La Valeta, capital de Malta y puerto del Mediterráneo
La Valeta-Malta
La Valeta,capital de la ciudad maltesa, destaca por sus estrechas calles infinitas, magníficos edificios al estilo barroco, numerosos templos religiosos y varios teatros y espacios al aire libre hacen de ésta un lugar singular y único.
Els Blaus de Roses

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En el centro del Mediterráneo y compuesto por un archipiélago hallamos el país insular de República de Malta. Se compone por tres islas habitadas, Malta, la más grande y de mayor importancia, Gozo, caracterizada por ser la más rural y finalmente, Comino distinguida por su paradisíaca playa. Asimismo, podemos observar otras islas de un tamaño más pequeño como Filfra, Cominotto o las Islas de San Pablo que no cuentan con habitantes permanentes. Sobre su clima podemos destacar que sólo tiene dos estaciones, con veranos secos y calorosos e inviernos poco marcados con lluvias.  

Debido a su estratégica ubicación por sus tierras han pasado numerosos pueblos y naciones que han marcado su historia, tradiciones, lengua y han dejado un bello e importante patrimonio. Destaca la época del Neolítico de la cual podemos observar diversos templos megalíticos dedicados a la diosa de la fertilidad. Otro importante acontecimiento es el naufragio de San Pablo en la isla lo que permitió la entrada del cristianismo en Malta. Más tarde, en el año 870 d. C. los árabes dejaron una importante huella en la lengua de los malteses. Sin duda, una gran consideración tiene la Orden Militar de San Juan de Jerusalén que gobernó entre los años 1530 y 1798 y que llevó al país al periodo del esplendor. Las importantes corrientes artísticas y culturales de la isla fueron marcadas por notables artistas como Caravaggio o Matia Preti, entre otros, que adornaron y dejaron sus exquisitos trabajos en muchos edificios, iglesias y palacios. Finalmente, otro hecho histórico es el paso de los franceses por las tierras maltesas que permanecieron aquí tan solo dos años, hasta 1800 ya que los malteses pidieron la ayuda a los ingleses. En el año 1964, después del dominio inglés, Malta declaró su independencia y se convirtió en Republica en el año 1974. El país adoptó el sistema británico de administración, educación y legislación y su centro gubernamental, comercial y cultural es y sigue siendo su capital, La Valeta.    

Estrechas calles infinitas, magníficos edificios al estilo barroco con elementos de épocas posteriores como el Renacimiento, Neoclasicismo o Modernismo, numerosos templos religiosos y varios teatros y espacios al aire libre hacen de la capital maltesa un lugar singular y único. Además, debido a sus características geográficas, La Valeta ofrece muchos puntos elevados desde los cuales podemos obtener unas magníficas panorámicas tanto de la ciudad como de las islas cercanas.   

Una vez expulsados los turcos del territorio maltés a mediados del siglo XVI se empezó a fundar la ciudad propiamente dicha en el año 1566 por Juan Parisot de la Valetta, Gran Maestro de la Orden de los Caballeros de San Juan. Como hemos podido observar la ciudad recibió su nombre en hornor a su fundador. Es una de las ciudades fortificadas mejor conservadas del mundo y ésta es sólo una de las razones por las cuales fue reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1980. Para acceder a la península dónde se halla la metrópoli tenemos que traspasar la Puerta de la Ciudad o City Gate, precedida por la fabulosa Fuente de Tritón y la Estación Central de Autobuses de La Valeta, que conectan la ciudad con todos los puntos de la isla. Una vez cruzada esta entrada, nos encontramos ante una pequeña ciudad – fortaleza que a lo largo de su único kilómetro cuadrado podemos hallar verdaderos bienes de gran valor arquitectónico y cultural. Su vía principal es la Calle República que atraviesa toda la urbe y es uno de los lugares más transitados donde cada día cientos de turistas observan numerosos monumentos, plazas señoriales y diferentes edificios de interés turístico e histórico. Algunos de estos lugares son la Ópera Real de La Valeta diseñada por Edward Middleton Barry en el año 1866, el Palacio Ferreri, la Casa Rocco Picola, el Museo Nacional de Arqueología inaugurado en 1958 que cuenta con una importante e interesante colección de numerosos yacimientos arqueológicos de Malta, y muchas iglesias. Llegando hasta la Plaza de San Juan se eleva ante nosotros la maravillosa Concatedral de San Juan. Este templo fue diseñado por Gerolamo Cassar para los Caballeros de la Orden de Malta entre los años 1573 y 1578 y cuenta con una exquisita decoración barroca y una colección de pinturas de Caravaggio. Sin duda, un lugar que merece la pena visitar.

A poca distancia de la Concatedral de San Juan nos encontramos en el corazón de la urbe o la Plaza de la República. Este punto de encuentro destaca gracias a sus numerosas terrazas de diferentes bares, restaurantes y teterías. Entre dichas terrazas predomina la estatua de la Reina Victoria que preside la plaza y justo detrás de esta se sitúa la Biblioteca Nacional con abundantes colecciones y documentos históricos de los Caballeros de la Orden de Malta. En el otro extremo de la plaza se encuentra el GrandMaster’s Palace o Palacio del Gran Maestro con su Armería. Este palacio de estilo barroco fue erigido en el año 1572 y destaca tanto por sus características históricas como por la colección de armas y armaduras de la época barroca. Hoy en día, alberga la Presidencia de la República de Malta y la Cámara de Representantes y podemos visitar sus Salones de Estado del Palacio y la Armería. Por la parte lateral de esta bella mansión nos encontramos con la Plaza del Palacio que se caracteriza también por albergar el Edificio Principal de la Guardia. Esta construcción de estilo clásico y singularizado por unas atractivas columnas dóricas fue la sede de los guardias del palacio y actualmente se utiliza como Centro Cultural libio e italiano y en él se organizan numerosos eventos.

