Seychelles, fauna y flora
Islas Seychelles
El medio ambiente natural carente de contaminación y cuidadosamente preservado por una población consciente de su importancia, ha creado un entorno perfecto para ciertas aves de especies raras, algunas de las cuales son únicas en el mundo.
Els Blaus de Roses

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LOS JARDINES DEL EDÉN

Un sol pródigo que brilla durante todo el año y las generosas precipitaciones en la estación de lluvias proporcionan a las islas un permanente atavío de vegetación. Las cálidas corrientes ecuatoriales brindan refugio a miles de especies de la fauna marina. El medio ambiente natural carente de contaminación y cuidadosamente preservado por una población consciente de su importancia, ha creado un entorno perfecto para ciertas aves de especies raras, algunas de las cuales son únicas en el mundo y sólo viven en una isla de las Seychelles. Por consiguiente, no es de extrañar que a los entusiastas visitantes de todo el mundo les falten palabras para describir en toda su magnificencia la belleza de las islas y los tesoros naturales que origina su perfecto equilibrio ecológico. Porque entre los 115 Jardines del Edén que componen este inimitable archipiélago, verdadero acuario de los dioses, la única línea divisoria son las extensiones de fina arena de un blanco resplandeciente, enmarcadas aquí y allá por grandes rocas graníticas de formas singulares. Ante todo ello, este modesto amanuense no puede sino rendirse ante esta bellísima e intemporal creación.

Los jardines del Eden y su medio ambiente
EL FRUTO MÁS FABULOSO DEL MUNDO

En el Valle de Mai en Praslin, suspendido de las espléndidas palmeras cuyas frondas gigantescas se despliegan en las alturas como la cúpula de una exótica catedral vegetal, pende el maravilloso fruto del coco de mar. El general Gordon, famoso héroe de la batalla de Jartum, quedó tan impresionado al verlo, que declaró que el valle fue el asiento del Paraíso Terrenal.

"El fruto del árbol hembra, que es el más pesado del reino vegetal y cuya forma se asemeja extrañamente a una pelvis femenina, y el fálico amento de la palmera macho, deben ser la prueba contundente de que aquí fue donde Eva tentó a Adán", escribió el circunspecto militar. La semilla del coco de mar tarda 25 años en germinar y crecer hasta convenirse en un árbol adulto, capaz de dar frutos.

Los nativos de Maldivas, que originariamente descubrieron el fruto del coco de mar en sus playas, sostenían que debía proceder de un árbol sumergido en el océano. Así el fruto, en realidad autóctono de Seychelles, se incluyó en los libros de historia natural como Lodoicea maldivica. El nombre se perpetuó de tal manera que cuando los conservacionistas seychellianos intentaron hacer valer sus derechos y rebautizar el fruto como Lodoicea seychellensis, los botánicos se escandalizaron.

Ya se trate de un afrodisíaco o de un árbol medicinal, el hecho es que este árbol sólo crece naturalmente en las Seychelles, especialmente en Praslin, y con menor abundancia en la cercana isla Curieuse. Hay unos pocos ejemplares en el Jardín Botánico y en los State House Gardens de Mahé.

Para poder imaginarse el valor que reyes y reinas de antaño adjudicaban a este fruto singular, basta contemplar algunos espléndidos ejemplares montados en oro que exhiben los museos de París, Viena y Yakarta (Batavia en aquel entonces), o los vívidos cuadros de Marianne North en la Galería de Kew Gardens, en Londres.

CUENTA LA LEYENDA QUE POR LA NOCHE, EL ÁRBOL MACHO SE ACERCA AL ÁRBOL HEMBRA Y EL VALLE ENTERO SE ESTREMECE

Valle de Mai en Praslin y su exótica catedral vegetal
UN REDUCTO DE TESOROS BOTÁNICOS

Enclavado en las alturas que dominan las centelleantes playas del sur de Mahé, el bosque de La Réserve en Anse-aux-Pins me reveló singulares ejemplares de maderas preciosas, que conviven con una amplia variedad de palmeras.

En otra colina, vi cómo una planta carnívora Nephentes atrapaba a la desdichada mosca que le serviría de desayuno.

