Bristol, la joya del oeste
Inglaterra
En el oeste de Inglaterra se halla Bristol, la ciudad más grande del occidente inglés y auténtico hervidero de tendencias y cultura popular.
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En el oeste de Inglaterra se halla Bristol, la ciudad más grande del occidente inglés y auténtico hervidero de tendencias y cultura popular.

4 son las ciudades fuera de Londres en las que "pasa algo", dicen los propios ingleses relacionados con la cultura: Birmingham, Manchester, Liverpool y Bristol. Les presentamos una de ellas, Bristol, la joya del oeste. Una ciudad de medio millón de habitantes que supera ampliamente el millón con el área periurbana. Un lugar conocido por su ambiente bohemio y su cultura pop, que ha dado muchos iconos del arte y la música moderna.

Un poco de Historia
Como siempre, creemos que es imposible comprender y disfrutar un destino sin saborear un poco su historia. Y Bristol, como todas las ciudades inglesas, tiene una rica e interesante. Fundada como la ciudad del puente ("Brycgstow", en antiguo ingles) en el siglo XI, la ciudad creció con prontitud porque fue un enclave fundamental en tiempos antiguos debido a su envidiable situación estratégica: frente a Irlanda y junto a Gales. A pesar de la enorme mortandad que sufrió en el siglo XIV, en el renacimiento sería sin lugar a dudas la segunda ciudad más importante de Gran Bretaña, tras Londres. De aquí partieron importantes expediciones marítimas, como la famosa de John Cabbot y su exploración de Norteamérica, que preparara el terreno para la colonización de aquellos territorios por los ingleses.

Precisamente al intenso trasiego hacia el mar Atlántico y la privilegiada situación en la costa le dio a Bristol preeminencia sobre otras ciudades marítimas. También desde aquí partieron no pocas expediciones piratas y corsarias, práctica que sin embargo estaba formalmente prohibida y por la que los piratas pagaban a veces con su vida, colgando en el cadalso que se hallaba en la actual Queen's square.

Pero el punto culminante de esta beneficiosa relación con el comercio americano fue su establecimiento como base del comercio de esclavos en el siglo XVIII. Era lo que se llamó el comercio triangular: los barcos partían de Bristol con bienes manufacturados. Con ellos, llegaban a África, donde compraban los esclavos. De allí partían a América, donde los vendían, recibiendo pingues beneficios y comprando con ellos azúcar, ron, arroz y algodón. Finalmente, volvían a Bristol, donde las materias primas eran vendidas y con el dinero obtenido, dejaban beneficios en la ciudad y compraban más bienes manufacturados. Uno de los artífices de aquel comercio fue Edward Colston, un benefactor de la ciudad que hasta hace poco se consideraba el un hijo predilecto de Bristol. Unos dos mil barcos se calcula que partieron de la ciudad en este económicamente beneficioso triangulo, lo que supuso el traslado de más de medio millón de negros a América. Las más bellas casas en Bristol son de aquella época, y aun hay antiguos mercados de esclavos reconvertidos o lugares llamados "The black boy hill". Todo esto se vino abajo en el XIX, por la fuerte competencia de otros puertos, como el de Liverpool, y la prohibición de la esclavitud. Hay que decir que también desde entonces Bristol reniega activamente de su pasado esclavista, habiendo muchas iniciativas para cambiar algunos nombres que recuerdan a aquella época o incluso vandalizando muy a menudo la estatua de Colston.

El valor de la potente burguesía de Bristol es que supieron reconvertir aquel comercio extinto en inversiones en otros muchos campos. Una característica, esta de la adaptación y transformación, que siempre acompañará a los inversores de Bristol. La época Victoriana se caracteriza en esta ciudad por el genio de la talla de Isambrad Brunel, arquitecto autor de todas las edificaciones y construcciones de renombre en Bristol.

Universidad de Bristol
La ciudad siguió creciendo, abriendo su importante Universidad a principios del siglo pasado, que le fue dando un aire académico a Bristol que sigue conservando hoy en día. En los 40 se llega a un fatal episodio para el mundo en general y Bristol en particular: la segunda guerra mundial y los masivos bombardeos a los que la Luftwaffe, debido a su estatus de importante ciudad industrial, comercial y portuaria, sometió a la población. A Bristol llegaban desde las fábricas de armas las municiones con que se defendían las tropas británicas. Y en Bristol se acantonaron los miles de americanos que llevarían a cabo la invasión de la Europa nazi. Los ataques dejaron en la ciudad 1300 personas muertas, la mayoría mujeres y niños al estar los hombres en el frente; así como 100.000 casas y edificios dañados, de los cuales 3000 serian ruina total, como la bella iglesia de St. Peter, en el centro junto al rio, que hoy en día no es sino una ruina que nos recuerda la barbarie humana.

