Ciudad Real - Daimiel, pueblos de tierra y agua
Castilla - La Mancha
Daimiel es la ciudad de Las Tablas. Un oasis en la estepa de La Mancha de importancia internacional por su alto valor ecológico. Daimiel sorprenderá a quienes paseen por sus calles, descubran sus monumentos, disfruten su gastronomía...
Els Blaus de Roses

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Daimiel

El origen del nombre de esta localidad manifiesta grandes dudas. Son varios los nombres que se han barajado con anterioridad al actual, como; «Daimon», «Daim-malek» o «Ventas de Villamiel».

Otra posible correspondencia podría ser con el importante municipio romano de Laminium, desaparecido con la invasión de los Visigodos.

Localización

En el noreste de la provincia de Ciudad Real, Daimiel se localiza en la comarca del Campo de Calatrava.

Situado a 625 m. sobre el nivel del mar, se caracteriza por su forma triangular y su casi perfecta horizontabilidad.

El clima es templado con veranos secos de tipo mediterráneo.

En lo referente a la hidrología, el término de Daimiel, pertenece a la cuenca hidrográfica del Guadiana. Al noroeste brotaban los manantiales conocidos como los Ojos del Guadiana, éste discurría hacia el oeste durante unos 18 km. con una débil pendiente hasta unirse con el Gigüela en Las Tablas de Daimiel. Hoy el Guadiana ya no brota en Los Ojos y este recorrido está seco hasta Las Tablas.

Atardecer en el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel.
Historia

Del período prehistórico de la Edad del Bronce, encontramos en Daimiel yacimientos de la cultura de las Motillas (1800-1300 a.C).

Esta cultura palustre se asentó en zonas pantanosas y de vega de los ríos, zonas fértiles y lugares estratégicos. La Motilla del Azuer o la de Las Cañas, dentro del P.N. de Las Tablas de Daimiel, entre otras, son vestigios de esta época prehistórica.

La ciudad de Daimiel ha sido testigo del paso de los romanos a través de diversas vías romanas que cruzaban el término, la Vía de Toledo-Andujar en las proximidades de la Venta de Borondo, el «Puente Viejo» sobre el río Azuer, como continuación de la Senda de los Mártires (calzada romana secundaria).

En el siglo VIII los musulmanes llegan a la Península Ibérica y en tierras de La Mancha, reconstruyeron la fortaleza de Calatrava la Vieja, pocos años más tarde se construirá el Castillo de Daimiel, que marcará el origen de la población, anteriormente dispersa. En las cercanías poseían una mezquita que después ocupará la Iglesia de San Juan, hoy desaparecida.

Con la victoria de los cristianos en Las Navas de Tolosa, año 1212, La Mancha pasa mayoritariamente a manos de la Orden de Calatrava, compartiendo territorio con la de Santiago y San Juan.

Antes que los calatravos aparecieran en Daimiel, hay indicios para creer que los Caballeros del Temple, ocuparon por corto tiempo estas tierras. La simbología de los capiteles góticos de Santa María así parece demostrarlo.

En el año 1245 aparece por primera vez el nombre de Daimiel en un documento oficial; la concordia entre el arzobispado de Toledo y la Orden de Calatrava.

A finales del siglo XIV se construye la iglesia de Santa María, aunque es probable que se levantara sobre un templo más antiguo de origen templario.

Durante el siglo XV se desarrolla la sociedad daimieleña, merced a la afirmación de sus instituciones municipales, Municipio, Encomienda y Parroquias.

Como consecuencia del crecimiento de la población en el siglo XVI se edifica la iglesia de San Pedro, con la licencia del Emperador Carlos V.

Venta de Borondo
Hay comunidades de judíos y moriscos asentados en Daimiel. Los primeros en las proximidades de la sinagoga, actual ermita de San Roque, los moriscos al pie del castillo.

La Inquisición actúa duramente durante el siglo XVI especialmente contra las mujeres moriscas, acusadas de hechicería en su mayoría, probablemente esta sea la razón por la que a Daimiel se le conoce con el apelativo de «el pueblo de las brujas».

El 21 de Agosto de 1887 la Reina Regente Doña María Cristina concede el título de ciudad a la villa de Daimiel.

