Castellón - Alto Palancia, otra forma de vivir
Comunidad Valenciana
Alto Palancia ofrece a los visitantes diferentes maneras para conocer sus pueblos, casas rurales, paisajes, patrimonio histórico-artístico y monumental.
Els Blaus de Roses

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El clima de dichos pueblos es ya benignísimo... y el territorio de ellos excelentemente cultivado, aprovechando el caudal de dos o tres manantiales muy abundantes para regar sus frondosas y dilatadas huertas en que cogen mucho trigo, maíz, verduras, diversas y delicadas frutas; pues además de los morenos hay gran porción de nogales, cerezos y otros frutales...”.

Antonio Ponz, pintor y literato del siglo XVIII, relataba de esta forma en su obra “Viage por España” las impresiones sobre la comarca del Alto Palancia, su querida tierra natal. Pasados dos siglos, este pasaje sorprende por su vigencia y realismo. El río Palancia, junto con numerosos afluentes, arroyos y manantiales, riega las fértiles huertas de la comarca, serpentea entre peñascos y se remansa en frondosos parajes donde los chopos, álamos y sauces enmarcan su camino hacia el mar. Las sierras de Espadán, Calderona, Espina y Javalambre forman la frontera natural de la comarca y rodean este valle fluvial que, durante siglos, ha sido la principal vía de comunicación entre Aragón y el Mediterráneo. En la tramo alto de los ríos, donde el agua es más pura es más pura y cristalina, vive la trucha, que se junta más abajo con el barbo, el lucio y la carpa. En los bosques de las sierras, en el matorral de las quebradas y entre los cultivos de secano de los páramos habitan el jabalí, el zorro, la liebre, la perdiz y la codorniz.

El Alto Palancia ofrece un amplio abanico de posibilidades: pueblos tranquilos y acogedores para disfrutar de las vacaciones, excursiones por el valle y la montaña, rutas culturales a través de su vasto patrimonio histórico-artístico, cicloturismo por los caminos rurales, senderos de gran recorrido GR-10 y GR-7- para los expertos caminantes, espacios apropiados para la práctica de la caza y la pesca...

En el Alto Palacia, las fiestas se suceden a lo largo del año y, en especial, durante la temporada estival. Las calles se adornan, hay volteo de campanas, procesiones, cabalgatas, verbenas y un sinfín de actos alegres y coloristas en los que los vecinos y visitantes participan por igual. De entre todas las fiestas, la entrada de toros de Segorbe, declarada de interés turístico, es un alarde de originalidad y belleza.

La actividad agrícola y ganadera, junto a la abundancia de caza y pesca, dan como resultado una rica gastronomía, basada en recetas tradicionales que podemos degustar en los numerosos restaurantes de la zona. Los embutidos caseros, el arroz al horno, la olla, los caracoles, la fritura de cerdo y las ensaladas, aderezadas con aceite de oliva local, harán las delicias del mejor gournet. Los más golosos encontrarán en los hornos y panaderías una exquisita variedad de pastos caseras: tortas, orilletas, sequillos, etc... La artesanía comarcal combina las formas tradicionales con otros modelos más actuales. Los cántaros, lebrillos y botijos de Segorbe y Altura, los bastones del valle de Almonacid y de Segorbe, y las figuras de esparto de Castellnovo, son algunos de los productos que podemos adquirir en los talleres y tiendas de la zona.

En las estribaciones de la sierra de Javalambre, el aporte de aguas desde el altiplano de Barracas da lugar al nacimiento del río Palancia, que comienza en El Toro su andadura por estas tierras. Las mayores alturas de la comarca se reúnen aquí con el llano y los bosques de enebro, sabina y carrasca contrastan con los campos de trigo y cebada. Los frondosos pinares de la sierra Espina cierran por el este la comarca y sirven de marco a la pintoresca población de Pina de Montalgrao.

