Hungría, ven y descúbrela
Hungría
Es un país privilegiado en aguas termales ya que el 80% del territorio húngaro y, especialmente, su capital, Budapest, guarda en el subsuelo una auténtica reserva de aguas con propiedades curativas y medicinales que se extiende a lo largo de 93.030 km2
Els Blaus de Roses

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HUNGRÍA SORPRENDENTE


INFORMACIÓN GENERAL

Hungría, miembro de la Unión Europea desde el 1 de mayo de 2004, se encuentra estratégicamente situado en el centro de Europa, en la cuenca de los Cárpatos.

Su mayor amplitud en las direcciones de norte a sur y de este a oeste es de 268 km y 536 km, respectivamente. Colinda con Austria, Eslovaquia, Ucrania, Rumania, Serbia, Croacia y Eslovenia. La longitud de sus fronteras es de 2246 km. Su forma de Estado es República y se la conoce como Tierra de los magiares o Magyarország; junto con Polonia, Eslovaquia y la República Checa, integra el Grupo de los Países de Visegrád.

Es un país privilegiado en aguas termales ya que el 80% del territorio húngaro y, especialmente, su capital, Budapest, guarda en el subsuelo una auténtica reserva de aguas con propiedades curativas y medicinales que se extiende a lo largo de 93.030 km2.

Tiene una población de 10.275.000 habitantes, de los que 1.930.000 viven en la capital, Budapest (525 km2), un 61% de población urbana con una densidad de población de 110 personas por km2. Está dividida administrativamente en 19 provincias, 23 ciudades con derecho provincial. Número de otras ciudades: 214 y de pueblos: 2899. Sus principales ciudades son Debrecen (207.000 hab.), Miskolc (184.500 hab.), Szeged (160.000 hab.), Pécs (150.000 hab.) y Győr (145.000 hab.)

Las regiones turísticas que componen Hungría son las siguientes: Budapest y la Región del Danubio Central, la Transdanubia, el Lago Balatón y sus alrededores, Eger-Tokaj y la Cordillera del Norte y, por último, la Gran Llanura.

Geografía e hidrografía

El 50% de la superficie de Hungría es llana: la Gran Llanura ocupa toda la parte sudeste del país, mientras que la Pequeña Llanura se halla en su extremo noroeste, junto a la frontera con Austria. Los dos ríos más importantes —el Danubio (con un tramo de 417 km de largo en Hungría) y el Tisza (con 598 km)— atraviesan el país en dirección de norte a sur. La región entre el Danubio y el Tisza es también llana, mientras que, al oeste del Danubio, se encuentra la comarca más bien accidentada de la Transdanubia (36.000 km2), con el Lago Balatón (598 km2) en el medio, cuyas aguas son las más calientes en Europa Central.

Las montañas atraviesan el país diagonalmente: al oeste del Danubio se encuentran los montes de 400 a 700 m de altura de la Cordillera Transdanubiana (como Keszthely, Bakony, Vértes, Gerecse, Pilis y Visegrád) y, al este del Danubio, los montes de 500 a 1000 m de alto de la Cordillera del Norte (como Börzsöny, Cserhát, Mátra, Bükk, Cserehát y Zemplén). El punto más elevado del país se encuentra en los montes Mátra: el Kékestető (1014 m). Uno de los lugares turísticos más frecuentados es la «Puszta» —se puede admirar su modo de vida tradicional, sus animales especí cos y las magní cas demostraciones ecuestres en los parques nacionales de Hortobágy y Kiskunság (Bugac, Apajpuszta, Lajosmizse).

Los ríos destacados son el Danubio con sus a uentes (el Dráva y el Sió); el Tisza y sus a uentes (el Bodrog, el Sajó, el Zagyva, el Körös y el Maros); y el río Dráva, que fluye por la frontera con Croacia. Los lagos más importantes de Hungría son el Balatón (con 598 km2 de extensión, es el mayor de Europa Central y Occidental), el Tisza, el Velence y el Ferto (declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO).

Clima

El clima de Hungría es continental templado. El mes más frío es enero (-1°C) y el más caluroso, agosto (21,3°C). Hungría —y, en particular, Budapest— puede visitarse en cualquier época del año, incluso en invierno, momento en que tiene un encanto especial. Las estaciones más agradables son la primavera y el otoño, mientras que en verano, cuando las temperaturas son más altas, se registra la mayor afluencia de viajeros.

Huso horario

La hora local es GMT+1, igual que en España. En verano —desde el último fin de semana de marzo hasta el de octubre—, se aplica un cambio de horario de una hora más, como en España.

Días festivos

Hungría celebra una gran cantidad de festivales, fiestas y convocatorias populares y culturales en todo el país a lo largo del año.

Moneda

La moneda oficial es el Florín húngaro. Sólo se autoriza a cambiar divisas en lugares oficiales y hay que guardar los recibos hasta salir del país. En hoteles y varios restaurantes de Budapest, admiten el pago en Euros

Idioma

La lengua oficial es el húngaro o magyar.
El inglés y el alemán son los más comunes para la comunicación.

Religión

La población de Hungría se compone de un 65% de católicos, un 25% de protestantes, un 4% de ortodoxos y un 3% de judíos.

Aeropuertos

En Hungría, hay tres aeropuertos internacionales. La capital, Budapest, tiene 3 terminales. Ferihegy 1 es la terminal para vuelos de bajo coste, Ferihegy 2A es la de la compañía de bandera húngara, MALÉV, y Ferihegy 2B es para el resto de las compañías. Cerca del Lago Balatón, en la ciudad de Sármellék, se encuentra el Aeropuerto FlyBalaton. Llegan aquí vuelos de diferentes compañías desde Alemania e Inglaterra. El tercer aeropuerto internacional de Hungría se encuentra en la ciudad de Debrecen.

