Bulgaria, tradiciones búlgaras que un viajero debe conocer
Bulgaria
Los búlgaros celebran la mayoría de los festejos en familia o en buena compañía. Es muy habitual hacer largas reuniones que avanzan en charlas y bailes mientras se degustan platos típicos y tradicionales bebidas.
Els Blaus de Roses

bulgaria, bulgaria, tradiciones búlgaras que un viajero debe conocer

En una situación estratégica, destacando por sus infinitas montañas, playas de agua tranquila, arena dorada y sobre todo por su gente, encontramos Bulgaria. Siendo un país de encrucijada entre Europa y Asia, sus tradiciones y sus costumbres, marcadas por todas las civilizaciones que han pasado por estas tierras, han pasado de generación en generación y se han conservado hasta nuestros días. Así pues, podemos decir que su pasado ha marcado su presente y futuro.  Son numerosas las fiestas, celebraciones y costumbres que se realizan durante todo el año y que nos proporcionan una muestra del rico patrimonio cultural que conserva el país balcánico. Esto seguro que no nos dejará indiferentes y nos hará descubrir el verdadero valor de una tradición de siglos.

Los búlgaros celebran la mayoría de los festejos en familia o en buena compañía. Es muy habitual hacer largas reuniones que avanzan en charlas y bailes mientras se degustan platos típicos y tradicionales bebidas, como vino u orujo. Por norma general, los cumpleaños se celebran como en el resto del mundo, con reuniones familiares y de amigos, sin embargo, una curiosidad es que los santos se celebran equivalentemente a los cumpleaños solo que en estos casos los invitados no necesitan invitación para presentarse en la casa del homenajeado, ya que este tiene que estar preparado para posibles visitantes.

Empezando desde las fechas  más frías, cuando la nieve adorna todo el país, la primera fiesta importante como en casi todo el mundo, es la Navidad. Cabe destacar que el país cuenta con un tipo de clima templado con influencias del subtropical, lo que hace que haya cuatro estaciones muy bien definidas. En Nochebuena es muy habitual reunirse con los familiares en una mesa con siete, nueve, once o doce platos, pero que no sea carne ni productos lácteos. La variedad de la comida es muy extensa, desde frutos secos, pan especial “pitka”, variedad de ensaladas, pimientos rellenados, “sarmi” hechas con  hojas de col o de parra rellenos con arroz, calabaza hervida, miel, etc. Después de la cena, los “koledari”, hombres solteros vestidos con trajes tradicionales van por las casas cantando canciones folclóricas. El día de la Navidad transcurre también en familia pero esta vez las comidas tienen que contener carne y lácteos, y a diferencia de la noche anterior, ésta es muy tranquila y hogareña.

El siguiente día más importante es Fin de año. En esta noche se cuida mucho la decoración de la mesa y es muy importante que haya una gran variedad de platos. No puede faltar carne ni la típica empanada, la cual deberá tener un trozo más que el número de personas que haya sentados a la mesa. Dentro de cada uno de esos trozos de empanada habrá una “nota de la fortuna” que determinará la suerte que nos acompañará durante el próximo año, solo en uno de los trozos habrá una moneda en vez de una nota, que representa el premio más grande, la riqueza. Otro elemento que caracteriza la mesa tradicional son una ramitas de cornejo con capullos, que después de la cena se echan al fuego y si estallan indica salud y prosperidad. La costumbre más habitual de fin de año es el “Survakvane”. Los niños y niñas se reúnen, vestidos en ropas tradicionales, llevando en la mano una “survaknicha” para visitar las casas de amigos y vecinos. Las “survaknichi” son parecidas a la palma de Semana Santa en España, pero estas se hacen de ramas entrelazadas decoradas con hilos de colores, frutos secos, cadenas de palomitas de maíz y pequeñas monedas entre otros. Los niños tienen que dar suavemente en la espalda a las personas que visitan, empezando siempre por la persona mayor, y recitarle un poema o cantarle una canción folclórica de manera que la ama de la casa les obsequia con pequeños regalos como nueces, monedas, etc.

Bailes tradicionales búlgaros
Existe otro ritual que se practica en esta época y en Cuaresma en diferentes zonas del país llamada “Kukeri”. Consiste en que los hombres, normalmente solteros, se vistan con trajes tradicionales, se pongan unas máscaras hechas por ellos mismos las cuales representan diferentes personajes como una abuela, kuker-novia, abuelo, rey, etc. Pueden ser solo un grupo o varios, dependiendo de la zona. Su misión consiste en echar a los malos espíritus y demonios y así purificar y cargarse con energía positiva.       

