Budapest durante todo el año
Budapest - Hungría
Considerada como “la perla del Danubio”, Budapest nos invita a descubrir una urbe llena de historia, donde tradición e innovación se entrelazan para hacernos gozar de una escapada inolvidable.
Els Blaus de Roses

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Se abrieron las puertas del avión y los pequeños copitos de nieve acariciaron nuestras caras haciéndonos recordar infancia entrañable. Después de tanto tiempo planeándolo, por fin estábamos aterrizando en Budapest, la capital de Hungría. Ubicada a orillas de río Danubio, esta ciudad compuesta por dos villas, Buda y Pest, que en el año 1873 se unificaron, hoy en día es una visita imprescindible para descubrir una de las capitales europeas más bonitas. Considerada como “la perla del Danubio”, Budapest nos invita a descubrir una urbe llena de historia, donde tradición e innovación se entrelazan para hacernos gozar de una escapada inolvidable. Y es que, aunque las capitales son solo una pequeña representación de un país, Budapest es una excelente oportunidad para acercarnos a la cultura y a las costumbres de los húngaros.

Puente de las Cadenas desde el monte Gellert.

El primer asentamiento en este territorio fue por los celtas y más tarde por los romanos, bajo el nombre de Aquincum. Durante cuatro siglos fue la capital de la región romana de Pannonia. Fue a finales del siglo IX cuando se instalaron los húngaros y un siglo más tarde se fundó oficialmente la Republica de Hungría. El rey Béla IV de Hungría construyo su palacio real en la cima de la colina de Buda, que en el año 1361 se convirtió en la capital del país. Seguidamente esta zona fue ocupada por los turcos durante 140 años que fueron derrotados por los Habsburgo, cuando Budapest pasó a formar parte de los dominios austriacos. Durante esta época se estableció la universidad de Budapest en 1784, mientras que en el 1849 se construyó el famoso Puente de las Cadenas, el primer puente permanente sobre el Danubio.

Con mapa en mano y muchas ganas de explorar, nos adentramos por las calles de esta bella ciudad para descubrir todos y cada uno de sus rincones. La diversidad de sus barrios y edificios que los forman harán que sea una visita amena y entretenida. Cruzamos algunos de los puentes que cruzan el Danubio y nos adentramos en la parte de Buda, donde además del famoso castillo, hallamos otra colina, siendo el punto más alto de la ciudad, donde se ubica la Citadella. Subir las numerosas escaleras hasta la cima del monte Gellert sin duda vale la pena, pues mientras ascendemos descubriremos varios miradores desde donde admirar las vistas sobre la ciudad y el Danubio. Una vez en el punto más alto, podremos disfrutar de un ambiente animado que preside la entrada de esta fortaleza construida en 1854 por los Habsburgo. En un primer momento, además de las inmejorables vistas, quizás las más bonitas de la ciudad, ante nosotros se erige el Monumento de la Liberación que se ve desde numerosos puntos de la ciudad. Una estatua femenina que alza una rama de palma y que simboliza la liberación de la ciudad del ejército ruso. Volviendo a la fortaleza, cabe decir que aunque en un primer momento su función fue de vigilar, hoy en día podemos visitar los bunkers de la Segunda Guerra Mundial, donde además mediante figuras de cera observaremos recreadas escenas de la época. Si visitamos la villa durante el invierno probablemente veremos este monte y toda la zona cubierta de nieve, pero cerca de la Citadella hallamos varios puestos de comida y bebida calientes, como también de diferentes artículos, que nos pueden ser muy útiles cuando el frío aprieta.
Iglesia de San Matías. Turismo Budapest

