Guadalajara, el alto Tajo
Castilla - La Mancha
Entramos en un territorio salvaje, recorreremos las abruptas tierras del noreste de Guadalajara, encontraremos un sinfín de lugares de extraordinaria belleza que conservan en su totalidad un atractivo natural. Fronterizo entre la Alcarria y la Sierra.
Els Blaus de Roses

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Entramos en un territorio salvaje, recorreremos las abruptas tierras del noreste de Guadalajara, encontraremos un sinfín de lugares de extraordinaria belleza que conservan en su totalidad un atractivo natural. Fronterizo entre la Alcarria y la Sierra, poco poblado y cuyos límites marcan la trama más agreste del Tajo. No hace mucho aún descendía por estas aguas los míticos "gancheros" que conducían los troncos hasta la llanura.

Hoces y barrancos, sierras y bosques, y sobre todo sus numerosos ríos que, labrando profundas gargantas, dan carácter a la zona. Aquí la Naturaleza invita a abandonar el coche en cualquier momento y adentrarse caminando por sendas y veredas que le llevarán a descubrir agrestes parajes nunca imaginados en una región como Castilla-La Mancha. O a aventurarse en el descenso en piragua por los raudales de sus ríos y, en cualquier caso, a disfrutar de los innumerables atractivos históricos y artísticos, de la variada y exquisita gastronomía y a disfrutar del sinfín de fiestas que se celebran a lo largo del año en estos pueblos.

Hemos dividido esta ruta en dos itinerarios dado la gran extensión de territorio que comprende lo que muy pronto, probablemente, se convierta en Parque Natural.

Castillo en la colina
El primer itinerario lo iniciaremos en MOLINA DE ARAGÓN, importante ciudad del nordeste de Guadalajara, de intensa historia fronteriza y bellos entornos naturales, cabecera de una comarca forestal y pastoril y capital del Señorío de Molina. Aparece citada por vez primera por Ptolomeo como el poblado celtibérico denominado Mediolum, y posteriormente las crónicas árabes como importante conquista de Tarik. Fue conquistada en 1129 por Alfonso el Batallador y en 1152 repoblada y convertida en el primer señorío de Molina por Manrique de Lara.

Lo más destacado es su alcázar, conjunto edificado sobre un castro celtibérico, que los árabes acondicionaron y utilizaron hasta el s. XII. Es un destacado conjunto defensivo que cuenta con castillo, murallas y la llamada Torre de Aragón, en lo más alto del cerro que domina la ciudad, separada del resto de las defensas a la que estuvo unida por una muralla almenada. La fortaleza cristiana se construyó entre los siglos XII y XIII.

Tuvo ocho torres, de las que se conservan cuatro junto con la del homenaje, la de Armas y la de Veladores. Este recinto amurallado recibe el nombre de El Cinto y está declarado conjunto histórico. Es una de las más típicas ciudades señoriales de Castilla-La Mancha.

En la población se encuentra la iglesia del Convento de las Clarisas, cuya iglesia es de mediados del XII, transición del románico al gótico, románicos son el ábside y la portada, encontrándose los elementos góticos en el interior. Otra iglesia interesante es la de Santa María la Mayor de San Gil, primitivo edificio románico reedificado en el s. XVI. En la sacristía se guardan buenas pinturas del s. XVII y en el interior un retablo procedente de la parroquia de El Atance, renacentista.

Junto al Ayuntamiento, del s. XVII, en la Plaza de España, se encuentra la iglesia de Santa María del Conde, de estructura románica y reedificada en el S. XVI.

Arquitectura antigua
Otros edificios de interés son el convento de Franciscanos, gótico del S. XIII, fundado por doña blanca, señora de Molina, con añadidos barrocos. La torre es barroca del XVIII y está rematada por un giraldillo o veleta lo que hace que se le conozca como del Giraldillo. La iglesia de San Pedro, de origen románico. Totalmente rehecha, el crucero y la cabecera góticos y el cuerpo barroco del s. XVIII. Barroco son también el oratorio de San Felipe y la iglesia de San Martín que conserva la portada románica, una ventana en el muro meridional y restos del ábside semicircular.

