Flandes, un tesoro por descubrir
Bélgica
El que busca encuentra... en Flandes. ¿Desea ampliar su horizonte cultural, descubrir la naturaleza, conocer exquisiteces culinarias o desahogarse deportivamente? Todo esto puede hacerlo en Flandes.
Els Blaus de Roses

bélgica, flandes, un tesoro por descubrir

Introducción

El que busca encuentra... en Flandes. ¿Desea ampliar su horizonte cultural, descubrir la naturaleza, conocer exquisiteces culinarias o desahogarse deportivamente? Todo esto puede hacerlo en Flandes.

A los flamencos les encanta gozar de la vida. Esto se nota en seguida visitando los numerosos bares, restaurantes y terrazas. La cocina belga garantiza, en todo caso, una deliciosa comida, ya sea en "Comme chez Soi", uno de los más reputados restaurantes del país o en la cervecería de la esquina. Atrévase también con los típicos mejillones con patatas fritas acompañados de una cervecita belga. Y de postre... ¿unas chocolatinas belgas?

¿Preferirá una excursión de fin de semana en la costa o una salida al campo? ¿Qué le parece combinar el arte con un toque romántico en una ciudad pintoresca? De todos modos, Flandes le garantiza una estancia inolvidable.

FLADES SE PRESENTA

Historia

Durante los siglos XIV y XV, los duques de Borgoña reunieron un buen número de condados y ducados medievales en una única entidad estatal conocida como Países Bajos o, en latín, "Bélgica".

La guerra de liberación, con acentos religiosos, contra España (1568-1648), provocó la separación de las provincias del norte, que hacia el año 1600 constituyeron un estado independiente: los actuales Países Bajos, más conocidos con el término de Holanda. (En realidad, Holanda sólo es la parte central de los Países Bajos).

En 1814, los antiguos Países Bajos fueron nuevamente reunidos, pero el experimento fracasó en 1830, con la declaración de independencia de la parte meridional de los Países Bajos, que se convirtió en el Reino de Bélgica y fue la primera monarquía liberal y parlamentaria del continente europeo.

Bélgica es hoy un reino federal con 10 millones de habitantes. La federación la forman tres comunidades lingüísticas (flamenca, francófona y alemana) y tres estados federales (Flandes, Valonia y Bruselas). Alberto II es, desde 1993, el sexto rey belga.

El término "Flandes", que deriva del condado de Vlaanderen, designa hoy la parte septentrional de Bélgica, cuyos habitantes hablan neerlandés. Se trata de la región más dinámica y próspera del país. Los flamencos representan cerca del 60% de la población total belga.

Lengua

El neerlandés es la lengua materna de Flandes. Es la misma que se utiliza en Holanda, pero con acentos claramente distintos. En general, los flamencos hablan también otras lenguas extranjeras, entre las que destacan el francés y el inglés, que se aprenden en las escuelas.

Paisaje y clima

El paisaje flamenco es sobre todo llano. El sur de Flandes es ligeramente ondulado: las colinas se extienden desde el sur de Flandes Occidental y desde las llamadas Ardenas Flamencas hasta el Haspen-gouw y la región de Voeren, pasando por el Brabante Flamenco.
Gracias a su cercanía al mar, Flandes goza de un clima moderado con temperaturas suaves que atraen turistas durante todas las estaciones del año.

ALOJAMIENTOS

Hoteles

En Flandes los hoteles van desde lo más sencillo a lo más lujoso. Puede hacer sus reservas gratuitamente a través de las Oficinas de Turismo y de la BTR.

Campings

Está prohibido acampar fuera de los campings, pero la oferta de estos últimos es muy amplia.

Flandes para jóvenes

No se necesita ser rico para pasar unas vacaciones agradables en Flandes.

Alquileres en la costa

La oferta de casas y apartamentos en el mar es enorme. El alquiler está organizado principalmente por agencias inmobiliarias, de las que se puede obtener una lista gratuita en la oficina de turismo de cada localidad costera.

Urbanizaciones turísticas

Las urbanizaciones turísticas son ideales para quien busca comodidad. Las casitas o los bungalows se encuentran en plena naturaleza y los alrededores ofrecen numerosas oportunidades para divertirse.

