Cuenca, su serranía
Castilla - La Mancha
Esta es una ruta esencialmente dominada por parajes naturales donde el Júcar, Cuervo, Escabas y Guadiela son los ríos que marcan la pauta del recorrido y que con sus hoces conforman el incomparable paisaje de la Serranía de Cuenca.
Els Blaus de Roses

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Esta es una ruta esencialmente dominada por parajes naturales donde el Júcar, Cuervo, Escabas y Guadiela son los ríos que marcan la pauta del recorrido y que con sus hoces conforman el incomparable paisaje de la Serranía de Cuenca.

La gran extensión de la misma, lo accidentado y abrupto de su orografía y los numerosos puntos de interés de este itinerario, nos obligarán en muchas ocasiones a abandonar nuestro vehículo de transporte y adentrarnos caminando por sendas y veredas que nos harán descubrir paisajes nunca pensados en una región como Castilla-La Mancha.

Comenzamos la ruta en Cuenca y desde aquí tomaremos la carretera comarcal que, siguiendo la Hoz del Júcar, se dirige a VILLALBA DE LA SIERRA, primera población importante en la ruta y que conserva el típico aspecto serrano. Aquí se encontraban antiguamente, en las márgenes del Júcar, los primeros lavaderos de lana para la fabricación de las famosas alfombras de Cuenca. Está rodeada de magníficos parajes naturales. Cerca, en un ramal de la carretera que conduce a Uña, está el Poblado del Salto de Villaba que es un paraje excepcional. Muy próximo, ya en plena serranía, se encuentra el Ventano del Diablo, parada obligatoria para contemplar, por un lado, la profunda hoz del Júcar, con un desnivel de más de 200 metros, por la que discurren rutas de senderismo y cicloturismo y un buen espacio para la pesca, y por el otro, el amplio paisaje que se extiende hacia Cuenca.

Un poco más adelante, un desvío a la derecha conduce, tras recorrer 6 km., a la famosísima Ciudad Encantada; previo pago de la entrada, nos adentraremos en un paraje natural que muestra un fenómeno geológico poco habitual, formado por un extraordinario conjunto de formaciones pétreas que adoptan caprichosas figuras y que son el resultado de la erosión del agua sobre los terrenos calcáreos de la zona; pero aquí la fantasía no tiene límites y las piedras han ido adquiriendo nombres propios como el Mar de Piedra, el Puente Romano, la Lucha entre el elefante y el cocodrilo, la Tortuga, los Osos, el Tormo Alto ... El recorrido entre callejones, plazas naturales, cornisas, etc. dura aproximadamente dos horas.

Al salir, desde el aparcamiento, una pista de unos dos kilómetros nos lleva al Balcón de Uña, desde el que tenemos una hermosa vista del Júcar y la laguna de Uña.

Regresamos a la CM-2105 para dirigimos al pequeño y tranquilo pueblo de UÑA, a los pies de los escarpes verticales del Júcar, protegido por un cantil calizo que se conoce como Castillo de Uña. La laguna ocupa apenas dos hectáreas y se nutre de un manantial conocido como Los Borbotones. Muy cerca se halla la Escuela Regional de Pesca y el embalse de la Toba, apto para el baño y los deportes náuticos. De Uña al Salto de Villaba existe una vía forestal que se adentra en el valle del Júcar y discurre siempre paralela al río.

Paisaje
Desde el embalse de la Toba seguimos camino y, bordeando el río, llegamos a HUÉLAMO, pequeña pero interesante población cuyas edificaciones se escalonan adaptándose al terreno. El caserío está blanqueado casi en su totalidad y muy bien cuidado. Conocida como Walmur en tiempos del Califato, apenas conserva restos de su castillo árabe.

Siguiendo en dirección a Tragacete, un desvío a la derecha nos permite acceder, a través del puerto del Cubillo, al nacimiento del río Tajo. Y llegamos a TRAGACETE, hermoso pueblo serrano situado en el centro del valle en el cauce alto del Júcar, que nace muy cerca, al igual que el río Cuervo. Tiene en su entorno los dos puntos más elevados de la provincia, el cerro de Mogorrita, con 1.866 m. y San Felipe, con 1.840. Últimamente se ha convertido en un importante enclave turístico.

