Guadalajara, sus entornos naturales
Castilla - La Mancha
La riqueza natural y paisajística de la provincia de Guadalajara nos permite afirmar que estas tierras merecen una escapada para perderse por unos días en sus sierras, contemplar los barrancos, recorrer los parques naturales, practicar deportes...
Els Blaus de Roses

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La riqueza natural y paisajística de la provincia de Guadalajara nos permite afirmar que estas tierras merecen una escapada para perderse por unos días en sus sierras, contemplar los barrancos, recorrer los parques naturales, practicar deportes náuticos en los pantanos, disfrutar del colorido de sus bosques, escalar sus montañas, pescar en sus ríos, y, sobre todo, descansar y relajarse en plena naturaleza gracias a una cuidada oferta de alojamientos turísticos.

De un extremo a otro de la provincia, se respira y se vive una naturaleza marcada por unas condiciones climáticas, geológicas y biológicas diferentes que dan como resultado una variedad de especies animales y vegetales, aparte  de paisajes muy atractivos y peculiares. Los enclaves naturales nos llevan a la Sierra del Ocejón, el barranco del Río Dulce, los valles de Henares, el Mesa, el Badiel y el Tajuña, los pantanos y lagos naturales y el Parque Natural del Alto Tajo.

PARAJES NATURALES

LA SIERRA

En el norte de Guadalajara, limitando con las provincias de Segovia, Soria y Madrid, se localizan las Sierras del Alto Rey, del Ocejón, el Pico del Lobo, Sierra Ministra y el Macizo de Ayllón. Su paisaje, el propio de los espacios montañosos, está dominado por bosques de hayas, robledales, encinares, coníferas, quejigos o vegetación propia de ribera en el entorno de los ríos Jarama, Sorbe, Bornova o el Dulce. Las especies animales más habituales son el ciervo, el corzo, el jabalí, el conejo, la liebre, el buitre leonado, el alimoche, los halcones, el águila real o la trucha si nos referimos a especies animales piscícolas que habitan en los ríos que atraviesan las serranías.

TEJERA NEGRA

El Parque Natural de Tejera Negra, al noroeste de Guadalajara, integrado en el Macizo de Ayllón y en el término municipal de Cantalojas, constituye uno de los enclaves de mayor valor ya que aquí se localiza el hayedo más meridional de Europa.

Este parque tiene una superficie de 1.641 hectáreas, en las que la masa forestal de hayas es la joya más preciada. A esta especie se suman el melojo, el rebollo, el pino, el acebo, el abedul, el brezo o el enebro en cuanto a vegetación y si hablamos de fauna jabalíes, perdices, conejos, liebres, gatos monteses, lirones, chovas piquirrojas, aviones roqueros, murciélagos, buitres leonados, así como pequeños mamíferos acuáticos y anfibios. Cualquier estación del año es adecuada para disfrutar del hayedo de Tejera Negra, pero durante los fines de semana de otoño se precisa solicitar a la Delegación Provincial de Agricultura (949 88 53 00) día para poder visitar el parque.

EL OCEJÓN Y LA ARQUITECTURA NEGRA

Con la Sierra del Ocejón como telón de fondo, aparecen dibujados en el paisaje los llamados "pueblos negros". Desde Tamajón nos adentraremos en la ruta de la arquitectura negra. En estos pequeños núcleos construidos con pizarra, que en muchos casos se confunden con la propia fisonomía de esta sierra, descubriremos la esencia de esta arquitectura popular, propuesta para la declaración de Patrimonio de la humanidad. Los mejores ejemplos de esta arquitectura los encontramos en Matallana, La Vereda, Campillo de Ranas, Valverde de los Arroyos, Hiendelaencina, Majaelrayo o Umbralejo.

EL RÍO DULCE

Por otra parte, también en la sierra otro paraje natural como el Barranco del Río dulce, está a las puertas de contar con una protección especial. Este valle encajonado que discurre por los términos municipales de Sigüenza, Torremocha del Campo, Saúca, Algora y Mandayona está dominado en cuanto a vegetación por el bosque de quejigos, arces, enebro, rebollo, encinas, sabinas o gayuba, además de matorral y plantas aromáticas con el espliego, el romero, el tomillo, el hinojo, el tilo, y los nogales como vegetación de ribera.