Días festivos

Aquí les ofrecemos una lista de los días festivos oficiales, en los cuales las tiendas, los bancos y las oficinas de correos están cerrados:
1 enero: Año Nuevo
24 abril: Lunes de Pascua
1mayo: Fiesta del Trabajo
1 junio: La Ascensión
12 junio: Pentecostés
1 julio: Fiesta de la Comunidad Flamenca
21 julio: Fiesta Nacional
15 agosto: Asunción de la Virgen
1 noviembre: Todos los Santos
11 noviembre: Fiesta del Armisticio
25 diciembre: Navidad

CIUDADES DE ARTE

Descubra el esplendor cultural de las ciudades de arte flamencas: iglesias y catedrales llenas de obras de arte, “beguinajes” idílicos (beaterios donde vivían unas beatas típicas de ciertas comunidades religiosas de Bélgica). Palacios maravillosos, den una vuelta por las callejuelas típicas o concédase un fin de semana gastronómico. Las ciudades de arte les acogerán siempre con placer.

A pesar de su modesta superficie, Flandes puede presumir de tener un patrimonio cultural e histórico importantísimo. De hecho, las cuatro grandes ciudades de arte flamencas -Bruselas, Amberes, Brujas y Gante- y también otras ciudades más modestas como Lovaina, Malinas y Lier, ofrecen un amplio abanico de monumentos interesantes. Y dado que todas ellas se encuentran en un radio de distancia no demasiado extenso, no invertirá mucho tiempo en desplazamientos para poder visitarlas.
 
Evidentemente no faltan iglesias, museos, plazas y calles históricas que descubrir. En resumen, las ciudades de arte flamencas son un destino ideal para unas breves vacaciones, por su rica herencia cultural e histórica. Lo que les sorprenderá inmediatamente es el carácter acogedor de tantos bares y restaurantes, con sus terracitas al sol, donde todo el mundo puede comer y beber, incluso por poco dinero. Así probarán, literalmente, la agradable atmósfera de Flandes...

En cuanto al alojamiento, el único inconveniente es la enorme oferta: encontrarán desde las grandes cadenas hoteleras hasta los pequeños hoteles familiares. Sobre todo en las grandes ciudades.

Para quien busque una alternativa más económica, existen otras soluciones: los distintos albergues de juventud y los numerosos campings, siempre están listos para acogerles.

Y alejándose ligeramente de las ciudades, se encontrarán inmersos en la naturaleza. Nada les impide alojarse fuera de las ciudades, por ejemplo, en una bonita casa de campo y descubrir la ciudad partiendo de la naturaleza.

Se advierte a los conductores que muchos centros históricos están cerrados al tráfico. Aconsejamos, por tanto, aparcar el coche fuera del centro y explorar la ciudad a pie. Por otra parte, a pesar de su gran oferta, las ciudades no son muy extensas en términos de superficie. Las atracciones turísticas están concentradas, generalmente, en un espacio limitado y por tanto no es necesario, en absoluto, cansarse con largas caminatas. Los transportes públicos están bien organizados y le llevan a su destino en un santiamén. Los nostálgicos preferirán, sin duda, un paseo en barca (en Brujas, Gante o Amberes) o en coche de caballos. Los más deportistas podrán alquilar una bicicleta.

Belfort y beguinajes

Además de la Plaza Mayor de Bruselas, hay ocho Atalaya y trece beguinajes que también han sido declarados patrimonio universal por la UNESCO.
Tanto los Atalaya como los beguinajes son típicos de los Países Bajos, y es en Flandes donde se encuentra la mayor parte de ellos.

Los Atalaya eran el símbolo por excelencia de la independencia burguesa de las ciudades. Fueron la protección para las mercancías del comerciante de la Edad Media. En los Atalaya se guardaban los archivos y documentos de la ciudad. Los ocho Atalaya declarados patrimonios universales se encuentran en Brujas, Gante, leper, Malinas, Veurne, Tielt, Aalst y Kortrijk.

Los beguinajes, que constituían una ciudad dentro de la ciudad, eran comunidades para mujeres que aspiraban a una vida religiosa pero que, al mismo tiempo, rechazaban las reglas que imponía la Iglesia. Los trece beguinajes declarados patrimonio universal se encuentran en Brujas, Kortrijk, Gante, Sint-Amandsberg (Gante), Dendermonde, Malinas, Lovaina, Lier, Turnhout, Hoogstraten, Diest, Sint-Truiden y Tongeren.
Ahora que las beguinas ya no están, los beguinajes se han convertido en lugares nuevamente vivos donde artesanos y artistas suelen estar a menudo presentes.

