Camino de Santiago: Camino de Fisterra y Muxía
Galicia
Casi desde el descubrimiento del sepulcro del apóstol Santiago, determinados peregrinos decidían prolongar su viaje hasta la Costa da Morte, que era para los antiguos la punta más occidental de Europa.
Els Blaus de Roses

galicia, camino de santiago: camino de fisterra y muxía

El Culto Jacobeo en el área del antiguo "Finisterrae"

La relación del área geográfica del antiguo Finisterrae con el culto jacobeo quedó establecida poco después del descubrimiento de la tumba apostólica. Tradiciones locales, acaso ya de época sueva, articulan la del Apóstol Santiago en la zona, y, en el siglo XI, ya aparece el relato de Duio en la "Translatio". A mediados de la siguiente centuria quedará fijada la versión definitiva en el Códice Calixtino (libro III). De este modo, Fisterra permanece integrada de forma sólida en el circuito europeo de la peregrinación. Las diversas versiones del traslado de el cuerpo de Santiago a Galicia mencionan la ciudad pagana de Dugium, que tuvo asiento en el istmo de Fisterra y de la que han aparecido diversos vestigios. Según el Calixtino, desembarcados los discípulos del Zebedeo en Padróm, Lupa, reina de aquella tierra, los envía a Duio para que el legado romano le conceda el permiso para enterrar al Apóstol. Éste, con intención de matarlos, los encarcela, pero son liberados por un angel y huyen. Cuando están a punto de ser alcanzados por los soldados que los persiguen, cruzan el puente de Nicraria (identificado con el puente romano de Ons, hoy bajo las aguas del embalse (Barrié de la Maza), que se derrumba, providencialmente, al pasar la tropa.

En la cercana Muxía ocurre algo similar, pero aquí la tradición añade un elemento nuevo, una aparición en carne mortal de la Virgen (en la cruz, cristo, se la había enconmendado a Juan, el hermnano de Santiago). La tradición integra también elementos naturales característicos de la zona, en particular las piedras, que quedan así cristianizados y dan testimonios de los prodigios. Pero en ambos casos, la devoción de los romeros se concentra en dos imágenes de culto llegadas del mar: el Cristo de Fisterra, de un patetismo casi humano, y una pequeña imagen de la Virgen, en Muxía, con idéntico canon que la del Pilar.

Grupo de peregrinos. Turismo de Galicia
Nuestra Señora de La Barca y el Santo Cristo de Fisterra

En la Punta da Barca, al menos tres santuarios se sucedieron a lo largo de la historia. El último, iniciado en 1716 por los Condes de Frigilana y Aguilar y concluído por los condes de Maceda, que fueron sepultados en su interior, sigue enmarcado por un entorno de bravía e impresionante belleza y conserva las piedras (de Abalar, de Os Cadrís, con sus poderes curativos del reúma, y de O Timón), que la tradición asocia con el casco, la vela y el timón de la barca de piedra que trajo a la Virgen a esta tierra para, la igual que en Zaragoza, dar ánimos al Apóstol en su tarea evangelizadora.

El hecho devocional y la propia peregrinación se complementan con una gran romería en el mes de septiembre (primer domingo después del día 8). La coronación canónica de agosto de 1947, contribuyó, sin duda, a realzar el culto. El templo muy sobrio y rematado en la presente centuria con dos torres, muestra en el interior un soberbio retablo barroco de Miguel de Romay, presidido por el camarín de la Virgen. La talla gótica está colocada en una barca guiada por dos angelitos en la que también figura un Santiago orante.

Del Santo Cristo de Fisterra, del que se dice que llegó por mar después de ser arrojado por un barco durante una tormenta, cabe indicar que es una valiosa talla gótica del siglo XIV, equivalente a la de Ourense, que es copia mandada hacer por el obispo Vasco Pérez Mariño, natural de Fisterra. Como a aquel, se le aplicaron determinados atributos humanos: sudoración y crecimiento del pelo y las uñas. El licenciado Molina calificaba al Cristo de "tan maravilloso y de tan gran devoción que se dize no hacerle ventaja el de Ourense" y añade que a él "acuden los más romeros que vienen al Apóstol", pues este era uno de los motivos para allegarse al fin del mundo.

Santo Cristo de Fisterra. Turismo de Galicia
Pero la iglesia de Santa María das Areas, además de la capilla barroca del Santo Cristo (1695), con retablo de Miguel de Romay, y la renacentista de la Virgen del Carmen, con retablo también barroco, conserva un importante patrimonio gótico. La capilla mayor (siglo XIV) guarda la imagen pétrea de la Virgen, una interesante pieza del siglo XVI y, a la entrada, un precioso Santiago Peregrino, representado en lo que resta de un baldaquino gótico. La capilla de la Quinta Angustia y de San Miguel, de  finales del siglo XV, está adosada al muro de la Epístola y la de Santa Lucía, del siglo XIII, flanquea, junto con la del Carmen, una interesante puerta exterior, de estilo gótico final en la que se reproduce el ritual de la Puerta Santa de la Catedral de Santiago. Aunque la portada principal es románica, en el exterior predomina el gótico marinero. La torre de las campanas es del siglo XVI. La capilla del actual cementerio, muy reformada, perteneció al antiguo hospital de peregrinos, fundado en el siglo XV. De la misma época es el precioso cruceiro gótico levantado al pie de la carretera.

Sta. Mª das Areas, cruceiro gótico. Turismo de Galicia
La fiesta del Santo Cristo, declarada del Interés Turístico Nacional, se desarrolla en Semana Santa. Desde el jueves tienen lugar las escenificaciones de la Pasión (Lavatorio de pies, procesión del Nazareno, Desenclavo y Santo Entierro), pero alcanzan su apoteosis el domingo de Pascua con la Resurrección, bailándose, como colofón, al antigua Danza das Areas. En las representaciones intervienen vecinos de Fisterra y alguna es seguida por miles de fieles devotos.

