Cuenca - La Manchuela Conquense, a cielo abierto
Castilla - La Mancha
Este territorio de esencias rurales jalonado por los pantanos de Alarcón y Contreras y flanqueado por los ríos. En La Manchuela Conquense se puede disfrutar de gran variedad de actividades de aventura y naturaleza al aire libre.º
Els Blaus de Roses

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Introducción

Situada al sureste de la provincia de Cuenca y limítrofe con las provincias de Albacete y Valencia, se extiende la comarca de La Manchuela Conquense, formada por veintinueve municipios: Alarcón, Buenache de Alarcón, Campillo de Altobuey, Casas de Benítez; Casas de Guijarro, Casasimarro, Castillejo de Iniesta, Gabaldón, Graja de Iniesta, Hontecillas, Iniesta, Ledaña, Minglanilla, Motilla del Palancar, Olmedilla de Alarcón, El Peral, La Pesquera, El Picazo, Pozoamargo, Pozorrubielos de la Mancha, Puebla del Salvador, Quintanar del Rey, Sisante, Tebar, Valhermoso de La Fuente, Villagarcía del Llano, Villalpardo, Villanueva de La Jara y Villarta.

Estos municipios se alinean entre los ríos Júcar y Cabriel cuyas hoces conforman unos parajes naturales de extraordinaria belleza e inestimable valor ecológico. Enclave estratégico entre el eje Madrid - Valencia, ofrece además un extraordinario atractivo al conjugar un rico patrimonio Histórico-Artístico con la mencionada naturaleza en su estado más puro.

Un paseo por la historia.

Enclave estratégico que perteneció al Marquesado de Villena, La Manchuela Conquense está cargada de una larga historia. Clave en el enfrentamiento entre la Monarquía con los grandes aristócratas y las Órdenes religiosas, muestra sus huellas a través de los numerosos yacimientos arqueológicos y monumentos de singular belleza.

No es difícil encontrar las huellas de nuestro pasado cuando paseamos por los milenarios pueblos de La Manchuela Conquense.

Calles adoquinadas, antiguos palacios bien conservados, poblaciones medievales, escudos heráldicos, pórticos señoriales... Sería complejo enumerar todos los encantos históricos que esta tierra de paso ha recogido a lo largo de su dilatada vida.

Campanario
El viajero agradecido encontrara en los municipios de la Manchuela Conquense una extensa oferta para disfrutar de la belleza de un entorno histórico sin igual: la ciudad-fortaleza de Alarcón (declarada conjunto Histórico-Artístico) la Basílica de Nuestra Señora de la Asunción de Villanueva de la Jara, la antiquísima Ceca Monetal Ibera de Egelaxta en Iniesta, el conjunto histórico de Sinsante.... En definitiva, un auténtico placer para los sentidos del paseante.

La Manchuela Conquense perteneció al Marquesado de Villena en la tierra de Alarcón y el esfuerzo repoblador posterior a la reconquista hizo que varias de las poblaciones que conforman la Comarca actual, formaran su propio territorio dentro del mismo espacio geográfico, como ocurrió con los términos de Iniesta y Villanueva de la Jara principalmente.

La historia ha querido dejar huella en esta comarca a tráves de los numerosos yacimientos arqueológicos y monumentos de singular belleza, la mayor parte de ellos pertenecientes a los siglos XV y XVI.

RUTA JÚCAR SUR
Sisante, Pozoamargo, Casas de Guijarro, Casas de Benítez, El Picazo y Tébar

Comenzamos la ruta junto a la carretera N-30I, en el municipio de Sisante. En este característico pueblo manchuelo podemos encontrar un excelente conjunto urbano de gran calidad. Destacan elementos arquitectónicos como caseríos, palacios urbanos excelentemente conservados, ermitas, así como espacios urbanos de interés provincial. No deje de visitar la Iglesia Parroquial de Sta. Catalina (S. XVII) y la Iglesia y Convento de clausura de religiosas  Clarisas Nazarenas. Dignas de visita son también las toreas, depresiones carsticas de un gran interés ecológico que se encuentran a unos dos kilómetros del centro urbano.