Descendiendo entre caminos de nievo, volvemos a ascender y llegamos a la entrada del Castillo de Buda, quizás el lugar más conocido y visitado de la villa. Antigua residencia de los reyes de Hungría, este castillo, que parece una pequeña villa independiente, alberga el Museo de Historia de Budapest, la Biblioteca Nacional Széchenyi y la Galería Nacional Húngara. Se construyó en el siglo XIII por orden del rey Béla IV y tenía la función de defender la ciudadela de posibles ataques. Su estilo original era gótico, aunque después de varias modificaciones y ampliaciones predomina el estilo renacentista. Durante los años ha sufrido deterioros y daños aunque después de varias restauraciones ofrece la imagen que tiene en la actualidad. Durante nuestro recorrido por las diferentes zonas y patios veremos cambio de guardias, las huellas de una Casa de Oración judía del siglo XIV, la Torre de María Magdalena, lo único que quedo de una iglesia del siglo XIII, la Iglesia de San Matías y el Bastión de los Pescadores. Y como si de un cuento se tratase, llegamos hasta la iglesia católica más famosa de la villa, Iglesia de San Matías. Actualmente en un estilo neogótico, este templo fue construido entre el siglo XIII y XV y nos llama la atención su colorido tejado y su bonita torre. En su interior encontramos las tumbas de Béla III y su esposa, Ana de Antiochia, además de ser el lugar de celebración de bodas y coronaciones reales. Y justo detrás de este bonito templo, encontramos otro de los tesoros de Budapest, el Bastión de los Pescadores, un increíble mirador desde cual podremos disfrutar de una de las mejores panorámicas sobre Pest. Data del año 1902 y sus siete torres representan a las siete tribus fundadoras de Hungría. Admirar la estatua de Esteban I a caballo, pasear entre sus columnas, disfrutar de las vistas y de la arquitectura que lo define son algunos de los mejores pasatiempos. Desde aquí, además de Pest obtendremos una de las mejores panorámicas sobre el Puente de las Cadenas y el Parlamento.
Bastión de los Pescadores. Turismo Budapest

Y dicho eso, nos adentramos hacia la otra orilla del Danubio, y que mejor manera que cruzándolo por encima gracias al Puente de las Cadenas, quizás la imagen más representativa de Budapest. Este fue el primer puente sobre el rio ya que antes de eso solo se podía cruzar en barco o andando sobre el hielo en los fríos inviernos. Su inauguración fue en el año 1849, después de 20 años de obras, aunque el puente que vemos hoy en día no es el original, ya que fue reconstruido después de la Segunda Guerra Mundial. Seguimos nuestros recorrido hasta el bonito Parlamento, icono de la capital húngara. Se erigió entre 1884 y 1902 y es uno de los más grande parlamentos, tanto de su época, como en la actualidad. Como una muestra de poderío económico de la villa a principio del siglo, hoy en día su belleza es admirada por miles de turistas que disfrutan tanto de su exterior como su interior, ya que podemos realizar una visita guiada a algunas de sus 691 estancias, como la Escalera Principal, la Antigua Cámara Alta o la Sala de la Cúpula.

Una vez acabada nuestra visita al Parlamento nos adentramos hacia el corazón de la villa, donde se centra gran parte de la actividad de la ciudad y donde entre otras cosas podemos hacer nuestras compras, gracias a sus áreas comerciales y de negocios. Una de las principales arterias es Váci Utca, una vía peatonal con numerosos restaurantes y tiendas internacionales y de suvenires. Y para entrar en calor después de una intensa mañana de visitas, tenemos una parada en la Pastelería Gerbeaud, siendo la más famosa tanto de Budapest como del país entero. Con una sobria entrada, nos adentramos en su interior donde nos reciben clásicos salones de té y una selección infinita de pasteles y dulces, una muestra de la pasión más golosa de los húngaros.
Parlamento de Budapest. Turismo Budapest

Una vez entrados en calor y con las fuerzas recobradas seguimos descubriendo la ciudad y sus imprescindibles puntos. Nuestra siguiente parada es la Basílica de San Esteban, el templo religioso más grande del país. Data del año 1905, después de un trabajo de más de medio siglo, y debe su nombre al primer rey de Hungría, Esteban I. Mientras nos acercamos a ella, vemos como poco a poco va creciendo ante nuestros ojos, pues su enorme dimensión nos quieta el aliento. En su decorado interior encontramos pinturas, placados de mármoles y esculturas. Sin duda destaca su majestuosa cúpula, de 96 metros de altura, convirtiéndose en uno de los punto más alto de Budapest, junto con el Parlamente. Vale la pena subir hasta arriba, donde obtendremos otra buena panorámica de la villa.
Basílica de San Esteban. Turismo Budapest

