Huécija, villa de la Alpujarra
Almería
Huécija es el pueblo de perfil más aristócrata y monacal de la comarca, consecuencia de haber sido cabeza y capital de un señorío a lo largo de cuatro siglos.
Els Blaus de Roses

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Situación

Huécija es el pueblo de perfil más aristócrata y monacal de la comarca, consecuencia de haber sido cabeza y capital de un señorío durante cuatro siglos.

Se encuentra situada en el curso medio del río Andarax, a 32 kms, de la capital, apoyada en las postreras laderas septentrionales de la Sierra de Gádor, junto al Cerro de la Cruz. Hacia el norte, las cumbres de la Sierra de los Filabres la aíslan de las posibles inclemencias climáticas continentales. Las altitudes máximas las alcanza en su ascenso hacia la Sierra de Gádor, con cotas cercanas a los 1.300 m, mientras que el núcleo urbano se encuentra a 408 sobre el nivel del mar.

Historia

Según algunos historiadores su topónimo puede provenir de época musulmana cuando se denominaba Güécixa o Güécija. No obstante, su historia se remonta a épocas anteriores al tener constancia de algunos asentamientos romanos junto al Cerro Marchena. En la ex pansión musulmana queda inscrita en la Taha de Marchena. Tras la reconquista, la localidad pasa a D. Gutierre de Cárdenas. Entonces, la villa tomará la categoría de cabecera comarcal, recogiendo al gobernador y al administrador del señorío.

Habrá que esperar a 1835 para contemplar la abolición del antiguo señorío y su posterior emancipación como municipio de pleno derecho. En su nuevo régimen, Huécija se desarrolla con un aumento poblacional y económico, debido a la riqueza que genera el cultivo de la uva de Ohanes, enlazando con el actual siglo, para entrar en una época de dificultades e inestabilidad propias de una guerra civil.

Sobre sus 19 kilómetros cuadrados de territorio se distribuyen 537 habitantes, aunque llegó a tener 1142 h en 1910.

Economía

La economía local ha girado en torno a un tradicional aprovechamiento agrario. Atrás quedaron los cultivos árabes de frutales, lino, cáñamo, moreras y otros de secano, para recibir al parral a finales del siglo pasado, cultivo que va a caracterizar a la comarca por su especialización para la exportación.

Actualmente, tras el arranque del parral se observa un cambio en los usos agrarios, pasando a primer término los nuevos cultivos bajo plástico y los cítricos, que aprovechan, así, las benignas vegas del río Andarax.

Cultura

Uno de los monumentos más señalados del municipio es el Convento de los Agustinos. Esta magnífica obra de cantería, del siglo XVI, presenta una llamativa torre defensiva que le otorga características de fortaleza. Contemporánea al citado convento nos encontramos con la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Encarnación. Este templo de origen mudéjar posee notables transformaciones de época barroca y neo clásica. Recomendamos al visitante la excursión que le permitirá ascender hasta la Ermita de Huécija, en el Cerro de la Cruz, ruta que aparecen ampliada en la columna contigua. Cuando llegue al pequeño eremitorio colgado sobre el valle del Andarax dará por bien empleado el esfuerzo ante la vista espectacular que desde allí se le ofrece.

El calendario festivo local honra a su patrón: San BIas, el día 3 de febrero, con procesión y quema de la tradicional zorrica (artilugio de madera y cohetes). La Virgen del Carmen, el 16 de Julio, y la Cruz de Mayo completan sus celebraciones más destacadas.

Senderismo

- Camino de Los Molinos.
- Camino de la Fuente de Alfarax.
- Camino de Marchena

Ruta cicloturista

- Subida a la Cruz de Huécija

Lugares de Interés

- Iglesia del Convento de los Agustinos (S. XVI)
- Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Anunciación (Mudéjar)
- Ermita de las Ánimas
- Mirador de la Ermita de la Cruz
- Paraje de "Los Molinicos"

RUTA A LA ERMITA DE LA CRUZ

Nuestra ruta parte del pueblo de Huécija, del que saldremos en coche en dirección a Alicún hasta llegar al cruce de Cuatro Caminos. En él tomaremos dirección a Alhama. A 1 km. del mimo, tomamos el nuevo cruce a la derecha en dirección a Roquetas de Mar, iniciando el ascenso de la falda norte de la Sierra de Gádor. A unos 3 kms. llegaremos a la caseta de peones camineros de Gatuna, a 20 m., de la cual, y a nuestra derecha, parte la pista forestal que nos conducirá hasta la Ermita de la Cruz de Huécija. Aquí dejaremos el vehículo y comenzaremos nuestro ascenso a pié.

Los primeros metros de asfalto son sustituidos rápidamente por una pista de tierra, elemento que nos acompañará a lo largo de todo el camino. Ya en el comienzo, el roquedo muestra el zócalo de filitas y launa sobre el que se asientan materiales calizos, aportando colorido y variedad a nuestra visión.

A 1 km., de ascensión, a nuestra derecha, aparece una amplia visión de la Sierra de los Filabres y del paisaje acarcavado del Desierto de Tabernas, pero lo que quizá más nos atraiga sea la contemplación de la alfombra, de un color verde intenso que tapiza el Andarax en su confluencia con el Nacimiento. La vegetación que nos acompaña está formada por juncias, espartizales y pinos de repoblación, mostrándonos todo tipo de matices y colores.

Continuamos ganando altura por la pista en cómodos zig-zags en la que, al cabo de un trecho, surge una bifurcación, donde giraremos a la derecha, en dirección a la Ermita.

Un último esfuerzo nos permitirá alcanzar nuestro objetivo, al ver allá en lo alto la blanca imagen de la ermita, colgada en un saliente rocoso que hace las veces de inmejorable balcón natural.

Ya en la explanada de la Ermita, existen instalaciones techadas, preparadas con barbacoas, destinadas al almuerzo de los excursionistas, lo que la convierte en un lugar idóneo para reponer fuerzas. Esta zona también se utiliza como pista de despegue de los practicantes del parapente.

Desde la Ermita se contemplan dos panorámicas distintas pero semejantes en espectacularidad. Al Oeste podemos contemplar un profundo y angosto valle, formado por los Barrancos del Infierno y los Zarapatillos.

La otra visión se nos ofrece ante nosotros, a nuestros pies, donde el Río Andarax serpentea abrazado por el intenso verde de los centenarios cultivos del Valle Medio del Andarax. Intercaladas en este oasis, aparecen pequeñas manchas blancas irregulares, que son los pueblos que jalonan esta parte del río, entre los que destacan: Íllar, Bentarique, Terque, Alicún, Huécija, Alhabia, Alsodux, Sta. Cruz y Sta. Fe. Debido a la altitud y al carácter de balcón natural de este paraje, desde esta misma panorámica podemos admirar prácticamente todos los macizos montañosos más importantes de la provincia de Almería. A nuestra izquierda aparecen las mayores elevaciones de la misma, en la Sierra Nevada almeriense, en la que destacan las cúpulas del observatorio astrofísico. Al frente se aprecia la homogénea cornisa de la Sierra de Los Filabres, con el Calar Alto como punto culminante de la misma, en la que destacan las cúpulas del observatorio astrofísico.

Ya a la derecha de nuestra visual, destaca el imponente macizo de Sierra Alhamilla, que rápidamente desciende hasta dar paso a los Campos de Níjar y la Sierra de Gata, última estribación que precede al mar.

Una vez que hemos descansado y disfrutado del lugar, desandaremos el camino hasta el lugar donde dejamos el coche, con la satisfacción de haber disfrutado de una de las mejores panorámicas de Almería.

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