Cáceres, Ciudad Patrimonio de la Humanidad
Cáceres
La Ciudad Monumental de Cáceres es Una ciudad que maravilla y sorprende a quienes la visitan, y despierta la curiosidad de cualquier persona sensibilizada con el arte, la historia y la cultura.
Els Blaus de Roses

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Declarada Ciudad patrimonio de la Humanidad el 26 de Noviembre de 1986


Cáceres es un fantástico Museo de arte al aire libre en el que sus salas se iluminan con el cálido y generoso sol de esta tierra.

Cáceres un fantastico Museo al aire libre
Se halla esta ciudad sobre el ecuador de Extremadura, cerca de Portugal. Diversos hallazgos arqueológicos revelan la presencia de lejanos antepasado en estos contornos. En época romana es un destacado centro urbano, al pie mismo de la Vía de la Plata. Los árabes se instalan en ella siglos después y construyen unas nuevas murallas, un Alcázar y una Mezquita. Tras la reconquista de la villa por los cristianos, se edifican la mayor parte de sus iglesias, palacios y casas señoriales que hoy pueden verse. El Renacimiento y el Barroco traerán consigo la reforma de algunos de sus emblemáticos monumentos. Cuna de conquistadores, de aquí partieron algunos de sus ilustres hijos rumbo a las Américas.

Las calles y plazas medievales de la ciudad son un verdadero ejemplo de conversación y armonía arquitectónica. No hay quizá en España, en tan reducido espacio, semejante concentración de históricos monumentos que se agolpan en cada rincón en cada esquina.

Cáceres, la de los mil y un escudos. Son tantos, que prácticamente ningún noble muro aparece sin esos hermosos blasones, que evocan heroicas gestas y leyendas. Pero es también la ciudad de las esbeltas torres, que se elevan por encima de las casas, como los árboles que buscan la luz sobre el dosel del bosque. Torres llamadas de Bujaco, Hierba, Púlpitos, Horno, Aver, Cigueñas, Redonda, Sande, Nordeste, Espaderos o la de Sande.

Las casas señoriales son incontables, algunas de gran belleza por sus esplendorosas fachadas, con grandes escudos y delicados ventanales góticos. Entre ellas la de los Marqueses de Monroy, Ovando-Mogollón, Sancho Sánchez de Ulloa, Paredes Saavedra, Pereros, Veleta, de los Cáceres Ovando Saavedra, Solis, Lorenzo de Ulloa, Sánchez Paredes, Mudéjar, Aldana, Becerra, Golfines de Abajo, Ovando, Carvajal, o la Mansión de los Sande.
Las casas señoriales en Cáceres
A la hora de comer, un vino de la tierra, las tencas fritas, la caldereta y el asado de cordero. De caza, el conejo al pimentón, la perdiz a la moda de Alcántara y la carne de venado con salsa, y  en verano el sabroso gazpacho cacereño. Para culminar el placer culinario una torta del Casar, o los dulces primorosos elaborados por las monjas.

Reposado el almuerzo la visita continua. La Plaza Mayor es una bella antesala para adentrarse otra vez en el recinto amurallado, por el Arco de la Estrella. Apenas un poco más allá está la hermosa catedral del mismo nombre con su interesante retablo y sepulcro. Al lado está el Palacio Episcopal, fachada gótica y renacentista y el Palacio de mayoralgo con su fachada.

Otras iglesias merecen  la atención, como la de San Francisco Javier, San Mateo, Santiago o San Juan con valiosos detalles en su interior. Sobre los campanarios y pináculos, la imagen omnipresente de las cigueñas. Extramuros, y sobre una colina, se halla el Santuario de la Virgen de la Montaña, desde donde se contempla una espectacular panorámica de Cáceres y los amplios horizontes que la circundan.
La compra de algunos objetos de artesanía sería el complemento perfecto a este recorrido cultural. Cerámica, alfarería, curtidos en piel, cestería y sobre todo labores de filigrana en gargantillas y pendientes, son los productos más recomendables para adquirir como recuerdo. Y luego  un encuentro con los palacios, el de la Generala, Golfines de Arriba, Godoy, Toledo-Moctezuma. Duques de Abrantes, Comendador Alcuéscar, actual Parador de Turismo y el de la Isla. Conventos como el de San Pablo, Compañía de Jesús, Santa Clara, Santo Domingo y el Hospital de los Caballeros.

Vista de una Fachada de una casa con su escudo en Cáceres
En todo caso lo mejor es quedarse un día más en esta encantadora ciudad y disfrutar de su agradable noche. Bajo la galardonada iluminación nocturna de Cáceres, las viejas y empedradas callejas realzan aún más la magia de este escenario prodigioso, donde apenas se oye el eco de los propios pasos y las piedras susurran fantasías.


Fuente: Ciudades Patrimonio de la Humanidad

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