Otro templo significativo es la Sinagoga judía de Budapest, la segunda más grande del mundo, después de la de Jerusalén. Fue construida entre 1854 y 1859 y predomina un estilo morisco con toques bizantinos, románicos y góticos. Su exterior es muy bonito y nos llama la atención desde el primer momento, aunque durante la Segunda Guerra Mundial, en sus alrededores fueron convertidos en gueto judío y más tarde un campo de concentración. Hoy en día, observamos en su exterior un cementerio judío junto con el Árbol de la Vida, una escultura donde en cada hoja vemos escrito el nombre de un judío asesinado durante el Holocausto y también el Museo Judío. Su interior se caracteriza por tres naves decoradas, dos balcones y un órgano y, si disponemos de tiempo, merece la pena una visita.

Nos encaminamos hacia la Avenida Andrássy, el bulevar más famoso de Budapest, que data del 1872. Esta avenida que une Plaza Isabel con el Parque de la Ciudad, fue declarada Patrimonio de la Humanidad, ofrece un recorrido por boutiques de reconocidos diseñadores de moda y casas y palacios neorenacentistas con bellas fachadas. También se halla aquí la Opera de Budapest, que se llevó a cabo entre 1875 y 1884 y que vale la pena visitar, pues ya sea en un tour guiado o durante una actuación, nos impresionarán sus espacios y decoración.
Interior de la ópera de Budapest. Turismo Budapest

Siguiendo por esta avenida, ya sea andando o en transporte público, llegamos hasta la grandiosa Plaza de los Héroes. Fue declarada patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2002 y su visita es imprescindible. En ella observamos las estatuas representativas de los líderes de las siete tribus fundadores de la nación. Tanto si optamos por visitarla de día, como de noche, cuando sus luces crean un ambiente mágico, nos impresionará su grandeza y belleza.  Esta plaza además sirve de entrada del pulmón verde de Budapest, el Parque Városliget. Siendo inicialmente un recinto de caza de la nobleza, fue entre el siglo XVIII y XIX cuando fue cambiando hasta convertirse en el parque que es hoy en día. Nada más adentrarnos, observaremos un lago, que siendo la época más fría del año, se convierte en pista de patinaje de hielo, donde grandes y pequeños disfrutan de divertidos momentos. Justo detrás de esta increíble pista de hielo observamos, uno de los lugares más mágicos, quizás porque desconocíamos su existencia, el Castillo de Vajdahunyad. Se erigió entre los años 1896 y 1908, imantando el diseño del castillo de Transilvania en Rumania, aunque encontramos estilos arquitectónicos diferentes. En su interior hoy se haya en Museo de Agricultura, delante de él encontramos una pequeña iglesia católica, mientras que sus alrededores, siendo un lago, en verano podemos gozar de un paseo en barca.
Castillo de Vajdahunyad. Turismo Budapest

Centrándonos otra vez en el parque, cabe mencionar que este es uno de los primeros parques públicos que se crearon en el mundo. Entre sus espacios verdes, sus puestecitos de comida y bebida calientes y también restaurantes, además del zoo se encuentra el Balneario Széchenyi. Este espacio termal, uno de los más grandes de Europa, se inauguró en 1913 y cuenta con 15 piscinas de las cuales 12 están en el interior y 3 en el exterior, además de saunas y salas de masajes y tratamientos. Ya sea de noche o de día es una idea genial entrar y disfrutar de sus instalaciones y así mimarnos un poco después de las largas jornadas de turismo por la ciudad.

Si nos interesa descubrir más sobre la ciudad sin lugar a duda tenemos que visitar el Museo Nacional de Hungría, donde tendremos la oportunidad de recorrer la historia del país desde la Prehistoria hasta la actualidad. Por otro lado, para los amantes del arte, y no tan amantes, una visita obligatoria es el Museo de Bellas Artes, inaugurado en 1906 por el Emperador Francisco José, donde a lo largo de sus bellos espacios de este edificio de estilo neoclásico, descubriremos obras de importantes pintores como Picasso, Rafael, el Greco, entre otros. Además de la pintura y las esculturas hallamos objetos clásicos de Gracia, Roma e Egipto.

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