Camino de Santiago: Camino frances
Galicia
Es el itinerario jacobeo con mayor tradición histórica y el más reconocido internacionalmente. Su trazado a través del norte da Península Ibérica se fijó a finales de el s. XI
Els Blaus de Roses

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Introducción Histórica

El Camino Francés es el Camino de Santiago por antonomasia.

Su itinerario a través del norte peninsular quedó fijado a fines del siglo XI, gracias a la labor constructiva y promocional de Sancho III el Mayor y Sancho Ramírez de Navarra y Aragón, así como de Alfonso VI y sus sucesores en Castilla y León-Galicia. Las principales vías de este itinerario en Francia y España fueron descritas, hacia 1135, en el Libro V del llamado "Codex Calixtinus".

De los cuatro caminos franceses, tres de ellos (París-Tours, Vézelay-Limoges y Le Puy-Conques) cruzan los Pirineos por Roncesvalles, mientras que el cuarto (Arlés -Toulouse) lo hace por Somport y continúa hasta Jaca. El de Roncesvalles sigue hasta Pamplona y ambos caminos, el navarrro y el aragonés, se unen en Puente la Reina. A partir de aquí, Estella, Logroño, Santo Domingo de La Calzada, Burgos, Castrojeriz, Frómista, Carrión de Los Condes, Sahagún, León, Astorga, Ponferrada, Villafranca del Bierzo, junto con otras muchas localidades menores, se convierten en lugares de renombre jacobeo bien conocido. El puerto y la aldea de O Cebreiro abren la entrada a Galicia, a su paisaje y a su cultura, que tanto debe a la tumba del Apóstol y a la peregrinación jacobea, que transformaron el bosque Libredón en la actual Compostela y los caminos de Galicia en rutas de espiritualidad, arte y cultura.

El Itinerario Gallego de Aymeric Picaud

Sobre esto y mucho más habla una de las joyas bibliográficas de la Edad Media europea, conservada en el Archivo de la Catedral de Santiago: el Liber Sancti Jacobi, popularmente conocido como "Códice Calixtino", compuesto por cinco libros y varios documentos sueltos. El Libro V constituye una auténtica guía medieval de la peregrinación a Santiago. En ella se indican los tramos de camino a seguir y se informa cumplidamente sobre los santurarios de la ruta, la hospitalidad, las gentes, la comida, las fuentes y las costumbres locales.

Todo está escrito con la síntesis y claridad que necesita una respuesta práctica a una demanda concreta: la peregrinación a Santiago. El autor de esta "guía" parece fue Aymeric Picaud, clérigo de Le Puy (Francia) familiarizado con los santuarios franceses de la ruta y que también iría como peregrino a Compostela. El trabajo de este generoso jacobita por detallar el itinerario de peregrinación, jornada a jornada, ofreciendo datos prácticos sobre cada lugar a otros peregrinos, responde a la política de promoción de las peregrinaciones jacobeas de Diego Gelmírez (1100-1140), primer arzobispo de Compostela, y al interés de muchas gentes letradas de Europa que querían orientar su devoto caminar hacia las lejanas tierras donde se rendía culto al cuerpo del apóstol que evangelizó Occidente.

El relato de Aymeric Picaud detalla con más precisión el Camino Francés en Galicia que en ninguna otra parte. Refiriéndose a su tierra y a sus gentes, dice: "Después, pasada la tierra de León y los puertos del monte Iargo y monte Cebreiro, se encuentra la tierra de los gallegos. Abunda en bosques, es agradable por sus prados y riquísimos manzanos, sus buenas frutas y sus clarísimas fuentes; es rara en ciudades, villas y labradíos. Escasea en pan de trigo y vino, abunda en pan de centeno y sidra, en ganados y caballerías, en leche y miel y en grandísimos y pequeños pescados de mar; es rica en oro y plata, y en tejidos y pieles silvestres, y en otras riquezas, y sobre todo en tesoros sarracenos. Los gallegos, pues, se acomodan más perfectamente que las demás poblaciones españolas de atrasadas costumbres, a nuestro pueblo galo, pero son iracundos y muy litigiosos".

Tumbo A de la Catedral de Santiago. Turismo de Galicia
O Cebreiro - Triacastela

Todavía en la provincia de León, el Camino Francés, cruza el Río Valcárcel, deja atrás ferrerías, asciende por la Faba (última parroquia de la diócesis de Astorga), llega a Laguna de Castalla y sube el puerto de montaña de O Cebreiro (1.300 m. alt.). En lo alto aparece engastado el poblado de pallozas, de tradición protohistórica, adaptado a las duras condiciones climáticas de la alta montaña. La aldea conforma un encantador conjunto etnográfico que rodea al santuario de Santa María de O Cebreiro (s. IX): En su interior guarda los objetos litúrgicos y los sagrados restos de un célebre milagro eucarístico (s. SIV); en el que las especies se hacen carne y sangre visibles.

