Castellón - Alto Mijares, tesoro del interior
Comunidad Valenciana
La comarca del Alto Mijares se enmarca entre el macizo de Penyagolosa al norte y la alineación Espina-Espadán al sur. Desde los 1.814 m de la cumbre de Penyagolosa a los 200 m del río Mijares se extiende un territorio áspero y montañoso.
Els Blaus de Roses

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La comarca del Alto Mijares se enmarca entre el macizo de Penyagolosa al norte y la alineación Espina-Espadán al sur. Desde los 1.814 m de la cumbre de Penyagolosa, en Villahermosa del Río, a los 200 m del río Mijares, en Fanzara, se extiende un territorio áspero y montañoso que “permite estrecho y tortuosos pasos á los rios de Millares y Villahermosa...la multitud de montes es común en esta porción septentrional del reyno, mas no las llanuras que la coronan” El poblamiento se articula en torno al río Mijares y sus tributarios: Villahermosa o Argelita; Pequeño; Montán; barrancos de Palos y de Maimona: “en las revueltas del rio se han dispuesto algunos pequeños campos de riego; huertas pequeñas pero hermosas y bien vestidas de árboles”. Las palabras del ilustrado Cavanilles, en las postrimerías del s. XVIII, resumen acertadamente el carácter de este sector del sistema ibérico.

Para las gentes del litoral, las tierras del Alto Mijares son el ámbito del que proviene el agua que ha de fecundar los campos de La Plana. En efecto, sobre estas altas montañas y parameras caen abundantes lluvias y nieves que alimentan ríos agrestes capaces de abrirse paso en estrechas gargantas a través de las duras calizas. El Mijares es el colector principal y, gracias a su amplia cuenca en tierras aragonesas y las precipitaciones de nieve, mantiene un caudal suficiente y de relativa regularidad.

Pero el Alto Mijares es mucho más que la cuenca de un río. Es un territorio de poderosa personalidad. Desde el límite del llano litoral se levanta hasta la alta montaña mediterránea en una rica sucesión de paisajes. La vegetación refleja la diversidad de condiciones climáticas y ecológicas: pequeños bosques de ribera: abundantes pinares de pino carrasco, pino rodeno y alcornoque en los terrenos silíceos de Sierra Espadán; quejigares y pino laricio en las tierras altas de la Baronía de Arenós y Villahermosa del Río; sabina albar en las parameras. En las últimas décadas, el abandono de campos en los bancales de montaña ha propiciado la extensión del bosque. En este habitat propicio vuelan numerosas especies de rapaces: águila culebrera, azor, águila calzada, halcón peregrino, etc. Las tierras del Alto Mijares, secularmente habitadas, enmarcan sus tranquilas poblaciones en un medio natural bien conservado y que sorprenderá al visitante. Para conocerlos, así como las tierras limítrofes de La Plana, se sugieren tres itinerarios.

El primero comienza en Castelló y, en su parte inicial, permite conocer algunas localidades de La Plana y de l´Alcalatén. La localidad industrial de Borriol parece presidida por los enriscados restos del castillo. Los paisajes agrícolas del término, su calvario o la ermita de Sant Vicent merecen un atento paseo. Sant Joan de Moró se halla cerca del embalse de María Cristina o de Benadressa, construido en 1925 en l´Estret del Tossal del Moral y que embalsa las aguas de la Rambla de la Viuda para el riego de los cítricos de La Plana. Desde los verdes naranjales hemos pasado al paisaje de los secanos tradicionales. Campos de algarrobos, olivos, almendros como los que rodean la ermita de Sant Miguel ya en el término de Vilafamés, en la Serra de Montnegre. El río que guía el presente itinerario dicen que el fue el Jdúbeda romano y su nombre tradicional es Millars o Millares (así aparece en la documentación de época foral y lo escribía Cavanilles), incluso en el área de habla castellana y en el vecino Aragón. Sólo modernamente se ha extendido el nombre Mijares, recogido incluso en la denominación comarcal. Se entra en el valle del Mijares en Robesalbes, situado en la cola del embalse de Sitjar, y que aún conserva artesanía alfarera origen de la actual industria azulejera.