Economía

Hungría cuenta hoy con una de las economías más desarrolladas de los países recién incorporados a la Unión Europea. Los niveles de inflación y desempleo se aproximan, de hecho, a los de Europa Occidental, con un crecimiento del 4% de su Producto Interior Bruto y un alto consumo de electrodomésticos, coches y receptores de televisión.

Inversiones

En la actualidad, Hungría se está centrando más en los sectores que generan mayor valor añadido, como son las nuevas tecnologías y los sistemas innovadores de la producción. Nuevas oportunidades de inversión ofrece el sector turístico, especialmente el turismo termal y de golf que, con las posibilidades de inversión inmobiliarias, son muy atractivos para los inversores españoles.

Breve historia

El territorio que actualmente ocupa Hungría perteneció, antes de la era cristiana, a los celtas y a partir del año 10 a.C. fue conquistado por los romanos, quienes permanecieron en el país durante cinco siglos en una provincia que llamaron «Pannonia», al oeste y sur del Danubio. Junto al Duna o Danubio que hacía frontera de su imperio, el puesto más destacado fue «Aquincum» (la actual Óbuda). Las invasiones bárbaras hicieron huir a los romanos y el territorio presenció el paso de numerosas tribus: alanos, godos, gépidos, avaros y hunos. En el año 896, los magiares instauraron la dinastía de los Árpád hasta que, en el siglo XI, el rey Esteban I cristianizó el país y consolidó un estado feudal. Al extinguirse los Árpád, en el 1301, se sucedieron en el poder varios reyes extranjeros. Carlos I Roberto instauró la dinastía de Anjou (1308). Su hijo, Luis el Grande (1342-1385), conquistó Valaquia, Dalmacia y la corona de Polonia. Hungría se convirtió en la mayor potencia de Europa Central tras una serie de ampliaciones territoriales. A mediados del siglo XV, se reinstauró la monarquía autóctona con Matías Corvino. En el siglo XVI, la parte central del país fue conquistada por los turcos, quienes permanecieron aquí durante más de cien años; la parte oriental quedó en manos de los magiares y el resto pasó a formar parte de Austria, que recuperó la zona turca por el tratado de Karlowitz (1699). En el 1867, se creó el imperio de Austria-Hungría (Francisco José I, rey de Hungría entre 1867 y 1916). En el 1918, tras una revolución encabezada por Mihály Károly, se declaró la República. Después, Béla Kun tomó el poder y estableció un gobierno comunista que duró 133 días. Tras las elecciones del 1920, se reinstauró la monarquía. Ese mismo año, el territorio húngaro fue reducido por el tratado de Trianón. Tras vivir un período políticamente difícil, el día 23 de octubre de 1989, Hungría de nuevo pasa a ser denominada República celebrando elecciones democráticas en abril de1990. Desde el 2004, es país miembro de la Unión Europea.

En el Museo Nacional Húngaro, se conservan más de un millón de objetos, recuerdos de la historia del país. El museo fue fundado por Ferenc Széchényi. Su hijo, István Széchenyi, está considerado como el más grande de los húngaros, pues fue el promotor de la apertura de Hungría al desarrollo del Occidente y de la modernización del país. Varios proyectos de desarrollo actuales llevan el nombre de ese aristócrata del siglo XIX, entre ellos, la recuperación del patrimonio termal iniciado en el 2004. Hungría ha aportado a la ciencia y a la tecnología otras personalidades sobresalientes como Viktor Vasarely, creador del Op Art; Robert Capa; László Bíró, inventor del bolígrafo; Ernő Rubik y su cubo mágico; el cineasta George Cukor; Estée Lauder y Tony Curtis, entre otros. Durante el año 2008, Hungría conmemora el aniversario de la subida al trono del Rey Matías hace 550 años.

TURISMO TERMAL HUNGRÍA, PAÍS DE BALNEARIOS Y WELLNESS

Hungría es un país privilegiado en aguas termales. Su patrimonio en fuentes y manantiales de aguas minero-medicinales está considerado como uno de los más importantes en Europa. Frescos, mosaicos y restos de casas de baños son el testimonio de una cultura del agua con más de 2000 años de historia.

Su patrimonio hidrográfico termal y de salud es una riqueza de incalculable valor, ya que buena parte del territorio húngaro, guarda en el subsuelo una auténtica reserva de aguas minero-medicinales. Hungría cuenta con 66 balnearios acreditados, de los cuales 9 están ubicados en la capital, Budapest. Además, cuenta con 56 hoteles balnearios dentro de su red hotelera. Se han contabilizado unas 385 ciudades con balnearios, de las cuales a 13 se le ha otorgado certificado de espacio saludable. De los 1372 manantiales termales actualmente conocidos, casi 300 son utilizados como baños y uno de cada diez está en la capital. Eso significa que hay más de 130 manantiales minerales y medicinales en Budapest y, además, unas 221 fuentes de aguas minerales y 203 manantiales de aguas medicinales. Grupos de médicos especialistas y de gran formación profesional están preparados para los cuidados de los huéspedes en los baños medicinales, sanatorios, balnearios y hoteles con centros de salud que han sido construidos en torno a los manantiales. Los tratamientos personalizados se programan en una oferta conjunta, mediante previa consulta para establecer la condición física de la persona. Las variaciones del tratamiento son virtualmente ilimitadas.

