Manresa, belleza monumental única
Manresa - Barcelona
Manresa ofrece un rico patrimonio cultural; verdaderas joyas arquitectónicas que ha dejado su historia. ¡No te pierdas una visita a Manresa!
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Siendo la capital de la comarca de Bages, en el corazón de Cataluña y rodeada por el río Cardener, hallamos Manresa, una villa marcada por su interesante pasado medieval e importantes huellas barrocas y modernistas.

Para descubrir todo este rico patrimonio que ofrece tenemos que viajar a través de su pasado.  Aunque hay indicios que ya en la prehistoria existía una población neolítica y más tarde se asentó un poblado íbero en el cerro del Puig Cardener. No es hasta la Edad Media cuando aparece el nombre de Manresa. Es en el siglo X cuando se encuentra la primera referencia de Manresa como condado. Los siguientes siglos, XIII y XIV es el momento cuando la ciudad crece considerablemente y se transforma en una de las villas más prósperas de Cataluña. Debido a eso se hizo una ampliación de la muralla y se construyeron tres grandes iglesias, la Seu, el Carme y Sant Pere Martir, además de dos puentes, que hoy en día forman una increíble panorámica sobre la villa, y la obra de la ingeniería hidráulica de la Sequía, que ha permitido traer agua de Llobregat a Manresa. A la ciudad se le conceden también dos ferias, la de la Ascensión y la de San Andrés que hoy en día aún podemos disfrutar. En esta época también la población experimentó un gran crecimiento demográfico y contó con una importante comunidad judía que disponía de una escuela y una sinagoga.  Así pues, no pasarán desapercibidos los diferentes tramos que se conservan de la antigua muralla que rodeaba la ciudad, como el Portal de Sobrerroca, junto con la torre de Sobrerroca de base cuadrada que data de los siglos XIII y XIV y que servía de entrada, salida y punto de control de la ciudad, la Muralla de la Plaza Europa, la del Carme y el Muro de Jaffa. También hallamos, siguiendo la muralla medieval, el Camino “dels Corals que nos permite pasear desde la actual Vía Sant Ignasi hasta la Plaza de la Reforma. De origen romano y reconstruido entre 1960 y 1962, descubrimos el Puente Viejo que nos permite atravesar el rio Cardener. Sin duda, un punto de reflexión donde podemos descansar mientras disfrutamos del paisaje.

Otro importante suceso que marcó el pasado de la ciudad es la estancia de San Ignacio de Loyola en los años 1522 y 1523, donde aún hoy podemos notar su legado. Algunos vestigios de la estancia del santo son la Capilla del Rapto, donde antiguamente se hallaba en antiguo hospital de Santa Llúcia, hoy en día podemos observar un bello portal gótico y una escultura yaciente de San Ignacio. La Cueva de San Ignacio, lugar en el cual se retiró el santo para meditar y actualmente, gracias al gran santuario que se ha levantado sobre la cueva, se considera como uno de los edificios más espectaculares de la ciudad y la Cruz de Tort que data del siglo XIV, fue punto de rezo del santo.

La urbe recuperó su esplendor gracias a la construcción de fábricas que consiguieron consolidarse como uno de los centros industriales textiles más importantes de Cataluña. Gran ayuda fueron los ríos Llobregat y Cardener, que sirvieron como eje industrial. Con el enriquecimiento de la ciudad también se empezó a construir nuevas zonas residenciales con bellos edificios modernistas y un actual ensanche.

Mientras recorremos Manresa nos podemos topar con muchos imponentes, interesantes y bellos edificios. La villa cuenta con varios itinerarios que nos permitirá descubrir todos aquellos lugares que han marcado su historia. La Basílica de la Santa María de la Seu es uno de los principales monumentos manresanos y podemos decir que su símbolo. Esta iglesia de estilo gótico se empezó a construir en el año 1325, pero no se terminó hasta finales del siglo XV. Sobre todo destaca su fachada neogótica obra de Alexandre Soler i March y las obras que conserva en su interior, como su valioso conjunto de retablos góticos.  Para revelar el rico patrimonio de la villa, no podemos dejar de visitar el Centro de Interpretación de Carrer Balç, donde gracias a sus innovadores recursos multimedia podemos descubrir cómo era la ciudad en el siglo XIV. Sin duda, una visita para los más curiosos.

