Granada, La última frontera de Al Andalus
Andalucía
El Poniente Granadino, encrucijada de caminos y culturas, constituye un espacio turístico situado en la parte más occidental de la provincia de Granada.º
Els Blaus de Roses

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LA ULTIMA FRONTERA DE AL ANDALUS

El Poniente Granadino, encrucijada de caminos y culturas, constituye un espacio turístico situado en la parte más occidental de la provincia de Granada. Para adivinar las cualidades paisajísticas de su extensión quizá baste con evocar sus contornos: hacia el norte la subbética de Córdoba, al sur la Axarquía malagueña, al este la reverdecida Vega de Granada y al oeste, más al poniente que sus propias tierras, el surco intrabético hacia las depresiones de Archidona y Antequera. Los dieciséis municipios que conforman el Poniente Granadino se agrupan en zonas coincidentes con las comarcas históricas de Montes Occidentales de Granada, Comarca de Loja y tierras de Alhama. A lo largo y ancho de sus dos mil cuarenta y cuatro kilómetros se reparten un total de 78.500 habitantes, población que da vida a las localidades de Algarinejo, Alhama de Granada, Arenas del Rey, Cacín, Huetor Tájar, Jayena, Íllora, Loja, Moclin, Montefrío, Moraleda de Zafayona, Salar, Santa Cruz del Comercio, Villanueva de Mesía, Zafarraya y Zagra.

Mundo rural - foto Juan Alonso
Nuestros pueblos están dotados de todo el encanto de la Andalucía interior, con sus paisajes y la hospitalidad de sus gentes, su presencia por estas tierras a buen seguro quedará satisfecha, a poco que se deje sumergir en la sensibilidad de una atmósfera bien equilibrada entre lo más auténticamente rural y la pujanza de las localidades más engrandecidas.

Su acceso al Poniente Granadino está facilitado por una buena red de vías de comunicación, ya sean las carreteras, ya sean las líneas de ferrocarril o los caminos aéreos el medio utilizado. Los accesos al Poniente cuentan con una completa red de comunicaciones por carretera, ya que su territorio está atravesado de este a oeste por la Autovía A-92, sin que sus enlaces desde levante (Puerto Lumbreras) o la meseta (Autovía de Andalucía) se vean interrumpidos en ninguno de sus tramos. El Poniente Granadino igualmente se comunica por autovía con la Costa del Sol.

Si el transporte ferroviario es el medio elegido, el viajero podrá hacer uso de los apeaderos y estaciones de San Francisco dé Loja, de Tocón, de Villanueva de Mesía, de Huetor Tájar, de Obeilar y de Riofrío. Como última alternativa, no por esto menos importante, el Poniente se encuentra a tan solo 30 y 45 minutos, respectivamente, de los aeropuertos internacionales de Granada y Málaga, ello permite nuestra comunicación con los cinco continentes, con vuelos y horarios adaptados a cualquier turista. Todo con el propósito facilitar su llegada al Poniente Granadino

POR LAS TIERRAS DEL PONIENTE GRANADINO

PONIENTE NORTE

A caballo entre las provincias de Córdoba y Jaén, el Poniente Norte está formado por los municipios de Algarinejo, Íllora, Moclín, Montefrio y Zagra, municipios eminentemente agrícolas dedicados al cultivo del olivo y el cereal.

Algarinejo, junto con Montefrío, Íllora y Moclín, forma parte de los Montes Occidentales de Granada. Sus aproximados 700 m. de altitud sirven de escenario a una fauna abundante, que posibilita la práctica de la caza menor en muchos de sus cotos. En su accidentado terreno de campiña de secano, la actividad más extendida es el cultivo del olivo y el cereal, pero igualmente encuentra cabida la explotación de arboledas de nogales y almendros. Sus 5.200 habitantes se encuentran repartidos entre el mismo núcleo poblacional y sus pedanías de Fuentes de Cesna y La Viña.

Peña de los Gitanos de Montefrío - foto Juan Alonso
Hacia el este, enclavada a los pies de la Sierra de Parapanda, Íllora parece organizar su trazado urbano en tomo a su castillo árabe. Este es uno de los municipios que, aun siendo de los de mayor número de habitantes (algo más de 10.500 almas), ha conseguido preservar buena parte de su espíritu rural, constituyendo un desatacado centro con respecto a sus localidades de Alomartes, Brácana, Escoznar, Tocón y Obeilar.

Moclín es el municipio más septentrional del Poniente Granadino. Al pié de una escarpada ladera, la población de Moclín capitaliza un entorno de cerca de 5.000 habitantes, que igualmente se distribuyen por las localidades de Limones, Gumiel, Olivares, Puerto Lope, Tiena y Tózar. Poblaciones todas con gran protagonismo histórico durante los últimos años de la ocupación musulmana en al Ándalus, resulta especialmente significativa la majestuosa presencia del Castillo de Moclín en los perfiles de esta zona del Poniente. Los más de 7.000 vecinos de la población de Montefrío gozan a diario de una de las más espectaculares panorámicas del Poniente Granadino. La localidad de Montefrío, que se desparrama a lo largo y ancho del cerro al que corona la Iglesia de la Villa, constituye la imagen más fotogénica y más admirada por los aficionados al paisajismo del Poniente Granadino. En sus inmediaciones, parajes arqueológicos como la estación de la Peña de los Gitanos constituyen una buena guinda para una excursión de eminente contenido histórico y ambiental.

