Brujas, tradición e innovación
Bélgica
Esta ciudad nos embrujará y nos enamorará, su larga e importante historia, su tradición artesanal, sus más de 50 tiendas de chocolates y sus mil maneras de innovarse ofrece al turista una gran visita
Els Blaus de Roses

bélgica, brujas, tradición e innovación

A tan solo una hora de Bruselas, se ubica la encantadora ciudad de Brujas. Hoy tan solo quedan algunos pocos vestigios de las gruesas murallas que rodeaban la ciudad flamenca, pero aun así sigue conservando su historia y su valor cultural y artístico. Para descubrir su pasado y la gran importancia que tubo, tenemos que remontarnos muchos años atrás, por el siglo XIII, cuando debido a su posición estratégica, se convirtió en el núcleo comercial de toda Europa. Este hecho hizo que en ella se abriera la primera Bolsa del mundo, y poco a poco fue adquiriendo tal éxito que la hizo convertirse en un importante punto, donde además de mercancías se formaron pintores que más tardes serian denominados los Grandes Primitivos Flamencos.  Aunque años más tarde hubo una fuerte decaída de la ciudad y dejo de ser tan rica, gracias al libro “Brujas la muerta” de Georges Rodenbach, la población se permitió abrirse nuevamente al mundo y enseñar todos aquello que un día la hizo grandiosa, razón por la cual se construyó el puerto de Zeebrugge. Finalmente en el año 2000 el centro medieval de la ciudad fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

De este pequeño recorrido por su pasado podemos ver que aunque para muchas personas Brujas podría ser una ciudad desconocida, sin duda ha tenido una gran importancia en el pasado y hoy en día es considerada la capital del chocolate y uno de los lugares más románticos del mundo, con todos sus rincones mágicos e inolvidables.

Nada más llegar a la estación de tren en Brujas, ante nosotros se abre una ciudad llena de misterios que estamos a punto de descubrir. Debido a que las distancias no son muy grandes, podemos permitirnos hacer todo el recorrido a pie y así no dejarnos ningún rincón oculto. Las callejuelas nos llevaran hasta la Plaza Mayor o Markt donde se eleva el campanario o Belfort en neerlandés, con sus 83 metros de altura y con un carillón de 47 campanas y como no, el Hallen, antiguo mercado marítimo. Es imprescindible subir los 366 escalones del campanario para descubrir las increíbles vistas panorámicas sobre la ciudad. Mientras tanto en la parte más baja, encontramos el Museo Galería XPO Salvador Dalí, una interesante alternativa para los amantes del arte.

 A poca distancia de esta plaza, paseando por una pequeña callejuela llegamos hasta  la Plaza Burg, una fortaleza amurallada que aun conserva algunas de sus puertas de entrada. Es considerada como una de las plazas más bellas de la ciudad y su elemento más destacable es el Ayuntamiento, que la preside majestuosamente. Este edificio de estilo gótico-florido es uno de los más antiguos de los Países Bajos y sirvió de muestra para muchos otros. Dispone de dos salas, la sala Gótica con su impresionante bóveda de madera policromada y murales históricos y la sala Histórica donde podremos encontrar diferentes documentos y pinturas. Al lado del Ayuntamiento se sitúa la Basílica de la Santa Sangre, del siglo XII  y el Palacio de Justicia de estilo renacentista.  Otras dos iglesias que no nos dejaran indiferentes son la Catedral de San salvador siendo la más antigua de Brujas y la iglesia de Nuestra Señora donde predomina su imponente torre, además de encontrarnos con algunos importantes piezas artísticas.

La mejor manera para no perdernos nada, como en la mayoría de las ciudades flamencas, es pasear por sus calles y observar los edificios y monumentos que ha dejado el pasado. Algunos de estos ejemplos son las múltiples casas gremiales o las casas de Caridad construidas por los burgueses ricos durante el siglo XIV para hospedar a huérfanos y enfermos. Pero esta no es la única opción, ya que Brujas ofrece a sus visitantes  paseos por sus canales, denominada también la Venecia del Norte, en los que podremos descubrir increíbles lugares, puentes y jardines secretos. 