Elegir un balneario o centro termal en Hungría es solo cuestión de gustos; los hay por todo el país y de todos los estilos. En cualquier caso, es siempre una experiencia inolvidable e imprescindible. Es uno de los placeres más saludables de la cultura del agua. Durante la «belle époque» y a lo largo de todo el siglo XX, los balnearios húngaros fueron la atracción más deseada de las clases altas, que hicieron del rito de «tomar las aguas» un singular acto social. El mítico balneario de Gellért, el más conocido y el más bello, situado en el corazón de Budapest, contó entre sus ilustres huéspedes a personajes como Visconti, Arthur Rubinstein, Richard Nixon, Raquel Welch, el Sha de Persia o la reina Juliana de Holanda, quien pasó aquí su noche de bodas en 1937. Todos ellos disfrutaron de las caricias de estas aguas. Los turcos, muy aficionados al baño, convirtieron la visita a estos centros termales en un auténtico rito social y fueron los que comenzaron su construcción masiva en toda Hungría.

Entre 1541 y 1686, se edificaron al menos una docena de balnearios al más puro estilo otomano, con cúpulas de cobre, bellos mosaicos y el característico remate de la media luna en lo alto. Los baños turcos Király y Rudas son los más antiguos de Europa. Es de obligada visita relajarse en alguno de los más céntricos de Budapest como el balneario de Széchenyi, el mayor de Europa.

TURISMO DE SALUD

El centro de Turismo de Salud más conocido por toda Europa es Héviz, situado en las cercanías del Lago Balatón. Aquí se encuentra el mayor lago de aguas calientes de Europa, que en invierno se cubre con una nube de vapor, y cuyo fondo posee una capa de barro medicinal de varios metros de grosor. El bosque que rodea el lago garantiza un microclima único en los alrededores.

En Héviz, para el tratamiento de las enfermedades reumáticas y del aparato locomotor, se crearon primero un balneario-sanatorio y luego un balneario  de invierno. Se han construido cerca de diez hoteles donde su viaje será bienvenido, podrá cuidar su salud con las más novedosas terapias, y se mantendrá  en forma aprovechando los variados programas de fitness.

Balatonfüred es también un centro de turismo de salud conocido fuera de las fronteras del país. Aplicando los más novedosos diagnósticos de cardiología  y métodos terapéuticos, bajo dirección de médicos cardiólogos, más de cien técnicos, monitores de gimnasia, dietéticos y masajistas terapéuticos ayudan al restablecimiento y mejora  de calidad de vida de los pacientes.

Las aguas de la ciudad balnearia de Harkány,que se encuentra en la parte sur del país, son recomendadas por los médicos para el tratamiento de las enfermedades reumáticas, la rehabilitación posterior a los accidentes y para el tratamiento de la psoriasis.  En el balneario medicinal de la ciudad, que se encuentra ubicado en medio de un gigantesco parque, disponen de una rica oferta que incluye masajes, electroterapia, gimnasia correctiva, piscina, sauna y solarium.

El balneario medicinal que se encuentra en medio de un maravilloso entorno en Debrecen, rica ciudad en monumentos y museos,  ofrece una amplia  escala de servicios: junto a una completa atención médica, baños con pesos, con sal y carbonatados, tratamientos de barro medicinal, masaje de chorro subacuático y gimnasia  correctiva.

El balneario de más de 70 años de antigüedad de Hajdú- szoboszló,es alimentado por manantiales termales de 75°C, y la superficie del agua de sus 22 piscinas abarca unos 10.000 m2. Los médicos observan una mejoría en el noventa por ciento de sus pacientes que llegan para someterse a curas fundamentalmente  en patologías agudas del aparato  locomotor, dermatológicas  y ginecológicas. El microclima particular del lugar contribuye ciertamente  a estos sobresalientes resultados.

Los huéspedes de Balf y de Gyula podrán curarse en los preciosos parques de estos dos palacetes. Las aguas medicinales del Balneario del Castillo de Gyula están especialmente indicadas para aliviar dolores ocasiones por las afecciones inflamatorias, para la rehabilitación después de los infartos, así como para éticas. Las aguas  de Balf se aplican en el tratamiento de las enfermedades del aparato digestivo, articulaciones y el sistema nervioso, así como en casos de agotamiento mental.

Gran parte de la población de Sárvár, que se encuentra a sólo 30 km de Austria, vive del Turismo de Salud. Al balneario de Sárvár se le une un lago para pasear en bote y una cancha de tenis, mientras en el Danubius Thermal Hotel, se alojan no solamente los que vienen a someterse a algún tratamiento, sino los amantes de la naturaleza, el ocio, los deportes y el bienestar.

Diversos tratamientos se ofrecen en el Balneario Medicinal de Bük que cuenta con muchas piscinas, situado al pie de los Alpes, en medio de un parque de 13 hectáreas, aunque lo verdaderamente notable es el Danubius Thermal & Spothotel Bük, que ofrece una in nita variedad de formas de rehabilitación y relajación. Junto al tenis, el ciclismo, la gimnasia colectiva y el jogging, su campo de golf invita a los huéspedes a hacer vida al aire libre y en movimiento.

En Zalakaros, en el Balneario Medicinal de Gránit, se ofrecen diversos tipos de servicios de terapia acuática, entre ellos, electroterapia, masajes y baños de pesos. En el MenDan Thermal Hotel, recién construido, también hay posibilidades de recibir tratamientos con aguas medicinales, descanso para mejorar condiciones físicas y programas de fitness.

