional, un concurrido mercado, tiendas, boutiques y todo tipo de servicios.

PRASLIN

El nombre original de Praslin fue el de “Isla de la Palma”, en referencia al célebre Vallée de Mai. Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, donde el famoso coco de mar en abundancia de forma natural. Es la segunda isla más grande de Seychelles, y se encuentra situada a unos 40 km al noroeste de Mahé - a 15 minutos en avión o 45 minutos en barco. Dividida por una cadena de colinas y accesible por una carretera que nos conduce al Vallée de Mai, Praslin posee algunas de las playas más hermosas de la Seychelles como Anse Lazio, a menudo considerada como la más bonita del mundo. Praslin ofrece también un buen número de hoteles y casas de huéspedes donde disfrutar de la hospitalidad criolla, así como del único campo de golf de 18 hoyos, y de un lujoso casino.

La isla es ideal para aquellos turistas que deseen visitar otras islas como La Digue, Chauve Souris, Curieuse, Sto Pierre, Cousine o las reservas de pájaros en Cousin y Aride.

LA DIGUE

La Digue, situada a 45 Km. de Mahé y 7 km de Praslin es la cuarta isla más grande de las Seychelles, decorada por rocas de granito que parecen haber sido esculpidas por una mano divina y que regalan a sus playas una belleza impresionante, como se hace patente en Anse Source D'Argent.

En la isla podremos ver los medios de transporte más tradicionales, como las bicicletas y los carros de bueyes, y encontraremos alojamientos auténticos, especialmente en la costa oeste, mientras que el este todo permanece más intacto. La Digue es el trampolín ideal para el acceso a las cercanas islas de Grande Soeur y Petite Soeur, Félicité, Coco y Marianne.

ALPHONSE

Alphonse es un atolón coralino de forma triangular protegido por las aguas cristalinas de una laguna turquesa situada al suroeste de Mahé.

Esta exclusiva isla resort ofrece el confort de sus 25 chalets techados con paja y dotados de aire acondicionado y de sus 5 suntuosas villas ejecutivas, y todas y cada una de ellas disfrutando de una espléndida vista al océano. La isla ofrece la mejor pesca con mosca en agua salada del mundo entero.

BIRD

Situada a 100 kms al norte de Mahe, Bird es la isla más septentrional del Archipiélago, rodeada por espumosas playas blancas yaguas cristalinas. Veinticuatro bungalows individuales con vistas al mar ofrecen la auténtica experiencia de volver a la naturaleza más primitiva. En mitad de una vieja plantación de palmeras de coco, de un santuario de aves, del lugar donde anidan las tortugas marinas y del lugar donde habita Esmeralda, la más grande y anciana tortuga gigante del planeta.

CERF

La isla vecina más cercana de Mahé, reconocida por las magníficas posibilidades que ofrece para el baño y el snorkelling. Hogar de gentes bien establecidas, llegadas de la cercana Mahe, Cerf acoge en la actualidad varios alojamientos que nos harán descubrir todos los encantos de esta tradicional isla.

CHAUVE SOURIS

El escondite más íntimo que se mimetiza de forma espontánea con su entorno convirtiéndose en el perfecto cocoon de confort tropical suspendido entre formaciones graníticas, un océano de aguas turquesas y el más límpido cielo azul.

COUSINE

La isla de Cousine nos ofrece la experiencia de unas vacaciones en una isla tropical con un grado de privacidad raramente encontrado en muy escasos lugares de esta tierra. Con cuatro villas individuales edificadas al más puro estilo francés clásico, y una capacidad máxima para diez personas, la exclusividad es siempre el plato del día. Cousine es el hogar de cinco especies de aves endémicas de Seychelles, así como de una gran variedad de fauna autóctona y de una espectacular vida marina.

DENIS

La isla de Denis se sitúa al norte de Mahé, donde se encuentran 25 exclusivas y bien diseñadas villas. Su aura romántica las convierte en el lugar idóneo para los viajeros en luna de miel, mientras sus resplandecientes playas parecen estar hechas para disfrutar del sol tropical y de sus turquesas aguas. Una cocina excelente, inspirada por las frescas capturas del océano y los naturales productos de su granja garantizan la satisfacción de los paladares de los más exigentes gourmets. Denis es también la base ideal para expediciones de pesca deportiva en alta mar.

