Irlanda, Días 3 y 4. Galway - Birr - Limerick - Doolin
Irlanda
En esta etápa nuestra propuesta es alejarnos momentáneamente de la costa y recorrer la zona del río Shannon, importante vía fluvial y el río más largo y emblemático de Irlanda
Els Blaus de Roses

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Día 3. Galway-Birr-Limerick (110 kms)

En este tercer día, nuestra propuesta es alejarnos momentáneamente de la costa y  recorrer la zona del río Shannon, importante vía fluvial y el río más largo y emblemático de Irlanda; un río mítico cuyo nombre proviene de la antigua deidad celta Sionna y que ya fue nombrado por el geógrafo griego Ptolomeo hace miles de años. Se le considera la frontera natural que divide el este y el oeste de Irlanda.

Así pues, abandonaremos Galway y cogemos la amplia y cuidada carretera  M6 hacia el este, pasaremos por el pueblecito de Aughrim, escenario de la última batalla de los Williamitas, partidarios del protestante e inglés rey Guillermo de Orange, contra su suegro, el católico y pro-irlandés Jaime II. Poco más allá se encuentra Ballinasloe, una localidad algo mayor y sede de la Feria de Octubre, una de las ferias de caballos más antiguas de Europa. Allí abandonamos la buena carretera y nos adentramos en la R357, camino al antiguo condado de Offaly, en el centro del país. Un condado de relajantes paisajes llanos y amables. Tras pasar por la antiquísima aldea de Shannonbridge, lugar donde se halla un puente del siglo XVIII que tuvo su pequeño esplendor cuando fue fortificado por los británicos en el contexto de las guerras napoleónicas, cruzaremos también el mítico río y giraremos por la R444 y llegaremos poco después al importantísimo centro monástico de Clonmacnoise, que hunde sus raíces nada más y nada menos que en la primera mitad del siglo VI. El monasterio, hoy en ruinas, es uno de esos lugares magníficos y cargados de historia. Uno de esos sitios mágicos que tanto abundan en Irlanda que fueron puntos del saber, auténticos centros neurálgicos que resistieron la barbarie altomedieval y que actuaron de trasmisores del saber a los siglos venideros, y que gracias los cuales, Europa se pude considerar lo que es hoy en día. Pasear por las soberbias ruinas, bajo un probable cielo plomizo, sobre la pradera llena de cruces célticas (“high crosses”), las ruinas de sus edificios, templos, castillo, catedral y por supuesto su antiquísimo y bello cementerio, cuajado de lápidas milenarias que encierran las esperanzas de tantos que murieron en aquellos durísimos años con la esperanza de otra vida mejor, todo ello junto a la orilla del mayestático y ancho río Shannon, que corre perezoso por este paraje, es una experiencia única.

Tras ello, hay que ir siguiendo por la R444 dirección este para tomar las N62 que nos devuelva hacia el sur. Para ello, pasaremos por la aldea de Ballyhearth, poco antes de coger la N62 en el cruce de caminos de Doon, localidad que en realidad se trata de un pub y poco más (eso sí, muy agradable). Ballylin, Ferbane o Cloghan  son otras pequeñísimas y tranquilas localidades que encontraremos antes de llegar a Birr, donde habremos de hacer parada para descansar y ver con calma la población, un precioso pueblo de estilo georgiano que cuenta, además, con un magnífico castillo. Como curiosidad, decir que en los enormes jardines  del castillo se encuentra el “Birr telescope”, uno de los aparatos de este tipo más antiguos y hasta 1917 el más importante del mundo, y desde donde muchísimos descubrimientos estelares se hicieron durante décadas. Por cierto, también hay que destacar que Birr cuenta con uno de los hoteles más antiguos del país: se trata de “Dooly´s hotel”, de la primera mitad del siglo XVIII, muy bien restaurado.

Saliendo del pueblo por la N52 en dirección suroeste, y tras unos pocos kilómetros, enlazaremos con la buena carretera M7 en el pueblo de Nenagh, ya en el condado de Tipperary. Y atravesándolo de parte a parte por la M7 llegaremos poco después al condado de Limerick  y por fin al final de la tercera etapa, la bonita ciudad de Limerick.

Limerick, levantada en uno de los meandros del río Shannon,  es, con casi 100 mil habitantes, la tercera mayor ciudad de Irlanda. Tiene su propio aeropuerto, construido apenas a 15 minutos del centro de la ciudad (Shannon Airport). Su parte vieja está dividida en dos: “The English Town” (la parte inglesa) en la orilla norte, donde destaca el Castillo del Rey Juan (King John´s castle), una construcción largamente disputada y levantada sobre el original asentamiento vikingo, y la catedral protestante de St. Mary. En la orilla sur del río se halla la “Irish Town” (la parte irlandesa), con calles aún más antiguas y un sabor aún más añejo. También destacan en Limerick varios museos de pintura o de la caza y, sobre todo, una zona comercial moderna y amplia en la que poder realizar todo tipo de compras. Un paseo nocturno por la ciudad es también muy deseable.