A tres kilómetros, en la carretera que va a Cuenca, sobre el Júcar se puede ver el puente romano.

Para acceder al nacimiento del Júcar tendremos que realizar una marcha de unos 10 km. por la pista que remontando el cauce, nos lleva hasta un poco antes del colosal Tormo de Cañaveras, en el lugar conocido como Ojuelos de Valdeminguete, a unos 1.600 m. de altitud.

Vista panorámica de Huélamo
Desde Tragacete, siguiendo hacia el norte y tras pasar el Alto de la Vega, llegamos al nacimiento del río Cuervo, uno de los parajes más bellos de la serranía, visita imprescindible para contemplar el manantial que surge entre roquedales y musgos. Toda la zona del nacimiento cuenta con área de acogida, zona de campings, amplias explanadas, restaurantes y un área recreativa.

VEGA DEL CODORNO es el pueblo situado a mayor altitud de la provincia (1.450 m.) y cuenta con un interesante conjunto urbano formado por la agrupación de once barrios dispersos repartidos por un ancho valle. Sobre uno de ellos se halla La Cueva, gruta de gran longitud, con entrada en una enorme cavidad de una pared rocosa.

Tomando la carretera en dirección a Poyatos, al llegar al cruce de Tejadillos, interesante paraje natural con área recreativa, tomamos en dirección sur hacia Las Majadas. A escasos kilómetros encontramos la desviación que nos llevará al Parque Cinegético de El Hosquillo, ubicado en las proximidades del nacimiento del río Escabas, en un valle impresionante con osos, corzos, ciervos, gamos, jabalíes, cabras hispánicas y muflones y espesos bosques. El río discurre bordeado por impresionantes paredes rocosas en las que anidan buitres. Cuenta el parque con un museo y es un refugio natural para las especies antes mencionadas que viven en total libertad. Para visitarlo se precisa cita previa (Teléfono: 969-178300 ).

Seguimos en dirección a Las Majadas y a poco más de un kilómetro del pueblo se encuentra otra de las zonas geológicas de mayor interés de esta zona, el paraje natural llamado Los Callejones. De origen kárstico como la Ciudad Encantada, las rocas aquí se suceden en formación rectilínea a modo de callejones que confieren personalidad y nombre al lugar.

Estamos en una de las zonas más altas de la serranía, rodeados de una vegetación sorprendente por la variedad de especies: pinos, robles, sabinas, avellanos, acebos, enebros, quejigos y bojes.

En el pueblo de LAS MAJADAS podemos ver su iglesia parroquial del s. XVI que conserva un magnífico artesonado y tomar contacto con artesanos que se dedican a la producción de muebles.

Desandamos el camino hasta el cruce de Tejadillos para proseguir la ruta en dirección a Poyatos, siguiendo el abrupto curso del río Escabas a través de un paraje de densos pinares. Un desvío nos conduce al pequeño rincón natural de Lagunillos, una pequeña explanada destinada al recreo. El camino recorre la parte baja de una hoz y es un paraje de gran belleza natural.

Al entrar en POYATOS, villa de origen medieval que conserva espacios y edificios de gran calidad, lo primero que nos llama la atención es el Arco del Concejo, s. XV, por cuyo lateral se llega a la Iglesia de Santa María Magdalena, construcción de los s. XV­XVI, gótico renacentista. El Ayuntamiento es un edificio de dos plantas, con gran balcón de madera sobre columnas, típico de la construcción serrana.

Los Callejones
En la carretera de Poyatos a Tejadillos se encuentra un puente de un solo ojo, medieval, situado en un magnífico paraje sobre el río Escabas.