En el corazón de Manresa hallamos la Plaza Mayor, lugar de reunión y emplazamiento del Ayuntamiento de la ciudad. Después de unirse las dos partes que la formaban éste ha sido el lugar de celebración de diferentes eventos. Por su lado el Ayuntamiento es una clara muestra de barroco civil con un escudo como única decoración en su fachada. Fue construido entre 1739 y 1777 por el arquitecto Joan Garrido.  Otra plaza de gran importancia, sin duda, es la Plaza de l’Om, tanto por su árbol que la preside junto a la escultura “A la sombra” como por los numerosos edificios de diferentes estilos que adornan sus laterales. Algunos ejemplos son la barroca casa Ca l’Oller del siglo XVII, el edificio de la Fundación Caixa Manresa o Casa del Señor Jaume con un bonito balcón barroco en su exterior y con sala de exposiciones en su interior o la Farmacia Esteve, un claro ejemplo modernista de la ciudad. Finalmente, otra plaza que encontramos, pero mucho más moderna, es la Plaza de Sant Domènec. Fue construida en el año 1936 y hoy en día, cuenta con dos interesantes edificios, la Casa Torrents, conocida popularmente como la Buresa. Es un edificio modernista obra de Ignasi Ims i Ponsa que data del año 1905 y todavía guarda su decoración original en algunas viviendas y Ca Jorba, una impresionante obra art déco que durante muchos años fue sede de los almacenes Jorba.

De la época modernista también podemos destacar otras muchas significantes edificaciones que han caracterizado la villa. Como principal edificio modernista encontramos el Casino de Manresa. Data del 1906 y fue obra de Ignasi Oms i Ponsa. Hoy en día, después de una rehabilitación integral, tiene la función de biblioteca pública y centro cultural. La Casa Lluvià y la Casa Torra son otras dos obras de Oms i Ponsa. La primera se caracteriza por ser una casa unifamiliar con decoración típicamente modernista que actualmente alberga la delegación del Colegio de Arquitectos del Bages –Berguedà-Solsonès. La Casa Torra data del 1910 y destaca por la ornamentación de su fachada principal, donde podemos observar coloridas vidrieras y hierro forjado. Finalmente, otro elemento modernista que nos podemos encontrar durante nuestro recorrido es el Quiosco de l’Arpa. Obra de Josep Firmat se distingue por una base de piedra con decoración floral, elementos de madera, vidrio y hierro forjado. Aunque antiguamente hizo la función de quisco, hoy en día es un punto de información en eventos especiales.

Si disponemos de tiempo tenemos la oportunidad de visitar otras interesantes construcciones como Ca l’Asols, una casa barroca del siglo XVIII con su particular capillita en la fachada o la también barroca Casa Torres Bages Argullol. La Fabrica la Florinda es otro atractivo edificio. Esta edificación que tenía la función de molino de harina, data del año 1911 y destaca por su semblante de fábrica ingles con cuatro pisos de altura. Hoy en día es la sede de la Policía Local de Manresa. Si queremos descubrir un poco más sobre la vida espiritual de la villa, podemos visitar el Convento de Santa Clara, de origen medieval y el Santuario de la Salud de Viladordis. El convento destaca por ser el hogar de monjas dominicas de clausura en el pasado y por la fachada de estilo modernista que proyecto Alexandre Soler i March en 1904, mientras que la Iglesia de Santa María de la Salud data del siglo X y cuenta con varias sepulturas medievales que podemos ver en el jardín del santuario. 

Si queremos disfrutar de la naturaleza que rodea Manresa tenemos la oportunidad de visitar dos de sus parques de gran belleza, como es el Parque de la Sèquia y el Parque de l’Agulla. El primero ofrece al visitante un territorio con un rico patrimonio y con legendarias historias, además de ser el canal medieval que lleva el agua de Balsareny a Manresa. Por su lado, el segundo parque se forma a partir de la construcción del lago de l’Agulla y sirve como una reserva de agua para Manresa. Actualmente además de recorrerlo podemos practicar algunas actividades acuáticas.
Así pues, Manresa ofrece un rico patrimonio que merece ser visitado ya que nos permite curiosear verdaderas joyas arquitectónicas que ha dejado la historia a la villa. Además, tendremos la oportunidad de saborear algunos de sus platos típicos y tradicionales y si lo deseamos, hospedarnos en algunos de los alojamientos que ofrece, desde hoteles, pasando por hostales y apartamentos turísticos hasta albergues.

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