Camino de Santiago: Camino inglés
Galicia
Ferrol y A Coruña son los puntos de partida de las dos alternativas del Camino Inglés, siendo ésta la preferida por los peregrinos procedentes de los países escandinavos.
Els Blaus de Roses

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Introducción

En todas las civilizaciones, las personas se ven movidas a la realización de peregrinaciones hacia lugares considerados "santos". Les anima el espíritu y la fe en búsqueda de algún beneficio, tanto corporal, en el caso de los enfermos, como del alma en su proyección hacia el más allá. En otras ocasiones abandonan su tierra en cumplimiento de promesas y también de penitencias, de manera que nuestro globo, puede afirmarse, continúa en constante peregrinar desde tiempo inmemorial, movido por la devoción.

Si de concretar se trata, en el orbe católico los destinos de peregrinación más importante se centran en Jerusalén, los santos lugares de la vida y pasión de nuestro Señor Jesucristo; en roma, la Santa Sede, sede del papado donde reposan San Pedro y San Pablo, entre otros muchos santos, y Santiago de Compostela, estrella fulgurante de nuestra iglesia galaica.

Es bien sabido de las peregrinaciones a Santiago abrieron sendas de espiritualidad y de cultura. Desde todas las partes del mundo conocido se encaminaban hacia galicia personas piadosas, sin distinción de estamento o color, en búsqueda del aliento espiritual infundido por el Apóstol  Santiago, que había compartido con Jesús el peregrinar de salvación para el género humano.

Por tierra o por mar, las peregrinaciones a Santiago se sucedieron, con altibajos, desde la aparición del sepulcro del apóstol (Siglo IX) hasta nuestros días. En un principio los itinerarios eran señalados por informaciones viajeras poco precisas, de viva voz, e inexactas en la mayoría de las ocasiones. Se dependía de los medios materiales, naturales y los propiamente científicos incipientes, mucho más que en nuestros días, como sucedía con la negación, que dificilmente lograba la feliz arribada al punto deseado o señalado en la carta marítima seleccionada para la travesía.

Se comprende que tras el anclaje, los peregrinos tuviesen que seguir los Caminos Reales que, desde la costa, conducían a Compostela. Por estas sendas encontraban refugio, en un principio, en las iglesias y ermitas, en donde el peregrino pasaba la noche orando eran tiempos en los que todavía las iglesias estaban desprovistas del respeto sacral infundido a partir del Concilio de Trento, de ahí que durante la Alta Edad Media fuera práctica universal que los peregrinos se albergaran en las iglesias.

Por transmisión oral, los peregrinos conocían los monasterios, hospederías, alberguerías y casas en las que les ofrecían los mejores alimentos y atenciones, del mismo modo que los lugares más fatigosos del itinerario. No es de extrañar que, encontrándose por el camino, continuaran en grupo su andadura, pues a fin de cuentas les guiaba el mismo sentimiento.

En su aventurado y largo caminar -podía durar varios meses- el peregrino tenía que padecer un sinfín de privaciones, hacer frente a los ataques de las fieras y alimañas y, por si fuera poco, verse en manos de salteadores y bandidos, preocupados en exceso en aligerar el peso de su esportilla y escarcela, en la que generalmente guardaba el dinero para tan penosa como reconfortante empresa.

Otro tanto cabría esperar en manos de mesoneros y mercaderes sin conciencia, que aplicaban tarifas abusivas o mermaban la capacidad del azumbre y la dieta sin el menor reparo. Ante semejantes desórdenes, se dictaron disposiciones de protección al peregrino, mediante Bulas y Provisiones Reales, con penas por incumplimiento que llegaban a la condena en la horca. De ahí que en la baja edad media se expidieran certificaciones para reconocer al peregrino del que no lo era. Esta especie de pasaporte, al tiempo que permiso de salida, se expresaba, salvo ligeras variantes, con los términos "Licenciam concedimus et dedimus". Una vez obtenido esta licencia y bendecidos el bordón y la esportilla, ya podían iniciar el peregrinaje.

La hostilidad entre los Estados provocó en distintas épocas que los peregrinos tuviesen que elegir rutas alternativas mucho más tranquilas. En este medio, es comprensible que la inseguridad en las rutas marítimas obligara a los peregrinos procedentes del norte de Europa  a plantear su peregrinar por vía terrestre o viceversa.

Antiguo faro. Turismo de Galicia.
Entre esas opciones se encuentra la realidad de la ruta jacobea que discurre desde la Coruña y Ferrol-Neda hasta Santiago, enriquecido este último tramo por coincidir con la seguida por los romeros a San Andrés de Teixido, y todavía incrementada en importancia por confluir en Betanzos con uno de los itinerarios del camino Norte que, procedente de Oviedo, pasaba por Ribadeo, Mondoñedo, y Vilalba y aqui se desviaba en dirección al Santuario de Nuestra Señora del Camino, en Betanzos, punto de intersección con el camino Real a Puentedeume. De ahí la extraordinaria importancia de esta ruta dúplice que conduce a los dos santuarios de peregrinación más importantes de Galicia.

Semblanzas

A los peregrinos que alcanzaban nuestra costa, ya conocedores de las rutas a seguir, les embargaba la necesidad de llegar a Compostela. La primera impresión se les ofrecía dichosa en las rías, con sus arenales y espesores al borde de las aguas, más sosegadas que en la travesía del "Gran Sol", y con las caricias del "Gulf Stream", prometedora de un clima oceánico, templado y benigno, de abundosa pluviosidad.

Desde Ferrol, de cuyo puerto todo está dicho, cuando menos el más estratégico de occidente, y ciudad de diseño en la más culta ilustración, hasta la otra banda en A Coruña, la prodigiosa urbe jamás bien artillada y siempre bien defendida, el mar abre sus puertas a los enclaves porteños, recepción de navios ingleses, islandeses, daneses, noruegos, franceses, etc., inicio de la ruta terrestre. Las noticias de estos anclajes se remontan al siglo XI, y en las viejas crónicas se documenta como, el 15 de mayo de 1189, sesenta naves danesas partieron desde Inglaterra hacia A Coruña. En cuanto a la primera licencia para transportar peregrinos a Santiago desde Inglaterra, la documenta la señora Storrs y corresponde al año 1235.

Eran embarcaciones, cocas y navíos de poco calado, a todo terreno, para transporte de mercancías, tropas, peregrinos ... de fácil acceso a cualquier recodo. Otros, recalaban en Ribadeo y se unían a los peregrinos procedentes de Oviedo, y, con frecuencia, al llegar a Vilalba, tomaban el camino de Betanzos de los Caballeros. Son caminos reales que saben del paso de Robert Langton, en los primeros años de la décimo quinta centuria, de Mártir, obispo de Arzendjian (1491), de Don Antonio de Lalaing, señor de Montigny,  de Carlos de Lannoy y Antonio de Quievarnts (1502), del astrónomo Bartolomeo Fontana (1539), en cuyo itinerario señala su paso por Ribadeo, sin dejar villa de Vilalba y la ciudad de Betanzos: "Bittanza cittá é porto di mare"; de Jacobo Sobiensky, padre del que fue Juan III, rey de Polonia (1609); de Fray Martín Samiento (1745-54), entre otros muchos de renombre.