Seguí adelante, trepando por unas rocas que dominan Grand’Anse para ver a la Medusae gynae (una planta con poco apego a la vida, a juzgar por su oscuro sistema reproductor), una especie tan rara que cuando fue descubierta, hubo que crear una nueva familia botánica para denominarla.

La rana más pequeña del mundo vive entre helechos y líquenes en las brumosas colinas del Morne Seychellois National Park.

Bajo un manto permanente de hojas en la espesura de la isla Frégate, se esconde todavía uno de los pocos escarabajos prehistóricos del mundo.

Exóticas mariposas revolotean en los estrechos rayos de luz que consiguen filtrarse burlando el espeso dosel de vegetación en los bosques originarios de la isla Silhouette, mientras las flores del inimitable "bois citron" danzan como damiselas traviesas mecidas por la brisa en los acantilados de la isla Aride.

En los recovecos del tronco de los árboles, es frecuente ver asomarse a la orquídea de la vainilla, flor nacional de las Seychelles, también denominada orquídea "ave de los trópicos" por su larga cola similar a la de estos pájaros.

Islas coralinas de Bird
UN REFUGIO IDEAL PARA LAS AVES DE ESPECIES RARAS

Hay siete especies de aves que sólo se encuentran en el archipiélago de las Seychelles. Éstas incluyen al rarísimo pío cantor, curruca que habita la isla Cousin y que estuvo a punto de extinguirse. Gracias a las estrictas medidas de protección adoptadas, la especie se ha recuperado hasta tal punto, que actualmente se intenta establecer nuevas familias en islas cercanas.

En Aldabra, todavía es posible ver al rascón petiblanco, el único pájaro del Océano índico que no vuela. A diferencia de sus congéneres de Mauricio, Reunión y Madagascar, el rascón da las Seychelles ha sobrevivido a la llegada del hombre y ha aprendido a compartir con él su entorno.

La isla Bird ofrece el magnífico espectáculo de las gigantescas colonias de aves marinas, como las gaviotas que cada año llegan para el desove y anidan en la isla. También la isla Ande ofrece una rica variedad ornitológica, con diez especies migratorias que llegan para la época del celo y la mayor colonia de golondrinas marinas del mundo.

Otras raras aves migratorias llegan regularmente desde sitios tan distantes como el Ártico y el Antártico, y brindan a los amantes de la naturaleza un espectáculo de singular belleza en varias épocas del año.

PROTEGER LA NATURALEZA PARA LAS FUTURAS GENERACIONES

Gran parte del 46% de la superficie terrestre de las Seychelles que está dedicada a las reservas naturales y a la conservación del medio ambiente (uno de los porcentajes más altos del mundo), está representado por Aldabra, el atolón más grande del planeta. En él habitan unas 150.000 tortugas gigantes que constituyen la mayor colonia del mundo; el único pájaro sobreviviente que no puede volar, y uno de los pocos reductos conocidos en que procrean los grandes flamencos rosados.

Las aguas que rodean Aldabra prestan refugio a una de las mayores colonias de tortugas marinas del mundo, y los miles de islotes coralinos del atolón, de curiosas formas que semejan champiñones, albergan a grandes bandadas de aves marinas.

Bajando a tierra, se puede observar al pájaro-sol y al cardenal de Madagascar de brillante plumaje revoloteando entre los tallos de flores de especies tan raras como el lirio de Aldabra, con su hermosa vara de flores carmesíes, y el fragante jazmín de Aldabra.

INFORMACIÓN PRÁCTICA

Jardín Botánico
El Jardín Botánico de Victoria alberga una interesante colección de palmeras que incluye al coco de mar, y multitud de otras plantas, como también algunas tortugas gigantes en un corral. Está abierto al público todos los días.
La entrada es gratuita y en el interior, una pequeña cafetería sirve bebidas y comidas ligeras.

El Valle de Mai
El Valle de Mai en Praslin está abierto todos los días de 8:00 a 17:30 hs. La entrada cuesta 40 rupias seychellianas (SR).


Fuente: Oficinas Mundiales de Turismo de las Islas Seychelles

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