La destruida iglesia de St. Peter
Bristol se modernizo mucho. Desplazo su puerto varios kilómetros más allá de la ciudad, reordeno el rio y la zona gano muchísimo. En los años 50 del siglo XX, Bristol se convirtió en un importante nudo constructor del sector de la aviación civil. Así, en los años 60, aquí fue donde se construyó parte de los componentes del avión supersónico Concorde. En la actualidad, Bristol sigue siendo un centro importante de industria aeronáutica. También tiene una presencia importante el sector de los medios de comunicación y el de la industria tecnológica.

El Bristol cultural.
Hoy en día Bristol sigue siendo una importante nudo es una ciudad bohemia, que hierve en sus calles multiplicidad de tendencias y se respira multiculturalidad. La ciudad es famosa por su industria musical y de cine, y fue finalista para ser nombrada Capital Europea de la Cultura 2008. Es el nido de músicos y artistas que crearon tendencia en los años 90 y que hoy en día son objeto de culto, como los vanguardistas Massive Attack, Glaxo Babies, o The Pop Group. Es un importante foco del conocido como trip hop, conocido también como "Bristol Sound", con una lista de bandas muy extensa. Pero quizás el artista actual que mas admiración provoca al bristoliano de a pie es sin duda Banksy.

Banksy
Es uno de los epitomes culturales de la ciudad. Banksy es el pseudónimo de un misterioso y desconocido artista graffitero ingles, originario de Bristol, que ha revolucionado totalmente el mundo del arte callejero. Aunque eclosionó con sus obras en Londres, sigue manteniendo un fuerte vinculo en su ciudad natal, que se enorgullece de tenerlo como paisano. Y es que Banksy no es solo un artista en el sentido estético de la palabra, sino que es un inconformista que reivindica sus ideales en cada una de sus obras. Se sabe que es un pacifista convencido, tiene una fuerte vinculación con Greenpeace y ha hecho varias exposiciones pictóricas. Sin embargo, uno de sus cuadros se vendió recientemente por más de 50 mil libras en una subasta, hecho que le ha granjeado no pocas enemistades dentro del mundo underground. Sin embargo, el legado de Banksy se puede ver por doquier en muchas paredes de Bristol, ya que sus seguidores e imitadores en la ciudad son legión. Especialmente destacable es Nelson Street y su "See No Evil project", donde se pueden ver maravilosas y espectaculares obras de arte graffitero.

See No Evil project
Qué ver en Bristol
Bristol, por su privilegiada ubicación, es la base perfecta para visitar otras localizaciones. Es increíble la cantidad de lugares que se hallan a poca distancia de Bristol, lo que nos da una idea de la envidiable situación de la ciudad. Entre ellas, y siempre dentro de un radio de algo más de una hora en transporte público, se encuentra Cardiff y todo el sur de Gales; la inigualable ciudad de Bath; le mítica ciudad de Glastonbury; las bonitas ciudades de Gloucester y Worcester; la antigua ciudad de Exeter o la maravillosa ciudad medieval de Salisbury, con el conocidísimo monumento prehistórico de Sontehenge a sus afueras. Un poco más lejos esta Oxford. Y a tan solo unas 160 millas... ¡se encuentra la mismísima Londres!

Pero, por supuesto, además de su ubicación y el ambiente bohemio y cultural que hemos descrito, Bristol tiene mucho que ver. Y que vivir. La ciudad es especialmente famosa por su "marcha" de los fines de semana. Además, debido a ese ambientazo fiestero, es el destino de las despedidas de soltero y soltera de todas las parejas que se van a casar de todo el oeste inglés, con lo que los fines de semana son una auténtica fiesta las dos zonas de marcha: la zona del Waterfront, la zona del Park Street y el triángulo de Clifton.

Y si nos centramos en aquello imprescindible, aquello que no se puede uno perder en Bristol, este sería el resumen:

Catedral de Bristol
Situada en el bonito parque de College Green, justo frente al ayuntamiento, esta la Catedral de Bristol. Fundad en el siglo XII, en el mismo sitio donde siempre había habido una iglesia en los siglos anteriores, posee una arquitectura muy lograda y una sala de capítulos que data de los tiempos normandos única en toda Inglaterra y una de las mejor conservadas de toda Europa. Abre de 8 de la manana a 6 de la tarde y la entrada es gratuita.