Desde aquí, por zona de montaña (altitud superior a los 1.000 metros), a través de diecisiete duros kilómetros, se llega a Hospital da Condesa, donde se recuerda el fundado a fines del s. IX por doña Egido. Algo más adelante se encuentra la aldea de Padornelo, antaño perteneciente el señorío medieval de la Iglesia de Santiago, donde se instaló la hospitalaria Orden de San Juan de Jerusalén, para atender y defender a los peregrinos.

Después de pasar el Alto do Poio (1.317 m. alt.), comienza el suave descenso hacia Fonfría, y desde aquí, entre hermosas panorámicas, hasta Triacastela.

Triacastela - Sarria

Triacastela es villa que mantiene una estructura urbana articulada en función del Camino Francés, que es su "Rúa Maior". El topónimo parece proceder de "tres castros". De la Edad Media conserva el ábside románico (s. XII) de la Iglesia de Santiago. La nave, la fachada y la torre-campanaria son del s. XVIII. Triacastela tuvo hospital e, incluso, cárcel de peregrinos.

Panorámica de Triacastela. Turismo de Galicia
A la salida de Triacastela, los peregrinos recogían una piedra de una cantera vecina y la llevaban hasta los hornos de cal de Catañeda (Arzúa), colaborando así en la construcción de la Catedral de Santiago. Esta vieja tradición dio lugar a curiosísimos acontecimientos, algunos tan edificantes como desproporcionados.

Desde Triacastela caben dos posibilidades. Se puede continuar directamente a Sarria a travé  de una cadena de pequeñas localidades de antigua tradición jacobea: A Balsa, S. Xil, Montán, Pintín, Calvor y S. Mamede do Camiño. Pero otros peregrinos prefieren desviarse hacia el sur, buscando la hospitalidad de los monjes benedictinos de Samos, que mantienen viva la vieja hospedería. Tienen este tramo el estímulo del antiguo monasterio y de los bellos paisajes del Valle del Ouribio y antes, del precioso valle de O Real y sus localidades de S. Cristovo, Reuche y San Martino. Lo más típico de la arquitectura popular de la zona se encuentra aquí.

El Monasterio de San Julián de Samos está considerado como uno de lo más antiguos de Occidente (s. VI). La primera comunidad monástica seguía el ideario ascético de los monjes coptos del desierto, reforzada por la Regla de San Fructuoso. A fines del s. VIII Samos educa al futuro rey Alfonso II el Casto, en cuyo reinado se descubrió el Sepulcro de Santiago. Con la adopción de la Regla de San Benito, en 960, el monasterio se ocupa especialmente de la hospitalidad a los peregrinos y cosntruye, en el año 1000, la célebre Capilla del Salvador, hoy conocida como "Capilla del Ciprés". En el s. XII, acogío temporalmente a la reina doña Urraca, a su corte y al arzobispo Gelmírez. A partir de 1505 pasó a eprender de la congregación de San Benito de Valladolid. Durante la Edad Moderna la fuerza económica y cultural de Samos potencia una gran renovación arquitectónica. En este proceso se pierde la iglesia románica, que dejó paso a un grandioso templo del s. XVIII. De la obra medieval sólo queda una portada lateral que comunica con el Claustro de las Nereidas (s. XVI).

En el s. XVII, el escultor Francisco de Moure realizó varios retablos para la iglesia. En 1685 se inicia el gran claustro, cuya construcción dura hasta 1746. El escultor neoclásico Ferreiro realiza el retablo mayor de la iglesia entre 1781 e 1785 y, poco después, se inicia la gran sacristía clasicista, obra que se adentra en el s. XIX.

Samos, Claustro y fuente de las Nereidas. Turismo de Galicia
El rodeo por Samos lleva igualmente a Sarria, la villa mayor del Camino Francés en Galicia. Aquí falleció su fundador, el rey Alfonso IX, (había sido también de Triacastela), cuando peregrinaba a Compostela en 1230. Del pasado medieval de Sarria subsiste la iglesia del Salvador, románica y con fachada gótica del s. XIV, y el Convento de A Magdalena (actualmente de Padres Mercedarios), fundado a principios del s. XIII como hospital de peregrinos, por dos religiosos italianos también peregrinos.