Diarios de Peregrinación

La prolongación a Fisterra y Muxía es, tras el camino francés, el itinerario con más referencias en la literatura odepórica. A Jorge Grissaphan, caballero magiar del siglo XIV, debemos el relato más temprano de esta ruta en sus Visiones Georgii. Tras alcanzar compostela como peregrino, deseoso de permanecer en Galicia como eremita fue informado de un "lugar muy solitario, desierto y apartado notablemente de los hombres y de sus viviendas, situado entre morales altísimos que casi nadie frecuentaba": se trata del monte de San Guillermo, en el cabo Fisterra. Sin embargo, y después de cinco meses, tuvo que marchar por ser muchos los que lo visitaban -algunos, con seguridad peregrinos-.

A finales de la Edad Media abundan las relaciones, por ejemplo la de Nompar II, el señor de Caumont (1417), que pasó por Maroñas y habla de San Guillermo "del desierto". Otro tanto cabe decir de Sebastián Ilsung, de Augsburgo, en 1446, el primero que menciona Muxía. Un anónimo alemán  (mediados del siglo XV), que en Fisterra contempló  "la silla de piedra desde la que Santiago, Pedro y Juan miraban el mar", nos proporciona un curioso dibujo de la ermita y las piedras de Muxía. A finales del siglo XV, el polaco Nicolás Popielovo, que parte sin dilación de Compostela a Muxía, describe el "barco destrozado, hecho de pura piedra" en el que navegó la Virgen, que a pesar del tamaño de su mástil podía moverse con una mano. De aquí fue a Fisterra, en cuya iglesia se ganaba entonces la indulgencia plenaria. También es del siglo XV el relato de Martir, Obispo de Armenia, que encuentra aquí al "vakner", un extraño animal salvaje, grande y muy maligno.

Entrado el siglo XVI, el veneciano Bartolomeo Fontana visita Muxía y Fisterra, siguiendo de forma inusual, desde A Coruña, la Costa da Morte (1539). Indica que los libres de pecado mortal podrán mover con un dedo la piedra del navío de Muxía, como el mismo lo hizo, y que todos deben pasar bajo el casco (pedra dos Cadrís) y dar tres vueltas a la ermita. En Fisterra recuerda el hospital y habla de los guías que conducían a los peregrinos hasta la ermita de San Guillermo. Doménico Laffi, el erudito clérigo boloñés cuatro veces peregrino, en 1673 se acercó también a Fisterra, donde menciona la iglesia de Santa María y el fanal con fuego para orientar a los navegantes. Su compatriota, el franciscano Bonafede Vanti, fue a Fisterra y Muxía, copiando en el santuario mariano una relación de los milagros de Nosa Señora de Barca.

En estos relatos son frecuentes las referencias al monte de San Guillermo y a su ermita, hoy desaparecida y a cuyos restos se asociaba la fecundidad. En 1745 el Pasre Sarmiento escribe: "No hace mucho tiempo, había una pila o cama de piedra en la que se echaban marido y mujer que, proe estériles, recurrían al Santo y a aquella ermita".

A Barca, Pedra dos Cadrís. Turismo de Galicia.
Tramos del Camino

Santiago - Negreira

Se sale de la Praza do Obradoiro, en dirección a la "Rúa das Hortas". Merece una corta visita el templo barroco de la Angustia de Abaixo o San Fructuoso, con las alegorías de la Prudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza, las populares sotas, coronando su fachada. En su interior alberga interesantes tallas de Gambino y Antonio Fernández.

Por el Campo do Gaio, Poza de Bar y la rúa y carballeira de San Lourenzo, cantada por Rosalía de Castro en Follas Novas, se llega al convento de San Lourenzo de Transouto, fundado en el s. XIII por el obispo zamorano Martín Arias. Fue convento franciscano y estuvo bajo el patronato de la casa de Altamira, pasando, con el tiempo, a poder de la duquesa de Medina de las Torres. Su iglesia guarda un tesoro en los mausoleos de los marqueses de Ayamonte y en el retablo, todo en mármol de Carrara, salidos del taller genovés de los Aprili (siglo XVI).

Desde aquí se pueden ya seguir las tradicionales flechas amarillas. Las referencias inmediatas serán Ponte Sarela (aquí se cruza el Sarela), Sarela de Abaixo y Moas. Aquí, después de un amplio arco, se busca la dirección de Carballal, que se atraviesa por el centro, en dirección a Pedrido y Quintáns. Se cruza el río Roxos por puente recien restaurado y, por arriba de Portela, se llega al Alto do Vento, límite de los municipios de Santiago y Ames.

En Aguapesada, cuyo puente medieval y entorno han sido restaurados, se habilitó una agradable área recreativa. Luego el Camino se empina entre topónimos de viejo sabor local (Castiñeiro do Lobo, Alto do Mar das Ovellas), para descender suavemente por Susavila do Carballo (casas de piedra), Trasmonte (iglesia barroca y cruceiro jacobeo) y Burgueiros.

En el núcleo histórico y monumental de Pontemaceira Vella, partido por el Tambre, nos encontramos con un puente de excelente factura, que podría competir con los mejores del Camino Francés. Construído a fines del siglo XIV o comienzos del XV, estaba ya en uso en 1471, fecha en que tuvo aquí lugar una batalla entre las tropas de la mitra y el conde de Altamira. Muy arruinado, a finales del s. XVIII fue restaurado, pero manteniendo la estructura medieval con su perfil alomado, los cinco arcos mayores (el central apuntado) y los dos de aliviadero. El puente sirve de mirador sobre los molinos del Tambre, la capilla de San Brais, un pazo neomedieval rodeado de jardines y el delicioso caserío, con sus hórreos y pombales, envuelto por el arbolado. A un kilómetro, (se ve la torre), queda el templo románico de Santa María de Portor.

