Road trip por Dordoña Perigord, paisajes de ensueño
Dordoña Perigord
Paisajes de ensueño, ríos que serpentean tranquilamente mientras los grandes acantilados se erigen sobre ellos, valles salpicados por castillos, pueblecitos con cascos viejos que nos trasportan en otra época y un sinfín de actividades.
Els Blaus de Roses

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Dicen que algunos de los pueblos más bonitos de Francia están en Dordoña Perigord pero hasta que no pisamos estas tierras no podíamos saber que tan cierta era esta afirmación. Paisajes de ensueño, ríos que serpentean tranquilamente mientras los grandes acantilados se erigen sobre ellos, valles salpicados por castillos, pueblecitos con cascos viejos que nos trasportan en otra época y un sinfín de actividades que hacen de nuestro viaje una experiencia inolvidable.

Plaza Pélissière en Bergerac. Turismo Dordoña Perigord.jpg

Con el GPS, o porque no, con un mapa en mano, nos adentramos a recorrer algunos de estos pueblos que conforman esta región al sureste de Francia. Entre paisajes que nos roban el aliento llegamos a Bergerac, que recibe, no en vano, la etiqueta de ciudad de “Arte e Historia”. Su coqueto casco viejo es una delicia para los más curiosos, pues el ambiente que se crea en sus plazuelas y laberínticas callejuelas es de lo más singular. Esta villa, atravesada por el río Dordoña, destaca, en general, por todo el núcleo medieval con sus ventanas ojivales y las puertas talladas y, en particular, por la combinación de historia, leyendas y experiencias que harán de nuestra visita un momento inolvidable. Algunas paradas obligatorias son la Plaza Pélissière en la cual se erige la estatua del poeta, dramaturgo y pensador francés Cyrano, la Iglesia de Notre-Dame o el Museo del Tabaco, donde descubriremos la historia de este y también tendremos la oportunidad de observar piezas y objetos singulares relacionados con el mundo el tabaco. Enfrente del puerto fluvial hallamos otro punto a tener en cuenta, la Casa de los Vinos, que destaca por su Claustro de los Recoletos, construido en madera y ladrillo en el siglo XII, donde nos adentraremos en las diferentes denominaciones de la zona vinícola de Bergerac y tendremos la oportunidad de catar algunos de los vinos más destacados. Y hablando de vinos, y sobre todo si somos amantes de este delicioso licor, no podemos perder la oportunidad de recorrer los viñedos que rodean esta villa, y la manera más original no podía ser sino en un scooter eléctrico o trotte con “Les Randos de Nico”, una verdadera aventura durante un paseo de subidas y bajadas entre asombrosos paisajes y tapices de colores que dibuja la naturaleza. Y cuando ya no nos queden más fuerzas, volvemos al centro de la villa para cargarnos de energía con algunos de los deliciosos platos que ofrecen los numerosos restaurantes que se expanden a lo largo de sus plazas y rincones.

Viñedos cerca de Bergerac. Turismo Dordoña Perigord.jpg

Nuestra siguiente parada no podía ser otra que Périgueux, la capital de Perigord, donde podremos disfrutar de un recorrido por su interesante pasado galorromano, medieval y renacentista. Uno de los símbolos de esta cité es sin duda su templo principal, la Catedral Saint Front, de estilo románico bizantino, que fue declarado Patrimonio de la Humanidad en el 1998. Con una impresionante panorámica desde las orillas del río Isle, la catedral y la villa se han convertido en un punto importante para todos los peregrinos que realizan la ruta Jacobea hasta Santiago de Compostela. Sin duda merece la pena entrar en su interior y observar el bonito retablo barroco que predomina y su majestuosa lámpara de araña que reina en el centro del templo. Justo delante de la catedral se encuentra la Plaza de la Clautre, en la cual los miércoles y los sábados se instala un mercado de frutas y verduras de productores locales. Es interesante saber que la ciudad también acoge otros mercados, como el de la carne y del foie-gras, uno de los productos más destacados de la región. Durante la época estival también podemos gozar de un mercado nocturno, “Les nuits gourmandes”, que además de todos los productos que ofrece cuenta con música en vivo, espectáculos y bailes.

Catedral de San Frontis. Turismo Dordoña Perigord.jpg

Para conocer bien la ciudad nos adentramos a callejear por sus arterias para descubrir todos los tesoros históricos que guarda. Volviendo en la época romana, nos encontramos con el magnífico Museo Vesunna, donde contemplaremos los restos de una casa galo-romana del siglo I, perteneciente a Vésone. El museo, diseñado por Jean Nouvel, se ubica al lado de la Torre Vesuna, donde mediante unos pasillos de cristal descubriremos este emplazamiento arqueológico. También observamos restos de la muralla galorromana y del anfiteatro, hoy en día ubicado en el parque Las Arenas. La ciudad también contaba con una fortaleza, el Castillo Barrière, que data del siglo XII, y del cual hoy en día tan solo se conserva la entrada de honor y su torre de escalera, ya que fue incendiado durante las Guerra de Religión. Otro templo de la ciudad que merece la pena una visita es la iglesia de la Cité, de estilo románico, que fue catedral de la ciudad hasta 1669.