Durante la Guerra Civil existe constancia de la presencia en Daimiel de un aeródromo y un hospital de sangre. Al igual que el resto de la zona en la Guerra Civil, jugó un importante papel como reserva económica de la República.

Patrimonio Urbano

Arquitectura Religiosa


Iglesia Parroquial de Santa María la Mayor.
Situada en el Parterre, este edificio del siglo XIV, es el más antiguo de Daimiel, clasificado como gótico ojival. Tiene tres puertas; la de la Umbría de arco ojival con dos arquivoltas, la de la fachada de poniente tapiada, y la Puerta del Sol, con pórtico de tres arcadas, de origen renacentista. El interior, esta dividido en tres naves, destacan los capiteles envueltos por la simbología y el misterio templario, así como la talla del Cristo de la Expiración, obra de Alonso Cano.

Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol.

Situada en la plaza del mismo nombre. El emperador Carlos V concede la licencia para su construcción el 10 de febrero de 1542. De sus tres puertas primitivas, hoy quedan dos, la situada a los pies de la nave de estilo renacentista y la puerta principal de estilo barroco tardío. La Torre es de planta cuadrada y el último cuerpo octogonal.
En el interior destaca el retablo actual, construido por Alfredo Lerga, en sustitución del original de estilo churrigueresco destruido durante la Guerra Civil. Los frescos del ábside son obra del pintor local Juan D'Opazo.

Ermita Nuestra Sra. de La Paz.

Construida en 1650 para sustituir a la antigua ermita, aneja al convento de los frailes Carmelitas. Tras el traslado de éstos, el convento fue ocupado por las monjas carmelitas descalzas.
En el retablo se encuentra la imagen titular, la Virgen de la Paz, primera patrona de Daimiel. También destaca la imagen de Nuestro Padre Jesús de Nazareno, titular de la cofradía del mismo nombre y uno de los pasos más importantes de la Semana Santa daimieleña.
Iglesia Parroquial de San Pedro Apostol, declarado Monumento Histórico Artístico.

Ermita de San Isidro.

Construida a finales del siglo XVII ha sido conocida también como del «Ecce Homo». La imagen antigua a la que se daba culto data de la misma fecha de su construcción. La austeridad de esta ermita representa la arquitectura religiosa manchega.

Ermita de San Roque.

Construida a principios del siglo XVI, está situada en la zona que ocuparon los judíos en Daimiel (actuales calles de San Roque, Pacífico y Santa María), por lo que es probable que sus orígenes sean los de una sinagoga. Dentro de la sencillez arquitectónica, destacan los restos del artesonado mudéjar­renacentista de la época, así como el arco ojival que separa la nave y la parte del crucero.

Iglesia-Convento de Mínimas de San Francisco.

De mediados del siglo XVII. De origen renacentista, son notables sus ejemplos de arquitectura civil y popular decimonónicos, de dos plantas, zócalos y bases de piedra, entablamiento y cornisa de revoco y restos de ladrillo.
Aneja a la iglesia se encuentra el Convento de clausura de las Religiosas Mínimas de San Francisco de Padua. Se puede visitar en plaza y calle del mismo nombre.

Ermita Cristo de la Luz y convento de los Padres Pasionistas.

A la salida de Daimiel por la carretera de Malagón. La ermita del Santísimo Cristo de la Luz fue erigida en el año 1738. El interesante retablo mayor es obra del tallista daimieleño Pedro López Villaseñor.
En 1907 se construyó un convento para la Congregación de la Pasión de Jesucristo.
El convento tiene destinada una parte a alojamiento de grupos o particulares (para retiro espiritual).

Arquitectura civil

Plaza de España.
Plaza de trazado popular manchego, siglo XVI. Las actuales columnas de hierro son sustitución de las primitivas de madera, la parte superior eran corredores igualmente adintelada que por su configuración representaban el típico patio de las casas de labor manchegas.
Es el corazón del pueblo y lugar de encuentro de todos los ciudadanos.
En uno de los extremos de la Plaza se encuentra el olivo milenario, plantado por los árabes entorno al año 900, en las proximidades de la Venta de Borondo, testigo de excepción de los momentos históricos de la localidad.
Este excepcional monumento natural está compuesto por cuatro pies con el mismo ángulo de torsión.