El río Gallo atraviesa la población de norte a sur y sobre él está el Puente Viejo, románico, de tres arcos.

En sus estrechas y pintorescas calles de inconfundible sabor medieval existen numerosas casas nobiliarias y palacios, la mayoría del s. XVI.

El 16 de julio se celebra la Virgen del Carmen, con desfile de la Cofradía Militar, que lo hace con vistosos uniformes, morriones y adargas. Su origen se remonta al S. XII aunque ha ido evolucionando. Está declarada de interés turístico regional.

En Molina existe una importante actividad artesana: trabajos en madera y fundición de imágenes en bronce y metalistería en cobre y latón. Es además un interesante enclave gastronómico dada la riqueza ganadera de la zona; se toma cordero al horno, cabrito, truchas, perdices y codornices, cangrejos de río y los típicos dulces conocidos como patas de vaca.

Tomaremos la carretera comarcal que se dirige hacia Peralejos de las Truchas, pasamos por TIERZO, donde se conserva el Palacio de la Vega de Arias, típico ejemplo de casa solariega, declarado monumento, su iglesia parroquial es de los s. XVII­XVIII y tiene un buen retablo mayor. Al sur de la población se encuentran las salinas de Almallá.

Un poco más adelante merece la pena desviarse a la izquierda para visitar los pueblos serranos regados por el río Cabrillas. Primero nos encontraremos CHECA, situada a 1373 m. de altitud. Su Plaza Mayor es un magnífico conjunto de arquitectura tradicional molinesa, destacando en ella el Ayuntamiento y la Casa de los Pelegrines del s. XVIII. Importantes yacimientos arqueológicos de la Edad del Bronce en Castelgriegos; a tan sólo dos kilómetros se encuentra la Fuente de los Vaqueros, una importante zona paisajística magníficamente acondicionada como área recreativa.

Peralejo de las Trucha
CHEQUILLA, enclavada en un llamativo paraje, se encuentra entre formas rocosas de arenisca roja este bello conjunto urbano. Una serie de casas aisladas entre sí y su iglesia parroquial, en la que destaca un retablo barroco y su excepcional plaza de toros, tallada completamente en la roca. A 9 kms. siguiendo el cauce del Cabrillas, llegamos a OREA, el pueblo más alto de la provincia, enclavado entre frondosos pinares.

Este espacio de gran belleza está especialmente indicado para los amantes del senderismo y el ciclo turismo, siguiendo el Cabrillas -uno de los principales afluentes del Tajo en su curso alto- hasta su desembocadura en el Tajo. El recorrido primero discurre entre impresionantes paredes verticales y a medida que nos vamos acercando a su desembocadura, el paisaje va abriéndose hasta llegar a las grandes explanadas donde se encuentran los dos ríos.

Nuestros pasos se dirigen a PERALEJOS DE LAS TRUCHAS, uno de los enclaves fundamentales del Alto Tajo, excelente base de partida para excursiones por la zona que desde aquí pueden hacerse a pie, en bicicleta o a caballo. Es zona de gran interés para los practicantes de la espeleología pues en sus cercanías existen varias simas.

De la confluencia de la C-202 con el Tajo parte una pista forestal que, siguiendo el curso del río, nos lleva hasta la Laguna de T ARAVILLA, escondida en el bosque. Una senda abierta hasta el Puente del Martinete nos ofrece excepcionales vistas sobre el Tajo. Aquí se nos muestran algunos de los paisajes más impresionantes, de una belleza salvaje.

