Guadalajara, la alcarria, páramos y valles
Casilla - La Mancha
Es éste un clásico recorrido por una zona de la provincia de Guadalajara de paisajes grandiosos que enmarcan conjuntos urbanos con un rico patrimonio, iglesias, palacios y arquitectura civil de diferentes estilos.
Els Blaus de Roses

casilla - la mancha, guadalajara, la alcarria, páramos y valles

Es éste un clásico recorrido por una zona de la provincia de Guadalajara de paisajes grandiosos que enmarcan conjuntos urbanos con un rico patrimonio, iglesias, palacios y arquitectura civil de diferentes estilos.

A lo largo de esta ruta podremos contemplar unos espacios naturales de gran variedad y espectacularidad porque la Alcarria es un raro ejemplo de área no montañosa que ofrece al visitante un fuerte contraste visual determinado por la coexistencia de formas del relieve tan distintas como son los páramos, extensas campiñas tapizadas por fértiles vegas, valles encajados, cerros testigo y fuertes pendientes.

A los encantos de la naturaleza le sumaremos un asombroso conjunto de arquitectura popular y el atractivo de algunas grandes ciudades monumentales cargadas de historia.

El recorrido de esta ruta se inicia con la visita a ALDEANUEVA DE GUADALAJARA, villa alcarreña muy próxima a la capital, situada en la cornisa del páramo que le permiten tener unas magníficas vistas panorámicas y donde merece la pena visitar su iglesia parroquial de la Asunción, situada en el extremo norte de la poblaci6n. Su construcción es del s. XIII, cuyo presbiterio y ábside son románico-mudéjares del s. XIII, la nave de finales del XIII, la sacristía, la torre y el pórtico adosados en el s. XVI y XVII. El interior, de gran belleza arquitectónica conserva una pila bautismal románica y restos de una pintura mural del s. XVI, en la sacristía. Ha sido recientemente restaurado el templo con gran acierto.

De aquí nuestros pasos se dirigen a la villa alcarreña de TORIJA de gran importancia estratégica en otro tiempo, al ser uno de los pasos naturales que desde la submeseta va hacia Aragón.

Interior de la Iglesia de Aldeanueva de Guadalajara
La plaza de la iglesia es un bello ejemplo de arquitectura popular, con soportales y capiteles alcarreños del s. XVI. A ella da el ábside de la iglesia, del s. XVI, restaurada en el XVIII, encontrándose en el presbiterio los enterramientos de los primeros vizcondes de Torija; un bello retablo del s. XVII, procedente de Santa María de Atienza, y en el costado norte, la capilla fundada por don Bernardino de Mendoza, del s. XVII.

El edificio de mayor interés es el castillo; lo que queda de él es del s. XVI, recientemente reconstruido. Se ha instalado un museo dedicado a la obra de Camilo José Cela Viaje a la Alcarria.

Tomaremos ahora la CM-2011 para dirigirnos a Brihuega; a 9 kms. nos encontramos un cruce a la derecha que merece la pena tomar aunque nos desviemos del itinerario principal. Llegaremos a la pintoresca villa de Fuentes de la Alcarria, colgada sobre un cortado formado por el río Ungria; a la entrada, restos de la que hasta hace poco era la puerta de la villa en su muralla; la calle mayor termina en la Iglesia de San Agustín, del primer tercio del s. XVI con torre del s. XVII. Su conjunto urbano está trufado de casonas nobles y buena arquitectura popular.

Vista panorámica de Brihuega
Volveremos de nuevo a la ruta principal para dirigirnos al pleno corazón de la Alcarria, BRIHUEGA, villa histórica y monumental enclavada en un entorno paisajístico excepcional del valle del Tajuña. Famosa por su miel, en los últimos años se ha convertido en un gran centro de piscifactorías.

El nombre de Brihuega proviene de briga, lugar fuerte o amurallado. De origen celtibérico, fue enclave romano y se le denominó Castrum Brioga hasta la Edad Media. Fue conquistada por Alfonso VI quien, desde aquí, inició la reconquista de Guadalajara, Madrid, Talavera y Toledo.

En el s. XVII el arzobispo Ximénez de Rada le concede el Fuero y en esta época se inició la construcción de la mayoría de sus templos y Felipe V y Carlos III la dotaron con su famosa Fábrica de Paños.

