Chipre, isla del Mediterráneo
Chipre
Chipre tal vez sea un país pequeño, pero es una gran isla -la tercera más grande del Mediterráneo. Y es una isla con un gran corazón que da a sus visitantes una sincera bienvenida y los trata siempre como amigos
Els Blaus de Roses

chipre, chipre, isla del mediterráneo

Chipre tal vez sea un país pequeño, pero es una gran isla -la tercera más grande del Mediterráneo. Y es una isla con un gran corazón que da a sus visitantes una sincera bienvenida y los trata siempre como amigos.

Con sus espectaculares paisajes y su envidiable clima, no es extraño que Afrodita escogiera esta isla como su lugar preferido. Desde entonces muchos mortales han descubierto por sí mismos esta tierra "digna de los dioses".

Chipre es una isla de grandes bellezas y un país de contrastes. Las frescas montañas cubiertas de pinares permiten cambiar por completo de escenario tras disfrutar en playas de doradas arenas; tranquilos pueblos por los que parece no pasar el tiempo contrastan con las cosmopolitas y modernas ciudades; los lujosos hoteles al borde de la playa pueden ser sustituidos en pocos minutos por amplias zonas de paisajes rurales. En Chipre todas las distancias son relativamente cortas y accesibles por las modernas carreteras, pero existe también una o dos rutas secundarias para los más aventureros.

Y lo más importante de todo lo que la isla ofrece a sus visitantes es su tranquilidad. La sensación de seguridad prevalece en cualquier rincón y el nivel de criminalidad es prácticamente nulo.

El paso del tiempo.

Pocos países pueden seguir paso a paso el curso de su historia hasta 9.000 años atrás, pero hace aproximadamente 6.800 A. C. la isla de Chipre estaba ya habitada y comenzaba a desarrollarse el Neolítico. De todos los acontecimientos de los siguientes milenios, uno de los más cruciales fue sin duda el descubrimiento del cobre -o kuprum en latín- el mineral que dio nombre a toda la isla y generó una fabulosa prosperidad.

Ídolo cruciforme
La estratégica posición de la isla, sus reservas de cobre y sus bosques atrajeron a los primeros griegos que llegaron a la isla hace unos 3.000 años, al final de las guerras troyanas. Los griegos se asentaron en Chipre trayendo con ellos su identidad, lenguaje y civilización. A lo largo de los siglos Chipre cayó bajo el dominio de varios conquistadores, entre ellos los egipcios, asirios, persas, los sucesores de Alejandro Magno y los romanos, antes de convertirse en parte del Imperio Bizantino. Más tarde llegarían los cruzados, francos y venecianos, otomanos y británicos. Chipre obtuvo su independencia en 1960, por primera vez en 3.500 años de historia, pero ha conservado la identidad griega en su lenguaje y su cultura. En julio de 1974 Turquía invadió Chipre y desde entonces un 37% de la isla, al norte, permanece ilegalmente ocupado por las tropas turcas en violación del derecho internacional.

Regalos de la Naturaleza
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Desde la cumbre del Monte OIympos hasta las costas y suaves llanuras, Chipre es una isla para disfrutar de la naturaleza. En primavera las bellísimas flores naturales parecen invadirlo todo. Árboles, arbustos y todo tipo de plantas crecen bajo el sol del Mediterráneo todo el año. Las buganvillas se destacan vivamente contra las tapias blancas, reflejando su esplendor en las aguas cristalinas.

Chipre es también apreciada por sus pájaros. Las aves migratorias utilizan cada año el país como una escala entre estaciones.

Por su maravilloso clima y su variedad de paisajes, la isla ofrece infinitas oportunidades para los amantes de la naturaleza y de los deportes al aire libre. Actividades como la pesca, la bicicleta, la equitación, el golf o la navegación son algunas de las actividades especiales que ofrece la isla para sus vacaciones.

Chipre resulta un lugar de ensueño para los observadores de pájaros
... un paraíso para los arqueólogos
... el sueño de los fotógrafos ...

Iconografía
Variedad Cultural.