TERMAS Y WELLNESS

Si usted quiere descansar, recuperarse o rejuvenecer un poco, o necesita un poco de mimo, próximos a las aguas termales, se han construido más de 50 hoteles terapéuticos y de wellness. Son las nuevas terapias del bienestar donde no es necesario estar enfermo para disfrutar de los placeres termales. Estos centros sirven tanto para la prevención como para la recreación; ofrecen balneoterapia, tratamientos de salud y belleza, diferentes tipos de masajes y oportunidades para practicar deportes con adecuados consejos alimentarios y dietas especiales.

Los que creen en la fuerza terapéutica de la naturaleza, además de las aguas, pueden elegir otras terapias. El fango terapéutico de Hévíz y de Hajdúszoboszló se utiliza para tratar enfermedades del aparato locomotor. En las cuevas medicinales de Abaliget, Budapest, Tapolca y Jósvafő, los tratamientos de enfermedades de las vías respiratorias. En el lago de agua cristalina de la cueva de Tapolca, se puede dar un paseo en bote de remos, en tanto que Jósvafő es parte del Parque Nacional de Aggtelek y, al mismo tiempo, del Patrimonio Universal de la Humanidad de la UNESCO. Una verdadera curiosidad es la mofeta de Mátraderecske; el gas terapéutico que se filtra desde la profundidad de la tierra y que contiene dióxido de carbón penetra en el organismo a través de la piel. El baño seco sirve, entre otras cosas, para tratar enfermedades cardiovasculares y enfermedades dermatológicas crónicas.

La oferta turística se adapta a las nuevas tendencias lúdicas del agua en parques acuáticos donde pueden divertirse juntos todos los miembros de la familia. En la ciudad de Debrecen, la puerta del llano de Hortobágy, por debajo de la cúpula cubierta del Aquaticum se practica el termalismo lúdico durante todo el año. El Parque Acuático de la vecina ciudad de Hajdúszoboszló ofrece una vivencia parecida a las de las playas del Mediterráneo. El Aquarena de la población de Mogyoród se encuentra a apenas 20 kilómetros de Budapest. El Acuacity de Zalaegerszeg es uno de los parques acuáticos más grandes de Europa Central. Dentro de este parque, hay 18 tipos de toboganes de 54 a 120 metros de longitud.

Para descubrir la multifacética y hospitalaria Hungría, se han diseñado dos originales «Rutas Saludables» que aportan un valor añadido al país de los balnearios y wellness. La primera es la «Ruta Termal por Budapest y sus Reales Balnearios», un itinerario turístico-termal de original diseño que incluye un recorrido por los baños romanos y turcos de la capital húngara, entre los que se encuentran los emblemáticos Gellért y Rudas, a orillas del Danubio y declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La segunda es la «Ruta por el Transdanubio Occidental», el paraíso de los wellness, se trata de un itinerario refrescante por ciudades balnearios, hoteles Balneario Spa y Wellnes, diseñado para rejuvenecer.

Hungría, con sus fundaciones, recursos humanos y materiales, es el lugar perfecto para el termalismo. Escoja entre la variedad de ofertas, recargue sus baterías y diviértase.
Disfrute de los placeres termales.

TURISMO CULTURAL, ACONTECIMIENTOS

Disfrute de las alegres danzas populares o con las románticas baladas interpretadas por mágicos violines mientras cena o pasea en barco por el Danubio. Hungría ofrece también un amplio abanico de ofertas culturales, teatros, conciertos, cine y circo; y vuelven las megafiestas a sus balnearios.

La herencia de los magiares
La cultura húngara es la herencia de los magiares que han dejado su huella a través de la unión de las culturas eslava, árabe y latina en la confluencia de oriente y occidente.

Los suntuosos palacios y castillos que se construyeron en el curso de los mil años de la historia de Hungría han sido famosos en tierras muy lejanas por su característica de estar en completa armonía con el paisaje. Los más hermosos han sido renovados con gran minuciosidad y por manos muy sabias. Muchos de ellos son, hoy en día, museos en el servicio de la cultura u hoteles y hosterías, recibiendo a los huéspedes nacionales y extranjeros, como los de Szirák, Hédervár, Vasszécsény, Noszvaly, Seregélyes y, más de uno, siendo sede de diferentes museos o salas de conciertos como el castillo barroco de Fertőd. Tras ser reconstruido, entusiasma a los turistas que lo visitan ya que se considera la «Versailles húngara», una joya arquitectónica del siglo XVIII.

A los húngaros les agrada compartir su cultura porque forma parte de su vida. Para un húngaro resulta imposible vivir sin música, arte o lectura. Cualquier ciudad del país, incluso las aldeas más pequeñas, poseen sus propios museos, sus bibliotecas y, algunas de ellas, sus salas de concierto y ópera. Pero lo importante no es que los tengan; es que siempre están llenas. Una muestra son los Festivales de Primavera y Otoño que se celebran cada año en Budapest; por su programa innovador y vanguardista son un punto de encuentro de la cultura europea.

Museos

En Hungría, hay unas 1250 colecciones públicas, museos y galerías, 225 de las cuales se encuentran en Budapest.

La tradición y la cultura populares constituyen en Hungría uno de sus mayores tesoros, en muchos casos, son milenarios, y se esfuerzan por incorporarse a las naciones pujantes del viejo continente pero preservando sus esencias, conservándolas y estimulándolas. Entre las manifestaciones más peculiares de la artesanía húngara, vale la pena mencionar la cerámica negra de Nádudvar (G3), sin esmaltar y cocida en hornos de humo con decoración de flores y pájaros. Además de las originales piezas de Mezőtúr, Karcag (las jarras Miska) y Tiszafüred (los cántaros engañosos).