Aguapesada, puente medieval. Turismo de Galicia
El Camino continúa por la ribera del Tambre, se introduce en una mágica carballeira y pasa bajo un arco del puente nuevo, de la segunda mitad del siglo XIX. Entre campos de cultivo, desemboca en la carretera a Negreira, de la que vuelve a escapar pasado el núcleo de Barca. Ahora, enfilando la cuesta de Chancela de Baixo, dejará a mano izquierda un antiguo cruceiro, la colina donde tiene asiento un castro y el portón que da acceso al pazo de Chancela, también denominado del Capitán, que se halla rodeado por un robledal. Por este mismo lado podemos acercarnos a la vecina iglesia de Santa Baia de Logrosa, que conserva una antigua pila bautismal y dos curiosas tumbas en el atrio. Más allá contemplamos el embalse Barrié de la Maza. Estamos prácticamente en la villa de Negreira.

Negreira fue donada a la Iglesia de Santiago por Alfonso III (876), pero la población no alcanza relevancia hasta la pasada centuria, contando ahora con todo tipo de servicios. El Camino continúa por la rúa de San Mauro (Casa da Cultura) y pasa bajo el pasadizo almenado con arco que comunica el pazo do Cotón y la capilla de San Mauro. El pazo de Cotón, fortaleza medieval restaurada en el siglo XVII, con sus torres y su entorno ajardinado, es el monumento más representartivo de Negreira.


Negreira, pazo de Cotón. Turismo de Galicia
Negreira - Olveiroa

Se sale de Negreira, salvando el río Barcala por un pequeño puente, y se sube hasta la vieja parroquial de San Xián (s. XVIII), desde la que se obtienen buenas vistas de la villa, los pazos do Cotón y Chancela y la vega.

Desde Zas, que posee un meritorio cruceiro con una original Piedad, toda la magia del antiguo Camino Real, flanqueado por "valados" y arbolado, nos acompaña durante una legua. Siempre a la derecha de la carretera, se curzan las aldeas de Camiño Real, Rapote y Piaxe (iglesia parroquial de Pena). A ambos lados merecen ser visitados los templos de San Vicenzo de Aro, neoclásico con elegante bóveda de cañón corrido, y San Martiño de Broño, de 1781. Por fin, y dejando atrás Portocamiño, un corto tramo de tierra nos devuelve al asfalto.

Por Vilaserío entramos en el altiplano ondulado de la comarca de Xallas. Un desvío de 1.6 km. nos permite visitar el pazo y conjunto parroquial de San Pedro de Bugallido, con cruceiro de 1688. Los horizontes son amplios a partir de Cornado, situada al pie de un castro, y las rectas se prolongan desde las alturas del Marco Cornado y, dando un rodeo, desde la entrada del municipio de Mazaricos (Cotón de Vilar), hasta Maroñas.

Aunque no sigue la traza hsitórica, desde Maroñas es posible evitar la carretera de Santa Comba a Muros, haciendo un desvío por Santa Mariña, que conseva un templo románico del siglo XII: Obligados a pisar la LC-403 desde Mola, muy pronto se gira a la derecha, en dirección a Pino de Val, para cruzar las aldeas de Bon Xesús (cruceiro antiguo), Gueima y Vilar de Castro. En esta última comienza el ascenso, pródigo en panorámicas sobre la Terra de Xallas, por las estribaciones del monte Aro (556 m). En lo alto, el camino se proxima un castro circular. En la bajada, por pistas de tierrra, se llega a las aldeas de Lago y Abeleiroas. Desde aquí puede hacerse un desvío hasta A Picota (3,5 km), cabecera del municipio de Mazaricos, bien dotada de servicios y con mercado todos los sábados. De Camino, se pasa junto a la capilla de Virxinidón (Quintáns), con retablo barroco, y la parroquial de San Xoán de Mazaricos, de esbelta torre barroca y capilla mayor ojival.

La marcha prosigue hacia el valle del Xallas, tras rodear la pequeña Serra do Castelo, junto a la iglesia de San Cristovo de Corzón, que muestra espadaña exenta. Una larga recta enlaza, en Mallón, con la carretera de Pino de Val a Dumbría, que se sigue en esta última dirección. En Ponteolveira, con la fábrica del uente originaria del s. XVI pero muy reformada, tuvo lugar una desastrosa batalla entre los patriotas de la comarca y las tropas napoleónicas.

Hasta Olveira se pisa de nuevo la carretera, dejando a la derecha un desvío (2,8 km) que permitirá llegar a San Martiño de Olveira, cuya iglesia barroca muestra, en la fachada, un relieve del titular partiendo su capa con el mendigo. Muy cerca está la presa del embalse de Fervanza. Olveiroa es aldea grande y compacta que mantiene algunos buenos ejemplos de arquitectura popular y la iglesia de Santiago, con un simpático busto del apóstol, precedida de una cruz.

Olveiroa - Fisterra

Una alternativa del Camino sale de Olveiroa junto a una fuente con lavadero y sigue la pista del Vao do Couso, que bordea los estrechos embalses de Olveira y Castrelo. "La ruta de los saltos", muy atractiva, nos ofrece una excursión hasta Campelo, el bosque autóctono residual de la devesa de Anllares, y las riberas del truchero Beba, que confluye en Colúns (San Francisco abraza a Cristo en su cruceiro) con el Xallas.