Plaza de España con el olivo milenario, símbolo de los distintos hechos históricos de la ciudad.
Miguel Fisac.
Gran arquitecto daimieleño de prestigio internacional, padre y precursor de lo que se dio en llamar «Arquitectura Orgánica». Son obras suyas el Mercado Municipal y el Antiguo Instituto Laboral, ubicación del actual Centro de Interpretación del Agua. Toda su obra pertenece a la segunda mitad de este siglo.
Centro de Interpretación del Agua y los Humedales Manchegos. (C.I.D.A.H.M).
Antiguo Instituto Laboral, se encuentra en el Parque Municipal, salida de la carretera de Daimiel a Madrid. La visita es obligatoria para conocer mejor los aspectos naturales, sociales, económicos e históricos relacionados con el agua en la región y el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel. El centro cuenta con salas de exposiciones permanentes; etnografía, acuarios, maquetas y juegos interactivos, sala de proyecciones y conferencias, biblioteca, cartoteca, aulas-taller de educación ambiental y un pequeño laboratorio. El horario de visitas es de lunes a viernes de 8 a 15 h.

Centro de Interpretación del Agua y los Humedales Manchegos
Casas de Labor.
El patio central es el que organiza todo el conjunto, a través de galerías tanto en planta baja como alta. En el espacio urbano de la calle Ruiz de la Hermosa, cercano a San Pedro, tenemos la posibilidad de contemplar las interesantes fachadas de estas casas manchegas, en especial la ubicada en la esquina a calle Progreso.

Plazas y jardines.

Daimiel tiene un casco antiguo complejo y quebrado con algunos sectores irregulares y numerosas plazas que ordenan el territorio. Son rincones para el paseo y el descanso: El Parterre, la Plaza de San Pedro, el Parque de san Isidro, el Parque Municipal, la Plaza Cultural María Cristina.

Patrimonio en el Medio Rural

Ermita Virgen de las Cruces.
En la carretera a Malagón (CR-212) a unos 12 Kms. Levantada sobre una construcción del siglo XII, data del siglo XlV. En el interior destaca uno de los tres lienzos del altar, la Ascensión del Señor, Barroco del siglo XVIII.
La imagen de la Virgen de las Cruces era una talla en alabastro de origen controvertido, perteneciendo a las llamadas «Vírgenes negras» de la época gótica.
El patio de la ermita es rectangular con corredores en dos plantas, distribuyendo 24 habitaciones que pueden ser alquiladas.
Está situada en el histórico paraje de «La Tamorosa», rodeado de una frondosa arboleda, donde se permite la acampada.

Zacatena.

Se llega a través de la carretera de Daimiel a Malagón. Podemos observar a lo largo de este trayecto los inmensos majanos y pedrizas del paraje de Bolote.
Remonta su origen a la época romana. En el siglo XII fue cedida a la Orden de Calatrava y en la actualidad es una de las últimas dehesas del término de Daimiel. En las proximidades del Guadiana, extremo sur del P.N. de Las Tablas, se conserva la Casa de los Guardas, fiel representante de la casa de labor o «Quintería», destaca el escudo de su fachada, que simboliza el agua.

Venta de Borondo.

Edificación de diversas épocas con detalles ornamentales de estilo plateresco en la portada. En sus proximidades se localizó la Vía Romana de Toledo­Andujar y ha sido identificada como la «Mansión Mariana» del Itinerario Antonino.

Puente Romano.

Conocido popularmente como «Puente Viejo», se alza sobre el río Azuer con tres ojos y sin petriles. Antigua calzada romana secundaria continuación de la senda de los Mártires.

Motillas.

Las Motillas son fortificaciones en la llanura, (para defensa o almacén) que ocupan, de forma casi exclusiva, las vegas de los ríos y las depresiones pantanosas.
La cronología de estos asentamientos tendrá su origen en el Bronce Antiguo, como es el caso de la Motilla del Azuer, las fechas aportadas por el Carbono 14 datan del 1740 al 1650 a.C., conocen su máximo esplendor en el Bronce Medio.
En el término municipal de Daimiel se localizan las de La Máquina, La Albuera, Las Cañas y la de Azuer.
En el año 1973 se inician las excavaciones en las Motillas de Azuer y los Palacios. Un año más tarde en la Motilla de las Cañas.

