Burgos en 72 horas
Burgos - Castilla y León
El centro de recepción de visitantes de Burgos pone a su disposición toda la información que precisa para programar su estancia en esta magnífica ciudad. Visita Burgos; te sorprenderá la cantidad y calidad del patrimonio histórico que esta ciudad conserva
Els Blaus de Roses

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BURGOS EN 72 HORAS


El centro de recepción de visitantes de Burgos pone a su disposición toda la información que precisa para programar su estancia en la ciudad. Le proponemos iniciar su visita en su sala de interpretación. Después de observar el material interactivo expuesto, seguro que le sorprende la cantidad y calidad del patrimonio histórico que esta ciudad conserva. Podrá empaparse por unos momentos de la historia, curiosidades y anécdotas, además de hacerse con las dimensiones de una ciudad arbolada y vertebrada por su río Arlanzón que puede recorrerse a pie y sin prisas.

Se habrá dado cuenta que la lista de monumentos y vistas es extensa y que existen muchos itinerarios para recorrer las calles y rincones más singulares de la ciudad.

Por ello le proponemos a continuación un programa con las visitas más representativas que todo viajero debería conocer durante su estancia en Burgos.

PRIMER DÍA

Mañana

Desde la lejanía el viajero verá las dos agujas de la catedral de Burgos que le indican la proximidad de su destino.

La catedral es el monumento más emblemático de Burgos y un buen punto de partida, si bien, antes de entrar a la plaza del Rey San Fernando y a los pies de un puente que cruza el río Armazón, se encuentra el Arco de Santa María, antigua puerta de la muralla de la ciudad que en el siglo XVI se ornamentó con estatuas de personajes ilustres locales para conmemorar la visita del rey Carlos V representado en el centro del conjunto escultórico. Hoy en día este arco, cuyas salas y museo de farmacia se encuentran abiertas al público, recibe al visitante e invita a atravesarlo para disfrutar de una de las más bellas vistas de la Catedral.

La Catedral de Santa María, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1984, el templo catedralicio burgalés constituye uno de los primeros ejemplos de arte gótico en España. Intente disfrutar con calma de la visita para valorar el tesoro que guarda. A su estructura de cruz latina se abren diferentes capillas funerarias. Ponga especial atención en la Capilla de la Visitación, los Condestables, Santa Ana y por supuesto, contemple el Cimborrio y la Escalera Dorada.

Una vez visitada la catedral le sugerimos disfrutar del exterior rodeando su perímetro; de la plaza del Rey San Fernando suba a la Plaza de Santa María para contemplar su imponente fachada principal y agujas tan características. En la subida hacia la calle Fernán González un mirador nos permite contemplar la grandiosidad del templo y le conduce a la Iglesia de San Nicolás de Bari, cuyo retablo pétreo y el museo de tapices merece una visita. Otros dos miradores, uno junto al Palacio de Castilfalé, desde el cual se observa el bello conjunto de agujas y filigrana del cimborrio y otro un poco más abajo permite contemplar la capilla de los Condestables y la puerta de la Pellejería.

Siguiendo la Calle Pozo Seco o por la Subida a Saldaña, se llega a la Iglesia de San Esteban convertida en original museo dedicado al retablo. En la pequeña plaza contigua se encuentra el Centro de Arte Caja de Burgos, cuya arquitectura exterior formada por tres originales volúmenes contrasta con el gótico de la vecina iglesia mencionada anteriormente. El CAB es un museo de arte contemporáneo que cuenta con una colección permanente a la cual se suman las exposiciones temporales y desde cuya balconada exterior se disfruta de una bella vista del casco histórico.

Subiendo las escaleras frente al CAB se llega al Castillo cuyas murallas sirven de miradores excepcionales de la ciudad. El Castillo ha sido testigo del origen y desarrollo de la urbe que se extiende a sus pies y ha sufrido en sus muros asedios, guerras y reconstrucciones; un pasado narrado en su museo, si bien la singularidad de este castillo se encuentra en sus subterráneos y su pozo, restos de la desaparecida fortaleza medieval.

