Guadalajara, ruta de los embalse a uclés y Segóbria
Castilla - La Mancha
Es esta una clásica ruta que une Naturaleza y Arte. Ruta que nos muestra las tierras de la Alcarria Baja de Guadalajara y La Comarca de los Embalses hasta La Alcarria de Cuenca.
Els Blaus de Roses

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Es esta una clásica ruta que une Naturaleza y Arte. Ocupado desde muy antiguo por culturas y civilizaciones que han dejado innumerables huellas de su presencia. Al realizar este itinerario, estaremos dando un paseo por la historia de España, desde la Prehistoria a la Edad Moderna: parques y yacimientos arqueológicos de todas las épocas, diferentes estilos representados en el gran patrimonio conservado en edificios religiosos y civiles, que forman parte de algunos de los conjuntos urbanos más interesantes de Castilla-La Mancha.

Ruta que nos muestra las tierras de la Alcarria Baja de Guadalajara y La Comarca de los Embalses hasta La Alcarria de Cuenca. Los llamados "Lagos de Castilla ", construidos a finales de la década de los 50, forman parte de la geografía de Guadalajara y confieren a la zona un gran atractivo. Estos embalses han creado un nuevo ecosistema con rasgos de mar interior, los cuales han sido aprovechados para practicar deportes náuticos.

Nuestro punto de partida es TARANCÓN, segunda población de la provincia de Cuenca en número de habitantes, situada en el extremo occidental de la misma en un importante nudo de comunicaciones. Conserva algunos interesantes monumentos y edificaciones de tipo popular manchego.

La parte alta de la población está ocupada por el popular barrio del Castillejo, la zona más antigua y en el que se encuentra la parroquia de la Asunción, importante edificio gótico, reedificado en tiempos de Felipe II y que en su interior conserva, en la capilla mayor, un magnífico retablo de estilo plateresco, obra de Pedro de Villadiego.

En la calle Miguel de Cervantes está el convento de Franciscanos, construido en el s. XVII, con iglesia, convento y claustro, parte del cual fue vendido a particulares tras la Desamortización.

El conjunto monumental se completa con suna serie decasas-palacios de diversas épocas, como el palacio de los Parada, del s. XVII, con portada barroca y balcón, el palacio de los Duques de Riansares, del s. XIX, la casa Leganesa, del s. XVIII, la casa de  Sevilla ...

Además de estos edificios civiles, cuenta la ciudad con varias ermitas: la de San Roque, San Juan y la de San Isidro, dentro del casco urbano, y la de Santa Quiteria, extramuros. En las cercanías se encuentra el Santuario de Nuestra Señora de Riansares, que era del s. XVIII destruido en la Guerra Civil y luego reconstruido. Cerca, sobre el río del mismo nombre, hay un puente romano.

Cruz del Perro, Albalate de Zorita
Nuestros pasos se encaminan hacia los Embalses; abandonamos la N­III para dirigimos a la carretera que va a Cuenca capital, nos desviamos también de ésta en un cruce que sale a la izquierda y tomamos la CM-200. Tras recorrer 18 km. llegamos a BARAJAS DE MELO, villa alcarreña situada en una fértil vega al pie del cerro de la Iruela y en las márgenes del río Calvache. Su iglesia parroquial es del s. XV, con portada gótico-renacentista; en su casco urbano destaca una casona del s. XIX con balconada y el Jardín del Cerro, una interesante finca de recreo mandada construir por Fermín Caballero en 1860. Seguimos camino y, al salir de Barajas de Melo, tendremos que rodear la Sierra de Altomira, la altura más importante de la Alcarria con 1.180 m.

Llegamos a ALBALATE DE ZORITA, población de origen musulmán (Al-balate, "camino") que en la Edad Medía perteneció a la Orden de Calatrava hasta que en el s. XVI pasó al Príncipe de Éboli, cuya familia la regentó hasta el s. XIX. Su iglesia parroquial de San Andrés es del s. XV-XVI, destacando sus portadas, una gótica con elementos renacentistas y otra renacentista, una pila bautismal con decoración de ángeles y grutescos y la Cruz del Perro encontrada en 1514 por un perro.