Probablemente a nadie le sorprenda que con una historia tan larga, Chipre sea especialmente rica en cultura. Su importancia ha sido destacada por la UNESCO que ha declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad a nueve de las iglesias bizantinas de sus montañas y al conjunto del pueblo de Kato Pafos.

En cualquier lugar de Chipre podrá recordar las tradiciones que se han mantenido vivas generación tras generación, a través de las numerosas fiestas que todavía hoy se celebran.

Prácticamente no hay una sola semana en Chipre sin alguna celebración, ya sea un animado festival o una de las numerosas fiestas patronales, El "Panigiri", una tradicional fiesta al aire libre o romería, se celebra sobre todo en los pueblos con ocasión del día del santo que da nombre al lugar.

La Semana Santa, la celebración más importante de la religión ortodoxa griega, se celebra con solemnidad, alegría y esperanza.

El Carnaval es una de las fiestas chipriotas más conocidas, junto con la "Anthestiria" -el Festival de las Flores de Primavera- y el "Kataklysmos" -el festival del Diluvio­que coincide con Pentecostés. A lo largo del año tienen lugar también todo tipo de exhibiciones, conciertos, teatro y festivales folklóricos. La cultura chipriota se refleja también en el rico arte popular de la isla. Las técnicas artesanales han sido fielmente transmitidas de generación en generación por manos de seda y ágiles dedos. Son trabajos elegantes, tan decorativos como prácticos, que pueden adornar cualquier hogar.

La Iglesia Ortodoxa Griega ha sido la principal religión de Chipre desde el siglo I D.C. y, en una sociedad donde la iglesia continúa jugando un importante papel, se conservan los valores tradicionales y la unidad familiar continúa manteniendo vivas las costumbres y subrayando el carácter cálido y acogedor de Chipre.

Lefkosia (Nicosia). Un lugar único.

Una capital con mil años de historia debe figurar en el programa de todos los visitantes. Está situada en el centro de la isla y bien comunicada con otras ciudades. Una visita a Lefkosia será siempre un día bien empleado.

La vieja ciudad amurallada es indudablemente el lugar para comenzar la visita. Rodeada por una fuerte muralla construida por los venecianos en el siglo XVI, el encantador casco antiguo de la ciudad está salpicado con edificios y monumentos de interés histórico y por pequeñas tiendas, cafés y tabernas. El Museo de la Joyería de Lefkosia y el Centro Municipal de Arte merecen ambos una visita. El Museo Municipal Leventeion de Lefkosia, con su creativa presentación de la historia de la capital, ganó el premio "Museo Europeo de Año" en 1991 .

Pasear a través de la ciudad antigua es como dar un paso atrás en el tiempo. Estrechas callejuelas y viejas casas con balcones decorados sobresalen las deterioradas murallas de arenisca y los artesanos en sus pequeñas tiendas practican los mismos oficios que hace siglos. “Laïki Geitonia” - Barrio Folklórico­ es un sector peatonal que ha sido cuidadosamente renovado para evocar la atmósfera de otros tiempos. Las dos calles principales de la vieja Lefkosia, Lidra y Onasagorou, ambas peatonales, están llenas de tiendas de todo tipo.

No hay que perderse el original Museo de Chipre que alberga la más importante colección de antigüedades y tesoros chipriotas desde el Neolítico hasta la Época Romana. En contraste con estos hallazgos de la antigüedad, está la Colección Estatal de Arte Contemporáneo y, al otro lado de la ciudad, justo al margen de la carretera de Lemessos, se encuentra el Centro de Artesanía de Chipre.

También ha merecido premios la restaurada "Pyli Ammochostou" -Puerta de Famagusta- una de las entradas originales a la vieja ciudad, ganadora del premio Europa Nostra por su restauración, En esta parte de la ciudad se pueden encontrar muchas iglesias antiguas y otros lugares de interés como los Museos de Arte Popular y Bizantino, el Arzobispado, la Catedral de Agios loannis con sus bellos frescos, el Museo Nacional de la Resistencia y la misteriosa casa de Chatzigeorgakis Kornesios -un excelente ejemplo de arquitectura del siglo XVIII- que alberga el Museo Etnológico.
No muy lejos de estos monumentos está la humillante "Línea Verde" que separa la República de la zona ilegalmente ocupada del norte. Esta línea se mantiene desde 1974 cuando las tropas turcas invadieron la isla y reclamaron el 37% del norte de Chipre como un pseudo-estado, ruptura que no ha sido reconocida por ninguna otra nación, excepto por Turquía.

