Navarra, que ver y descubrir
España
Navarra es heterogénea, histórica, natural. Es un lugar tranquilo y diverso, asociado a los San fermines y al Camino de Santiago. Navarra merece ser conocida a fondo y, por eso, el viajero debe tomarse su tiempo.
Els Blaus de Roses

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TIERRA DE DIVERSIDAD


Situación

Navarra limita al norte con Francia, a lo largo de 163 kilómetros. Al sur, linda con La Rioja y Zaragoza; al este, con Huesca y Zaragoza, y al oeste, con Gipuzkoa y Araba/Álava.

Navarra ocupa un territorio de 10.421 km2 y está formada por cuatro zonas: los Pirineos, la Cuenca de Pamplona, la Zona Media y la Ribera.

La población supera los 620.000 habitantes, de los que prácticamente la mitad viven en la capital, Pamplona, y en los grandes municipios de su entorno. Otras ciudades son Tudela, segunda localidad de Navarra y capital de la Ribera, y Estella, Sangüesa y Tafalla, en la Zona Media.

Los Pirineos: bosques, montañas y valles

Al norte de Navarra se elevan los Pirineos, una zona montañosa transitada desde hace siglos por guerreros, pastores, reyes y peregrinos. Los Pirineos forman un paisaje de altas cumbres y hondos valles, bosques, prados alpinos, desfiladeros y cañadas.

La cadena pirenaica declina suavemente de este a oeste, el clima continental se vuelve atlántico y el paisaje se transforma. De los imponentes escarpes del macizo de Larra y las grandes extensiones de hayedo-abetal de la selva de Irati, pasando por la Colegiata de Orreaga/Roncesvalles, el paisaje se dulcifica a medida que se acerca al valle de Baztan-Bidasoa, y a las sierras de Aralar, Urbasa y Andía.

La Cuenca de Pamplona: historia, tranquilidad... y fiesta

Pamplona es el centro político, administrativo, económico y cultural de Navarra. Marcada por los Sanfermines y el Camino de Santiago, la antigua ciudad amurallada se extiende hoy sobre la cuenca del río Arga y forma con los municipios colindantes un continuo urbano que alberga a un cuarto de millón de habitantes. Además del atractivo del centro histórico, el viajero encuentra en Pamplona una ciudad dinámica, muy variada urbanísticamente, con un activo comercio y amplias zonas verdes.

La Zona Media: pueblos, castillos y monasterios

La Zona Media es historia. Reyes, abades, fortalezas, castillos, palacios; aquí se deslizan los siglos entre el viento, las nubes, suaves colinas, campos de viñas y cereal. La Zona Media cuenta con varias comarcas diferenciadas, atravesadas de este a oeste por el Camino de Santiago: la Comarca de Sangüesa o Baja Montaña, la parte central de Olite y la Valdorba, y Tierra Estella.

En la Zona Media existen numerosas localidades que, gracias a su enorme importancia durante la historia del viejo Reyno de Navarra, conservan la huella de su origen medieval.

La Ribera: paisajes y huertas del Ebro

La Ribera es alegre, abierta, un territorio de llanuras con una tradición hortícola que viene de los árabes. Sus productos conforman la base de una gastronomía única en el mundo. En la Ribera se encuentra el parque natural del desierto de las Bardenas Reales, declarado por la UNESCO Reserva Natural de la Biosfera.

La capital de la Ribera, Tudela, recuerda la convivencia de árabes, judíos y cristianos con su hermosa catedral de los siglos XII a XVIII, erigida sobre una antigua mezquita. En localidades como Corella se conservan joyas de la arquitectura barroca y renacentista.

Bardenas Reales
POR QUÉ NAVARRA

Descubrir Navarra

Navarra es heterogénea, histórica, natural. Es un lugar tranquilo y diverso, asociado a los San fermines y al Camino de Santiago.
Navarra merece ser conocida a fondo y, por eso, el viajero debe tomarse su tiempo.

Navarra tiene mil caras: una mezcla de patrimonio histórico, gastronomía, hospitalidad, paisajes diversos, montaña, tranquilidad, tradición, folclore, modernidad … Descubra Navarra; le caerá bien, querrá seguir conociéndola.

El Reyno de Las Cuatro Estaciones

Navarra se mira en la Naturaleza y viste las mejores galas en cada temporada. La Navarra de las tierras altas elige el verde en primavera, un verde profundo y satinado que invita al paseo, con tiempo para dejarse embriagar por el olor de la tierra mojada.

Navarra se va de fiestas con la llegada del verano, estación que vivirá sus momentos más intensos durante las fiestas de San Fermín.

En otoño, Navarra echa mano de los ocres para vestir sus extensos bosques pirenaicos, ofrece miradores y tierra de vendimia.

En invierno, las cimas más altas del Pirineo contrastan con el verde de los valles. Y podremos pisar nieve virgen y buscar nuevos colores, nuevas estaciones.

Caminos de la Historia

Los caminos son vías de comunicación, pero también el eco de la historia y la cultura. El Camino de Santiago cuenta en Navarra con dos grandes rutas: la que entra por Luzaide/Valcarlos y Orreaga/Roncesvalles, camino de Pamplona, y la que, procedente del Pirineo aragonés, pasa por Sangüesa y Leyre. Las dos vías se funden en Puente la Reina, para continuar hacia Estella, Los Arcos, Torres del Río y Viana.

En Navarra hay cientos de caminos, senderos, Vías Verdes y las Cañadas Reales, último vestigio de la trashumancia, que unen los Pirineos con las Bardenas Reales.

Tierra de Tradiciones

Navarra habla desde la tradición, desde la música y la danza, con bailes como la jota, la “makildantza”, el “zortziko”, la “ezpatadantza” y los paloteados.

Entre las celebraciones ligadas a la tradición religiosa, las más destacadas son las multitudinarias marchas a Javier, el Misterio de Obanos, las romerías, el Misterio de los Reyes en Sangüesa y la Semana Santa, que se vive con especial fervor en Corella, Cabanillas o Tudela, con el“Volatín” y la “Bajada del ángel”.

En Burgui se organiza en primavera el Día de la Almadía. Varias de estas fiestas han sido declaradas Fiesta de Interés Turístico Nacional.

Ambiente de Fiesta

La “Fiesta” de todas las fiestas tiene lugar en Pamplona. El 6 de julio comienzan las fiestas de San Fermín, con sus encierros y corridas de toros, la comparsa de gigantes y la sensación de hermandad en medio de un caos festivo y alegre. Durante todo el año, multitud de fiestas impregnan la geografía navarra; desde los carnavales rurales a los festejos con toros y el deporte rural.