Zagra cierra el conjunto de municipios del sector norte del Poniente Granadino. Al pié de otro de los más destacados cotillos del Poniente, buena parte de sus 1.300 habitantes viven de la explotación preferente de la aceituna, en medio de un paisaje de olivares y secanos de aspecto andalucísimo.

PONIENTE CENTRO

Huétor Tájar, Loja, Moraleda de Zafayona, Salar y Villanueva de Mesía constituyen el llamado Poniente Centro. Son una serie de pueblos extendidos a uno y otro lado de la autovía A-92 con una importante presencia de extensiones de vega de regadío en su paisaje, de ahí su excelente comunicación y cercanía a Granada.

Huétor Tájar se extiende horizontal a pocos metros de la Autovía. Se encuentra en un fértil llano a la derecha del Genil, proporcionando distintos productos agrícolas a su entorno poblacional, pero destacando sobremanera en la producción del espárrago, de cuya variedad verde-morado ostenta denominación específica de origen. Huétor Tajar constituye en la actualidad uno de los municipios del Poniente Granadino de mayor pujanza económica, tal y como lo atestigua su rápido crecimiento urbano.

Loja, con sus más de 20.000 habitantes constituye el núcleo principal del Poniente Granadino. Cabecera histórica de comarca de buena parte de lo que hoy es el Poniente, su situación al mismo pié de la Autovía la convierten en una de las poblaciones mejor comunicadas de esta zona de Granada. Es la localidad más "urbana" del Poniente Granadino, pero aun así, cerca del 35% de sus poblaciones se reparte en una veintena de pequeños pueblos, entre los que destacaríamos a la famosa localidad truchera de Riofrio. Con un patrimonio artístico de primer orden, en Loja las posibilidades de estancia para el turista quedan sobradamente satisfechas con una planta hotelera que incluye el único hotel cinco estrellas gran lujo de la provincia.

Moraleda de Zafayona, tierra bañada por el río Cacín, tiene una población cercana a los 2.700 habitantes, repartidos entre la propia localidad de Moraleda y Loreto. Los Tajos del Cacín, a su paso por la localidad de Moraleda, dan lugar a singular hábitat troglodita semejante a los existentes por otras latitudes de la provincia granadina, tales como Guadix o Baza. A medio camino entre Huétor Tájar y Loja se localiza Salar, población con algo más de 2.800 habitantes. Este pueblo agrícola de interesante pasado cuenta con una de las torres medievales mejor conservadas del Poniente Granadino. Su paisaje hacia el oeste viene dado por un magnífico entorno de suaves colinas ascendentes hasta las alturas de la Sierra de Loja.

Iglesia de la Encarnación -foto Juan Alonso
Villanueva de Mesía, localidad cercana a Huetor Tajar, es una villa igualmente bien accesible desde la Autovía A-92, así como por el apeadero de ferrocarril. Dispone de unas instalaciones polideportivas mejor dotadas del Poniente Granadino, así como de un pasado remoto de relevancia como lo atestigua la presencia de importantes yacimientos arqueológicos como el Cerro de la Mora.

PONIENTE SUR

La tierra más meridional del Poniente Granadino queda configurada por los municipios de Alhama de Granada, Arenas del Rey, Cacín, Jayena, Santa Cruz del Comercio y Zafarraya. Todos ellos encuadrados en mayor o menor medida en las comarcas históricas de Alhama y Los Rios.

Alhama de Granada protagoniza en importancia la zona del Poniente Sur, constituyendo un enclave bien comunicado con el litoral malagueño por el Boquete de Zafarraya. La ciudad, dotada de un interesante conjunto histórico, tiene en sus aledaños un importante complejo termal con dos instalaciones hoteleras especializadas en terapéutica y reposo. Su espectacular tajo del rio Alhama constituye uno de los aspectos más apreciables de la visita a la localidad, desde la que parten diferentes recorridos hasta sus entornos de mayor interés ambiental al pié de Sierra Tejeda.

En el valle del río Cacin se localiza el municipio de Arenas del Rey. Sus cerca de 2.000 habitantes se reparten en las localidades de Arenas del Rey, Fornes y Játar. Esta zona, duramente castigada por el terremoto de 1.884, se reconstruyó a fines de siglo, percibiéndose por ello cierta geometría en el trazado de sus calles. Se trata de una zona privilegiada situada al pie de Sierra de Játar y La Resinera, y junto al Embalse de los Bermejales, espacio de alto valor ambiental y muy apropiado para la práctica de actividades acuáticas. En su orilla se sitúa uno de los campings de más reciente construcción de la provincia de Granada.

 En el apartado agroalimentario, Arenas destaca como tierra de habichuelas. También en terreno accidentado y junto al río del mismo nombre, aparece Cacín. Este pueblo de 1.000 habitantes, eminentemente agrícola, tiene en el río y en su capacidad erosiva la motivación de su principal atractivo turístico. Las aguas del Cacín han sido las responsables de un relieve conocido como Los Barrancos, cuyas alturas van bordeando el cauce aguas arriba hasta las inmediaciones del Pantano de los Bermejales. Su municipio agrupa a las localidades del propio Cacín y del Turro.

