Cuenca, ruta por la Mancha Conquense
Castilla - La Mancha
Tierra de paso, abierta y sin murallas, donde las inmensas llanuras se ondulan para colocar fortalezas o anidar molinos de viento. Es la zona más poblada de la provincia de Cuenca y donde están situados los mayores pueblos.
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RUTA POR LA MANCHA CONQUENSE


Tierra de paso, abierta y sin murallas, donde las inmensas llanuras se ondulan para colocar fortalezas o anidar molinos de viento. Es la zona más poblada de la provincia de Cuenca y donde están situados los mayores pueblos.

Podremos encontrar un importante patrimonio artístico y arqueológico en estas poblaciones, situadas entre el Embalse de Alarcón y el río Záncara, además de la mayor concentración de lagunas interiores peninsulares, especialmente atractivas para las aves migratorias, en este espacio de reconocido valor ecológico.

Tierra asimismo de setas y azafrán, de pan, vino y queso, con unas fiestas populares de gran atractivo.

Partimos de Cuenca, tornando la N-420 que se dirige a Ciudad Real y después de recorrer 65 km. llegamos a LA ALMARCHA, importante cruce de caminos y población junto a la que pasa la N-III Madrid-Valencia. Aquí comenzaremos las visitas de esta ruta acercándonos a ver su iglesia parroquial renacentista, y en los alrededores el pozo Airón, una profunda laguna donde la leyenda cuenta que arrojaron a veinticuatro doncellas.

Castillo de Garcimuñoz
Desde aquí nos desplazamos unos dos kilómetros para llegar al primer castillo de la ruta, el CASTILLO DE GARCIMUÑOZ; el conjunto urbano, situado en lo alto de una colina, ha conservado su estructura medieval que originalmente cerraba una muralla. En nuestro paseo por la población encontramos varias casas solariegas con escudos en las fachadas y unas magníficas rejas renacentistas. El castillo fue construido por el Infante D. Juan Manuel sobre el alcázar árabe y rehecho totalmente por el Marqués de ViIlena en el s. XV. Al construirse al comienzo del uso de la artillería, su estructura está adaptada a este fin. Cuerpo cuadrado, fuertes muros, gruesos torreones circulares y anchas plataformas para emplazar las piezas de artillería. Su estado de conservación es bueno y tiene una magnifica puerta de acceso a modo de retablo gótico. Frente a él cayó herido el poeta Jorge Manrique en 1477, durante las luchas nobiliarias que tuvieron lugar durante el reinado de Juan II.

En el s. XVIII se construyó en su recinto la iglesia parroquial, que inscribe su torre cuadrada en uno de los cubos de la muralla; en el interior conserva un monumental retablo barroco. En el conjunto urbano se encuentran la casa del Infante D. Juan Manuel y una casa gótica del s. XIV, con patio central con soportal.

Volvemos a la N-III para dirigimos a Honrubia, un conjunto urbano de interés en el que destaca la casa-palacio de Abajo, con una portada del s. XVII y otra del s. XVIII. En la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción se conserva un magnífico órgano del s. XVII, y en el centro de la población se levanta la ermita del Santo Rostro, obra del s. XVII que más bien parece una iglesia. En su interior hay un magnífico retablo en el altar mayor, barroco. En el exterior destacan el cimborrio peraltado a cuatro aguas y una extraordinaria portada manierista. Próximas al pueblo existen unas canteras de alabastro que siguen en explotación.

Tomamos la CM-3112 para dirigirnos a EL CAÑAVATE, una población muy antigua, de origen romano, que se extiende bajo las ruinas de su castillo, situado en el cerro del Castillejo. Es una antigua fortaleza del s. XIV de la que se conservan pocos restos. En el cerro, junto a estas ruinas, se encuentra la ermita de la Virgen de Trascastillo, del s. XVI, de planta basilical y estructura renacentista. Tiene en su interior un buen artesonado y en el ábside cuenta con un baldaquino herreriano. La iglesia parroquial conserva un ábside románico, siendo el resto del s. XVI. Es de planta basilical con tres naves; la nave central está cubierta por un artesonado de gran calidad. La portada de acceso es plateresca.

Continuamos ruta en dirección a San Clemente; unos nueve kilómetros antes de llegar se encuentra el Santuario de Nuestra Señora de Rus, muy reformado, su arquitectura es del s. XVII, siendo un centro romero de gran importancia en la comarca. El Domingo de Resurrección, los jóvenes pujan en la plaza gran cantidad de dinero para poder llevar las andas de la Virgen; recogen la Virgen de los Remedios en la iglesia parroquial y la llevan en frenética carrera al santuario de la Virgen de Rus, recogiendo a ésta también a la carrera y llevándola a la parroquia; el Domingo de Pentecostés, devuelven cada una a su sitio, celebrando el Baile de la Virgen tras las carreras.