Seguimos la ruta hacia Pozoamargo, en este típico pueblo podemos encontrar, en la plaza Mayor, la Iglesia Parroquial de Santísima Trinidad (S.XVII-XVIII), así como la Casa Costillas de la misma época. La Ermita Nuestra Señora de la Cabeza, en lo alto de un imponente montículo, dispone de unas maravillosas vistas. También podemos apreciar el paso de las diferentes civilizaciones acercándonos a contemplar los restos de la calzada romana.

Casas de Guijarro, a la sombra de ocho pinos centenarios y situada al suroeste de La Manchuela Conquense dispone quizás de una de las atmósferas más limpias que pueda contemplar. En los Reilos, zona boscosa a tres kilómetros del municipio podrá admirar las más bellas puestas de sol de la zona.

Casas de Benítez dispone en su casco urbano de la Iglesia Parroquial de San Ginés y en sus alrededores de numerosas aldeas que salpican el paisaje con su eterna tranquilidad y belleza. Destaca en la aldea del Carmen la Iglesia rupestre conocida como Cueva de Cardona, con restos de convento carmelitano (s. XVI) visitado por Sta. Teresa y mencionado en sus Fundaciones.

En el Puente de Don Juan hallamos el Palacio de Gosalvez (s. XIX), con un jardín versallesco junto al río.

En El Picazo, bañado por las aguas del Río Júcar, podemos admirar en sus tranquilas calles numerosas casas señoriales y diferentes fachadas del siglo XVII bien conservadas. A orillas del Júcar podemos recorrer las hoces de este maravilloso río y practicar numerosas actividades deportivas al aire libre.

Desde El Picaza, y volviendo dirección Sisante, encontramos el cruce hacia Tébar con el serpenteo que la carretera nos brinda, visualizaremos la ermita de Santa Quiteria, en el cerro con el mismo nombre, desde donde podemos contemplar maravillosas vistas.

Siguiendo la carretera, cruzaremos la A III, para llegar al municipio de Tébar; cercano a las Hoces del Júcar donde se puede pasear por sus tranquilas calles, visitar la Iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción, de estilo renacentista, con atrio-jardín en el exterior. Son de interés los numerosos cubos o chozas (antiguas viviendas de pastores), que se dispersan por todo el término. (Esta ruta se puede enlazar con la ruta siguiente)

Paisaje verde junto a un río.
RUTA LOS PUEBLOS DE ALARCÓN
Alarcón, Valhermoso de la Fuente, Olmedilla de Alarcón, Buenache de Alarcón y Hontecillas

Alarcón recibe al viajero con su aspecto arrogante de villa medieval sobre una peña abrazada por el río Júcar y protegida por su castillo, uno de los más formidables de nuestra geografía. Fue sucesivamente asentamiento ibérico, romano y árabe, hasta ser conquistado a los musulmanes en 1148 por Hernán Martínez de Cevallos, capitán del rey castellano Alfonso VIII, que cambió a partir de ese momento el apellido de Cevallos por el de Alarcón. Declarada Conjunto Histórico Artístico por su completo recinto amurallado y por la belleza y variedad de sus edificios monumentales. La estructura de la villa es típicamente medieval, y tiene numerosos edificios de interés: Parroquia de Santa María, del s. XVI, renacentista, con portada, retablo, pila bautismal y sacristía obra de Esteban Jamete. Es Monumento Nacional y lugar de proclamación del Estatuto de Autonomía de la región. Iglesia de Santa Trinidad, con una nave del s. XVI y portada plateresca. Iglesia de San Juan Bautista, de finales del s. XVI, herreriana, situada en la plaza. Iglesia de Santo Domingo, siglos XII al XVIII, Bien de Interés Cultural, rehabilitada como auditorio y sala de exposiciones. Ayuntamiento, edificio renacentista sustentado por logia de arcos. Ermita románica de la Virgen de la Orden, restos del Hospital de Santiago. Castillo-fortaleza, s. XII al XV, actualmente Parador Nacional de turismo. Murallas medievales. Cinco puertas medievales o renacentistas: Puerta del Campo, del Calabozo, del Bodegón, de la Traición, del Río y de El Picazo. Tres torres albarranas, verdaderos castillos independientes, los mejores ejemplos a nivel provincial: Torre del Campo, de Alarconcillos, El Caña vate. Puentes medievales. Palacio de los Castañeda, del s. XVI. Casa de Villena, s. XVIII. Además, los amantes de la naturaleza, pueden gozar de la Hoz del Río Júcar donde se conjunta una belleza exquisita con una importante reserva faunística. Existe una zona de recreo, con actividades deportivas y acuáticas o recorrer el sendero de "Las Moreras". Apto para todas las edades está completamente marcado y acondicionado, 2750 m de longitud que pueden ser recorridos en menos de una hora. En un desnivel de 90 m permite visitar uno de los tramos más impresionantes de las Hoces (el gran meandro en torno a la península amurallada de Alarcón).