A medio camino entre el castillo y la ciudad un gran mirador ofrece una vista privilegiada del centro histórico de Burgos. Es uno de los rincones más bonitos de la ciudad al cual regresar para disfrutar de una bella panorámica de la ciudad en una puesta de sol.

Colina abajo, las estrechas calles nos conducen hacia la llanura del río Arlanzón. Sin dificultad se llega a la Plaza Mayor, principal confluencia de calles peatonales en las que se abren numerosas y variados comercios y restaurantes.

Tarde

A 3 kilómetros del centro de Burgos, se encuentra la Cartuja de Miraflores. Panteón Real de los padres de la reina Isabel la Católica en cuyo interior se guarda uno de los mejores conjuntos funerarios góticos de Europa y un espectacular retablo, joya del arte tardogótico. Aquí, alejados de la ciudad los seguidores de San Bruno, los cartujos, viven su vida contemplativa en silencio, en oración y en soledad.

Rodea a la Cartuja el gran parque de Fuentes Blancas, que cuenta con áreas acondicionadas para el picnic, zonas de juegos infantiles y áreas deportivas. La tarde puede completarse con la visita al Monasterio de San Pedro de Cardeña a 10 Km. de distancia por la misma carretera que cruza el parque de Fuentes Blancas.

Aunque son muchos los lugares que en Burgos evocan el mito y la leyenda del héroe castellano, en el monasterio de San Pedro de Cardeña encontramos el que fuera el sepulcro del Cid durante siglos.

De vuelta a la ciudad le proponemos un paseo desde la plaza de Mio Cid donde campea, como no podía ser de otra manera, El Cid: héroe castellano y. como dice la leyenda en el pedestal de su estatua, “un milagro de los milagros del creador”. Esta plaza forma parte del conjunto cidiano formado por el puente de san pablo, en el que aparecen ocho estatuas de piedra que representan a personajes cercanos a la figura del héroe.

Entre la Plaza Mayor y el Paseo del Espolón, en la Travesía del Mercado nº 3 se encuentra el Museo del Libro Fadrique de Basilea, de la editorial burgalesa Siloé, coqueto museo muestra la historia del libro desde sus primeras manifestaciones escritas hasta el libro electrónico.

Detrás de los soportales de Antón, se abre la plaza de la Libertad y allí se levanta el palacio de los Condestables de Castilla, conocida como las Casa del Cordón que debe su nombre al gran cordón franciscano que luce su fachada principal. Es una obra de finales del siglo XV y una joya de la arquitectura gótica civil burgalesa. Si se fija bien en su fachada, ésta le desvelará en una inscripción pétrea parte de su interesante historia. Lugar de alojamiento para reyes e infantes y escenarios de visitas como la de Colón a su regreso de su segundo viaje a América y de un suceso luctuoso como el fallecimiento de Felipe el Hermoso en 1506.

Por la calle de la Puebla llegará hasta el Arco de San Juan antigua puerta de la muralla que da entrada al centro histórico  a los peregrinos que llegan a Burgos. Saliendo por ella aparece la Plaza San Juan configurada por lo que fuera un monasterio, un antiguo hospital y una iglesia. Esta última está dedicada al santo patrón de Burgos San Lesmes cuya vocación asistencial a peregrinos y enfermos le llevó a atender el antiguo hospital hoy transformado en moderna biblioteca y el monasterio, cuyo claustro y salas albergan un centro cultural de primer orden además del museo dedicado al excepcional pintor Marceliano Santa María que merece sin duda una visita.

