Guadalajara, conjuntos monumentales
Castilla - La Mancha
De un rincón a otro de la provincia, el viajero puede conocer una amplia variedad de estilos arquitectónicos, legado del transcurrir de los siglos en estas tierras.
Els Blaus de Roses

castilla - la mancha, guadalajara, conjuntos monumentales

De un rincón a otro de la provincia, el viajero puede conocer una amplia variedad de estilos arquitectónicos, legado del transcurrir de los siglos en estas tierras. Desde la arquitectura popular de los "pueblos negros", pasando por las iglesias y ermitas del románico rural, los palacios del renacimiento a las fortalezas del Medievo, todos estos lugares merecen una visita pausada y tranquila en cualquier época estacional y así contemplar la belleza, el colorido y la historia que guardan cada uno de los conjuntos histórico-artísticos de esta provincia y la capital alcarreña.

ATIENZA

Plaza del Trigo. Atienza
El castillo y el amplio patrimonio religioso constituyen las señas de identidad de esta villa medieval que cuenta con la calificación de conjunto histórico-artístico. Un paseo por sus calles nos llevará a descubrir, sin prisas, las plazas del Trigo y de España, el arco de Arrebatacapas o las iglesias de Santa María, la Trinidad, San Juan, San Gil o San Bartolomé (estas dos últimas convertidas en interesantes museos), los escudos de sus casonas o los restos de la muralla.

Desde Atienza nos adentraremos en la ruta del románico rural, donde encontraremos pequeñas iglesias construidas entre los siglos XII y XIII como las de Albendiego, Campisábalos, Villacadima o Cincovillas.

BRIHUEGA

Siguiendo los pasos de Cela en La Alcarria, el camino nos sorprenderá en esta coqueta villa. A pocos kilómetros de Guadalajara esperan al viajero monumentos de gran singularidad como la Real Fábrica de Paños de Carlos III, las Puertas de la Cadena y Cozagón junto con los restos del Castillo, la Fuente de los Doce Caños o las iglesias de Santa María de la Peña, San Felipe y San Miguel. Además, pedanías de este municipio como Fuentes de la Alcarria, Villaviciosa, Cívica, Romancos, Olmeda del Extremo, Archilla, Tomellosa, Balconete o Yela brindan al viajero otras interesantes visitas.

Murallas de Brihuega
Antes de alcanzar Brihuega, nos encontramos con Torija, identificada por su señorial castillo (declarado Bien de Interés Cultural) en cuya torre del homenaje se puede visitar el Museo del libro "Viaje a La Alcarria". Dejando Brihuega, a unos 24 kilómetros, nos desplazamos a Cifuentes para visitar la iglesia de San Salvador, el antiguo convento de Santo Domingo, la cueva del Beato, la Plaza Mayor y el castillo mandado construir por el Infante Don Juan Manuel. Siguiendo la carretera y a pocos kilómetros, llegamos a Trillo, a orillas del Tajo. Aquí no podemos perdernos las cascadas del río Cifuentes, el puente sobre el Tajo, el Monasterio de Ovila (Bien de Interés Cultural) o los antiguos baños de Carlos III.

HITA

Festival medieval en Hita
El nombre de esta villa ha quedado relacionado con la literatura gracias al Arcipreste Juan Ruiz. El pueblo, a pesar del duro paso de los siglos y de la propia historia, encierra la esencia de las villas medievales gracias a su plaza o los restos de su muralla y arcadas. Sin embargo, esta esencia medieval se aprecia todavía más durante la celebración, en la primera quincena de julio, de su tradicional Festival Medieval. Por unas horas Hita vuelve al Medievo a través de sus gentes y la ambientación de sus calles, plazas y viejos edificios.

En este valle del Henares, otras villas que debe recorrerse es la de Jadraque. A los pies del Castillo del Cid y conocido por su afamados asados, los lugares de interés son la saleta de Jovellanos, la iglesia de San Juan Bautista y a unos doce kilómetros la iglesia románica de Pinilla de Jadraque (Bien de Interés Cultural). También próxima a estos enclaves, camino de la Sierra Cogolludo, con su amplia Plaza Mayor y presidida por el Palacio de los Duques de Medinacelli (Bien de Interés Cultural), nos recibirá de par en par. Además se pueden visitar la iglesia de Santa María o los restos del castillo. No se puede dejar de degustar sus tradicionales asados.