Molinos de agua del bajo Guadiana
En el término de Daimiel, situados en la vega del Guadiana existieron un total de siete molinos hidráulicos: Zuacorta, La Máquina, El Nuevo, Griñón, Molemocho, Puente Navarro y Flor de Rivera. Este último situado en el límite del término de Daimiel.
Estas construcciones, de origen muy primitivo, son ingenios hidráulicos, que empleaban la fuerza del agua para la molienda del cereal.

Ruta cicloturista «Los molinos de agua y Las Tablas de Daimiel».

Discurre por un itinerario marcado de 52 Km, en su inmensa mayoría por caminos vecinales de tierra, recorriendo en una parte del mismo las orillas de los ríos Azuer y Guadiana, además de seguir el borde sur del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel.
Se pueden observar aves típicas de este ambiente, conocidas como esteparias.

Entorno del P.N. de las Tablas.

Ofrece una visión general del entorno que rodea el Parque, para que el visitante tenga una aproximación a su formación.
El recorrido parte de Daimiel en dirección Villarrubia de los Ojos y nos permite conocer los ríos Guadiana y Gigüela, la Sierra de Villarrubia, Zacatena y bordear Las Tablas, desde Puente Navarro a Molemocho.

Las Tablas de Daimiel

Declarado Parque Nacional, ocupa una extensión de casi 2.000 hectáreas, dentro de los términos municipales de Daimiel y Villarrubia de los Ojos. Son el principal representante de los humedales manchegos, producto de la cercanía de los niveles freáticos (Acuífero 23). Su singularidad estriba en la confluencia de dos ríos de distinta naturaleza, estacional/ salobre el Gigüela, y permanente/dulce el Guadiana, cuyo caudal provenía del revosadero natural del Acuífero 23 en los Ojos del Guadiana.
Dotándolas así de una especial flora y una gran diversidad de avifauna.
Podemos encontrar en el Parque especies vegetales como la masiega, el carrizo, los juncos y el escaso taray, así como especies animales pertenecientes a las zonas húmedas, como el pato colorado, el somormujo, cigüeñuela, polla de agua, zampullín, cigüeña e incluso la diminuta ranita de San Antonio.

Los recorridos por el Parque son sólo una pequeña parte del mismo, por lo tanto en fines de semana y festivos puede estar muy concurrido, si puede visítelas durante la semana. Antes de su visita al Parque Nacional, es recomendable visitar el Centro de Interpretación del Agua y los Humedales Manchegos, situado en el Parque del Carmen de Daimiel (salida carretera a Madrid).
Horario de visita: de 8 a 15h. de lunes a viernes. Para grupos consultar posibilidad de fines de semana. Teléf:926.26.06.33 En el Parque: visitar el centro de Información. Su horario es de 10 a 18 horas en invierno y de 9 a 21 horas en verano. Teléf: 926.69.3I.18
Las mejores épocas: Aunque siempre es buen momento para pasear y conocer la naturaleza, es en primavera cuando la flora y fauna alcanzan su máximo esplendor. Y en el invierno, coincidiendo con la invernada de las aves.
Elegir las horas de visita: Las primeras de la mañana y las últimas de la tarde son las más adecuadas para la observación.

Fiestas

Carnaval.

Es la fiesta pagana por excelencia, en estas fechas gran parte de los daimieleños se esconden tras una máscara para hacer burla al resto de los conciudadanos.
En Daimiel de gran aceptación, ya en el año 1650 se tienen noticias de la existencia de «Cofradías de las Ánimas» que desfilaban por la ciudad. El Domingo de Carnaval, tiene lugar el desfile de Comparsas y Charangas en la que participan agrupaciones tanto locales como regionales.
El Martes de Carnaval tiene lugar el día grande del carnaval daimieleño, es el llamado «Día del Río», todas las máscaras callejeras por la tarde a partir de las 16 horas pasean desde el río Azuer hasta la plaza de España, luciendo sus pintorescos atuendos, compuestos de distintos trapos y vestimentas.