Algunas casas blasonadas, la fuente de los Ocho Caños junto a la ermita de Cubillas, a dos kms., actual cementerio, con portada románica del XII e interesantes canecillos, completan el patrimonio de esta población alcarreña.

Nuestro próximo destino es ALMONACID DE ZORITA, importante conjunto de trazado medieval. En su plaza mayor se conservan los típicos soportales adintelados, un palacio gótico del s. XIV, el Ayuntamiento, de nueva planta, y la torre del reloj del s. XVI. Conserva parte de sus murallas y una de las cuatro puertas que tuvo. La iglesia parroquial es de finales del s. XV y destaca su portada con escudos de los Reyes Católicos y de la Orden de Calatrava.

Además, en el conjunto urbano destacan la Ermita de Nuestra Señora de la Cruz (s. XVII), la Iglesia convento de Jesuitas, a la salida el humilladero gótico, y el convento de la Concepción, del s. XVI, actualmente deshabitado.

De aquí vamos a ZORITA DE LOS CANES, otra población alcarreña próxima a los Embalses y situada en un alto peñón a la orilla izquierda del Tajo. Su castillo, del s. XII y XIII, tiene una magnífica disposición defensiva. Conserva la torre albarrana, una puerta de hierro formada por un arco doble, uno ojival al exterior y de herradura en el interior; una capilla románica, restaurada, con bóveda de cañón y fajones, sobre capiteles traídos de las ruinas de Recópolis y la Sala del Moro.

Desde el castillo tenemos una magnífica panorámica de las aguas del Tajo, los tejados del caserío y las tierras que fueron campamento de Alfonso VIII desde el que sitió y rindió el castillo.

En la población existe una puerta de entrada a la antigua muralla, del s. XIII. En la calle Mayor veremos interesantes muestras de arquitectura popular alcarreña.

Pero lo más destacable son las ruinas de Recópolis, ciudad visigoda mandada construir por el rey Leovigildo en el año 578, en honor de su hijo Recaredo. Es uno de los pocos núcleos urbanos que nos legó la sociedad visigoda.

Se asienta en el cerro de la Oliva, desde el que se domina una gran extensión de territorio, rodeado por tres partes por el río Tajo. Sufrió transformaciones a lo largo de los siglos XI-XV, con aportaciones de estilo románico y gótico. Es el conjunto más antiguo de palacio-basílica altomedieval de todo el occidente europeo. La basílica visigoda era de tres naves y se unía al palacio por una edificación. Está en proceso de convertirse en uno de los Parques Arqueológicos de Castilla-La Mancha.

Regresamos a la CM-200 y, un poco más adelante, sale un cruce a la derecha que nos lleva a SAYATÓN importante enclave paisajístico donde lo más sobresaliente es el castillo levantado sobre la peña de ANGUIX, al que accederemos por un camino que sale a la derecha de Sayatón y tras recorrer unos tres kilómetros estaremos sobre un profundo barranco por el que discurre el Tajo, represado por el embalse de Bolarque. Tiene su origen en el s. XII, pero el actual es obra del s. XV; consta de doble recinto formado por una barbacana hacia el este, semiderruida, y el recinto propiamente dicho de planta pentagonal con tres cubos, la torre del homenaje de 18 m. de altura y un postigo. Todo ello obra gótica a base de sillarejo de roca caliza. En el casco urbano tiene interés la iglesia de San Joaquín y Santa Ana, de los s. XVI y XVII.

Sayatón, Castillo de Anguix
Nos acercamos ahora hasta AUÑÓN, interesante conjunto urbano de estructura medieval que cuenta con numerosas construcciones del s. XVI y buenos ejemplos de arquitectura popular. Muy curiosa la vista que ofrecen una serie de casas colgadas sobre el profundo valle que rodea el pueblo. De notable interés son la iglesia de San Juan Bautista, de principios del s. XVI, con dos portadas, una gótica-flamígera y otra renacentista. En una de las plazas, la capilla del Obispo de Solana, renacentista. A varios kilómetros del pueblo se encuentra la Ermita del Madroñal, rodeada de bellísimos paisajes.