La cerámica y la porcelana húngaras tienen reconocida fama. Sobresalen dos nombres: Zsolnay, en Pécs, famosa por sus tejas esmaltadas de estilo modernista y Herend, cerca de Veszprém, de una gran delicadeza y dibujos de flores y mariposas. Los bordados son muy populares en todo el país. Destacan los de Mezőkövesd, cerca de Eger, Hollókő y Kalocsa.

En el límite de la Gran Llanura húngara, viven los matyó, famosos por sus vestidos multicolores, especialmente los bordados de Szentistván y de Tard realizados con motivos  florales, hojas, pájaros y corazones. En Mezőcsát, destaca la cerámica, los miskas, cántaros alargados cuyo cuello tiene la forma de un hombre con sombrero. Ajka y Parád son famosas por su cristal tallado y por su vidrio. En la Gran Llanura se mantienen tradiciones como la cría de caballos, los telares y las guarnicionerías, además de la confección de encajes y bordados, cerámica, la talla de madera, la cestería o la preparación de ricos panes con especias.

En Kalocsa, la elaboración de la «páprika» (pimiento) no sólo es una artesanía en sí misma, también un motivo ornamental que adorna las casas del pueblo, mientras que se secan los pimientos. Algo parecido ocurre en Makó con el cultivo y recolección de la cebolla. De la ocupación turca, queda el recuerdo de las papucs (pantuflas) de Szeged, bordadas y cosidas a mano. También tiene influencias orientales la elaboración y decoración de panes con especias que se hace en Debrecen y en Hajdúböszörmény. La Transdanubia meridional es la región que cuenta con mayor riqueza de tradiciones populares y oficios artesanos muchos de ellos ligados a las tareas agrícolas o a las antiguas ceremonias de celebración del matrimonio.

TURISMO DE NEGOCIOS, ¿POR QUÉ DEBE ELEGIR HUNGRÍA?

Desde el 1 de enero de 2000, la Oficina de Congresos, Hungarian Convention Bureau (HCB), viene trabajando como una división de la Oficina de Turismo Nacional de Hungría. Su objetivo es asesorar y ayudar a los organizadores internacionales con la planificación de reuniones llevadas a cabo en Hungría y proporcionar gratuitamente información sobre nuestro país como destino para la celebración de sus reuniones y convenciones, es decir, sobre nuestras instalaciones, servicios técnicos, alojamiento, actividades, programas, precios, etc.

En estos últimos años, Hungría está desarrollando un destacado papel en el mercado de MICE (reuniones, viajes de incentivo, congresos, eventos), convirtiéndose en un popular destino, dónde el planificador de reuniones, siempre puede contar con una adecuada y profesional organización que combina innovadores programas e ideas.

¿Por qué elegir Hungría? Budapest es un lugar mágico, como mágico es el Danubio, que divide la ciudad en dos. Sus colinas, montañas, hoteles en primera línea en el lado de Pest, su aire histórico, su clima agradable, sus festivales y programas culturales son la prueba indiscutible de que la ciudad es la «perla del Danubio». Varios centros de convención, unos 2000, con un ambiente agradable y unas 5000 habitaciones de primera clase en lujosos hoteles aguardan a nuestros huéspedes. Las memorias vivas del pasado de Budapest pueden ofrecer escenarios con encanto para la celebración de eventos y programas sociales. Uno de ellos es un agradable crucero a lo largo del Danubio, dónde la cena se sirve acompañada por unas hermosas vistas. Aquellos interesados en familiarizarse con la Gran Llanura y los más de mil años de cultura hípica que existe en Hungría cuentan con el «Programa Puszta». Consiste en una exhibición tanto de las antiguas habilidades de los jinetes húngaros como de las comidas y bebidas tradicionales.

Budapest es la ciudad de los balnearios. El ballet acuático y cinetrip, como se conocen estas fiestas, aguardan a nuestros huéspedes en un baño termal como una experiencia única. Los desfiles de los húsares, la famosa caballería magiar europea, tardes de renacimiento en lugares medievales, torneos en castillos, cenas ambientadas en la corte son algunas de las muchas posibilidades turísticas y culturales que enriquecerán sus programas sociales.

GASTRONOMÍA Y VINOS, DEGUSTAR EN HUNGRÍA

La cultura culinaria húngara tiene influencia de los magiares, turcos, los pueblos de los Balcanes y también cuenta con una herencia italiana. Además de los ingredientes típicos, el secreto de la cocina húngara debe buscarse en el método tradicional de preparación que permite a cada uno desplegar todo su aroma. El ingrediente más famoso de la cocina húngara es la páprika, que condimenta platos que se denominan «paprikás», en general sopas de carne y estofados como el célebre goulash (gulyás, en húngaro). La cocina húngara utiliza igualmente perejil, laurel, eneldo, mejorana, estragón, azafrán, jengibre y nata, en salsas y sopas.

Como aperitivo, junto a un buen aguardiente u otra bebida, suelen tomarse las «pogácsa», unos crujientes y salados bollitos de harina o de patata con manteca, queso y especias. Los platos de la cocina tradicional son bastante contundentes. Las sopas son muy populares, como la «jókai bableves», a base de judías con cerdo y salchicha ahumada, así como las crépes dulces o saladas, como la «hortobágyi palacsinta», especialidad de la Gran Llanura, rellena de carne y cebollas. Las recetas de pescado utilizan peces agua dulce como el lucio-perca del Lago Balatón, el sirulo y el esturión del río Tisza. Con ellos se preparan las «halpaprikás» de pescado en enormes marmitas al aire libre.

