Rímini, destino de sol y playa con un rico patrimonio cultural
Rímini - Italia
Nos adentramos en Rímini, una bonita villa ubicada en Emilia – Romaña, siendo el principal y más popular punto dentro de la Ribera romañola, donde después de recorrer su casco antiguo, podremos gozar de sus infinitas playas bañadas por el mar Adriático
Els Blaus de Roses

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Italia es cultura, quizás uno de los países que más atractivos históricos alberga, pues casi todo el país es un museo al aire libre, pero además de eso, gracias a su privilegiada ubicación en la península itálica, donde “la bota” se baña por las aguas de varios mares, ofrece 7.458 kilómetros de litoral con playas, parajes, acantilados, golfos, bahías e islas. Poder combinar cultura, historia y bonitas playas es uno de los sueños de muchos viajeros y en Italia podemos hacerlo.

Nos adentramos en Rímini, una bonita villa ubicada en Emilia – Romaña, siendo el principal y más popular punto dentro de la Ribera romañola, donde después de recorrer su casco antiguo, podremos gozar de sus infinitas playas bañadas por el mar Adriático. Para muchos, que ya conocen previamente este destino, pueden pensar que Rímini ofrece solo un turismo de sol y playa, pues con sus 15km de playa lleva dedicándose al turismo desde 1843, cuando se abrió el primer hotel, pero muy lejos de la realidad, pues solo hace falta adentrarse por sus calles para descubrir la importancia que tuvo en el pasado y todo el patrimonio cultural que guarda a día de hoy.

Arco de Augusto. Turismo Italia

El sol ya acaricia las calles de esta urbe, pero antes de descubrir sus playas, avanzamos hacia la parte más histórica de Rímini, su centro, que guarda interesantes testimonios del periodo romano y del Renacimiento. Como en un burbuja en medio de la villa, hallamos una colonia fundado por los romanos en el 268 a.C. y que durante muchos años ha sido un importante puerto y una encrucijada de caminos. De esta época encontramos números monumentos en muy buen estado de conservación. Como toda ciudad romana, no podría faltar el Arco de Augusto, un arco triunfal en honor al emperador Augusto por parte del senado romano que data del año 27 a.C., siendo el más antiguo que queda. Además de ser una puerta de entrada a la ciudad, mantenía una estatua de bronce del emperador Augusto que desafortunadamente fue destruida y además fue el punto final de la vía Flaminia, la que durante muchos siglos unió Roma con Rímini, por consiguiente fue una vía por la que pasaba el comercio, soldados, prisioneros, etc. Andando en línea recta por el Corso d’Augusto, llegamos al Puente de Tiberio, uno de los símbolos de Rímini. Se comenzó a construir el año 14 d.C. bajo el mandato de Augusto y se terminó unos años más tarde, en 21 d.C., durante el mandato de Tiberio, razón por la que recibió su nombre. Construido en piedra de Istria, consta de cinco arcos de medio punto y desde él partían dos calzadas romanas, vía Emilia y vía Popilia. Hoy en día además de poder cruzarlo, gozamos de unas vistas privilegiadas desde el parque que se ubica al otro lado del río, Parque XXV de abril, donde originarios y turistas toman su tiempo para descansar, tomar el sol y como no, admirar esta obra de arte, que sobrevivió a la II Guerra Mundial y además forma parte del escudo de la ciudad. De esta época también data el anfiteatro romano, del siglo II d.C., que se utilizaba para espectáculos de gladiadores. Aunque se halla casi al borde del casco antiguo vale la pena acercarse y quizás con un poco de suerte podremos gozar de algún espectáculo en los escasos vestigios que quedan de él.
Puente de Tiberio. Turismo Italia

Durante el paseo nos encontraremos en la Plaza de los Tres Mártires el Tempietto dedicado a Sant'Antonio da Padova, que data del siglo XVI. Este monumento, que ha sufrido varias modificaciones durante los siglos, es en memoria al “Milagro de la mula”, una leyenda que cuenta la historia de un campesino que paseaba con su mula e ignorando lo que sucedía en la plaza del pueblo, donde un santo distribuía la bendita eucaristía entre los ciudadanos fieles. Milagrosamente la mula se sentó postrada ante el santo en la plaza, sorprendiendo a todos. Justo detrás de esta edificación octogonal observamos uno de los templos de la villa, Chiesa Dei Paolotti. Esta plaza es uno de los centros neurálgicos de la ciudad y por esta razón, casi siempre la encontramos animada de gente, que pasean entre tiendas, bares, restaurantes y quioscos. A pocos metros de esta plaza encontramos el Templo Malatestiano, siendo la catedra del Rímini y una visita imprescindible. La construcción del actual templo, inacabado, data del año 1450 y se caracteriza por un estilo renacentista donde Leon Battista Alberti destaco su preferencia por el clasicismo. En su interior encontramos el crucifico de Grotto.

Templo Malatestiano. Turismo Italia

Recorriendo las arterias del casco antiguo llegamos hasta uno de los lugares más especiales, la Plaza Cavour, siendo el corazón y centro vital de la urbe. Entre coquetas terrazas hallamos algunos de los edificios más emblemáticos de Rímini, como el Ayuntamiento, el Palacio del Arengo, excelentes ejemplos de arquitectura civil del Renacimientos o el Teatro Municipal, que se inauguró en el año 1857 por Giuseppe Verdi. Nos llama la atención el monumento de Pablo V y una bonita fuente de agua que presiden la plaza. Y justo a la altura de la fuente observamos una estructura que data del año 1747, el antiguo mercado de pescado, donde actualmente también tiene un uso de punto de venta de diferentes artículos como flores. Cada sábado en esta plaza se celebra el mercadillo semanal en el cual podemos adquirir cualquier producto, como también disfrutar de una animada vida nocturna.

A pocos metros de esta bella plaza adoquinada encontramos el Castillo Sismondo, una preciosa muestra de la arquitectura militar Malatestiana. Fue mandado construir por Segismundo en el año 1437 aunque fue terminado en 1446. Sus características, gruesas paredes y cinco grandes torres, nos invitan a descubrirlo. Con la caída de la familia Malatesta su uso fue principalmente militar. Actualmente, después de ser restaurado, es utilizado sobre todo para eventos culturales.

Castillo Sismondo. Turismo Italia

No podríamos hablar de esta villa y no mencionar sus magníficas playas, pues Rímini es uno de los principales centros de veraneo tanto de italianos como de turistas internacionales. Sus amplias playas de arena blanca a la costa del mar Adriático presentan una imagen un poco diferente a lo que estamos acostumbrados. Los “bañinos”, parte numerada de una playa que pertenece normalmente a un hotel, son zonas muy bien equipadas, con hamacas, chiringuitos, restaurantes, animación, música, etc., por la que tenemos que pagar o estar alojados en el dicho hotel para poder disfrutar. Aun así existen zonas de playas gratuitas donde también poder estirarnos y disfrutar de los días más soleados del año. Sin duda las playas de Rímini son espectaculares y merecen una o varias visitas.
Playa de Rímini. Turismo Italia

Alquila una bici, uno de los medio de transporte más utilizado de la ciudad, y adéntrate a descubrir toda la belleza y ritmo que tiene esta ciudad. Paséate por su barrio de pescadores, borg de San Michelle, el casco antiguo con todas las joyas arquitectónicas que guarda o la infinita ribera de espectaculares playas. Introdúcete en el ambiente joven y marchoso de la villa y disfruta de unas merecidas vacaciones.

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