En Sarria hubo otros hospitales: el de San Antonio (s. XVI), fundado por la Casa de Lemos, y el de San Lázaro (s. XV). El Lazareto estaba dirigido por un Gran Maestre que, según las ordenanzas, tenía que ser de familia noble y también leproso. Los monjes-caballeros de la Orden de San Lázaro estaban presentes en cuatro puntos del Camiño Francés galllego: Sarria, Portomarín, Melide y Compostela.

Sarria - Portomarín

En Sarria, la capilla de San Lázaro despide al peregrino antes de cruzar el río Celeiros por A Ponte Áspera, camino de Barbadelo, donde aguarda la hermosa iglesia románica de Santiago (s. XII). Tras cruzar carballeiras y prados, empleando viejos tramos que anuncian vestigios de antiguas calzadas, el Camino entra en el muncicipio de Paradela. En la cercana localidad de Ferreiros los peregrinos visitan la iglesia románica de Santa María (s. XII), con escultórica portada de triple arquivolta y tímpano lobulado.

Cortes es otra de las parroquias de Paradela cruzada por el Camino. Su solar acogió al monasterio de Santa María de Ribalogio. Su primitiva iglesia, conocida ahora como Santa María de Loio, fue la Casa Madre de la Orden de Santiago de la Espada, fundada en 1170 en Extremadura con el nombre de "freyles de Cáceres". A la comunidad guerrera de Cáceres se le sumaron los canónigos regulares de Loio, lo que explica la doble condición de clérigos y caballeros que ostentaba la Orden de Santiago.

Sarriá, restos de la antigua fortaleza. Turismo de Galicia
El Camino desciende hasta las riberas del Miño, cruzando un puente que conduce a la villa de Portomarín. El viejo Portomarín quedó sepultado bajo las aguas del embalse, construido en la década de 1960. Estaba formado por los burgos medievales de San Pedro y San Nicolás y mantenía uno de los puentes romano-medievales más célebres de la ruta. En el traslado de la villa se conservaron varios pazos y las iglesias románicas de San Pedro y de San Nicolás (hoy de San Juan). Esta última fue construida a fines del s. XII por un taller de discípulos del Maestro Mateo. La portada principal muestra la influencia del Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago, incorporando un programa de inspiración apocalíptica semejante. En el tímpano está Cristo en la mandorla, enmarcado por las arquivoltas donde se acomodan los veinticuatro ancianos con cítaras y otros instrumentos, formando la corte del Juez Supremo.

San Nicolás de Portomarín era la iglesia de la Orden de San Juan de Jerusalén, después llamada Orden de Malta. Los sanjuanistas protegían este tramo gallego del Camino, el puente, los dos hospitales del burgo de San Pedro y el hospital del burgo de San Nicolás. Además cuidan personalmente del hospital de San Nicolás, fundado por doña Urraca. El edificio hospitalario (desaparecido) fue construido en 1126 por el maestro Pedro Deustamben, llamado Pedro Peregrino. Era un hospital de modelo basilical, con tres naves y ábside en la cabecera, donde se situaba la capilla. Los peregrinos enfermos podían asistir a los Oficios Divinos desde sus lechos.
En el burgo de San Pedro había otro hospital de peregrinos y una leprosería tendida por los caballeros de San Lázaro, que prestaba uno de los servicios hospitalarios y misericordiosos más importantes del Portomarín medieval.

Portomarín - Palas de Rei

A través de la preciosa aldea de Gonzar, el Camino continúa hacia Castromaior, lugar que debe su nombre al castro prerromano que domina el perfil del paisaje local . En la Edad Media, con el abandono del castro y progresivo asentamiento de la población en puntos más cercanos a los campos de labranza, se construyó una iglesia románica para atender las necesidades de culto de la zona.

Peregrinos a caballo frente al albergue de Barbadelo. Turismo de Galicia.
Después se van espaciando, poco a poco, Ventas de Narón, con una capilla dedicada a la Magdalena, y Lameiros, lugar ya del municipio de Monterroso, con su capilla de San Marcos y un encantador cruceiro. Algo más adelante, la localidad de Ligonde conserva su aroma medieval gracias a la pervivencia de tipologías arquitectónicas tradicionales. Tuvo hospital de peregrinos y acogió al emperador Carlos I y a su hijo Felipe II, los más eminentes peregrinos jacobeos del s. XVI.