Por últimos, también en estas fechas, existe una costumbre tradicional llamada “Laduvane”. Las chicas solteras se reúnen y llevan un tarro con agua en el cual tiran  sus anillos. Los dejan toda la noche dentro del tarro y al día siguiente una de ellas los saca y predicen quien se va a casar con ellas y rezan a Lada, la diosa del amor y el matrimonio. 

La siguiente festividad folclórica es “Trifon Zarezan” en honor a San Trifón. Este festejo se celebra el 14 de febrero.  En este día todos los viticultores, llevando una bolsa llena de pan, pollo con arroz y vino, van a los viñedos y cortan tres trozos de tres parras diferentes para después regarlas con el vino que han traído. Se elige un “Rey del viñedo” y juntos vuelven al pueblo o la ciudad. Se paran en cada vivienda y la mujer de la casa les saca vino con la oración de que sea un año abundante. Actualmente en muchas poblaciones también se celebran diferentes concursos de mejor vino casero. Es una perfecta oportunidad para saborear un buen vino y comer un rebosante plato de cordero al horno o leña.

En toda Europa se celebran de diferentes maneras la llegada de la primavera, pero en Bulgaria es una fiesta tradicional que data desde la antigüedad. El día 1 de marzo,  bajo el nombre de “Baba Marta” o “Abuela Marta”, encontramos una tradición muy querida por los nativos. En este día se regalan “martenitsi”, hilo rojo y blanco trenzados para atraer la salud y alejar a los malos espíritus y enfermedades. Además de a las personas  estos “amuletos mágicos” se pueden poner a los animales y a los árboles. Actualmente hay una gran variedad de divertidos y originales  “martenitsi” para todos los gustos, aunque los que más disfrutan de ellos son los niños. Se tienen que quitar una vez que se vea un árbol florecido o una cigüeña, lo que indica la marcha del invierno. Se suele colgar en un árbol o dejarlo debajo de una piedra. La razón de la realización de esta costumbre es una muestra de fe y esperanza de los búlgaros para un mejor porvenir. Cuenta el mito que Baba Marta, llamada así en honor al mes, es una mujer mayor con un carácter muy cambiante, que determina el clima en esta época, cuando está feliz sale el sol y hace buen tiempo y cuando está enfadada el tiempo cambia y destaca el frio. Los originarios acostumbran a limpiar perfectamente las casas y a tener contenta a Baba Marta para que así les traiga buen tiempo.  

Pero aquí no acaban todas las fiestas que se celebren en esta época. Otro festejo que da la bienvenida de la primavera es “lazaruvane”. Esta antigua tradición se realiza el día de San Lázaro, ocho días antes de Pascuas. La fecha varía pero siempre es un sábado. La preparación de esta fiesta, que representa el paso de niña a una mujer lista para el matrimonio, radica en reunirse las chicas y aprender diferentes canciones y bailes tradicionales.  Más tarde, en grupos, las “lazarki” se pasearan por el pueblo o el barrio vestidos con trajes folclóricos, joyas, flores, etc. cantando canciones populares y bailando. Se dice que en todas las casas por las que pasen, interpretarán una canción por cada miembro de la familia, y estos gozaran de buena salud y fertilidad durante el próximo año. A cambio los dueños de la casa las gratifican con regalos y dinero. Por la noche, todas las muchachas de los diferentes grupos se reúnen y bailan el tradicional  “lazarsko joro” delante de mujeres casadas y muchachos solteros. Antiguamente en estos bailes los hombres elegías a su futura esposa. Esta es otra celebración que los búlgaros esperan con ganas y deseo.