Catedral de Bristol
Clifton Suspension Bridge
En la parte norte de la ciudad se encuentra el puente colgante de Clifton. Símbolo hoy día de la ciudad de Bristol, y obra del insigne arquitecto victoriano Brunel, que no pudo ver su magna obra acabada por razones financieras. De hecho, fue a su muerte y como homenaje hacia tan ilustre arquitecto, cuando la ciudad se volcó en acabar el puente. Fue inaugurado en 1864 como paso para carros ligeros, pero hoy en día soporta un tráfico de 12000 vehículos cada día sin problema alguno. Las vistas de Bristol desde el paso para peatones son sencillamente espectaculares.

Puente de Clifton, otra vista
St. Mary Redcliffe
La iglesia que más cariño tienen los nativos de la ciudad. Es un ejemplo notable del gótico inglés y ciertas obras que contiene son referencia nacional. Era el comienzo y el final de las miles de travesías y expediciones comerciales que desde el cercano puerto partían, pues los marineros y comerciantes consideraban esta iglesia como su templo protector.

MShed Museum
El museo MShed está situado en la zona de los puertos de Bristol. Se trata de un museo muy interactivo e interesante sobre la historia de la ciudad y de la zona colindante, de su fundación, crecimiento y desarrollo desde tiempos prehistóricos. Abre de 10 a 5 y la entrada suele ser gratuita, excepto cuando aloja algún evento especifico.

@Bristol
El museo @Bristol (se pronuncia "atbristol") es un magnifico museo de las ciencias. Similar, para que vayan ustedes haciéndose una idea, al de Valencia o el de Granada. Eso sí, más orientado a la participación de los jóvenes por su enorme valor tremendamente didáctico. Es totalmente compatible con adultos también, pero se recomienda especialmente la visita si se viaja con niños. Abre de 10 a 6 y tiene un precio de 10 libras.

Bristol Museum and Art GAllery
El tercer museo que recomendamos de la ciudad es el Bristol Museum. Un museo clásico con un buen puñado de exposiciones interesantes en cada una de sus tres plantas. La gratuidad de su entrada es, no obstante, de los alicientes más importantes para su visita. El horario de apertura es de 10 a 5.

The Matthew
El barco Mathew es otra de las interesantes atracciones de Bristol. Se trata de la réplica perfecta del barco que John Cabbot uso para descubrir América del Norte en 1497, tan solo 5 anos después de que los españoles descubriéramos tierra hacia el oeste. Al ser una de las replicas más reputadas del mundo naval, a menudo parte a otros puertos a exhibirse. Pero su base está en Bristol, que es donde amarra la mayor parte del ano, concretamente justo frente a la puerta del citado museo MShed.

The Georgian House Museum
Aunque en su nombre aparece la palabra "Museo", no es un museo en sí. Se trata de una auténtica casa de los años Georgianos, admirablemente conservados y restaurados, por dentro y por fuera. Originalmente era la casa de John Pinney, uno de aquellos mercaderes que se enriquecieron con las plantaciones americanas, el comercio de azúcar y los esclavos. De hecho, en esta casa resdió Pero Johnes, un famoso esclavo negro que vivió y murió en Bristol, tras 32 años de servidumbre en la casa. Hoy en día hay un pequeño, moderno y coqueto puente peatonal, no muy lejos de la casa, que lleva el nombre de Pero's bridge. La entrada es gratuita y el horario es de 10.30 a 4 de la tarde.

La ciudad desde el puente de Pero
Tour por el rio
Varios son los tours que recorren las zonas fluviales que rodean la zona de Bristol, el rio Avon, el rio Severn e incluso el Canal de Bristol, ya mar abierto, que separa Inglaterra de Gales. También son variados sus precios y duraciones.

La zona comercial
Bristol tiene una maravillosa zona comercial, en la que en pocos metros cuadrados podemos ver hasta 500 tiendas diferentes, entre las cuales se encuentran Debenhams, Marks & Spencer, Bhs o el segundo Primark mas grande de UK.
Dentro de esta completísima zona comercial se hallan varios centros comerciales, en especial uno espectacular llamado Cabbot Circus. Dentro de este grandioso centro, encontraremos más de 120 tiendas, entre las que están Harvey Nichols, House of Fraser, un enorme Zara, All Saints, Fat Face, Cult Clothing o Topshop.

Esta es Bristol. Una ciudad moderna, orgullosa de sí misma y que se sabe diferente, progresista, solidaria y multicultural. La joya del oeste inglés

Fotos y Texto Antonio Pérez Gómez

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