Gante, de un pasado marcado a un presente floreciente
Bélgica
Gante, la ciudad de todos y para todos. Su distinguida belleza nos fascinará mientras disfrutamos de todos los rincones únicos y de singular belleza.
Els Blaus de Roses

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Precedida por sus tres simbólicas torres hallamos la ciudad de Gante. A poco más de media hora de Bruselas, descubriremos una ciudad llena de historia, cultura y  ocio.  En la Edad media Gante fue una de las ciudades más grandes de Europa occidental  y su historia fue marcada en gran medida por sus habitantes.

Por allá en el año 1500 nacía en Gante el que sería más tarde Carlos I de España y V de Alemania. Años más tarde, Carlos V, en plena guerra contra los franceses, solicitó ayuda financiera entre sus territorios, pero Gante se negó a ayudarle. Enfadadísimo por este hecho, Carlos V entro derribando las puertas de la ciudad y con un ejercito de cinco mil hombres mando ahorcar a muchos ganteses y otros pidiendo clemencia delante del emperador estaban obligados a ir con una soga al cuello. Esta es la razón por la cual para denominar a los ganteses podemos escuchar la palabra “stroppendregers” o “los que llevan la soga al cuello”. Esta fue la humillación al pueblo de Gante y aun esta presente en la memoria de muchos belgas. El dominio español duro unos 200 años, pero aun hoy paseando por las calles de la ciudad encontramos las huellas qua han dejado, muchos de ellos como son las hornacinas de antiguas vírgenes católicas.  Aunque la ciudad ha sido marcada por estos hechos históricos, no nos podemos equivocar ya que Gante es una flamante ciudad donde todo visitante es bienvenido.

Recorriendo sus calles nos perdemos en un ambiente mágico con pasajes realmente increíbles y dignos de ser visitados. Podemos dividir la ciudad en dos partes, ya que encontramos la parte antigua con un elevado número de monumentos y edificios que no nos dejarán indiferentes y por otro lado esta la parte más moderna que destaca con sus festivales.

Lo más sobresaliente en Gante son sus tres impresionantes torres. La primera la identificamos mientras observamos la

Belfort y torre de la Catedral de San Bavón de Gante. Turismo en Gante (Bélgica)
Catedral de San Bavón, creando una inolvidable imagen. Además, en ella esta guarda una de las piezas más representativas de la pintura flamenca primitiva, La adoración del cordero místico de Jan van Eyck del siglo XV. Esta es para muchos una razón digna de visitar Gante y no es poco. Desde esta catedral podemos observar como se descubre ante nosotros, con sus 95 metros de altura, la torre del Campanario o Belfort que representa el poder gremial medieval  y la autonomía de la ciudad. Una vez en su interior encontramos una exposición de campanas, de las que destaca la famosa campana Roland con su fantástico dragón en color oro. No podemos perder la oportunidad de subir hasta arriba del todo y disfrutar de increíbles vistas panorámicas que nos impresionarán. Para completar el triangulo de torres encontramos la torre de la iglesia de San Nicolás reconstruida en el siglo XII. Es considerada como una de las iglesias más antiguas de la ciudad y con un estilo propio, denominado gótico del Escalda. Otro emblemático edificio, sin duda, es el Ayuntamiento de Gante con su bellísima fachada en estilo gótico florido. La particularidad que tiene, es que está formado por dos partes distintas que se construyeron con un siglo de diferencia. Curiosear su interior es una muy buena opción, donde podremos observar elementos que caracterizan la importancia que tuvo la ciudad en el pasado.

Podemos seguir con nuestro recorriendo sus callejuelas donde encontramos un gran abanico de restaurantes, creperías y tiendas donde comprar algún recuerdo o escaparates bien elaborados que llaman la atención a cualquiera. Mientras vamos descubriendo la ciudad y el barrio de Patershol, hallamos el maravilloso
Castillo de los Condes de Gante. Turismo en Gante (Bélgica)
castillo de los Condes o Gravensteen. Construido en el siglo XIII, servía para que los condes de Flandes mantuvieran el orden y la ley. Aunque se construyeron castillos en las principales ciudades, el de Gante es el único que ha sobrevivido a lo largo de los siglos.