El conjunto del casco antiguo conserva construcciones de gran interés histórico-artístico. A la entrada se alza el rollo jurisdiccional y gran parte del recinto amurallado. Los lienzos mejor conservados están entre la puerta de la Cadena y el Arco del Corazón. En un alto rocoso se sitúa el castillo de Peña Bermeja, con gran patio de armas (Prado de Santa María). Destaca la capilla gótica de la primera mitad del s. XIII, de corte cisterciense y decoración mudéjar. Junto al recinto del castillo se encuentra la iglesia parroquial de Santa María de la Peña, construida en el s. XIII, con portada gótica y tres naves. De la misma época son la de San Miguel, cuya portada románica es lo más interesante, y la de San Felipe.

Del s. XVIII es la ya citada Real Fábrica de Paños, de arquitectura circular, con puerta barroca y románticos jardines de estilo versallesco.

El caserío muestra nobles casonas, como la de los Gómez, y rincones de auténtica arquitectura popular alcarreña y otras con soportales, como los de la plaza del coso, donde podemos ver la cárcel pública de tiempos de Carlos III.

Los amantes de la artesanía aquí podrán encontrar alfarería y cerámica, forja y textiles. Recordar que aquí en Brihuega se celebran los encierros más antiguos de España, convocando a una multitud en torno a los valles y barrancos que rodean la población.

Nos disponemos ahora a recorrer el Valle del Tajuña en dirección a Cifuentes; el curso del río ofrece mínimos desvíos para visitar algunas aldeas de gran encanto como Cívica, en la que hay que destacar un conjunto urbano con grutas, manantiales, terrazas, paseos ... Sus alrededores son de gran belleza paisajística: Barriopedro, donde podremos ver una interesantísima portada románica cuya decoración es de entrelazo en las arquivoltas sobre capiteles románicos situada en la fachada sur que sirve de entrada a la iglesia y parte perteneció a la antigua iglesia; o Valderrebollo, donde se conserva una iglesia románica del s. XII y un rollo de justicia en su plaza.

Llegamos a CIFUENTES, situada en el páramo alcarreño entre los valles del Tajo y el Tajuña, de gran monumentalidad y centro de una comarca de bellos parajes. Su nombre proviene del gran número de sus manantiales. Magnífica zona de pesca y criaderos de truchas.

Puerta de Santiago, Cifuentes
Su Plaza Mayor, de marcado sabor castellano, es un gran espacio rectangular con soportales en las casas de construcción popular alcarreña. En un lado se encuentra el Ayuntamiento, presidido por el escudo de los Silva, que antes estuvo en la desaparecida Puerta de la Fuente. Subiendo por las escalinatas accedemos a otra plaza donde se encuentra la iglesia de San Salvador (s. XIII) de transición del románico al gótico y reformada en el XVI. Destaca una portada románica de influencia francesa con un gran rosetón dedicada a Santiago y en la que aparece representada la lucha de la fe y la idolatría. La portada principal es renacentista con añadidos barrocos. El cuerpo de las naves y el ábside son góticos de los s. XIV Y XV con bóvedas de crucería. En el interior, varias capillas dedicadas a la Virgen de las Flores, la Concepción, del Sagrario y a familias nobles como la de los Arces y los Calderones, Condes de Cifuentes. Es muy interesante el púlpito en alabastro, del s. XVI.

Otros monumentos y edificios de interés son: la Casa de los Gallos, del s. XVI, el convento de Santo Domingo, del mismo siglo, y la iglesia de los Remedios que fue hospital, del s. XVI con portada gótica; el convento de Nuestra Señora de Belén, con portada del s. XVI.

Se conservan importantes restos del castillo del s. XIV construido por el infante don Juan Manuel y parte de las murallas, así como un palacio renacentista del s. XVI, un molino de balsa del XVIII y, en la carretera que viene de Trillo, la picota, que da fe de sus antiguos privilegios.

Esta población cuenta con una rica gastronomía y unos vinos excepcionales. Tiene gran interés la celebración de la Semana Santa, el Domingo de Resurrección cuelgan al Judas entre dos balcones, bajo él pasa la procesión y los mozos le disparan con escopetas. Para San Isidro se bendicen pan y huevos y se reparten entre la gente, y el segundo domingo de septiembre se celebra el Cristo de la Misericordia, con encierros y corridas de toros.