Por cualquiera de los dos puntos de partida más importantes. A Coruña o Ferrol-Neda, los caminos conducen por lomas erosionadas o montañas viejas cubiertas de foresta, en general a media colina, esquivando los sempiternos castros que corona las alturas, asentamientos célticos romanizados con estrañas sin descubrir. El discurrir de las aguas, rumor que acompaña al solitario andante, le promete caños donde aliviar la sed. Proceden de manantiales a pie de boca, que brotan a doquier. Otras veces se trata de fuentes con frisos y caprichosas formas, de manos canteras con labra generacional. La confluencia de ambos vértices, en cabeza de lobo, alivia las dificultades del ascenso, para acceder a tierras más llanas y altas, en las que el camino se amplia entre "soutos" y "carballeiras", prometedores de buena sombra en la primavera y el verano, la época más aconsejada para la peregrinación, entre casales, molinos, hórreos, humilladeros, cruceros, iglesias, capillas, cielo ... El bordón sigue su camino, esportilla al hombro, escarcela a la cintura, la concha al frente y una sola intención.

Los campos verdes toda la amalgama de matices, se abren en senderos terrenos y por calzadas romanizadas, que salban las corrientes por puentes empedrados de "seixo", de pórfido rojo, piedra de calva brillante y perenne, ajustada a ambos lados por sendas hileras de gorrones, entre sillares graníticos erosionados por pasos de buen andanza. Desde las sosegadas tierras bajas a la montaña, el paisaje se enriquece con amplios horizontes y grandiosas perspectivas, perfiladas por el insigne Robert Sothey (1795) en depurada y melodiosa lírica romántica, ante el espectacular panorama del "Magnus Portus Artabrorum", un poema sutil dedicado a lontananzas de ensueño:

Oh! what a sweep of landscape lies beneath me! hills on hills,
And rock-pil'd plains, and vallies bosom'd deep,
And ocean's dim inmensity, that fills
The ample gaze.

Por las Mariñas dos Condes y dos Frades, el camino se sublima en las voces de Ziegler: "un camino de dioses", al que no restará repleción el "Vergel encantado al que Dios ha concedido la amenidad del Jordán y la fertilidad del Hebrón", de Antonio de la Iglesia. Un camino que el padre Sarmiento siente desde el alma entre Ponte Baxoi y Ponte do Porto, y del que dice: "y este territorio intermedio es lo más divertido a la vista que se puede desear". Es el mejor elogio de su viaje, dirigido a las actuales tierras del concejo de Miño. Y es, sin duda, un seguro para asentamiento de cenobios, que convirtieron estas tierras en "paisaje monástico", con gregoriano incluido, según frase inspirada de Linage Conde. Entre mágicas recetas, olorosos licores, cánticos celestiales, tañidos de campanas, y sobre todo, oración, estos emporios de saber y cultura son refugio y amparo de peregrinos.

En la fundación de hospitales, institutos de caridad tan apostólicos con sus tradicionales doce lechos, se determina su destino: para "refuxio, amparo, consuelo y conveniencia ... de los peregrinos que pasaren por ella a lograr la devoción de el Sancto Apóstol y de sus Juvileos".

La orden hospitalaria de "Sancti Spiritus", en nuestro solar con anterioridad a 1366, los padres obregones, los antonianos, aquella época que cuenta con las fundaciones de Fernán Pérez de Andrade "O Bóo", bajo responsabilidad franciscana, por Pontedeume y Betanzos; hospitales u hospederias del Espiritu Santo, en Ferrol, y Neda, otros menores en Miño , el de Guende en Paderne, el de la Anunciata o San Antonio en Betanzos, de San Lorenzo en Bruma, todos ellos instituídos en el tramo más norteño. Por el tramo, el de los Ángeles, el de Santa Catalina y el de San Andrés, en A Coruña; Sigrás ... Poulo. Algunos de estos centros contaban con capilla y cementerio y son numerosos los asientos de sus archivos, que dan cuenta de natalicios y sobre todo de defunciones, de ingleses, nórdicos, alemanes, francesas, italianos...

De las limitaciones económicas de los tiempos y la consecuente abstinencia, al cambio de los gustos del paladar, pasaron primaveras por esportillas de cuenco vacío, a la espera de una puerta generosa; umbral que ofrezca banco y mesa entre vapores de un "caldo de garula", o de unas "papas" o, simplemente, "bolo de pote", para engaño de tripa sin contenido. Todavía a principios de siglo, existía una notoria diferencia entre la alimentación del litoral y la montaña. Salvada las distancias, nuestro camino ofrece un sinfín de variantes gastronómicas: la prehistoria del pan, propia de dioses sin dieta, en Neda y Carral, con sus bollas de dulce y empanadas, que se ilustran de huevos partidos en Betanzos, y de varios gustos y capas en la variante de la "castrada" eumesa; tahonas artesanales que elaboran suculentas rosquillas, almendrados o "keikes" de Ordes. Los pescados de mar y de río también acompañan al caminante, en bajadas y subidas de mareas y por corrientes fluviales en dirección invertida. En cuanto a mariscos, su fama no admite adjetivos, sin olvidar la "vieira" peregrina, que también se empana y hornea. Una cocina si artilugios, de materia prima sin par, con fogones atizados o "deixándoos morrer", por manos seculares que asombran al más exigente gastrónomo: pulpo a la miñense, tortillas de Betanzos, cocidos con repollos de Souto, lacón congrelos de Ordes y Monfero, caza de Cambre, truchas de Sigüeiro, a doquier apetitosas carnes de "tenreira galega". Con los quesos de tetilla de Masía y de Ordes, los embutidos caseros, las frutas del tiempo y la excelente reposteria, se conforman deliciosos aperitivos y se subliman los postres, todo regado con vinos y licores del país, para perderse con la mejor aguardiente del mundo, o con una "queimada!" que depara buena digestión.

En los lugares más estratégicos se elevaron torres y, a su alrededor, las cercanas guardan la esencia de otros tiempos, ciudades, villas y aldeas que, cada día, reviven el legado de la Historia, con el tañir de los badajos de sus iglesias, en una llamada a la oración que despierta la atención del peregrino hasta llegar a Santiago.

Tramo Ferrol - Miño

Ferrol
Salir desde el puerto de Ferrol. Subir por San Francisco, Jardines de Herrera, calle de la Iglesia, Callao, Cantón, Angustias, Recemil, Caranza, cruzar por paso elevado, Gándara.

Narón
Por el polígono de la Gándara, por la calle más cercana al  mar, hasta llegar a Vitrocar, rotonda hacia la izquierda, donde hay un paso bajo la vía del tren, Cruzar por él, tomar por Rúa da Pena, subiendo hasta el Monasterio de Xubia. Visita. Frente a su entrada sube un  camino asfaltado. Por él, unos metros pasar junto al cruceiro, torciendo, a la derecha, por el Camino do Salto, hasta antes de las casas. Seguir recto por camino de monte junto al mar, siguiendo siempre la orilla, por un sendero peatonal, hasta la central eléctrica de Fenosa, que rodeamos por detrás. Tomar a la derecha por asfalto, hasta el Molino de As Aceñas. Cruzar el puente del molino, seguir por el camino a la derecha, hasta antes de la carretera. Cruzar el puente peatonal sobre el río, rodeando la fábrica Megasa todo por la orilla. Seguir por ella hasta el puente del río Xubia.