DESROCHES

Remota e intacta, la isla de Desroches lsland, protegida por la sombra de una plantación de palmeras de coco y rodeada por 14 kms de playas que cortan la respiración, está situada a 250 kms de Mahe. Su hotel acoge 20 junior suites decoradas minuciosamente para reflejar el auténtico estilo arquitectónico creole, mientras las pequeñas islas vecinas son reconocidas por sus espectaculares  posibilidades para el buceo y la pesca deportiva de grandes ejemplares.

FRÉGATE

La más al este de las islas graníticas nos ofrece lo más exclusivo para una experiencia en una isla privada. Con solo 16 lujosísimas villas, siete playas excepcionales y algunas de las más raras especies de flora y fauna de la tierra, Frégate nos abre un mundo de refinamiento y elegancia de belleza natural, de exquisita cocina así como de un amplio abanico para la práctica de deportes náuticos y otras actividades de ocio.

NORTH

North Island pone a nuestros pies toda una experiencia ecológica, donde la filosofía es dejarnos llevar por la naturaleza, y donde el auténtico lujo es ofrecer la mayor intimidad concebible combinada con un entorno perfecto y todas las comodidades del alojamiento más exigente Once villas, cada una de ellas construida de forma artesanal y utilizando solamente materiales de origen natural con un grado de perfección sorprendente, con piscinas individuales desbordantes, un magnífico spa, y las mejores vistas a las playas y a las verdes laderas de sus, picos graníticos.

SILHOUETTE

El exótico y olvidado mundo de Silhouette representa las Seychelles en su más prístino origen. Su belleza virgen ha sido elegante y sutilmente aderezada por Labriz Silhouette, un nuevo y lujoso  resort con más de 100 unidades individuales, un spa y cinco restaurantes.

ROUND ISLAND (Mahé)

Situada en medio del Parque Nacional Marino de Sainte Anne, este resort ocupa 2 hectárea y tiene 10 magníficas villas con vistas al océano y con piscinas que se mimetizan con el mar. El mar  Serena recientemente inaugurado completa las instalaciones de este lugar que ha dado una nueva dimensión a esta isla repleta de historia y leyenda en pleno centro de las islas interiores.

SAINTE ANNE

Sainte Anne, situada en el Parque Nacional Marino del mismo nombre y al norte de Mahé, dispone de 79 lujosas villas, todas ellas frente al mar, edificadas con un espectacular telón do fondo y rodeadas por las dos playas principales de la isla. La experiencia gourrnet única e imbatible que ofrecen sus tres restaurantes, combinada con el spa de primera clase nos concede  la última voluntad para nuestro cuerpo, mente y alma.

Islas en Seychelles
Donde alojarse

TODO UN ELENCO DE ISLAS

Un total de 16 islas, incluyendo 12 que solamente tienen un alojamiento por isla, están listas para proporcionamos la auténtica experiencia de vivir en una isla tropical y nos ofrecen un rango de posibilidades de alojamiento que van desde el pequeño chalet familiar Junto a una playa hasta el más cuidado, privado y sofisticado resort de 5 estrellas.

MÁS DE 24

En Seychelles, un hotel con más de 24 habitaciones es considerado como grande, aunque existen unos pocos con más de 100 habitaciones. Todos ellos están situados en lugares privilegiados sobre playas espectaculares, o muy cerca de ellas, y gran parte de ellos con todo tipo de servicios como bares, restaurantes, deportes náuticos y programas para la diversión nocturna.

MENOS DE 24

Una gran variedad de pequeños hoteles, cada uno de ellos con su carácter propio y un encanto especial, ponen a nuestra disposición un confort más sencillo, como podría ser una casa de huéspedes donde estamos invitados a compartir la vida cotidiana típica de una familia de Seychelles; algo para tener la sensación más hogareña lejos de nuestro hogar.

APARTAMENTOS

Una buena selección de apartamentos ofrecen también a los viajeros más independientes privacidad, confort y un entorno muy familiar.

ALOJAMIENTO ABORDO

Una gran selección de barcos, tanto de vela como con motor, son una opción más que tentadora para navegar las cálidas y turquesas aguas del archipiélago más espectacular de la tierra y descubrir desde el mar la belleza incomparable de sus románticas ensenadas y sus playas desiertas.

Casa típica en Seychelles
Actividades

NAVEGACIÓN

Fuera de la zona de ciclones y con la seguridad de unas condiciones óptimas para la navegación durante todo el año, con oleajes muy moderados y suaves mareas, no hay mejor forma de disfrutar de Seychelles que navegando sus prístinas aguas en un catamarán, o en un yate, o en kayac, por citar solo unos pocos.