Inmediatamente después, la ruta se interna en tierras de Palas de Rei, donde está el priorato santiaguista de Vilar de Donas, en un pequeño desvío a la derecha. El tramo Ligonde-Palas de Rei estuvo protegido, desde 1184 y durante siglo, por los caballeros de la orden de Santiago. El monasterio no estaba asentado al lado del Camino, para lograr el adecuado espacio de recogimiento y oración que precisaban sus moradores, pero la protección y vigilancia de la ruta y de su entorno fue siempre efectiva.

La iglesia de Vilar de Donas sigue siendo uno de los ejemplos más importantes del románico gallego en el Camino de Santiago. Tiene planta de cruz latina con tres ábsides abovedados, crucero con bóveda de crucería y nave cubierta con armadura de madera. Su interior guarda sepulcros de los caballeros de la Orden de Santiago. Más interesante todavía son los frescos que cubren, como un retablo, los muros del ábside central. En la parte baja está Cristo Varón de Dolores entre los reyes Juan II y María de Aragón y su hijo Enrique; el nivel central está ocupado por una Anunciación, con María y el Arcangel San Gabriel, flanqueando la ventana que ilumina el altar. La parte superior corresponde a la bóveda del ábside, con un simbolismo que alude a la bóveda celeste y donde se representa a Cristo como Juez, en una mandorla sostenida por ángeles. Estas pinturas góticas se realizaron para el Año Santo Compostelano de 1434, en tiempos de Juan II, monarca protector de los peregrinos, a quienes dió un salvoconducto que aseguraba la protección regia en el Camino de Santiago.

El Camino entra en la villa de Palas de Rei, localidad que debe su nombre a un supuesto palacio real construido remotamente en sus inmediaciones. La iglesia de San Tirso conserva la portada románica intacta.

Palas de Rei - Melide

El Camino Francés abandona Palas por el Campo dos Romeiros, tradicional lugar de encuentro de los peregrinos, donde se recomponían los grupos que se habían organizado, espontáneamente, con el transcurrir de los peregrinos.

Un poco más adelante, en el entorno inmediato del camino de peregrinación, se levanta orgulloso el Castillo de Pambre. Hay que tomar un desvío y cruzar el Río Pambre. Un camino rural lleva hasta la imponente fortaleza señorial construida por Gonzalo de Ulloa a finales del s. XIV. El de Pambre fue uno de los pocos castillos feudales gallegos libres de la furia destructora del siglo XV, provocada por las luchas antiseñoriales de los irmandiños.

De regreso al Camino, pronto aparece la acogedora aldea de Leboreiro; todavía con sabor medieval. Su iglesia conserva muchos elementos románicos de la fábrica primitiva, como el magnífico tímpano de la portada, con la imagen de la Virgen. Entre Leboreiro y Melide, uno de los tramos más hermosos del Camino, se cruza la aldea de Furelos y el estrecho cauce de su río por un grandioso puente medieval.

En Melide, el Camino Francés se hace urbano. La ruta se integra en una villa cuya identidad histórica es de fuerte personalidad jacobea. Este centro medieval fue repoblado por mandato de Alfonso IX (s. XIII) y conserva de la época la portada de la iglesia románica de San Pedro, encastrada en la actual Capilla de San Roque. A su lado se levanta uno de los cruceiros más antiguos de Galicia, obra gótica del s. XIV que también muestra la pervivencia del estilo mateano en el área de influencia del Camino Francés. La imagen de Cristo, en el anverso, deriva del Salvador que preside el tímpano del Pórtico de la Gloria.

Pinturas de Vilar de Donas. Turismo de Galicia
El casco histórico de Melide guarda otros dos preciosos tesoros artísticos: la iglesia de Sancti Spiritus, fundación franciscana de 1375, con sepulcros señoriales del s. XV, y el templo románico de Santa María de Melide, de nave única y ábside semi-circular, decorado en su exterior con profusión de canecillos y dos portadas. Su interior conserva la mesa de altar románica y los frescos del s. XVI, que representan a la Trinidad rodeada por los cuatro símbolos de los Evangelistas.
La asitencia hospitalaria era otro capítulo importante en la vida de la villa medieval de Melide. En la dotación de su hospital, construido en 1375, se sabe que habia veinticuatro lechos, para ser ocupados cada uno por dos personas. En la edad Media era común que las camas fueran compartidas por varias personas, lo que obligaba a la separación de dormitorios para hombres y mujeres. También tenía Melide un lazareto, atendido por los monjes-caballeros de la Orden de San Lázaro.