Neda
Cruzar el puente y a la derecha, por el muelle, pasar por el Instituto de Neda (camiño do Empedrón), hasta salir a la carretera general. Algergue. Bares. Pasar por el pequeño parque de La Cruz de los Caídos (Coto) y seguir por la carretera hasta la Iglesia de Santa María. Pasando el puente del Río Belelle, torcer por la primera a la derecha (Camiño do Paraíso), siguiendo por él hasta la torre del Reloj (Antiguo Hospital de Peregrinos, hoy Casa Consistorial). (De Ferrol hasta aquí son unos 10 km.)
(Desde aquí vamos contando los kilómetros ya hechos -tomando la Torre como el km. Cero- indicándolos entre paréntesis).
Seguimos a la derecha por la Calle Real, con casas asoportaladas de los siglos XVII-XVIII, hasta la Calle do Castro. Podemos visitar la Iglesia de San Nicolás (S. XIV), a la derecha, pero luego retrocedemos para tomar a la izquierda, por Plaza de Rectoral y salir de la Villa por Avenida Morgado. Recto, cruzando Avenida Castelao, seguir por O Regueiro hasta cruzar la carretera, siguiendo a la derecha por Fábrica de Labora. Subir por ella hasta llegar al camino que va de Fábrica do Monte a O Puntal. Torcer a la derecha, bajando hasta O Puntal de Arriba. Torcer a la izquierda, por Conces, luego, en la primera bifurcación, a la izquierda, hasta la fuente (potable). De ahí a la derecha. (Son 2,2 km. desde la Torre del Reloj de Neda).

Fene
Se sigue recto, por la Rúa do Campo, hasta antes de la Casa da Cultura de Fene, torciendo a la izquierda por Rúa da Casa Vella. Subiendo, hay un cruce a la izquierda. Desecharlo siguiendo a la derecha, hasta el siguiente cruce, que baja a la izquierda. Fuente. Tomar por él hasta desembocar en la Carretera Nacional 651 (3,6 km.). Bar, Cruzarla para pasar por delante de la Casa do Concello. Al final de la calle torcer a la izquierda, y, a pocos metros, por la primera (Calle Gerardo Díaz), a la derecha. Todo seguido, hasta el lavadero de Mundín (4,6 km.), torciendo a la izquierda. Subir la cuesta hasta encontrar una bifurcación de tierra, a la derecha. Subir por ella, por el monte, hasta el final, donde hay una casa. Salir un pequeño tramo, prácticamente a la carretera, para volver a entrar el Camino Real, que va paralelo a la nacional, por abajo, pegado a la misma. Aquí está el cruce de la Autopista. Seguir por el camino hasta la carretera a Rego da Moa, asfaltada (6,2 km.), cruzándola y siguiendo recto por entre las casas, por un estrecho sendero de huertas, por detrás de la gasolinera. Se va paralelo a la carretera N-651, por un sendero de tierra recientemente abierto en el Polígono Industrial de Vilar do Colo, rodeándolo.

Cabañas, Casa Grande Rioboo. Turismo de Galicia.
Cabanas
Al salir al primer camino asfaltado (Vilar do Colo), cruzarlo, rodeando el polígono, y luego, por el primero a la izquierda. Seguir por este, por monte, y cruzar un camino asfaltado. Torcer a la derecha. Aquí hay que cruzar la autopista, por el paso elevado, y unos metros a la izquierda, retomar el viejo camino. Junto a un chalét con muro sale un sendero por el monte, que hay que seguir. Acaba en unas casas, en el lugar de Pena do Picoi (9 km.). Bajar a la izquierda, unos metros hasta la carretera. Por ella, a la derecha unos pocos metros, hasta el primer camino estrecho, donde se tuerce a la izquierda, pasando junto a un chalét de piedra ("Mazatlán") y a la derecha. Lugar de O Val. En el primer cruce a la izquierda, bajando hasta unas casas, unos molinos y un arroyuelo. Torcer a la derecha, siguiendo a lo largo del río. Al final (en Batán), encontramos molinos, torciendo a la izquierda. Cruzamos el arroyo y subimos por sendero de monte a la derecha, unos metros, se desemboca en un camino asfaltado que sube. Seguir por él unos 100 mts. a la izquierda, bajando luego, hasta desembocar en la carretera general de Cabañas, junto a un viejo chalét modernista. (Un poco antes, a la derecha hay una bifurcación por un sendero, paralelo al curso de agua, hasta bajar por una estrecha rampa que lleva al Molino Sucursal de Priorato. Se puede visitar, pues está en funcionamiento. De allí a la iglesia de San Martiño do Porto).
Salir a la Carretera, junto al chalét, cruzarla, bajar por escalera. Fuente. Tomar el camino que baja por debajo de la vía del tren, por túnel, y llega al Arenal de Cabañas, con playa y pinar. Bares. (11 km. Desde Neda, o 21 desde Ferrol.) Seguir el paseo hasta el final y cruzar el puente del río Eume.

Pontedeume
Visita a la Villa. Se sube por la calle Real, hasta la Iglesia de Santiago. Ascender por el camino, bastante empinado, hasta encontrar un desvío a la derecha que indica "Breamo", (Podemos visitar el templo de San Miguel (s. XII), con un pequeño desvío. Se sube, entre las casas, por un estrecho sendero, en cuyo comienzo hay una escalinata de piedra. Es algo duro, pero la belleza del paisaje, entre viejos árboles y las vistas, merecen la pena, (km. 13.). Visita y retorno al asfaltado. A la derecha, luego a la izquierda y luego a la derecha, por asfalto, a la aldea de Buiña. Desembocar en la carretera de Perbes.)
Si no vmaos a Breamo seguimos recto, hasta un poco antes de la N-651. Unos metros antes de la Carretera, tomar a la derecha y subir por el camino empinado que salen entre las casas, hasta que acabe, torciendo luego a la derecha hasta la aldea de Buiña, ya citada, atravesarla y salir a la carretera asfaltada que va a Perbes torciendo unos pocos metros a la derecha, por el asfalto, abandonándola por el segundo  camino de monte a la izquierda, que va a dar a la Autopista, a la que cruzamos por encima, subiendo por camino de tierra.

Puerto de Pontedeume. Turismo de Galicia
Miño
Seguir por este camino, por el monte. Por el primer cruce a la izquierda, andamos hasta llegar casi a la N-651, junto a unos bares, en el lugar de Viadeiro. Por detrás de los bares, tomamos en un camino asfaltado a la derecha, que llega a la aldea de Viadoiro. Pasando las casas hay un desvío a la izquierda, de tierra, que baja por el monte. Hermosa vista de Miño y alrededores. (Costa de Viadeiro). Al llegar a un camino asfaltado, torcer por él a la derecha unos metros y en el primero, también asfaltado, a la izquierda, bajar hasta llegar a la N-651 en el lugar de Bañobre y a la derecha, a pocos metros, veremos el interesante Ponte Baxoi, puente medieval de un solo arco, que hay que cruzar, retomando el Camino Real, que es de tierra. Unos 300 mts. más adelante encontramos un prado, que hay que sortear con cuidado, siguiendo en linea recta, luego una zona con árboles, y de inmediato las obras de la Autopista, que hay que cruzar, rodeándola, contorneando el muro de cemento de contención del terraplén de la autopista, junto al río, hasta antes de la vía del tren. Luego tomamos unos metros a la izquierda y por un camino de tierra llegamos a las casas. Entrar a la Villa de Miño por el Camino Real, que conduce a la Plaza del mercado, (Fuente, bar), seguir por calle real. (24 km. desde Neda). Si no hicimos noche en Pontedeume, podemos hacerla aquí. En caso contrario, seguir a Betanzos, unos 8 kms. algo duros.

