Pinar del Rio, la espectacularidad de sus paisajes
Cuba
La provincia de Pinar del Río constituye un destino de sobresaliente interés para quienes encuentran en el contacto directo con la naturaleza una buena razón para viajar.
Els Blaus de Roses

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La espectacularidad de sus paisajes y el hecho de atesorar dos Reservas Mundiales de la Biosfera avalan su condición de catedral natural de Cuba.

La provincia de Pinar del Río constituye un destino de sobresaliente interés para quienes encuentran en el contacto directo con la naturaleza una buena razón para viajar.

La más occidental de las provincias cubanas tiene entre sus atractivos fundamentales al Valle de Viñales, Paisaje Cultural de la Humanidad, y dos áreas también declaradas por la UNESCO Reservas Mundiales de la Biosfera: la Sierra del Rosario y la Península de Guanahacabibes. Esta región turística es famosa por producir el mejor tabaco negro del mundo. En el Valle de Viñales, en el que sobresalen los mogotes, sorprendentes elevaciones de cimas redondeadas y laderas verticales.
Los balnearios de Pinar del Rio


A la naturaleza pinareña se debe la existencia de algunos de los más reconocidos yacimientos de aguas minero-medicinales de la Isla, tales como los de San Diego de los Baños y San Vicente; una impresionante riqueza espeleológica (más de 10.000 cuevas registradas), y curiosidades biológicas únicas en el planeta como la palma corcho, considerada por los científicos un fósil vegetal viviente. Este inmenso jardín natural es posible también conocerlo siguiendo la ruta de sus aguas —abundan los ríos subterráneos, manantiales y riachuelos—, que desembocan en riberas desde las cuales se puede acceder a cayos de ensueño como Levisa, Paraíso y Jutía.

Cómo Llegar:

A la capital provincial se llega desde La Habana -distante 145 km hacia el Oeste- por la Autopista Nacional, una vía rápida y segura. En camino, pueden disfrutarse a plenitud los contrastes de la exuberante geografía pinareña.

Para Conocer Pinar del Río:

Hay que detenerse en el complejo turístico Las Terrazas, en la Reserva de la Biosfera Sierra del Rosario, y visitar las ruinas de los antiguos cafetales franceses localizados en los valles de los ríos Pedernales, San Juan, Bayate y Manantiales; refrescarse en el salto de agua de Soroa, sitio famoso además por un orquideario que reúne 700 especies, y continuar hacia el balneario de San Diego de los Baños.

Centro Internacional de buceo, La Gorda
Desde allí puede llegarse al club de caza Maspotón (al sur); continuar viaje en dirección oeste hacia al Valle de Viñales —el más destacado exponente del conjunto de valles cársicos existentes en el país—, o trasladarse directamente a la capital provincial para conocer cómo se producen el habano y la Guayabito del Pinar, un licor exclusivo que se fabrica desde 1892.

Laguna Grande, un embalse natural apropiado para la pesca; el sistema cavernario de Santo Tomás, de 45 km de longitud; el Centro Internacional de Buceo María La Gorda, enclavado en la Reserva de la Biosfera de Guanahacabibes, y los cayos del norte (Levisa, Paraíso y Jutía) complementan las opciones para conocer una región que conserva y se enorgullece de sus ricas tradiciones campesinas.

Restauración:

La comida criolla tiene un peso importante en la oferta gastronómica. El Ranchón, un restaurante situado al pie del Mural de la Prehistoria, en el Valle de Viñales, se especializa en la elaboración del cerdo asado, mientras en el cercano Palenque de los Cimarrones la especialidad es el pollo asado. La Casa de Don Tomás, en el poblado de Viñales, se distingue por sus Delicias y por el coctel El Trapiche, mientras la Casa 1890 y el restaurante-cabaret Rumayor, ambas en la ciudad de Pinar del Río, brindan la posibilidad de saciar el apetito y disfrutar de espectáculos artísticos nocturnos.


Fuente: Ministerio del Turismo de Cuba


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