Proseguiremos ruta y llegamos a GÁRGOLES DE ARRIBA, donde se encuentran los restos de una importante villa romana en el valle de Cifuentes, cerca de las ruinas del convento de San BIas. La iglesia conserva un ábside románico, el resto es del s. XVI. Un poco más adelante, GÁRGOLES DE ABAJO, donde encontramos un conjunto arquitectónico popular de gran interés: sus cuevas o bodegas, al pie de la colina, que se utiliza para guardar el vino desde el s. XII.

De aquí nos podemos acercar a visitar la villa alcarreña de TRILLO, que se encuentra en la margen izquierda del río Tajo, en uno de los más bellos y pintorescos parajes de la provincia, rodeado de bosques y roquedales. El municipio está formado por varias villas de gran antigüedad histórica, como atestiguan los restos romanos y medievales que en su término se encuentran. En el paisaje destacan las famosas Tetas de Viana popularizadas por Cela en su Viaje a la Alcarria, en cuyas cimas quedan restos de edificaciones militares; se accede por una senda desde Viana de Mondéjar. La vista desde la cima es excepcional.

En la margen izquierda del Tajo está los baños termales, ya conocidos y utilizados por los romanos y los árabes y que Carlos III impulsó al crear un complejo de baños públicos, piscinas, hospital, paseos y oratorio en el s. XVIII. Actualmente se conservan la hospedería, jardines y restos de piscinas de mármol, acequias y bancos.

Cerros de Viana.
En las cercanía se encuentran las ruinas del monasterio de Santa María de la Oliva, fundado por Alfonso VIII en el s. XII para la Orden Cisterciense; se pueden ver hoy restos de la iglesia, la bodega y el claustro de estilo renacentista.

De gran interés es un puente gótico junto al Tajo, de origen tal vez romano, que fue reconstruido por Carlos III y destruido en la Guerra de la Independencia y vuelto a construir en 1820. De gran encanto es la Fuentecilla, sobre el río Cifuentes; y el puente de Arriba, a 2 ó 3 kms. sobre el mismo río, de tiempos de Carlos III para facilitar el acceso a los baños termales. La iglesia parroquial de Santa María de la Estrella es obra del s. XVI con portada plateresca.

En los alrededores se ha encontrado una importante necrópolis de la Edad del Hierro a época medieval y en el cerro de Villavieja, los restos de la primitiva población Thermide.
Volvemos de nuevo a la ruta para ahora acercarnos bordeando los embalses a DURÓN, pequeño núcleo urbano rodeado de magníficos paisajes donde abundan las casonas y palacios del s. XVI al XVIII y cuenta con una iglesia parroquial (s. XVII) con importante portada barroca, una ermita y una fuente también barrocas y un rollo del s. XVI.

Tomamos la carretera que nos lleva a la cercana villa de BUDÍA, que cuenta con un interesante patrimonio donde encontramos relevantes ejemplos de arquitectura popular alcarreña. Su Plaza Mayor es una de las más bellas de la comarca, destacando su Ayuntamiento, típico edificio concejil del s. XVI, sobre pilares cilíndricos y capiteles renacentistas. Junto a él y de la misma época hay una fuente pública.

La iglesia de San Pedro es del mejor renacimiento alcarreño, destacando su portada plateresca. Otro edificio religioso es la ermita de Nuestra Señora del Peral, importante centro de romerías.

Tendilla
Recorriendo sus calles todavía encontramos algunas casonas nobles de interés como el palacio de los Moreno, con escudo familiar en la fachada, o el de los Romanones.

Seguimos ruta entre bellísimos paisajes de montes con arboledas de nogales y atravesamos las poblaciones de YÉLAMOS DE ARRIBA, donde su Plaza Mayor es de gran interés y su calle del Charquillo nos ofrece interesantes muestras de edificaciones populares alcarreñas y algunas casas nobles blasonadas; y un poco más adelante YÉLAMOS DE ABAJO, donde en un extremo del pueblo se encuentra la Fuente del Moro, que es un importante complejo hidráulico de época romana que consta de un sistema de canalización interior de aguas con una galería de más de 60 metros. La iglesia es renacentista y, al otro lado del río, se encuentra una torre vigía. Cuenta con un rollo de villazgo de 1794.

Nuestra próxima parada es ROMANONES, donde volvemos a encontrar las interesantes cuevas-bodega de origen árabe y bajo medieval; podemos ver también algunas casonas del s. XVIII.