Melide - Arzúa

A continuación de Melide, Boente, con su iglesia de Santiago, y Castañeda, son otras dos pequeñas localidades con antigua tradición jacobea, la segunda muy ligada a la de los hornos de cal empleada en la construcción de la Catedral de Santiago. Las pequeñas piedras que los peregrinos traían deTriacastela, eran más que un símbolo de participación en esta empresa.

Algo más adelante, en Ribadiso, el peregrino cruza otro pequeño puente medieval antes de descansar en otra importante instalación asistencial: el hospital de Ribadiso, el último que permaneció abierto en el Camino Francés. Se recuperó como albergue en 1993.

En la villa quesera de Arzúa, el peregrino puede todavía encontrar importantes vestigios jacobeos: calle antigua ("Rúa do Camiño"), iglesia de Santiago, capilla de A Magdalena, perteneciente a otro desaparecido hospital, y hasta elementos decorativos en el edificio municipal.

El entorno de Arzúa, con una importante oferta de turismo rural, ofrece otros motivos de interés, especialmente en las proximidades del embalse de Portodemouros: museo de la miel, rutas de senderismo señalizadas, instalaciones para deportes acuáticos ...

Albergue y puente de Ribadiso. Turismo de Galicia.
Arzúa - O Pino - Santiago de Compostela

Y nuevamente el Camino se interna entre prados, robles y eucaliptos que rodean pequeñas aldeas, algunas con topónimos de resonancia jacobea: Calzada, Calle, Ferreiros, Salceda, Brea, Santa Irene, Rúa, ésta ya a las puertas de Arca, capital del municipio de O Pino, el último antes de Santiago.

A Santiago, pertenece ya Lavacolla (Lavaméntula). Aquí los  peregrinos de antaño tenían por tradicional e higiénica costumbre lavarse el cuerpo entero en el regato que pasa por el lugar. Esta práctica del lavado integral era frecuente también en diversos hopitales del Camino de Santiago, empezando por los de Roncesvalles y Navarra.
Cerca está ya la célebre elevación del Monte del Gozo, un pequeño monte desde el cual los peregrinos tenían, por vez primera, la lejana visión de la Catedral de Santiago.

Después del Monte del Gozo, los peregrinos se demoraban, gozosos, proclamando como "rey de la peregrinación" al primero del grupo que había llegado a la cima del monte. Y todos los compañeros se alegraban con la contemplación de la "Nueva Jerusalén" representada por la ciudad de Santiago. Desde aquí, el recorrido es ya prácticamente urbano se llega a la Catedral a través del barrio de San Lázaro, Rúa de San Pedro, Porta do Camiño, Rúa das Casas Reais y Plaza de Cervantes. La puerta natural de entrada, si no es Año Santo, es la de "A Acibechería".

PEREGRINACIÓN, JUBILEO Y CAMINO

LA PEREGRINACIÓN

La peregrinación es un acto esencialmente religioso. El arte, el paisaje del Camino y valores estrechamente vinculados a la peregrinación (solidaridad, autosuperación, etc.) contribuyen a resaltar esta dimensión. Pero los elementos culturales y paisajísticos y el propio contacto con los pueblos y costumbres que configuraron lo que el consejo de Europa catalogó como "Primer Itinerario Cultural Europeo" hicieron de esta vieja ruta una vía también de arte y cultura, un camino de espiritualidad hasta el corazón de Galicia.

COMO SE GANA EL JUBILEO

Para ganar el Jubileo no es necesario hacer el Camino. Basta con visitar la catedral cualquier Año Santo (cuando el 25 de julio coincide en domingo) y rezar alguna oración, como el Padre Nuestro o el Credo, por las intenciones del Papa, además de consfesarse y comulgar cualquier día comprendido entre los 15 anteriores y 15 posteriores a la visita.

COMO OBTENER LA COMPOSTELA

Se conoce con el nombre de LA COMPOSTELA la Certificación Oficial que concede la Catedral de Santiago a aquellas personas que realizan la peregrinación por motivos religiosos (sea o no Año Santo). Son requisitos necesarios para que se extienda esta Certificación recorrer a pie, en bicicleta o a caballo una parte del Camino de Santiago y acreditarlo a la llegada (al menos 100 km, a pie o a caballo y 200 en bicicleta).

También se obtiene LA COMPOSTELA al haber recorrido, al menos, 40 millas náuticas y realizar la peregrinación desde Padrón a Santiago.
La acreditación del Camino recorrido se efectúa con la Credencial del Peregrino, en la que se van poniendo sellos o firmas de las parroquias, albergues, refugios o personas representativas de los pueblos por donde transcurre la peregrinación.
De no conseguir dicha Credencial, ésta podrá suplirse por un diario de ruta con las firmas y sellos de cada etapa del Camino.