Viajando a través de la época medieval no podía pasar desapercibida la torre Mataguerre, último bastión de la muralla medieval. Vale la pena acceder en su interior y subir a su terraza para obtener una bonita imagen desde las alturas de las casas y edificios que configuran Périgueux. Es aquí también desde donde podremos observar elementos exclusivos como las torres de las casas nobiliarias, las cúpulas de la catedral y la bonita alfombra que forman los tejados del casco antiguo. No hay que apresurarse, pues que mejor manera de descubrir la ciudad que tomando nuestro tiempo y saboreando cada rincón, cada plaza y jardín que nos encontramos.

Conocido como la Venecia del Périgord, al norte de Dordoña se halla Brantôme, nuestra siguiente parada. Lo primero que nos llama la atención es todo el conjunto monumental que rodea el río Dronne, del cual podemos disfrutar con un recorrido en barca eléctrica o en canoa, una experiencia muy divertida y recomendable. En los dos casos nos adentraremos en una naturaleza de lo más estimulante, vegetación que abraza las orillas del río, vestigios históricos que se ocultan entre árboles y arbustos, animales y pájaros que yacen entre las aguas y los extremos del Dronne y pequeñas cascadas que nos invitan a adentrarnos en una aventura. Nos encontraremos con numerosos edificios que cuentan la historia de esta villa, casas de los siglos XVI y XVII, baños públicos que fueron utilizados hasta 1940, el Puente Barris, donde pasaba la antigua calzada romana, las cuevas del Castillo de la Hierce, los restos de un molino convento construido por los monjes en la Edad Media, entre muchos otros.

Abadía de Brantôme. Turismo Dordoña Perigord.jpg

Para adentrarnos a descubrir las reliquias históricas de esta villa hacemos primero una parada en el puente “codo”, conocido así por la forma que tiene, único en Francia. Justo detrás observamos unos acantilados que guardan un pequeño-gran tesoro, unas grutas excavadas en las cuales se han encontrado vestigios de una escultura del siglo XV que representa “El juicio final” y la Crucifixión, esta del principio del siglo XVII. Aquí se llevó a cabo la construcción de la torre de Brantône, que data del siglo XI y cuenta con 60 metros de altura, considerado el campanario más antiguo de Francia. Desde este lugar obtendremos una magnifica vista general de la villa, creando una postal ante nosotros. Frente a las cuevas se encentra el pabellón renacentista del siglo XVI que con el paso del tiempo ha tenido diferentes usos como escuela y también como refugio para soldados ingleses. Junto a la torre hallamos la Abadía Benedictina de Saint Pierre fundada por Carlomagno en el año 769. Ha sido destruida y reconstruida varias veces y hoy en día las celdas de los monjes se utilizan para exposiciones. Para un momento de paz también hacemos una parada en el jardín de los monjes donde estos meditaban.

Otro tesoro que encontramos cerca de Brantôme, en Bourdeilles, es el Castillo de Bourdeilles. Desde lo alto de un dique rocoso nos reciben dos edificios que forman esta ciudadela, la fortaleza medieval y el palacio renacentista. Obra de Jacquette de Montbron, esta arquitecta fue quien elaboró los planos y todos los detalles de ornamentación y decoración que configuran este edificio. Destaca el torreón octagonal de 35 metros desde el cual se abre una panorámica perfecta sobre la villa y sus alrededores, un regalo para la vista.

Nos despedimos de esta bonita villa para descubrir la naturaleza de esta comarca de una manera singular, pues gracias al paso del río Vézère tenemos la oportunidad de aventurarnos con canoa o kayak por su cauce y descubrir paisajes realmente mágicos. Podemos disfrutar de diferentes rutas, dependiendo de nuestro estado físico y ganas. Nos desplazamos a la base de canoas Aventure Plein Air para comenzar nuestra hazaña, pues durante 12 km vamos a gozar como niños en las aguas de este río, donde nos cruzaremos con castillos que solo se pueden observar desde esta parte, acantilados sobresalientes, pueblos prehistóricos y lugares que han marcado la historia de este valle. Mientras el sol nos acaricia la cara y el viento despeina nuestro cabello adentramos a nuestro ritmo mientras gozamos de las panorámicas que ofrece este recorrido, en algunos puntos tranquilo y en otros más acelerado que le da una dosis extra de aventura.