Descendemos hacia la población alcarreña de SACEDÓN, situada entre los embalses de Entrepeñas y Buendía y que ha conocido un considerable auge como punto de referencia para la práctica de todo tipo de deportes náuticos y para la pesca (lucio, carpa). En el pueblo podremos ver la parroquia de la Asunción, con una bella portada del s. XVII y la Ermita de Santa Cara de Dios, barroca popular. Merece la pena acercarse a la Ermita de la Virgen del Socorro para disfrutar de un paisaje excepcional.

Seguimos ahora hacia el sur bordeando el embalse y llegamos a BUENDÍA, situada a orillas del embalse del mismo nombre. Hubo un castillo al norte del que no queda nada en pie.

Su conjunto urbano, de traza medieval, se encuentra rodeado por un recinto amurallado, muy deteriorado, con muestras de edificios y conjuntos interiores de interés. Conserva algunas puertas y destaca la Plaza Mayor donde están el Ayuntamiento, la iglesia Parroquial de la Asunción, s. XV y XVI, de estructura gótica con dos portadas herrerianas. Del s. XV es el Pósito Pío, edificio de gran volumen, de sillarejo y molduras de cornisa.

Muy próxima a la población, en un paraje natural en la Sierra de Enmedio, junto al río Guadiela y cercano a Bolarque, se encuentra la ermita de Nuestra Señora de los Desamparados, construcción de los ss. XVI Y XVII.

Iglesia de Buendía
Desandamos el camino y ahora nos dirigimos a recorrer la margen izquierda de Entrepeñas; después de bordear el embalse llegamos a CHILLARÓN DEL REY, situado en la ladera sur de un alto cerro. Sus rectas y empinadas calles, las casas con tejados salientes y los portones adintelados son buena muestra de la arquitectura popular alcarreña. Destaca su Plaza Mayor, con un palacio señorial y la iglesia de Nuestra Señora de los Huertos, renacentista, con una interesante portada apilastrada y un magnífico retablo barroco, e imagen de la titular de finales del s. XIII, principios del XIV. Este lugar reúne los atractivos de la historia con el pleno disfrute de la Naturaleza.

Nuestros pasos ahora, volviendo a recorrer el embalse, se dirigen a Córcoles; podremos desviamos a mitad de recorrido a PAREJA, para ver su Plaza Mayor, barroca, con un viejo palacio y casas con soportales, buenos ejemplos de arquitectura alcarreña. La iglesia parroquial columnaria, del s. XVI, presenta una bella portada.

En CÓRCOLES podremos visitar uno de los monumentos de mayor interés de esta zona: el Monasterio de Monsalud, cisterciense. Fundado por Alfonso VIII, fue ocupado por el Císter hasta el s. XIX. Es una construcción de los s. XIII-XV, declarada monumento en 1931 y que se ha restaurado recientemente y pudiéndose hoy admirar importantes restos. La iglesia, típicamente cisterciense, presenta crucero con magníficas bóvedas de crucería; al exterior una portada románica. Del claustro se conservan tres crujías, en una la sala capitular, del s. XVIII. El convento, del s. XVI, posee una portada renacentista con escudo de la Orden.

En la población, la iglesia parroquial de San Juan, de origen románico, del que conserva la portada y el ábside semicircular. Conserva una talla de la Virgen de Monsalud, procedente del monasterio.

Sala Capitular del Monasterio de Monsalud, Córcoles
Muy próxima se encuentra la villa alcarreña de ALCOCER, cuya iglesia parroquial de la Asunción, conocida como la Catedral de la Alcarria, fue declarada monumento en 1941. Tiene tres portadas, la principal románica y las otras góticas. El interior es de tres naves con bóvedas de crucería y girola del s. XVI con algunas interesantes capillas.

La iglesia del antiguo convento de las Clarisas es del s. XV y actualmente se utiliza como casa de labranza. En su caserío destacan algunas casas de los s. XVI-XVIII con escudo en sus portadas. En sus alrededores importantes yacimientos arqueológicos (poblados celtíberos, romanos, visigodos y árabes).

Y de nuevo a la Alcarria conquense, a CAÑAVERUELAS, situada en las proximidades del embalse de Buendía. Lo más notable es su iglesia parroquial, de finales del s. XVI, con techumbre de madera y un pequeño museo de arte sacro con orfebrería, cantorales, mantos y casullas; otro museo está dedicado a la etnología de la zona.