Gente Auténtica

Los valores de la tradición perduran en Navarra día a día: se asumen los modos de vida y se transmiten, de generación en generación, con absoluta naturalidad. Una forma de ser que deja un poso de fidelidad a su historia, a su lugar, la sensación de estar con gente auténtica. El visitante siente que no hay impostura en la manera de proceder. El afán por compartir sus celebraciones con el visitante es otro claro ejemplo de la naturalidad y el desprendimiento con que se afronta la vida o la fiesta.

El Reyno de La Buena Mesa

Navarra devuelve a quien la visita el sabor de antaño porque en esta tierra se ha sabido conservar la tradición culinaria que hace de la comida un acontecimiento social.

La cocina popular se nutre de todos los productos que proporciona el variado paisaje navarro. Los establecimientos de restauración han logrado prestigio internacional gracias también a la calidad de la materia prima. Los cocineros navarros figuran entre los más prestigiosos de la nueva cocina.

De la huerta, los espárragos, alcachofas, los pimientos del piquillo o las pochas; para el segundo plato, chuletones, carnes asadas, pescados y ajoarriero; y en los postres, quesos, cuajadas, canutillos, natillas o leche frita: déjese seducir.

La gastronomía navarra encuentra un complemento inmejorable en sus vinos tintos, rosados y blancos, amparados por las Denominaciones de Origen "Navarra" y "Rioja".

Donde se está Bien

Navarra es una de las comunidades autónomas españolas con mejores indicadores de calidad de vida. Tres universidades imparten titulaciones a estudiantes de todo el mundo, además de promover investigaciones y congresos. El reconocido prestigio de su sistema hospitalario la ha convertido en un referente sanitario internacional.

Navarra vive en armonía con su variado patrimonio natural. En el respeto por el medio ambiente se implican ciudadanos, instituciones y empresas, como lo demuestra el auge del sector de las energías renovables.

Bardenas Reales, La Ribera
PROPUESTAS PARA DESCUBRIR NAVARRA

Navarra bien merece una larga visita: es un destino tranquilo, con una variedad de paisajes y patrimonio cultural del que se puede disfrutar durante todo el año. Atractivos culturales y naturales que se encuentran al alcance de la mano, porque en Navarra no existen las distancias.

Día1. La Cuenca de Pamplona:
Pamplona, capital del Reyno. Paseos con historia y vida. El eco de los Sanfermines.


Pamplona es una urbe moderna y acogedora con vestigios de su pasado medieval, un aspecto cuidado y una amplia oferta cultural y gastronómica.

La capital de Navarra, ciudad enclavada en el Camino de Santiago, ha recibido durante siglos a los peregrinos en el puente de la Magdalena, punto idóneo para iniciar un paseo que descubre la muralla de la ciudad. Tras atravesar el portal de Francia, se accede al centro histórico y a la catedral gótica de Santa María la Real, construida en los siglos XII y XV. Su fachada neoclásica da entrada al templo, en el que destaca su claustro gótico de estilo francés.

Un paseo por el casco antiguo de la ciudad permite contemplar otros edificios de interés como las iglesiasfortalezas de San Nicolás y San Saturnino; las antiguas murallas y el Centro de Interpretación de las Fortificaciones; el Museo de Navarra, el Palacio de los Reyes de Navarra, actual Archivo General de Navarra; la capilla de San Fermín, en la iglesia de San Lorenzo; el Museo Pablo Sarasate; el Ayuntamiento, con su fachada barroca; la Cámara de Comptos, único edificio gótico civil de la ciudad; o la Plaza del Castillo, centro neurálgico de la ciudad y plaza porticada donde el visitante puede reponer fuerzas en terrazas y locales como el genuino Café Iruña.

Hablar de Pamplona y su casco antiguo es hablar de los Sanfermines y del encierro de toros. Los Sanfermines, que se han convertido en sinónimo de fiesta gracias al escritor Ernest Hemingway, atraen cada año, entre el 6 y el 14 de julio, a miles de personas de todo el mundo. Cualquier día del año es bueno para pasear por las calles donde mozos y astados miden sus fuerzas por las calles de Santo Domingo, la plaza Consistorial, Mercaderes y Estafeta hasta llegar a la plaza de toros.

El paso de la vieja Iruña a la Pamplona moderna se hace a través de la franja verde que forman los parques de la Media Luna, la Taconera y la Vuelta del Castillo, ésta última está unida a la antigua Ciudadela. En el solar de uno de sus antiguos baluartes se ha construido el moderno Palacio de Congresos y Auditorio Baluarte. En la parte moderna de la ciudad destaca el parque de Yamaguchi, donde se levanta el Planetario de la ciudad.

Los pueblos que rodean a la capital -lo que se conoce como Cuenca de Pamplona- también ofrecen atractivos al visitante. En Huarte se encuentra el Centro de Arte Contemporáneo. En Alzuza la casa-museo del escultor Jorge Oteiza. Un moderno edificio diseñado por el arquitecto Sáenz de Oiza acoge el ingente trabajo del escultor y las dependencias donde vivió y trabajó durante muchos años de su vida. En la Cuenca de Pamplona quedan muestras del románico como las iglesias de Gazólaz o Cizur Menor.

Gastronomía

En Pamplona encuentra el visitante todos los productos típicos de la gastronomía navarra, aunque merece una mención especial el cordero criado en la Cuenca de Pamplona y, en Sanfermines, los platos cocinados con toro de lidia.

Otros productos típicos de la capital y su entorno son el chorizo, el relleno o morcilla blanca, los caramelos de café con leche, las tortas de txantxigorri y las coronillas.
No se pierda los pinchos, vinos y licores en los establecimientos del casco antiguo. Disfrute del tradicional “poteo” durante el mediodía y las tardes pamplonesas.

Eventos

Hablar de Pamplona es hablar de Sanfermines, la fiesta más internacional de España. Los encierros y corridas de toros, las peñas, el chupinazo o cohete iniciador de las fiestas, la procesión en honor del santo, las dianas y la comparsa de gigantes (figuras de cartón piedra) convierten a la capital navarra en una fiesta sin interrupción desde las 12 del mediodía del 6 de julio hasta las 12 de la noche del día 14.

Los carnavales se disfrutan en la Cuenca de Pamplona y sus inmediaciones. El más conocido, difundido e imitado de los carnavales navarros es el que se celebra en el pequeño pueblo de Lantz, apenas 20 kilómetros de Pamplona. Célebres son sus personajes Miel Otxin, Ziripot, los txatxos, el zaldiko, los arotzak, o el baile del popular zortziko.

Orreaga-Roncesvalles, interior colegiata
Día2. Camino de Santiago I:
de Orreaga/Roncesvalles, mítica puerta de la Vía Jacobea, a Pamplona.