Entre los platos de carne destaca la caza - especialmente en el norte del país -, la volatería - desde el faisán a la oca - y el ganso, junto con salamis y embutidos y, sobre todo, su excelente foie, que nada envidia al francés. En la Gran Llanura, las aves se utilizan al modo nómada, caso del «csirkepaprikás» o pollo al pimentón y la «újházi tyúkhúsleves», una sopa de pollo con verduras. Casi todos los platos se sirven acompañados de pastas caseras como la «galuska» o las albóndigas, de herencia magiar. Las ensaladas se caracterizan por incorporar pepinos, col macerada, pimientos en vinagre y verduras de clima frío.

Los dulces ocupan un lugar fundamental, y son especialmente elaborados; destacan las recetas imperiales, que se elaboran igual que en el siglo XIX. Las meriendas en los populares cafés «fin de siècle» de Budapest ofrecen una increíble variedad, desde las «palacsinta» (crèpes rellenas de requesón, avellanas o mermelada de albaricoque) a los pasteles con manzanas, cerezas amargas, nueces o semillas de amapola. El «rigójancsi» (hojaldre relleno con nata montada y chocolate), el «somlói galuska» (pastelillo al ron relleno con pasas y nueces y recubierto de nata) y la tarta «dobos» (seis capas de bizcocho horneadas por separado con un relleno de crema de chocolate) garantizan un sabor exquisito y elaborado. En Hungría, se elaboran, además, excelentes cervezas, como las populares «Soproni Ászok» y «Kaiser». Son muy apreciados los aguardientes como el«barackpálinka» de Kecskemét, a base de albaricoque, que se sirve como aperitivo o digestivo. Lo mismo ocurre con el «egrivíz», a base de pino.

Los vinos en Hungría

Oficialmente, se reconocen 22 regiones vinícolas en Hungría a lo largo y ancho del país. Con excepción de la zona más oriental, al este del río Tisza, pueden agruparse en cuatro grandes zonas: Transdanubio meridional, con los vinos de Mecsekalja, Szekszárd y Villány-Siklós como estrellas; Alföld, en la Gran Llanura, que representa la mitad de la producción nacional y cuyos vinos más célebres son Hajós-Baja, Kiskunság y Csongrád; Transdanubia Septentrional, al norte del Lago Balatón, que goza de unas condiciones climáticas excelentes —Balatonfüred-Csopak, Badacsony, Balatonmellék, Sopron, Somló, Mór, Ászár-Neszmély, Etyek-Buda y Pannonhalma-Sokoróalja—; y la Hungría Septentrional, donde se producen los vinos mejores y más famosos del país, gracias a los suelos volcánicos: el Tokaj, con sus muchas variedades y el Egri Bikavér, de Eger, la célebre «sangre de toro» que debe su nombre a su intenso color rojo oscuro, fuerza y aroma.

TURISMO ACTIVO, TIEMPO DE RELAJACIÓN Y OCIO

En Hungría, la naturaleza está intacta. Los que ya lo han visitado saben que se trata de un país excitante y peculiar, donde se puede descansar en las orillas de los arroyos o ríos caudalosos, junto a pintorescas lagunas o al borde de uno de los mayores lagos de Europa.

Los amantes de la caza y los safaris fotográficos pueden recorrer amplios territorios con abundancia de gamos, aves y enormes piezas cinegéticas. Y los locos por el golf tienen a su disposición numerosos campos profesionales para practicar sin descanso. Si lo suyo es caminar por montes y bosques o si adora el ciclismo o el turismo ecuestre, aquí hay cientos de kilómetros de sendas naturales que le conducen por un paisaje espectacular que alterna terrenos llanos y cerriles.¡Disfrute de su tiempo de ocio en Hungría!

En el paisaje húngaro, rico en ríos y lagos, son especialmente populares los deportes náuticos. Si adora el agua dulce sin duda se verá atraído por múltiples rutas de plácidas aguas estancadas e indomables rápidos, de ríos agrestes y enormes caudales. Nuestra tierra se dividide en dos con la vía fl uvial más extensa de Europa: el Danubio. El segundo río más largo de Europa y Hungría recorre más de cuatrocientos kilómetros atravesando el país. Todo el tramo húngaro de este río está regulado y es navegable. A su vez, nuestra Gran Llanura está dividida por el Tisza, cuya parte húngara puede recorrerse en bote de remos o motor.

En el Balatón está prohibido el uso de embarcaciones de motor como una forma de protección de sus aguas y del medio ambiente. Sin embargo existe un verdadero culto a los deportes de vela y al windsurfing.

Todos los deportes

Los pacientes amantes de la pesca encontrarán en los ríos y lagos de Hungría su paraíso particular. Merece la pena probar suerte en nuestros lagos —el Balatón, el Velence y el Lago Fertő o el Lago Tisza— y las 6000 hectáreas de embalse creadas gracias al Río Tisza que conforman una zona de abundante agua natural, son una oferta diversa de pesca y ocio. ¿Le apetece descubrir Hungría a caballo o recorrer sus parajes naturales a bordo de una caravana de tracción animal? En Hungría, existen en la actualidad más de 200 establecimientos turísticos especializados para iniciarse en el arte de la equitación, descubriendo los parajes en excursiones de uno o varios días y combinándolo con otras actividades deportivas como el senderismo, los campamentos infantiles, la natación o la pesca. Las oficinas especializadas en el tema organizan excursiones a caballo de varios días a la Gran Llanura (Alföld), al famoso mundo de las yeguadas de Hortobágy y Kiskunság.