Pero la ruta principal arranca justo a la izquierda del lavadero y continúa por una pista forestal de reciente construcción que sigue el antiguo camino medieval y salva el río de Logoso. Cerca queda la aldea del mismo nombre, desde la cual se alcanza la de Hospital, punto de bifurcación del camino de Fisterra y del de Muxía. Al otro lado de la montaña puede ser visitada la curiosa piedra oscilante de Brasal.

La fábrica de Carburos Metálicos (Ferroatlántica) surge, a la manera del infierno de Dante, como una última prueba antes de llegar al Océano. A 5 km. se encuentra la capital del municipio de Dumbría, con su parroquial barroca, buena rectoral restaurada y diversos sevicios. Desde la carretera que baja a Cée, justo frente a la puerta de la factoría, parte el Camino Real. Siguiendo esta carretera, a los 1.500m. está señalizado el desvío al embalse de Santa Uxía, excelente mirador sobre el Ézaro, los montes de O Pindo y la desembocadura del Xallas en cascada.

Por zonas de monte bajo, se llega al emblemático cruceiro de Marco do Couto. Poco después de esta encrucijada, por la izquierda puede visitarse la elegante iglesia barroca de San Pedro de Buxantes, atribuida al ceense Domingo Antonio de Andrade. Siguiendo hacia el Sur, nos aproximamos a la ermita de Nosa Señora das Neves, con su Fonte Santa. Restaurado en 1997, además de un agradable atrio arbolado, el santuario dispone de un cruceiro y de un manantial con propiedades curativas. La romería tiene lugar cada 8 de septiembre. Sea cual fuera el camino elegido, se acaba llegando a otra ermita, la de San Pedro Mártir, que también cuenta con su campo de la fiesta y fuente santa que cura reúma, dolores de pies y verrugas.

Santuario de Nª Sra. das Neves. Turismo de Galicia
Desde este lugar, situado ya en el municipo de Cée, la ruta se encamina hacia el sur. En el alto do Cruceiro de Armada (247 m.), auténtico monte del gozo de esta ruta, divisamos por fin, en toda su plenitud, el cabo Fisterra, recortado sobre el Océano.

Muy rápido, el descanso del monte nos conduce a Camiños Cháns (cruceiro) y, por la C-550, a Cée. Tras pasar frente a la puerta del antiguo camposanto, el itinerario urbano recomendado sigue por el Campo do Sacramento, la Rúa da Madalena  con el Pazo do Cotón (en lo alto queda el grandioso edificio decimonónico de la Fundación Fernando Blanco de Lema), la agradable alameda y la iglesia de Nosa Señora da Xunqueira, con su cabecera gótica. La villa, activa, industrial y comercial, es la mejor surtida del itinerario.

Tomando Cée como punto de partida, a 2 km. puede visitarse el núcleo parroquial de San Adrián de Toba, con templo barroco, buenos hórreos y un área recreativa próxima a una agrupación de molinos. Hacia el sur, vía Muros, tiene cierto interés jacobeo la aldea de Ameixanda, en cuya iglesia de Santiago se custodia una reliquia con un dedo del apóstol. Más allá, fue habilitado un mirador sobre la ría, el cabo Cée, Fisterra y los montes de O Pindo.

A Corcubión, conjunto histórico-artístico, se entra por una larga rúa interior (mirador sobre el puerto, desde la capilla de San Antón), aunque tampoco es desdeñable seguir el Paseo da Mariña o el nuevo paseo marítimo. Casas blasonadas, con marineros voladizos, balconadas y elegantes galerías, nos acompañan hasta desembocar, junto a la fuente de cuatro caños, en la Plaza de Castelao. La inmediata iglesia parroquial de San Marcos, gótico-marinera de hacia 1430 y con torre neogótica, guarda dos tallas de valía. La del patrón San Marcos, según la leyenda desembarcada por un navío para aplacar una tempestad, fue encargada en Italia por los condes de Altamira, a finales del s. XV. La otra, la de Nosa Señora do Carme, es obra probable del taller de Gambino. La rúa de San Marcos, con buena casa blasonada barroca, nos conduce al Campo do Rollo, desde el que parte, en pronunciada cuesta, el camiño da Fonte do Vilar.

Fisterra. Turismo de Galicia
Muy cerca de la aldea de O Vilar aparece la encrucijada de San Roque, con tosco cruceiro y un área recreativa. Desde ella es posible cubrir un circuito litoral que pasa por Redonda (hórreos, templo románico de San Pedro, cruceiro de 1689 y óptimas vistas sobre el cabo Fisterra), el cabo Cée (faro y mirador sobre la ría e islas Lobeiras), el castillo del Cardenal  (que defendía la ría en conexión con el del Príncipe, en Ameixenda) y la playa de Quenxe.

A partir de San Roque, un camino de tierra sigue hacia Amarela y Estorde, donde regresamos a la carretera antes de bordear su playa. Muy cerca, pero ya en el municipio de Fisterra, se cruza la marinera localidad de Sardiñeiro y, a partir de Calcoba, la ruta aprovecha el largo y agradable paseo marítimo peatonal de Langosteira, que entre dunas y pinares bordea los dos kilómetros del arenal.

Se entra en Fisterra por la rúa de Santa Cataliña, delante del Ayuntamiento, donde entregarán a los peregrinos la "Fis-terrana",  documento que certifica han alcanzado el fin del mundo. Luego, por la rúa Real - con el albergue a su entrada- se cruzan la Praza da Constitución (cruceiro) y la plazuela del Ara Solis (casa con reloj de sol y capilla barroca del Buen Suceso), hasta alcanzar, algo apartada, la iglesia medieval de Santa Mária das Areas, precedida de su soberbio cruceiro del siglo XV. El periplo debe concluir más allá del faro, en los acantilados del cabo, y a ser posible, contemplando una puesta de sol, un grandioso espectáculo que, a decir de un autor reciente", sigue despertando la admiración y el sentimiento de muchas personas que llegan hasta aquí, sólo para contemplarlo". También son lugares de visita próximos el monte Facho (Penas Santas) y, siguiendo una pista forestal, las ruinas de San Guillermo. La jornada puede concluir, tras una visita al castillo de San Carlos, en las animadas terrazas del puerto pesquero.