La fauna característica del Barranco del Río Dulce está formada por aves rapaces como el buitre leonado, el alimoche, el águila real, el halcón común, el águila perdicera o el búho real. A su vez en las riberas del Dulce también se localizan aves como la garza real, el ánade real, el martín pescador, el mirlo acuático o el carricero común.

EL ALTO TAJO

Otro de los grandes pulmones naturales de Guadalajara lo encontramos al noreste, en el Señorío de Molina; hablamos del Parque Natural del Alto Tajo. El área que forma parte de este espacio protegido por el que discurre este "río bravo" constituye el sistema de hoces fluviales más extenso y mejor conservado de Castilla-La Mancha, con una excelente calidad de las aguas y un grado mínimo de alteración humana.

El parque abarca una superficie de 108.000 hectáreas pertenecientes a 36 términos municipales de Guadalajara y Cuenca. La cubierta vegetal de este paraje está dominada por extensas plantaciones forestales realizadas con pinos silvestres, laricios, ródenos y carrascos, así como quejigales, rebollares, encinares y sabinares. A su vez, las orillas del Tajo y sus afluentes están flanqueadas por chopos, fresnos, sauces, olmos, alisos, avellanos, sargas, eneas o carrizales.

A la variedad de especies vegetales del alto Tajo hay que sumar una espectacular variedad de fauna, en la que las aves más llamativas son los buitres leonados. Estas rapaces nidan en los farallones rocosos, moldeados por la erosión y transformados en esculturas naturales, junto con águilas reales muy perdiceras, alimoches, halcones peregrinos o el búho real. Otras aves como el azor, el gavilán, el autillo o el águila culebrera prefieren las arboledas.

EMBALSES Y LAGUNAS

Para los amantes de los deportes náuticos y la naturaleza en particular, resultan atractivos los entornos de los pantanos construidos hace décadas para recoger las aguas de los ríos que recorren las tierras de Guadalajara. Entre estos mares de interior tan particulares están El Vado, Alcorlo, Beleña, Pálmaces, en las Serranías y Entrepeñas en La Alcarria. Las lagunas naturales constituyen otro de los polos de atracción de esta provincia; los mejores ejemplos son las lagunas de Somolinos y Puebla de Beleña en la Sierra Norte y la laguna de Taravilla en el Alto Tajo. También constituyen un gran espectáculo visual las Chorreras de Despeñalagua en Valverde de los Arroyos, en pleno corazón de la ruta de la arquitectura negra. Los arroyuelos que bajan de la cumbre del Campo y del lado noroeste del Pico del Ocejón se unen en un sólo cauce que se precipita al vacío desde una altura en torno a 80 metros antes de seguir su curso hasta el Sorbe.

LOS VALLES

Los ríos Henares, Badiel, Tajuña y Mesa configuran otros valles singulares. El Henares, que nace en la provincia de Soria, transcurre por las tierras de Sigüenza, se encajona por Cutamilla y discurre hasta Jadraque e Hita, donde se abre en amplio valle. Precisamente en este entorno desde la montaña de "La Muela" (Alarilla) se podrán contemplar los paisajes típicos de la campiña, aunque este enclave también es el punto de partida para practicar deportes como el parapente y el ala delta.

El Badiel, en plena Alcarria, baja desde Mirabueno, recorre las localidades de Argecilla; Ledanca, Valfermoso de las Monjas, Utande, Muduex, Valdearenas y Torre del Burgo hasta Heras donde se une al Henares. El Tajuña, desde Maranchón llevará sus aguas al Tajo, ya en la provincia de Madrid. Este río alcarreño pasa por Luzón, Anguita, Abánades y Masegoso de Tajuña, para aumentar su caudal en tierras de Brihuega, Armuña y Loranca. El Mesa, al norte del Señorío de Molina, arranca en Selas y transcurre por Anquela del Ducado y Turmiel para regar los huertos de Mochales, Villel y Algar de Mesa.

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