Valhermoso de la Fuente, en el valle de Valdemembra, un tranquilo pueblo donde el conversar con los vecinos resulta un verdadero placer.

Olmedilla de Alarcón, donde destaca su Iglesia Parroquial de S. Pedro y S. Pablo (s. XVI) de una sola nave, medallones pintados con alegoría de Lepanto y arma de los Castañeda en la pilastra del coro. Desde aquí podemos visitar las ruinas del pueblo de Gascas (sumergido bajo las aguas del Pantano).

Parajes de interés son "La Serrata ", con unas cuevas con el mismo nombre. En Olmedilla se detectó la caída de un meteorito en el año 1929 (actualmente en el museo Nacional de las Ciencias de Madrid).

En Buenache de Alarcón, patria del P. Andrés Burruel, eminente polígrafo de la Ilustración, se conserva la Iglesia de San Pedro Apóstol (siglos XIII-XVIII) de ábside románico y artesonado mudéjar (s. XV), con interesantes capillas, bellos retablos barrocos y juego de linternas y cúpulas. En las cercanías sobresale la Ermita de la Virgen de la Estrella, lugar de romerías en un hermoso paraje de gran arboleda. Se pueden hacer rutas a la Sierra del Monje, pasando por los pinos milenarios de Lara.

La ruta finaliza en Hontecillas, desde donde se puede acceder al Embalse de Alarcón, con zona de recreo, actividades deportivas, acuáticas y baño.

RUTA HOCES DEL CABRIEL
Villarta, Villalpardo, Minglanilla, La Pesquera

Villarta da comienzo a la ruta. Este pequeño pueblo es, junto con otros de los alrededores, como el antepecho de las Hoces del Cabriel, donde el viajero puede encontrar interesantes muestras de arquitectura popular, visitar el tollo Gil y refrescarse en la Fuente de la Teja con propiedades curativas según los lugareños, son algunas de las cosas por las que el visitante puede gozar.

A pocos Kilómetros, siguiendo la carretera, y antes de llegar a Villalpardo se accede al sitio de CONSOLACIÓN, en una bella hondonada abundante en agua y vegetación, donde se ubica el Santuario del s. VXIII, Patrona de Iniesta, de Nuestra Señora de Consolación. Interesante camarín y retablo; populosas romerías en Pentecostés y último Domingo de Agosto. También muestras interesantes de edificación popular en el edificio anexo al santuario y otras edificaciones cercanas con galería-corredor y caballerizas.

A pocos kilómetros y ya sobre el río Cabriel, desciende la ribera de Vadocañas, profunda rambla llena de vegetación, y donde se encuentra un monolito de cazoleta junto al camino, el puente medieval de un solo ojo con origen romano, así la venta de Vadocañas, bien conservada. Manantiales de aguas templadas. Actividades deportivas.

Villalpardo, lugar donde se puede disfrutar de la belleza de un paraje natural, a lo largo de la rambla de San Pedro, sin renunciar a la riqueza gastronómica.