Día 4. Limerick-Doolin (65 kms)

En esta cuarta etapa no vamos a viajar mucho en coche, pero veremos algunos monumentos históricos muy recomendables, a la par que intentaremos pasear por algunos de los paisajes más sobrecogedores que ustedes jamás hayan podido ver en sus vidas. Podemos, pues, levantarnos tarde y tomar con calma la N18, que nos sacará de la ciudad hacia el norte. De esa forma, nos adentraremos en uno de los condados más espectaculares de Irlanda: County Clare.

En seguida llegaremos a Bunratty, pequeña localidad destacable por su espectacular castillo, un elemento que hay que visitar de forma casi obligatoria. Además de revivir la vida de un castillo magníficamente restaurado, desde las almenas superiores hay una bonita vista de todo el área, con el río Shannon y del propio aeropuerto poco más allá. Por añadidura, en los jardines adyacentes al castillo hay una exposición permanente muy llamativa: el Folk´s Park. Una recreación fidedigna de cómo vivían los irlandeses en el siglo XIX, con sus casas, granjas, etc.

Saliendo de Bunratty, hacia el norte, por la N18, se pasa por el aeropuerto y  varios kilómetros después, justo en Kibreckan, se toma el desvío hacia el oeste, buscando la costa, por la N85. Poco después pasaremos por varias aldeas, cada vez con aire más marinero, como Inagh o Ennistimon, un típico pueblo irlandés con pubs muy tradicionales. Por fin llegaremos a nuestro destino: Doolin. Desde este pueblo visitaremos los increíbles Acantilados de Moher (“Cliffs of Moher”), que se hallan a las afueras y que constituyen una de las visitas cruciales en Irlanda. Varios son los pueblos que se arremolinan en la costa vecinos a los acantilados, quizás el monumento natural más visitado de Irlanda, pero quizás el pueblecito de Doolin- justo enfrente a los mismos-  sea uno de los más recomendables para que nos sirva de “cuartel general” durante nuestra cuarta etapa irlandesa.

Desde aquí podemos acercarnos a los dramáticos acantilados y disfrutar de unas impresionantes vistas de los cortados de más de 200 metros de altura, con las cercanas islas de Arán al fondo, muy conocidas si usted está familiarizado con la emocionante canción de Carlos Núñez “el pozo de Arán”, que habla del pozo que había allí y que durante siglos se le atribuyó propiedades curativas para la vista. Y precisamente para la vista es para lo que es un regalo los Acantilados de Moher. Algo que siempre rememorarán.

Doonagore. Doolin. Co. Clare
La pequeña población de Doolin tienen un considerable número de establecimientos hoteleros, siendo  la mayoría de ellos B&B, debido a la cercanía de los citados Cliffs of Moher y a la gran afluencia de turistas a la zona.  En uno de estos establecimientos deberemos alojarnos. Además, Doolin y otras localidades vecinas, como Lisdoonvarna, son considerados el epicentro de la música tradicional irlandesa, siendo sus pubs auténticos templos de la música celta en vivo durante toda la semana, a los que acuden muchas personas en busca de la magia de la música folk irlandesa. También tiene algunos pequeños restaurantes con estilo tradicional y con mucho encanto.

Además de ello, es destacable el pequeño pero espléndidamente conservado castillo circular la Doonagore, a las afueras de la localidad. Desde dicho castillo, cuya visita al atardecer, con el Atlántico de espaldas, es casi obligatoria, se avistaron muchos barcos naufragados de la Armada Invencible en 1588 cuando venían de su infructuoso intento de invasión de Inglaterra.  170 náufragos que sobrevivieron de uno de los barcos fueron capturados un poco más al sur (lugar que hoy se conoce como “Spanish Point”, y que hoy en día es un pueblecito de vacaciones), fueron llevados al castillo  y allí fueron ahorcados por el Sheriff de Clare, auténtico brazo ejecutor a las órdenes de los ingleses y exterminador de los  muchos marineros que llegaban a costa provenientes de los dañados galeones españoles que en aquellas semanas naufragaban frente a las costas del oeste de Irlanda intentando recobrar su camino a casa. 

No muy lejos de allí está el muelle de Doolin, desde donde parten la mayoría de los ferrys que recorren la accidentada costa de los acantilados o te llevan hacia las ya citadas y maravillosas islas de Arán, ejemplo genuino de la lucha del hombre por habitar los territorios más alejados y hostiles y hogar de la famosa chaqueta de punto de lana de Arán.

Fotos y Texto Antonio Pérez Gómez


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Comentarios:
Javi 18-06-2012
fantástica guía de Irlanda
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