Navarra es puerta del Camino de Santiago. Las tres grandes vías jacobeas europeas —Podense, Lemovicense y Turonense— se unen en la cercana localidad francesa de Ostabat y entran por Luzaide/Valcarlos, bello pueblo fronterizo. La ruta remonta el puerto de Ibañeta, en cuya cima se encuentra la nueva ermita de San Salvador y el monumento a Roldán, un monolito conmemorativo de la batalla de Roncesvalles, en la que las tropas de Carlomagno fueron derrotadas por los vascones en el año 778.

El descenso de Ibañeta conduce a la Colegiata de Orreaga/Roncesvalles, construida a finales del siglo XII y principios del XIII y en cuyo conjunto arquitectónico sobresale la iglesia colegial de Santa María con su bella talla gótica en madera de la virgen y su claustro del siglo XVII, la capilla del Sancti Spiritus o silo de Carlomagno del siglo XII o la iglesia de Santiago. Siguiendo la ruta Jacobea nos reciben los bellos pueblos-calle pirenaicos de Auritz/Burguete y Aurizberri/Espinal, donde destacan sus cuidados caserones.

Ya cerca de Pamplona, encontramos en Arre el puente medieval, basílica y hospital-albergue de la Trinidad, que conduce por Villava y Burlada hasta Pamplona, a cuyo casco antiguo se accede desde el bello puente de la Magdalena y el portal de Francia o Zumalacárregui, a los pies de la restaurada muralla de la ciudad.

Gastronomía

Esta zona del Pirineo navarro ofrece al visitante una variada gastronomía en la que destacan los platos de caza mayor, la carne de vacuno y ovino, los patés y postres como el queso o la cuajada.

Eventos

Una de las tradiciones de Luzaide/Valcarlos es el baile de los “bolantes”, que se celebra el primer domingo de Pascua y en el que los danzantes interpretan vistosos y aéreos bailes centenarios ataviados con un vistoso traje.

Las romerías a Orreaga/Roncesvalles, que se celebran siempre en domingo, datan del siglo XII. La Colegiata acoge todos los años por primavera a romeros del lado norte del Pirineo, de Luzaide/Valcarlos, de los valles de Erro, Arce, Oroz Betelu y Aezkoa, y de Pamplona.

Pueblos como Auritz/Burguete y Aurizberri/Espinal han sabido preservar tradiciones antiguas como las hogueras de San Juan (23 de junio) o la feria agroalimentaria de septiembre. En Sorogain se celebra en mayo y septiembre la tradicional marca de ganado, que reúne en un excelente ambiente festivo a vecinos de ambos lados de la muga.

Puente la Reina
Día3. Camino de Santiago II:
de Pamplona a Viana. Puente la Reina, cruce de caminos.

El Camino de Santiago abandona la cuenca de Pamplona por la localidad de Cizur Menor y, después de atravesar el puerto del Perdón, entra en Valdizarbe. La iglesia de Santa María de Eunate se levanta en el término de Muruzábal, cerca del pueblo de Obanos y de Puente la Reina. Eunate, templo de origen misterioso, es una bella y original edificación románica de planta octogonal rodeada por una curiosa arquería separada del templo.

En Puente la Reina, localidad en la que se unen la vía que viene de Orreaga/Roncesvalles y la vía Tolosana o Egidiana procedente de Somport, se debe visitar la iglesia del Crucifijo y atravesar la Rúa Mayor, donde puede visitarse la iglesia de Santiago. La Ruta Jacobea abandona la localidad por el bello puente románico sobre el Arga, que da nombre a la población. Antes de llegar a Estella, un desvío nos conduce al cercano pantano de Alloz, donde se practican diversos deportes acuáticos.

Estella, con fuero propio desde 1090, cuenta con numerosos edificios de interés, como el palacio de los Reyes de Navarra, la iglesia de San Pedro de la Rúa, la Casa Fray Diego de Estella, la iglesia de San Miguel o la basílica de Nuestra Señora del Puy. En sus inmediaciones se encuentra el monasterio de Iratxe, donde destaca el templo románico iniciado en el siglo XII y un gran edificio herreriano del siglo XVII.

Al norte de Estella, cerca de Abárzuza, un desvío conduce al monasterio de Irantzu, abadía cisterciense del siglo XII, muy próximo al macizo kárstico que forma la Sierra de Urbasa. En el Raso de Urbasa se ha instalado una casa-museo que recuerda la antigua forma de vida de los pastores y los carboneros de la sierra. En la entrada al Parque Natural de Urbasa y Andía por la carretera de Olazagutía se encuentra el Centro de Información del parque. Numerosos caminos señalizados permiten recorrer a pie o en bicicleta esta zona en la que conviven roquedos, hayedos, aguas subterráneas y chabolas de pastores.

Al sur de Estella, en Arellano, se encuentra la Villa romana de las Musas. Volviendo al Camino de Santiago, llegamos a Los Arcos, villa que conserva varias puertas de la primitiva muralla y cuenta con edificaciones renacentistas y barrocas, además de la hermosa iglesia de Santa María. Así como el circuito de Navarra para disfrutar del mundo del motor y la velocidad. En Sorlada, a escasos kilómetros de Los Arcos, se levanta la basílica de San Gregorio Ostiense, un templo barroco en honor del santo protector de campos y cosechas.

En Torres del Río, se encuentra una de las joyas del románico navarro, la iglesia del Santo Sepulcro. Desde allí parte una carretera que conduce al Santuario de Nuestra Señora de Codés, al pie de la sierra del mismo nombre. La última población navarra del Camino de Santiago es Viana, villa monumental con estructura urbana de plaza fortificada y calles estrechas. Su construcción más llamativa es la iglesia de Santa María, templo-fortaleza en cuyo atrio descansan los restos de César Borgia.

Gastronomía

Tierra Estella es una de las zonas navarras de mayor riqueza gastronómica, donde se pueden saborear productos como los pimientos, los espárragos, el gorrín asado o el queso de Urbasa (con denominación de origen Idiazabal); y postres y dulces como las alpargatas, las rocas del Puy o las pastas de Viana. Toda esta comarca es zona de excelentes vinos, muchos de ellos integrados en las denominaciones de origen Navarra y Rioja.

Eventos

Cada dos años se escenifica en verano el Misterio de Obanos, fiesta declarada de Interés Turístico Nacional que narra la vida y leyenda de San Guillermo y Santa Felicia, y en el que participan actores profesionales junto a numerosos vecinos de la localidad.

Templos como el santuario del Puy de Estella, San Gregorio Ostiense o el Santuario de Nuestra Señora de Codés en Torralba del Río acogen cada año numerosas romerías.

Viana es la única localidad navarra que cuenta con murgas de carnaval, grupos de vecinos disfrazados que cantan canciones humorísticas o reivindicativas el domingo de carnaval en una tradición que viene del siglo XVI.

Día 4. Selva de Irati, el mayor hayedo-abetal de Europa.
Valles de Salazar y Aezkoa.