EL LITORAL FLAMENCO

El sol, el mar y la playa en verano o un poco de aire vivificante mientras se da un largo paseo en primavera u otoño... Saborear un delicioso plato de pescado, dar una vuelta por las tiendas, pasar una noche en el casino o esperar la madrugada en la discoteca. Competiciones de vela, surf, fuegos artificiales, desfiles... En resumen, se garantiza una fiesta inolvidable para todas las edades. El litoral flamenco les da la bienvenida en todas las estaciones del año.

La playa del mar del Norte mide 67 km. En algunos lugares hay una marea baja de más de 500 metros, así que hay sitio para todos. Y bajo los pies no hay rocas afiladas, sino una arena suavísima. Un amplio programa de animación asegura la diversión para todos. A los amantes de la cocina y a los gourmet, se les hará la boca agua en cuanto echen un vistazo a los menús de los restaurantes. Aquí se come como un rey (pescado y otras especialidades) por un precio más que razonable.
Y a quien no le apetezca estar en la playa todo el día, las ciudades de arte o el campo están a un tiro de piedra. ¡La costa flamenca hierve en cualquier estación del año!

¿Con cual de los trece?

Trece localidades costeras ofrecen a los turistas la atmósfera que precisamente buscan, porque cada localidad tiene su propio carácter. Unas son tranquilas y están en plena naturaleza. Otras, en cambio, son más mundanas, más urbanas o mí adecuadas para las familias... En el litoral flamenco hay para todos los gustos.

Para los amantes del bronceado y para los deportistas

La playa es llana y de arena finísima. Los rompeolas mantienen el mar bajo control y gracias a las mareas bajas y a la estructura granular tan fina de la arena, la playa flamenca es el lugar ideal para broncearse y para practicar su deporte preferido. En efecto, la marea alta hace que una parte de la playa sea lo bastante dura para poder jugar al tenis, al fútbol o al voleibol. Durante la temporada alta, por la mañana temprano o al final del día, también se puede ir a caballo. Fuera de temporada, se puede ir por la playa en cualquier momento del día.

Además, quienes adoren el sol, no serán molestados por esa frenética actividad deportiva: la parte blanda de la playa les asegura la paz que buscan. Obviamente pueden llevar su propia tumbona o sombrilla, pero si prefieren no ir cargados, siempre existe la posibilidad de alquilarlas.

Todo para los niños

También para los niños la costa flamenca es un paraíso en vacaciones: la playa, el agua y los muchos amigos que se harán. En las zonas vigiladas pueden chapotear con toda tranquilidad: los vigilantes de la playa garantizan la seguridad de todos. Muchas playas tienen "palos de orientación" muy visibles. Pintados de colores vivos, tienen un peluche u otro objeto fácilmente reconocible en la parte superior. Estos palos de orientación ayudarán a sus hijos a encontrarles a ustedes sin dificultad. Algunas localidades ofrecen además, zonas de juegos para los niños y organizan diversos juegos en la playa y en el paseo marítimo. En los bares y restaurantes, los niños son bienvenidos y no faltan los helados y los menús especiales para niños.

El paseo marítimo

Dar una vuelta, pasear, ir en bici, hacer shopping, sentarse en una terraza: todo es posible en el paseo marítimo. De día pónganse cómodos en una terracita o en un banco con vistas al mar. Vayan a la caza del souvenir o curioseen en una de las numerosas tiendas. Y si tienen ganas de dar un buen paseo, pueden ir a pie de una localidad a otra. Por la noche, la vida no se acaba. Muy al contrario, en el boulevard que es el paseo marítimo, encontrarán todo tipo de locales. En ninguna localidad faltan los bares acogedores, los barrios donde divertirse, los restaurantes y las discotecas. Y si es su noche de suerte, ¿Qué le parece ir a uno de los casinos, con sus juegos de azar y los espectáculos?

Oostende (Ostende)

No es en absoluto fácil describir Ostende en dos palabras. De hecho, esta "reina de las localidades marítimas" tiene tantos lugares sorprendentes y tantos aspectos originales, que en cada período vacacional se descubre algo nuevo. Las amplias playas, el paseo marítimo que parece no acabar nunca, los diferentes puertos deportivos y el club náutico, hacen de este lugar una localidad costera vacacional por excelencia.