Huevos de Pascua pintados
La fiesta que se celebra el domingo justo después de “Lazaruvane” es “Cvetnica” o “Domingo de Ramos”. Esta fiesta como la anterior no tiene una fecha determinada, sino que cada año varia.  Se cree que en este día Jesús de Nazaret  entro en Jerusalén y fue recibido por mucha gente con ramas de palmas en las manos. Las liturgias de este día, junto con las del Jueves Santo, Viernes Santo y Domingo de Resurrección forman las celebraciones más importantes desde el punto de vista litúrgico del año. En la iglesia podemos encontrar flores, palmas y ramas de olivo o de parra. Después de la misa cada persona recoge las ramas y flores  y hace una corona que cuelga en la puerta de la casa o delante del icono de la casa. Esto sirve para alejar el mal de ojo y atraer la salud. Otra costumbre de este día es “kumicheneto”. Por la mañana todas las “Lazarki” se reúnen cerca del rio, cada una lleva consigo flores o coronas que tiran al agua y miran cual gana, es decir, cual irá más rápido. Su dueña será llamada  “krasnicha” o madrina de las “lazarki” y estas deben tenerle un especial trato. Al tercer día de Semana Santa, la madrina invita a su casa a las muchachas y les ofrece empanada y huevos rojos. Con esta celebración acaba la fiesta de las “lazarki”. Esta fiesta, Domingo de Ramos, da el inicio de la Semana Santa. También varía cada año de fechas y no necesariamente coincide con la Semana Santa en España. En estas fechas se celebra la resurrección de Jesús al tercer día después de haber sido crucificado y además se le asocia con el renacer primaveral. Por esta razón se limpia la casa y se adorna ricamente. Otra de las tradiciones más bonitas es que se pintan huevos cocidos el Jueves Santo. Cuenta la leyenda que una gallina puso un huevo debajo de la cruz de Jesús y su sangre lo pinto de rojo, por esta razón, siempre el primer huevo se pinta de este color. La mujer mayor de la casa pinta con él una cruz en la frente de los más pequeños, para que estos tengan salud. Este huevo se guarda hasta el año siguiente. Actualmente hay una gran variedad de colores y maneras de adornar los huevos con los cuales se realiza un juego o competición para ver que huevo cocido tiene la cascara más dura. La persona de dicho huevo será la más afortunada durante el año. Otro elemento que no puede faltar a la mesa es el “Kozunak” un pan dulce que puede llevar pasas, nueces u otro tipo de frutos secos. El viernes Santo, el día en el cual Jesús ha sido condenado y crucificado, en Bulgaria es el día del perdón de los pecados. Por la noche se realiza una liturgia hasta medianoche. Después de eso se apagan las luces de la iglesia y solo queda la luz de la vela del cura. Toda la gente se acerca y enciende sus velas de esta y seguidamente se sale de la iglesia para seguir al cura que realiza tres vueltas alrededor de la capilla. Se dice que la cantidad de veces que se apague la vela durante las vueltas, es el número de pecados que tiene la persona. Junto con Navidad esta es la fiesta más importante para los búlgaros.

Kozunak y huevos de Pascuas
Po último la fiesta más turística que podemos encontrar es la Recogida de la Rosa o Festival de la Rosa. Este ritual típico de la región pintoresca de Kazanlak, que se organiza des del año 1903, es un festival dedicado a las flores, en particular a la rosa, y a la belleza. Se celebra a finales de mayo y principio de junio. En este valle, conocido como el Valle de las Rosas, se hacen diferentes celebraciones como la coronación de la Reina de las Rosas, recogida de las flores y además podemos observar cómo se elabora la mantequilla, el brandy y el aceite de rosas, de gran importancia en la industria del perfume y la cosmética.  

Estas son tan solo algunos de los festejos y tradiciones de la tierra que vio nacer la  primera civilización europea. Durante nuestro recorrido por el país balcánico podemos observar las diversas celebraciones y sus variaciones  que nos permitirá conocer más a fondo al pueblo búlgaro. Como hemos podido observar hay festejos que son exclusivos para los hombres y otros para las chicas, pero sin duda, unos de los elementos fundamentales que caracterizan la cultura búlgara son sus trajes folclóricos, su música y sus bailes. Los búlgaros, asimismo, son personas afables y hospitalarias que nos permitirán experimentar y saborear sus tradiciones desde el primer momento. Hoy en día, gracias a que Bulgaria ha sido un cruce de caminos, ha favorecido al enriquecimiento de sus principales costumbres y ha sabido incluir actualmente, además de sus propias celebraciones, una lista interminable de festivales, ferias, eventos culturales, exposiciones y mucho más. Estos son solo algunos de los ingredientes que hacen esta nación tan especial y diferente. Os recomendamos explorarla completamente y disfrutar de todo lo que ofrece este maravilloso país.

Fotos y Texto Miroslava Mihaylova Topalova - AbcViajes.com

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