Hradec Králové, visita una hermosa ciudad
República Checa
Hradec Králové es una ciudad de dos caras. La primera histórica, coronada por cinco torres en la plaza mayor y la segunda es moderna y única.
Els Blaus de Roses

república checa, hradec králové, visita una hermosa ciudad

Hradec Králové es una ciudad de dos caras. La primera es la histórica, coronada por cinco torres en la plaza mayor. La segunda es moderna y única, construida a partir de los principios del XX con un ambiente imposible de imitar de los tiempos optimistas de la Primera República. Pasea por los dos mundos y siéntate en uno de sus cafés para observar el juego de luces y sombras en los palacios funcionalistas y cubistas, igual que los colores de pastel de los edificios renacentistas que cambian con los rayos de sol.

El núcleo natural de la metrópoli de Bohemia del Este es la Gran Plaza (en checo Velké náměstí). A primera vista te llamará la atención la pareja de robustas torres de la Iglesia de Espíritu Santo, construida en un estilo atípico para los checos: de ladrillo. Justo a su lado podrás subir a la Torre Blanca (en checo Bílá věž) la cual te proporciona unas magníficas vistas a la ciudad. Si te entra sed después de la subida, refréscate en la cercana fábrica de cerveza municipal.

Los maestros del arte moderno bajo el mismo techo

Durante la visita de Hradec Králové no pases por alto la Galería del Arte Moderno. En las colecciones locales del arte moderno checo del s. XX, que pertenecen a las más importantes de toda Chequia, podrás admirar obras de ilustres maestros como fueron por ejemplo el genio del arte nuevo Alfons Mucha, František Kupka -uno de los más apreciados grafistas de la pintura moderna- o el excelente representante del cubismo, Emil Fila.

Bajo la supervisión de las esfinges

El aspecto actual de Hradec Králové en estilo del elegante arte nuevo y el funcionalismo es obra de los mundialmente renombrados arquitectos Jan Kotěra y Josef Gočár. Su singular concepto urbanístico sigue siendo de una gran admiración y a la ciudad le ha dado el sobrenombre de El Salón de la República. Durante la visita de esta parte de la ciudad fíjate sobre todo en el edificio de arte nuevo del Museo de Bohemia de Este, cuya entrada es vigilada por dos orgullosas estatuas parecidas a esfinges. No obstante, el mayor orgullo de Hradec es la monumental Plaza de Masaryk, de forma de una rodaja de limón, cuyo punto dominante es la estatua del primer presidente de Checoslovaquia: T. G. Masaryk

A tomar café entre pirañas

Si viajas con niños, llévalos al Enorme Aquario (en checo Obří akvárium) local donde como por arte de magia de repente te trasladas desde Europa Central a la lejana Amazonia. Pasarás por un túnel de cristal justo debajo de la superficie del agua y, aunque sea sólo para un ratito, te plantarás entre los exóticos habitantes de la selva pluvial. Tu estancia en la ciudad la podrás finalizar en la cafetería de estilo: Café Piraña.

Poblaciones del reportaje
Tipo de viaje
Guárdame en el móvil