Tramo Miño -Bruma

Para salir de Miño, siguiendo la Calle real y un tramo de la vieja N-651, llegar a la estación de tren, y cruzando la vía, acercarse a la orilla del mar. Llegamos a Ponte do Porco, que cruzaremos por debajo, tomando a la derecha bordeando el río, que queda a nuestra izquierda. (Km. 25).

Paderne
Seguimos por ese camino, bordeando el río, subiendo hasta el primero a la izquierda, de tierra. Llegaremos a la iglesia de San Pantaleón das Viñas. Pasando por delante, torcemos a la izquierda en el primer cruce, siguiendo recto (sin tener en cuenta los caminos que bajan a la derecha hacia la Carretera Nacional), hasta Chantada, donde hubo un antiguo hospital de peregrinos (Guende).
Este camino desemboca en una carretera asfaltada que señala, en un cartel, "A Sas", por la que debemos tomar a la izquierda unos metros, hasta encontrar un desvío a la derecha, con dos  caminos que suben: el de la derecha asfaltado, el de la izquierda de tierra. Tomar por éste. (km. 27,3). Subir por el monte (Lugar de Souto) Hay un llano y luego bajamos. Panorámica de la ría.

Betanzos
Llegamos a un asfaltado, que baja a la derecha y sube a la izquierda. Nosotros subimos por la izquierda, hasta encontrrar una antigua fuente con una cruz, en la aldea de Gas. En las casas, meterse por el viejo camino, a la derecha. Salimos otra vez al asfaltado nuevo en A Rúa. Allí  hay dos caminos, hay que bajar por el de la derecha, que es el antiguo. Pocos metros más adelante, en una casa, están la ruinas de la capilla de San Paio. Un poco más allá vemos la igleia de San Martiño de Tiobre. (km. 30). Seguimos por donde indica "Pazo de Barral", pasando por esta construcción, algo arruinada, tomando siempre a la derecha, hasta llegar a un lavadero y a un cruce donde hay una vieja fuente. Seguir por la izquierda, bajando muy pronunciadamente. (Costa do Sabugueiro). Al final de la bajada hay un arroyo con varios molinos (Caraña). Al pasar el puentecillo, tuerce a la izquierda, subiendo por la principal o torcer más a la izquierda, ascendiendo junto al arroyo. (km. 31,2) Al llegar arriba, a la carretera, a la izquierda, buscar el cartel que dice "Cementerio", metiéndonos por ese camino, a la derecha, que nos lleva al Santurario de Nuestra Señora del Camino, o de los Remedios. Allí hay un camino que sube a la izquierda, por delante del templo: es el Camino Francés que viene de Oviedo. Nosotros bajamos por la derecha, junto al cruceiro, para entrar a la Ciudad de Betanzos. Cruzamos por el Puente Viejo, pasando bajo el arco y subiendo a la izquierda, hasta desembocar en la Plaza de los hermanos García Naveiras. (km. 32). Visita obligada. Cruzar la Plaza, tomando la antigua calle del Rollo, hasta el puente viejo de As Cascas. Cruzamos en línea recta la carretera a Curtis, subiendo por un camino que se desvía algo a la izquierda, hasta llegar al muro, donde encontramos otro camino. Torcemos por la derecha, siguiendo el muro, hasta llegar al monte en el lugar de Coto. Torcemos a la izquierda y de inmediato a la derecha.Todo recto, pasamos por encima  del puente del tren (Campoeiro). Más adelante, encontramos un cruce de caminos. Seguimos recto. Llegaremos a la Autovía, pasando por el nuevo puente elevado que la cruza por encima, llegando a Zan Rozo, pasando por una fuente y lavadero. Hay un cruce delante, y a la derecha, una escuela, pero seguimos siempre por el mismo, recto, hasta desembocar en la carretera asfaltada de Montellos a Vilacoba. Desviándonos por ella, a la izquierda unos metros, la cruzamos y vemos un camino de tierra, a la derecha, junto a una casa, que se adentra en el monte. Lo seguimos.

Entrada Sta. María de Azougue, Betanzos. Turismo de Galicia.
Abegondo
Por este camino, todo recto. Hasta el campo de fútbol de Limiñón. (A la izquierda, a unos 200 mts., hay un Bar en la carretera). Cruzamos el campo de fútbol todo a lo largo dejándolo a la izquierda, bajando por el otro lado, a la derecha por un camino hondo de monte. Al final, el camino tuerce a la izquierda, siguendo más o menos el curso del río. Salimos a la carretera, torciendo a la derecha, hacia abajo, hasta el puente Limiñón. Al cruzarlo, nos salimos de la carretera por un camino a la izquierda, asfaltado, que baja entre prados. Va a dar a la iglesia de San Antonio de Cos, con cruceiro . Seguimos este camino, hasta que tenemos que volver a salir a la carretera. Tomamos unos metros por ella  al a izquierda, y torcemos por el primer camino a la derecha, hasta el final. Encontramos un camino asfaltado, por el que cogemos unos metros a la izquierda, hasta encontrar, a la derecha, un estrecho sendero de tierra entre árboles, restos del antiguo camino real, antes de la concentración parcelaria. Desemboca en un camino asfaltado, que se coge a la izquierda un corto trecho. Nos encontramos con otro asfaltado, que cogemos a derecha, hasta entrar en la vieja aldea de Cima de Vila, pasando entre Las casas, muy cerca de la iglesia de Santiago de Meangos. Al salir de la aldea hay una bifurcación. Cogemos por el de la derecha. Al final encontramos otros que tomamos a la derecha, hasta llegar a un camino asfaltado. Por él, también a la derecha unos metros, pasando por un lavadero. Por el primero a la izquierda, bajando entre viejas casas y nuevos chalés, retomamos el antiguo Camino Real, que sigue por el monte. Por él encontramos caminos a izquierda y derecha, pero seguimos recto. Al final desembocamos en un camino asfaltado que, a la izquierda, nos lleva a la carretera general. Encontramos en ella el puente de Presede (km. 43). Cruzado éste, tomemos unos metros de carretera a la derecha. Salen, por la izquierda, varios senderos de monte. En el tercero de ellos (a muy pocos metros del puente) podemos meternos y seguirlo. (En caso de dudas, seguir por la carretera, y al llegar frente a la iglesia de Presedo, donde hay un bar, tomamos por el camino que sale a la izquierda, entre las casas, y luego, a la derecha, por detrás de las mismas.) Es este un estrecho sendero que sigue por el monte. Tenemos siempre la carretera a nuestra derecha. Encontraremos un camino asfaltado, que cruza, pero seguimos recto por el monte. Este sendero acaba en una pista asfaltada (Leiro), por la cual hay que seguir recto hasta el primer cruce, que retomamos a la derecha, y luego otra vez a la derecha, desembocando en la carretera, junot a un chalé. (km. 46). A muy pocos metros, al otro lado de ese chalé, sale un camino asfaltado a la iquierda, (Loureiros) por lo que abandonamos la carretera y nos internamos por él, hasta la iglesia de Leiro. Pasando ésta, hay un camino de asfalto a la derecha, que sale a la carretera. (Soutelos). Aquí cruzamo y seguimos por su margen derecha unos docientos metros, hasta llegar al monte, donde sale un camino de tierra. Por él, todo recto por el monte, hasta salir, en el lugar de Veche, aldea con pocas casas, frente a la autopista.
Hay un camino asfaltado que, a la izquierda, cruza por debajo de la autopista. Una vez del otro lado,  estamos en Travesa. Podemos aqui optar: (A) por la primera a la de0recha: luego de la primera casa junto al túnel, subimos hacia el monte. (B): siguiendo unos cien metros hasta el grupo de casas viejas que hay más adelante, subir, a la derecha, por el camino empinado. Ambos caminos, uno de tierra por el monte y el otro, en principio asfaltado, llevan al mismo punto: ascendemos a una colina bastante despoblada de vegetación, salvo tojo y algún eucalipto. Hay muchas granjas de visón. La mayoría abandonadas. Al llegar a la primera de ellas, la cruzamos y en la siguiente bifurcación, de tierra, nos vamos a la derecha, hasta llegar a una carretera asfaltada, torciendo por ella a la derecha. Seguimos unos pocos cientos de metros, hasta encontrar, a la izquierda, un camino de tierra entre tojos, por el que nos metemos. Aquí se unen los dos ramales del Camino Inglés, el de Neda y el de Coruña. Avanzar por el sendero más transitado, o el que esté más limpio, siguiendo con la vista la referencia de la antena de TVE de Mesón do Vento, hacia la cual nos dirigimos. Llegamos a una carretera asfaltada (A Malata), siguiendo recto por el tojal por el camino abierto en él. Torcer pirmero a la izquierda y luego a la derecha. Aparecen los primeros árboles entre los tojos. Seguimos el camino hasta un pequeño arroyo, que cruzamos de un salto. En la siguiente bifuracación, a la izquierda, deembocando en un ancho camino de tierrra, donde hay una granja. Tomamos por este un poco a la derecha. Entre los muros de las mismas sale un camino a la izquierda, por entre tojos y algún árbol. Se toma, al final del mismo por otros a la izquierda, con árboles. Luego a la derecha, apareciendo ya las casas de Bruma.