El primer tramo del valle del Mijares es relativamente amplio y alberga cuatro poblaciones cuyos blancos caseríos destacan sobre el verde de huertas y pinares. Son Fanzara, Vallat, Espadilla y Toga. Las fértiles tierras de los meandros del río han sido aprovechadas para cultivos de huerta y algunos cítricos. Los restos de varios castillos recuerdan que fue terreno de lucha entre musulmanes y cristianos. El telón de fondo de este apacible paisaje lo ponen las montañas, entre las que destaca la imponente Peña Saganta (723 m). El horizonte parece estar cerrado por la sierra, pero el Mijares se abre paso por el desfiladero de Los Tajos hasta llegar a Torrechiva, cuya torre aún muestra sus restos en el casco urbano. La carretera serpentea por la orilla izquierda hasta llegar a Cirat, ubicado en la confluencia del barranco de las Salinas y del Mijares, sobre unas cuidadas huertas junto al río. Se conserva el palacio fortificado de los condes de Cirat, un edificio con origen en el s. XIV pero muy transformado. Junto a él la Torre del Conde, antaño comunicada con el palacio mediante un paso elevado.

La carretera atraviesa una nueva garganta antes de llegar a Arañuel, tranquila localidad de casas encaladas. En Montanejos el Mijares parece darse un respiro en su tarea de labrar gargantas y se ensancha en una pequeña hoya. Montanejos es hoy un importante centro de veraneo gracias al atractivo de sus aguas termales y sus paisajes. La Fuente de los Baños aflora en el mismo cauce del río y, desde el s. XVIII, ha atraído agüistas y veraneantes. También el agua es el responsable de dos colosales cañones. En el estrecho de Chilapájaros, el Mijares –aguas transparentes entre una cinta verde de frondosa vegetación- se encaja entre calizas cretácicas de tonalidades grises y rojizas. En el cercano barranco de la Maimona, unos paredones de más de 150 m de altura dominan un cauce generalmente seco y que puede recorrerse sin dificultad. Ambos lugares constituyen centros de escalada muy frecuentados. En Montanejos tiene uno de sus extremos el sendero GR-33, que recorre la Sierra Espadán hasta Villavieja, ya en La Plana. También es punto de paso del GR-7.

Si se remonta el río Montán hacia la sierra de Espina se llega a la población de Montán, el antiguo Castellmontán fue repoblado con 28 familias provenzales tras la expulsión de los moriscos en 1609. Se conserva, aunque muy transformado, un monasterio de frailes servitas (s. XVIII). En las cercanías se halla la cuidada Fuente de la Tejería. Desde Montán se accede a la vecina comarca del Alto Palancia bien por el GR-7 o por la carretera CS-211. Una vez atravesado el estrecho de Chillapájaros, el río nos lleva hasta Puebla de Arenoso. Al suroeste de la blanca población están los restos del Castillo de la Viñaza, que fue cabeza de la Baronía de Arenós. La ascensión al castillo permite disfrutar de una espléndida panorámica sobre el embalse de Arenós (1978). Las laderas, antes trabajosamente cultivadas, se reflejan ahora en el pantano cubiertas de vegetación natural. Y bajo las aguas permanece sumergida la localidad de Campos de Arenoso. Hacia el oeste y en la cabecera del barranco de la Maimona se hallan Fuente la Reina y Villanueva de Viver. Poblaciones altas situadas ya en el área de transición a la paramera aragonesa. Como resaltando su pertenencia valenciana, sus secanos muestran aún el olivo, simbólico límite del mundo mediterráneo.

El segundo itinerario comienza en Onda, histórica población de La Plana con importantes judería y morería cuya impronta ha quedado en el casco antiguo alrededor de la plaza del Almudín. Del s. XIII es la iglesia de la Sangre del tipo de “reconquista”. El importante castillo o las ermitas de Sant Vicent y Sant Joseph son estaciones de un recorrido por Onda. Se sigue la carretera 223 que pasa por Tales y Sueras y accede a la cuenca del río Pequeño, en la que se hallan las recoletas localidades de Ayódar y Fuentes de Ayódar, ambas en un marco que invita a la caminata. En plena Sierra Espadán, Torralba del Pinar y Villamalur son puntos de acceso a los paísajes silíceos de Espadán: el monte Pinar (1001 m), el barranco Tajo, bosques de pino rodeno y alcornoque, etc. Ambas poblaciones están enlazadas por el GR-33 y permiten el paso hacia la comarca del Alto Palancia.