Asimismo, otra visita imprescindible es el Beaterio de Brujas, Begijnhof Ten Wijngaarde, donde aun hoy en día podemos notar toda la historia que guarda. Si retrocedemos en el pasado descubrimos que este encantado lugar fue creado para todas aquellas mujeres que en tiempo de Cruzadas se quedaban viudas, huérfanas o solteras. Las beguinas eran mujeres que consagraban su vida a Dios sin retirarse totalmente del mundo. Ejercían los votos de obediencia y castidad, pero siempre podían abandonar el lugar y casarse. Cada  comunidad de beguinas se organizaba a su modo, sin una regla general. Hoy en día el Beaterio de Brujas aun es habitado por monjas benedictinas, así que tomate tú tiempo para observar toda la historia que conserva este lugar. A poco distancia de allí encontramos el Minnewater o el Lago del Amor,  siendo uno de los lugares más románticos del mundo así que es una visita obligatoria.

Aprovechar al máximo la ciudad

Aunque es la ciudad más pequeña de las ciudades de arte de Flandes, dispone de un buen número de museos y monumentos con visita obligada. Si estamos dispuestos a descubrir completamente la ciudad, la mejor opción es adquirir la Brugge CityCard, con la cual obtendremos descuentos y entradas gratuitas. Algunos de los museos con visita imprescindible es el Choco-Story, sobre todo si somos amantes del chocolate, donde aprenderemos el proceso de su elaboración y tendremos la oportunidad de saborearlo. Destacar que cada año en Brujas se celebra el Festival Choco-laté donde durante los días del festival podremos seguir saboreando y aprendiendo sobre el chocolate. Por otro lado, si te gustan las patatas fritas, esta ciudad es también tu sitio, ya que alberga el Museo de la Patata Frita. No nos podemos olvidar de los Primitivos Flamencos, que han dejado una importante colección de obras, y Brujas ha sido la ciudad que los ha visto  crecer artísticamente y aun hoy en día se conservan algunas muestras.

Pero Brujas no se ha quedado solo con el patrimonio que ya tenia, sino que ha seguido innovando y desarrollando su futuro, lo que hecho que se realicen diferentes actividades durante todo el año, sobre todo sus festivales cada vez más populares, y algunas nuevas atracciones que seguro que te sorprenderán. Un ejemplo de ellos son el Soung Factory, ubicado en la torre Lantaarntoren, es un lugar interactivo dedicado al arte sonoro y tendremos la oportunidad de escuchar todas las campanas de la ciudad y hasta tocarlas nosotros mismos. Otra asombrosa atracción es Historium, que nos permitirá volver en los años dorados de Brujas y observar como vivían en aquella época sus habitantes.

Esto es solo una pincelada de todo aquello que podemos encontrarnos en Brujas. Como el mismo nombre nos indica, esta ciudad nos embrujará y nos enamorará, su larga e importante historia, su tradición artesanal, como es el encaje de bolillos, talleres de cortadores de pieles o cerveza artesanal, que podremos encontrar en la cervecería De Halve Maan, sus más de 50 tiendas de chocolates, y su mil maneras de innovarse para ofrecer al turista una visita inolvidable. Pero además Brujas ofrece a todos sus visitantes lugares tan curiosos  como por ejemplo es el antiguo cementerio de Ver- Assebroek, y aunque a priori, quizás, no se podría considerar un lugar turístico, ha sabido llamar la atención a sus distintos invitados.

Si aun así nos queda tiempo, os invitamos a seguir disfrutando de estas tierras y visitar algunas de las poblaciones cercanas que parecen que se han quedado en otra época. Algunas alternativas muy recomendables que se podrían hacer en bicicleta son la población de Lissewege, pueblo típico con casas blancas y rodeadas por prados verdes. Damme es otra encantadora población histórica donde podremos encontrar tradicionales librerías o podemos seguir nuestra ruta hasta llegar a Oostkerke, una diminuta y bella población.

Fotos y Texto Miroslava Mihaylova Topalova - AbcViajes.com

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