Ferias y Fiestas.


Del 1 al 5 de septiembre en honor a la Patrona Virgen de las Cruces.
El 31 de agosto es la inauguración, realizándose un espectáculo pirotécnico en las cercanías del Auditorio Municipal.
Multitud de actos deportivos, culturales, folklóricos y monumentales corridas de toros y rejoneo ofrecen espectáculo y colorido a estas fiestas, con el Parque Municipal como principal punto de encuentro.
Durante los días de fiestas es tradicional la instalación de los «chozos de feria» por parte de peñas, asociaciones o vecinos de Daimiel, bebidas, pinchos, tapas, etc ... son sus propuestas.
Cabe destacar las actuaciones musicales que se celebran en el Auditorio Municipal (llamado «Rockódromo de la Mancha») con capacidad para 18.000 personas. Las actuaciones bajo el lema genérico de «Daimiel en concierto» se dan cita las figuras más importantes del panorama nacional e internacional.

Plaza de toros.
La Romería.

El domingo de Pentecostés (finales de mayo, primeros de junio), y el segundo domingo de septiembre, se celebran las dos romerías en honor a la patrona, siendo la primera mucho mas multitudinaria.
La virgen es trasladada a hombros, en una carrera de relevos, desde el pueblo hasta el Santuario.
Miles de personas acuden a los predios de la ermita, instalándose a la sombra de la arboleda para organizar una típica comida campestre en familia.
Un espectáculo folklórico tiene lugar en el patio del Santuario.

Gastronomia

Los productos más comunes de estas tierras son la base de los variados platos típicos. Las gachas, las migas y los confites (estos principalmente en Semana Santa) tienen como elemento básico la harina.
Con los productos de la huerta se hacen el inigualado pisto manchego, el asadillo, el pipi-rana. Del bacalao en salazón, junto a los ajos, la cebolla y el aceite surge el tiznao. Mención especial merece el conocido queso manchego, elaborado con leche de oveja manchega. Para acompañar la comida los vinos de estas tierras, blancos, tintos o rosados.

Semana Santa en Daimiel

La Semana Santa daimieleña es una de las más importantes de la región.
Fiesta de gran tradición histórica (las primeras cofradías se remontan a los  siglos XVI y XVII) son de las únicas en España que siguen cronológicamente en tiempo la Pasión y Muerte de Jesús. Muchas de las tallas están realizadas por grandes maestros como Alonso Cano y Martínez Montañés.
Durante estos días Daimiel duplica su población.

Se inicia el Domingo de Ramos con la procesión, popularmente conocida como «la Borriquilla». El Martes Santo y Miércoles Santo se celebran ambos Vía Crucis por parte de la Cofradía de la Pasión y la Cofradía del Cristo del Consuelo, respectivamente.
El Jueves Santo salen de la Iglesia de San Pedro el Santísimo Cristo de la Columna y Nuestra Señora de la Amargura, popularmente conocidos como «Los Coloraos». Su origen puede remontarse a los primeros años del siglo XVI.
El Viernes Santo al amanecer y de la ermita de la Paz sale la cofradía más numerosa y popular de Daimiel, Cofradía de Nuestro Padre Jesús de Nazareno, también conocida como «los Moraos». Fundada en el año 1598. Multitud de bandas venidas de toda España, estandartes e imágenes, acompañan a los nazarenos, que por número, está considerada la más numerosa de España. Todo ello crea un espectáculo grandioso y singular que no debe perderse.
En la tarde del Viernes Santo y desde la parroquia de Santa María, inicia su desfile la Cofradía del Santísimo Cristo de la Expiración y Ntra. Sra. de los Dolores, «Los Blancos». Para finalizar el Viernes Santo por la noche, dos cofradías desfilan conjuntamente, son la Cofradía del Santísimo Sepulcro («Los Negros») y la Cofradía de Ntra. Sra. de la Soledad («Los Corbatos»). La primera data de 1688 y la segunda de mediados del siglo XVIII.
La Hermandad del Silencio cierra la Semana Santa daimieleña el Sábado por la noche.
Encuentro de Jesús con la Verónica en la procesión de "Los Moraos"

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