Pero Ostende es también una auténtica ciudad, con la Torre de Europa, de 100 metros de altura, calles comerciales muy frecuentadas, mercados y muchas discotecas en el barrio de Montmartre. El mayor polo de atracción de Ostende es, sin duda, la atmósfera mundana de otra época que aún se conserva en varios puntos de la ciudad. Ya en 1850, Ostende era el punto de encuentro de la aristocracia, una reputación reforzada más tarde con el empeño que puso el rey Leopoldo II. Es este pasado el que les dejará encantados cuando caminen a lo largo del Thermae Palace Hotel. Animen a su caballo preferido desde las tribunas del hipódromo Wellington, jueguen a la ruleta en el monumental casino o disfruten de los fuegos artificiales en la playa.

Para los apasionados de la natación y de la pesca

En el litoral flamenco los amantes de la náutica tienen todo lo que pueden desear. En cada localidad, una parte del mar se reserva a los que quieren hacer surf. La vela se practica sobre todo entre De Panne y OOostduinkerke. Gracias a la longitud de la playa y a la ausencia de rompeolas, este lugar es ideal para practicar este deporte. Los instructores les enseñarán la técnica y todo lo que deben saber para tener éxito en la navegación. Entre ambas localidades podrán practicar (o aprender) el speed-sail: hacer surf en la arena de la playa.

También los pescadores se encontrarán a gusto. Naturalmente  se  puede simplemente adentrar en el mar y echar el cebo. No hace falta una licencia de pesca o un permiso especial para la pesca deportiva en el mar. La pesca "profesional", en cambio, se puede practicar desde los rompeolas o desde las estructuras adaptadas a este fin, más distantes de la playa. Es posible pescar desde cualquier punto del paseo marítimo. Pero la experiencia más gratificante es la de pescar en alta mar. Cada día zarpan desde Niewpoort, Blankenberge, Zeebrugge y Oostende (Ostende) barcos pesqueros totalmente equipados para el arte de la pesca.

Después de un buen paseo...

Estirar las piernas nunca es un problema a lo largo del litoral: en la playa o en el paseo marítimo, de día o de noche. Los auténticos amantes de la naturaleza pueden pasear y disfrutar de ella y de las dunas tanto como quieran.

Varias localiades poseen espléndidos paisajes de dunas y parques naturales, como el conocido parque de Het Zwin (entre Knokke y la frontera con Holanda). Este parque es rico en plantas que crecen en un ambiente salino, plantas de las que acabarán sabiéndolo todo si escogen una visita con guía especializado. Además de los caminos y senderos pedestres, existen numerosas pistas para bicicletas. En algunos puntos, las dunas son atravesadas por caminos para caballos.

Manifestaciones culturales y excursiones

El litoral flamenco es además un punto de partida ideal para ir de excursión durante el día a las ciudades de arte, los pueblecitos idílicos y las otras atracciones turísticas del interior. En un radio de 150 km, encontrarán muchísimos destinos interesantes a los que pueden llegar en poco tiempo en coche, autobús o tren. No pierdan la ocasión de visitar Veurne, con una bellísima arquitectura, o Damme la ciudad del legendario vividor Uilenspiegel. O descubran los pintorescos campos cercanos al mar, con siglos de historia. Los pueblecitos típicos en torno a Damme, son de los más bonitos de Flandes. Y sobre todo no dejen pasar Brujas; ¡esta ciudad medieval sigue dejando asombrados a quienes la visitan!

Knokke-Heist

"De la moda a la cultura" podría ser un buen título para un texto en el que se describa Knokke, probablemente la más mundana de las localidades costeras a lo largo del litoral flamenco. Tiendas chic, galerías exclusivas. Knokke respira la atmósfera de Scheveningen en Holanda o de Deauville en Francia. ¿Les apecete una partida de golf o necesitan una cura de salud? Aquí hay de todo. Las mejores infraestructuras están a su disposición.

De Panne

En De Panne pueden pasar sin problemas de la vivacidad de la playa y de las amplias calles comerciales a la serenidad del inmenso paisaje natural. El Parque Nacional llamado De Westhoek abarca 340 hectáreas. Es un paisaje dunar, con dos bandas de dunas separadas del mar por una tercera, cubierta de musgo, tomillo y pimpinela. La fauna del parque está representada por numerosos animales: armiños, martas, buhos de pantanos, tritones y por supuesto, conejos.

Otro bonito lugar para ir de paseo es el Calmeynbos, un bosque que se compone de hasta 25 tipos de árboles distintos. Los caminos, sólo accesibles a pie, atraviesan todo el bosque y les llevan más allá de las dunas, hasta la franja costera.

Divertirse en el mar

Desde hace algunos años, se graban en Blankenberge, Middelkerke y otras localidades costeras, varios programas televisivos y radiofónicos. ¡Quién sabe, quizás acaban ustedes en la pequeña pantalla!