Si desea pedalear, encontrará más de 2000 km de carreteras y carriles bici en todo el país, y otros 200 km sólo en Budapest. Disfrute de la ruta ciclista que rodea al Balatón, el mayor lago de Europa Central. La ribera del Danubio y los montes de Buda también ofrecen muchas oportunidades de realizar rutas en bicicleta.

Para los golfistas, existen de 12 campos de golf profesionales ubicados en hermosos parajes que aguardan la llegada de los aficionados a este deporte que casi se considera una forma de vida. Porque el golf es para relajarse, y Hungría no es solamente célebre por sus excelentes campos, sino también por su cocina y sus manantiales de aguas termales, proporcionando una oportunidad perfecta para combinar una partida de golf, un buen almuerzo y alguna actividad de bienestar en prácticamente cualquiera de nuestros zonas verdes.

La caza en Hungría se están convirtiendo en una opción de ocio cada vez más popular y los que les gustan las excursiones a pie, los diez parques nacionales con que cuenta Hungría ofrecen una diversidad de ecosistemas especialmente atractivos para el visitante.

Los tres situados en la Gran Llanura —el Parque Nacional de Hortobágy, el de Kiskunság y el de Körös-Maros— protegen los delicados equilibrios naturales de los humedales y tierras salinas propias de la «puszta». La región del norte presenta otros dos parques muy distintos entre sí: las inmensas boscosidades y colinas del Parque Nacional Bükk y las formaciones kársticas y cuevas del Parque Nacional de Aggtelek. Otros espacios naturales declarados Patrimonio Nacional Protegido son el Parque Nacional Danubio-Dráva, en la Transdanubia del sur, que cuenta en su interior con el precioso bosque Gemenc; el Parque Nacional del Balatón, a orillas del lago; el Parque Nacional Danubio-Ipoly, en los recodos del Danubio; y el más pequeño de todos, el Parque Nacional Fertő-Hanság, en la frontera. Tres parques nacionales —Aggtelek, Hortobágy y Fertő-Hanság— forman parte del legado Patrimonio de la Humanidad.

LOS HUNGARICA

Si ha visitado Hungría, seguramente le gustaría llevarse un «souvenir» húngaro para recordar los momentos inolvidables de su estancia en el país. Pero, ¿qué elegir? Le sugerimos que se compre un «hungaricum». Pero, ¿qué es un hungaricum? Básicamente, es un bien de consumo o cualquier otro producto vinculado con la cultura húngara, que refleja las tradiciones de las generaciones que han vivido aquí, así como las características que los húngaros tienen o han aceptado como suyas. Es alguna peculiaridad normalmente reconocible como típicamente húngara.

El grupo más concreto y formal de los hungarica están patentados nacional e internacionalmente. En Europa, únicamente pueden producirse en Hungría. Entre ellos, se encuentran cuatro tipos de pálinka (aguardientes): ciruela de Szatmár y Békés, manzana de Szabolcs, albaricoque de Kecskemét. A esto podemos añadir el pimentón de Kalocsa y Szeged, las cebollas de Makó, el salami de Szeged y Budapest, las «kolbász» (salchichas) de Csaba y Gyula y, por supuesto, el vino de Tokaj.

Entre los miembros del Club Hungaricum, productores de bienes de consumo autóctonos de Hungría, figuran las empresas Halasi Csipke, Herendi Porcelán Rt., Pick Szeged Rt., Tokaj Kereskedőház Rt. y Zwack Unicum Rt. También se consideran miembros del Club Hungaricum aquellos productos con una dilatada tradición y una calidad especial que gozan de fama y renombre a nivel internacional y se asocian con Hungría. También se consideran hungarica el tinto «Sangre de Toro», las Gotas Béres medicinales —notablemente eficaces-, las cerámicas de la Fábrica de Porcelanas Zsolnay, fundada en el siglo XIX o el famoso Cubo de Rubik.

¡Elija de la gama de los hungarica que más le guste y llévese a casa un pedacito de Hungría!

FOLCLORE Y TRADICIONES

La herencia magiar

A diferencia de otros países que han entrado de lleno en la modernidad y en la globalización, olvidando sus raíces, Hungría expresa sus tradiciones populares con un calendario de fiestas, festejos y celebraciones que ocupan todo el año.

Las festividades oficiales de Hungría comienzan el 1 de enero con la celebración del Año Nuevo. Los húngaros se reúnen en familia y dan la bienvenida al año que comienza con una buena comida regada con un excelente caldo de la tierra. El último domingo de febrero, en Mohács, tiene lugar el «Busójárás», carnaval popular en el que los habitantes de la población se disfrazan y cubren sus rostros con antifaces y máscaras para despedir el invierno y conmemorar la expulsión de los turcos.

El 15 de marzo, se conmemora la Revolución Húngara del 1848. Ese día, se organizan desfiles y otros acontecimientos populares. A finales de este mes, tiene lugar el Festival de Primavera de Budapest, un evento de fama mundial. La ciudad se viste de gala para convertirse en la capital de la cultura, organizando conferencias, representaciones teatrales, óperas, conciertos, exposiciones, folclore, danza y mucho más. Este festival tiene amplia repercusión en las calles de la ciudad y pueden verse a los zíngaros con sus violines, mimos, grupos folclóricos o malabaristas que animan la fiesta.