La ciudad moderna que se ha desarrollado fuera de las murallas es un centro cultural y de negocios. Lefkosia es considerada como el corazón comercial de Chipre y ofrece una gran variedad de restaurantes, discotecas y bares.

Puerta de Famagusta
A poca distancia de la capital chipriota se encuentran algunas de las joyas históricas de la isla, como la iglesia de Asinou con sus pinturas del siglo XII, las tumbas reales de Tamassos, la antigua ciudad­reino de Idalion y los encantadores pueblos de Fikardou y Kakopetria.

Lemesos (Limassol).
Corazón del País del Vino.

Compaginando su papel de segunda mayor ciudad de la isla con el de principal puerto chipriota, centro de la industria del vino y animado lugar de vacaciones, Lemesos destaca como una ciudad de playa cosmopolita y con vida propia.

Lemesos es una animada ciudad debido sobre todo al carácter divertido y alegre de sus gentes. Por algo se celebran aquí los dos festivales más importantes de la isla: el Carnaval precuaresma, con bailes de disfraces, desfiles y celebraciones y el Festival del Vino, en Septiembre, una fiesta donde el vino circula libremente para que todos lo disfruten, por cortesía de las bodegas locales.

Lemesos surge de dos de las más importantes ciudades-reino de la antigüedad, Amathous, al este de la ciudad, y Kourion al oeste, las cuales han sido excavadas ampliamente. El magnífico emplazamiento del antiguo Teatro Kourion se utiliza hoy para las representaciones teatrales y conciertos de verano.

En la Edad Media, Lemesos fue el escenario del matrimonio de Ricardo Corazón de León con Berengaria de Navarra que fue también coronada Reina de Inglaterra en este lugar. Después los Cruzados instalaron sus cuarteles generales en la Plaza de los Caballeros al oeste de la ciudad, conocida como Castillo Medieval de Kolossi, donde ellos propiciaron la producción de vinos, particularmente el vino dulce de postre "Commandaria", el vino conocido del mundo.

Hoy Lemesos es un centro turístico con diez millas de costa y un animado centro comercial con, bares, restaurantes y vida nocturna para todos los gustos.

Una visita turística puede incluir el Castillo de Lemesos, en el que se encuentra el Museo Medieval de Chipre, el Museo Arqueológico del Distrito, el Museo de Arte Popular, la Galería Municipal de Arte de Lemesos y los Jardines Municipales.

Muy cerca también se encuentra el tranquilo pantano de Germasogeia muy popular entre los pescadores y el Lago Salado de Akrotiri, donde se concentran miles de aves migratorias en invierno y que sirve de escala para millones más de aves que se dirigen a diferentes climas en primavera y en otoño. En las cercanas colinas, sus encantadores pueblos mantienen una tranquila vida rural.

Larnaka. El hogar de Lázaro.

El paseo marítimo de Larnaka recuerda al de cualquier ciudad de la costa mediterránea, con sus hileras de palmeras y su atmósfera lánguida y adormecida. Cafés y tabernas bordean la zona más próxima al mar, convirtiendo el paseo en el lugar más popular tanto para visitantes como chipriotas durante el largo verano. En las proximidades está el Puerto Deportivo frecuentado por propietarios de yates de todo el mundo. En el extremo oeste del paseo está el fuerte de la ciudad, del siglo XVII que alberga ahora el Museo Medieval de Larnaka.

Como aeropuerto internacional de la isla, Larnaka es para muchos visitantes su primera imagen de Chipre. Una de las primeras vistas es la del bello Lago Salado, en el que en los meses más frescos viven colonias de flamencos y otras aves migratorias. Junto al lago, en un tranquilo lugar coronado por palmeras, está Hala Sultan Tekesi, construido a la memoria del tío del Profeta Mahoma.