Siguiendo por la calle peatonal de la República llegamos hasta la Fuente de San Elmo y el Museo Nacional de Guerra. Ubicado dentro de la Fortaleza de San Elmo, este museo nos muestra una excelente colección con objetos relacionados con la Primera y la Segunda Guerra Mundial, entre los que destacan diversos uniformes militares, un barco torpedero italiano, el histórico Gloster Gladiator FIATH, entre otros. Hemos de destacar que La Valeta está rodeada por firmes murallas y baluartes que en el pasado han permitido defender a la ciudad y actualmente ofrecen unas increíbles panorámicas sobre el mar. Un vestigio de ello es la Fortaleza de San Elmo que fue punto de defensa de los accesos a los dos puertos que se abría, el Puerto Grande y el Marsamxett. Antes de la llegada de los Caballeros a Malta, en esta rocosa colina había un pequeño fuerte construido en el año 1488 por los Aragoneses, que eran los que gobernaban en aquel momento las islas. Una vez gobernada por los caballeros, estos reforzaron considerablemente las defensas de la fortaleza, hecho que sirvió para dejar una huella en la historia gracias a que la fortificación resistió durante un mes ante los ataques de los otomanos. Lamentablemente, fue conquistada y tuvo una pérdida de 1.500 Caballeros y defensores, aunque sus enemigos perdieron cuatro veces más ese número de combatientes. Actualmente como ya hemos podido deducir, parte de la fortaleza alberga el Museo de la Guerra y la otra parte se usa como sede de la Academia de la Policía Maltesa. También cuenta con un precioso jardín, Ball’s Bastion, que se ubica en el borde del bastión y nos permite unas increíbles vistas sobre el Gran Puerto, la Fortaleza de Ricasoli, el Palacio Baghi y la Fortaleza de San Ángelo. Y hablando del Gran Puerto no podemos dejar de mencionar que es uno de los puertos más grandes e impresionantes del Mediterráneo y además hasta hace poco fue el hogar de la Marina Británica.  

Malta se considera como uno de los países más católicos del mundo, y quizás ésta es una de las principales razones por la cual en la misma Valeta se ubican más de veinticinco iglesias. Ya hemos hablado de la Concatedral de San Juan, pero además de esta hallamos también la Concatedral Anglicana de San Pablo caracterizada por su majestuosa cúpula que se puede observar desde numerosos lugares de la ciudad. Data del año 1839 y está dedicada a San Pablo Naufrago. Destaca tanto por su grandeza como por sus elementos constructivos exteriores e interiores con pinturas del siglo XVI y una estatua de la Procesión, considerada como una de las mejores de Malta. Además este templo fue la primera iglesia protestante que se construyó en la isla después de la conquista de los británicos. 

Otros interesantes edificios y espacios que sin duda nos llamarán la atención son el Auberge de Castille, el Malta Siege Bell, el Museo Nacional de Bellas Artes o The Malta Experience entre otros. El primero es un castillo que albergaba los caballeros de Castilla, León y Portugal, quienes se ocupaban de vigilar la fortificación de la capital de Malta, razón por la cual se ubica en el punto más alto de la ciudad. Fue construido por Girolamo Cassar en el año 1574 y actualmente está ocupado por el Ministro de Malta.  Por su lado, el Malta Siege Bell o Campanas del Sitio de Malta, construido en el año 1992, es un monumento honorario de los 7.000 malteses que perdieron la vida durante la Segunda Guerra Mundial. Si somos amantes del arte sin duda, tenemos que visitar el Museo de Bellas Artes que cuenta con una excelente colección de arte de Malta desde el siglo XII hasta el XX, entre la que destacan pinturas, muebles, armas, etc. Asimismo, de la importancia del edificio que alberga el museo podemos destacar su escalera escenográfica del siglo XVII de estilo rococó.  Finalmente, no podemos irnos de Malta sin haber disfrutado del audiovisual The Malta Experience, donde a lo largo de 45 minutos podremos conocer un poco más sobre la isla y su historia.

La Valeta es también una urbe verde gracias a sus numerosos espacios naturales, como es el Upper Barraca Gardens, un oasis creado por el italiano Flaminio Barbia en el siglo XVII. Durante nuestro recorrido además de gozar de una cuidadosa flora hallaremos diversas esculturas expuestas, un pequeño museo al aire libre. Por otro lado, la metrópoli también ofrece diferentes lugares de compras gracias a diversas tiendas, boutiques y mercados que ofrecen a los originarios y a los visitantes una agradable experiencia donde poder adquirir distintos objetos y recuerdos.
Barroca, histórica, religiosa, fascinante, mágica y especial, así es La Valeta, ¿Os atrevéis a descubrirla?

Fotos y Texto Miroslava Mihaylova Topalova - AbcViajes.com

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