Al norte de las serranías de Almijara y El Chaparral, en zona de barranqueras se sitúa la población de Jayena. Sus algo más de 1.500 vecinos trabajan básicamente  en el cultivo del olivo, el almendro y la habichuela, Sus entornos son especialmente recomendables durante los meses estivales, de agradables temperaturas. Existe una carretera de montaña que conduce, a través de un hermoso paisaje, hasta a la Costa Tropical.

Santa Cruz del Comercio, a mitad de camino entre las localidades de Moraleda de Zafayona y Alhama, fue una de las poblaciones que más fuertemente se vio afectada por las sacudidas del terremoto de 1.884. Su municipio, con la altura de Las Pedrizas, va cayendo en una doble vertiente hacia el Rio Alhama y la carretera que está flanqueada por agradables meandros de vega y bosques de ribera,

Zafarraya está situada en el límite suroeste de la provincia de Granada, constituyendo su conocido "boquete' un auténtico balcón hacia la Costa del Sol. La población se ubica en un interesantísimo accidente geológico conocido como el polje de Zafarraya, un enorme sumidero cultivado de hortalizas que le confieren reconocida fama. El Arroyo de la Madre  surca su depresión en una de las travesías más fértiles qué podamos imaginar. Al mismo pié del "boquete", se ubica Ventas de Zafarraya.
Llano de Zafarraya - foto A. Jiménez


TESTIGOS DE UN LEGADO

El Poniente Granadino nos ofrece un riquísimo patrimonio artístico, integrado por cuatro conjuntos históricos de gran relevancia.

Desde los remotos tiempos Paleolíticos el hombre puso su pié en las tierras del Poniente Granadino, dejando evidencia de ello en los entornos de Zafarraya, escenario de la vida cotidiana de los hombres de Neanderthal. El presente arqueológico inmediato encuentra en el Poniente Granadino especial significación en estaciones megalíticas tan importantes como la Peña de los Gitanos de Montefrio o Sierra Martilla de Loja.

De la dimensión espiritual de aquellos primeros pobladores tenemos evidencias en las pinturas rupestres de Moclín, con un carácter esquemático evidente en los abrigos de Corcuela y Pedriza del Peñascal; mientras, se procedía a la colonización agrícola y ganadera de sus espacios más fértiles. Poblaciones de la Edad del Bronce, como las primeras que habitaron el Cerro de la Mora de Villanueva de Mesía o el Barrio de la Alcazaba de Loja, ibéricas y romanas han dejado vestigios de su presencia por el Poniente Granadino, localizándose multitud de "villae" tardo romanas, a caballo con el mundo visigodo, diseminadas por la mayor parte de sus escenarios rurales. De la inquietud constructiva de aquella época se preserva el puente que unía Alhama de Granada con su balneario.

La verdadera dimensión urbana de la mayor parte de las localidades del Poniente Granadino llegaría con la ocupación hispanomusulmana de estas tierras, de la que se conservan importantes vestigios de arquitectura militar. La Alcazaba de Loja, los castillos de Moclín, Zagra e Íllora, los testimonios amurallados de Alhama y Montefrio, estos últimos sustituidos traumáticamente por la Iglesia renacentista conocida como "de la Villa" o los torreones de Salar, Huetor Tajar, Torre Pesquera, etc., sirven de referente a todo un salpicado de atalayas o torres vigía presentes en cualquier zona del Poniente Granadino.

Y para la paz y el reposo tenemos que destacar el magnífico edificio de los Baños de Alhama, inscrito en uno de los hoteles-balneario de la localidad.

Ya realizada la ocupación de los territorios del Poniente por parte de las tropas de los Reyes Católicos, las últimas manifestaciones del gótico más tardío hacen acto de presencia en las portadas de la Casa de la Inquisición de Alhama y del Convento de Santa Clara de Loja, del mismo modo que en las iglesias de la Encarnación de Loja y Alhama de Granada (que guarda una importante colección de casullas bordadas del siglo XVI), si bien ambas con profundas modificaciones neoclásicas y renacentistas respectivamente. No son estos los únicos templos del Poniente Granadino consagrados al misterio de la Encarnación de Cristo. Siendo este un elemento de reivindicación diferencial del cristianismo respecto de las otras dos religiones monoteístas (judaísmo e islamismo), el ímpetu constructivo renacentista y neoclásico erigiría otras tantas iglesias "de la Encarnación", en las localidades de Íllora y Montefrío respectivamente, esta última cubierta con una original cúpula en forma de casquete esférico. Otros buenos ejemplos de arquitectura religiosa neoclásica los encontramos en las iglesias parroquiales de Algarinejo, Salar o Alomartes; mientras tanto, el barroco había dejado importantes manifestaciones de arte en los interiores de la Iglesia del Carmen de Alhama, con sus magníficas yeserías, o en el arte retablístico del Convento de Santa Clara de Loja.