Mesía (Bruma)
Salimos a un camino asfaltado, que a la derecha va a la caretera Betanzos. Mesón do Vento, pero que a la izquierda, que es la que tomaremos, nos lleva al hospital de Bruma. En el futuro habrá aquí un albergue de peregrinos. En Mesón do Vento, a unos 2 km, existen alojamientos y bares).
Bruma, es una pequeña aldea, donde se ubican los retos del hospital medieval y recibía peregrinos. Hay también una pequeña capilla.

Tramo  A Coruña - Bruma

A Coruña:
Salida de la iglesia de Santiago, en la Ciudad Vieja de A Coruña. También se puede partir de la Iglesia de San Jorge, pero la de Santiago (s. XII) es un hermoso y emblemático monumento. Desde la iglesia de Santiago bajamos a la pueta Real. Seguimos por la calle y plaza de La Marina, Los cantones, Sanchez Bregua, Linares Rivas, A Palloza, Cuatro Caminos, Estación de Autobuses, Monelos, Eirís (antiguo camino real de Castilla), Palavea, hasta el Portazgo. Aqui ya se coge el viejo camino a Santiago, por la carretera.

Plaza de Mª Pita, A Coruña. Turismo de Galicia
Culleredo:
Desde el Portazgo, por Corveira, Cordeada, Tutis (iglesia de Santa Varia), se dirije el caminante a Vilaboa, pasando por delante de su iglesia. Se cruza la autopista. Se atraviesa el puente (s. XVIII). De alllí a Alvedro, pasando por el castro, circunvalando el aeropuerto. En A Costa dejamos la carretra. Se cruza el puente de Alvedro (existe aún el antiguo sobre el Rio Valiñas, a poca distancia, sobre el camino Real).

Cambre:
Aunque se puede seguir hacia Sigrás por la carretera (Opción 2), y se pasa por la Casa de hombre y por el Monte Xalo, que queda a la derecha, por Anceis y Venta de Altamira (Santuario, con fuente), es mejor seguir el camino de la opción siguiente: (opción 1)
Opción 1.
Los buenos caminantes preferirán esta opción. Si desde el puente de Alvedro, por Xira, vamos por el antiguo Camino Real hacia Sigrá de Abaixo, pasamos por la iglesia de Santiago de Sigrá, A Portela y, a la izquierda, por Sobrecarreira, A Cabana y A Rocha, donde encontramos la carretera.
Aquí se puede seguir todo por la carretera (opción 2) o tomar opción por el camino secundario (opción 1), por: Drozo, Anceis (Pazo, fuente), Mercurín (capilla de San Benito).

Carral:
Gosente-Tabeaio, San Martín de Tabeaio, Lameira. Por Corpo Santo, Belvís, Montecarlo, Monte, Rúa, Penedo, Cañás , Bailía.

Abegondo:
Aquelabanda, Desabanda (capilla de San Xoán), Calle, Fontán, hasta cerca de Sarandóns. Puente.
De Sarandóns salen dos caminos diferenciados:
a) uno por viejo camino secundario, que seguiremos;
b) otro directo hacia la carretera de Betanzos a Mesón do Vento, por San Bartolomé (capilla), As Travesas, cruzando la carretera de Betanzos, por Malata, hasta Bruma, enclave del municipio de Mesía. Preferimos el primero (continuación lógica de la Opción 1, por Sarandóns, Bordelle, etc.), que es el que sigue:
Desde Sarandóns, o más bien desde Fontán, por Padín, Bordelle, Palai.

Carral:
A Cruz de Veira, Peito, Marco Pardo (granjas abandonadas), hasta la carretera de Betanzos a Mesón do Vento. Cruzamos y estamos en San Bartolomé.
Por caminos terreros, por Os Ullos, hasta A Malata, O Pozo, Vilar, y llegar a Bruma. Allí seguimos la ruta marcada desde Ferrol.
(La Opcion2 es la menos recomendable, por ser casi todo asfalto: Desde A Rocha, todo por la carretera: Villa de Carral. Antes hay un largo puente con pretil, al borde de la carretera. Luego pasamos por el puente sobre el río Barcés, Ponte Lago. Hay un viejo molino. El camino coincide en todo con la actual carretera. Se llega a Herves. Pazo, donde descansó la reina Mariana de Neoburgo. O Curro. Ponte da Ribeira. Casa Queimada y Aira Queimada. A Calle. De ahí a O Francés y Candoveño. Rio de Rego da Égoa. Molinos. El camino se aleja de la carretera, subiendo la ladera del monte, que queda a nuestra derecha, pasando por detrás de Canedo, para reencontrarla más adelante. Pasando por Adina hasta la carretera de Betanzos a Mesón do Vento. Cruzarla y enfrente vemos la entrada a A Piolla. Esta finca cerrada de A Piolla interrumpe el camino, por lo que hay que rodearla y volver hasta hospital de Bruma, en Mesía. Alli se encuentran el camino de Coruña y el de Ferrol-Neda.

Tramo Bruma - Santiago

Desde Bruma, continuar el itinerario ya indicado desde Ferro, por Cabeza del Lobo, donde también llega un camino desde A Coruna.)
De la capilla de Bruma arrancan dos Caminos. Nosotros seguimos el principal, el de la derecha.

