Lanzarote, reserva de la biosfera
Canarias
Lanzarote es una de las siete islas del Archipiélago canario, declarada como reserva de la biosfera. Constituye una de las zonas protegidas representativas de los principales ecosistemas del mundo.
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Lanzarote es una de las siete islas del Archipiélago canario, situado a una distancia aproximada de 1.000 kilómetros de la Península Ibérica y alrededor de unos 100 kilómetros de las costas de África.

Declarada como reserva de la biosfera por la organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Lanzarote constituye una de las zonas protegidas representativas de los principales ecosistemas del mundo, teniendo como objetivo la conservación de la naturaleza y la investigación científica al servicio del hombre.

Lanzarote es la primera isla de Canarias que fue colonizada. En ella se asentaron por primera vez navegantes europeos en su intento de penetrar en el Archipiélago.

En 1402, el normando Jean de Bethencourt conquistó Lanzarote para la Corona de Castilla, aunque el nombre de la isla se debe al navegante genovés Lanceloto Malocello, quién arribó a la isla a mediados del s. XIV, dando paso a sucesivas expediciones de marinos y comerciantes franceses, británicos y españoles por las aquel entonces ya conocidas como islas afortunadas.

Arrecife

Capital de la Isla desde el siglo XIX, Arrecife es el centro administrativo y comercial de Lanzarote. Tanto su casco antiguo como sus calles de cuño más reciente, representan con fidelidad su carácter eminentemente marinero. Sus centros comerciales, tiendas, bazares y pequeños comercios tradicionales comparten un entorno rebosante de atractivos monumentos y construcciones llenas de historia, como el Castillo de San Gabriel o el Castillo de San José, hoy convertido en Museo Internacional de arte contemporáneo. Su larga avenida que bordea el litoral tiene una ventana abierta al mar con la Playa del Reducto, Bandera Azul de la Unión Europea.

Haría

En el Norte de Lanzarote se halla este maravilloso lugar que goza de un microclima especial, convirtiendo la zona en uno de los lugares más verdes de la Isla.

Conocido también por el sobrenombre del valle de las mil palmeras, Haría ofrece al visitante un estallido de naturaleza a través de los vientos de inflamadas palmeras, diseminadas por todo el Valle y acompañadas por otras especies tropicales de gran belleza.

Haría reúne atractivos naturales de gran impacto, el Mirador del Río, con una de las vistas más relajantes del Archipiélago o La Cueva de los verdes y Los Jameos del Agua, dos grutas del mismo tubo volcánico, en la que la caprichosa naturaleza ha creado un mundo fantástico y sobrecogedor bajo las entrañas de la tierra.

San Bartolomé

Situado en el centro de Lanzarote, San Bartolomé ofrece en torno a la Playa Honda una de las zonas residenciales más extensas y completas de la Isla. San Bartolomé mantiene intactos sus lazos con el cultivo de la tierra y ha sido precisamente esta vinculación la que llevó al artista César Manrique a homenajear el trabajo del campesino isleño, en el Monumento al Campesino que, junto a la Casa Museo, permiten al visitante conocer con detalle todos los elementos que constituyen la cultura agrícola insular.

Teguise

Antigua Capital de la Isla desde la primera mitad del S.XV hasta 1847, Teguise fue el primer asentamiento civil y urbano más importante de Canarias en el S.XV.
Villa noble y señorial a lo largo de su rico pasado, Teguise ha sido declarada conjunto arquitectónico - histórico - artístico. Su patrimonio reúne a través de angostas y empedradas calles algunos de los monumentos y palacios más representativos de la Isla. Por su parte, la zona turística, Costa Teguise, es en la actualidad uno de los lugares que ofrecen un nivel y calidad de servicios excelentes.

Tías

Tías es un municipio que vive abocado al mar y que recoge en sus costas la zona turística de mayor alojamiento turístico de la Isla.