La vida conventual del Poniente Granadino, tras los años de la reconquista, encontró sus escenarios en los ambientes urbanos de las nuevas poblaciones conquistadas, de la mano habitual del franciscanismo. Son buenos ejemplos de esta  realidad espiritual de entonces el ya citado Convento de Santa Clara de Loja, el Convento de San Antonio de Montefrío, con su fachada de diseño retablístico plateresco o la también referida Iglesia del Carmen de Alhama, parte del antiguo convento que hoy ocupa el Ayuntamiento. Con la necesidad de cubrir, no solo los aspectos espirituales de las poblaciones recién asentadas, si no también las nuevas demandas económicas, surgen en el siglo XVI las edificaciones de los Pósitos. Estos edificios, almacenes de grano y alimentos cuyos fondos monetarios sirvieron en muchas ocasiones para sufragar obras públicas o para facilitar créditos a los agricultores, encuentran ejemplos representativos en las ciudades de Moclín, Montefrío, Loja y Alhama de Granada.

Hospitales  renacentistas como el de la Reina de Alhama de Granada, palacios, jardines y mausoleos decimonónicos como los de Narváez  en Loja, Santuarios tan milagreros como el del Cristo del Paño de Moclin y ermitas de diferentes periodos y estilos artísticos terminan por configurar la riqueza patrimonial del Poniente Granadino.

FIESTAS Y TRADICIONES

El comportamiento extrovertido de las gentes del Poniente Granadino queda manifiesto en su repertorio festivo, mezcla de devoción y paganismo, como en la mayoría de las expresiones festivas de Andalucía.

En la mayoría de los pueblos del Poniente se baila alrededor de las hogueras el día de la Candelaria (2 de febrero), en que el fuego se alterna con música y cánticos populares. Coincidiendo casi en las fechas, son especialmente conocidos los carnavales de Alhama de Granada y Montefrio, localidad esta última en la que la fiesta se acompaña del "relleno de carnaval" elaborado a base de distintas carnes y hierbas aromáticas. Como pueblos devotos y de fe, en Semana Santa echan a las calles sus hermosas procesiones de Jueves, Viernes Santo y Domingo de Resurrección, en que bajo la poderosa voz de un saetero nos sentiremos uno más de esta comarca. Resulta especialmente brillante la Semana Santa de Loja por el papel singularísimo de sus "incensarios".

Para San Marcos (25 de abril) le será difícil encontrar a los lugareños por las calles. En casi la totalidad de los  pueblos del Poniente el éxodo romero hacia el campo  es una constante bien regada de vinos y calimochos. En toda España son conocidas las fiestas de las Cruces de Mayo de Granada (3 de Mayo). También son  celebradas en nuestros pueblos, donde distintos barrios se prestan competir por la cruz floreada más espectacular. Los festivales de cante flamenco, tan andaluces, se dan cita en las distintas localidades del Poniente Granadino, destacándose por encima  de todos la Volaera flamenca de Loja, el festival de cante de Íllora o el festival de la canción de Andalucía celebrado en Alhama.

Ya el día 5 de octubre en Moclín se celebra la centenaria romería del Cristo del Paño, de gran devoción en la provincia de Granada. Cada vez son más las personas que se acercan a Moclín para seguir en procesión al lienzo que representa a este devocionado Cristo.

Mientras tanto, y durante todo el año, resulta permanente el rosario de celebraciones,  de fiestas mayores y patronales que acontecen en cada una de las localidades del Poniente Granadino.

UNA CUESTION DE APETITO

Para cuantos gusten de aplicar los cinco sentidos al placer del viaje, el Poniente Granadino ofrece una gastronomía apta para las preferencias de cualquier comensal. En época de caza, la perdiz y el conejo son los protagonistas de las mesas del Poniente Norte. Las carnes siguen siendo ingrediente imprescindible en platos como el choto al ajillo y las patas o guisado de cerdo. Los sesos al mojeteo constituyen una de las singularidades gastronómicas más destacables de Montefrío, sin dejar de considerar las suculentas bondades de su chacinería o de sus productos queseros.

En el Poniente Centro, a la hora de la degustación gastronómica, son dos los productos estrella: el espárrago de Huetor Tájar, con denominación específica para su variedad verde-morado y la trucha de Riofrio (Loja). Para los amantes de la más exclusiva gastronomía internacional debemos recomendar la propia del Hotel la Bobadilla de Loja.

Las mesas del Poniente Sur se deleitan con platos como la olla jameña regada con vino del terreno en Alhama. La repostería encuentra sus mayores alicientes en los dulces "de las monjas" elaborados por las manos esmeradas de las religiosas, o en los borrachuelos y las tortas de San José de Arenas del Rey. En Montefrio destacan los roscos de San Antón, así como en Loja los afamados roscos de Loja o los huesos de santo. Muy típico de pueblos como Villanueva de Mesía, Zafarraya, Moclín o Cacín son las migas de pan, así como las gachas, tanto dulces como de mosto.