CUERPO, MENTE Y ALMA

Desde los tratamientos especializados de los Spas, que ofrecen masajes relajantes con exóticos aceites esenciales de hierbas, tratamientos exfoliantes, baños de desintoxicación, tratamientos vigorizantes, hasta una amplia gama en todo lo relacionado a belleza, cosmética y peluquería, hacen de Seychelles el lugar ideal para la renovación del cuerpo, mente y alma.

FLORA Y FAUNA

Seychelles es el auténtico santuario de una gran diversidad de especies tanto de flora como de fauna. Las islas son el hogar de una estimulante variedad de aves que podremos observar tanto en su hábitat natural como en áreas especialmente protegidas. Descubrir los tesoros de este museo espontáneo de historia de la naturaleza recorriendo sus senderos naturales, a través de un paisaje donde solo respiramos aire puro, ha dado lugar a un incremento muy significativo del número de viajeros con un interés ecológico que visitan los parques naturales y las reservas de Seychelles.

PESCA

La más pura esencia de los cuentos y leyendas de pescadores. Más de 1.4 millones de kilómetros cuadrados de aguas territoriales que nos permiten la captura del marlin, la barracuda gigante, el tiburón y muchos otros trofeos de pesca deportiva. Tanto la pesca con mosca, como la pesca en alta mar y cualquier otra modalidad nos garantizarán la práctica de esta actividad a su más alto nivel.

BUCEO

Abramos la puerta de un inmenso mundo submarino situado entre los 4 y los logrados de latitud al sur del ecuador. Hogar del más exótico, vibrante y diverso entorno marino que lo hace único. Las Islas Interiores gozan de una abundante vida marina, incluyendo al pez mariposa, pez ardilla, pez ángel, etc., así como de arrecifes que son el hábitat natural del pulpo, la langosta y una gran población de nudibranquios. Las Islas Exteriores nos ofrecen gratificantes experiencias alrededor de sus numerosos atolones de coral y bancos de arena, fácilmente accesibles a bordo de embarcaciones destinadas a ese efecto. Existen centros de buceo en la Isla de Desroches, famosa por sus cuevas y cañones submarinos, y también en la de Alphonse, con su espectacular y pronunciado descenso.

VACACIONES EN FAMILIA

Aunque Seychelles goza de una merecida y envidiable reputación como destino romántico en el trópico, también es un lugar muy tentador para familias en búsqueda de unos días inolvidables, donde el sol, el mar y la diversión son los protagonistas. Muchos de los hoteles de las Islas tienen piscina y pistas de tenis, y ofrecen una amplia gama de deportes náuticos, clubs para niños y servicio de guardería. Los deportes náuticos con motor están disponibles en Mahé, en la bahía de Beau Vallon, y las blancas arenas de innumerables playas con sus plácidas aguas nos proporcionaran inolvidables momentos de diversión familiar.

GOLF

El Club de Golf de Seychelles en Mahé tiene un campo de 9 hoyos, y en Praslin,las instalaciones del hotel Lemuria comprenden un espectacular campo de 18 hoyos profesional con unas impresionantes vistas que nos dejaran sin palabras.

PASEOS A CABALLO

Un paseo guiado desde Union Estate en La Digue a lo largo de su mágica línea de costa disfrutando de un marco incomparable, en una de las islas más bellas del mundo, repleta de auténtico encanto y siempre al ritmo del lugar - despacio, con calma.

SURF, VIENTO Y OLAS

En algunas de sus playas, las olas y el viento en determinadas épocas del año son todo un reto. En Seychelles hay una vieja tradición en la práctica del windsurfing, tanto para expertos como para aquellos que quieran iniciarse, especialmente entre los meses de Mayo y Septiembre, cuando la velocidad media del viento oscila entre los 12 y 15 nudos, y llega a alcanzar 25 durante los meses de Julio y Agosto.

El surf también es práctica habitual en Mahe, Praslin y La Digue, siempre con la debida precaución a las corrientes ya la escasa profundidad de los arrecifes. El kite surfing es otra modalidad igualmente practicable sobretodo en los momentos de más viento en Seychelles. Pero es recomendable traer equipo propio.