Ordes
A un medio quilómetro, en Seixo, hay bifurcaciones. Luego encontramos varios cruces más, pero debemos seguir recto hasta cabeza de Lobo, aldea de la parroquia de Ardemil, con iglesia y cruceiro. Allí sale un camino a la izquierda, por el centro de la aldea y el principal, por el que venimos, sigue por la derecha. Continuar por él. Un poco más adelante hay un bar y un camino a la derecha. Seguir siempre por la que venimos. Pasamos por los lugares de Carreira, Mámoas (donde ha un pequeño puente sobre un arroyo) y Carballeira.
Despreciando los caminos que salen a la izquierda, continuamos un poco más hasta una curva, donde empezará le monte. Hay un primer camino de tierra a la derecha y luego un segundo en la misma dirección, por el que nos metemos en el monte. Por este camino entre árboles, de tierra, encontramos un primer cruce a la izquierda, que tomaremos, pasando por un cruceiro. Allí torcemos a la derecha, hasta una casa, tomando a la izquierda, para salir a la carretera asfaltada, que nos conduce, en medio quilómetro, al lugar de A Rúa, con iglesia (San Paio de Buscás) y cruceiro. Hay un bar. Seguimos por la principal, unos 600 metros, hasta encontrar a la izquierda un camino de tierra, donde hay un molino (de Trabe), metiéndonos por él. Pasamos un pequeño puente (Ponte do Cubo) y seguimos por sendero de monte unos 750 mts. Hasta encontrar un cruce asfaltado, que conduce a Ordes y a la Autopista. Seguimos recto por el que veníamos, cruzando la carretera. A unos cien mts. estamos en Outeiro de Abaixo. Tomamos a la izquierda por un angosto sendero de bosque y por el primer desvío (a unos 80 mts.) a la derecha, pasando por una zona del camino cubierta de árboles (laureles), llegando a la iglesia de San Julián de Poulo (San Xiao, en Outeiro de Arriba), que para visitar tomamos un sendero a la derecha. Retornamos a nuestra ruta por camino hondo hasta encontrar un  grupo de tres o cuatro casas, en Outeiro. Hay un camino a la derecha, que va a dar a la carretera y otro a la izquierda, que podemos seguir, junto a campos labrados hasta desembocar en la misma carretera asfaltada. Tomamos por la izquierda (unos 1.500 nts.), pasando por Senra y luego recto por ella hasta Calle, donde hay Cruceiro e iglesia. también hay una casa con placa que recuerda una visita real de peregrinación. Bar. Seguimos por la misma, hasta Carballo. Unos pocos metros más adelante hay un camino de tierrra a Ia izquierda (Casanova de Pereiro), por el que torcemos, unos cien metros. De inmediato a la derecha, unos 200 mts, hasta bifurcación, donde hay un árbol solitario. Tomamos a la izquierda, uno 300 mts., despreciando los desvios, con cuidado, pues suele haber mucha agua. En tal caso, salir del camino, por los terrenos laterales, con una sola casa, hasta encontrar la carretera asfaltada junto al Puente Pereira, medieval (algunos dicen que romano). Tomamos la carretera a la izquierda, cruzando el puente, unos pocos metros y en el primer camino de tierra a la derecha nos metemos unos 500 mts. por el bosque, pasamos un camino a la izquierda y por el segundo, también a la izquierda nos metemos, siguiendo por él un kilómetro, hasta llegar a la carretera, en Carrás. Hay mucha agua en el caminio pués es una zona de prados y manantiales. Si es preciso, salir del camino metiéndonos en el monte o en los terrenos circundantes. Cruzar la carretera asfaltada, siguiendo en línea recta por sendero de monte. Nos encontramos con un desvío a la izquierda en el monte. Pero seguimos por la derecha, hasta salir a un camino ancho de tierra, que va a izquierda o derecha. Nosotros seguimos recto, por el centro, en la misma dirección en que veníamos. Encontramos otros caminos al final de éste, tomando unos 150 mts. a la derecha y luego por el primero a la izquierda, donde están la casas de Baxoia. Seguimos recto hasta meternos por debajo del túnel de la autopista. Al pasar el mismo, tomar por el camino que sale muy pegado a él, a la derecha. Encontramos varias casas (Aguelo). A partir de aquí, el antiguo camino se ha perdido casi por completo por la Autopista.

Oroso
Llegamos a un camino que va a cruzar la autopista por arriba, a la derecha, pero antes de curzarla tomamos a la izquierda el camino paralelo a la atuposita, siguiéndolo, dejándola a la derecha. También podemos optar por la derecha de la autopista: a unos 300 mts. hay un túnel que cruza la autopista por debajo, cruzamos por él y vamos todo por el camino de servicio paralelo a la misma, quedándonos ésta  a la izquierda. Pasamos junto a un primer túnel por debajo, dejándolo sin hacerle caso, (a unos 600 mts.), luego otro, a unos 900 mts. y luego un paso elevado. Seguimos siempre por el mismo camino, con la autopista a la izquierda, y encontramos un paso peatonal elevado, metálico. Seguimos por el mismo camino, asfaltado, hasta Vilalbarro. Hay otro paso elevado, pero seguimos por nuestro camino. Luego hay  varios pasos elevados más. Podemos cruzar por cualquiera de ellos  seguir por la izquierda de la autopista (es decir, dejándola ahora a la derecha), o podemos seguir como íbamos, hasta el útlimo paso antes el Peaje, cruzando entonces (en Oroso Pequeno). Una vez cruzado este último paso elevado, tomamos el camino de servicio, de tierra, a la derecha. Por el primer desvio a la izquierda, donde hay un taller, nos acercamos a Sigüeiro, capital del municipio de Oroso.
Quedan unos 15 km. a Santiago.

Santiago
Una vez cruzado el puente de Sigüeiro sobre el río Tambre, entramos en el término municipal de Santiago de Compostela. En este tramo: la construcción de la autopista y de la nueva carretera han hecho desaparecer el trazado del viejo camino. Una vez cruzado el puente, seguir por la margen izquierda de la carretera, por un sendero de tierra paralelo al asfalto, durante todo el recorrido. Llegaremos a Sionlla. Subimos la cuesta y desde allí ya vemos Santiago. Seguimos hasta San Caetano, pasamos por el monumento al peregrino y entramos a Compostela por la Avenida de Basquiños, que nos lleva entre los actuales conventos de Santa clara y del Carmen, las Calles de San Roque y Algalia, hasta la Plaza de Cervantes, a las puertas de la Catedral. Pero la entrada tradicional de este camino entra por la Rúa dos loureiros, que arranca delante del Convento del Carmem, y lleva a la actual calle Porta da Pena (la puerta de la muralla estaba a la entrada de esta calle). Al fondo se ven las torres de la catedral y se pasa al pie del grandioso monasterio de San Martín Pinario.

PEREGRINACIÓN, JUBILEO Y CAMINO

LA PEREGRINACIÓN

La peregrinación es un acto esencialmente religioso. El arte, el paisaje del Camino y valores estrechamente vinculados a la peregrinación (solidaridad, autosuperación, etc.) contribuyen a resaltar esta dimensión. Pero los elementos culturales y paisajísticos y el propio contacto con los pueblos y costumbres que configuraron lo que el consejo de Europa catalogó como "Primer Itinerario Cultural Europeo" hicieron de esta vieja ruta una vía también de arte y cultura, un camino de espiritualidad hasta el corazón de Galicia.