NATURALEZA, ACCION Y SALUD

Quizá la nota más destacable el paisaje del Poniente Granadino sea su maravillosa diversidad. Con unas altitudes que oscilan entre los 425 metros del Pantano de Iznajar en las proximidades de Zagra y los 2.065 del Pico de la Maroma en la Sierra de Tejeda, el Poniente Granadino es escenario de espacios tan diversificados como las vegas del Genil en el Poniente Centro, o de los Llanos de Zafarraya y de Dona en el Poniente Sur, junto a las alturas serranas de Tejeda. Almijara, Loja o Parapanda, todas ellas por encima de los 1.500 metros.

Castillo de Moclín - foto Marcelino Martín
La transición entre unos y otros paisajes,  entre las elevaciones periféricas de los límites norte y sur del Poniente y las depresiones de la zona central, se realiza de modo suave a través de las campiñas ondulantes que se extienden por los secanos de olivo y cereal: hacia el norte los primeros (camino de las alturas de los Montes Occidentales) y hacia el sur los segundos, buscando el pié de las elevadas serranías que separan al Poniente Granadino de la Axarquía de Málaga.

En ese contexto geográfico se desarrolla una red fluvial que excava tajos tan impresionantes como los de Alhama, los de Cacín, los de Montefrío, los Infiernos Altos de Loja (con su Cola del Caballo) o los Tajos de la Hoz en Olivares (Moclín). Las vertiginosas gargantas excavadas por estos ríos contrastan en ocasiones con el apacible ambiente del que se puede gozar en las orillas del Pantano de los Bermejales (Arenas del Rey), o de Riofrio (Loja) zona truchera por excelencia. Las alturas del Poniente Granadino tienen su coronación más impresionante en Sierra Tejeda, que se empina arisca en las tierras del Sur para caer progresivamente hasta las costas malagueñas. Desde su cima resultan visibles las costas africanas, dándose una vegetación que se estratifica en altura desde los bosques mediterráneos de encina y alcornocal, hasta los pinares silvestres con arbustos de sabinas y enebros rastreros. Allí resulta fácil el regocijo en plena naturaleza, disfrutando de parajes como El Robledal de Alhama. La serranía calcárea de Loja da lugar a extrañas formaciones geológicas conocidas como relieves kársticos, cuyo fenómeno de escala más espectacular se nos muestra en el Polje de Zafarraya. Los bosques mediterráneos autóctonos tienen su presencia más destacada en los campos de la Dehesa de los Montes o de Fuente Camacho de Loja o en la Peña de los Gitanos de Montefrío, si bien el salpicados de sus encinares jalona como una constante las laderas menos cultivables de todo el Poniente.

Es en todo este entorno descrito en donde se dan a la práctica permanente actividades muy entroncadas con el entorno natural; tal es el caso de la pesca truchera en el Coto Intensivo de pesca de Riofrio, de las excursiones en pollino por el Tajo de Alhama, de las travesías en 4x4 por las Sierras de Loja y Tejeda, del vuelo ultraligero desde el aeródromo de Cuesta de la Palma de Loja, del senderismo en los caminos y veredas de la Peña de los Gitanos de Montefrío o de la escalada en el Paso de la Burra (Loja). E l tajo del rio Alhama o en los cortados de Moclín.
En Alhama de Granada surge un auténtico vergel de vegetación y agua; se trata del histórico balneario de Alhama. Aquí surge un manantial con aguas que alcanzan los 45º  C de temperatura. Sus propiedades terapéuticas, ya conocidas en tiempos de los romanos y de los musulmanes, dieron lugar a la construcción de un complejo termal para el cultivo del descanso y la salud.
Las aguas del balneario están indicadas para el tratamiento de dolencias como la artrosis, la artritis u obesidad.

Iglesia de San Gabriel de Loja - foto Juan Alonso
THE LAST FRONTIER OF AL-ANDALUS

Granada's western region, known as the Poniente Granadino, is both a cultural crossroads and tourist center of vast and varied landscapes: to the north lies the Sierra of Córdoba; to the south, the Axarquia of Malaga; to the east, the open fields of Granada; and far to the west, beyond its own territory, the valleys of Archidona and Antequera.
The sixteen municipalities which make up western Granada are grouped in areas corresponding to the historical districts of the Western Hills of Granada, the area of Loja and lands of Alhama. A total of 78.500 inhabitants are distributed among its 2.044 kilometers, throughout the following towns: Algarinejo, Alhama de Granada, Arenas del Rey, Cacin, Huetor Tajar, Jayena, Illora, Loja, Moclin, Montefrio, Moraleda de Zafayona, Salar, Santa Cruz del Comercio, Villanueva de Mesia, Zafarraya and Zagra.
Our towns have the charm of inland Andalusia, and are noted for their landscapes and the friendliness of their people. The visitor is sure to feel at home in a region which offers both rural area hospitality, as well as the hustle and bustle of its larger commercial centers. An exceptional communications network consisting of highways, railways and nearby airports provides easy access to Granada's western region. The A-92 highway runs across the territory from east to west, without interrupting its connecting highways - coming from the east, Puerto Lumbreras - or the plateau, Andalusia's highway, "Autovia de Andalucia". When traveling by train, the visitor may make use of the intermediary stops and railway stations of San Francisco de Loja, Tocon, Villanueva de Mesia, Huetor Tajar, Obellar and Riofrio. Western Granada is located only 30 rninutes from the international airports of Granada and Malaga, providing travel to five continents at convenient flight times.