Al abandonar el pueblo en dirección a Beteta, queda a un lado una fuente con abrevadero; atravesaremos tres bellas poblaciones serranas, comunicadas por una carretera rodeada de espectaculares parajes: SANTA MARÍA DEL VAL, buen lugar de partida para recorrer el río Cuervo, bordeando el embalse de la Tosca hasta llegar a Solán de Cabras, interesante recorrido de algo más de 10 km. para los amantes del senderismo; LAGUNASECA, población con típica arquitectura serrana donde podremos ver la iglesia de San Bartolomé, del s. XV, y una fuente barroca; MASEGOSA, pequeño pueblo lleno de rincones encantadores, estrechas calles y plazas con alguna fuente. Desde aquí nos podemos acercar a la Cueva de los Griegos.

La carretera que lleva hasta BETETA bordeando el río Guadiela presenta una fuerte pendiente antes de llegar al pueblo. Éste se extiende a los pies de las ruinas del Castillo de Rochafrida, de origen árabe, en la ladera de un cerro y dominando el amplio valle. El pasado del pueblo se remonta a tiempo de los arevacos, si bien en su alrededores, como en la Cueva de la Ramera, se han encontrado restos de la Edad del Bronce. Fue la antigua Vetera. Del castillo se conservan los basamentos, arranques, partes de la torre del homenaje y parte de los fosos. Parte de las murallas llegaban hasta el pueblo en el que todavía quedan restos de lienzos y postigos. En la iglesia parroquial, de carácter gótico, destacan su portada plateresca y la torre del campanario. El casco urbano, articulado en torno a dos calles paralelas, y el castillo forman un conjunto de especial interés. La ermita de la Virgen de la Rosa, del s. XVII, está enclavada en una excelente vega y cuenta con algunos manantiales. Este lugar es también conocido como Baños del Rosal que cuenta con unas aguas medicinales que se tiñen de rojo debido a la cantidad de hierro que arrastran. En los alrededores encontramos interesantes simas, como la citada Cueva de la Ramera o de D. Quijote, o la sima de Juan Herrauz.

Próximo al pueblo se encuentra El Tobar y pasado éste, por un camino de tierra llegamos a la Laguna Grande, a los pies de un gran farallón de rocas siendo un paraje de gran belleza.

Desde Beteta, a tan sólo 12 km. se encuentra Poveda de la Sierra, donde podremos enlazar con la Ruta del Alto Tajo.

Continuando hacia el sur llegamos al excepcional paraje de la Hoz de Beteta. Aquí el río Guadiela ha excavado en la caliza un profundo y estrecho tajo por cuyo fondo y rodeado de abundante vegetación discurre el río, destacando un curioso bosque de tilos poco después de abandonar Beteta. A medio camino, una senda conduce a un "paseo botánico" donde es posible identificar algunas de las especies de flora más peculiares de la zona: encinas, enebros, pinos, arces, fresnos, sauces, avellanos y algún tejo y plantas aromáticas.

Iglesia de Nª Sª de la Asunción, Beteta
Nos encontramos en el mismo borde de la carretera la conocida como Casa de la Toba, con una pequeña fuente que mana agua procedente de la Muela de Carrascosa. Atravesaremos un pequeño túnel horadado en la piedra y estamos al final de la hoz, al llegar al puente de Vadillos tomamos un desvío a la izquierda que nos adentrará en la hoz del río Cuervo.

En el fondo de la hoz se halla el Balneario de Solán de Cabras, famoso por sus aguas minerales y medicinales y excelente punto de partida para recorrer la hoz, los miradores del Rey y de la Reina, inmejorables parajes para realizar numerosas excursiones.

Retomando la ruta de Priego, salimos ya de la Hoz de Beteta, y la carretera nos conduce por hermosos valles que se caracterizan por sus cultivos de mimbre, que en invierno presentan un espectacular color rojizo. Atravesamos CAÑIZARES, donde podremos adquirir artesanía del mimbre de nuevos diseños y piezas de alfarería. El pueblo está asentado en la pendiente de un pequeño cerro y tiene una bonita iglesia y una ermita.

Seguimos nuestro camino y después de atravesar el túnel de Monsaete nos merece la pena hacer el corto recorrido que nos separa de FUERTESCUSA, estando en contacto con el bello paisaje del río Escabas, que sufre un brusco estrechamiento que se conoce como Puerta del Infierno. Iniciamos la subida a través de túneles, siguiendo el curso del arroyo del Peral para llegar a la población. Posee un interesante iglesia parroquial dedicada a San Martín Obispo, del s. XVIII, con elementos del XV y en la que destaca el presbiterio, cubierto con una artesa octogonal policromada y dos cabezas talladas en la clave.