Desde Villalpardo se accede a Minglanilla, llamado también Salinas por ser conocido desde la antigüedad como el Pueblo de la Sal. Los romanos supieron apreciar este producto y ampliaron la explotación ya iniciada por los iberos. El viajero podrá visitar el lugar de Las Salinas, donde poder admirar los restos de la mina, parcialmente destruida en las guerras carlistas del siglo pasado. El paisaje kárstico, el importante yacimiento de minerales como aragonitas, yesos y cuarzos y los baños de agua salada hacen de éste un paraje de gran atractivo.

También podremos disfrutar de otros lugares de interés turístico como la Iglesia de San Jorge, la Rambla de San Pedro, el telégrafo y a pocos kilómetros admirar el bello paisaje que nos ofrecen las Hoces del Cabriel. Siguiendo el curso del río nos encontramos con un escenario de inesperada grandiosidad, las Hoces del Cabriel, corredor ecológico de primera magnitud, donde podremos admirar los maravillosos cañones que durante millones de años se han ido labrando debido a la pronunciada erosión a la que ha sido sometido el terreno: los cuchillos de Contreras que levantan sus puntas al cielo, las Cárcavas de Fonseca y las Hoces conservan una gran diversidad de fauna, que aún encuentra el escenario natural respetado por la civilización. Tanto el águila o el búho reales, halcones, cernícalos, ardillas, lirones, jabalíes, nutrias, buitres, águilas perdiceras y un largo etc. son especies que internándose bajo el manto que nos proporcionan los pinares de pino mediterráneo mezclado con carrascos, son de fácil observación. Todo ello acompañado por uno de los ríos más limpios de Europa, como es el Cabriel.

En las proximidades del Embalse de Contreras es digna de mención La Pesquera, para llegar después al gran Valle del Pajazo, donde puede contemplarse la vía romana. Parajes de gran belleza son la peña El Peregil, rambla de la Olmedilla y la zona donde el famoso maqui "El Manco de la Pesquera" robaba a los ricos para dárselo a los pobres, según cuenta la leyenda.

RUTA MANCHUELA NORTE
Gabaldón, Motilla del Palancar, Castillejo de Iniesta, Graja de Iniesta, Puebla del Salvador, Campillo de Altobuey

En Gabaldón comienza la Cañada Real Conquense, donde dominan la diversidad de paisajes, vegetación y fauna de la comarca, desde los bosques de pinos serranos hasta las dehesas de la Mancha, Pueblo de amplias zonas de pinos, La Vereda, Las Masegosas, El Tallar y la Hoz del Valdemembra son zonas donde el viajero se puede sumergir en una naturaleza en su estado más salvaje. Es zona con riqueza en setas donde practicar un turismo micológico.

A continuación encontramos el centro comercial de la comarca: Motilla del Palancar. El cruce de la N-III con la carretera de Albacete-Cuenca-Guadalajara ha contribuido a potenciar su desarrollo. Hoy destaca por su actividad y oferta comercial, Incluyendo antigüedades y objetos artes anales. El paseo del "Riato ", asentado sobre una rambla cubierta, es el eje social y lugar habitual de mercado.

En la carretera de Campillo de Altobuey el viajero podrá disfrutar de la Ermita de la Concepción (s, XVI). En los años 50 del siglo pasado el escultor local José Navarro Gabaldón esculpió el actual retablo en madera sin dorar. Un detalle a destacar es el relieve de la Anunciación.

Así mismo, en Motilla del Palancar posee un gran interés la Iglesia en honor a San Gil Abad, de los siglos XVI y XVII, con bóvedas de bello trazado. Un lienzo de gran formato que plasma la gloria de San Gil forma el retablo.

Para relajarse y respirar aire puro es obligado visitar el paraje de las Raillas por la carretera de Campillo de Altobuey,

Es famosa la procesión del Corpus con alfombras de serrín teñido.

Siguiendo el recorrido por el Norte de la Manchuela Conquense descubrimos Castillejo de Iniesta, pequeño pueblo de agradable paseo recorriendo sus cuatro plazas y donde poder disfrutar parte de sus restos arqueológicos, zonas como el Cerro de Los Moros, o el de La Corbetera son ideales para disfrutar del paisaje manchuelo. Continuamos hacia Graja de Iniesta, con su bellísima Iglesia con Frontal-Espadaña, al borde de la N-III. Podemos recorrer la Rambla de San Pedro, o visitar el Telégrafo así como hacer una ruta por La Cañada de los Serranos.