THE LANDS OF GRANADA’S WESTERN REGION

Located between the provinces of Cordoba and Jaen, the northern area consists of the rnunicipalities of Algarinejo, Íllora, Moclin, Montefrio and Zagra, all olive and cereal producing agricultural districts. 
Algarinejo, together with Montefrio, Íllora and Moclin forms part of the Western Hills of Granada. Their approximate 700 m. of altitude provide the habitat for many species of fauna, for which small game hunting is plentiful. The urea’s rough, dry land is replete with olive trees and cereal crops, as well as cork, walnut and almond tree groves. Its 5.200 inhabitants are spread throughout the population nucleus and tire nearby villages of Fuentes de Cesna and Viña.
Toward the east, in the foothills of the Sierra of Parapanda, the urban layout of Íllora seems to be organized around tire Arab castle. This town, in spite it it’s having one of tire largest populations (over 10.500 people), has preserved a great deal of its rural spirit. It constitutes an important center for the surrounding localities: Alornartes, Bracana, Escoznar, Tocon, and Obeilar.
Moclin is the northernmost municipality of Granada's western region. Situated at the foot of a steep hillside, Moclin oversees a surrounding area of 5.000 inhabitants that are distributed in localities such as: Limones, Casillas de Guntiel, Olivares, Puerto  Lope, Tiena and Tozar. These populations all played important historical roles during tire final years of the Muslim presence in al-Andalus. The majestic Castle of Moclin is an especially significative landmark in Granada's western region. "The approximate 7.000 inhabitants of Monfrío enjoy daily one of the most spectacular panoramic views of western Granada. 
The town extends along the hilltop which is crowned by tire village church, “Iglesia de la Villa", which constitutes one of the most treasured views of the area. Nearby are archeological and historical sites, such as the Peña de los Gitanos (Gypsies Rock), which are worth a visit. The town of Zagra finalizes the list of municipalities in this northern sector of the region. Situated at the foot of one  of the region's most famous castles, a large part of the town's  1.300 inhabitants make their living from  the cultivation of tire olive tree, which takes place in one of Andalusia's most characteristic landscapes.
The so-called central area is made up of the following townships: Huetor Tajar, Loja, Moraleda de Zafayona, Salar and Villanueva de Mesia. These towns, many of which are rich with irrigated land, lie to both sides of the A-92 which provides rapid transportation to the city of Granada.
Huetor Tajar is spread out horizontally from the A-92. Located in a fertile plain to the right of the Genil River, it produces different agricultural products. Iris noted, however, for its asparagus produce, especiaIIy  the greenish-mauve color variety which is characteristic of the area. Huetor Tajar is currently arte of the most economical municipalities of Granada's western region, as is evident in its recent urban development.
Loja, with its nearly 22,000 inhabitants, constitutes the main nucleus of Granada‘s western region. Heading the region in terms of historical importance, its location near the A-92 highway makes it one of the most easily accessible tows in the province. It is the most “urban" of the province's western region. Nevertheless, almost 35% of its population is distributed among twenty different surrounding towns, one of the most famous of these being the trout-producing Riofrio. Loja’s historic and artistic significance, as well as its wide variety of hotel establishments, make it an attractive tourist center. It boasts the only five-star luxury hotel of the province. Moraleda de Zafarraya, a land bathed by the Cacin River, as a population’s approximately 2,700 people, who are located in both Moraleda and the nearby village of Loreto. The cliffs and gorges of the Cacin River, which are spread throughout the town of Moraleda, make for a unique troglodytic habitat. They are similar to those found in other areas of the province, such as Guadix and Baza. Halfway between Huetor Tajar and Loja is Salar, with a population of over 2.1110 inhabitants. This agricultural town of an interesting historical post has arte of the region's most well-preserved medieval r towers.  Its westerly landscape is known for its smooth hills which head toward the Sierra of Loja.
Villanueva de Mesia, located near Huetor Tajar, is a small town which accessed from the A92, as well as by the railway stop. It is not only equipped with some of the region's finest sports facilities, but also has an important historical post, as can be seen in its archeological sites, such as "Cerro de la Mora".
The southernmost area of Granada’s western region is made up of the municipalities of Alhama de Granada, Arenas del Rey, Cacin, Juyena, Santa Cruz del Comercio and Zafarraya, all of which are part of the historical districts of Alhama, Temple and Los Rios. Alhama de Granada is the southern n areas main protagonist, and is well-communicated with Malaga’s coast through the passageway known as the "Boquete" de Zafarraya. The town has an interesting historical past and also a spa area with hotel establishments specializing in therapeutic and recreational services. Its spectacular gorge at the Alhama River constitutes one of the town’s most noteworthy aspects and is the departure point for different circuits and trails lending to the foothills of the Sierra Tojeda.
In the valley of the Cacin River is located the municipality of Arenas del Rey. Its almost 2,000 inhabitants live in the villages of Arenas del Rey, Fornes and Jatar. This area, which was devastated by an earthquake in the year 1884, was reconstructed at the end of the century, which accounts for its more geometrical urban layout. The areas enjoy a strategic location at the foothills of the Sierra de Jatar and near the reservoir known as "Embalse de los Berrnejales", of invaluable ecological wealth and the perfect site for tire practice of water sports. One of Granada's newest camping facilities is located nearby.
Also located along rough terrain, and near the river of the dame name is Cacin. This town of 1000 inhabitants, of an intrinsic agricultural nature, finds a major tourist attraction in its river and surrounding eroded lane scape. The waters of Cacin are responsible for tire natural phenomenon known as 'los Barrancos" (the gorges), which border the body of water up until the Reservoir of los Bermejales.
To the north of the Sierras of Almijara and El Chaparral, in the area of "barranqueras", is located the town of Jayena. Its more than 1,500 inhabitants make their living mainly from of the cultivations of the olive tree and green bean crop. The area is especially pleasant during the summer months, due to its pleasant climate. A mountain road takes us through a remarkable landscape to the Costa Tropical.
As part of the community of Alhama-Temple, halfway between the towns of Moraleda de Zafayona and Alhama, Jayena was one of the localities that were most severely affected by the earthquake of 1884. Is municipality from the altitude of Las Pedrizas slopes down toward the Alhama River and the roadway witch is lined by green fields and forests.
Zafarraya is located along the southeastern limit of the province of Granada, its "boquete" constituting an authentic balcony toward the Costa del Sol. The population is located near a geological formation known as "Polje de Zafarraya"; en enormous gully that has been cultivated with vegetables for it is famous. The "Arroyo de la Madre" stream has carved its valley in one of the most fertile arena imaginable.