En la cabecera del río Palancia se emplaza Bejís, sobre una colina, presidida por los restos del castilo. Estrechas calles, con casonas blasonadas, descienden hasta el Museo Etnográfico y Arqueológico y, a espaldas de la villa, encontramos el acueducto romano de Los Arcos. Desde Bejís podemos visitar las aldeas vecinas, la Peña Escabia, el nacimiento del río Palancia o la Fuente de los Cloticos. Así mismo, en las cercanas poblaciones de Teresa y Torás descubrimos magníficos especios naturales. Hacia el sur, un horizonte de simas y montañas alberga el pueblo de Sacañet y la pintoresca Canales, junto a los antiguos ventisqueros del Cerro de la Bellida. El agua, siempre presente en estas tierras, brota con toda su fuerza en Viver y se reparte por sus más de cincuenta fuentes que han hecho de la villa, un importante núcleo de vacaciones. El variado paisaje del término nos anima a recorrer sus parajes más atractivos: las cuevas naturales del Sargal, el manantial de San Miguel, la fuente de la Chana, la ermita de San Roque... A las afueras de la villa nos sorprenderá el parque natural de la Floresta y su cascada de agua que se precipita entre la abundante vegetación.

A poca distancia de Viver se extiende la villa de Jérica, con la inconfundible silueta de la Torre de las Campanas recortada en la línea del horizonte. La construcción, de estilo mudéjar, es única en la Comunidad Valenciana y está declarada Monumento Nacional. Otra torre –la del Homenaje del castillo- domina Jérica y se asoma al Palancia desde la escarpada vertiente de la Peña Tajada. Hacia el norte, la carretera recorre los pintorescos pueblos de Benafer, Higueras y Pavías. Caudiel se levanta en el punto de encuentro de las sierras Espadán y Montalgrao. Sus monumentos más importantes son la Torre del Molino y el Convento de los Carmelitas. En su extenso y montañoso paisaje hay numerosos lugares para disfrutar de la naturaleza.

La sierra de Espadán enmarca nuestro camino entre arboledas y arroyos de aguas cristalinas. Matet se recuesta en la ladera de una colina, con la solitaria figura de una torre árabe en lo alto. Más adelante, en el manantial de Las Fuentes, nace el río Regajo, que atraviesa Gaibiel y desemboca en el pantano del mismo nombre. Otro afluente del Palancia, el río Chico, forma a su paso un recogido valle cubierto de almendros, algarrobos y olivos, donde se asientan los pueblos de Algimia de Almonacid y Vall de Almonacid. Las alturas de la Rápita, de Espadán y el Alto de la Nevera, flanquean el valle por el norte y atraen poderosamente a los amantes de la montaña. La naturaleza se muestra generosa y adorna el territorio de mil formas distintas. El alcornoque, el pino y la carrasca pueblan los collados, mientras el agua discurre por los ríos subterráneos, se abre paso entre las rocas y renace en numerosos manantiales, como sucede en Almedíjar, Azuébar y Chóvar.

A medio camino entre Jérica y Navajas, el Palancia se remansa en el embalse del Regajo. Un hermoso marco natural da cobijo al pantano, donde acuden numerosos excursionistas y aficionados a la pesca y a los deportes acuáticos. Desde el siglo XVIII, la villa de Navajas constituye un importante centro de veraneo. Del casco urbano merece destacar la recoleta plaza del Olmo, la torre árabe de Altomira y las antiguas casas solariegas, intercaladas entre el conjunto del caserío. Junto a la orilla derecha del Palancia discurre un camino que nos lleva por las fuentes más conocidas hasta la espectacular Cascada del Brazal, de 30 metros de altura. Los huertos de frutales y hortalizas adornan el valle de Altura, entre las casas de labranza y los antiguos molinos. En este entorno cercano al pueblo se alza la Cartuja de Valdecristo, fundada en 1385 por Martín el Humano. Enclavado en una gruta a 850 metros de altitud y rodeado de pinares, se alza el famoso santuario de la Virgen de la Cueva Santa, patrona de los espeleólogos españoles.