Desde Minglanilla, y por la carretera de Cuenca, dominando la gran hondonada, se encuentra la población de Puebla de Salvador, está la elegante Iglesia de la Asunción, edificio de finales del s. XVI, aunque profundamente remodelada en el s. XVIII, cuando se le añadieron capillas cubiertas de cúpulas ovoidales a modo de crucero. Pueblo con casas señoriales, podemos visitar la Cueva de Santa Quiteria.

Sobre una amplia vaguada con arboledas y cultivos que ofrecen en otoño y primavera una paleta multicolor se asienta Campillo de Altobuey, un conjunto urbano muy armónico, del que es punto culminante y central la Iglesia Parroquial de San Andrés y la plaza que le antecede.

La Iglesia de San Andrés es columnaria, con tres naves y planta de salón. Se construyó en el s. XVI. En el s. XVII se cubrió el rico artesonado original con bóveda de cañón y se abrió una cúpula en el crucero, decorada con bellas pinturas murales. Posee una torre de gran altura y cinco cuerpos.

El antiguo convento de San Agustín y actual Santuario de la Virgen de la Loma es un sobresaliente edificio barroco de principios del s. XVIII, con nave de planta de cruz latina con capillas laterales, gran cúpula sobre el crucero, retablos barrocos y abundante decoración de follajes en muros y bóvedas. Destaca la airosa y atrevida espadaña. Tras los severos muros de lo que fue un convento, se inscribe hoy la actual plaza de toros.

Reja con adornos típicos
La Ermita de la Trinidad, también llamada Padre Eterno, se encuentra a la entrada desde Motilla del Palancar. Es de finales del s. XVI. La nave está cubierta por un artesonado renacentista con pinturas de Remando de Mayorga.

Un conjunto singular lo forman la Ermita del Cristo y la actual Casa de Cultura, anterior hospital, con los edificios colindantes. Sus construcciones de un sobrio barroco que tienen como expresión máxima la portada de la Ermita y el retablo del interior.

Para completar el atractivo de la visita existen restos de molinos de viento en los alrededores.

Además de la riqueza monumental, Campillo cuenta con zonas de interés natural y paisajístico como son Los pinos de San Isidro, Cerro de Santa Quiteria (Yacimiento importante), o la Sima de las Cabras.

RUTA MANCHUELA CENTRO
Iniesta, Villanueva de la Jara, El Peral, Pozoseco, Rubielos Altos, Rubielos Bajos

Iniesta, antigua ciudad ibera muestra su pasado en los hallazgos de las múltiples excavaciones realizadas e incluso en muchas casas del casco urbano.

El Señorío de Don Enrique de Villena, el Nigromante, sufrió el acoso de los Reyes Católicos, que castigaron esta Villa de rancio abolengo. Un recorrido a través del intrincado trazado medieval de sus calles nos harán descubrir las aún numerosas casas blasonadas y restos de antiguos palacios renacentistas.

En la Plaza Mayor destaca el Ayuntamiento de estilo plateresco del s. XVI y los restos del torreón y el portalón del Castillo del Marqués de Villena (s. XV).

La amplísima Iglesia de la Asunción se empezó a construir a finales del s. XVI y se concluyó en el s. XVIII, tras el incendio que asoló el rico artesonado con el que se cubrían sus tres naves. Posee una excepcional custodia en plata del s. XVI.

En Iniesta podremos visitar la Necrópolis Ibera, la más importante de Castilla La Mancha, así como los museos antropolígico, costumbrista y del mueble dorado.

Los amantes de la actividad cultural gozarán visitando el museo arqueológico, campo de urnas ibérico, las casas señoriales, la plaza de toros, la galería de arte Egelatxa o la sala de artesanía del botijo.

El conjunto urbano de Villanueva de La Jara es de traza muy limpia y abundan elementos ornamentales renacentistas, barrocos y neoclásicos que forman un conjunto muy equilibrado y bien conservado.