Muy cerca de la población, a la orilla del embalse, se encuentran las ruinas de la antigua ciudad hispano romana de Ercávica y una necrópolis medieval. Situada en el llamado Castro de Santaver, donde se ha encontrado restos de viviendas, un conjunto termal y estatuas, monedas, cerámicas ... que se pueden admirar en el Museo Provincial de Cuenca.

Fue una importante ciudad que llegó a emitir moneda en los tiempos de Augusto, Tiberio y Calígula y sus ciudadanos disfrutaban del derecho latino viejo, que es lo mismo que ser ciudadanos romanos de plano derecho.

Muy próxima, y también situada en la ribera del Embalse de Buendía, se encuentra VILLALBA DEL REY, pequeño pueblo que tiene como eje la calle Ramón y Cajal, enmarcada con edificaciones de los s. XVII al XIX, de enorme uniformidad y gran valor ambiental. En su conjunto urbano destacan además la iglesia parroquial de la Asunción, de los ss. XVI-XVII, con un magnífico retablo del XVIII y una capilla barroca; la Ermita de la Concepción, de estilo gótico, cubierta por bóveda de crucería, y otra a las afueras dedicada a Santa Bárbara.

Desde aquí podemos acercamos a GASCUEÑA, población que debe su nombre a los soldados gascones a los que Alfonso VIII regaló estas tierras por combatir a su lado en la campaña de Cuenca. Aquí, durante la Semana de Carnaval, aparece la soldadesca de ánimas, que es una especie de cofradía que ánima los carnavales. La población llegó a tener cierta importancia de la que quedan algunos vestigios como su antiguo Ayuntamiento, con soportales, y la calle ancha, con algunos adarves medievales. La Ermita de San Isidro es lo que queda de la antigua iglesia-hospicio de los Mercedarios Descalzos, de los s. XVI-XVII; posee cinco retablos barrocos. La iglesia parroquial de la Natividad, del s. XVII, en la que resalta su portada barroca con una imagen de la Virgen. En su interior, varios retablos, coro con sillería y órgano, y un cuadro de El Bautismo de Jesús, atribuido a Veronés. En uno de los cerros que circundan el pueblo se encuentra la Cueva de la Mora Encantada, un hábitat prehistórico. En las cercanías, dos ermitas, la del Rosal, en lo alto de una loma, y la de San Miguel, de estilo barroco.

Y de aquí a HUETE, nuestra última visita en esta parte de la ruta. Cuenta con un conjunto arquitectónico e histórico de gran importancia. El casco urbano tiene un origen remoto, en el que se asentaron comunidades romanas y visigodas, árabes y cristianos, hasta su integración en 1476 en la corona castellana. Su importancia como ciudad se desprende de su división en barrios, el morisco de San Gil y el judío de Atienza y la existencia de hasta ocho parroquias cristianas.

Huete conserva un gran número de palacios, casonas y monumentos religiosos. En la calle Nueva se encuentran el palacio episcopal del Obispo Palafox, s. XVIII, y el antiguo palacio del Obispo Solano.

En la calle de las Escuelas, la iglesia de Nuestra Señora de Atienza, magníficas ruinas de la que quedan restos del ábside del s. XIII con ventanales y rosetón, que dan idea de la gran envergadura arquitectónica y artística de la obra.

La iglesia y el convento del Colegio de Jesuitas, levantado en el s. XVI y XVII; la iglesia fue reformada en el s. XVIII-XIX. Lo más interesante es el primitivo artesonado, la portada barroca de la iglesia y las capillas a los lados del cabecero.

Otros edificios religiosos son la iglesia de Santo Domingo y restos de su convento de los s. XVI y XVII, de estilo herreriano y toda la fábrica es de sillería; la iglesia de Santa María de Castejón y el Convento de Cristo, ostenta una bella portada renacentista atribuida a Berruguete y Vandelvira; el convento de la Meced, con iglesia y claustro, levantados sobre el solar que fue de una gran mezquita. La iglesia se erigió en el s. XVIII-XIX sobre una anterior de 1660 y tiene grandes proporciones. La sacristía y el camarín datan de 1740 y la fachada de 1860. En el interior posee una bella caja de escalera de tipo imperial. En la actualidad es la sede el Ayuntamiento. Además del interés arquitectónico de este conjunto cabe destacar que alberga un museo pictórico, Fundación Florencio de la Fuente, formado por una magnífica colección de más de dos centenares de obras de arte contemporáneo, y que con sus exposiciones temporales anima la vida cultural de la población.