MOLINA DE ARAGÓN

Una gran fortaleza árabe domina la capital del Señorío. A sus pies el casco histórico conserva la división en tres barrios: la judería, la morería y los barrios cristianos, donde se localizan edificios singulares como la iglesia románica de Santa Clara, el oratorio de San Felipe, el puente románico sobre el río Gallo, la Plaza de España, la Calle de las Tiendas y las iglesias de San Gil y San Martín. Sin embargo, fuera de la capital del Señorío de Molina, el viajero descubrirá un patrimonio natural, cultural e histórico que no puede dejar de visitar. Estos tesoros los puede encontrar en el Barranco de la Virgen de la Hoz, los paisajes del Alto Tajo, Corduente, el castillo de Zafra, Hinojosa, Labros, Mochales, Villel de Mesa o Algar de Mesa.

Vista general de Molina de Aragón
PASTRANA

Estrechas calles y plazuelas, con un pintoresco aspecto de sucesión de tejados, si se contempla desde lejos, nos llevan a una de las villas típicas de La Alcarria en cuyo patrimonio son de destacar la Colegiata, el Palacio Ducal que preside la Plaza de la Hora, el Colegio de San Buenaventura, los conventos de San José, del Carmen y San Francisco o la Plaza de los Cuatro Caños. Personajes de la historia de nuestro país como Don Ruy Gómez de Silva, secretario de Felipe II; la princesa de Éboli, Doña Ana de Mendoza, Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz o el pintor Juan Bautista Maino dejaron su huella de una u otra forma en esta villa alcarreña situada a orillas del Arlés.

En esta comarca de La Alcarria Baja hay que perderse en las localidades de Mondéjar, con gran tradición vinícola; la ciudad visigoda de Zorita de los Canes y su castillo (ambos con la catalogación de Bien de Interés Cultural); las picotas de Fuentenovilla, Pozo de Guadalajara, Moratilla de los Meleros o Hueva; el castillo de Pioz; el monasterio cisterciense de Monsalud (Bien de Interés Cultural) en Córcoles; la playa artificial de Sacedón que permite practicar deportes náuticos y, entre otros, las vistas a orillas del Tajo desde el castillo de Anguix.

SIGÜENZA

Doncel. Sigüenza
La ciudad del Doncel encierra en su casco urbano las huellas de un pasado empapado de medievalismo que ha llegado hasta nuestros días a través de su patrimonio arquitectónico y urbanístico. Hoy nos encontramos con una gran ciudad monumental en la que, por encima del resto, destacan su catedral y su castillo, convertido en Parador de Turismo. A estos se les añade una larga lista de iglesias como las de San Vicente, Santiago, Nuestra Señora de los Huertos, la casa del Doncel, el Seminario de San Bartolomé, el Palacio Episcopal, la Plazuela de la Cárcel, la ermita del Humilladero o la Plaza Mayor. Pero la visita hasta la antigua Segontia no debe quedar aquí, los alrededores también guardan un encanto muy particular como es el caso de la villa amurallada de Palazuelos, el entorno del Barranco del Río Dulce, las salinas de Imón, las iglesias románicas de Carabias y Pozancos o los parajes naturales de La Cabrera y Aragosa.

TENDILLA

Sus largos soportales, a ambos lados de la carretera de los pantanos que atraviesa esta típica villa alcarreña, cuentan con la declaración de conjunto histórico-artístico. Su historia está muy ligada a la familia de los Mendoza, que fundó el monasterio jerónimo a las afueras del pueblo y del que hoy sólo quedan sus ruinas. La iglesia parroquial era una de las más grandes que se construyó en los alrededores, pero la celebración de la Feria de San Matías, recuperada por los comerciantes y el Ayuntamiento hace unos años, son un claro ejemplo de la importancia comercial de Tendilla en su pasado. Desde esta localidad, afamada también por sus asados, bizcochos borrachos y miel, nos adentramos en la ruta de los lagos, camino del embalse de Entrepeñas, en el municipio de Sacedón.

GUADALAJARA

La capital de la provincia, a tan sólo 55 kilómetros de Madrid, es un claro ejemplo de la convivencia a lo largo de los siglos de las culturas árabe y cristiana. Esta simbiosis cultural ha dado lugar a un rico patrimonio monumental en el que se incluyen el Palacio del Infantado, la capilla de Luis de Lucena, la Concatedral de Santa María, la Iglesia de Santiago, el Panteón de la Duquesa de Sevillano, el Convento de la Piedad, las Iglesias de los Remedios, San Nicolás o San Ginés, además de los restos del recinto amurallado de la ciudad como son los torreones del Alamín, Alvarfáñez o la Puerta de Bejanque.