Destaca la Plaza Mayor donde confluyen las principales vías monumentales y varias callejas cubiertas bajo edificios monumentales: el renacentista Ayuntamiento porticado de Andrea Rodi, la Posada Massó del s. XVI, El Pósito, el antiguo palacio de Casanova y el edificio modernista de inspiración mudéjar.

En la Calle Mayor principalmente, pero también en las aledañas, se encuentran varias casas señoriales de los siglos XV y XVII, con portadas de gran valía, góticas y renacentistas.

Entre el caserío emerge la gran Basílica de la Asunción del siglo XVI (Monumento Histórico-Artístico) de la que sobresale la torre cubierta con capitel barroco. Construida sobre restos visibles del Castillo del Marqués de Villena y rodeada por la muralla árabe, posee una amplísima nave con bóveda gótica y columnas helicoidales. Un retablo barroco de grandes dimensiones ocupa todo el testero. Destaca la capilla barroca del Rosario y las pinturas de Alejo Fernández y de Vicente López.

La iglesia de Nuestra Señora de las Nieves sigue las trazas que para esta Orden hizo Gómez de Mora a principios del s. XVII.

El Convento de Santa Ana, fundado por Santa Teresa, alberga en su interior una capilla del s. XVII cubierto con artesonado. Tiene interesantes retablos y guarda el sepulcro de la venerable Ana de San Agustín, centro de peregrinación.

Considerado como "la cuna del champiñón ", no abandonamos la villa sin visitar alguna cueva de champiñón y comprar alguna bandeja recién cogido.

Continuando la ruta encontramos El Peral, que conserva a la entrada el rollo como distintivo de la villa. En el conjunto urbano existen casas solariegas blasonadas y es digno de mención el puente sobre el Río Valdemembra que bordea la población, donde la Ermita de la Virgen del Espino es su punto culminante.

Sin salir de El Peral el viajero podrá admirar la Iglesia Parroquial de La Asunción (s. XV-XVI), con dos naves cubiertas por artesonado mudéjar y que posee un notable retablo de pintura atribuido a Francisco Comontes. El pórtico está soportado por elegantes columnas renacentistas.

Caudaloso río con vegetación
También podremos visitar otros lugares de gran atractivo como el pinar de San Isidro, los pinares de la Cañada Arriba, la Cueva de Cirondo, el Chavarco. Digno de admirar son los cantos de los Mayos a la Virgen.

Situado entre las localidades de Motilla del Palancar y Rubielos Bajos se halla Pozoseco, muy cerca del campo de golf rústico Cuesta Blanca, que cuenta con nueve hoyos perfectamente practicables y césped artificial. La ruta finaliza recorriendo los pueblos de Rubielos Bajos y Rubielos Altos, en cuyos alrededores el visitante podrá disfrutar de magnificas vistas. Desde Rubielos Bajos podemos realizar rutas de senderismo tanto a "La Noguera" como al paraje de la ruta a "San Benito".

RUTA MANCHUELA SUR
Casasimarro, Quintanar, Villagarcía del Llano, Ledaña

La ruta da comienzo en Casasimarro, donde se fabrican guitarras artesanas de gran calidad. De gran interés son sus Jornadas Internacionales de Gastronomía del Champiñón, con carácter anual. Otros lugares que merecen ser visitados son la Ermita de Ntra. Sra. de las Nieves, la Iglesia Parroquial, la Ermita de San Bartolomé, el Convento, el arroyo de la Cañada, los pinares de las cumbres, la Losa, la central de los Batanejos y el Valle del Júcar.

Nuestra siguiente parada será en Quintanar del Rey, donde poder admirar la Iglesia Parroquial de San Marcos, de los siglos XVII-XVIII y sus tres naves cubiertas con bóveda de cañón, interesantes portadas y yeserías en bóvedas y pilas tras.

De igual interés cultural son las Ermitas de los siglos XVII­XVIII, S. Antón, S. Pedro, Sta. Lucía y de la Concepción, con original fachada.

Dentro del casco urbano se conservan antiguas casas blasonadas. Además, Quintanar posee un bello entorno natural donde poder contemplar lugares pintorescos como el Valdemembra, el Peraltapinar de San isidro, el Renegado y el Cerro del Cuzco.