Huete, Torre del Reloj y Arco de Almazán
La iglesia de San Pedro, en la calle del mismo nombre, es de origen gótico, levantada en los s. XV y XVI con arco plateresco en una portada y otros cuatro de diferentes estilos. La propiedad es privada y bajo la iglesia existe una rara y magnífica "calle subterránea" de gran interés urbanístico.

Callejeando encontramos un gran número de edificios interesantes que dan muestra del pasado de Huete: la casa-palacio de Amoraga, del s. XVIII, con un interesante patio con columnas clásicas y al exterior una portada adintelada. El pósito, del s. XVI con sótanos abovedados; la Casa de los Linajes, de los s. XVII­XVIII, tiene portada adintelada con balconada superpuesta con escudos nobiliarios, patio de columnas con un claustro alto y buen artesonado; la Casa de los Parada, en la calle Santo Domingo, del s. XVII con portada adintelada y balcón superpuesto sobre el que se encuentra el escudo familiar.

Del castillo que se levanta en el cerro que domina la población sólo queda un reconstruido torreón y restos de los silos, aljibes y canalizaciones; del recinto amurallado se conservan el arco de Medina y el arco de Almazán que formaba parte de una de las puertas de la ciudad, anejo a la torre del reloj que pertenecía al antiguo ayuntamiento.

En mayo se celebran las fiestas de San Juan y Santa Quiteria con absoluta separación una de otra, organizando danzas y galopeos; estas fiestas son de gran interés popular y etnográfico mantienen cada una sus partidarios.

La segunda parte de la ruta la iniciamos dirigiéndonos a la cercana UCLÉS, muy antigua villa manchega en las proximidades de Tarancón. Asentamiento anterior a los romanos, quienes la incluyeron en el trazado de la calzada que conducía a Segóbriga. Los visigodos la amurallaron y para los árabes fue un importante enclave estratégico; la Uklis musulmana poseía castillo, mezquita y termas.

Alfonso VI la conquistó tras la caída de Toledo, fue reconquistada por los almorávides el 30 de mayo de 1108, tras la famosa Batalla de Uclés, donde murió el infante don Sancho, hijo del monarca y la princesa Zaida, junto a los siete condes que le acompañaban. En 1157 volvió a manos cristianas y en 1174, Alfonso VIII la donó a la Orden de Santiago. Desde el s. XII al XIV fue una ciudad monacal y caballeresca con una importante población judía.

Su principal atractivo se encuentra en el conjunto formado por el castillo y el monasterio. Del primero quedan la torre albarrana, un lienzo de muralla y dos torreones, además de una puerta de acceso al recinto fortificado conocida como Arco de la Fuente, frente a la que se encuentra la fuente de los cinco caños, reedificada en el s. XIX.

Brocal de Aljibe, Casa Maestro Santiago, Uclés
La población se desarro­lla en torno a la Plaza Mayor donde se alzaba la iglesia románica de Santa María, derribada a principios de siglo y que debió ocupar el lugar de la mezquita. En sus alrededores se encuentra un interesante conjunto de casas solariegas donde destacan la casa-palacio de los Pareja y Cedillo, de los s. XV y XVI, la de la Torre, del s. XVII y la de los Fernández y Contreras, del s. XVI. En la plaza se alza el Ayuntamiento, edificado en el s. XVII, con pórtico y arquería, muy cerca, en la calle de las Angustias, se encuentra el antiguo pósito del s. XVI.

Pero el símbolo máximo de Uclés es el monasterio o prioral de Santiago, situado en un lugar excepcional, que lo hace visible, junto con el castillo, desde varios kilómetros de distancia. El convento inicial se situó en el mismo castillo ya mencionado, pero Felipe II quiso darle más importancia a la Orden e impulsó la construcción que hoy vemos y que tiene dos partes bien definidas, aunque integradas; el convento y la iglesia. Se construyó entre los siglos XVI Y XVII, sobre una antigua iglesia gótica, comenzándose la nueva en 1529. El convento se articula en torno a un patio central, con claustro de dos cuerpos, comunicados por una monumental escalera; en el centro del patio se encuentra un aljibe de piedra con decoración barroca.