En la cabecera de los valles de Salazar y Aezkoa (en el noreste del Pirineo navarro) se extiende la Selva de Irati, el hayedo-abetal más extenso de Europa. Este espectacular bosque invita a caminar por los diferentes senderos que rodean el embalse de Irabia, ascender hasta la estación megalítica de Azpegi o la torre romana de Urkulu (1.438 metros) y escuchar el lenguaje de los animales o el incesante murmullo del agua. Irati dispone también de áreas de descanso y merenderos.

Ochagavía, uno de los pueblos más bellos del Pirineo navarro, es el portal del Valle de Salazar a la Selva de Irati. Ochagavía es un lugar con encanto, con su puente medieval, sus estrechas calles empedradas y el cuidado caserío situado a ambas orillas del río Anduña. A 4 kilómetros del pueblo está ubicado el santuario de Nuestra Señora de Muskilda, una ermita románica del siglo XII. También cuenta esta localidad con un Centro de Interpretación de la Naturaleza, en el que se da a conocer el ecosistema del valle, sus formas de vida y tradiciones. A 13,5 kilómetros de Ochagavía, en la carretera de Larrau, se encuentran las pistas de esquí nórdico de Abodi, que arrancan de la antigua aduana de Pikatua.

Al oeste de la selva de Irati, muy cerca de Orreaga/Roncesvalles, encontramos el acogedor y coqueto Valle de Aezkoa, que cuenta con el mayor número de hórreos conservados en Navarra y con calles, casas y rincones de gran belleza, como el de las ruinas de la antigua fábrica de armas de Orbaizeta, erigida sobre una antigua ferrería medieval.

Gastronomía

La gastronomía de estos valles pirenaicos es un perfecto reflejo de sus modos de vida. Destacan los platos de caza mayor, las carnes de vacuno y ovino, las setas, los postres de leche y el queso.

Eventos

Las danzas rituales en honor a la Virgen de Muskilda, en Ochagavía, son uno de los ritos más ancestrales del Pirineo navarro, que se celebra cada año el 26 de julio (Santa Ana) y el 8 de septiembre (Natividad de la Virgen). Ocho danzantes vestidos de blanco con cascabeles y castañuelas bailan junto a un arlequín denominado “el Bobo”.

Los nueve pueblos de Aezkoa participan todos los años por primavera en la romería a la Virgen de Orreaga, en la vecina Orreaga/Roncesvalles. La comitiva es de lo más variopinta, con cruceros, mujeres enlutadas, niños con flores, los alcaldes y varias jóvenes ataviados con el traje típico del valle.

Valle de Baztan
Día 5. Valle de Baztan. Tierra de hidalgos y verde eterno.
Cuevas de Zugarramurdi y Urdazubi/Urdax.

El Valle de Baztan es tierra de hidalgos, de indianos que volvieron de ultramar, de contrabandistas, de pastores y de peregrinos que acudían a Santiago por la ruta alternativa que atraviesa el valle. El Baztan es un valle siempre verde, de clima cantábrico, el municipio más extenso de Navarra, con 374 kilómetros cuadrados, que incluye 15 pueblos y decenas de caseríos que salpican un paisaje formado por prados en los que pasta el ganado, cultivos y bosques. Son numerosos los palacios medievales y señoriales que adornan las localidades baztanesas, todas de gran belleza y cuidado caserío.

Arraioz recibe al visitante con la altiva figura del palacio de Jauregizarrea, una torre de origen medieval con cadalso de madera en la parte superior. Si se toma el desvío a Ziga, se asciende al mirador de Baztan, que ofrece una bella panorámica de la zona. El centro comercial y administrativo de Baztan es Elizondo, con sus caserones, palacios y edificios monumentales y religiosos. Baztan cuenta con interesantes museos como el etnográfico Jorge Oteiza (Elizondo), el museo escultórico Santxotena (Arizkun), o el museo de las Brujas (Zugarramurdi) y con bellos rincones donde perderse como la cascada de Xorroxin (Erratzu), los dólmenes de Izpegi y los megalitos de Erratzu-Aldudes.

En el camino que lleva a la frontera, un primer desvío en las últimas rampas del puerto de Otsondo conduce hasta Urdazubi/Urdax, donde puede visitarse el molino, el monasterio y las espectaculares cuevas de Ikaburu. Una visita guiada permite contemplar bellas formaciones de estalactitas y estalagmitas y escuchar el murmullo del Urtxuma, un riachuelo que discurre por el interior de la gruta.

Las cuevas de Urdazubi/Urdax están unidas por carretera o por una senda señalizada con la de Zugarramurdi, que la historia y la leyenda han ligado para siempre a la brujería.

Gastronomía

Baztan también destaca por su gastronomía, con mención especial para el chocolate y la repostería de Elizondo, la caza, el cordero asado a la brasa, la chuleta de ternera, el txuri ta beltz (sangrecilla con relleno, una especie de morcilla típica de Navarra), los hongos y setas, el paté, los licores, el queso y la cuajada.

Eventos

Son famosas en Elizondo las fiestas y ferias de ganado, con mención especial para la que se celebra el Día de San Antón (17 de enero), y en la que se rifa una vaca que previamente se ha paseado por las calles; y el “Baztandarren Biltzarra” o fiesta de hermandad del valle, que tiene lugar en julio con su desfile de carrozas, feria de artesanía y el baile de la mutildantza.

Tradiciones populares de Ioaldunak
Día 6. Señorío de Bertiz, bello parque natural y Regata del Bidasoa, paraíso etnográfico.

El Señorío de Bertiz es un parque natural de 2.040 hectáreas donde predominan los bosques de robles, alisos, hayas y castaños, y que cuenta con un coqueto y bello jardín con especies exóticas de diferentes lugares del planeta, y un Centro de Interpretación de la Naturaleza donde se explica a los visitantes su rico patrimonio. Hoy es propiedad del Gobierno de Navarra y se ha convertido en zona de recreo y punto de partida de diferentes paseos.

La carretera que une Bertiz con la provincia de Guipúzcoa discurre junto al río Bidasoa, en la denominada Regata del Bidasoa. Desde Doneztebe/Santesteban parte la carretera que conduce hacia Leitza que sigue la regata Ezkurra y lleva, en primer lugar a Elgorriaga. La localidad, conocida por los amantes de los hongos, las setas y el balneario que le dio renombre hace cien años.

También en el cercano pueblo de Zubieta se ha recuperado el antiguo molino junto al río construido en 1785 y convertido en ecomuseo. En su interior se conservan tres molinos en activo dedicados a la molienda de trigo y maíz, además de una exposición etnográfica con piezas características de la zona.

En Donamaria, destaca la casa-torre Jauregia, una típica torre de linaje del siglo XV con cadalso de madera, mientras que desde Urrotz se accede al espacio natural de los embalses de Leurtza, dos pequeños pantanos construidos en medio de un magnífico bosque de hayas.