La relación de Larnaka con el Cristianismo se remonta a sus orígenes, a su primer obispo que fue el propio Lázaro, quien vivió aquí su segunda vida tras ser resucitado por Jesús. Una iglesia construida en su nombre se levanta en el lugar donde se encontraron sus restos.

El Museo del Distrito Arqueológico de Larnaka y el Museo de la Fundación Pierides exhiben antigüedades de particular interés. El busto de mármol de Zeno, el filósofo que creó la famosa Escuela Estoica, rinde homenaje a otro de sus hijos ilustres. También es interesante la Iglesia de Agia Faneromeni, del siglo VIII, construida sobre una gruta excavada en la roca, así como el acueducto del siglo XVIII en las cercanías de la ciudad.

Desde Lamaka resulta fácil llegar a Stavrovouni, uno de los más antiguos y espectaculares monasterios de Chipre, fundado por Santa Helena. Colgado en lo alto de una montaña, ofrece unas sorprendentes vistas en todas direcciones. La estricta tradición monástica de esta particular comunidad religiosa no permite a las mujeres entrar en el Monasterio.

Iglesia de Agios Lazaros
No muy lejos de Larnaka está también la iglesia de Panagia Angeloktisti donde se encuentra el mosaico bizantino del siglo VI de la Virgen María, uno de los mejores del mundo de este período. También invita a una visita el pueblo de Lefkara, famoso por los bordados conocidos como "Lefkaritika" que cautivaron a Leonardo da Vinci. Más al sur, se encuentra el importante yacimiento de Choirokoitia, donde las excavaciones han sacado a la luz uno de los más importantes asentamientos neolíticos encontrados en todo el mundo.

Pafos. La Preferida por los Dioses.

Capital del oeste y lugar cargado de historia, Pafos es también el segundo aeropuerto internacional de la isla. Como centro turístico tiene como principal atractivo el encantador puerto pesquero de Pafos Fort, bordeado por cafés y bares al aire libre que sirven un apetitoso menú a base de la pesca del día.

Fue en la costa de Pafos donde nació la mitológica diosa Afrodita -una leyenda que produjo una masiva ola de culto que se expandió a los países vecinos durante varios siglos. La gran roca que sobresale desde el mar es conocida como "Petra Tou Romiou" -La Roca de Venus­mientras que los Baños de Afrodita y Polis y la "Fontana Amorosa" -Fuente del amor- también subrayan la aparente inclinación de la diosa por la isla. En Kouklia se conservan los restos del Primer Santuario de la Diosa.

Otro hecho fundamental para Pafos fue su temprana conversión al Cristianismo. Aquí fue donde San Pablo, bajo el dominio romano, en el año 45 d.C. se convirtió en el primer transmisor de la fe.

La herencia de esta importante historia convierte a Pafos casi en un museo al aire libre, por lo que la UNESCO ha declarado el conjunto como Patrimonio Cultural de la Humanidad. Entre los tesoros desenterrados destacan los importantes mosaicos de las Casas de Dionysos, Teseo y Aion, bellamente conservados tras dieciséis siglos bajo tierra. También existen misteriosas bóvedas subterráneas y cuevas, la Tumba de los Dioses, el pilar donde supuestamente San Pablo fue atado y azotado, el antiguo Teatro Odeón y otros lugares de interés, incluyendo el Museo Bizantino y el Museo del Distrito Arqueológico.

Geroskipou con su iglesia bizantina de cinco cúpulas de Agia Paraskevi y su Museo de Arte Popular, es un pueblo famoso por sus deliciosas “loukoumi”.

El Monasterio de Agios Neofytos, famoso por sus "encleistra", claustros, excavados en las montañas por el propio ermitaño, conserva algunos frescos de los siglos XII y XV. El Monasterio de Chrysorrogiatissa fabrica su propio vino utilizando cepas propias. En Pano Panagia se encuentra un pequeño museo dedicado al Arzobispo Makarios, primer presidente de Chipre. Desde aquí merece la pena acercarse hasta el majestuoso Valle de Cedar, Valle de los Cedros, donde vive la oveja propia de Chipre, el muflón.