Sta. Mª das Areas, Fisterra. Turismo de Galicia
Fisterra - Muxía

Al partir de la villa del Cristo, por la C-552, se gira a la izquierda, hacia la parroquial de San Martiño de Duio. Caminando por el istmo arenoso que oculta la antigua ciudad de Dugium, que pudo ser arrasada por el mar, como indica la leyenda, o por el suevo Reckila a raíz de haber destruído sus habitantes los templos arrianos. Bien por Escaselas y San Salvador, más corto, o por el antiguo camino, que continuaba por Hermedesuxo de Riba, Castro (iglesia de S. Vicenzo de Duio), Vilar, Denle y Castromiñán, se alcanza la Punta do Rostro, en la que naufragó el célebre y polémico mercante Casón. Se rodea el enorme y desolado arenal de rostro por una pista de tierra que evita las aldeas de Buxán, Suarriba y Castrexe. Desde la de Padrís, y después de contemplar el cabo da Nave, nos introducimos en el Camino Real a través de un monte de pinos y eucaliptos. Dicha vía desemboca en el Mellón de Lires, otro excepcional mirador sobre un rosario de promontorios y el arenal de Nemiña, situado al otro lado del río Castro.

Remontado la pequeña Ría de Lires, en la que invernan zancudas y anátidas, desde la iglesia barroca de Santo Estevo se atraviesa, en cuesta, el núcleo de Lires (buenos hórreos y varias casas de turismo rural). De aquí se desciende al valle del río Castro y, salvando el Vaosilveiro, una estrecha pista entre eucaliptos sube hasta el Monte de Pedra Furada, dejando a la derecha (1 km) la parroquial románica de Santa Locaia de Frixe. Siempre en línea recta, se cruza la carretera a Touriñán, se pasa cerca de Loalo, por Guisamonde, y al pie de un cruceiro con fuente, se entra en Morquintián, que cuenta con otra iglesia románica rural dedicada a la Virgen. Un desvío muy aconsejado es el del solitario e impresionante cabo Touriñán, con su faro y sus penorámicas sobre el bravío litoral. En sus inmediaciones están los templos románicos de San Martiño de Touriñán y San Cristovo de Nemiña. La carretera litoral por O Cuño (aldea rodeada por un muro) y el cabo da Voutra desemboca en Muxía.

Muxía, calzada de Ozón. Turismo de Galicia
La calzada real que unía Fisterra y Muxía, de Morquintián pasa a Vilela, y, tomando un isntante la pista que va a  Alberguería, inicia el duro ascenso (izda.) al pelado Facho de Lourido, que ofrece amplias panorámicas sobe el litoral muxián y la ría de Camariñas. La bajada, rápida hasta la aldea de Xurarantes, nos introduce en la villa de la Barca, a espaldas del puerto, por el arenal de Lourido. Bordeando el Monte Corpiño por el Camiño da Pel, se alcanza, desde una insólita perspectiva, el Santuario de Nosa Señora da Barca, con el mar espumoso bañando sus míticas piedras y Cabo Vilán al fondo. La pequeña imagen gótica de la Virgen espera en el precioso retablo mayor de Miguel de Romay. La villa, muy próxima fundada en el siglo XII, es puerto pesquero reconocido, con gastronomía marinera de renombre y una bonita iglesia parroquial de estilo gótico mariñeiro. Pero lo que la identifica especialmente es su Santuario de la Barca, o, como dicen en la zona, "A Barca de Muxía".

Variante a Muxía desde Hospital

El ayuntamiento de Muxía ha recuperado, en 1997, este antiguo ramal de la ruta de peregrinación, muy recomendable, tanto a la ida como al regreso, para cerrar el triángulo jacobeo Hospital-Fisterra-Muxía. Así pues, desde Hospital es preciso seguir la sinuosa carretera que baja a Dumbría hasta encontrar, a la izquierda, el Camino Real. Poco después, continúa por el lado contrario de la misma, deparándonos buenas vistas sobre el Val do Fragoso y de gran parte de la etapa a recorrer. En la pequeña capitalidad municipal de Dumbría, además de la iglesia barroca de Santa Baia y la restaurada rectoral, disponemos de algunos servicios, casa de turismo incluída. A un kilómetro de la localidad, siguiendo el trazado de la vieja carretera de A Coruña a Fisterra (C-552), cruzamos el río Fagoso por la ponte de Val de Liñares, rodeando los eucaliptales de la Pena do Corvo hasta alcanzar, ya en el municipio de Muxía, el lugar de Trasufre, en cuya capilla se celebra la romería de la Santiña do Espiño (21 septiembre), con su fuente santa en la que se dejan los pañuelos, de un año para otro, para curar las verrugas. Salvado el río Castro por Calo, a poco más de un kilómetro, rápidos con pozas que configuran un delicioso paraje al pie de la arruinada ermita de Santo Eutel.