WITNESS TO A LEGACY

Granada's western region offers us a rich artistic heritage, consisting of four historical enclaves of great importance. In the  remote Pal eolithic times , man  set foot in the Iands of western Granada,  leaving  his traces behind  in the area  of Zafarraya,  the scene for the daily life of the Neanderthal  man.  Important archeological findings in the region testify to the existence of megalithic sites, such as the Peña de los Gitanos in Montefrio or Sierra Martilla of Loja. 
The spiritual life of those primitive peoples is apparent in the cave paintings of Moclin, with a schematic nature evident in the shelters of Corcuela and Pedriza del Peñascal,  as they proceeded to agricultural and livestock development in their most fertile fields.
Settlers from de Bronze Age, such as those who inhabited the Cerro de la Mora e Villanueva de Mesia or the district around the fortress of Loja. As well as Iberians and Romans left evidence of their in the western part of the province, as scads of late Roman “villae” were spread out along the rural landscape, before the establishment of the Visigothic world. The bridge built to connect Alhama de Granada to its spa has been preserved.
The true urban dimension of the majority of the towns of Granada’s western region was to arrive with the Hispano-Muslim preserve in the territory. Important military architectural remains have been preserved, such as: the Alcazaba of Loja (fortress), the castles of Moclin, Zagra an Íllora, the walls of Alhama and Montefrio which were substituted by the Renaissance church known as “Iglesia de la Villa”. The towers of Salar, Huétor Tajar, Torre Pesquera, etc.., are examples of the watchtowers and constructions which dot the landscape throughout the province’s western region. The Baths of Alhama, located in one of the town’s spa hotels, provide rest and relaxation to visitors. Once the Catholic monarchs settled into the area during the reconquers, the last manifestations of the late Gothic style appeared in the facades of the House of the Inquisitions of Alhama, and the Convent of Santa Clara of Loja. Several churches are also examples of this style, such as the “Iglesia de la Encarnación” in Loja, and the church of Alhama de Granada (which preserves an important collection of embroidered chasubles from the 16th century), although both of these constructions have considerable Neoclassical and Renaissance modifications.
These are not only temples in the region devoted to remembering the incarnation of Christ. As an element for the differential recovery of Christianity, with respect to the other two monotheistic religions (Judaism and Islam), the Renaissance and Neoclassical constructive impetus would bring forth other such churches bearing the name “de la Encarnación” in the towns of Íllora and Montefrío, respectively. The latter of these is covered with the original dome.
Other examples of neoclassical religious architecture are found in the parish churches of Algarinejo, Salar and Alomartes. The Baroque style, on the other hand, is manifested in the interior of the church called Carmen de Alhama, known for its magnificent plasterwork, as well as in the retable of the Convent of Santa Clara in Loja. After the years of the recon quest, monastic life, by way of the Franciscan order, settled into the urban areas of the newly conquered lands. Examples of this spiritual reality are found in the previously cited Convent of Santa Clara of Loja, the Convent of San Antonio of Montefrío, with its retablistic plateresque facade, as well as the so-called “Iglesia  de Carmen de Alhama”, part of the old convent which is today occupied by the City Hall.
In order to cover, not only the spiritual aspects of the recently settled populations, but also their economic demands, several constructions arose in the 16th century, known as “Los Positos”. These buildings, which were storage houses for grain and other food supplies whose monetary resources were used to pay for public works or aid farmers, are found in the towns of Moclin, Montefrío, Loja and Alhama de Granada.
Other monuments which make up the rich artistic heritage of western Granada include the Renaissance hospitals such as the Reina de Alhama de Granada, palaces, gardens, mausoleums such as those of the Narvaez family in Loja, sanctuaries such as the Crsito del Paño de Moclin and the hermitages of different periods and artistic styles.