El pueblo de Lempa merece ser destacado del resto por su particular significado histórico. En este bonito lugar cerca del mar, se puede ver la unión de Lempa con la prehistoria en el yacimiento de un asentamiento calcolítico. Hoy la fiel reconstrucción de varias viviendas permite echar una mirada a lo que fue la vida de la isla en el calcolítico.

Más al norte está el tranquilo centro turístico de Polis, con vistas a la bella Bahía de Chrysochou y a su encantador refugio de pescadores de Latsí.

El paisaje que se extiende de Pafos, en parte cultivado con plantaciones de banana y dominado por las agradables colinas del oeste de los Troodos, tiene un especial atractivo. Es la puerta a la Península de Akamas, un espacio natural de increíble belleza con impresionantes gargantas, espectaculares costas y magníficos senderos naturales.

Región de Ammochostos (Famagusta). Las Playas Doradas.

Con sus maravillosas playas de dorada arena, esta región se ha convertido en un gran atractivo para los amantes del sol. Sin embargo esta parte de la isla sigue siendo también el gran "huerto" de Chipre, con sus conocidas patatas como principal cultivo.

Agia Napa, que en otros tiempos fue un pequeño pueblo de pescadores, presume de su magnífico monasterio con decoración veneciana y una fuente central octogonal. El monasterio da carácter y personalidad a un pueblo que sin embargo es más conocido entre los turistas por sus animadas tiendas, tabernas, discotecas y bares. Un pequeño Museo de la Vida Marina muestra el pasado y presente de la fauna marina. El corazón de este centro turístico es el pequeño puerto, donde las tabernas sirven como especialidad el pescado fresco recogido cada día por las pintorescas barcas de pesca.

Sotira - Iglesia Agios Georgios
La vida en el rincón sureste de la isla gira en torno al mar y resulta fácil practicar aquí cualquier tipo de deportes acuáticos, desde el buceo hasta el parapente.

Protaras se ha hecho famosa por sus molinos y sus magníficas playas. El pequeño y encalado pueblo de Paralimni, unos kilómetros hacia el interior, ofrece un gran número de tabernas al aire libre poco frecuentadas por los turistas y conocidas por su deliciosa cocina local.

Cabo Gkreko, en el extremo final de este rincón de la isla, tiene sus propias playas y calas. Con sus escarpados paisajes, desde este lugar se contemplan unas increíbles puestas de sol.

En los pueblos cercanos se conservan pequeñas iglesias que datan de los siglos XV y XVI. Los artesanos de Liopetri mantienen su habilidad tradicional en la cestería. El refugio de pesca de Potamos Liopetriou, al este del pueblo de Xylofagou, es un fotogénico islote donde los marineros remiendan sus redes durante el día, antes de hacerse a la mar por la tarde, para buscar su sustento.

Troodos, las majestuosas montañas.

No podría haber nada más radicalmente diferente a la vida en una playa mediterránea que la impresionante cordillera montañosa que se extiende de este a oeste en el corazón de Chipre y alcanza los 1.952 metros en Chionistra, el punto más alto del Monte OIympos. Sus vistas panorámicas y su aire fresco con aromas de pino, resultan un contraste total con la costa y las llanuras que quedan relativamente a pocos kilómetros.

Hay mucho que ver en estas montañas. Nueve de sus numerosas iglesias bizantinas figuran entre los monumentos declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco debido al exquisito arte que se puede admirar en sus iconos, sus frescos y su arquitectura. Aquí puede también verse todavía algún muflón, un tímido animal que ha sido protegido en una gran reserva natural situada en el magnífico Valle de los Cedros.

En los Troodos se pueden dar bellísimos paseos y disfrutar contemplando su rica flora y fauna y sus bellas cascadas. Existen lugares especiales para picnic y sobre todo, pueblos de indescriptible encanto para pasearse por ellos y observar la tranquilidad de la vida rural. Los pueblos de las montañas resultan encantadores y sus gentes hospitalarias y amables. Cada pueblo es conocido por un especial cultivo, artesanía o producto -frutas como las cerezas, manzanas o melocotones, especialidades dulces como soujouko y palouze, vinos, zivania -un producto de la vid, con un fuerte grado alcohólico-, agua de rosas, cerámica ... la relación es interminable.