El tercer itinerario remonta el río Argelita, llamado más arriba Villahermosa. Desde Toga debe seguirse hacia Argelita, donde se conservan dos torres del antiguo palacio-fortaleza atribuido a Zeit-abu Zeit, último rey musulmán de Valencia, y restos del castillo. Una espectacular garganta labrada por las aguas, permite el paso hasta Ludiente, en una pequeña hoya. La carretera se separa ahora del río Villahermosa y remonta hasta Castillo de Villamalefa, en una estratégica posición que controlaba el paso desde Aragón hacia la costa. Si se sigue la CS-V-8621 se desciende de nuevo al valle hasta llegar a Villahermosa del Río. El pueblo se escalona para que todos los edificios puedan aprovechar la orientación a la solana. En su iglesia del s. XVIII se conservan valiosas tablas del “Maestro de Villahermosa” y el retablo de Santa Catalina de Joan Rexach. Quedan algunos restos de su castillo que jugó un relevante papel en las guerras carlistas. Villahermosa del Río se ubica a unos 700 m de altitud en la confluencia entre el río Linares, que llega desde las vecinas tierras aragonesas, y el río Carbo. Remontando este, se atraviesa una sucesión de paisajes presididos por la cumbre de Penyagolosa a 1.814 m. Las pequeñas huertas, los molinos, las masías, caminos y azagadores se entremezclan con los bosques y los campos en un armónico damero. Los aficionados al excursionismo pueden seguir el GR-7 hasta Sant Joan de Penyagolosa, así como otros interesantes itinerarios. A unos kilómetros se encuentra el ermitorio de San Bartolomé.

De nuevo en Castilla de Villamalefa, la carretera C-232 desciende a cruzar el río Villahermosa y pasa junto al Chorrador, airosa cascada de más de 40 m de altura en el barranco del Centenar. Zucaina se ubica en un pequeño llano cultivado de avellanos. A la salida del casco urbano se halla un pequeño calvario encalado que resalta sobre los verdes dominantes. Algo alejada del pueblo la ermita de Santa Ana. Cortes de Arenoso linda ya con Aragón y cuenta con dos núcleos principales de población. Su industria lanera del s. XVIII apenas ha dejado restos e imaginería. Las ermitas de Santa Bárbara, San Cristóbal y San Blas completan la nómina de edificaciones religiosas. El otro núcleo de población es San Vicente de Piedrahita. De camino hacia él –sobre todo, en el otoño- conviene disfrutar del colorido de los robles valencianos en torno al Mas de León. El fuerte crecimiento del caserío de San Vicente en el s. XVIII propició la construcción de un armónico conjunto de iglesia y plaza. Por San Vicente discurre el GR-7.

ITINERARIOS POR EL ALTO MIJARES L´ALCALATÉN

Las altas tierras de El Alto Mijares y parte de L´Alcalatén se enmarcan entre el macizo de Penyagolosa al norte y la alineación Espina-Espadán al sur. Ofrecen al viajero otra visión del territorio valenciano: la de los paisajes rurales henchidos de silencio y de naturaleza. Paisajes repletos de lugares merecedores de una sosegada visita a paso del excursionista, sobre una caballería o en el sillín de la bicicleta. La zona ofrece magníficas condiciones para la práctica del excursionismo, que han sido aprovechadas por lo llamados Senderos de Gran y Pequeño Recorrido. Estos itinerarios aprovechan los tradicionales caminos y sendas rurales, que los excursionistas señalizan con pinturas y balizas para facilitar su seguimiento. Pueden ser seguidos por cualquier persona en adecuada forma física y con un mínimo hábito de caminar por montaña. No olvide que el mantenimiento de estos valiosos paisajes es responsabilidad de todos. No encienda fuego y lleve consigo los deshechos hasta una localidad donde pueda depositarlos en un lugar adecuado. Respete los cultivos y las masías, así como la vegetación y fauna natural.

1. Sendero de Gran Recorrido GR-7

El GR-7 cruza la comarca enlazando Villahermosa del Río, San Vicente de Cortes, Montanejos y Montán. Está señalizado con pintura blanca y roja. El recorrido entre Villahermosa del Río y Sant Joan de Penyagolosa permite conocer el curso del río Carbo, un auténtico río de montaña en el que se engarzan molinos y huertas. El tramo entre Montanejos y Montán ofrece espectaculares panorámicas sobre el barranco de la Maimona. La correspondiente topoguía del GR-7 está publicada en dos fascículos: Fredes-Sant Joan de Penyagolosa (Castelló, 1987); Sant Joan de Penyagolosa-Andilla (Castelló, 1993).

2. Sendero de Gran Recorrido GR-33

El GR-33 (marcas blancas y rojas) une la ciudad de Castelló de la Plana con Sant Joan de Penyagolosa. Desde la población de Les Useres sigue el mismo itinerario que Els Peregrins en su secular romería. El tramo entre Xodos y el santuario de Sant Joan de Penyagolosa puede combinarse con los PR-V-71 Ó 73 y convertirse en un itinerario circular por el corazón del macizo de Penyagolosa.