NATACIÓN Y SNORKELLING

Pasear por las desiertas playas y dar dos pasos hacia el mar para entrar dulcemente en las cálidas aguas de Seychelles, que parecen abrazarnos con esos delicados tonos azul turquesa, hace realidad el mítico sueño de relajarnos en una playa tropical al amparo de un perpetuo verano. Y ya en el agua, a escasos metros de la orilla, descubriremos el mágico mundo marino de Seychelles, donde nos espera un acuario natural repleto de pequeños peces de arrecife, langostas, pulpos y tortugas marinas.

DEPORTES NAÚTICOS

Si buscamos emociones en el océano, la bahía de Beau Vallon es sitio obligado. Este bello emplazamiento nos permitirá disfrutar de un buen número de actividades náuticas tales como el esquí acuático, paracaídas, motos de agua, vela y tantos otros. Y por supuesto, cualquier otra actividad acuática sin motor suele estar disponible en la mayoría de los hoteles.

BAJO LAS ESTRELLAS

Disfrutemos de un ambiente único y relajado en los clubs locales, donde podremos bailar al ritmo de la música más actual hasta entrada la madrugada. La mayoría de los grandes hoteles disponen de bares abiertos al público donde dentro de su programa de entretenimiento podremos también bailar al ritmo cadencioso y peculiar de la música local, tales como el Sega y la Moutia. Y porque no, tentar a la suerte jugando en los casinos de Mahe y Praslin.

DONDE CENAR

La gran oferta de restaurantes de Seychelles abarca todo un abanico de posibilidades, desde los más esmerados lugares en hoteles de 5 estrellas hasta los deliciosos y magníficos restaurantes locales donde degustar la deliciosa comida Creole, en agradables terrazas que tienen como decorado el mismo mar y como suelo la propia arena blanca de la playa. Muchos de los hoteles también se han especializado en comida asiática, europea y lo mejor de los sabores internacionales. Y por supuesto, él lo largo de las islas encontraremos un buen número de cafés, pizzerías, etc.

Pesca de altura
Además

TAXIS YTRANSPORTE LOCAL

Explorar hasta el más recóndito rincón de las islas en taxi es una opción siempre disponible en Mahé y Praslin, tanto para media jornada como un día completo. En La Digue tendremos la posibilidad de trasladamos desde el muelle donde arriba el barco en los carros de bueyes, y también de forma más convencional en taxi. Es siempre recomendable consultar y acordar las tarifas con lOS conductores, y utilizar aquellos con licencia, fácilmente identificables por el piloto luminoso con la palabra TAXI en la capota del vehículo, así como un carnét acreditativo del conductor a la vista.

AUTOBUSES

El servicio de transporte público de autobuses opera diariamente en Mahé y Praslin desde las 05h30 hasta las 19h00. Desde prácticamente cualquier rincón de Mahé existen líneas cada 30 minutos a la capital. Victoria. Los horarios están siempre bien visibles en la Estación Central de victoria, así como en cualquiera de las Oficinas de Turismo Seychelles.

ALQUILER DE BICICLETAS

Alquilar una bicicleta nos permitirá explorar las Islas a nuestro propio ritmo, parando en bosques vírgenes, en las galerías de pintores y artistas, o en cualquier restaurante que encontremos, donde podremos reponer fuerzas y continuar nuestro camino en busca de playas perdidas de arenas blancas.

ALQUILER DE COCHES

Embarcamos en nuestro propio coche es una aventura muy recomendable y poder así descubrir a través de las Islas de Mahé y Praslin las más increíbles vistas desde sus montañas, o sus recónditas playas, o esos restaurantes más escondidos donde disfrutar de la cocina más auténtica.

TRANSPORTE MARÍTIMO

Desde los tradicionales transbordadores hasta el más moderno catamarán Cougar de alta velocidad ofrecen transporte por mar en Sychelles. En Mahé, los ferris operan desde el muelle inter-islas en Victoria hasta la Bahía de Ste. Arne en Praslin, y la de La Passe en La Digue.

SOUVENIRS

Los artista locales demuestran sus capacidades en la manufactura de un amplio rango de objetos, desde lo más rústico a lo más sofisticado, utilizando siempre materias primas como vistosos y coloridos vidrios, cocos, coral, fibras naturales, bambú, metales y cerámica. Tanto en Mahé, como en Praslin y La Digue, así como en las pequeñas boutiques de los hoteles, un buen número de recuerdos hechos localmente están a nuestro alcance, como bolsos y bolsas, pareos, libros y todo tipo de ropa.

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