Ayuntamiento de San Clemente
SAN CLEMENTE es la muy noble, señorial y elegante villa manchega, resumen del espíritu artístico del Renacimiento castellano, al que pertenecen la mayoría de sus edificios destacables, y que está declarada conjunto histórico artístico.

Arco del Romano. San Clemente
Estuvo poblada desde muy antiguo y en su término se han encontrado restos de construcciones romanas, fue fundada en el s. XII y convertida en villa por los Reyes Católicos. Perteneció a las Órdenes Militares como punto defensivo contra los árabes en la frontera castellana.

Su casco antiguo se desarrolla en torno a la Plaza Mayor, donde se encuentran el Ayuntamiento, del s. XVI, construido en dos plantas más torreón, galería porticada con columnas y arcos en la planta baja y ventanales en la otra, en cuyo centro se alza un magnífico escudo imperial; la iglesia parroquial de Santiago Apóstol, s. XV, renacentista con algunos elementos góticos. Tiene tres naves y torre de tres cuerpos con escalera de caracol, así como dos portadas, una por la Plaza Mayor y otra por la Plaza de la Iglesia. Muy decorado su interior, cuenta con varias capillas laterales y en el altar mayor una magnífica cruz gótica de alabastro proveniente de la ermita de la Cruz Cerrada, además de varios retablos.

Callejeándola podremos descubrir una auténtica villa renacentista conservada en lo esencial: conventos como los de las Trinitarias, las Clarisas, las Carmelitas Descalzas, los Franciscanos y la antigua iglesia de los Jesuitas; edificios públicos como la antigua carcelo el pósito; casas señoriales de los siglos XVI al XVIII, el palacio de Francisco Martínez de Peral, el de los Villena, la casa-palacio de Oma, la Casa de los Risueños, de los Barnuevo, del Marqués de Valdeguerrero, o la actual Casa de la Cultura, que es un edificio del s. XVI y que en uno de sus lados tiene el llamado Arco Romano, del s. XVII, que comunica con la iglesia; y otros edificios de carácter religioso, como la ermita de la Cruz Cerrada, del s. XVI, y la de Nuestra Señora de los Remedios.

Iglesia de Santiago. San Clemente
Destacan también la Torre Vieja, del s. XV, el Arco de la Inquisición, los dos puentes sobre el río Rus.

Si le gusta la artesanía, aquí podrá encontrar trabajos realizados en piedra, madera y metales, así como su cerámica, realizada con barros refractarios y reflejos metálicos de antigua técnica árabe.

A 15 km. por la N-310 se encuentra VARA DEL REY, una población con un gran pasado histórico y que cuenta con un interesante conjunto de edificaciones. En esta población todo parece girar en torno al Palacio del Marqués de Valdeguerra y que consiste en un conjunto formado por la casa-palacio y otras dependencias dedicadas a labores con almacenes y patios. Tiene una magnífica fachada principal, el patio renacentista, un curioso palomar y una capilla de interior gótica. El Ayuntamiento es un edificio prototipo del renacimiento del s. XVI, con arquería y soportales en la planta baja. Del s. XVI es también la ermita del Rosario y de 1634 la parroquial de la Asunción, con portada renacentista.

Casa Palacio de los Molina. Las Pedroñeras
Regresamos a San Clemente para dirigirnos ahora a LA ALBERCA DE ZÁNCARA, un conjunto urbano de origen árabe de gran singularidad, en el que destacan el Ayuntamiento, del s. XVI, la iglesia parroquial de finales del x. XV, principios del XVI, que conserva un extraordinario altar mayor renacentista, en madera policromada; y el convento de los Carmelitas del que se conserva la iglesia, de los s. XVII y XVIII, con decoración barroca en el interior y magníficos retablos barrocos y rococó.

Esta población tuvo fama antiguamente por su fundición y fábrica de armas que eran muy apreciadas por su temple. Aquí se fabrica, en una cooperativa, el queso más famoso de la región, puro de oveja. Durante los carnavales se celebran las fiestas de Moros y Cristianos, llenas de colorido.

A 19 km. se encuentra el primer centro mundial productor de ajos, LAS PEDROÑERAS. Su casco antiguo en forma de almendra y que conserva claras e importantes muestras de la arquitectura popular manchega, está considerado como el mejor de la comarca manchega conquense. Sus calles invitan a un sugerente y atractivo paseo en el que encontraremos grandes casonas muy bien cuidadas, como la casa­palacio de los Molina, del s. XVIII, la Casa de Mendizábal, la Casa del Curato, la Posada, la antigua residencia de Jesuitas, del s. XVI y hoy sede de los juzgados, la casa consistorial en la Plaza Mayor, donde también se encuentra la parroquia de la Asunción, del s. XVI, recientemente restaurada. Es un edificio barroco con tres naves y una espléndida cúpula de media naranja. No podemos dejar de visitar el Museo del Labrador que alberga una colección de etnología: aperos de labranza y utensilios domésticos manchegos. Aquí, jóvenes ceramistas producen piezas de gran interés.

