Málaga - Ojen, paraíso ecológico
Andalucía
Ojén se encuentra a diez kilómetros al nordeste de Marbella sobre el camino del interior de Málaga. Ojén está situado junto al Arroyo de Almadán, en un lugar muy apacible y rico en agua, rodeado por las Sierra Blancas, propiedad del IARA, y Alpujata.
Els Blaus de Roses

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- LA HISTORIA DE UN PUEBLO DE MONTAÑA
- REDUCTO NATURAL DE LA COSTA DEL SOL
- LA BUENA COCINA CAMPERA
- EL AGUARDIENTE DE LA MEDIA COPITA
- LA FERIA DE OJEN
- CAPITAL MALAGUEÑA DEL FLAMENCO
- MONUMENTOS A VISITAR


LA HISTORIA DE UN PUEBLO DE MONTAÑA.

Ya en el Paleolítico Medio está zona estaba habitada por el Hombre de Neandertal, que vivía en grupos de nómadas, y en el Neolítico existió ya una población asentada, como lo demuestra la cueva de Pecho Redondo. Durante el bajo Imperio Romano la Costa estuvo muy habilitada y se especula que en la zona de Ojén hubiese algún poblado que explotaba la agricultura y la ganadería.
La primera vez que se cita Ojén es en la "Crónica de las hazañas de los emires cordobeses". Según la crónica, Abderramán III inicia una batalla para someter la rebelión de los mozárabes (cristianos que vivían en las tierras musulmanas) y los muladíes malagueños. Se sabe que una de las batallas entre los rebeldes y el ejército fue delante de las murallas del Castillo de Ojen. La sublevación de los mozárabes provocó la existencia de un reinado efímero con capital en Bobastro; en el año 921 Abderramán liberó Ojen y su iglesia fue convertida en mezquita. En 1485 los musulmanes capitulan ante el Rey Fernando el Católico y se entra de lleno en la Edad Moderna. En aquella época Ojén enviaba a Marbella para exportar en África, pasas, higos secos, almendras, sedas, cera y miel de sus colmenas. Los musulmanes mudéjares pasan a ser vasallos de Castilla y en 1492 los Reyes Católicos toman totalmente el reino de Granada, finalizando la Reconquista. Ojén se constituye en Concejo y se realiza en deslinde del término. Ojén depende de Marbella, que nombra un regidor con juridisción civil y criminal. Los Reyes no permitieron la presencia de musulmanes a menos de una legua de la Costa y muchos habitantes de Marbella se establecen en Ojén; la medida se tomó para evitar la colaboración musulmana con los piratas turcos y berberiscos. Había entonces en Ojén 114 vecinos, cuatro de ellos cristianos viejos. A pesar de la promesa de respetar el islamismo los cristianos levantan una iglesia en 1505, por orden del arzobispo de Sevilla, Diego de Deza. Los impuestos y cristianización causan malestar entre los moriscos, hasta que en 1568, durante la Monarquía de Felipe II se produce la rebelión de los moriscos de Istán, y en 1569 se les unen los moriscos de Ojen, que huyen con sus familias y enseres a las sierras cercanas abandonando las tierras después de matar a sus vecinos cristianos viejos e incendiar la iglesia, casas y cultivos. Felipe II nombra al Duque de Medina Sidonia y al Duque de Arcos para pacificar la Serranía de Ronda y acabar con la rebelión. En 1570 finaliza la guerra y Ojén es repoblado por cristianos viejos. El problema morisco continúa en España hasta que en 1609 el Rey Felipe III expulsa a los moriscos. En 1772 el cronista británico Francis Carter describe Ojén como "un pueblo de gente afable, sencilla, que desconoce el te y el café, pero disfruta de la leche de cabra en sus tazas de barro". En 1807 Carlos IV concede a Ojén independencia en la juridisción de Marbella. En 1905 Pedro Fernández mandó construir la Fuente de los Chorros y en 1906 el Marqués de Larios levantó el Palacio de Juanar como refugio de caza, donde en una ocasión fue invitado el Rey Alfonso XIII. El palacio de Juanar fue habilitado como Parador Nacional en 1965 y desde 1984 lo explota una cooperativa de trabajadores de Ojén.

REDUCTO NATURAL DE LA COSTA DEL SOL.

Ojén se encuentra a diez kilómetros al nordeste de Marbella sobre el camino del interior de Málaga. Ojén está situado junto al Arroyo de Almadán, en un lugar muy apacible y rico en agua, rodeado por las Sierra Blancas, propiedad del IARA, y Alpujata, de gran riqueza en minerales de hierro, níquel, plomo, talco y dunita. La mina de hierro de Peñoncillo fue explotada por una compañía inglesa y dio trabajo a numerosas personas de Ojén y Marbella. La cercanía del mar hace que Ojén tenga un clima templado, a pesar de ser un típico pueblo de montaña. Los montes de Ojén poseen un gran bosque mediterráneo de quejigos, alcornoques, encinas, pinos, pitas y chumberas, que llegan hasta el borde de la carretera.
En cuanto a la fauna que habita estos bosques hay que destacar la bellísima Cabra Hispánica, especie protegida y que está prácticamente en extinción, y el Águila Real. También habitan las Ginetas, el Meloncillo, Turones y multitud de pequeños mamíferos, pájaros e insectos de variadas especies. Además, son variadas las plantas de uso medicinal, como Salvia, Romero, Tomillo, Cantahueso, Hinojo o Manzanilla. En el matorral de sotobosque abundan los Tojos, Retamas, Jaras, Abulagas o Siemprevivas. También hay que destacar por su rareza la presencia de una colonia de Pinsapos.
En el río Almadán y en lugares como "El charco de las viñas" no es raro encontrar Tortugas, Ranas o Culebras. Multicolores flores como la Orquídea Olorosa o la Orquídea Ovejera abundan por los parajes de la sierra de Ojén, donde el vigilante de la noche es el Búho Real, ave en extinción que es muy difícil de localizar actualmente.