Nuestros pasos se dirigen a Pastrana, pero antes tomaremos la carretera que va de Guadalajara a Sacedón y nos acercaremos a visitar TENDILLA, situada en un magnífico paraje en el valle del mismo nombre; está declarada de interés histórico y se encuentran edificios de gran valor como el palacio barroco de la Plaza Solano y la capilla anexa, también barroca. Del mismo estilo es la iglesia parroquial de la Asunción, del s. XVI­XVII; su Calle Mayor, a lo largo de dos kms., nos ofrece decenas de interesantes ejemplos de arquitectura popular alcarreña. Del monasterio Jerónimo de Santa Ana, de finales del s. XV, sólo queda la planta de la iglesia y el convento y arranques góticos de alguna techumbre. Podremos llevarnos de recuerdo alguna pieza salida de sus alfares.

Tapiz de Pastrana
Volvemos para ahora dirigirnos a una de las más importantes poblaciones de Guadalajara: PASTRANA, situada entre el Tajo y el Tajuña, cerca de la zona de los Embalses, esta villa alcarreña, de trazado y ambiente medieval y declarada conjunto histórico, cuenta con importantes monumentos y densa historia. De origen ibérico, fue destruida por los romanos y reconstruida por el cónsul Paterno Paterniano, de quien tomó el nombre. Durante la Edad Media perteneció a la Orden de Calatrava hasta 1542 en que la corona, tras enajenarla, la vendió a doña Ana de la Cerda, abuela de la Princesa de Éboli, convirtiéndose así en Ducado de Pastrana.

Durante esta época de esplendor -siglos XVI y XVII­se construyeron los importantes monumentos que forman su conjunto. En la Plaza de la Hora se sitúa el más relevante: el Palacio Ducal. Esta plaza se hizo para que se pudiera contemplar el palacio en toda su extensión. Su estructura es renacentista, con elementos manieristas del s. XVI, fue proyectado por Alonso de Covarrubias, su planta es rectangular con torreones esquineros, la portada plateresca, flanqueada por columnas corintias y rematados con el escudo ducal.

A los lados del palacio, junto a los torreones, se alzan los arcos que ponen en comunicación la plaza con la carretera de Tarancón, por un lado, y con el entramado urbano por otro.
Tras el palacio, en la Plaza del Deán, realza el convento de San Francisco, fundado por Santa Teresa. La iglesia es barroca, reedificada sobre otra del s. XVI. En otro lateral se alza la Casa del Deán, que fue utilizada como hospital.

La Plaza de los Cuatro Caños fue centro de reunión social en la vida del pueblo y en ella se encuentra una fuente del mismo nombre que data de 1731.

En la plaza del Ayuntamiento se alza la colegiata e iglesia parroquial de Nuestra Sra. de la Asunción; es una mezcla de estilos, gótico del s. XIV y renacentista del XVI. La fachada es renacentista y en el interior destaca el retablo de Matías Jimeno y en el panteón hay varias urnas funerarias procedentes del panteón del Infantado de Guadalajara.

En lo que fue Sala Capitular, alberga el Archivo y Museo Parroquial de gran interés por su excepcional colección. Magníficos tapices medievales del s. XV, tejidos por Grenier, un Cristo románico, pinturas de El Greco, Carreño, Luis Fernández ... y piezas de orfebrería religiosa.

Retablo Parroquia Nª Sª de la Asunción, Pastrana
Otros edificios religiosos son el convento de San José, fundado por Santa Teresa y la Princesa de Éboli en el s. XVI, rodeado por una hermosa huerta, y el convento del Carmen, a las afueras de la villa ducal, fundación teresiana, en el que se conservan recuerdos de Santa Teresa y San Juan de la Cruz. Es del siglo XVII y la iglesia, barroca, alberga un retablo mayor del mismo estilo y varias capillas. Junto al convento existe un jardín con ermita y cenobio, alberga un museo de historia natural con piezas recogidas por los franciscanos en sus misiones del Lejano Oriente.

Del castillo y sus murallas se conservan importantes ruinas consolidadas.

En sus calles se aprecian interesantes fachadas y construcciones populares, la mayoría del s. XVII, aunque se conserva alguna del s. XVI.