Por Senande, que aún mantiene alguna casa blasonada, el peregrino transita pistas de asfalto hasta Vilastose, con el cruceiro da Cancela y la parroquial de San Cibrán, de campanario exento y con otro cruceiro. Un camino de tierra, alternativo y paralelo al de Fumiñeo, continúa desde A Grixa, sin más aldeas hasta Quintáns. En este núcleo está la moderna capilla de San Cidre. Por tierras de cultivo concentradas, se baja a Ozón, hasta pisar, en el tramo más próximo al que fue monasterio de San Martiño (ábsides románicos y espadaña barroca), una amplia vía empedrada (Camino Real de Negreira a Muxía). A su vera se encuentra, con sus 22 pares de pies, uno de los hórreos más largos de Galicia.

Una variante litoral, que evita la carretera general, nos lleva a la atractiva aldea de Merexo, con buenas vistas sobre la ría. Desde aquí, o mejor tomando el camino derecho por Vilar de Sobremonte, que se ve obligado a cruzar la carretera de Bertamiráns a Muxía, el peregrino debe continuar la marcha, entre pinares, por Os Muíños (molinos en el río Negro), hasta el monasterio de San Xilán de Moraime, visitando su notable templo románico de tres naves, las portadas y las pinturas murales góticas. A su vera quedan la prioral dieciochesca y un área recreativa. La entrada en Muxía se realiza por Casas Novas, cruzando la general para subir a la capilla de San Roque, cerca de Chorente (panorámica sobre la villa), y seguir por la playa de Espiñeirido. Desde la A Cruz, y por el bien acabado paseo marítimo, sólo resta seguir hasta el puerto, pasar junto a los secaderos de congrio, y desde la parroquial gótica de Santa María, alcanzar por una senda recién empedrada, el Santuario de la Barca.

Nª Sra. de Barca. Turismo de Galicia
Aquí, para concluir, vale la pena evocar aquella cantiga popularizada por Rosalía de Castro:

"Nosa Señora da Barca,
ten o tellado de pedra;
ben o puidera ter de ouro,
miña Virxe, se quixera".


PEREGRINACIÓN, JUBILEO Y CAMINO

LA PEREGRINACIÓN

La peregrinación es un acto esencialmente religioso. El arte, el paisaje del Camino y valores estrechamente vinculados a la peregrinación (solidaridad, autosuperación, etc.) contribuyen a resaltar esta dimensión. Pero los elementos culturales y paisajísticos y el propio contacto con los pueblos y costumbres que configuraron lo que el consejo de Europa catalogó como "Primer Itinerario Cultural Europeo" hicieron de esta vieja ruta una vía también de arte y cultura, un camino de espiritualidad hasta el corazón de Galicia.

COMO SE GANA EL JUBILEO

Para ganar el Jubileo no es necesario hacer el Camino. Basta con visitar la catedral cualquier Año Santo (cuando el 25 de julio coincide en domingo) y rezar alguna oración, como el Padre Nuestro o el Credo, por las intenciones del Papa, además de consfesarse y comulgar cualquier día comprendido entre los 15 anteriores y 15 posteriores a la visita.

COMO OBTENER LA COMPOSTELA

Se conoce con el nombre de LA COMPOSTELA la Certificación Oficial que concede la Catedral de Santiago a aquellas personas que realizan la peregrinación por motivos religiosos (sea o no Año Santo). Son requisitos necesarios para que se extienda esta Certificación recorrer a pie, en bicicleta o a caballo una parte del Camino de Santiago y acreditarlo a la llegada (al menos 100 km, a pie o a caballo y 200 en bicicleta).

También se obtiene LA COMPOSTELA al haber recorrido, al menos, 40 millas náuticas y realizar la peregrinación desde Padrón a Santiago.
La acreditación del Camino recorrido se efectúa con la Credencial del Peregrino, en la que se van poniendo sellos o firmas de las parroquias, albergues, refugios o personas representativas de los pueblos por donde transcurre la peregrinación.
De no conseguir dicha Credencial, ésta podrá suplirse por un diario de ruta con las firmas y sellos de cada etapa del Camino.

CONSEJOS BÁSICOS PARA UNA PEREGRINACIÓN A PIÉ

PREVIO AL INICIO DE LA MARCHA ES RECOMENDABLE efectuar un sencillo reconocimiento médico y realizar un entrenamiento, caminando distancias cada vez mayores, en días sucesivos.
Vestido y calzado para la marcha: La vetimenta debe ser holgada y transpirable, para evitar los frecuentes roces que producen dermatitis de contacto, sobre todo en la parte interna de los muslos. Además debe llevarse ropa adaptada a la climatología de la época en que se realice la peregrinación. No debe olvidarse un sombrero para evitar las insolaciones. El calzado es fundamental debe ser bota que abrace el tobillo, pues los caminos son irregulares, pudiendo producirse esguinces que podrían incluso obligar a suspender la marcha. Aparte de ser alta, la bota debe ser impermeable y transpirable, evitando así los problemas derivados de la sudoración del pie, como las ampollas y vicosis. Complementos del calzado son los calcetines, de lana o similar, que deberán cambiarse a menudo.

BOTIQUÍN DE PRIMEROS AUXILIOS que debe incluir: vendas, gasas y esparadrapos para vendar los tobillos ante un esguince, antisépticos y desinfectantes para las ampollas, micóticos para tratar la micosos (hongos), antiinflamatorios.

ALIMENTACIÓN: En la víspera de la marcha no se debe raealizar una ingesta copiosa de difícil digestión. Es conveniente la ingestión de más azúcar, bajo la forma de dulces o miel, de lo que comúnmente se tomaría. Las grasas (mantequillas, tocino, etc.) deben tomarse en cantidades repetidas y pequeñas.
Las proteínas (huevos, carnes, pescados y leche) son menos imprescindibles durante el esfuerzo y tienen su mayor indicación en las épocas de descanso entrenamiento y preparación.