Una estancia en las montañas es siempre una buena recomendación. Aquí podrá disfrutar de la neblina matinal, del aire fresco y las sorprendentes vistas que convertirán en una escapada deliciosa su estancia en uno de los hoteles de las montañas.

Las laderas están llenas de entusiastas deportistas durante todo el año, tanto para esquiar como para montar a caballo por los senderos naturales señalizados.

Una serie de interesantes monasterios aparecen dispersos por la cordillera de Troodos. El mayor y más famoso es elMonasterio de Kykko, con un icono dorado de la virgen María. Supuestamente pintado por San Lucas Chrysorrogiatissa es famoso por tener las vistas panorámicas más espectaculares. Otros monasterios muy visitados son Machairas y Trooditissa con unos característicos tejados puntiagudos.

Las mejores compras.

Decidir qué llevarse como recuerdo forma parte de cualquier visita turística en Chipre, la piel es una buena elección. Las tiendas de zapatos ofrecen estilos actuales y a precios muy razonables y los bolsos, maletas y chaquetas tienen también buenos precios. Se pueden encargar a medida zapatos, chaquetas, trajes y camisas, que se entregan en una semana aproximadamente.

La artesanía se puede adquirir en todas las calles comerciales. Un buen lugar para conocerla es el Centro de Artesanía de Chipre, en Lefkosia, con tiendas detallistas en cada ciudad. También pueden ser un buen regalo los pequeños objetos de la típica y tradicional cerámica así como los objetos de cobre y de plata con filigranas. Muy populares son las bellas "Lefkaritika" o encajes de Lefkara, los tejidos hechos a mano, los trabajos de ganchillo, las tallas de madera y cestería, sin mencionar el brandy de Chipre que se puede comprar en tinajas, el vino Comandaria y el halloumi - el queso de Chipre.

Dónde alojarse.

Existen muchos hoteles excelentes, desde los más grandes y lujosos hasta los pequeños y sencillos y desde la opulencia de las cadenas internacionales hasta la comodidad de los aparthoteles. Existen también albergues juveniles y campings con todas las instalaciones necesarias. Todos estos alojamientos participan del encanto de la isla y reciben al visitante con una sonrisa y buen servicio.

Chipre continúa creciendo como destino para conferencias e incentivos y muchos hoteles pueden responder a esta demanda con excelentes salas de conferencias y los más modernos servicios para el hombre de negocios. Su personal está bien preparado para atender las necesidades de los grupos de empresa, mientras que los agentes de viajes locales han perfeccionado el arte de sorprender a los visitantes de incentivo con excursiones que van desde lo poco habitual hasta lo más espectacular. En Lefkosia se encuentra el más sofisticado Centro de Conferencias del Mediterráneo Oriental con capacidad para más de 1.000 participantes.

La buena vida.

La cocina es uno de los criterios más importantes para definir unas buenas vacaciones. En este aspecto Chipre tiene mucho que ofrecer. Aparte de un alto nivel de calidad de los alimentos, los visitantes normalmente se quedan muy sorprendidos con la cocina chipriota y con el buen servicio que la acompaña.

Existe una amplia variedad gastronómica, con hoteles y pequeños restaurantes que tienden a ofrecer cocina internacional y una amplia elección de restaurantes especializados en toda la isla. Además, en cualquier lugar de la costa se pueden encontrar tabernas de pescado. Pero el plato tradicional chipriota es la "meze" -que realmente significa "mezcla". Consiste en un conjunto de muchos platos, todos servidos a la vez en la mesa, que incluye deliciosas salsas, moussaka, tawas, koupepia (hojas de parra rellenas), etc, todo ello acompañado con cerveza local chipriota o con uno de los excelentes vinos de la isla.

La vida nocturna en Chipre ofrece alternativas para todos los gustos. Hay bares que ofrecen la tradicional danza durante las comidas e impresionantes discotecas que algún caso rivalizan con las europeas. Los clubs nocturnos suelen estar también llenos y muchos hoteles cuentan con orquestas propias.

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