HOLIDAYS AND TRADITIONS

The outgoingness of the people of Granada´s western region is manifested in its holiday’s traditions, which are replete with religious and pagan rites, as is common throughout Andalusia.  In the majority of the localities of the province’s western region, the people of the town dance and sing around the campfire on the day of the “Candelaria” (feb.2nd). Aorund the same time of year carnival is celebrated in Alhama de Granada and Montefrío. The “relleno de carnaval”, made of different meats and aromatic herbs, is a popular dish that is served during the holiday. As towns of religious devotion and faith, Easter Week, called “Semana Santa”, is celebrated with its religious precessions on Holy Thursday and Friday and Sunday, the day of Resurrection. The beautiful “saetas”. Songs sung to the Virgen Mary or Christ, make one feel a part of the ceremony. The Holy Week in Loja funds its claim to fame in its incensories.
On the day of San Marcos (April 25th the people abandon their homes and head for the countryside in the famous “romería”, at which time local wine and “calimochos” are the protagonists of the event. The Day of the Cross (Cruces de Mayo), held on May 3rd are popular throughout all of Spain. The people of our towns decorate large crosses with flowers which are entered in a competition to see which is the loveliest.
Other celebration, festivals, saint’s days, and religious holiday are held throughout the rest of the year in each of the towns of western Granada.

A MATTER OF TASTE

The region enjoys a wide variety gastronomical delight.  In hunting season, both the partridge und rabbit aremain staples to be found on any plate in the region’s northern area. Meats are essential in several well-known dishes, such as: “choto al ajillo” (kid), and pork shanks. Brains or “sesos al mojeteo” are a specialty in Montefrío. The sausages, cold meats are also highly recommended. In the region’s central part, two products take the spotlight: the asparagus of Huetor Tajar, with its greenish-mauve color variety, and the trout of Riofrio (Loja). For lovers of fine cuisine, whether it be local or international, we recommend La Bobadilla Hotel in Loja.
The southern part of the region delights in dishes such as the “Olla Jamena”, made with the local wine from Alhama. Homemade desserts and pastries elaborated by the “monjas” or nuns are popular. In Montefrío, the “roscos de San Anton” are a favorite, as are those made in Loja, as well as the “huesos de santo”.

NATURE, HEALTH AND FITNESS

Perhaps the most noteworthy aspect of the landscape of the western region of the province of Granada is found in its diversity. With altitudes ranging from the 425 m. of the Pantano de Iznajar near Zagra, to the 2065 m of the peak known as “Pico de la Maroma” of “vegas” of the Genil in the central area, or the plains of Zafarraya and of Dona in the southern section, together with the sierras of Tejeda, Almijara, Loja or Parapanda, all of which are over 1.500 meters in altitude, are examples of its natural earth. The transition from one landscape to another, from the peripheral elevations of the region’s northern and south borders, to the deep depressions of the central area, is made gradual along the waving countryside which extends throughout the dry land of the olive groves and cereal crops. The former of these lie to the north (toward the Western Hills) and the latter extend to the south, toward the foothills of the sierras which separate western Granada from the Axarquía of Málaga.
A network of rivers and streams runs through the region, carving out cliffs and gorges as impressive as well as Moclin’s “Tajos de la Hoz”. The vertiginous gullets carved by the rivers contrast with the more subtle landscapes which may be found on occasion and enjoyed, such as the areas surrounding the Embalse de los Bermejales (Arenas del Rey), or the town of Riofrío (Loja), the latter known for its trout.
The region’s great heights are most impressive in Sierra Tejeda, which abruptly rises up in the southern area, to gradually fall toward the coastal area of Málaga. The African coast may be discerned from its summits. Its vegetation includes varieties from the Mediterranean forests where the evergreen, cork tree, and pinewood are found. Here one may enjoy natural settings such as the “Robledal de Alhama”.
The de calcareous sierras of Loja make for strange geological formations known as kurstic reliefs, whose phenomenon is best observed in Polje de Zafarraja. The autochthonous Mediterranean forests are found mainly in the fields of the Dehesa in the Hills of Loja, as well as in the Peña de los Gitanos in Montefrío, although holm oak trees dot the less cultivated lands throughout the region’s northern section. This geographical reign allows for the practice of a wide variety of outdoor activities, such as: trout-fishing in Riofrío, donkey rides at the Tajo de Alhama, excursions in 4x4 vehicles along the Sierras of Loja and Tejeda, glider plane trips from the air field in Cuesta de la Palma in Loja, hiking along the trails in the Peña de los Gintanos of montefrío, or climbing in the Paso de la Burra in Loja, the Alhama River gorge, or in …of Moclin.
  An authentic Paradise of vegetation and water is found in Alhama de Granada – the historic spa of Alhama where the waters reach a temperature of 45 degrees centigrade. The therapeutic properties of the waters, known to the Romans as well as the Muslims, resulted in the building of the thermal complex dedicated to the purposes of health and relaxation. The spa waters are specially recommended in the treatment of the following ailments: arthritis, arthrosis and obesity.

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