3. Sendero de Gran Recorrido GR-36

El GR-36 (marcas blancas y rojas)recorre toda la sierra Espadán, desde Montenejos hasta Villanueva. El tramo entre Villamalur y Torralba del Pinar nos acerca a la interesante vegetación de la umbría del monte Pinar (1.047 m).

4. Sendero de Pequeño Recorrido PR-V-79


El PR-V-79 (marcas blancas y amarillas) una Lucena del Cid y Sant Joan de Penyagolosa siguiendo la ruta de descenso de la nieve que se almacenaba en ventisqueros y neveras hacia la Plana. Pasa junto al refugio del Mas de la Costa, base de paseos y excursiones caminando o en bicicleta de montaña, recogidas en un folleto editado por el Centre Excursionista de Valencia: Centros de Aire Libre: Mas de la Costa (Valencia, ca. 1996).

5. Red de senderos de Pequeño Recorrido PR-V-64 / PR-V-74


Una red de Senderos de Pequeño Recorrido (marcas blancas y amarillas) cubre parte del macizo de Penyagolosa. Los 11 itinerarios tienen un extremo común en el santuario de Sant Joan de Penyagolosa y algunos pueden combinarse con los GR-7, GR-33 Ó PR-V-79. Está publicada la topo-guía de la red: Centre Excursionista de Castelló, Penyagolosa, excursions a peu (Castelló, 1994).


La comarca ofrece una gran diversidad de itinerarios: desde simples paseos a cualquiera de las numerosas ermitas, hasta largas excursiones. No todos los caminos están señalizados, permitiendo así la posibilidad de una descubierta personal del paisaje, para la cual es conveniente la consulta de publicaciones y cartografía. Además de las ya citadas, son recomendables las obras de Luis Gispert, Caminando por la Sierra Espadán (Valencia, 1980) y Del Mijares al Peñagolosa (Valencia, 1989); la guía de carácter científico-excursionista, dirigida por José Sancho, Itinerarios por el Valle del Mijares (Almassora, 1990); y la guía excursionista de Ricardo Muñoz, El Maestrazgo, l´Alcalaten, Ducado de Villahermosa (Antinea, Vinarós, 1996).

Los poco transitados caminos y carreteras posibilitan al aficionado a la bicicleta numerosos recorridos en los que nunca faltarán las fuertes pendientes. Pueden efectuarse recorridos como: L´Alcora-Ribesalbes-Fanzara-Argelita-Lucena del Cid-L´Alcora (70 km); Montanejos-Zucaina Castillo de Villamalefa-Argelita-Cirat-Montanejos (65km). Quien prefiera la bicicleta de montaña dispone de una amplia red de pistas en las que trazar su propio recorrido. Por ejemplo, la travesía completa del macizo de Penyagolosa desde Sant Joan hasta Lucena del Cid. En la Sierra Espadán, Torralba del Pinar, Villamalur o Cirat son la base de interesantes recorridos.

Es recomendable la consulta de mapas para la realización de actividades de aire libre y para complementar la información escrita. El área del presente folleto está incluida en las siguientes hojas del mapa a escala 1/50.000: Mora de Rubielos 28-23 (591), Villahermosa del Río 29-23 (592), Cuevas de Vinromá 30-23 (593), Mananera 28-24 (614), Alcora 29-24 (615), Villafamés 30-24 (616), Segorbe 29-25 (640).

Datos de interés


El valle del Mijares está recorrido por al carretera CS-200, con inicio en Onda y que llega hasta La Puebla de Arenoso pasando, entre otras, por las poblaciones de Toga, Cirat y Montanejos. En Montanejos la CS-211 conecta con Montán y la comarca del Alto Palancia. También desde Onda se accede, por la CS-223 hacia Ayódar y Fuentes de Ayódar; así como a Villamalur y Torralba del Pinar que enlazan con la vertiente sur de la Sierra Espadán. Para recorrer el valle del río Villahermosa-Argelita se debe seguir la CS-202 desde Argelita hacia Ludiente y Castillo de Villamalefa. El acceso de L´Alcalatén y parte norte del Alto Mijares se efectúa desde la ciudad de Castelló por la carretera C-232 que conduce hasta L´Alcora, Lucena del Cid, Castillo de Villamalefa, Zucaina y Cortes de Arenoso.

Oficinas de Información Turística

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Pl. Mª Agustina, 5
12003 Castelló
Tel. 964 – 22 10 00
Fax 964 – 22 77 03

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