Granada, recorrido por el Albaicín y el Mirador de San Nicolás
Granada
Sin desmerecer un ápice la arquitectura cristiana, es el legado árabe la estrella de la ciudad, el arte que ha ido sobrecogiendo a miles de visitantes durante siglos.
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Recorrido por el Albaicín y el Mirador de San Nicolás

 Sin desmerecer un ápice la arquitectura cristiana, es el legado árabe la estrella de la ciudad, el arte que ha ido sobrecogiendo a miles de visitantes durante siglos, como hemos leído anteriormente. La principal razón, en definitiva, para ver la ciudad. Dicho legado flota en muchas partes de la ciudad, pero los dos lugares donde se concentra esta herencia son el Albaicín y el conjunto monumental de la Alhambra y el Generalife.

El Albaicín

Corazón de la ciudad y uno de los antiguos emplazamientos que dieron lugar a Elvira (la antigua Iliberris), el barrio ha estado habitado desde tiempos inmemoriales. Es un barrio peculiar, que toma su fisonomía de  los árabes jienenses que fueron derrotados en las Navas de Tolosa y huyeron más al sur, refugiándose en un barrio que los recibió con los brazos abiertos. El principal valor del Albaicín hoy día es que conserva en un elevadísimo porcentaje el trazado desde la época nazarí, concretamente el del siglo XIV y XV.

La mejor forma de empaparse del espíritu de esta maravillosa y abigarrada colina es comenzar nuestro recorrido por Puerta Elvira, bonita puerta del siglo XI, que nos franquea el paso a la ciudad musulmana y que resiste maravillosamente el paso del tiempo, aunque los embates de las edades le hayan arrancado varias barbacanas que se remontaban sobre ella, así como algunas edificaciones anexas, para hacer la explanada y las casas  adosadas que se hallan actualmente junto a ella y que provienen casi intactos del siglo XVII. Las puertas, bellamente decoradas fueron arrancadas, como muchas otros elementos ornamentales, por los franceses durante los años de la ocupación de la ciudad por las fuerzas napoleónicas.

Atravesando la Puerta de Elvira, comenzamos nuestro recorrido hacia los pies del Albaicín, caminando por la Calle de Elvira, que si bien hunde sus raíces en el trazado árabe, sólo conserva en la actualidad edificaciones actuales, en llamativo contraste entre lo tradicional y lo moderno, especialmente en la parte central de la calle. Hacia el final la calle empieza a tomar su forma más pintoresca y comienzan a apreciarse establecimientos, restaurantes y tiendas de esos nuevos “árabes” que han tomado esta parte de la ciudad pacíficamente, como hace más de 1000 años lo hicieron sus antepasados por medio de la espada. Ya se aprecian las estrechas y pintorescas callejuelas que van subiendo al Albaicín, como la de la Calderería Nueva, abigarrada y preñada de teterías cuyos efluvios nos llenan y nos hacen querer pararnos a tomar un delicioso té. No es mala idea hacerlo, pero nos resistiremos aún a comenzar la subida al barrio por aquí para seguir recorriendo todo el interesante perímetro inferior del mismo.

Albaicin

Así pues, una vez acabada la calle Elvira con sus centenares de curiosos bazares y  más teterías, desembocamos en la Plaza Nueva, símbolo del poder Castellano de la Reconquista. La  Plaza se llama “nueva” porque es un nuevo espacio que la Granada cristiana creó. En realidad antiguamente la plaza era un estrecho puente sobre el río Darro, pero poco a poco el puente se fue ensanchando y terminó por cubrirlo en buena parte, con lo que se creó la plaza, tal y como la conocemos hoy. En dicha plaza podemos encontrar uno de los edificios más representativos del nuevo poder: La Real Chancillería, hoy Tribunal Superior de Andalucía, así como otros que datan de aquella época. El edificio de la Real Chancillería fue construido por el rey Carlos I y terminado bajo el mandato de su hijo, siendo el primer edificio de este tipo que se construyó en España para albergar un tribunal de justicia. El edificio cuenta con un patio atribuido a la traza de Diego de Siloé y está considerado como la obra manierista más emblemática de la ciudad.

Detrás de la Real Chancillería podemos seguir observando  las callejuelas que van a parar al laberíntico barrio árabe. Bien, pues proponemos ir escogiendo una para subir al conocidísimo mirador de San Nicolás, ya en el corazón del barrio más famoso de la ciudad. Allí pasaremos junto a las antiguas mezquitas sobre las que se han construido iglesias (San Salvador, San Bartolomé o San José).

La traza laberíntica del Albaicín nos invita a perdernos entre sus callejuelas, encaladas y coquetas, formadas por los Cármenes, anteriormente citados.  Y cuando decimos perdernos, nos referimos a hacerlo literalmente, ya que es realmente complicado (especialmente para los no granadinos o los visitantes noveles) el ir directamente al punto deseado. Como quiera que desde las autoridades han minimizado la cartelería y la señalización del barrio, en pos de una mayor conservación del sabor antiguo del lugar, recomendamos que tan sólo vaya en sentido ascendente durante un buen rato, y que cuando vea a una mayor concentración de turistas, empiece a estar alerta porque está cerca de dicha plaza.

El Mirador de San Nicolás, con sus gitanos tocando flamenco,  sus hippies ofreciendo artesanía y sus cientos de turistas,  es uno de los mejores miradores para observar la Alhambra, Sierra Nevada detrás y la ciudad a nuestros pies. Aunque los granadinos suelen preferir la tranquilidad el Mirador de San Cristóbal, muy cerca de este y también un lugar para visitar y contemplar la Alhambra enfrente, es el de San Nicolás sin duda el más famoso para los visitantes. Siendo Bill Clinton presidente de EEUU, en su visita oficial a España, estuvo en la ciudad y desde aquí  admiró la Alhambra, declarando que pudo observar “la más bella puesta de sol del mundo”. Sus palabras, de fuerte impacto para aquellos turistas extranjeros que aun no conocieran la ciudad, se vieron plasmados en una pequeña placa que fue erigida en el lugar, y que los propios habitantes del barrio, bohemios y alternativos, suelen hacer desaparecer.

Sin detenernos demasiado, vamos bajando de nuevo en dirección a Plaza Nueva, el espacio desde donde comenzamos la subida al Albaicín y lugar desde donde comenzaremos nuestra segunda ascensión, esta vez a la colina de la Alhambra.

Fotos y Texto Antonio Pérez Gómez - abcViajes.com

 


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