Comer y beber

Dejando aparte las numerosas  especialidades, los platos normales son deliciosos y a buen precio. El menú del día, el menú infantil y el menú para turistas, son soluciones fáciles en casi todos los restaurantes y obviamente, en el mar, la mayor parte de los platos son a base de pescado fresco. Normalmente los bares sirven también tentempiés.

Alojamiento

Las posibilidades de alojamiento a lo largo del litoral flamenco son ilimitadas: hay para todos los gustos y a todos los precios. Existen hoteles, moteles y pensiones de todas las categorías, tanto en el paso marítimo, como en el centro de las ciudades. El litoral ofrece, además, óptimas infraestructuras para acampar. Algunas localidades son incluso conocidas por este motivo. A lo largo del litoral, se encuentran una decena de campings, situados cerca de la playa y que cuentan con todo el confort. Los propios campings ofrecen la posibilidad de practicar una amplia gama de deportes. Durante la temporada alta, la mayoría organiza un programa de animación para pequeños y para mayores. Las granjas de turismo rural suelen estar un poco más lejos del mar y son una alternativa ideal para las familias y los apasionados de la naturaleza. Y las asociaciones para el turismo social disponen de casas, centros y urbanizaciones de veraneo a lo largo de toda la costa flamenca.

FLANDES VERDE

Disfruten de una temporada en una de las espléndidas zonas naturales de Flandes. Llanuras o colinas, matorrales teñidos de violeta, bosques o prados. Les acogerán familiarmente en los hoteles, castillos y en las casas particulares. Dense u baño de naturaleza con toda la familia y descubran las pequeñas ciudades históricas que siempre se encuentran a tiro de piedra.

¡Casi no podrán creer lo que estén viendo cuando descubran la espléndida naturaleza que Flandes tiene para ofrecer! En efecto, el Estado cuida sobremanera la naturaleza para garantizarle a usted y a su familia unas vacaciones activas en un ambiente natural. Ir en bicicleta, dar paseos, hacer excursiones en un carro de caballos cubierto, deslizarse en canoa o incluso elevarse en globo... Las posibilidades en el Flandes Verde son infinitas. El paisaje, -plano aquí, ondulado allí-, presenta extensiones de agua o brezales resecos, paisajes en donde la vista se pierde o espesos bosques de abetos. Siempre mares de naturaleza verde. Para el alojamiento el único problema es el de elegir entre tanta oferta. ¿Qué les parece alojarse en un castillo o en una casa particular, donde pueden conocer la hospitalidad de la población del Flandes Verde?

Tanto si eligen el paisaje de las colinas de la Ardenas Flamencas (Vlaam-se Ardennen), el agua y las llanuras del Meetjes-land o los bosques de Kempen, la paz se encuentra en todas partes. Caminar y pedalear: éstas son las actividades que más se practican. El número de senderos y de pistas para bicicletas es impresionante y los parques provinciales y municipales, las arboledas y los bosques son extensos y magníficos.

El paisaje de Haspengouw es variadísimo. Aquí se alternan los valles y las cimas de las colinas de más de 100 metros de altura, ofreciendo todas las posibilidades para dar largos paseos y hacer excursiones en bici en medio de una naturaleza prácticamente virgen. También la zona próxima a Voeren es un buen lugar de inicio de algunas excursiones a pie o en bicicleta.

Kempen invita a una bella caminata o pedaleada en un marco verde y tranquilo de bosques de abetos, prados, brezales y lagos. ¡Los senderos y las pistas para bicicletas que lo atraviesan son innumerables! Los Kempen, en la provincia de Amberes, cuentan con más de 1600 km de pistas para bicicletas, con tantos folletos informativos y mapas, como sean necesarios para contentar al más exigente amigo de la naturaleza.

El campo verde y tranquilo del Brabante Flamenco (Vlaams-Brabant) les encantará, sin duda. El majestuoso Zoniénwoud (el bosque de Soignes), es un lugar que deben visitar si son apasionados de la naturaleza. Por no hablar de los múltiples bosques que hay en esta rica provincia.

Si por el contrario les gusta el campo abierto, la llanura y el agua, hay que incluir el Meetjesland, el Land van Waas y el Scheldeland en su programa de viaje. Encontrarán aquí típicos pueblecitos de campo, arroyos pintorescos, diques y prados interminables. En estas zonas, el agua y las llanuras son impresionantes. Aquí los ciclistas no se cansarán demasiado: la llanura se deja admirar sin grandes esfuerzos.