Destacar entre la arquitectura civil el colegio de San Buenaventura, fundación de don Pedro González de Mendoza, del que se conserva la fachada con una portada que ostenta el escudo del fundador y en el interior un patio con galerías.

No deje de probar las yemas de Pastrana, además de degustar su magnífica gastronomía. La Semana Santa adquiere aquí una gran belleza ambiental debido a su trazado medieval. El 30 de abril los mozos cantan los Mayos en el atrio de la Colegiata y, a principios del mismo mes, se celebra la importantísima Feria Apícola.

Antes de regresar a la capital sugerimos acercarnos a la parte más meridional de la provincia y visitar Mondéjar, para lo que un poco más adelante, en dirección a Zorita de los Canes, tomar la desviación a la derecha por la CM-219, pasaremos Almoguera, donde podremos ver los restos de una ermita románica del s. XII, los del castillo en lo alto del pueblo y en la Calle Mayor un palacio con interesante portada. MONDÉJAR es una villa que posee un importante patrimonio arquitectónico. En su Plaza Mayor, rodeada de construcciones decimonónicas con soportales, está la iglesia parroquial de Santa María Magdalena. Gótica del primer tercio del s. XVI, se construyó siguiendo la estructura de la capilla Real de Granada; en la sacristía alberga un pequeño museo con interesantes piezas de orfebrería y textiles y en el exterior muestra dos portadas platerescas.

Encontramos algunas casas nobles dieciochescas en el recorrido por la población. A las afueras, la de San Antonio, interesante edificio del que quedan restos de la portada y el hastial de la cabecera. Fue fundado a finales del s. XV por don Iñigo López de Mendoza. Presidiendo la población, la ermita de San Sebastián, de principios del XVI. En su interior destaca la cripta o cueva de los judíos, con pasos de la Pasión de Cristo, que ya existían en 1581.

Nos desviaremos a HONTOBA para ver la iglesia de San Pedro, de estructura románica en el presbiterio, ábside y espadaña y el resto del s. XVI, destacando un artesonado mudéjar; la ermita de la Virgen de los Llanos y su talla gótica y el Ayuntamiento, típico ejemplo de arquitectura alcarreña con soportales. Pasaremos por ARANZUEQUE, donde destaca su Plaza Mayor de gran sabor popular con un típico ayuntamiento alcarreño, la torre del reloj, la iglesia de Nª Sª de la Asunción, del s. XVI -gótico-renacentista- y la casona conocida como Casa del Indiano.

YEBES, donde se encuentra el Observatorio Astronómico Nacional. Su iglesia parroquial es del s. XVI y, a 6 kms. llegamos a HORCHE, población en la que se han encontrado importantes restos arqueológicos desde el Paleolítico a la Edad del Bronce, en las Cuevas de Galiana y La Fuensanta. Cuenta con un interesante conjunto urbano donde, además del caserío de los barrios de Albaicín y de las Flores, destacan el Ayuntamiento, del s. XVIII, la Iglesia de la Asunción, renacentista y que presenta un gran atrio porticado cuyos capiteles provienen del cercano monasterio de Lupiana, y la ermita de la Soledad.

Claustro Monasterio de Lupiana
Antes de llegar a Guadalajara, el último desvío es esta vez para visitar LUPIANA. De gran interés es el monasterio de San Bartolomé, declarado monumento, en 1931. En un complejo recinto monasterial fundado por la primera Casa Jerónima en España en 1370. Su claustro principal es una de las joyas del plateresco, debido a Covarrubias. Posee, además, iglesia conventual, sacristía, un claustro gótico y jardines. Ha sido recientemente restaurado, es de propiedad privada y su visita muy restringida. De este monasterio procede la estatua sepulcral de doña Aldonza de Mendoza, gótica de 1440, expuesta en el Museo Provincial de Guadalajara.

La población cuenta en sus calles con las típicas casonas alcarreñas. De la iglesia parroquial de San Pedro, de finales del XV y principios del XVI, destaca la portada sur, plateresca, y la torre del XVII, con dos cuerpos. En la Plaza Mayor podemos contemplar el rollo de la villa y el Ayuntamiento.

Esta ruta conecta en diversos puntos de su trazado con la Ruta de los Embalses a Uclés y Segóbriga. Desde la capital, Guadalajara, podremos tornar otras rutas que nos seguirán descubriendo Castilla-La Mancha.

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