En el entorno de la capital alcarreña se pueden visitar las localidades de Horche y Lupiana. De la villa de Horche, guardando la esencia de los pueblos castellanos, destaca su Plaza Mayor soportalada o su antiguo lavadero. Antes de llegar a Horche, en la carretera de los pantanos, es obligada una visita a Lupiana para conocer el monasterio de San Bartolomé y contemplar el claustro renacentista.

GASTRONOMIA

Asado típico castellano
Las condiciones geográficas de Guadalajara como lugar de paso o la influencia de la cultura árabe, judía y cristiana son los factores que han determinado la gastronomía que hoy podemos degustar en mesones, tabernas, restaurantes y demás establecimientos hosteleros. La calidad de las materias primas tampoco debe olvidarse. Por eso hay que hablar de verduras y hortalizas como las judías verdes, las cebollas, los calabacines, las lechugas, las espinacas, las berenjenas, los pimientos o los espárragos que los agricultores recogen en sus huertos; los sabrosos productos de la matanza del cerdo; el vino que elaboran las bodegas de la Alcarria Baja y que está reconocido bajo la denominación de origen «Mondéjar» o la miel recogida en las colmenas de La Alcarria por el apicultor y que cuenta con el privilegio de ser la única de España con denominación de origen. A estos productos se suman las truchas y cangrejos pescados en las cristalinas aguas de los ríos que recorren las tierras de Guadalajara, las piezas de caza o las setas de cardo, los níscalos o el champiñón que se cría en los bosques si abundan las lluvias.

Sin embargo, el plato fuerte de la cocina de Guadalajara son los asados, tanto de cabrito como de cordero. Cada cocinero da al asado su toque personal, lo que convierte en especial cada una de las carnes preparadas en los tradicionales hornos de leña.

Pero para disfrutar todavía más de todas estas buenas viandas preparadas en los fogones, nada mejor que un buen pan: hogazas, chapatas, fabiolas, pan candeal o de rizo y tortas de aceite.

Llegados al postre, la recomendación pasa por los bizcochos borrachos, las yemas, las patas de vaca o la gran variedad de artículos de bollería tradicional como rosquillas, tortas, pastas o magdalenas.

ARTESANIA

Algunos de los viejos oficios de la artesanía han permanecido en el tiempo hasta nuestros días para recordarnos el trabajo, mano a mano, de los hombres y mujeres de estas tierras. Su buen hacer nos permite disfrutar de verdaderas piezas de arte en las que queda plasmada una forma de vida y una manera de entender las cosas. Buen ejemplo de ello lo encontramos en piezas de cerámica, espejos, botas, artículos de mimbre, dibujos curtidos en piel, juguetes de madera, joyas o telas pintadas a mano.

Desperdigados por toda la geografía provincial, los artesanos preparan en sus talleres piezas, en muchos casos únicas, que bien merecen seguir sus pasos.

FOLKLORE

Loa y Danzas Octava del Corpus. Valverde de los Arroyos
De estación en estación, de rincón a rincón, Guadalajara cuenta con un variado y atractivo folklore. En el ciclo de fiestas de invierno hay que hablar de las representaciones de belenes vivientes, botargas, danzantes y zarragones, la festividad de Santa Águeda o las celebraciones con motivo del Carnaval. Las fiestas de primavera arrancan con la Semana Santa y sus tradiciones, entre ellas la representación de pasiones vivientes y los judas, para seguir con los mayos o las celebraciones de Pentecostés y el Corpus. Con la festividad de San Juan empieza el ciclo de verano. Será en este momento cuando recobren el bullicio que faltó en la época invernal, los vecinos veneren a sus santos y a sus vírgenes en procesiones, romerías o bailes populares. El calendario festivo se cierra en el invierno con las manifestaciones que tienen que ver con los días de Todos los Santos, la Purísima o la Navidad con las rondas navideñas y los belenes vivientes.

Dónde alojarte en Guadalajara
AC Hotel Guadalajara
Guadalajara

Tipo de viaje
Guárdame en el móvil