Casa solariega. El Pedernoso
En dirección a Las Mesas se encuentran una serie de lagunas de gran interés ecológico, pues sirven de reposo a las aves migratorias.

Muy próxima se encuentra otra población de la Mancha conquense, EL PEDERNOSO, que cuenta con un interesante conjunto urbano con numerosas casas palaciegas y muestras de arquitectura popular entre las que cabe destacar algunas casas de labranza de los siglos XVII y XVIII, Y las casas solariegas de las Catorce Rejas del s. XVII.

Molino. Mota del Cuervo
En la Plaza Mayor se encuentran algunas de las construcciones más importantes: el Ayuntamiento, del s. XVII, el pósito y la cárcel.

Dos edificios religiosos, la iglesia parroquial de la Asunción, con un magnífico retablo renacentista en su interior y la ermita de Santa Ana -patrona de la villa y de gran devoción popular en la comarca-, del s. XVI y posteriormente reformada, en la carretera que va a Las Mesas. Siguiendo esta carretera nos aproximaremos a una de las zonas lacustres más importantes de La Mancha, con gran cantidad de aves acuáticas y migratorias: la laguna del Paso de la Muela y la de la Celadilla...

Seguimos en dirección a Mota del Cuervo, aunque nos detendremos en SANTA MARÍA DE LOS LLANOS para contemplar su interesante traza de poblamiento medieval en forma de almendra y un desarrollo en torno a un pequeño promontorio; lo más destacable es la iglesia de la Asunción, del s. XVI, construida sobre otra anterior. El ábside es románico y en su interior destacan un retablo renacentista en madera policromada y otro churrigueresco.

Y llegamos a la importante villa manchega de MOTA DEL CUERVO, de gran influencia comarcal, con un notable grupo de siete molinos de viento. Éstos, junto con los de poblaciones como Campo de Criptana y Consuegra, dan la típica imagen de la Mancha de Don Quijote.

Cantarera. Mota del Cuervo
Su conjunto urbano cuenta con calles, edificios y espacios de gran valor, estructurándose en torno a las plazas del Ayuntamiento y de Cervantes. Se conservan una buena cantidad de casas señoriales de los s. XVI al XVIII, con escudos y fachadas típicas de la arquitectura manchega, el antiguo Hospital de Pobres, construcción del s. XVI-XVII, hoy utilizado como almacén; el magnífico edificio del Pósito, gótico del s. XV; la iglesia parroquial de San Miguel Arcángel, s. XVI-XVII, que tiene una torre de dos cuerpos y dos portadas de carácter renacentista; y las ermitas de Santa Ana y de San Sebastián.

Es tradicional en Mota del Cuervo la fabricación artesana de cántaros y otros utensilios de alfarería, oficio aquí practicado por las mujeres conocidas como "cantareras".

Una carretera local en dirección a Las Mesas, nos lleva al paraje natural de la Laguna de Manjavacas, uno de los humedales más importantes de La Mancha, con gran presencia de aves acuáticas y migratorias. En la actualidad es una "reserva natural" que cuenta con una pista forestal que la circunda y con observatorios.

En este paraje se encuentra la ermita de Manjavacas, situada en un cerro desde el que se ve un amplio paisaje de la Mancha. Esta ermita es del siglo XVII, con reformas del XX, tratándose de un complejo de edificios donde destacan la casa del santero y la ermita, de planta de cruz latina, con brazos muy cortos, ábside cuadrado y coro al pie. En agosto se celebra la Romería en honor a la Virgen de la Antigua, con una chocolatada y una enloquecida carrera para trasladar la Virgen a la iglesia parroquial; dos semanas más tarde será devuelta al santuario.

Belmonte
Nuestro próximo destino es BELMONTE, villa natal de Fray Luis de León. Es un conjunto monumental de gran interés, que conserva importantes edificios civiles y religiosos, además de un muy bien conservado castillo. Formaba parte del marquesado de Villena desde su donación por Enrique II de Trastámara en 1366 al infante Alfonso de Aragón. Posteriormente donada a Juan Pacheco con quien el marquesado alcanzó su mayor esplendor y con ello Belmonte.