De un extremo pasamos al otro: las Ardenas Flamencas son una zona de colinas en la provincia de Oost-Vlaanderen. El variado paisaje es ideal para un turismo más tranquilo y orientado hacia la naturaleza. A lo largo del río Dender se extiende un paisaje espléndido, lleno de atractivos turísticos. El turista activo se encontrará aquí como pez en el agua: podrá caminar y montar en bici cuanto quiera, en un paisaje maravilloso de bosques y colinas. Varias pistas para bicicletas les darán la oportunidad de conocer estupendos paisajes, pueblecitos diminutos, molinos de agua y de viento y restos arqueológicos. El paisaje idílico alrededor del río Leie es uno de los parajes más bellos de la provincia. Si quieren pasar las vacaciones en medio de la naturaleza, en la provincia limítrofe con el mar.West-Vlaanderen, podrán elegir entre los llamados "pólder" (el terreno conquistado al mar) y el Heuvel-land, o "tierra de colinas" en la frontera con Francia: dos zonas completamente distintas. Los pólderes se extienden detrás de la barrera natural de las dunas y son un paraíso para quien vive encima de la bici: llanuras que se pierden en el horizonte, el viento de cara y ¡a pedalear! En el sur de la provincia encontrarán el Heuvelland, una fila de ocho pueblecitos unidos por las colinas de Flandes Occidental.

Si les gusta hacer algo distinto a lo normal, quizás les apetezca dar una vuelta en un carro cubierto, para descubrir el Flandes Verde de un modo muy especial. ¿O prefieren quizás un poco de movimiento? No hay ningún problema: Flandes posee más parques de recreo y ocio de los que podrían visitar durante todas sus vacaciones. Las posibilidades son infinitas: deportes acuáticos, minigolf, canoa, pistas deportivas... en definitiva, ¡todo lo que se necesita para relajarse y reencontrarse con la familia!

Sobre todo los Kempen y la región a lo largo del río Leie son conocidos por su amplia oferta de deportes náuticos. A los amantes de la pesca tampoco les faltará de nada en Maasland, el paraíso por excelencia de los amantes de la vela, del surf, del kayac, del esquí acuático y de cualquier deporte que se realice en el agua o por debajo de ella. El Flandes Verde, para terminar, ofrece parques de atracciones para toda la familia. ¿Han entendido bien la idea? ¡Paz y naturaleza no son en absoluto sinónimos de aburrimiento!

Quien ame la cultura no se sentirá perdido en medio de tanto verde: ¡la cultura se encuentra en cada esquina! Las ciudades históricas y las pequeñas y acogedoras ciudades de arte, no están nunca lejos. Otra posibilidad es recorrer la maravillosa arquitectura de los innumerables castillos; las granjas locales de planta cuadrada; los molinos de agua y viento; los museos en las ciudades, pueblos y pueblecitos... ¡El Flandes Verde nunca se termina de descubrir! En el plano gastronómico, Flandes no tiene nada que envidiar a nadie.

Numerosos restaurantes de las ciudades Flamencas son conocidas por su refinada cocina. Prueben sobre todo la cocina regional a base de espárragos y endivias. Y para beber, están los innumerables tipos de cerveza. Cada región tiene alguna cerveza local, así que ¡no se olviden de pedir la carta! La región de Haspengouw, además, es conocida por su deliciosa ginebra que sin duda les encantará.

En cuanto al alojamiento, pueden dirigirse a cualquiera de los acogedores hoteles o a un camping, centro turístico o a un albergue para la juventud. Y ¿por qué no prueban uno de los campings en los Kempen? O si quieren hacer algo distinto, escojan un alojamiento en una casa particular o en el campo, donde serán acogidos personalmente por la amable población. O ¿por qué no? concédanse unos días en un castillo. Un fin de semana gastronómico, media semana o un poco más. ¡nada es imposible en el Flandes Verde!

No se lo pierdan

Hablando de castillos, la mayor atracción es la Landcommanderij Alden-Biessen. Este castillo en Haspengouw tiene 11 torres y 10.000 m2 de tejados. Su origen se halla en la Orden Teutónica, en el siglo XIV. El complejo fue ampliado poco a poco, desde el siglo XVI en adelante y el resultado es un edificio residencial con foso, puestos de defensa avanzados, un ala para los invitados, un invernadero de naranjos y un parque espléndido.

Poblaciones del reportaje
Guárdame en el móvil