El Palancia sigue su curso hacia el mar y riega el fértil valle que rodea la ciudad de Segorbe, capital económica y cultural de la comarca. Un paseo por la ciudad nos descubrirá los lugares más interesantes: los lienzos de la antigua muralla, la puerta de la Verónica, las torres del Boris y de la Cárcel, los restos del acueducto gótico, el Antiguo Hospital, el Ayuntamiento, el Museo Municipal, la glorieta del Botánico Pau... Por su condición de sede episcopal, en el pasado se levantaron numerosas iglesias y edificios religiosos, entre los que sobresalen la monumental Catedral y su Museo, que guarda una valiosísima colección de obras de arte. Los alrededores nos ofrecen itinerarios ecológicos y culturales: el Paseo de Sopeña, con los restos del castillo, las fuentes de los 50 caños y de la Esperanza, las instalaciones deportivas del cerro de San Blas y un sinfín de lugares adecuados para el descanso y la diversión.

Desde Segorbe, recomendamos la ascensión al cerro de San Cristóbal, en Castellnovo, mirados natural donde la vista se pierde entre los pueblos del valle y la montaña hasta llegar al Mediterráneo. Tanto en Castellnovo como en Geldo, el trazado urbano y las antiguas edificaciones musulmanas nos recuerdan su pasado. El Palancia abandona la comarca tras cruzar las poblaciones de Soneja y Sot de Ferrer. El suave clima mediterráneo inunda este tramo del valle de naranjos, cerezos y nísperos. En Soneja sobresale el acueducto romano y la ermita del calvario. La imagen de Sot de Ferrer, con su palacio gótico, las torres gemelas de su iglesia parroquial y el zigzagueante calvario, pone un perfecto remate a nuestro recorrido por esta bella comarca.

Excursionismo en El Alto Palancia

La comarca del Alto Palancia se articula en varias unidades. La primera está constituida por el curso del río Palancia: hasta llegar a Viver, el valle asciende suavemente y en él se asientan las principales poblaciones de la comarca. Este eje central está rodeado de otras zonas. Al norte y este, las sierras de Espina y Espadán constituyen la segunda unidad y separan el Alto Palancia del Alto Mijares t de la Plana Baixa. La sierra de Espadán capta la humedad aportada por los vientos de Levante y ha desarrollado una interesante vegetación en la que destacan los alcornocales. Por el sur y oeste, las montañas ibéricas se acercan de nuevo al mar y forman la tercera unidad. Desde alturas de Javalambre –ya en tierras aragonesas- una alineación montañosa separa la cuenca del Palancia de la del Turia. Son las hermosas sierras de El Toro, Montes de la Cueva Santa y Calderona.

El Alto Palancia es una armónica síntesis de los paisajes de la montaña media mediterránea. Descubrir sus riquezas naturales sólo demanda del visitante el gozoso esfuerzo de una caminata, un paseo en bicicleta o a lomos de caballería. No olvide que el mantenimiento de estos parajes es responsabilidad de todos. No encienda fuego y lleve consigo los deshechos hasta una localidad donde pueda depositarlos en un lugar adecuado. Respete los cultivos, así como la vegetación y fauna natural. Para la realización de excursiones es recomendable la consulta de cartografía de detalle. El Alto Palancia está incluido en las siguientes hojas del mapa escala 1/50.000: Manzanera 28-25 (639), Segorbe 29-25 (640), Villar del Arzobispo 28-26 (667) y Sagunto 29-26 (668).

Itinerarios excursionistas en el Alto Palancia

Los interesantes paisajes del Alto Palancia han sido aprovechados para el trazado de Senderos de Gran y Pequeño Recorrido. Estas rutas recorren caminos tradicionales de montaña que han sido acondicionados y señalizados por los grupos excursionistas para facilitar la práctica del senderismo.

El Sendero de Gran Recorrido-10 (GR-10) recorre la alineación montañosa Calderona-sierra de El Toro y está señalizado con pintura blanca y roja. Pueden recomendarse algunos de sus tramos: como el de Gátova-Masía de Tristán, en plena sierra Calderona. O el que une Canales-Sacañet y que permite descubrir los impresionantes ventisqueros de la Bellida: una concentración de más de 50 construcciones para la conservación de nieve que se vendía en la ciudad de Valencia. Los ventisqueros de la Bellida estuvieron en funcionamiento hasta finales del siglo XIX.