Paseo en kayak por el río Vézère. Turismo Dordoña Perigord.jpg

No podíamos irnos de esta región sin haber pasado por Sarlat, y es que, una vez pisemos las calles de esta urbe su belleza nos atrapará y ya no querremos irnos. Esta villa medieval, clasificada también como Ciudad de Arte e Historia, está ubicada en el corazón de Perigord Noir y destaca por albergar el mayor número de monumentos históricos o clasificados por metro cuadrado. Es un lugar magnifico para callejear, pues, aunque podemos encontrar una amplia avenida en su centro como es la Rue de la République, aún guarda su estructura de siglos pasados. Esta gran arteria que se cimentó entre 1837 y 1843 pretendía sanear y modernizar la villa.

La Edad Media marco la historia de esta urbe que se fue desarrollando alrededor de una abadía benedictina que alcanzó el rango de obispado. Debido al apogeo de la villa hoy en día podemos admirar los diferentes edificios y palacios que adornan sus calles y que servían para demonstrar el poder de los comerciantes que, aunque no eran nobles no perdieron la oportunidad de mostrar así su riqueza. En la actualidad en el lugar de esa abadía observamos la Catedral de San Sacerdos, templo que tardo más 150 años en ser reconstruido y ahora es el edificio más representativo de la ciudad. Justo detrás de la catedral, lugar donde se ubicaba el antiguo cementerio, hallamos la Linterna de los muertos de Sarlat, el edificio más antiguo de la villa, que representa una torre cilíndrica con techo cónico. Se desconoce su función exacta, aunque sin duda se trata de una capilla sepulcral y lugar de oración. Para muchos este misterioso edificio servía como guía para las almas perdidas.

Sarlat desde la torre de la antigua iglesia de Santa María. Turismo Dordoña Perigord.jpg

Otro interesante templo es la antigua iglesia de Santa María, ubicada en la Plaza de la Liberté, hoy convertida en mercado de la ciudad y centro cultural. Una mención especial tienen sus impresionantes puertas construidas por Jean Nouvel, que llegan casi hasta el techo del edificio. Sin duda vale la pena dar una vuelta por sus puestecitos y saborear los productos más típicos de la localidad como embutidos, quesos y como no, foie- gras. No hay que olvidarse tampoco de su torre, en la cual podemos ascender con un ascensor panorámico, obra del mismo arquitecto, desde el cual, gracias a su estructura de cristal obtendremos unas vistas de 360º de la villa.

Como hemos mencionado las plazas son un lugar especial en Sarlat, pues son un punto de reunión y desconexión, dado que en ellas encontramos las más coquetas y románticas terrazas de la ciudad, además de ser lugar de celebración del mercado semanal, una visita excepcional si coincide con nuestra visita. En la Plaza de la Liberté, además de poder disfrutar de este bonito ambiente, acompañan también los edificios que la rodean, pues aquí se halla el ayuntamiento de Sarlat, como el palacete de Chassaing o de Gisson. Por su lado, en la Plaza del Mercado de Ocas nos topamos con una estatua de bronce de tres simpáticas ocas, que todo el mundo manosea, razón por la cual hoy en día se ven de un color más bien dorado. A pocos metros de aquí encontramos también la Maison de la Boétie, del siglo XVI, lugar donde nació y creció el filósofo y humanista Etienne de la Boétie.

Maison de la Boétie en Sarlat. Turismo Dordoña Perigord.jpg

Antes de irnos de Sarlat no podemos olvidarnos que en el siglo XIV la ciudad estaba fortificada y aun hoy en día hallamos los restos de las murallas que rodeaban la villa. Podemos ver vestigios también incorporados en las construcciones que rodean los bulevares. La Torre del verdugo es otro punto interesante, pues es la última torre defensiva bien conservada hasta nuestros días. Otros lugares de interés son también la Abadía de Santa Clara, el Monasterio de los Recoletos o el Antiguo convento de Nuestra Señora, hoy en día ocupado por la Gendarmería y la Subprefectura.

Dordoña Perigord es un pequeño paraíso para todos aquellos que quieran perderse por maravillosos paisajes, llenos de historia y leyendas, y que buscan ser protagonistas de un cuento medieval. Los aventureros son también bienvenidos, pues la diversión está asegurada mientras recorremos viñedos en trotte, serpenteamos los ríos en canoa o nos elevamos sobre los bonitos valles en globo. Los amantes del buen comer tampoco quedan exentos, pues esta región satisface hasta los paladares más exquisitos con sabores locales y de primera calidad. Así que, ¿A qué esperas para explorar Dordoña Perigord?

Para más información sobre el destino: www.dordona-perigord-francia.es