Nos dirigimos a POVEDA DE LA SIERRA, en cuya parte alta del núcleo urbano, precedido por su recinto murado, se encuentra la iglesia románica con una interesante portada con capiteles con decoración vegetal y animales fantásticos. De aquí, pasando por PEÑALÉN, nos vamos hasta ARMALLONES, población situada en un precioso valle que vierte sus aguas al Tajo y donde podremos ver otra iglesia de origen románico, época de la que conserva la portada y la espadaña, contando en el interior con un magnífico artesonado mudéjar.

Laguna de Taravilla
Nos encaminaremos ahora hacia HUERTAPELAYO, otro pequeño y recóndito pueblo que nos acerca a la orilla izquierda del río; de aquí a ZAOREJAS, excelente punto de partida para la práctica del piragüismo y otras actividades deportivas; si no nos importa el mal camino, nos podremos acercar hasta VILLAR DE COBETA, donde de nuevo encontramos excelentes vistas.

Regresando a Molina por TORRECILLA DEL PINAR, atravesaremos CORDUENTE, interesante villa con espacios acondicionados para los excursionistas y base para iniciar la excursión por los parajes del río Gallo, uno de los paisajes más bellos y espectaculares de Castilla-La Mancha.

En la población destaca el castillo de Santiuste, del s. XV y que es una especie de palacio torreado, y el yacimiento romano de las Casutillas.

Y ahora, a disfrutar del Barranco de la Virgen de la Hoz, uno de los más bellos cañones formado por un río; el Gallo que ha ido labrando el terreno de areniscas y formando enormes paredes y caprichosos monolitos, todo rodeado de una exuberante vegetación. Desde Ventosa hasta TORETE, el camino discurre junto al río sorprendiendo a cada paso con incomparables rincones. A Ventosa pertenece la ermita que da nombre al barranco que se alza sobre las rocas, ofreciendo una excelente vista del entorno; tiene su origen en el s. XII, aunque el actual santuario es del XV. El domingo de Pentecostés se celebra La Loa que es una representación de un auto sacramental con danzas de palos y espadas y danza de la cadena, declarada de interés turístico.

Povaleda de la Sierra
De Torete, a la derecha, una pista nos conducirá a las aldeas de Lebrancón, Escaleras y Cuevas Minadas, todas ellas con interesantes paisajes.

El siguiente itinerario nos acerca a la margen derecha del Tajo. Antes de iniciar la ruta en busca del Tajo podremos acercarnos a AGUILAR DE ANGUITA, población cercana a Alcolea del Pinar, donde podremos ver el Dolmen del Portillo de las Cortes, del tipo de corredor; a ANGUITA, donde veremos la llamada Torre del Moro, del s. XII-XIII, su iglesia parroquial del s. XVII y algunas casas solariegas del XVI y el campamento romano La Cerca; el paisaje es de gran interés y, siguiendo la carretera, llegamos a SANTA MARÍA DEL ESPINO, en cuyo término se encuentra la Cueva de la Hoz, importante centro pictórico rupestre del paleolítico.

Podremos regresar a Alcolea o bien enlazar con la CM-2113 para visitar Luzaga y Hortezuela de Océn. LUZAGA es una pequeña población situada en la comarca del Alto Tajuña, con interesantes yacimientos arqueológicos: una necrópolis celtibérica, el de los Palacios, de época alto-imperial romana con un conjunto termal con mosaicos del s. I d.C. nos dan una idea su antigüedad. Interesante iglesia de origen románico con reformas del s. XVIII, y algunas casas de arquitectura popular con esgrafiados.

Tomamos camino a Riba de Saelices, el primer cruce que encontramos a la derecha nos lleva a HORTEZUELA DE OCÉN, población situada entre pinares y que destaca por sus yacimientos arqueológicos de la Edad del bronce, celtibéricos y romanos; conserva algunos restos del castillo y la iglesia parroquial, del s. XVI, con un buen retablo de talla de la escuela seguntina de principios del s. XVII. En una colina frente al pueblo, la ermita de Nª Sª de Océn, románica.