COMO SE GANA EL JUBILEO

Para ganar el Jubileo no es necesario hacer el Camino. Basta con visitar la catedral cualquier Año Santo (cuando el 25 de julio coincide en domingo) y rezar alguna oración, como el Padre Nuestro o el Credo, por las intenciones del Papa, además de consfesarse y comulgar cualquier día comprendido entre los 15 anteriores y 15 posteriores a la visita.

COMO OBTENER LA COMPOSTELA

Se conoce con el nombre de LA COMPOSTELA la Certificación Oficial que concede la Catedral de Santiago a aquellas personas que realizan la peregrinación por motivos religiosos (sea o no Año Santo). Son requisitos necesarios para que se extienda esta Certificación recorrer a pie, en bicicleta o a caballo una parte del Camino de Santiago y acreditarlo a la llegada (al menos 100 km, a pie o a caballo y 200 en bicicleta).

También se obtiene LA COMPOSTELA al haber recorrido, al menos, 40 millas náuticas y realizar la peregrinación desde Padrón a Santiago.
La acreditación del Camino recorrido se efectúa con la Credencial del Peregrino, en la que se van poniendo sellos o firmas de las parroquias, albergues, refugios o personas representativas de los pueblos por donde transcurre la peregrinación.
De no conseguir dicha Credencial, ésta podrá suplirse por un diario de ruta con las firmas y sellos de cada etapa del Camino.

CONSEJOS BÁSICOS PARA UNA PEREGRINACIÓN A PIÉ

PREVIO AL INICIO DE LA MARCHA ES RECOMENDABLE efectuar un sencillo reconocimiento médico y realizar un entrenamiento, caminando distancias cada vez mayores, en días sucesivos.
Vestido y calzado para la marcha: La vetimenta debe ser holgada y transpirable, para evitar los frecuentes roces que producen dermatitis de contacto, sobre todo en la parte interna de los muslos. Además debe llevarse ropa adaptada a la climatología de la época en que se realice la peregrinación. No debe olvidarse un sombrero para evitar las insolaciones. El calzado es fundamental debe ser bota que abrace el tobillo, pues los caminos son irregulares, pudiendo producirse esguinces que podrían incluso obligar a suspender la marcha. Aparte de ser alta, la bota debe ser impermeable y transpirable, evitando así los problemas derivados de la sudoración del pie, como las ampollas y vicosis. Complementos del calzado son los calcetines, de lana o similar, que deberán cambiarse a menudo.

BOTIQUÍN DE PRIMEROS AUXILIOS que debe incluir: vendas, gasas y esparadrapos para vendar los tobillos ante un esguince, antisépticos y desinfectantes para las ampollas, micóticos para tratar la micosos (hongos), antiinflamatorios.

ALIMENTACIÓN: En la víspera de la marcha no se debe raealizar una ingesta copiosa de difícil digestión. Es conveniente la ingestión de más azúcar, bajo la forma de dulces o miel, de lo que comúnmente se tomaría. Las grasas (mantequillas, tocino, etc.) deben tomarse en cantidades repetidas y pequeñas.
Las proteínas (huevos, carnes, pescados y leche) son menos imprescindibles durante el esfuerzo y tienen su mayor indicación en las épocas de descanso entrenamiento y preparación.

Las vitaminas precisas se cubren con el aporte de frutas frescas (limones, naranjas, etc.) y frutos secos del tipo de nuez y pasas.
Hacer la comida más fuerte al final de cada etapa.
Si se toma agua en el camino, asegurarse de que es potable.
La sensación de sed se calma mejor, no con el aporte de líquidos muy fríos, sino con sopas o caldos templados.

EN CASOS DE AGOTAMIENTO POR EL CALOR: Colocar a la persona en sitio fresco y darle de beber líquido abundante (en un litro de agua, disolver 1/2 cucharadita de bicarbonato y 1 de sal). Si aparecen calambres acusados, aumentar la sal.

PREVENCIÓN DE AMPOLLAS Y ROZADURAS: GeneralmenTe se deben a calcetines mal puesto o inadecuados, uñas largas o mal cortadaS, calzado mal ajustado o nuevo, costuras, terminaciones interiores o deformidades del calzado. Evitar todo esto.

PREVENCIÓN DE AGUJETAS Y MOLESTIAS MUSCULARES: Sus causas más frecuentes, y que hay que evitar, son la falta de entrenamiento, esfuerzos excesivos, cambios bruscos de ritmo, paradas en sitios húmedos.

OTRAS RECOMENDACIONES

1º.- Si se viaja de noche, no olvidar usar reflectantes.
2º.- Si se camina por carretera, circular siempre por el arcén del lado izquierdo.
3º.- Evitar crear grupos y apelotonamientos en la calzada.
4º.- Hacer siempre caso de las recomendaciones de la organización, Guardia Civil,  Policía y Cruz Roja.
5º.- Los Servicios de Socorro de la Cruz Roja realizan una importante labor sanitaria. Deben utilizarse sólo en caso de verdadera necesidad. Para aquellas lesiones o accidentes que se puedan sufrir durante la marcha se aconseja consultar al personal previsto al efecto por la organización.
6º.- Cuidar la limpieza de los locales de refugio y acampada y procurar ser respetuoso y amable con la población. Valorar y apreciar el esfuerzo, muchas veces abnegado, de las personas que atienden los albergues.

MATERIAL. RELACIÓN DE MATERIAL BÁSICO PARA LA PEREGRINACIÓN:

- Carnet de identidad y carnet de la Seguridad Social
- Buen calzado (botas y zapatillas).
- Impermeable
- Jersey /cazadora
- Pantalones cortos
- Pantalón largo/chandal
- Camisas
- Bañador
- Ropa interior (unos cuantos pares de calcetines)
- Tobillera, rodillera
- Cantimplora
- Saco de dormir aislante, cabecera hinchable.
- Bolsa de aseo
- Aguja, hilo, navaja.
- Papel higiénico
- Cortauñas
- Jabón de lavar
- Toalla
- Botiquín
- Linterna
- Bolsas de plástico
- Guía, libros de apoyo, mapas, biblia o Evangelios.
- Sombrero
- Gafas de sol

RED DE ALBERGUES DE PEREGRINOS DE GALICIA

Conservación y Utilización

La conservación y utilización de la red de albergues de peregrinos está regulada por una normativa que delimita los derechos y deberes de los peregrinos usuarios. Esta normativa destaca:

1º.- Que los peregrinos a pie o con limitaciones físicas tendrán prioridad para la ocupación de estos albergues del Camino de Santiago en Galicia. En la escala de prioridades, seguirán a los de a pie, los que recorran la ruta jacobea a caballo, en bicicleta o circulen en coches de apoyo.
2º.- Las plazas serán cubiertas por orden de llegada de los peregrinos a los albergues, sin que, en ningun caso, la Xunta contemple la posibilidad de efectuar reservas prevías.
3º.- La utilización del albergue es gratuita, así como el de información, botiquín de primeros auxilios y los establos para alojamiento de los caballos o los aparcamientos para bicicletas, aunque el mantenimiento de las monturas seá por cuenta del peregrino. Los peregrinos podrán utlizar también los servicios de lavado de ropa y uso de teléfono, previo pago del gasto que ello supone.
4º.- La estancia será de una sola noche, salbo en caso de enfermedad o fuerza mayor.
5º.- Los albergues cerrarán sus puertas a las once de la noche y deberán ser abandonados antes de las diez de la mañana.
6º.- Las luces deberán ser apagadas a las once y media de la noche, con excepción de las zonas comunes.
7º.- Los usuarios deberán cuidar las instalaciones con la debida diligencia, dejándolas ordenadas y limpias, recogiendo la basura en los correspondientes contenedores. De igual forma, se recomienda no malgastar la luz eléctrica y el agua, así como hacer uso de los tendales para secar la ropa.