Las vitaminas precisas se cubren con el aporte de frutas frescas (limones, naranjas, etc.) y frutos secos del tipo de nuez y pasas.
Hacer la comida más fuerte al final de cada etapa.
Si se toma agua en el camino, asegurarse de que es potable.
La sensación de sed se calma mejor, no con el aporte de líquidos muy fríos, sino con sopas o caldos templados.

EN CASOS DE AGOTAMIENTO POR EL CALOR: Colocar a la persona en sitio fresco y darle de beber líquido abundante (en un litro de agua, disolver 1/2 cucharadita de bicarbonato y 1 de sal). Si aparecen calambres acusados, aumentar la sal.

PREVENCIÓN DE AMPOLLAS Y ROZADURAS: GeneralmenTe se deben a calcetines mal puesto o inadecuados, uñas largas o mal cortadaS, calzado mal ajustado o nuevo, costuras, terminaciones interiores o deformidades del calzado. Evitar todo esto.

PREVENCIÓN DE AGUJETAS Y MOLESTIAS MUSCULARES: Sus causas más frecuentes, y que hay que evitar, son la falta de entrenamiento, esfuerzos excesivos, cambios bruscos de ritmo, paradas en sitios húmedos.

OTRAS RECOMENDACIONES

1º.- Si se viaja de noche, no olvidar usar reflectantes.
2º.- Si se camina por carretera, circular siempre por el arcén del lado izquierdo.
3º.- Evitar crear grupos y apelotonamientos en la calzada.
4º.- Hacer siempre caso de las recomendaciones de la organización, Guardia Civil,  Policía y Cruz Roja.
5º.- Los Servicios de Socorro de la Cruz Roja realizan una importante labor sanitaria. Deben utilizarse sólo en caso de verdadera necesidad. Para aquellas lesiones o accidentes que se puedan sufrir durante la marcha se aconseja consultar al personal previsto al efecto por la organización.
6º.- Cuidar la limpieza de los locales de refugio y acampada y procurar ser respetuoso y amable con la población. Valorar y apreciar el esfuerzo, muchas veces abnegado, de las personas que atienden los albergues.

MATERIAL. RELACIÓN DE MATERIAL BÁSICO PARA LA PEREGRINACIÓN:

- Carnet de identidad y carnet de la Seguridad Social
- Buen calzado (botas y zapatillas).
- Impermeable
- Jersey /cazadora
- Pantalones cortos
- Pantalón largo/chandal
- Camisas
- Bañador
- Ropa interior (unos cuantos pares de calcetines)
- Tobillera, rodillera
- Cantimplora
- Saco de dormir aislante, cabecera hinchable.
- Bolsa de aseo
- Aguja, hilo, navaja.
- Papel higiénico
- Cortauñas
- Jabón de lavar
- Toalla
- Botiquín
- Linterna
- Bolsas de plástico
- Guía, libros de apoyo, mapas, biblia o Evangelios.
- Sombrero
- Gafas de sol

RED DE ALBERGUES DE PEREGRINOS DE GALICIA

Conservación y Utilización

La conservación y utilización de la red de albergues de peregrinos está regulada por una normativa que delimita los derechos y deberes de los peregrinos usuarios. Esta normativa destaca:

1º.- Que los peregrinos a pie o con limitaciones físicas tendrán prioridad para la ocupación de estos albergues del Camino de Santiago en Galicia. En la escala de prioridades, seguirán a los de a pie, los que recorran la ruta jacobea a caballo, en bicicleta o circulen en coches de apoyo.
2º.- Las plazas serán cubiertas por orden de llegada de los peregrinos a los albergues, sin que, en ningun caso, la Xunta contemple la posibilidad de efectuar reservas prevías.
3º.- La utilización del albergue es gratuita, así como el de información, botiquín de primeros auxilios y los establos para alojamiento de los caballos o los aparcamientos para bicicletas, aunque el mantenimiento de las monturas seá por cuenta del peregrino. Los peregrinos podrán utlizar también los servicios de lavado de ropa y uso de teléfono, previo pago del gasto que ello supone.
4º.- La estancia será de una sola noche, salbo en caso de enfermedad o fuerza mayor.
5º.- Los albergues cerrarán sus puertas a las once de la noche y deberán ser abandonados antes de las diez de la mañana.
6º.- Las luces deberán ser apagadas a las once y media de la noche, con excepción de las zonas comunes.
7º.- Los usuarios deberán cuidar las instalaciones con la debida diligencia, dejándolas ordenadas y limpias, recogiendo la basura en los correspondientes contenedores. De igual forma, se recomienda no malgastar la luz eléctrica y el agua, así como hacer uso de los tendales para secar la ropa.

LA CATEDRAL DE SANTIAGO

Visitas Interiores

CAPILLA MAYOR:
Románica cubierta de barroco. Púlpitos del Renacimiento, baldaquino del siglo XVII inspirado en el de San Pedro de Roma, pero con afán de superarlo, de hacerlo más aéreo, por eso está sostenido por ángeles. Dentro del camarín barroco (siglo XVIII) está la talla de Santiago sedente (siglo XIII), vestido de peregrino, con esclavina y bordón de plata.

CAPILLA DEL SALVADOR (GIROLA)
Románica. Es la más antigua de todas. La catedral se comenzó por esa zona en el año 1075. El retablo-custodia es renacentista, hecho de mármol policromado. Representa a Santiago Peregrino en el cuerpo inferior, entre la Virgen con niño y una talla del Salbador del siglo XIV. Aquí se daba la comunión ya los peregrinos y se les hacía entrega de una carta de pergamino con insignias atadas que acreditaba su peregrinación.

CAPILLA DEL PILAR (GIROLA)
Barroca. El arzobispo Monroy contó para construirla -entre 1665 y 1721-, con los mejores artistas de Galicia: los arquitectos domingo de Andrade y Fernando de Casas, los escultores Miguel de Romay y Diego de Sande y el pintor García de Bouzas.