En dirección a Francia se encuentran Sunbilla, con su puente de piedra de tres arcos; Etxalar, pueblo de bello caserío donde la caza de la paloma se eleva a la categoría de arte; Lesaka, donde cada año los dantzaris bailan el 7 de julio la makil dantza en el pretil del río Onín; y Bera, cuna de la familia Baroja. La mayor parte de estas localidades está unida por un camino llano de 27 kilómetros que aprovecha el trazado del antiguo ferrocarril del Bidasoa.

Gastronomía

La paloma torcaz y otros platos de caza destacan dentro de una gastronomía variada que incluye el preciado salmón del Bidasoa, los derivados del pato, los piperropiles o tortas de pimienta, y el famoso postre de canutillos de Sunbilla.

Eventos

Ituren y Zubieta son dos pueblos unidos por la celebración en pleno invierno de uno de los carnavales más genuinos y famosos de Navarra. El zanpantzar de los joaldunak -portadores de cencerros- y su variopinta comitiva se encarga cada año de ahuyentar los malos espíritus.

También son interesantes los Carnavales de Lesaka, con sus zaku zaharrak; de Arantza, interpretados por los mozorroak; y de Bera, que presentan dos partes diferenciadas, la salida de la comparsa de zíngaros y caldereros y el desfile de iñudek eta artzaiak.

El 7 de julio, en los Sanfermines de Lesaka, se baila la “makil dantza” en el pretil del río.

Día 7. Sierra de Aralar y Valles de Leitzaran y Ultzama.
Paseos en la naturaleza verde.

Al pie de la majestuosa Sierra de Aralar está situado Lekunberri, localidad con numerosas viviendas tradicionales que mantienen sillares a la vista en esquinas y ventanas y blasones en fachada. El casco urbano se agrupa en torno a la parroquia de San Juan Bautista, un edificio del siglo XVIII de una sola nave y con cabecera circular.

Desde Lekunberri puede accederse a la Vía Verde del Plazaola, camino que recupera el antiguo trazado del tren del mismo nombre que unía Pamplona y San Sebastián, y que puede recorrerse entre Mugiro y Andoain a pie, en bicicleta o a caballo.

La carretera que asciende a la Sierra de Aralar también parte de Lekunberri. Aralar es un gran macizo kárstico que se extiende entre Navarra y Guipúzcoa y que ofrece excursiones a los aficionados al montañismo y el senderismo. En la localidad de Astitz, destaca la cueva de Mendukilo, una cavidad en la que se pueden contemplar tres espectaculares salas, con preciosas estalactitas, estalagmitas y unas dimensiones que llegan a los 60 metros de largo y 20 metros de altura.

En lo alto de la sierra, a 1.341 metros de altitud, se encuentra el santuario de Aralar, un pequeño templo de tres naves rematadas por tres ábsides semicirculares. En la capilla se guarda la imagen barroca de San Miguel y el retablo románico del siglo XII, considerado como una de las principales obras de esmaltería de Europa. Los alrededores del santuario ofrecen preciosas vistas del corredor del Valle de Arakil y de la Sierra de Andia. En el Valle de Arakil, desde donde se puede acceder también al santuario a través de una pista, se encuentra la denominada ruta de los dólmenes.

Camino de Leitza, conocida por su iglesia porticada de piedra gris-azulada, merece la pena visitar los bellos cascos urbanos de Uitzi y Gorriti, con imponentes casonas señoriales. El parque eólico de Kornieta, al que se accede por una pista que sale del alto de Usategieta, ofrece una impactante vista de los alrededores, con prados, bosques y ganado rodeados de cumbres montañosas.

En el verde Valle de Ultzama, al que se llega desde Pamplona a través de la carretera N-121-A, tomando el desvío desde la localidad de Ostiz (NA 411), se encuentra el bosque de Orgi, un robledal de 80 hectáreas que existe desde hace más de 4.000 años y que ha sido acondicionado como Área Natural Recreativa con el objeto de combinar el mantenimiento de la riqueza natural con el aprovechamiento lúdico.

Gastronomía

El producto más típico de los valles próximos a Aralar es el queso de oveja, adscrito a la denominación de origen Idiazabal, compartida por Navarra y Guipúzcoa. También destacan otros productos como los embutidos, la carne de vacuno y de cordero, y la sidra. No debe abandonarse el Valle de Ultzama sin probar sus excelentes cuajadas de leche de oveja o, en otoño, su preciado hongo beltza.

Eventos

En Altsasu/Alsasua, destacan las celebraciones de Santa Águeda (5 de febrero), protagonizada por los jóvenes; los carnavales, con su tradicional personaje del momotxorro; la romería a la ermita de San Pedro (29 de junio); y la feria de ganado de septiembre. Uharte Arakil acoge el último domingo de agosto el Artzai Eguna o Día del Pastor, que incluye la celebración del campeonato navarro de perros pastor y el concurso de quesos.

En Leitza es toda una tradición la danza del ingurutxo, que todo el pueblo baila con motivo de las fiestas patronales, el 10 de agosto. El ingurutxo, que se baila en pareja, es el baile colectivo más importante de Navarra.

Foz de Lumbier
Día 8. Sangüesa y su comarca.
El castillo de Javier y el Monasterio de Leire. El Valle de Roncal.

Sangüesa es ruta a Santiago y tierra de encrucijadas, de antiguas fronteras medievales. Su monumento más emblemático es la portada románica de la iglesia de Santa María. Destacan además la iglesia de Santiago, palacios como el de Príncipe de Viana y el de Vallesantoro o los conventos del Carmen y de San Francisco.

A tan sólo 8 kilómetros de Sangüesa se levanta el Castillo de Javier, casa natal de San Francisco Javier, patrón de Navarra y uno de los misioneros más relevantes de la cristiandad: entre 1541 y 1552 recorrió decenas de lugares de África, Asia y Oceanía, haciendo de puente cultural entre Occidente y Oriente. El origen del castillo se remonta a los siglos X y XI, y su última y magnífica restauración se ha llevado a cabo en el 2005.

Muy cerca está situado el pantano de Yesa y el monasterio de San Salvador de Leire, levantado en las estribaciones de la sierra del mismo nombre, en un bello paraje con espectaculares vistas. Fue edificado entre los siglos XI y XIV sobre una primitiva iglesia prerrománica. Destacan su cripta románica y la denominada puerta Speciosa, un perfecto pórtico románico del siglo XII. En Lumbier se puede visitar el Centro de Interpretación de las foces de Arbaiun y Lumbier, que ayuda a conocer mejor el entorno natural de estas impresionantes gargantas excavadas en la roca por efecto del agua. En ambas foces merece la pena detenerse a observar las diferentes aves que allí moran, especialmente el majestuoso vuelo de los buitres leonados.