SEGUNDO DÍA

Mañana


Obligada es la visita al Monasterio de Santa María la Real de Huelgas. Fundado por Alfonso VIII de Castilla y su esposa Leonor de Plantagenet como panteón real. 
Destaca su claustro tardorrománico de las “Claustrillas”, la grandiosa iglesia monacal, su elegante Sala Capitular, así como la sorprendente capilla almohade de la Asunción y la capilla mudéjar de Santiago. En su interior se celebraron solemnes ceremonias de coronación y de armamento de caballeros. Pero si hay algo que destaca en este monasterio es su museo de Telas Medievales considerado uno de los mejores de Europa que muestra un conjunto de bellos tejidos medievales.

Después de la visita al monasterio le sugerimos acercarse al Hospital del Rey. Fundado también por Alfonso VIII y doña Leonor, fue un hospital medieval conocido por sus buenas prestaciones de asistencia a los peregrinos del Camino a Santiago de Compostela. Hoy, totalmente reformado, el edificio forma parte de la Universidad de Burgos y es sede de su Facultad de Derecho. Conserva su antigua estructura y la espléndida entrada conocida como Patio de Romeros.

De vuelta al centro histórico le proponemos un paseo por los barrios bajos cercanos a la Catedral. La plaza del Rey San Fernando es el punto de partida. Este gran espacio a los pies de la Catedral contrasta con las calles estrechas que mantienen su primitivo encanto medieval. Siguiendo la calle de la Paloma, paralela al claustro catedralicio surgen a izquierda y derecha un entramado de calles laberínticas con comercios y establecimientos hosteleros que ofertan la gastronomía típica de la ciudad en sus tapas. Un ejemplo es la calle de la Sombrerería que desemboca en la plaza Mayor, o la estrecha calle de San Lorenzo en el otro extremo de la plaza.

Tarde

Un itinerario nos descubre el esplendor de la ciudad de Burgos en el siglo XVI. Esta ruta parte del Arco de Santa María y cruzando el río Arlanzón por el puente del mismo nombre se encuentra inmediatamente a la derecha la Iglesia de la Merced obra de finales del siglo XV y principios del XVI patrocinada por la familia Castillo Pesquera enterrados en el presbiterio.

Más abajo se sitúa en una plaza ajardinada el Instituto Cardenal López de Mendoza conocido también como Colegio de San Nicolás. Este edificio dedicado a la enseñanza surge gracias a las disposiciones testamentarias del Cardenal D. Iñigo López de Mendoza y en la fachada del edificio adornan sus grandes escudos.

Tomando la calle de la Concepción llegaremos a la Iglesia de San Cosme y San Samián, con una bella portada renacentista del siglo XVI. Por la calle peatonal del mismo nombre llegaremos a la plaza de Vega y de ella parte la calle Miranda. En esta calle se encuentra el Museo de Burgos que ocupa tres palacios del siglo XVI y que merece una detenida visita. La Casa de Miranda, la Casa de Iñigo Angulo y de Melgosa, albergan la colección arqueológica y de Bellas Artes más completa para conocer la historia y el arte de Burgos y su provincia.

TERCER DÍA

El complejo de la Evolución Humana y los yacimientos de la cercana Sierra de los Atapuerca centrarán la visita del día de hoy.

El Museo de la Evolución Humana ocupa el edificio central arropado por otros dos edificios: el Centro Nacional de Investigación de la Evolución Humana y el Palacio de Congresos. Este moderno complejo es obra del arquitecto Juan Navarro Baldeweg.

El Museo muestra de forma visual, sencilla y didáctica, los complejos y sorprendentes avances en investigación sobre el origen y la evolución del hombre en nuestro planeta. El recorrido por sus cuatro plantas nos lleva a descubrir una idea general sobre la Sierra de Atapuerca y la evolución humana, así como la evolución en términos biológicos y culturales. Su visita es imprescindible y complementa perfectamente a la del cercano yacimiento declarado Patrimonio de la Humanidad. Sin duda el mejor punto de partida para iniciarse en el apasionante mundo de la evolución humana.

El museo ofrece también una entrada combinada que incluye la visita a los Yacimientos de la Sierra de Atapuerca.

Burgos; una ciudad que no podrás perderte.

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