El Sendero de Gran Recorrido-36 (GR-36, señales blancas y rojas) une las poblaciones de Villavieja (Plana Baixa) y Montanejos (Alto Mijares). Su trazado se desarrolla mayoritariamente por la vertiente norte de la sierra de Espadán.

El Sendero de Gran Recorrido-7 (GR-7, señales blancas y rojas) recorre la totalidad del territorio valenciano de norte a sur. Atraviesa la parte más interior del Alto Palancia y une los GR-10 y GR-36. Desde Montán pasa por el Mas de Noguera y Bejís para unirse con el GR-10 en el collado de la Salada, cerca de Canales. Está publicada la correspondiente topo-guía GR-7 Sector S. Joan de Penyagolosa-Andilla (Diputació de Castelló, 1993).

Los Senderos de Pequeño Recorrido
son itinerarios secundarios desarrollados a partir de un Sendero de Gran Recorrido y están señalizados con pintura amarilla y blanca. Desde el Mas de Noguera se han trazado el PR-V-62 de las sierras de Espina y Cerdaña y el PR-V-63 o Senda de las Veredas de la sierra de Caudiel y del Contrabando. El PR-V-80 permite recorrer los interesantes parajes de la Sierra de El Toro desde la histórica población de Bejís. Además de estos itinerarios excursionistas señalizados, en el municipio de Navajas se han marcado una serie de paseos que desde el pueblo se acercan a las numerosas fuentes del entorno. El Alto Palancia atesora muchos otros lugares de gran interés excursionista que no se hallan en el trazado de los Senderos de Gran y Pequeño Recorrido. Desde las poblaciones de Bejís o El Toro puede acercarse al nacimiento del río Palancia o a la Peña Escabia que, con sus 1.331 m, ofrece magníficas panorámicas. En la sierra de Espadán puede acercarse al pico Espadán (1.041 m). Si lo hace desde Algimia de Almonacid no deje de visitar la Fuente de la Calzada y la Nevera. Si accede desde Almedíjar disfrutará de uno de los mejores alcornocales de la sierra.

Itinerarios ciclistas en el Alto Palancia

El Alto Palancia cuenta con una magnífica red de itinerarios señalizados. La constituyen 9 rutas que recorren los parajes más representativos de la comarca. Su trazado, en muchas ocasiones por pistas de tierra, aconseja la utilización de la bicicleta de montaña. En el mapa que figura en el presente folleto se ha señalado algunos de estos itinerarios. Una descripción completa y cuidada cartografía de los mismos se puede encontrar en la publicación del Col.lectiu Paleta d´Ocres, El Alto Palancia. Itinerarios cicloturísticos de interés ecológico (Fundación Caja Segorbe, 1994). Los aficionados a la bicicleta de carretera pueden encontrar en las zonas de montaña alejadas del valle carreteras poco transitadas y con atractivos puertos. En las sierras de Espina y Espadán se encuentran los collados de Arenillas, de Almedíjar o de Eslida. En la parte sur de la comarca pueden destacarse la ascensión a Bejís y Sacañet, la subida desde Altura a la Cueva Santa o el puerto de Chirivilla. El esfuerzo de la subidas se verá, sin duda, compensado por los paisajes y por el placer de un rápido descenso.

Datos de interés

Puede llegar a la comarca del Alto Palancia desviándose, en la A-7, por las salidas 50 ó 51, para tomar la N-234 Sagunto-Burgos- en dirección a Segorbe. Otra vía de entrada a la comarca es el ferrocarril Valencia-Zaragoza, que recorre las principales poblaciones.

Tourist info Navajas
Plaza del Olmo, 1
12470 Navajas
Telf. 964 78 08 01

Tourist Info Segorbe
C/Marcelino Blasco, 3
12400 Segorbe
Telf. 964 71 32 54
Fax. 964 71 39 11

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