Más al norte, en la frontera con Francia y Huesca, se sitúa el Valle de Roncal, siete preciosos pueblos donde se mantienen y veneran algunas de las tradiciones más peculiares de nuestra geografía. Éstas pueden conocerse visitando los museos de la Almadía (Burgui), del tenor Julián Gayarre (Roncal), la Casa de la Memoria (Isaba) y del Queso (Uztárroz), y el Centro de Interpretación de la Naturaleza (Roncal).

Cierran el Valle de Roncal por el norte el Valle de Belagua y la Reserva de Larra, espacios donde se practica el esquí de fondo y desde donde se asciende a cimas como la Mesa de los Tres Reyes (2.422 m), Anie (2.507 m) o Ukerdi (2.248 m).

Gastronomía

Sangüesa suma a sus atractivos arquitectónicos una rica gastronomía, con mención especial para las alubias “pochas”, sus embutidos de fabricación casera o las glorias de yema. Roncal es el paraíso del queso artesano de oveja, que cuenta con denominación de origen propio, y de las migas de pastor.

Eventos

Sangüesa se vuelca cada año el 6 de enero en la representación del Misterio de Reyes, uno de los cinco autos sacramentales que se conservan en España y en el que participan numerosos vecinos de la localidad, principalmente niños.

En el Valle de Roncal se celebran dos fiestas rituales que reúnen a ciento de visitantes. Desde 1992, entre finales de abril y principios de mayo, se celebra en Burgui el Día de la Almadía, con un descenso de cinco kilómetros en estas tradicionales embarcaciones de troncos que surcaban los ríos desde el norte de Navarra hasta Zaragoza y Tortosa.

El Tributo de las Tres Vacas se celebra cada 13 de julio casi sin interrupción desde 1375 en el mojón fronterizo de la Piedra de San Martín, a 1.760 metros de altitud. En esta fiesta los alcaldes del valle francés de Baretous entregan tras un curioso ceremonial tres vacas a las autoridades roncalesas, fruto de un acuerdo que puso fin a los continuos litigios fronterizos por los pastos y las fuentes para el ganado.

Día 9. Olite. Conjunto medieval, joya de dinastías medievales.
Monasterio de La Oliva, fortalezas y villas amuralladas.

La Zona Media de Navarra es tierra de fortalezas y castillos construidos por los reyes navarros frente a los árabes y las monarquías vecinas.

A tan sólo cinco kilómetros de Tafalla, capital económica y de servicios de la comarca, se encuentra Olite, que fue sede de la Corte navarra en tiempos de Carlos III. La localidad mantiene su estructura de rúas medievales, jalonadas por casonas y palacios renacentistas y barrocos. El monumento más destacado de Olite es el Palacio Real, cuya parte más antigua se transformó hace años en parador nacional. El Palacio Nuevo, promovido por los reyes Carlos III y Leonor de Trastámara, fue edificado al estilo gótico francés, con la suntuosidad de los mejores palacios galos de la época.

Al espectacular Palacio Real y sus bellas iglesias de Santa María y San Pedro, Olite suma otro atractivo: el Centro de Exposición de la Viña y el Vino, que ocupa un palacio del siglo XVII. Bodegas y cooperativas de toda la zona abren sus puertas, durante todo el año, con visitas guiadas, catas y degustaciones.

Si continuamos la ruta hacia Ujué, nos encontramos con la localidad San Martín de Unx que cuenta con un destacado conjunto urbano medieval y una bella cripta románica en la Iglesia de San Martín de Tours. En Ujué, se descubrirá un casco urbano de calles empedradas y estrechas que suben hasta la iglesia fortaleza de Santa María, edificada en varias etapas y estilos. No debe abandonarse la localidad sin probar sus afamadas migas de pastor y las almendras garrapiñadas.

Hacia el sur está situada la Laguna de Pitillas, un extenso humedal declarado Reserva Natural en el que se ha instalado un observatorio de aves, material gráfico y audiovisual. Unos kilómetros más al sur, se encuentra el Despoblado de Rada, un recinto amurallado en lo alto de un cerro que fue destruido en el siglo XVI. En Carcastillo hay que hacer un alto en el monasterio de La Oliva, un impresionante conjunto arquitectónico que incluye una iglesia de estilo cisterciense del siglo XII, un claustro gótico y el palacio abacial.

Al noroeste de Tafalla, a través de la carretera NA-6030, se llega a la localidad de Artajona, famosa por su Cerco, levantado entre 1085 y 1109. El Cerco de Artajona conserva actualmente 9 de los 14 torreones almenados originales y cuenta con dos de los primitivos portales. En su interior sobresale la iglesia fortaleza de San Saturnino, templo del siglo XIII con una bella portada gótica. Un camino balizado de 3,6 kilómetros conduce hasta los dólmenes del Portillo de Enériz y de La Mina. Merece la pena desviarse hasta Berbinzana, donde encontramos el yacimiento de Las Eretas, un poblado fortificado de la Edad de Hierro (s. VII a.C.). Cerca de Mendigorría se encuentran los restos de la villa romana de Andelos.

También guarda la esencia del medievo la Valdorba, una apacible zona situada al noreste de Tafalla y formada por pequeños núcleos urbanos llenos de solera, con joyas románicas, cruceros de piedra, estelas funerarias, iglesias y palacios de cabo de armería.

Gastronomía

Olite es la capital del vino, sede del Museo del Vino. En toda la zona se recogen excelentes cosechas de uva y cuenta con bodegas renombradas que pueden ser visitadas. Ujué es famoso por sus almendras garrapiñadas; Artajona por su turrón del royo; y Tafalla por sus caramelos de piñones.

Eventos

En Artajona se celebra todos los años en el mes de noviembre la carrera de layas, una espectacular prueba en la que los mozos de la localidad muestran su habilidad encima de estos aperos de labranza, que sustituían al arado y que se utilizaron hasta bien entrado el siglo XX.

Tafalla alberga anualmente dos ferias de ganado, una más importante a comienzos de febrero cuyo origen se remonta a 1419. También reúnen a muchos visitantes las fiestas patronales de agosto, con la tradicional Subida a la Salve y los encierros de toros bravos por las calles.

Las romerías a Ujué durante el mes de mayo, fundamentalmente la de Tafalla, pasan por ser las más antiguas y numerosas de Navarra. Hasta el santuario de la Virgen Morena peregrinan en primavera muchos pueblos de la zona.

En Olite se celebra entre julio y agosto el Festival de Teatro Clásico y a principios de septiembre la Fiesta de la Vendimia.

Verdura de Tudela
Día 10. La Ribera de Navarra. Bardenas Reales, apariencia desértica.
Tudela, ciudad de tres culturas: árabe, judía y cristiana.

Declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco, el Parque Natural de las Bardenas Reales es un terreno semidesértico de 42.500 hectáreas, donde la erosión ha modelado un paisaje formado por llanuras elevadas, cabezos y barrancos, que cuenta con tres reservas naturales: el Rincón del Bu, las Caídas de la Negra y, al norte del territorio, la Reserva Natural del Vedado de Eguaras.

Las Bardenas se pueden recorrer a pie, en bicicleta, a caballo y en vehículos a motor. Todos los recorridos cuentan con las indicaciones necesarias en función del medio de locomoción elegido. En todo caso, dos de las mejores panorámicas de las Bardenas se obtienen desde el Alto de Aguilares y desde el observatorio de rapaces del Balcón de Pilatos, al que se accedeúnicamente a pie o en bicicleta.

La capital de la Ribera, y segunda ciudad en importancia de Navarra, es Tudela. La ciudad fue fundada por los árabes en el siglo IX y permaneció bajo dominio del Islam hasta 1119, año en que pasó a formar parte de la corona navarro-aragonesa. Durante 400 años convivieron en ella árabes, cristianos y judíos, y en un recorrido por la ciudad encontramos numerosos vestigios de ese rico pasado cultural. Junto a palacios barrocos y renacentistas, destaca la Catedral, declarada monumento nacional. Construida en 1180 sobre la antigua mezquita, en el exterior puede admirarse la torre de finales del siglo XVII y las portadas de la Virgen, de Santa María y del Juicio. En el interior, el claustro románico conserva todavía elementos decorativos de la primitiva mezquita.

Otros lugares de interés de Tudela son la Plaza de los Fueros, el Museo de Arte Moderno Muñoz Sola, el palacio del Marqués de Huarte, el puente y la iglesia de la Magdalena, el palacio del Marqués de San Adrián y otros edificios de interés.

La Ribera es mucho más. En Fitero encontramos el monasterio cisterciense, el primero que se construyó en la península ibérica. Se trata de una joya arquitectónica de la Edad Media, declarado monumento nacional en 1931. Fitero cuenta también con un afamado balneario de aguas termales. La Vía Verde del Tarazonica une los 22 kilómetros que separan Tudela de Tarazona (Zaragoza) aprovechando la antigua vía de ferrocarril.

En Arguedas se ha construido Senda Viva, un parque que reúne animales de más de 50 especies en semilibertad y que cuenta con atracciones y espectáculos para toda la familia. Otras localidades de interés son Corella, con un casco urbano que deslumbra por la riqueza de sus iglesias, conventos, palacios y casas señoriales, y Valtierra, que ha recuperado como alojamiento rural las antiguas cuevas excavadas en roca. Entre Mélida y Caparroso se encuentran las ruinas del castillo y de las murallas del Despoblado de Rada, presidido por la reformada iglesia de San Nicolás, del siglo XII.

Gastronomía

Hablar de la Ribera de Navarra y de Tudela es hablar de gastronomía. El paso del río Ebro por la zona, la ha convertido en una tierra extraordinariamente fértil en la que abundan las huertas. La Ribera navarra cuenta con verduras de contrastada calidad como las alcachofas, los esparrágos, los cardos, los cogollos, las espinacas, las borrajas, etc. Todas ellas se ofrecen en los restaurantes, con mención especial para el plato más típico, la menestra, elaborada con varias de estas verduras.

También cuenta la Ribera con una variada repostería y con excelentes vinos tintos y rosados con denominación de origen.

Eventos

Los carnavales tienen en la Ribera sus personajes típicos: zipoteros en Tudela, zarramuskeros en Cintruénigo o zarrapoteros en Cascante.

Mención especial merecen la antiquísima procesión de Semana Santa de Corella, las multitudinarias ceremonias de El Volatín y la Bajada del Ángel, Fiestas de Interés Turístico Nacional, en la Semana Santa de Tudela o la entrada del ganado de los valles pirenaicos a las Bardenas Reales.

Tudela celebra en julio sus fiestas patronales en honor de Santiago y Santa Ana, con un amplio programa de festejos entre los que destaca el baile de la Revoltosa alrededor del kiosco de la Plaza de los Fueros.

También la danza cobra importancia en la Ribera, principalmente a través de los dances o paloteados que se extienden por numerosas localidades, como el de Cortes.

Pañuelada en los San Fermines
EL REYNO DE LAS CUATRO ESTACIONES

La Primavera: el deshielo verde
La primavera en Navarra es una estación ideal para recorrer senderos, realizar actividades en la naturaleza como el piragüismo, el rafting, la pesca, los paseos en bicicleta y también para disfrutar de las fiestas de Semana Santa. En la mesa, es tiempo de menestras, de espárragos y de salmón.

El Verano: tiempo de fiestas
Los Sanfermines de Pamplona son una oportunidad magnífica para disfrutar de la fiesta durante los primeros días de julio, aunque otras localidades marcan también la pauta de la alegría y hospitalidad de los navarros. Es tiempo para realizar actividades deportivas, visitar monumentos y disfrutar de las programaciones culturales. En la mesa, es el momento para las frescas ensaladas y una ocasión única para disfrutar de la selecta gastronomía navarra.

El Otoño: Navarra en ocres
El otoño le sienta bien a Navarra. La hermosura de sus bosques se aprecia en la selva de Irati o desde las alturas de la sierra de Urbasa o del mirador de la foz de Arbayún. Son días para la excursión o la caza, días para la recogida y degustación de setas y el inicio de la vendimia en la Zona Media. En otoño, productos provenientes de la caza como la paloma o el jabalí se elaboran guisados con sabrosas salsas.

El Invierno: pisar nieve virgen
El invierno es época para el esquí de fondo, el esquí de travesía o el paseo con raquetas en los valles de Roncal y Salazar. Carnavales como los de Lantz, Zubieta, Ituren o Altsasu/Alsasua son ejemplos únicos de la tradición rural. Los paladares más exigentes sabrán valorar, en invierno, las buenas alubias rojas, las carnes, quesos, postres, vinos y licores de la tierra navarra.

Cultura en la Naturaleza

En Navarra, cultura y naturaleza se vinculan, se confunden y fusionan. Es casi imposible entender la una sin contemplar a la otra.

En los Pirineos, la colegiata de Orreaga/Roncesvalles, las cuevas de Zugarramurdi, San Miguel de Aralar, o los hórreos del valle de Aezkoa.

La Cuenca de Pamplona combina manifestaciones contemporáneas e históricas; desde el Centro de Arte Contemporáneo, el Museo Jorge Oteiza o la iglesia de Gazólaz al Museo de Navarra, el Archivo General y la catedral.