En el exterior destacan sus portadas, siendo la más llamativa la principal, una portada churrigueresca atribuida a Pedro de Ribera. En el interior, la sacristía es plateresca, con cubiertas de lacería gótica y el refectorio conserva un magnífico artesonado de 1548 con los bustos de Carlos I y los 36 maestres de la Orden de Santiago. Como curiosidad destaca la calavera en el lugar reservado a don Álvaro de Luna quien murió ajusticiado.

La iglesia es de una sola nave, de proporciones clásicas con capillas laterales y planta de cruz latina, el ábside está ocupado por un gran retablo. El conjunto ha sido recientemente restaurado. El viajero que visite Uclés se sorprenderá ante esta joya de nuestro patrimonio cultural, conocida como El Escorial de La Mancha.

Nuestra siguiente parada será SAELICES, en cuyas cercanías se encuentran las importantes ruinas de Segóbriga, ciudad ibero romana de gran valor arqueológico.

En su casco urbano lo más destacable es la iglesia parroquial de San Pedro (s. XVI -XVII) que conserva en el ábside un gran retablo barroco, y la Casa-palacio de Martínez Falero, que es una edificación del s. XVII con patio y portada, típico ejemplo de las casonas nobles de los pueblos de la Mancha.

Muy cerca de la población, junto a Segóbriga, se encuentra la ermita del Cerro, del s. XVI, aprovechando los muros de una antigua iglesia visigoda y distintos restos.

Ruinas de Segóbriga
Del castillo sólo quedan en pie partes de la muralla y los torreones muy dañados. Junto a la ermita y los restos del castillo, en el cerro Cabeza del Griego, considerado como parque arqueológico, se encuentran las ruinas de Segóbriga, la llamada Caput Celtiberiae por Plinio, importante población romana situada en el cruce de calzadas de Carthago Nova a Complutum y de Toletum a Segontia. Fue sede episcopal en época visigoda, de la que queda la basílica, situada en el acceso al yacimiento y es la mayor iglesia jamás excavada en la España Paleocristiana y visigoda (sólo queda su planta de 48 m. de largo por 26 de ancho).

El conjunto monumental es de gran belleza, conservándose, aunque restaurados en parte: el anfiteatro, el teatro, las termas, una serie de tumbas, y un museo donde se exhiben algunas de las piezas originales encontradas en las excavaciones y copias en yeso de las estatuas más importantes que se encuentran en el Museo de Cuenca. Otro yacimiento arqueológico de interés es el de Fosos de Bayona que se localiza en el paraje de Villas Viejas.

Ahora nos acercamos a la curiosa población de PUEBLA DE ALMENARA, muy interesante por su tipología urbana y el castillo que se alza en la cumbre de la sierra jareña, dominando el territorio.

Su casco antiguo en forma de damero, con numerosos adarves, presenta un conjunto de viviendas de arquitectura popular manchega donde destacan la casa-palacio de don Juan de Cuenca, casona del s. XVII con amplia fachada, portón y escudo.

La parroquia de la Asunción es el principal edifico religioso. Su construcción es de los s. XVI-XVII; en su interior hay dos interesantes capillas, en una de las cuales se encuentra el magnífico enterramiento de don Juan de Cuenca, obispo de Cádiz, realizado en el s. XVII. De esta misma época es la ermita de la Misericordia, a las afueras de la población, con iglesia, habitaciones de romeros y casa del santero, en cuyo interior se encuentra un importante retablo barroco.

El castillo es del s. XIV, construido sobre otro anterior y conserva gran parte de sus elementos, parte de su recinto amurallado (tuvo tres), de la torre del homenaje, el patio central con aljibe, los sótanos, caballerizas y varios aposentos.

Continuaremos la ruta dirigiéndonos a ALMONACID DEL MARQUESADO, donde el 2 y 3 de febrero se celebra la famosa fiesta de La Endiablada en honor de San Blas, inmediatamente después de la Candelaria, una de las fiestas más famosas y de mayor colorido de las que se celebran en la región. Lo más llamativo es la vestimenta de sus danzantes, que portan a la espalda grandes cencerros. Llevan gorros de flores en la Candelaria y de obispo para San Blas. El Diablo Mayor se viste de rojo. Hay que comer y beber de todo; el pueblo invita.