CONSEJOS BÁSICOS PARA UNA PEREGRINACIÓN A PIÉ

PREVIO AL INICIO DE LA MARCHA ES RECOMENDABLE efectuar un sencillo reconocimiento médico y realizar un entrenamiento, caminando distancias cada vez mayores, en días sucesivos.
Vestido y calzado para la marcha: La vetimenta debe ser holgada y transpirable, para evitar los frecuentes roces que producen dermatitis de contacto, sobre todo en la parte interna de los muslos. Además debe llevarse ropa adaptada a la climatología de la época en que se realice la peregrinación. No debe olvidarse un sombrero para evitar las insolaciones. El calzado es fundamental debe ser bota que abrace el tobillo, pues los caminos son irregulares, pudiendo producirse esguinces que podrían incluso obligar a suspender la marcha. Aparte de ser alta, la bota debe ser impermeable y transpirable, evitando así los problemas derivados de la sudoración del pie, como las ampollas y vicosis. Complementos del calzado son los calcetines, de lana o similar, que deberán cambiarse a menudo.

BOTIQUÍN DE PRIMEROS AUXILIOS que debe incluir: vendas, gasas y esparadrapos para vendar los tobillos ante un esguince, antisépticos y desinfectantes para las ampollas, micóticos para tratar la micosos (hongos), antiinflamatorios.

ALIMENTACIÓN: En la víspera de la marcha no se debe raealizar una ingesta copiosa de difícil digestión. Es conveniente la ingestión de más azúcar, bajo la forma de dulces o miel, de lo que comúnmente se tomaría. Las grasas (mantequillas, tocino, etc.) deben tomarse en cantidades repetidas y pequeñas.
Las proteínas (huevos, carnes, pescados y leche) son menos imprescindibles durante el esfuerzo y tienen su mayor indicación en las épocas de descanso entrenamiento y preparación.

Las vitaminas precisas se cubren con el aporte de frutas frescas (limones, naranjas, etc.) y frutos secos del tipo de nuez y pasas.
Hacer la comida más fuerte al final de cada etapa.
Si se toma agua en el camino, asegurarse de que es potable.
La sensación de sed se calma mejor, no con el aporte de líquidos muy fríos, sino con sopas o caldos templados.

EN CASOS DE AGOTAMIENTO POR EL CALOR: Colocar a la persona en sitio fresco y darle de beber líquido abundante (en un litro de agua, disolver 1/2 cucharadita de bicarbonato y 1 de sal). Si aparecen calambres acusados, aumentar la sal.

PREVENCIÓN DE AMPOLLAS Y ROZADURAS: GeneralmenTe se deben a calcetines mal puesto o inadecuados, uñas largas o mal cortadaS, calzado mal ajustado o nuevo, costuras, terminaciones interiores o deformidades del calzado. Evitar todo esto.

PREVENCIÓN DE AGUJETAS Y MOLESTIAS MUSCULARES: Sus causas más frecuentes, y que hay que evitar, son la falta de entrenamiento, esfuerzos excesivos, cambios bruscos de ritmo, paradas en sitios húmedos.

OTRAS RECOMENDACIONES

1º.- Si se viaja de noche, no olvidar usar reflectantes.
2º.- Si se camina por carretera, circular siempre por el arcén del lado izquierdo.
3º.- Evitar crear grupos y apelotonamientos en la calzada.
4º.- Hacer siempre caso de las recomendaciones de la organización, Guardia Civil,  Policía y Cruz Roja.
5º.- Los Servicios de Socorro de la Cruz Roja realizan una importante labor sanitaria. Deben utilizarse sólo en caso de verdadera necesidad. Para aquellas lesiones o accidentes que se puedan sufrir durante la marcha se aconseja consultar al personal previsto al efecto por la organización.
6º.- Cuidar la limpieza de los locales de refugio y acampada y procurar ser respetuoso y amable con la población. Valorar y apreciar el esfuerzo, muchas veces abnegado, de las personas que atienden los albergues.