En Villagarcía del Llano la Parroquia de Santiago Apóstol es una interesante edificación influenciada por las formas coloniales mejicanas. El amplio frontón de la fachada principal está flanqueado por dos torres gemelas.

Otros puntos de interés para el visitante pueden ser la Casa del Rancho, los yacimientos, el Lavajo de la Juncada, el pinar de la Cas de Pedro y la Cas de Sierra.

Esta ruta por el Sur de La Manchuela finaliza en Ledaña, donde poder contemplar la Parroquia de San Andrés, una de las más elegantes iglesias del s. XVI, que conserva el artesonado original de par y nudillo.

La Ermita de San Roque, Casa de Jesús, Plaza Mayor, el Puente Romano, El Molino, La Ñuela, Piedras Blancas, Cerro Molino, los pinos de Santiago, Rematalejos y Los Villares.

RUTA MANCHUELA MONUMENTAL
Sisante, Alarcón, Villanueva de la Jara, Iniesta

Sisante es un recinto de gran calidad en su conjunto y donde destacan la Alameda, la plaza de F. Turégano y las calles del Convento o del Santo Cristo. A resaltar, el Ayuntamiento con airosa torre del reloj y el palacio de la Calle Convento (s. XVII) por su rejeria y portada-escudo.

En la Ermita de la Concepción (s. XVIII) destaca la Capilla del Nazareno, con bóveda de media naranja y magníficos frescos en cúpula y paramentos. Muy cerca, podemos acceder a la Iglesia Parroquial de Santa Catalina de Alejandría, edificio de gran planta de los siglos XVII y XVIII, con bóveda de pañuelo y soportes de pilastras corintias adosadas. Merecen especial atención la Capilla del Rosario y un grandioso mural de Víctor de la Vega en el testero.

Nuestras dos últimas visitas en Sisan te serán al Convento de Las Clarisas, llamadas nazarenas por la imagen del Nazareno de Luisa de Roldán, escultora de la Corte de Carlos II y a Las Toreas, hondonadas cársicas en forma de gigantescos embudos.

La perfecta conjunción del Castillo (actual Parador Nacional de Turismo), torres, murallas e iglesias con el espacio natural, le otorga a Alarcón una singular belleza, por lo que ha sido declarado Conjunto Histórico-Artístico.

Tras la reconquista de esta Plaza por Alfonso VIII en el año 1184, se le fueron anexionando territorios que se iban conquistando en esta zona de La Mancha. En el s. XIV los vértices de la Tierra de Alarcón eran Albacete, Belmonte y Las Valeras.

Los señores principales de estos territorios fueron el Infante Don Juan Manuel y los Marqueses de Villena.

Además del Castillo medieval, convertido hoy en Parador Nacional de Turismo, Alarcón posee otros edificios de interés: La parroquia de Santa María del s. XVI, renacentista, con portada, retablo, pila bautismal y sacristía obra de Esteban Jamete y su taller.

La Iglesia de Santa Trinidad, con una nave del s. XVI y portada plateresca.

La Iglesia de San Juan Bautista, situada en la plaza del pueblo a finales del s. XVI, herreriana, donde Jesús C. Mateo ha pintado un enorme mural.

Iglesia de Santo Domingo de Silos. De los siglos XIII al XVIII fue rehabilitada como auditorio y sala de exposiciones.

El Ayuntamiento renacentista sustentado por logia de arcos. Palacios, casonas nobles, murallas y torres medievales. Las Hoces del Río Júcar, que conjuntan una belleza exquisita con una importante reserva faunística. Además los vitantes podrán disfrutar de zona de recreo con actividades deportivas, acuáticas y baño en el Río Júcar y en el Embalse de Alarcón.

En Villanueva de la Jara el conjunto urbano es de traza muy limpia y abundan los elementos ornamentales renacentistas, barrocos y neoclásicos, que forman un conjunto muy equilibrado y bien conservado.