Otro hecho que ha marcado y sigue marcando aún hoy en día a la ciudad es su estratégica situación, siendo cruce de dos ríos, Leie y Escalda. Esto ha permitido que Gante desarrollara una sólida actividad artesanal y comercial. Ya desde el siglo XIV los muelles  eran un lugar donde se reunía la población y hasta hoy en día sigue siendo un punto de encuentro para muchos estudiantes y jóvenes ganteses. De esa manera dos de los lugares más bonitos son el muelle de las herboristas o Graslei y el muelle de los graneros o Korenlei. Tenemos la suerte de poder descubrir Gante de diferentes maneras lo que hará nuestro viaje divertido y único, ya que podemos ir en barco, en carruaje o en bicicleta, y así explorar los lugares más recónditos  de la ciudad, como por ejemplo el esplendido puente de San Miguel.

Los rincones más tranquilos de la ciudad
Nos sorprenderá saber que un poco más alejado del centro de Gante se ubican tres beaterios que nos permitirán descubrir cómo vivían gran parte de la población femenina en la época de las cruzadas, cuando muchas mujeres se quedaban solteras, huérfanas o viudas. Podemos apreciar la tranquilidad que se respira en estos lugares y relajarnos mientras observamos todos los detalles que guardan. Además a poca distancia encontramos un total de cinco abadías, entre las que destacan la Abadía de San Bavón y la de San Pedro, las dos del mediados del siglo VII. Es otro punto más donde podemos observar las construcciones mientras disfrutamos de la paz y la reflexión que se nos transmite.

Después de descubrir todo aquellos edificios y monumentos que guarda la ciudad, si aun tenemos ganas de rodearnos de arte y cultura, tenemos la oportunidad de visitar alguno de los dieciocho museos que alberga Gante. Si realmente somos unos aficionados y no nos queremos perder ningún detalle, podremos adquirir el Museum Pass, con el cual podemos visitar todos los museos además de poder utilizar el transporte público de la ciudad. Destacarían algunos museos como el SMAK, el Museo de Bellas Artes, el Museo del Diseño, el Museo de la Ciudad de Gante o STAM y el increíble conjunto de casitas típicas flamencas que caracterizan el Museo Etnológico.

Disfrutar de Gante como los ganteses
Si tenemos la oportunidad de visitar Gante un domingo, podremos disfrutar de los seis mercadillos como unos auténticos ganteses que realizan sus compras cada mañana. Sin obligación de compra podremos observar el maravilloso mercado de las Flores o el mercado de antigüedades, donde podremos encontrar un sinfín de diferentes objetos. Otros ejemplos son el mercado de pájaros, el de animales domésticos y de corral  y no menos importantes los mercados donde podemos hacerle disfrutar a nuestro paladar con alimentos sabrosos y típicos de la zona, el Mercado de productos alimenticios frescos,  o contemplar artículos artesanales en el Mercado de  productos artesanales situado en el Groentenmarkt. Asimismo, en verano se organizan diferentes ferias que harán nuestra visita aun más atractiva y diferente.

Edificio de Gante. Turismo en Gante (Bélgica)
Gante, la ciudad belga más estimulante
Gante ha dejado de ser una ciudad tradicional, caracterizada por su historia y ha pasado a una urbe cosmopolita con vistas hacia el futuro pero manteniendo su espíritu. Por esta razón cuando llegan los días más calorosos del año, la ciudad se transforma y nos ofrece una buena dosis de festivales y eventos culturales. De esta manera, las calles de Gante se convierten en el punto de encuentro perfecto para todos aquellos que quieren disfrutar de diferentes ritmos, espectáculos, performance y visitas guiadas. También esta ciudad organiza cada año las llamadas Gentse Feesten  o Fiestas de Gante  que son un claro ejemplo de celebraciones por todo lo alto, ya que son las mayores celebraciones al aire libre de Europa. Otro momento en el cual la ciudad nos sorprenderá es por la noche cuando brilla con luz propia. Tanto si preferimos salir a tomar algo en algunas de sus terrazas como simplemente visitar el casco antiguo, podremos apreciar su belleza desde otra perspectiva.

Gante, la ciudad de todos y para todos. Su distinguida belleza nos fascinará mientras disfrutamos de todos los rincones únicos y de singular belleza. Pero si llegamos a preguntarnos ¿porque Gante? La respuesta es tan simple y al mismo tiempo tan compleja, porque Gante nos ofrece de todo y hace que nuestra visita sea una autentica aventura de descubrimiento y experiencias difícilmente olvidables.

Fotos y Texto Miroslava Mihaylova Topalova - AbcViajes.com

 

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