De abril a octubre, numerosas iglesias se llenan de notas musicales ya que organizan conciertos de música clásica. Son fiestas nacionales el lunes de Pascua y el lunes de Pentecostés. La Semana Santa de Hollókő se celebra con procesiones, representaciones de la Pasión, huevos pintados de Pascua, fiestas de remojones de agua y bailes.

En junio, el abanico de festividades se amplía. Budapest celebra su Carnaval con desfiles de carrozas y extraordinarias fiestas en entornos muy especiales. En Decs, tiene lugar las Bodas de Sárköz en las que se puede admirar el folclore tradicional. A finales de mes, en Balatonfüred, se celebra el encantador Baile de las Anas. Julio y agosto son los meses en que se festejan mayor número de eventos. En Pécs, se celebra de junio a agosto el Festival de verano con numerosos conciertos de música clásica y popular, teatro y exposiciones. Festivales similares hay en casi todas las ciudades húngaras, en Martonvásár, Sopron, Szeged, etc. En Budapest, la muestra es impresionante: la Isla Margarita se convierte en un teatro al aire libre en el que se interpretan obras dramáticas y óperas. Tienen fama los Conciertos del Círculo Social de Óbuda y los del Auditorio Municipal de Pest, siendo muy apreciados los Recitales de órgano de la Iglesia de San Matías y de la Basílica de San Esteban.

En Hortobágy, tienen lugar en julio las Jornadas Hípicas Internacionales, exhibiciones ecuestres y muestras de la artesanía de los pastores y vaqueros de la Gran Llanura. También se elabora la comida típica: el gulash. Y en Balatonfüred, se celebra el Baile de las Anas el día de Santa Ana (28 de julio). Es un tradicional y elegante baile y concurso de belleza. Este mes, también se puede disfrutar de espectaculares torneos y exhibiciones al estilo medieval en Visegrád, durante las Justas de Palacio que se celebran en otros lugares también: Miskolc, Eger, etc. Ya en agosto, se celebra el Día de San Esteban y el Festival de los Gremios en el Palacio Real. No se pierda ese día el desfile de barcos por el Danubio y los fuegos artificiales. Fuera de la capital húngara, destacan los Juegos Ecuestres de Nagyvázsony que se celebran los años pares y las Jornadas de Pastores y Jinetes de Kiskunság, a finales de julio. Durante el mes de agosto, se puede disfrutar de alegres festejos populares. En Hortobágy, se celebra la Feria del Puente entre el 19 y 20 de agosto con una muestra de artesanía de los pastores: tallas en madera con un protagonista exclusivo: el caballo.

En Parád, se celebra el Festival anual del palcio, con música tradicional, bailes y trajes típicos. También hay muestras de artesanía y de objetos de la vida cotidiana de campesinos y pastores. En Kalocsa, otro acontecimiento popular es el Festival Internacional de bailes populares. Una fiesta en la que se unen pueblos de todo el mundo con sus peculiares danzas. El otoño también es una época festiva en Tokaj, donde se celebran las Fiestas de la vendimia en septiembre-octubre, con subastas, concursos y catas. El día de San Lucas en octubre, la población de Pécsvárad organiza la Feria de las Muchachas, en la que se bailan canciones populares. Hungría, país católico, celebra en diciembre la Navidad y para terminar el año, los habitantes de Budapest suelen celebrar la Nochevieja en la Ópera. Se celebra en el Teatro de la Ópera con obras de Kodály, Liszt, Strauss, Tchaikovsky, etc.

HUNGRÍA Y SU LEGADO PATRIMONIAL

Los lugares Patrimonio de la Humanidad tanto naturales como los creados por el hombre que se encuentran en Hungría son un buen ejemplo del esplendor que ha proporcionado esta pequeña nación a Europa.
En Hungría, existen hasta el momento 9 lugares declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO:

1. El poético pueblo medieval de Hollókő —verdadera patria de los palóc— y sus alrededores (1987), representa lo más auténtico de la Hungría rural.
2. Las cuevas kársticas de Aggtelek, que discurren entre Hungría y Eslovaquia (1995).
3. La abadía benedictina de más de 1000 años de antigüedad en Pannonhalma y sus alrededores (1996). Alberga una sorprendente biblioteca de 360.000 volúmenes.
4. El Parque Nacional de Hortobágy en la «Puszta» o Gran Llanura (1999).
5. Las tumbas o túmulos funerarios precristianos de la ciudad de Pécs (2000). El lugar cuenta con el mayor número de edificios de camposanto pintados con frescos de Europa.
6. La región cultural del lago Fertő/Neusiedler See (2001). Paisaje en torno al lago que encierra recuerdos de los últimos 8000 años, una arquitectura rural y excelentes mansiones de los siglos XVIII y XIX.
7. La histórica región vinícola de Tokaj (2002). Región de suelos volcánicos y microclima.
8. El panorama del cauce del río Danubio junto con el barrio del Castillo en Budapest (1987). En las orillas del río, se despliegan sus más preciados tesoros. En lo alto de la colina, el Palacio Real de Buda. En el Barrio del Castillo, la Iglesia Matías y el Bastión de Pescadores. La avenida Andrássy y su zona histórica en Budapest (2002). Conjunto arquitectónico de finales del siglo XIX.

9. Las festividades carnavalescas de los busós de Mohács. Reciben su nombre de los busós, personajes con disfraces pavorosos, que llevan máscaras de madera y grandes mantos de lana. Tienen lugar a finales de febrero en la ciudad de Mohács para celebrar el fin del invierno.

A través de ellos, se han incrementado los tesoros culturales del planeta, al tiempo que se preserva su especial carácter húngaro.

 

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