Destaca la Plaza Mayor, donde confluyen las principales vías monumentales y varias callejas cubiertas bajo varios edificios monumentales, como el Ayuntamiento renacentista, la Posada Massó del s. XVI, El Pósito y el antiguo Palacio de Casanova, el edificio modernista de inspiración mudéjar.

En la Calle Mayor, principalmente, pero también en las aledañas, se encuentran varias casas señoriales de los siglos XV y XVII, con portadas de gran valía, góticas y renacentistas.

Emerge entre el caserío la gran Basílica de La Asunción, del s. XVI, considerada Monumento Histórico-Artístico, de la que sobresale la torre cubierta con airoso chapitel barroco. Fue construida sobre restos visibles del Castillo del Marqués de Villena y rodeada por la muralla árabe. Posee una amplísima nave con bóveda gótica y columnas helicoidales, así como un impresionante retablo barroco de grandes proporciones que ocupa todo el testero. En el interior destaca la riqueza ornamental en las capillas, especialmente la del Rosario,

La Iglesia de Nuestra Sra. de las Nieves, antiguo Convento de Carmelitas, que sigue las trazas que para esta Orden hizo Gómez de Mora a principios del s. XVI. En el interior pueden contemplarse las pinturas de Pedro Orrente. Esta Iglesia posee una bella imagen gótica.

Otro de los monumentos incluidos en esta Ruta por Villanueva de la Jara es el Convento de Santa Ana, fundado por Santa Teresa. La capilla data del siglo XVI, teniendo especial interés el artesonado que la cubre. El convento tiene originales retablos y guarda el sepulcro de la venerable Ana de San Agustín, centro de peregrinación.

Finalizaremos disfrutando de los restos de la Muralla Árabe, el rollo gótico isabelino y el puente sobre el Valdemembra.

Iniesta, antigua ciudad ibera muestra su pasado en lo hallazgos de las múltiples excavaciones realizadas e incluso en muchas casas del casco urbano.

El Señorío de Don Enrique de Villena, el Nigromante, sufrió el acoso de los Reyes Católicos, que castigaron esta Villa de rancio abolengo. Un recorrido a través del intrincado trazado medieval de sus calles nos harán descubrir las aún numerosa casas blasonadas y restos de antiguos palacios renacentistas.

En la Plaza Mayor destaca el Ayuntamiento de estilo plateresco del s. XVI y los restos del torreón y el portalón del Castillo del Marqués de Villena (s. XV).

La amplísima iglesia de la Asunción se empezó a construir a finales del s. XVI y se concluyó en el s. XVIII, tras el incendio que asoló el rico artesonado con el que se cubrían sus tres naves. Posee una excepcional custodia en plata del s. XVI.

En Iniesta podremos visitar la Necrópolis Ibera, la más importante de Castilla La Mancha, así como los museos antropológico, costumbrista y del mueble dorado.

Torreón de castillo
GASTRONOMIA

En cuanto a gastronomía se refiere, La Manchuela Conquense se beneficia de las bondades de dos tradiciones culinarias por excelencia: la albaceteña y la conquense, por lo que él viajero puede disfrutar de una variedad y riqueza astronómica de primer orden. No podemos irnos de esta tierra sin degustar platos tan típicos como las gachas, el gazpacho manchego con carne de caza, las migas ruleras o el ajo en el mortero. Son también muy típicos y sabrosos, platos como el potaje, los cocidos, calderetas de cordero y carne de caza, el arroz con pollo de corral, el moje de judías blancas y el pisto manchego.

Variados y ricos son los postres que podemos degustar desde las migas de niño, las fritillas, los bocaillos, los rolletes, las magdalenas, o el alajú (postre de origen árabe confeccionado con nueces, migas de pan y miel de romero).

Si es otoño no se puede perder el sabor de unas patatas guisadas con níscalos o setas de cardo. Si la temporada es de caza: perdices escabechadas, el morteruelo con liebre, y en toda época los zarajos, las chuletas, el pisto y el champiñón como base de cualquier plato.

Es tierra de buenos vinos, al tener unas condiciones idóneas para el cultivo de la vid. También, como bebidas típicas encontramos el zurra, la paloma o el resoli (bebida típica de Cuenca).

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