CAPILLA DE LA CORTICELA (CRUCERO NORTE)
Fue iglesia independiente de la Catedral hasta el siglo XVI. Levantada en el siglo IX y transformada en el XIII con artistas del taller del Maestro Mateo (Epifanía de la Portada).

CAPILLA DE LA COMUNIÓN (NAVE DEL EVANGELIO)
Neoclásica. Es una rotonda cubierta por una gran cúpula. Orden jónico en las columnas y frontones triangulares acrecientan el clasicismo. El arzobispo Rajoy contó con Domingo Lois y Lucas Ferro Caaveiro para su construcción a fines del siglo XVIII.

PÓRTICO DE LA GLORIA (NÁRTEX)
Protogótico. Simboliza la Jerusalén celeste del Apocalipsis. Cristo en la Gloria aguarda, con los Angeles y los Ancianos, a las almas de los justos del seno de Abraham (arquivolta izquierda) y del Juicio Final (derecha). Los profetas están en las columnas de la izquierda y los Apóstoles en las de la derecha. En el parteluz se representa el Arbol de Jesé (genealogía de Jesús) y al Apóstol Santiago.

CAPILLA DE LAS RELIQUIAS (NAVE DE LA EPÍSTOLA)
Antigua Sala Capitular, cubierta con bóveda de crucería. En el siglo XVI se trasladó allí el panteón real, con los sepulcros de los reyes de los siglos XII y XIII. Los más importantes son Fernando II y Alfonso IX. Los relicarios de la Edad Media y del Renacimiento se custodian en un retablo neogótico.

TESORO DE LA CATEDRAL
Cuenta con la mejor colección gallega de orfebrería litúrgica, desde el siglo XI al XX. Las joyas más conocidas son la Custodia de Arfe (siglo XVI) y los cálices, copones y custodias de oro y piedras preciosas de los arzobispos Monroy (siglo XVIII) y Múzquiz (siglo XIX).

EL CLAUSTRO
El Claustro de la Catedral (siglo XVI) es la edificación más importante del renacimiento compostelano. Se visita de camino a la Sala Capitular (ala oeste del claustro), barroca, presidida por un Santiago peregrino de Gambino (siglo XVIII). Guarda una colección de tapices de Teniers, Rubens y Goya.

Visitas Exteriores

CRIPTA DEL PÓRTICO DE LA GLORIA (ENTRADA POR EL OBRADOIRO, AL PIE DE LA ESCALINATA)
Protogótica. Semeja una verdadera iglesia, con girola, crucero y dos naves. Sostienen el piso superior y simboliza el mundo terrenal iluminado por el sol y la luna, labrados en las claves de las bóvedas. Los pecados de los hombres aparecen en los capiteles.

PALACIO DE GELMIREZ (entrada por el Obradoiro)
Protogótico. Es el palacio de los arzobispos de Santiago y el edificio civil más importante de la Edad Media en España. Sus salas muestran el esplendor de la arquitectura y de la escultura de los siglos XII y XIII. Las ménsulas del Salón de los Banquetes -muy significativas-, son toda una muestra de gastronomía y buenas formas de la época.

MUSEO CATEDRALICIO (entrada por el Obradoiro)
Las colecciones artísticas más relevantes de la ciudad se exponen aquí. Las piezas guardan íntima relación con la Catedral: restos del Pórtico de la Gloria, del Claustro medieval y de las primitivas fachadas románicas.

RITOS Y COSTUMBRES

Visita a la Tumba Apostólica

En la cripta está el Sepulcro de Santiago y sus discípulos Atanasio y Teodoro. Este lugar es la parte interior del mausoleo del Apóstol (Siglo I), descubierto en las excavaciones del siglo XIX. Las reliquias reposan en una urna de plata con el monograma de Cristo (Crismón) en la tapa. En el frontal se representa a Cristo Pantocrátor con los símbolos de los Evangelistas, acompañado por los Apóstoles.

El rezo del Credo ante la tumba de Santiago es una manifestación de adhesión a la Fe predicada por el Apóstol en estas tierras del extremo de Occidente. También es tradicional subir al camarín donde Santiago guarda los emotivos abrazos y las oraciones de los peregrinos desde la consagración del templo en 1211.

Para ganar el jubileo es necesario que sea Año Santo y hacer confesión y comunión, tal y como hicieron generaciones de peregrinos y creyentes venidos de todos los rincones del mundo desde el comienzo de las peregrinaciones en la Edad Media.

El Camino de Santiago en sus rutas francesa, inglesa y del norte terminaba con la entrada por la fachada del Paraiso (actual Azabachería), Las rutas meridionales -Vía de la plata y Camino portugués- concluían con la entrada por la fachada de Platerías. Pero cada Año Santo Compostelano todos los -caminos de Santiago confluyen en la Plaza de la Quintana. Allí se abre a los peregrinos la Puerta Santa o de los Perdones, que los conduce directamente a la girola de la Catedral muy cerca de la Tumba del Apóstol.
Santiago también aguarda en el Pórtico de la Gloria. Situado sobre el parteluz, el Apóstol mira a cuantos se sitúan frente a él para orarle. Su mediación es segura porque muy poco más arriba -en el tímpano- está Cristo en la Gloria.

Tradicionalmente se cree que el autor del Pórtico el Maestro Mateo, se autorretrató en la figura orante que está arrodillada en la parte posterior del parteluz. Popularmente se la  llama "O Santo dos Croques". Es creencia popular que quien se golpea la frente sobre la cabeza de la figura del arquitecto obtendrá sabiduría y prudencia.

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