Rodeada de magníficos paisajes, es visita obligada la Fuente del Halcón, a 1 km. aproximadamente, uno de los más importantes manantiales de la serranía en caudal.

Desandando el camino ahora nos dirigimos a CAÑAMARES importante centro de producción del mimbre, y desde aquí, atravesando el pasillo rocoso conocido como estrecho de Priego que va bordeando el río Escabas, llegamos a otra de las poblaciones importantes de esta ruta: PRIEGO, situada en un bello paraje en las primeras estribaciones de la serranía, en la margen derecha del río Escabas (truchero), rodeado de rocas y colinas cubiertas de boj, pinos, olivos y viñedos.

Iglesia de San Miguel, Priego
Se trata de una población de origen romano, desarrollada en época árabe y de la que las primeras noticias históricas que nos lle­gan son de finales del s. XIII. Fue señorío de los Condes de Priego, hasta la abolición de éstos por las Cortes de Cádiz; a don Fernando Carrillo de Mendoza, sexto conde de Priego, embajador de Felipe II y mayordomo de don Juan de Austria, le correspondió el honor de comunicar a la Santa Sede la victoria de Lepanto en 1571.

Estuvo delimitada la población por una muralla de la que mantiene en pie únicamente el torreón de Despeñaperros, de planta pentagonal, del que se conservan unos 12 m. de altura, y que marca el límite por el oeste del casco urbano. Éste se encuentra bastante bien conservado, encontrándose en torno a su Plaza Mayor y calles adyacentes los puntos de mayor interés, como el Ayuntamiento, edificio del s. XVI con bella fachada de tres cuerpos con tres arcos y tres balcones sobre éstos, y una cornisa de piedra y un friso con triglifos y metopas.

La parroquia de San Nicolás de Bari es el edificio religioso de mayor interés; de planta basilical, es del gótico tardío, con posterior incorporación de su personalísima y excepcional torre cuadrada, fechada en 1562, de almohadillado florentino. Guarda una talla románica de la Virgen de la Torre, patrona de la ciudad.

Un buen número de casas del s. XVII, blasonadas y con magníficas rejerías aparecen en nuestro paseo por la población: la Casa de la Inquisición, que en realidad son dos casas, una de 1620 y la otra de 1637; la Casa Pareja y la antigua Casa de la Inquisición, con pinturas murales del s. XVIII, son dos edificios también atribuidos a ésta pues en ellos debió vivir algún comisario del Santo Oficio. Otro edificio destacable es el de los Juzgados, antigua cárcel, que es del s. XVI, con sobrias rejas en la fachada y toda ella de sillería.

Extramuros de la ciudad, tomando la pista que sale a la izquierda, junto a la salida de la población y en dirección a Cañamares, está el convento de San Miguel de la Victoria, mandado construir por Fernando Carrillo de Mendoza por haber salido vivos él y sus dos hijos de la Batalla de Lepanto. Conocido popularmente como El Cristo, es un importante complejo arquitectónico, obra de Martín de la Aldehuela, en el que destaca la iglesia barroca, de planta de cruz latina, y decoración general de un sobrio barroco. Una talla de Cristo, del s. XVII, una chimenea de gran interés en lo que es la cocina.

En la carretera a Alcantud se encuentran los restos del convento del Rosal, en un bello paraje ajardinado con una fuente e interesantes restos de estilo gótico y plateresco.

Priego, además de por su patrimonio, es conocido por su rica artesanía, importante centro productor de objetos de mimbre que en gran parte se exportan y sus talleres de alfarería con siete establecimientos funcionando, algunos de ellos en edificios muy singulares, donde se producen piezas utilitarias y decorativas.