Y ahora, a RIBA DE SAELICES, población de la comarca serrana encaramada en un pequeño cerro que domina la confluencia de tres valles que forman la cabecera del río Linares. Poblada desde tiempos prehistóricos, destaca en lo más alto del caserío la iglesia parroquial, rodeada de recinto murado, su estructura es románica, de la segunda mitad del s. XII, época de la que conserva la portada y la capilla absidal. Del s. XVI es la nave; crucero y ábside, renacentista. Los restos del castillo se utilizan como palomares y a cuatro kms. , en una ladera del pico Pedriza del Mirón, se encuentra la Cueva de los Casares, uno de los más importantes enclaves del arte parietal paleolítico. Tiene una longitud de 264 metros y contiene pinturas y grabados rupestres de tipo esquemático, con figuras antropomorfas, caballos, ciervos, un hurón, bóvidos, peces ... y la sorprendente representación de un acto sexual, auténtica primicia del arte rupestre.

Cueva de los Casares
Siguiendo el camino que nos lleva hasta la cueva y después de un pequeño paseo, llegamos al Valle de los Milagros, una auténtica maravilla de la naturaleza. Siguiendo el curso del arroyo de la Hoz encontramos tres gigantescos monolitos naturales labrados en las areniscas, de gran monumentalidad. Es esta una zona de gran interés para los amantes de los deportes de naturaleza.

Regresamos a Riba de Saelices y tomamos dirección a Huerta Hernando, donde tenemos la oportunidad de acercamos al pequeño poblado de trazado medieval de Buenafuente del Sistal y poder visitar su interesantísimo monasterio de Santa María, donde destacan su iglesia del s. XIII románico-cisterciense con dos portadas; en el interior, en una capilla, un Cristo románico del s. XII, en el coro una sillería del s. XVI, y varias salas de los s. XVI y XVII. Es visitable el Archivo Parroquial con cartas de fundación y sellos reales.

Desandamos el camino y volvemos a Riba de Saelices para dirigirnos ahora a SACECORBO, en el caserío de Canales del Ducado, próximo a la desembocadura del río Ablanquejo, donde se conserva una iglesia de estructura románica y una fuente pública de finales del s. XIX. Y de nuevo estamos junto al río. Hemos llegado a OCENTEJO, donde se encuentra uno de los paisajes más interesantes del Alto Tajo, el Hundido de Armallones que es una formación natural formada en el s. XVI al derrumbarse un estrato rocoso, presidida por el picacho de El Alar. Junto al Tajo, tras un paseo a pie llegamos a las Salinas de Inesperada. Están compuestas por un edificio central para almacén y una serie de canales y artesas de piedra del sistema de obtención de la sal. Del castillo, situado en lo alto de un peñasco sobre el pueblo, sólo quedan algunos paredones arruinados.

Seguimos el cauce del río y lo cruzamos junto a VALTABLADO DEL RÍO para acercamos, entre barrancos y desfiladeros, a ARBETETA. Sobre ella se alza su castillo bajo medieval, perfectamente adaptado a la peña sobre la que se asienta. Tenemos varias opciones: enlazar con la Ruta de la Serranía de Cuenca, yéndonos hacia Priego, conectar con el primer circuito del Alto Tajo, o volver a la N-II, pasando por el pequeño municipio serrano de ABANADES, situado en una pendiente del valle del Tajuña en la confluencia con el Estepar. En lo más alto del pueblo se encuentra la iglesia parroquial, románica del s. XIII con ampliaciones del s. XVI y reconstrucción del s. XX, en la que destaca una puerta de ingreso y un pórtico de seis arcos sobre columnas dobles y capiteles vegetales de los s. XIII y XIV. Del s. XIX es la ermita de las Mercedes. Como última opción, podemos enlazar con la Ruta del Románico del Norte de Guadalajara o la del Valle del Henares.
Abanades, interior Pórtico

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