MATERIAL. RELACIÓN DE MATERIAL BÁSICO PARA LA PEREGRINACIÓN:

- Carnet de identidad y carnet de la Seguridad Social
- Buen calzado (botas y zapatillas).
- Impermeable
- Jersey /cazadora
- Pantalones cortos
- Pantalón largo/chandal
- Camisas
- Bañador
- Ropa interior (unos cuantos pares de calcetines)
- Tobillera, rodillera
- Cantimplora
- Saco de dormir aislante, cabecera hinchable.
- Bolsa de aseo
- Aguja, hilo, navaja.
- Papel higiénico
- Cortauñas
- Jabón de lavar
- Toalla
- Botiquín
- Linterna
- Bolsas de plástico
- Guía, libros de apoyo, mapas, biblia o Evangelios.
- Sombrero
- Gafas de sol

RED DE ALBERGUES DE PEREGRINOS DE GALICIA

Conservación y Utilización

La conservación y utilización de la red de albergues de peregrinos está regulada por una normativa que delimita los derechos y deberes de los peregrinos usuarios. Esta normativa destaca:

1º.- Que los peregrinos a pie o con limitaciones físicas tendrán prioridad para la ocupación de estos albergues del Camino de Santiago en Galicia. En la escala de prioridades, seguirán a los de a pie, los que recorran la ruta jacobea a caballo, en bicicleta o circulen en coches de apoyo.
2º.- Las plazas serán cubiertas por orden de llegada de los peregrinos a los albergues, sin que, en ningun caso, la Xunta contemple la posibilidad de efectuar reservas prevías.
3º.- La utilización del albergue es gratuita, así como el de información, botiquín de primeros auxilios y los establos para alojamiento de los caballos o los aparcamientos para bicicletas, aunque el mantenimiento de las monturas seá por cuenta del peregrino. Los peregrinos podrán utlizar también los servicios de lavado de ropa y uso de teléfono, previo pago del gasto que ello supone.
4º.- La estancia será de una sola noche, salbo en caso de enfermedad o fuerza mayor.
5º.- Los albergues cerrarán sus puertas a las once de la noche y deberán ser abandonados antes de las diez de la mañana.
6º.- Las luces deberán ser apagadas a las once y media de la noche, con excepción de las zonas comunes.
7º.- Los usuarios deberán cuidar las instalaciones con la debida diligencia, dejándolas ordenadas y limpias, recogiendo la basura en los correspondientes contenedores. De igual forma, se recomienda no malgastar la luz eléctrica y el agua, así como hacer uso de los tendales para secar la ropa.

LA CATEDRAL DE SANTIAGO

Visitas Interiores

CAPILLA MAYOR:
Románica cubierta de barroco. Púlpitos del Renacimiento, baldaquino del siglo XVII inspirado en el de San Pedro de Roma, pero con afán de superarlo, de hacerlo más aéreo, por eso está sostenido por ángeles. Dentro del camarín barroco (siglo XVIII) está la talla de Santiago sedente (siglo XIII), vestido de peregrino, con esclavina y bordón de plata.

CAPILLA DEL SALVADOR (GIROLA)
Románica. Es la más antigua de todas. La catedral se comenzó por esa zona en el año 1075. El retablo-custodia es renacentista, hecho de mármol policromado. Representa a Santiago Peregrino en el cuerpo inferior, entre la Virgen con niño y una talla del Salbador del siglo XIV. Aquí se daba la comunión ya los peregrinos y se les hacía entrega de una carta de pergamino con insignias atadas que acreditaba su peregrinación.

CAPILLA DEL PILAR (GIROLA)
Barroca. El arzobispo Monroy contó para construirla -entre 1665 y 1721-, con los mejores artistas de Galicia: los arquitectos domingo de Andrade y Fernando de Casas, los escultores Miguel de Romay y Diego de Sande y el pintor García de Bouzas.

CAPILLA DE LA CORTICELA (CRUCERO NORTE)
Fue iglesia independiente de la Catedral hasta el siglo XVI. Levantada en el siglo IX y transformada en el XIII con artistas del taller del Maestro Mateo (Epifanía de la Portada).

CAPILLA DE LA COMUNIÓN (NAVE DEL EVANGELIO)
Neoclásica. Es una rotonda cubierta por una gran cúpula. Orden jónico en las columnas y frontones triangulares acrecientan el clasicismo. El arzobispo Rajoy contó con Domingo Lois y Lucas Ferro Caaveiro para su construcción a fines del siglo XVIII.

PÓRTICO DE LA GLORIA (NÁRTEX)
Protogótico. Simboliza la Jerusalén celeste del Apocalipsis. Cristo en la Gloria aguarda, con los Angeles y los Ancianos, a las almas de los justos del seno de Abraham (arquivolta izquierda) y del Juicio Final (derecha). Los profetas están en las columnas de la izquierda y los Apóstoles en las de la derecha. En el parteluz se representa el Arbol de Jesé (genealogía de Jesús) y al Apóstol Santiago.