Sus playas ofrecen un sorprendente contraste entre el blanco de su arena y el negro de las rocas volcánicas que salpican la rivera. La limpieza y conservación de su litoral se mantiene desde Puerto del Carmen, su pueblo pesquero, hasta sus playas, lo que convierte a Tías en uno de los principales destinos elegidos por los visitantes hacia Canarias.

Tinajo

El rofe o el picón es la ceniza volcánica que mantiene fresco el suelo de este municipio lanzaroteño, marcado por su origen volcánico y que permite que Tinajo sea uno de los pueblos de la Isla con una agricultura floreciente y viva.

Las constantes y continuas erupciones que asolaron este lugar a lo largo de los tiempos, han derivado en el despertar de una profunda fe religiosa alrededor de su devota Virgen de los Volcanes o de los Dolores. En su honor fue construida la ermita de los Dolores, donde cada 15 de septiembre acuden romeros y peregrinos desde todos los rincones de la Isla.

Yaiza

En el sur de la isla, comparte junto a Tinajo una gran parte del Parque Nacional de Timanfaya, también conocido como Montañas del Fuego. Un lugar esculpido por el fuego y la lava y que parece tomado de otro planeta.

Yaiza es uno de los pueblos mejor conservados del Archipiélago canario. Sus calles y casas están cuidadas con extremo y adornadas con gran variedad de flores y plantas.

Además de los grandes contrastes de sus tierras rojizas, negras y amarillas, los Hervideros y El Golfo, con su largo verde natural, magnetizan al visitante, sin olvidar la irresistible atracción de Playa Blanca o las famosas playas de Papagayo, formadas por recónditas calas que conservan todavía su estado más natural.

Lanzarote. Arte y Naturaleza

En Lanzarote, arte y naturaleza conviven. El artista lanzaroteño César Manrique supo extraer y potenciar al máximo las inmensas posibilidades estéticas de la naturaleza para convertir muchos lugares de la isla en auténticos paraísos. El Jardín de Cactus es un botón de muestra en la que a partir de la flora autóctona de la isla y sus recursos naturales, muchos elementos inertes parecen adquirir vida propia. Pero el mayor espíritu artístico lo tiene la naturaleza, demostrándolo a través de lugares como el Parque Nacional de Timanfaya, con su enorme variedad de fenómenos tectónicos, o en grutas volcánicas como los Jameos del Agua y La Cueva de los verdes.

Lanzarote. Gastronomía y Artesanía

Lanzarote ofrece al visitante grandes oportunidades para poder efectuar  compras y regalos. Junto a las firmas más selectas del mercado, se alternan infinidad de productos autóctonos en tiendas tradicionales  de artesanía. Precisamente de su artesanía son cuidadosamente elaboradas sus  vasijas, cerámicas y objetos de barro que se siguen realizando con técnicas ancestrales, empleadas por sus antepasados y que perduran de generación en generación, manteniendo el rigor y la belleza de los objetos de antaño.

Por su parte, su gastronomía, sencilla y discreta, realiza, a partir de su propios recursos, una combinación perfecta entre sus productos naturales como el pescado, acompañado con el mojo canario y sus conocidas papas arrugadas o el potaje canario, sus surtidas y variadas ensaladas o sus exquisitos y excelentes quesos.

Lanzarote. Ocio y Deporte

Lanzarote está concebida para aprovechar y disfrutar del tiempo libre. Sol y playa. Tranquilidad y relajación. Todo bajo un clima eternamente primaveral que acompaña a cualquier actividad que se desee practicar al aire libre. Muchos deportistas de élite internacional se preparan en las instalaciones deportivas de la isla durante todas las estaciones del año. Aquí se dan cita las más variadas prácticas deportivas tanto en agua: windsurfing, regatas, vela latina, submarinismo, náutica y motonáutica, esquí acuático, competiciones de pesca, etc..., como en tierra: atletismo, ciclismo..., o como en el aire; ala delta, parapente, vuelo libre...

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