En la Zona Media, se encuentran el Palacio Real de Olite, la monumental Sangüesa, el castillo de Javier, el monasterio de Leire, Ujué, Eunate, Puente la Reina, Estella y los monasterios de Iratxe e Irantzu.

En la Ribera, además de los monasterios de La Oliva y Fitero, bien merecen una visita Tudela y Corella.

Vacaciones tranquilas

Aquellas personas que huyen de la masificación y optan por la tranquilidad encontrarán en Navarra espacios donde todavía es posible disfrutar del discurrir lento y apacible de la vida, en estrecho contacto con la naturaleza.

En los verdes Pirineos, en la Cuenca de Pamplona, la Zona Media o la Ribera, sea cual sea el rincón tranquilo elegido, siempre existirá la posibilidad de realizar suaves prácticas deportivas, disfrutar del termalismo y visitar poblaciones, parajes, templos o monasterios cercanos.

Camino de Santiago en Navarra

El Camino de Santiago tiene en Navarra dos vías principales y varias secundarias. La ruta más utilizada es la que entra por Luzaide/Valcarlos, Ibañeta y la mítica colegiata de Orreaga/Roncesvalles. Tras pasar por Auritz/Burguete, Erro y Esteribar, el camino llega a la Cuenca de Pamplona. La otra vía principal del Camino, que procede del Pirineo aragonés, descubre tesoros como la iglesia de Santa María de Sangüesa, Leire o Eunate. Ambas rutas confluyen en Puente la Reina, cuyo puente románico conduce hacia la monumental Estella, Irache, Los Arcos, Torres del Río y Viana.

Entre las rutas secundarias destacan la del Baztan y la ruta del Ebro.

Navarra es Turismo Rural

Los alojamientos rurales en Navarra se identifican con calidad y especialidad. Casas rurales, completas o por habitaciones, apartamentos, albergues, campings, hoteles con encanto en enclaves de increíble belleza, alojamientos dedicados al agroturismo… Los alojamientos rurales de Navarra apuestan por satisfacer los deseos de comodidad de sus huéspedes, como lo demuestran los cerca de cincuenta establecimientos que ostentan ya la “Q” de calidad turística.

Congresos, convenciones e incentivos

Navarra es un destino ideal para realizar congresos y reuniones. Dispone del Palacio de Congresos y Auditorio Baluarte, uno de los más grandes de España, y cuenta además con una variada oferta hotelera, una gastronomía de alta calidad y la infraestructura de nivel internacional de sus reconocidas universidades. La cercanía y las dimensiones de Navarra también la convierten en un destino perfecto para los viajes de incentivo y las reuniones de empresa.

Encierro de San Fermín
Sanfermines. La Fiesta Universal

Las fiestas de San Fermín son ya un mito universal gracias a Ernest Hemingway y a los miles de personas que cada año se dejan llevar por su alegría y singularidad. El 6 de julio se da inicio a estas fiestas en las que los encierros y las corridas de toros se convierten en espectáculos diarios hasta el 14 de julio.
Disfrutar de los Sanfermines también puede ser una ocasiónúnica para conocer Navarra, para pasar de la fiesta a la calma.

Y TAMBIÉN...

Naturalmente Deporte

Hacer deporte en Navarra es conocer su naturaleza y relacionarse con ella; es pasear, hacer senderismo, bicicleta de montaña o de carretera en los trayectos en los que el pentacampeón del Tour, Miguel Induráin, se hizo ciclista. En cualquier época del año se pueden realizar recorridos gracias a sus numerosos senderos.

Existen también lugares para practicar la escalada, el parapente, la espeleología, esquí de fondo y travesía, practicar deportes vinculados con el agua, equitación o jugar al golf en campos rodeados de bellos enclaves naturales. Para éstas y otras actividades se puede contar, si se desea, con el asesoramiento de empresas especializadas.

Navarra, Cuna de Javier

En la parte más elevada del pueblo de Javier, en la Navarra Media a 8 Km de Sangüesa, se alza la silueta del Castillo de Javier. Lugar en el que nació en 1506 San Francisco Javier, uno de los misioneros más universales, cofundador de la Compañía de Jesús y patrón de Navarra. Los orígenes del castillo se remontan a finales del siglo X, en el que se levantó una torre de señales, la torre del Homenaje. Su estratégica ubicación de frontera entre los reinos de Navarra y Aragón, acrecentó su sentido de fortaleza y en torno a la torre se fueron edificando los distintos cuerpos del castillo. El castillo ha sufrido varias reconstrucciones, la última en el año 2005, y hoy es uno de los pocos castillos que conservan sus defensas y estructuras como troneras y saeteras.

Navarra es Natural

Navarra es todo un paraíso para los amantes de la naturaleza y el ecoturismo. Prácticamente el 50% de su territorio cuenta con algún tipo de catalogación natural. Cuenta con tres Parques Naturales, dos Reservas Naturales Recreativas y otras cien zonas protegidas.

Entre los lugares imprescindibles de “la Navarra natural” figuran la Selva de Irati, las foces de Arbaiun y Lumbier, las sierras de Urbasa, Andía y Aralar, el robledal de Orgi, las cuevas de Zugarramurdi, Ikaburu-Urdax, Mendukilo y la Vía Verde del Plazaola, en los Pirineos. La Pamplona Verde cuenta con el parque fluvial del Arga, la Ciudadela y el parque Yamaguchi. En la Zona Media, las lagunas de Pitillas o el Bordón y, en la Ribera, las Bardenas Reales y la Vía Verde del Tarazonica.

Tierra de Vinos

El antiguo Reyno cuenta con dos denominaciones de origen de gran calidad: Navarra y Rioja. No es de extrañar que la cultura del vino en esta tierra tenga un fuerte arraigo y convide al visitante a adentrarse en el conocimiento y el disfrute de actividades como la vendimia, la elaboración de los caldos, la enología y el arte de la degustación.

Las bodegas de la Comunidad Foral de Navarra abren sus puertas para combinar las catas de vinos con ciclos culturales, visitas o rutas.

Estudiar en Navarra

Cada año, miles de estudiantes de todo el mundo eligen Navarra para ampliar sus conocimientos y acercarse a una Comunidad que les ofrece una rica oferta cultural y educativa. La Universidad Pública de Navarra, la Universidad de Navarra y otros centros educativos de prestigio ofertan cursos de verano, de enseñanza de castellano o de euskera y cursos de postgrado de reconocido nivel.

Observación de Aves

Navarra es uno de los puntos de mayor riqueza ornitológica de la Península Ibérica. Se han contabilizado 246 especies de aves de las que el observador puede disfrutar. Las lagunas de Pitillas o de Las Cañas son dos de los espacios más populares entre el público general, pero los observadores de aves más exigentes conocen bien la potencialidad de decenas de enclaves como las foces de Arbaiun y Lumbier, y pasos como Ibañeta y Etxalar.

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