LA CATEDRAL DE SANTIAGO

Visitas Interiores

CAPILLA MAYOR:
Románica cubierta de barroco. Púlpitos del Renacimiento, baldaquino del siglo XVII inspirado en el de San Pedro de Roma, pero con afán de superarlo, de hacerlo más aéreo, por eso está sostenido por ángeles. Dentro del camarín barroco (siglo XVIII) está la talla de Santiago sedente (siglo XIII), vestido de peregrino, con esclavina y bordón de plata.

CAPILLA DEL SALVADOR (GIROLA)
Románica. Es la más antigua de todas. La catedral se comenzó por esa zona en el año 1075. El retablo-custodia es renacentista, hecho de mármol policromado. Representa a Santiago Peregrino en el cuerpo inferior, entre la Virgen con niño y una talla del Salbador del siglo XIV. Aquí se daba la comunión ya los peregrinos y se les hacía entrega de una carta de pergamino con insignias atadas que acreditaba su peregrinación.

CAPILLA DEL PILAR (GIROLA)
Barroca. El arzobispo Monroy contó para construirla -entre 1665 y 1721-, con los mejores artistas de Galicia: los arquitectos domingo de Andrade y Fernando de Casas, los escultores Miguel de Romay y Diego de Sande y el pintor García de Bouzas.

CAPILLA DE LA CORTICELA (CRUCERO NORTE)
Fue iglesia independiente de la Catedral hasta el siglo XVI. Levantada en el siglo IX y transformada en el XIII con artistas del taller del Maestro Mateo (Epifanía de la Portada).

CAPILLA DE LA COMUNIÓN (NAVE DEL EVANGELIO)
Neoclásica. Es una rotonda cubierta por una gran cúpula. Orden jónico en las columnas y frontones triangulares acrecientan el clasicismo. El arzobispo Rajoy contó con Domingo Lois y Lucas Ferro Caaveiro para su construcción a fines del siglo XVIII.

PÓRTICO DE LA GLORIA (NÁRTEX)
Protogótico. Simboliza la Jerusalén celeste del Apocalipsis. Cristo en la Gloria aguarda, con los Angeles y los Ancianos, a las almas de los justos del seno de Abraham (arquivolta izquierda) y del Juicio Final (derecha). Los profetas están en las columnas de la izquierda y los Apóstoles en las de la derecha. En el parteluz se representa el Arbol de Jesé (genealogía de Jesús) y al Apóstol Santiago.

CAPILLA DE LAS RELIQUIAS (NAVE DE LA EPÍSTOLA)
Antigua Sala Capitular, cubierta con bóveda de crucería. En el siglo XVI se trasladó allí el panteón real, con los sepulcros de los reyes de los siglos XII y XIII. Los más importantes son Fernando II y Alfonso IX. Los relicarios de la Edad Media y del Renacimiento se custodian en un retablo neogótico.

TESORO DE LA CATEDRAL
Cuenta con la mejor colección gallega de orfebrería litúrgica, desde el siglo XI al XX. Las joyas más conocidas son la Custodia de Arfe (siglo XVI) y los cálices, copones y custodias de oro y piedras preciosas de los arzobispos Monroy (siglo XVIII) y Múzquiz (siglo XIX).

EL CLAUSTRO
El Claustro de la Catedral (siglo XVI) es la edificación más importante del renacimiento compostelano. Se visita de camino a la Sala Capitular (ala oeste del claustro), barroca, presidida por un Santiago peregrino de Gambino (siglo XVIII). Guarda una colección de tapices de Teniers, Rubens y Goya.

Visitas Exteriores

CRIPTA DEL PÓRTICO DE LA GLORIA (ENTRADA POR EL OBRADOIRO, AL PIE DE LA ESCALINATA)
Protogótica. Semeja una verdadera iglesia, con girola, crucero y dos naves. Sostienen el piso superior y simboliza el mundo terrenal iluminado por el sol y la luna, labrados en las claves de las bóvedas. Los pecados de los hombres aparecen en los capiteles.

PALACIO DE GELMIREZ (entrada por el Obradoiro)
Protogótico. Es el palacio de los arzobispos de Santiago y el edificio civil más importante de la Edad Media en España. Sus salas muestran el esplendor de la arquitectura y de la escultura de los siglos XII y XIII. Las ménsulas del Salón de los Banquetes -muy significativas-, son toda una muestra de gastronomía y buenas formas de la época.

MUSEO CATEDRALICIO (entrada por el Obradoiro)
Las colecciones artísticas más relevantes de la ciudad se exponen aquí. Las piezas guardan íntima relación con la Catedral: restos del Pórtico de la Gloria, del Claustro medieval y de las primitivas fachadas románicas.

RITOS Y COSTUMBRES

Visita a la Tumba Apostólica

En la cripta está el Sepulcro de Santiago y sus discípulos Atanasio y Teodoro. Este lugar es la parte interior del mausoleo del Apóstol (Siglo I), descubierto en las excavaciones del siglo XIX. Las reliquias reposan en una urna de plata con el monograma de Cristo (Crismón) en la tapa. En el frontal se representa a Cristo Pantocrátor con los símbolos de los Evangelistas, acompañado por los Apóstoles.

El rezo del Credo ante la tumba de Santiago es una manifestación de adhesión a la Fe predicada por el Apóstol en estas tierras del extremo de Occidente. También es tradicional subir al camarín donde Santiago guarda los emotivos abrazos y las oraciones de los peregrinos desde la consagración del templo en 1211.

Para ganar el jubileo es necesario que sea Año Santo y hacer confesión y comunión, tal y como hicieron generaciones de peregrinos y creyentes venidos de todos los rincones del mundo desde el comienzo de las peregrinaciones en la Edad Media.

El Camino de Santiago en sus rutas francesa, inglesa y del norte terminaba con la entrada por la fachada del Paraiso (actual Azabachería), Las rutas meridionales -Vía de la plata y Camino portugués- concluían con la entrada por la fachada de Platerías. Pero cada Año Santo Compostelano todos los -caminos de Santiago confluyen en la Plaza de la Quintana. Allí se abre a los peregrinos la Puerta Santa o de los Perdones, que los conduce directamente a la girola de la Catedral muy cerca de la Tumba del Apóstol.
Santiago también aguarda en el Pórtico de la Gloria. Situado sobre el parteluz, el Apóstol mira a cuantos se sitúan frente a él para orarle. Su mediación es segura porque muy poco más arriba -en el tímpano- está Cristo en la Gloria.

Tradicionalmente se cree que el autor del Pórtico el Maestro Mateo, se autorretrató en la figura orante que está arrodillada en la parte posterior del parteluz. Popularmente se la  llama "O Santo dos Croques". Es creencia popular que quien se golpea la frente sobre la cabeza de la figura del arquitecto obtendrá sabiduría y prudencia.

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