CAPILLA DE LAS RELIQUIAS (NAVE DE LA EPÍSTOLA)
Antigua Sala Capitular, cubierta con bóveda de crucería. En el siglo XVI se trasladó allí el panteón real, con los sepulcros de los reyes de los siglos XII y XIII. Los más importantes son Fernando II y Alfonso IX. Los relicarios de la Edad Media y del Renacimiento se custodian en un retablo neogótico.

TESORO DE LA CATEDRAL
Cuenta con la mejor colección gallega de orfebrería litúrgica, desde el siglo XI al XX. Las joyas más conocidas son la Custodia de Arfe (siglo XVI) y los cálices, copones y custodias de oro y piedras preciosas de los arzobispos Monroy (siglo XVIII) y Múzquiz (siglo XIX).

EL CLAUSTRO
El Claustro de la Catedral (siglo XVI) es la edificación más importante del renacimiento compostelano. Se visita de camino a la Sala Capitular (ala oeste del claustro), barroca, presidida por un Santiago peregrino de Gambino (siglo XVIII). Guarda una colección de tapices de Teniers, Rubens y Goya.

Visitas Exteriores

CRIPTA DEL PÓRTICO DE LA GLORIA (ENTRADA POR EL OBRADOIRO, AL PIE DE LA ESCALINATA)
Protogótica. Semeja una verdadera iglesia, con girola, crucero y dos naves. Sostienen el piso superior y simboliza el mundo terrenal iluminado por el sol y la luna, labrados en las claves de las bóvedas. Los pecados de los hombres aparecen en los capiteles.

PALACIO DE GELMIREZ (entrada por el Obradoiro)
Protogótico. Es el palacio de los arzobispos de Santiago y el edificio civil más importante de la Edad Media en España. Sus salas muestran el esplendor de la arquitectura y de la escultura de los siglos XII y XIII. Las ménsulas del Salón de los Banquetes -muy significativas-, son toda una muestra de gastronomía y buenas formas de la época.

MUSEO CATEDRALICIO (entrada por el Obradoiro)
Las colecciones artísticas más relevantes de la ciudad se exponen aquí. Las piezas guardan íntima relación con la Catedral: restos del Pórtico de la Gloria, del Claustro medieval y de las primitivas fachadas románicas.

RITOS Y COSTUMBRES

Visita a la Tumba Apostólica

En la cripta está el Sepulcro de Santiago y sus discípulos Atanasio y Teodoro. Este lugar es la parte interior del mausoleo del Apóstol (Siglo I), descubierto en las excavaciones del siglo XIX. Las reliquias reposan en una urna de plata con el monograma de Cristo (Crismón) en la tapa. En el frontal se representa a Cristo Pantocrátor con los símbolos de los Evangelistas, acompañado por los Apóstoles.

El rezo del Credo ante la tumba de Santiago es una manifestación de adhesión a la Fe predicada por el Apóstol en estas tierras del extremo de Occidente. También es tradicional subir al camarín donde Santiago guarda los emotivos abrazos y las oraciones de los peregrinos desde la consagración del templo en 1211.

Para ganar el jubileo es necesario que sea Año Santo y hacer confesión y comunión, tal y como hicieron generaciones de peregrinos y creyentes venidos de todos los rincones del mundo desde el comienzo de las peregrinaciones en la Edad Media.

El Camino de Santiago en sus rutas francesa, inglesa y del norte terminaba con la entrada por la fachada del Paraiso (actual Azabachería), Las rutas meridionales -Vía de la plata y Camino portugués- concluían con la entrada por la fachada de Platerías. Pero cada Año Santo Compostelano todos los -caminos de Santiago confluyen en la Plaza de la Quintana. Allí se abre a los peregrinos la Puerta Santa o de los Perdones, que los conduce directamente a la girola de la Catedral muy cerca de la Tumba del Apóstol.
Santiago también aguarda en el Pórtico de la Gloria. Situado sobre el parteluz, el Apóstol mira a cuantos se sitúan frente a él para orarle. Su mediación es segura porque muy poco más arriba -en el tímpano- está Cristo en la Gloria.

Tradicionalmente se cree que el autor del Pórtico el Maestro Mateo, se autorretrató en la figura orante que está arrodillada en la parte posterior del parteluz. Popularmente se la  llama "O Santo dos Croques". Es creencia popular que quien se golpea la frente sobre la cabeza de la figura del arquitecto obtendrá sabiduría y prudencia.

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