Castillo de Puebla de Almenara
Tendremos que tomar la CM-3009 a la derecha para dirigirnos a VILLAREJO DE LAS FUENTES, enclavado en el centro de la Sierra de Almenara, a la margen derecha del Záncara, donde podremos ver los restos del castillo de Fuentes, del s. XIV-XV, del que quedan en pie restos de muros y torres, y la Ermita de las Fuentes, restaurada en el s. XVII. En la población destaca la casa señorial de D. Gil de Albornoz, conocida como Casa de los Gallos, construcción del s. XV; la iglesia parroquial, del s. XVIII y reformada en el XX, y la ermita de la Soledad, barroca, muy reformada.

A sólo 11 km. se encuentra MONTALBO, antigua capital de la Celtiberia, que conserva en la parte más alta restos del antiguo castillo árabe, con un mirador sobre la laguna del Hito, refugio de aves migratorias. Un poco más adelante, y con otra magnífica vista sobre la laguna, está la iglesia parroquial de Santo Domingo de Silos, con elementos constructivos de los ss. XV, XVII y XVIII, bello interior con una capilla gótica al lado del altar y el resto de estilo herreriano y barroco.

Tomamos la N-III hasta el desvío a ZAFRA DE ZÁNCARA, pequeña población en la que se puede ver la antigua estructura árabe sobre la que los cristianos construyeron la suya. Este pueblo es uno de los asentamientos más interesantes de la provincia de Cuenca en cuanto a su enclave topográfico. Se accede tras un paso angosto posiblemente motivo de su fundación como paso defensivo, ocupa la ladera norte de un monte con fuerte pendiente. Quedan de su historia los restos del castillo que perteneció al Marqués de Villena. Entre sus edificaciones destaca el Palacio Rusiano, de grandes dimensiones, obra del s. XVIII, el Ayuntamiento, construido en lo que fuera una iglesia del XVII, y la parroquia de la Asunción, de los ss. XVI-XVII.

Cerca del pueblo hay restos de un acueducto del que se conservan cinco arcos y un pequeño castillo llamado Torrebuceit, del s. XII; fue el lugar de residencia del último rey moro de Valencia, Zeit Abu Zeit, del que se cuenta que aquí escribió una curiosa obra que tituló Historia de los Animales.

Tomamos la carretera comarcal que atraviesa la población y que corre paralela al río Záncara para, un poco más adelante, acercarnos a PALOMARES DEL CAMPO, villa que fue aldea de Huete hasta que Carlos I, en 1553, le otorgó el villazgo.

En su conjunto urbano destacan la iglesia parroquial de la Asunción, un edificio de grandes proporciones situado a la entrada del pueblo, de un depurado estilo renacentista, de los ss. XVI y XVII, con gran portada de acceso y en cuyo interior conserva una pila bautismal y varios retablos de gran calidad, tres barrocos y dos renacentistas; y la Ermita de la Virgen de la Cabeza, del s. XVII.

Desde aquí, siguiendo el trazado del trasvase Tajo-Segura, nos acercamos al último pueblo de la ruta, CARRASCOSA DEL CAMPO, villa de origen medieval con un interesante conjunto en torno a su Plaza Mayor. Lo más destacado es su iglesia parroquial de la Natividad del s. XV y XVI, con una magnífica portada e interesantes retablos en el interior, de tres naves, un poco más bajas las laterales, con cinco pares de hermosas columnas que sostienen las bóvedas de crucería, y aristas ricamente decoradas. Está declarada monumento y es una de las mejores iglesias de la diócesis.

En su término se encuentra el importante yacimiento arqueológico de las Madrigueras con una necrópolis de campo de urnas de la Edad de Hierro y los restos de un castillo.

Regresamos a Tarancón, desde donde podremos enlazar con la Ruta de Iglesias y Plazas en la Mancha Toledana, otra forma de seguir conociendo Castilla-La Mancha.
Iglesia de Carrascosa del Campo

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