Portada de la Iglesia de Alcantud
Desde aquí tomamos la carretera que conduce a ALCANTUD; antes de llegar, sobrepasando el puente del río Guadiela, un desvío a la derecha nos conduce, por una pista remontando el río, a la Hoz de Tragavivos, uno de los lugares más fascinantes de laserranía, de gran espectacularidad y belleza. En este espacio podremos contemplar buitres y águilas volando. Aquí se encuentra la Cueva de la Sierpe, una de las más importantes de la región.

En las cercanías del pueblo se encuentran los antiguos baños de Alcantud, en la falda de un cerro poblado de pinos y carracas, con un manantial de agua hirviendo con propiedades medicinales; y unas ruinas romanas que quizás correspondan a la antigua Albónica. Antes de llegar, recorreremos la Hoz de los Toriles. En la población podremos ver la iglesia parroquial de la Asunción, del s. XVI.

De regreso podremos acercarnos hasta VALDEOLIVAS, interesante población de trazado medieval, en el que quedan restos de sus antiguas murallas y algunas casas nobles, algunos tramos porticados y buenas rejas en muchas de sus casas. El perfil del pueblo está dominado por la iglesia parroquial de la Asunción cuya fábrica originaria data de los s. XII-XIII y cuenta con una hermosa torre de planta cuadrada y cinco cuerpos, cuatro de los cuales tienen arquerías pareadas en cada lado. Otro de los elementos notables es el ábside y la nave principal. Esta iglesia es uno del os ejemplares más significativos y antiguos de la arquitectura medieval cristiana protogótica de la provincia. Conserva la pintura del Pantocrator, protogótica de finales del s. XIII, principios del XIV.

Destaca en la población un conjunto de molinos circulares, de dos alturas, con dos puertas y escudos sobre ellas, construcciones del s. XVIII.

Regresamos a Cuenca por la CM-2023, atravesando las poblaciones de la Alcarria conquense de VILLACONEJOS DE TRABAQUE, situada junto al río Trabaque, que discurre jalonado de mimbreras. El elemento más característico del pueblo es el conjunto de cuevas y bodegas situado en el lado de la vega opuesto al casco urbano; su origen es de época árabe y se utilizan para fabricar y conservar el vino. Dentro del pueblo es interesante la iglesia parroquial de San Juan Bautista, de estilo barroco, con dos magníficas fachadas. De la misma época es la ermita de la Concepción. ALBALATE DE LAS NOGUERAS, situado igualmente en la vega del Trabaque, es un poblamiento antiguo enclavado en un cerro; sus calles, en fuerte pendiente, le confieren un aspecto medieval con un conjunto urbano de interés, articulándose en torno a una calle que desemboca en la Plaza Mayor y en la que encontramos viejas casonas y la iglesia parroquial de la Asunción, de transición del románico al gótico, con algunos elementos renacentistas y barrocos; dos interesantes portadas de transición del románico al gótico y en el magnífico interior una bellísima pila bautismal ricamente decorada.

Otro de los puntos de interés en este pueblo es el conjunto formado por el puente del Nogueras, medieval, la ermita de San Sebastián, adosada al cementerio, y un horno de espliego. En las cercanías se encuentran las ruinas romanas de Bombarrás.

Viniendo al pueblo se recorre el paisaje natural de la Hoz del trabaque que sigue el curso del río; si le interesa la artesanía podrá visitar un taller dedicado a la fabricación de velas artísticas.

De aquí, a través de Villar de Domingo García, otro pueblo donde podremos ver innumerables bodegas-cueva de origen árabe, algunas de las cuales son utilizadas hoy como bares. Aquí podremos adquirir vino elaborado de forma artesanal y admirar la ermita de Santo Tomás Apóstol, situada en un altozano y muy ligada a las tradiciones locales, la de Santa Ana, próxima a las cuevas, de los s. XIII Y XVIII. Y la iglesia parroquial de la Asunción, que conserva elementos constructivos de los ss. XV-XVII y XVIII, situada en el centro del pueblo.

En la plaza se conserva una antigua posada de viajeros del s. XVI, típica casona de dos alturas con porche de acceso de carruajes y caballerías.

Y llegamos de nuevo a Cuenca, para acometer otros interesantes recorridos por Castilla-La Mancha y disfrutar de su rico patrimonio y sus espacios naturales.
Río Escabas