Uno de los elementos más importantes del complejo monumental de Belmonte es su recinto amurallado (s. XV y XVI) que con la muralla y las puertas pone en comunicación el casco urbano con el castillo; se conservan varios tramos en perfecto estado y varias puertas: la de Chinchilla es el acceso a la ciudad; la del Almudí, junto al Pósito, la de Monreal o de Toledo con un camarín a la Virgen de la Estrella.

Pero es el citado castillo su monumento más emblemático. Mandado construir por Juan Pacheco, Marqués de Villena, en 1456-1470 sobre uno anterior de 1324, es de estilo gótico de transición al plateresco con influencia mudéjar. Fue restaurado por Eugenia de Montijo que lo usó como residencia.

De gran belleza igualmente es su conjunto del casco urbano, donde sobresale la iglesia colegial de San Bartolomé, de grandes dimensiones, gótico renacentista. En el interior, trece capillas, el coro, la sacristía y la sala capitular, una gran colección de bellos retablos, interesantísima rejería y un sinfín de obras de arte -escultura, pintura, orfebrería, libros y documentos- formando todo ello un museo de arte sacro. Tiene dos portadas al exterior, una gótica y otra Belmonte. Colegiata. Retablo de San Juan, gótico-renacentista.

Retablo de San Juan. Colegiata. Belmonte
Cuenta Belmonte con un gran número de edificios de interés como el Palacio del Infante don Juan Manuel (s. XIV) con iglesia, convento y claustro pues albergó a partir de 1502 una comunidad de monjas dominicas; el Palacio de Buenavista, convertido en cuartel de la Guardia Civil; la Casa de los Baillo, del s. XVII, que ha pasado a ser Cámara Agraria; el Convento de los Trinitarios, s. XVI-XVII, con iglesia y convento de estilo barroco; el convento de los Jesuitas, s. XVII, actualmente con usos diversos y pintorescos; el Pósito, del s. XVI, convertido en vivienda al igual que la Casa de Comedias, antiguo corral de teatro del s. XVII. La ermita de Nuestra Señora de Gracia, del s. XVII, merece una visita para contemplar la imagen gótica de la Virgen.

Continuamos la ruta acercándonos a VILLAESCUSA DE RARO, otra villa manchega de gran interés histórico y monumental, con importantes edificios gótico-renacentistas. Su antigüedad e importancia viene atestiguada por la cantidad de vestigios romanos, visigodos y árabes que en ella han aparecido.

Es villa desde 1347 por concesión del maestre de Santiago, don Fadrique, siendo su época de mayor esplendor bajo el reinado de los Reyes Católicos y el s. XVI. Estuvo amurallada como se dice en las Relaciones de Felipe II y tenía cuatro puertas: la del Cerezo, la de Haro, de las Pilas y del Cubillo, esta última del s. XVIII.

Su traza urbana se desarrolló a partir de un núcleo central donde se hallaba la fortaleza, hoy desaparecida, en el lugar del antiguo Ayuntamiento.

Conserva ejemplos de importantes construcciones como la iglesia parroquial de San Pedro, cuya primitiva fábrica es de los ss. XIII y XIV, con reformas del XVI-XVII. De estilo gótico tardío, con desarrollo posterior renacentista, destacan la portada renacentista, el ábside y, sobre todo, la capilla de la Asunción, levantada en 1507 por Diego Ramírez de Fuenleal para enterramiento de su familia, de estilo gótico isabelino, con una espectacular bóveda estrellada y un bellísimo retablo de transición del gótico al renacimiento, rematado por un baldaquino y decorado con hermosas tallas en madera policromada.

Al pasear por sus calles contemplaremos varias casonas nobles, entre ellas el palacio de los Ramírez, de los ss. XVI­XVII, del que sólo queda la fábrica exterior; el Ayuntamiento, en la Plaza Mayor, fue también Pósito, Cárcel y Peso, fundado en el s. XVI por don Diego Ramírez; las ruinas del convento de Dominicos o de Santa Cruz, construido en 1542 por don Sebastián Ramírez de Arellano. Los restos pertenecen a la iglesia, conservándose la portada renacentista y las arcadas e inicio de las bóvedas de las naves.

Situada en la plaza de Gil Ramírez, se conservan los restos de la antigua universidad que es un edificio del s. XVI, renacentista, fundado por don Diego Ramírez de Arellano y se truncó su nacimiento al crear Cisneros la de Alcalá de Henares.

En las proximidades, en un cerro junto al río Záncara, se encuentra el castillo de Haro, que fue encomienda de la Orden de Santiago y del Señorío de Haro, obra renacentista de los ss. XV Y XVI.

De aquí retornamos a Cuenca pasando nuevamente por La Almarcha, primera población visitada en esta ruta, para enlazar con otras rutas y seguir conociendo Castilla-La Mancha.

Restos del Convento de los Dominicos. Villaescusa de Haro