LA BUENA COCINA CAMPERA.

La gastronomía de Ojén se centra en los productos naturales del campo como legumbres, verduras, caza, quesos de cabra, leche y frutas, con los que se elaboran una gran variedad de platos típicos del campo. Hay que destacar la "Sopa Hervida" y la "Sopa de Caldo", en la que se emplean trozos de pan duro, ajos, cebollas, pimientos, tomates y todo tipo de productos de la tierra. Entre los platos más típicos de legumbres se encuentran los chicharros con arroz o fideos, el pipeao de habas, el bolo de hinojos, arroz con bacalao, el exquisito gazpacho con uvas y almendras. En cuanto a los platos de la caza, los más usuales han sido siempre el conejo con tomate, conejo con patatas y el puchero de perdiz. El restaurante del Refugio de Juanar ofrece una variada cocina con menú diario y platos internacionales, además de los típicos de montaña. Entre las especialidades de la casa cabe destacar el cordero de Juanar, la perdiz en escabeche, el conejo estilo refugio, el faisán, el ciervo, las codornices a la cazadora y en época de caza la carne de cabra montés, que tanto abunda por esos parajes. Por lo que se refiere a los postres, en Ojén son típicas las gachas, elaboradas con harina, miel y azúcar. En invierno era frecuente hacer buñuelos.

EL AGUARDIENTE DE MEDIA COPITA.

Uno de los productos que antiguamente más dieron a Ojén fue el aguardiente, popularizado por el lema "media copita de Ojén". La fábrica del aguardiente más famoso de España, que ganó varias medallas internacionales, fue fundada por el oriundo de Ojén, Pedro Morales, con el dinero que había hecho fuera del pueblo. Su hijo continuó con la fabricación del aguardiente, realizado exclusivamente con uvas de Ojén y que era calentado en un alambique con madera de enebro y unas hierbas de la zona, lo que influía en su gran sabor. Al morir el hijo de Pedro Morales el aguardiente dejó de fabricarse, pues la fórmula era secreta. En 1969 Juan Espada, después de analizar una de las antiguas botellas, fabrica de nuevo el aguardiente, que al no ser de la misma calidad cierra la fábrica a los 10 años.

LA FERIA DE OJÉN SE CELEBRA DEL 9 AL 12 DE OCTUBRE.

Ojén celebra del 9 al 12 de Octubre su Feria y Fiestas en honor del Patrón, San Dionisio Aeropajita. En estas fiestas participa todo el pueblo y comienza el día 9 con una diana floreada, la Misa y la procesión del Patrón.
La particularidad de esta feria es que se celebra en el corazón del pueblo y que en ella hay casetas, por lo que es más popular y participa todo el pueblo y los numerosos visitantes. Por las noches hay una orquesta con baile en la plaza del pueblo y por el día también hay otra orquesta. La gente se dedica al popular "tapeo" de bar en bar y baila en la plaza sevillanas, malagueñas, verdiales o pasodobles. El día 12, último de la feria, se celebra la procesión de la Santísima Virgen del Pilar.

CAPITAL MALAGUEÑA DEL FLAMENCO

El festival de Cante Flamenco es el acto cultural más importante que se celebra en Ojén. El certamen se inició en 1975 con la participación de Antonio Fernández Fosforito, José Beneses, Barquerito de Fuengirola, Pansequito del Puerto, Gitanillo de Vélez, Manuela Carrasco al baile y las guitarras de José Gala y José Campillo. Ojén se convierte durante todos estos años en la capital malagueña del flamenco, pues al festival acuden numerosas personas de toda la Costa del Sol. El festival suele celebrar la última semana de Julio o la primera de Agosto y por él han pasado figuras del relieve en el mundo del flamenco como el recientemente fallecido Camarón de la Isla, Juan Peña, El Lebrijano, Chiquetete, El Cabrero, Juanito Valderrama, Calixto Sánchez, Luis de Córdoba, Rafael Farina o La Niña de la Puebla.

MONUMENTOS A VISITAR.

Lo más destacable en cuanto a monumentos son los restos del castillo y la iglesia de estilo morisco, con un interesante artesonado en el techo. Lo más interesante del pueblo es la arquitectura popular, de clara inspiración andalusí, con calles estrechas y empinadas, repletas de vericuetos y flores multicolores.
Por la noche se respira por cualquier esquina el olor a jazmín y dama de noche. Las paredes se encuentran encaladas con numerosas plantas y enredaderas como la buganvilla recubriendo en verano las paredes de un rojo intenso o un amarillo vivo, aislando a las paredes del sol. Muchas casas se asientan sobre escarpadas rocas, con formas caprichosas y repletos de cuevas. Por la noche, resulta muy agradable dar un paseo por sus recoletas y empinadas callejuelas o sentarse al fresco en una de las terrazas de sus bares.

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